CONOCIENDO A LUPIN Y A LOS WEASLEY
Todavía tenemos que hacer el trabajo para Snape –dijo Jim –son 10 pergaminos. A lo mejor morimos en el intento –siguió diciendo.
¡Ya se! Podríamos acercarnos a Hogsmeade en un momento a por un par de vuelaplumas –sugirió Jake.
Venga vamos –siguió Jim.
Esta bien, espera un momento que voy a por dinero –dijo Jake mientras se dirigía a la cabaña de Hagrid.
Cuando Jake volvió salieron furtivamente de Hogwarts convertidos en animagos, y se dirigieron a Hogsmeade. Allí compraron dos vuelaplumas y después de tomarse una cerveza de mantequilla en Las Tres Escobas, volvieron a Hogwarts para la cena.
Al día siguiente, después de comer, Jim y Jake se dirigieron a las orillas del lago ha hacer los deberes de pociones con ayuda del vuelaplumas. Ya llevaban 4 hojas cuando de repente empezó a llover. Entonces decidieron irse al Gran Comedor.
Se sentaron en la punta de la mesa de Gryffindor, donde menos gente había, para evitar llamar la atención y para que los profesores que estaban cuidando el Gran Comedor, Lupin y McGonagall no les viesen.
¡Jova! Esto no se acaba ni con vuelaplumas –dijo Jake.
De repente Jim cogió los dos vuelaplumas y se los escondió debajo de la túnica.
¿Qué haces? –le pregunto Jake, al que le había pillado por sorpresa. Entonces Jim le hizo una mueca y acto seguido escucho la voz de Lupin.
Hola chicos. No creo que al profesor Snape le haga mucha gracia como hacen ustedes sus deberes. Espero no volver a pillarles o tendré que quitarles sus elaboradas plumas –dicho esto se fue de nuevo hacia la mesa de los profesores.
Entonces Jim y Jake decidieron dejar la tarea de pociones para otro momento.
Menos mal que ha sido Lupin el que nos ha pillado, porque si llega a ser McGonagall tendríamos otra semana de castigo –dijo Jim.
Pues si –termino diciendo Jake, y se fueron del Gran Comedor.
Esa noche, después del castigo con Snape, que les hizo cumplirlo por separado, decidieron ir a buscar las cocinas, ya que tanto esfuerzo les había despertado el apetito.
Al cabo de una hora sin resultados, decidieron volver la semana siguiente para ver si obtenían mejores resultados. Pero cuando salían del Gran Comedor se encontraron a Fred y a George.
Hola, ¿vosotros sois los nuevos, no? –pregunto uno de los gemelos.
Si, y vosotros seréis los hermanos Weasley –dijo Jake.
Si –contesto el otro hermano – ¿Qué hacéis aquí? ¿no tendríais que estar durmiendo?
Bueno, ¿y vosotros? –dijo Jim.
Ya, es que estamos tomando el aire fresco –dijo Fred -¿Y vosotros?
Estamos buscando la cocina –dijo Jake -¿igual nos podéis ayudar? –termino.
Ya sabemos donde esta, pero no se lo vamos ha decir a cualquiera –dijo George.
¿Y que tenemos que hacer para que nos lo digáis? –pregunto Jim.
Bueno –empezó Fred –si conseguís meter estas bombas fétidas duraderas en la sala de profesores os diremos como entrar en las cocinas –termino.
Entonces Jim y Jake cogieron las bombas fétidas y se dirigieron a la sala de profesores, donde habían estado el primer día con Hooch. De mientras Fred y George se quedaron esperando.
Oye hermanito, ¿no te parece que estos dos son los de la bomba explosiva de Malfoy que nos contó Ronny? –le pregunto George a Fred.
Si, tiene toda la pinta –le contesto el otro –me parece que nos vamos a llevar bien con estos dos.
Al rato volvieron Jake y Jim con la misión cumplida, y los cuatro se fueron a las cocinas, donde los elfos les dieron una cesta llena de dulces a cada uno. Cuando Jake y Jim volvieron a la cabaña de Hagrid tuvieron la suerte de que este todavía no había vuelto del bosque prohibido, por lo que se fueron enseguida a dormir para no levantar sospechas.
Al día siguiente todos vitoreaban a los hermanos Weasley por la hazaña, a pesar de que estos juraban y perjuraban que ellos no habían sido. Los profesores decidieron no castigarles, porque aparte de que no tenían pruebas, era raro que hermanos Weasley negaran su hazaña de esa manera.
Al cabo de dos días tuvieron su primera clase de defensa contra las artes oscuras. Esta clase Jim y Jake la compartirían con Gryffindor y Slytherin.
Todos estaban sentados en sus pupitres cuando entro el profesor Lupin y les dijo que cogieran sus libros y lo acompañaran a la sala de profesores. Cuando llegaron, Jim y Jake pudieron observar que los profesores ya habían hecho desaparecer aquel aroma a vomito con pimienta. En la sala de profesores solo se encontraba Snape que estaba analizando una muestra de la poción explosiva de Malfoy. Cuando salio diciendo que no quería ser testigo de aquello, les echo una mirada de profundo odio a Jim y Jake. Después empezó a hablar Lupin.
Hola, soy el profesor Lupin. Hoy vamos a aprender como defendernos de los boggart. Se trata de un simple encantamiento. Solo tenéis que decir "Ridíkkulo" –explico –Como ya sabréis, el boggart adoptara la forma de lo que mas miedo os da. Poneros en una fila.
Primero se puso Neville. La fila la terminaban Jim, Ron, Harry, Hermione y por ultimo Jake.
Primero apareció Snape, que se vistió con la ropa de la abuela de Neville, tropezándose con el vestido. Después de una momia, una bañes, una serpiente y más bichos raros, toco el turno a Jim. De repente el boggart adopto la forma de un gran perro tendido en el suelo, que estaba muerto. Entonces Lupin se quedo pensativo, pues había visto demasiadas veces a su amigo de la infancia, el asesino mas buscado en la actualidad, Sirius Black, convertirse en ese gran perro negro. Entonces se dio cuenta de que no sabía nada de los dos alumnos nuevos, ni porque no los habían seleccionado, así que decidió preguntárselo al directo Dumbledore a la semana siguiente, después de la reunión de profesores de principio de curso.
De repente Jim dijo "ridíkkulo" y el perro, tras bostezar, empezó a jugar con una pelota. Después le toco el turno a Ron, y el boggart se convirtió en una araña gigante. Cuando le toco el turno a Harry, el boggart se convirtió en un dementor, pero entonces Lupin se interpuso dando así la clase por finalizada.
