HARRY DESCUBRE EL PASADO DE JIM Y JAKE

A finales de octubre ya tenían algo de que alegrarse, porque el día de Halloween tendrían la oportunidad de ir a Hogsmeade. Para su desgracia, esa semana estaban bajo la tutela de Snape, y dudaban que este les dejara ir. Por eso decidieron pedir permiso primero a Dumbledore, ya que creían que con el tendrían mas posibilidades. Pero este les dijo que tendrían que pedirle permiso a su tutor, en este caso a Snape.

Discúlpanos profesor Snape, queríamos hablar con usted –empezó Jim.

Ustedes dirán –dijo Snape mirándolos con cara de odio.

Es que nos preguntábamos si usted nos podría dar permiso para ir este sábado a Hogsmeade –pregunto Jake con cara de bueno.

Bueno, depende de su comportamiento hasta entonces –dijo Snape, que sabia de sobra que encontraría una excusa para no dejarles ir.

En el transcurso de la semana Jim y Jake hicieron lo posible por portarse bien. Pero ya era jueves y llevaban cuatro días comiendo en el Gran Comedor con Slytherin. Durante la cena, como era habitual en cualquier comida, Jim y Jake empezaron a discutir con alumnos de 4º. La discusión llego a tal extremo que Jim y Jake no pudieron contenerse mas y soltaron uno duendecillos de Cornualles salvajes por todo el Gran Comedor, que se volvió un completo caos.

¡Como se les ocurre tal barbaridad! –les grito Snape una vez en el despacho tras haber resuelto el follón – Que sepan que no podrán acudir a Hogsmeade el sábado y que en su lugar tendrán que cavar un agujero junto al lago, sin usar magia. El agujero será de 5 metros de profundidad y 4 de ancho, y no podrán irse de allí hasta que finalicen la tarea. Ahora váyanse a dormir y no quiero oír ni un solo ruido –termino Snape dando por finalizada la charla.

Por fin llego el sábado, día en que todos los alumnos de 3º en adelante estaban entusiasmados por la primera visita del curso a Hogsmeade. Todos meno Harry, al que sus tíos no le habían firmado la autorización y McGonagall tampoco.

Después de comer, hacia las cuatro, todos los alumnos salieron del castillo hacia Hogsmeade. Para entonces Jim y Jake ya llevaban media hora cavando aquel dichoso agujero. Harry, que no tenía nada mejor que hacer, fue a hablar con Lupin.

-Ah, hola Harry ¿quieres un te? –le invito a tomar Lupin cuando Harry apareció en la puerta.

La verdad es que quería preguntarle una cosa –le dijo Harry.

Ya lo se, quieres saber por que no te deje enfrentarte con el boggart ¿verdad? –le corto Lupin como si le hubiera leído el pensamiento. –Bueno, la verdad es que había quedado claro. Espero que entiendas que no me pareció adecuado que apareciese Voldemort en clase –termino diciendo Lupin.

Bueno, al principio pensé en Voldemort, pero luego recordé a los dementotes y… -dijo Harry.

Los dementotes –dijo Lupin pensativo, y se acerco a la ventana –ósea que lo que mas miedo te da es el propio miedo. Es algo muy sabio, Harry –siguió diciendo.

Harry se acerco también a la ventana. Desde allí se veía como Jim y Jake, que cavaban una especie de agujero junto al lago, cogian agua en cada uno de sus cubos y lo echaban para ablandar la tierra. De repente Jim le echo un cubo de agua a Jake, y así dio comienzo una nueva guerra entre ambos. Al final Jake, Jim y Simba acabaron bañándose en el lago bajo la atenta mirada del fénix de Jake, Serk, que al rato se fue volando.

Oye, profesor, ¿sabe de donde han salido esos dos? Es que me parece extraño que no les hayan seleccionado para ninguna casa –pregunto Harry.

