EN EL EXPRESO

Por fin llego el día en el que partirían en el Expreso de Hogwarts camino del castillo. Harry y Hermione estaban con la familia de Ron y todos se dirigieron al anden 93/4.

Rápido chicos, que vamos justos de tiempo –dijo Molly, dando prisa a los chicos.

Tras pasar la barrera todos se dirigieron al tren, pero Arthur Weasley, el padre de Ron, le advirtió a Harry que no hiciese nada al respecto de lo hablado de Sirius Black. Una vez dentro los tres amigos no tuvieron más remedio que sentarse en un compartimento en el que había al parecer un profesor de la escuela.

El tren ya estaba empezando a andar y hacia sonar sus bocinas, cuando todavía fuera del anden se veía correr a dos chicos con la esperaza de llegar a tiempo. Atravesaron el muro y tuvieron la habilidad de subirse al tren cuando este ya había comenzado su viaje. Se pusieron a buscar un conpartimento vació, pero llegaron al final del tren, y al no dar con ninguno, decidieron dejar sus cosas en el primero que vieron, donde estaban tres alumnos y un adulto dormido.

Hola ¿podemos dejar aquí nuestro equipaje? Es que esta todo ocupado –dijo Jake.

Bueno no hay mucho sitio, pero si les entra, por nosotros no hay ningún problema –dijo Harry amablemente.

Tranquilos, que solo son un par de mochilas. Luego vendremos a recogerlas –siguió diciendo Jake.

Después de esta mini conversación, Jim y Jake se fueron a investigar por el tren. Los tres amigos se quedaron solos de nuevo.

¿Habíais visto alguna vez a esos dos? –pregunto Hermione con curiosidad.

Pues a mi no me suenan –añadió Ron.

No lo se, a lo mejor son de primero –dijo Harry.

No lo creo, -dijo Hermione -no parecían de primero, yo más bien diría que son de nuestra edad, ¿no? –termino.

¿Os habéis fijado en el equipaje? Tiene mas mala pinta que el profesor –dijo Harry.

Con esto se acabo la conversación y se olvidaron del tema. Al rato se paro el tren y oyeron gritos. De repente empezaron a sentir un frío helador. Entonces el profesor Lupin despertó y salio al pasillo a espantar a los dementotes, lugar en el que vio a Jake y Jim. Este primero estaba algo afectado por los dementotes, pero el segundo era como si nada. Entro en el compartimiento y vio a Harry desmayado. Cuando este se despertó y le dio un poco de chocolate. El resto del camino el profesor lo paso pensando en como era posible que los dementotes les afectaban tan poco a esos dos chavales de tan solo uno 13 años.

Ya era la hora de empezar a ponerse las túnicas cuando volvieron Jim y Jake dispuestos a cambiarse. Entonces los tres amigos se quedaron mirando como ambos sacaban unas túnicas de sus respectivas mochilas que parecían tener más de cincuenta años. Después de esto los dos se marcharon y Harry, Ron y Hermione empezaron una conversación aprovechando que el profesor Lupin se había marchado.

¿Os habéis fijado que mascotas tan extrañas? –dijo Ron asombrado.

Bueno, el chico moreno tiene un mono, que tampoco es tan extraño –dijo Hermione.

Y el chico rubio lleva un fénix –siguió Harry.

No le dieron mas vueltas al tema el resto del viaje.