INCURSION DE SIRIUS BLACK
Al rato Harry se marcho a la sala común de Gryffindor, donde encontró a Ron y a Hermione. Este les contó lo que le había contado Lupin. Después fueron a prepararse para el banquete de Halloween a las 8:30 en el Gran Comedor junto con sus compañeros de Gryffindor. Una vez allí comenzó el banquete.
Mientras tanto, Jim y Jake seguían cavando. Ya llevaban 4m de profundidad y 4m de ancho y largo.
¡Me cago en Snape! –dijo Jake.
El problema es que esta muy lejos –dijo Jim.
Ya habrá empezado el banquete –dijo Jake.
Espero que nos dejen comida –dijo Jim.
El banquete acababa a las 11, y ya eran las 10 cuando Jim y Jake se dirigían al despacho de Snape, con intenciones de ducharse rápido y llegar por lo menos al postre. Pero cuando llegaron allí vieron una nota:
"Para los alumnos Hopkins y Meison:
Debido a su retraso e decidido que ustedes dos no acudirán a banquete.
Por lo tanto me he tomado el placer de traerles estos sándwiches. Después
de ducharos y haberlos comido quiero que ambos vayan a dormir sin
armar ningún escándalo."
Si piensa que voy a cenar esto esta soñando –dijo Jake.
Bueno, ¿Qué tal si vamos primero al baño de los prefectos y luego nos acercamos a las cocinas? –propuso Jim.
Vale, pero metemos algo debajo de las almohadas para que parezca que dormimos –dijo Jake.
Esta bien, pero también tenemos que echar los sándwiches a la basura –continuo Jim.
Una vez haber hecho esto, se dirigieron al baño de los prefectos, ya que gracias a Perdí Weasley habían conocido de su existencia, llegando también a saber la entrada. Decidieron jugar a waterpolo. Después de estar agotados, dejaron de jugar y se quedaron a remojo.
A las once acabo el banquete por lo que los alumnos salieron del Gran Comedor hacia sus respectivas casas.
¿Os habéis fijado que tranquilidad había en la mesa de Slytherin? –dijo Ron a sus amigos.
Ya, es que no estaban ni Jim ni Jake, ¿Qué raro, no? –dijo Hermione.
Es que estaban castigados. Los he visto mientras estaba con Lupin, haciendo el tonto y bañándose en el lago. Seguramente Snape no les habrá dejado venir al banquete hasta terminar, y se les habrá hecho tarde –añadió Harry.
Cuando los de Gryffindor llegaron a su casa, vieron que el cuadro de la señora estaba rasgado y que esta no estaba. Percy llamo al director, que fue junto a otros profesores.
¿Quién ha sido Peeves? –pregunto con paciencia el director.
Ha sido Sirius Black –respondió este, que no se atrevía a faltarle al respeto a Dumbledore.
Esta bien, cálmense todos. Ahora quiero que los profesores llevéis a los demás alumnos al Gran Comedor. Minerva tu vete a avisar a las demás casa, y tu, Aarhus, convoca los fantasmas para buscar a la señora gorda y encárgate de restaurar el cuadro –ordeno Dumbledore con tranquilidad.
A los 15 minutos Dumbledore bajo al Gran Comedor, donde ya estaban todos los alumnos y profesores. Hizo aparecer cientos de sacos de dormir para todos los alumnos, y se reunió con los profesores, quienes empezaron la búsqueda de Black por todo el castillo.
Eran las dos de la mañana cuando apareció Snape y se dirigió a Dumbledore.
He mirado en las mazmorras, y allí no esta –empezó Snape.
L a verdad es que no esperaba encontrarlo esta noche –dijo Dumbledore.
Asombrosa hazaña, ¿no cree director? Burlar a los dementotes y entrar en el castillo sin ser visto. ¿Quizás hubiera recibido ayuda del interior? –siguió Snape.
Te lo dije al principio de curso, y te lo repito ahora: nadie de este castillo esta ayudando a Sirius Black –dijo Dumbledore dando el tema por zanjado.
¿Y que hay de Potter? Pregunto Snape –no cree que deberíamos advertirle.
Bueno, por ahora que duerma, en nuestros sueños encontramos un mundo enteramente nuestro –dijo Dumbledore, acercándose mas a Harry, quien había escuchado toda la conversación fingiendo que dormía.
Por cierto, ¿Qué tal con Hopkins y Meison? –pregunto Dumbledore a Snape.
Están en mi despacho durmiendo, se me olvido decirles que viniese. Ahora voy a buscarlos –dijo Snape y salio andando rápido hacia las mazmorras.
Al cabo de veinte minutos volvía Snape al Gran Comedor, pero para asombro de Dumbledore, este venia con unas almohadas y no había ni rastro ni de Jake ni de Jim.