No se si debería contártelo, de hecho no estoy autorizado, aunque si me prometes no decírselo a nadie, no creo que haya inconveniente –dijo Lupin.

Soy una tumba, bueno a Ron y a Hermione… -empezó Harry.

Está bien, te lo contare –dijo Lupin. –empezare desde el principio. La verdad es que no se sabe como, pero Jim y Jake acabaron juntos. Según tengo entendido, Jake no sabía nada acerca de la magia, y así lo quería el ministerio, pero este se encontró con Jim, quien le contó todo lo que sabia. A los once años de edad, edad en la que se entra a Hogwarts, el ministerio no les permitió la entrada al colegio, y con ello les negó el derecho a estudiar magia. Al parecer esto no impidió que estudiaran, llegando incluso a saber más que mucha gente de su misma edad. Como es lógico, Dumbledore no sabia de la existencia de estos dos, así pues, cuando a finales del curso anterior se presentaron aquí y le explicaron su situación a Dumbledore, este llego a un acuerdo con el Ministerio llegando a un acuerdo, estudiarían magia en Hogwarts pero habría que tomar ciertas medidas, como no seleccionarlos –termino Lupin.

¿Pero por que el Ministerio no les permitía estudiar magia? –pregunto Harry.

Te lo explicare –dijo Lupin –En el caso de Jim, nació en Azkaban, siendo hijo de la bruja mas peligrosa que haya pisado la prisión, mucho mas aun que Sirius Black. Pero al fallecer esta, fueron los dementotes quienes se hicieron cargo de el. Para cuando el ministerio se dio cuenta de la situación, el chico ya tendría unos 9 años. Entonces un selecto grupo del Ministerio de Magia se reunió y llegaron a un acuerdo: Jim Hopkins, criado por los dementotes en Azkaban y bajo la influencia de delincuentes, e hijo de Tanya Hopkins, no estudiaría magia, ya que dichas influencias no podrían traer nada bueno, ni para el mago ni para la comunidad mágica, en un futuro próximo.

¿Y que hay de Jake? –pregunto Harry.

Como ya sabrás, Hogwarts fue fundada por los cuatro grandes magos del momento. Entre ellos estaba Salazar Slytherin, quien dejo descendencia por dos ramas, la que conduce a Jake esta formada por squibs y muggles, y el ministerio siempre vigilo cuidadosamente que no hubiera ningún mago. Pero de repente apareció Jake, a quien decidieron ocultarle la existencia de la magia.

¿Y que mas da que venga de Slytherin? –pregunto Harry confuso.

Pues obvio. Como creo que ya sabrás, la otra rama descendiente de Slytherin acaba en Voldemort. El ministerio no podía permitirse enseñar magia a un mago de tal características, arriesgando el futuro de la comunidad mágica.

¿Y que tiene eso que ver con seleccionarlos?

Pues mucho. Si fueran seleccionados en Slytherin la suerte estaría echada, ya que se juntarían con malas compañías. Es por eso que el ministerio decidió no arriesgarse.

Se quedaron un momento en silencio, pero de repente Harry empezó a hablar.

¿Podría preguntarle una cosa? –dijo Harry.

Lo que quieras.

La verdad es que desde que empecé en Hogwarts Snape me miraba con un odio que solo me dedicaba a mí. Pero este año me he fijado que también a usted y a ellos dos les mira igual.

Ya. Snape y yo compartimos curso cuando éramos pequeños junto a tu padre. Se podría decir que tuvimos ciertas rivalidades, por las cuales no culpo a Snape de su mirada.

¿Pero y a ellos? –pregunto.

Bueno, la verdad es que hacen una pareja como la que hacían dos antiguos compañeros míos, cuya diversión principal entre otras era hacerle la vida imposible.

De repente tocaron la puerta y entro Snape. Este le dio una poción a Lupin y se marcho recordándole que se la tomara. A Harry esto le resultaba muy extraño, pues pensaba que tal vez Snape querría envenenar a Lupin.