IDEA DESCABELLADA

Mientras tanto, en los terrenos del castillo, Jim y Jake iban hablando tranquilamente rumbo al lago. Entonces se fijaron en un pequeño detalle.

Esa es Hermione ¿no? –pregunto Jim a su amigo.

Si, que raro que no este con Harry y Ron. Se habrán peleado –dedujo Jake –Vamos.

Los dos amigos se acercaron a la muchacha. Estuvieron un rato hablando, y al cabo de una hora, cuando empezaba a oscurecer, los tres se dirigieron al castillo. Jim y Jake a su cuarto, y Hermione hacia su sala común. Esta, en el camino pensaba que le caían bien esos dos chicos, que eran simpáticos.

A partir de entonces, se solía ver bastante a los dos chicos con Hermione, cosa que extrañaba a la gente al no verla con Harry y Ron. Estos dos estaban que echaban humo, pero sobre todo Ron.

La has visto, se chiva a McGonagall, y encima de no pedirnos perdón siquiera, se va con ellos como si nosotros no existiéramos –se quejaba Ron a su amigo Harry, que ya estaba harto de escucharle todo el día quejándose de su amiga.

Mientras tanto, en el otro lado de la mesa, donde se encontraban todos los alumnos de Gryffindor en el Gran Comedor, Jim y Jake le contaban a Hermione su nueva gran idea.

Sabes Hermione, ayer se nos ocurrió una genial idea –contaba Jake.

Si, hemos pensado, que como mañana tenemos un día muy duro de clases, le daremos un toque de humor para no aburrirnos.

¿Qué pretendéis? –pregunto Hermione mirando con desconfianza.

Ves esto –dijo Jake sacando una pequeña bolsita marrón de tela –pues esto son semillas de unas plantas muy cariñosas.

Y junto con esta poción que hemos preparado –siguió contando Jim –haremos que mañana estas preciosas plantas pasen un buen día en este hermoso castillo –termino.

Haber si lo entiendo, -hablo entonces Hermione – ¿pretendéis hacer crecer una s plantas por todo el castillo mañana para divertiros? –dijo esta poniendo cara de no entender nada –No le encuentro la gracia, pero si así se divierten, allá ustedes.

Jim y Jake se miraron, pues estaba claro que Hermione no lo había entendido del todo bien, pero decidieron no darle mas vueltas al asunto. Cuando terminaron de cenar, todos los alumnos se dirigieron a sus respectivas salas comunes para descansar para el día siguiente.

Eran las 4:00 a.m. cuando Jim y Jake se levantaron de su cama, pues tenían un trabajillo que hacer. Así pues, poniéndose ropa oscura, se dispusieron a trabajar. Dividieron las semillas y la poción en dos, una para cada uno.

Acuérdate Jim de hacer el encantamiento "Esperae 10", vale –le recordó un adormecido Jake a su amigo que bostezaba. Habían decidido hacer ese encantamiento para que la poción no tuviera efecto hasta las diez de la mañana, y así asegurarse el éxito de la misión.

Acto seguido ambos cogieron sus respectivas escobas y se dirigieron cada uno a un lado del castillo.

Ya era las 7:30 cuando los dos amigos regresaron a su habitación.

¿Algún problema? –pregunto Jim a Jake.

No, nada importante. Solo tuve la mala suerte de casi encontrarme con Snape. Suerte que estaba oscuro y me pude esconder detrás de una estatua, por que si me llega a pillar me mata –dijo Jake con un toque cómico en sus palabras.

Como ya eran las 7:30 decidieron ducharse para luego bajar a desayunar y así no levantar sospechas.

Mientras tanto, como todos los días, Hermione se levanto, y tras ducharse y vestirse, se dirigió al Gran Comedor para desayunar. En el camino, al no ver nada fuera de lo normal, pensó que Jim y Jake se habían olvidado de su broma, o habían fracasado en el intento, y ahora estarían castigados por su gran sentido del humor. Ya llevaba 5 minutos sentada en la mesa del Gran Comedor, cuando por la puerta entraron Jim y Jake.

Hola –saludó un adormilado Jim.

Os habéis visto, parece que no habéis dormido en toda la noche .observo Hermione al ver las ojeras que traían los dos amigos.

Bueno, no será para tanto –dijo Jake tranquilamente mientras devoraba un bollo de chocolate.

Cuando terminaron de desayunar, todos los de Gryffindor de tercero se dirigieron a su sala común para coger su libro de transformaciones, y luego ir al aula donde les esperaba McGonagall.

Por fin termino la aburrida clase que compartía con Ravenclaw, en la que se dedicaron a intentar transformar una mesa en un caballo. Cuando Neville fue a salir de clase, pego un grito y se echo hacia atrás haciendo caer a la fila de alumnos que iba tras el. Fue entonces cuando la profesora McGonagall pudo ver escandalizada como todo el pasillo del exterior del aula estaba lleno de gigantes plantas carnívoras. Entonces la cabeza de Dumbledore apareció en la chimenea que había en la clase.

Profesora McGonagall, como ya ha observado, el castillo esta lleno de estas gigantes plantas. Por lo tanto, necesito que lleve a todos los alumnos del Gran Comedor.

McGonagall, haciendo caso a las indicaciones del directo, hizo un gran escudo con su varita para llevar a todos sus alumnos al Gran Comedor. Cuando llegaron se encontraron con todos los demás alumnos de Hogwarts que iban llegando poco a poco.

-¿No habréis sido vosotros, no? –pregunto Ron acercándose junto a Harry a sus dos hermanos gemelos.

Hombre Ronnie, que no estamos tan locos –dijo Fred.

Ya, pero no ha sido mala idea, verdad Fred. No se quien habrá sido, pero debe de ser un genio –siguió George.

Bueno, tenéis razón. Por lo menos nos hemos librado de un mal día de clases –añadió Harry tras leer un papel de Dumbledore que decía:

Alumnos de Hogwarts:

Quedan suspendidas las clases de hoy. Vallan saliendo del castillo hacia los terrenos del colegio, y no entren hasta nuevo aviso.

¡Bien! Un día libre –dijo Ron dirigiéndose hacia la salida seguido de Harry.

Jim y Jake ya habían salido y estaban junto al sauce que estaba al lado del lago cuando apareció una histérica Hermione.

¡Están locos! ¡Como se les ocurre! ¡No saben que podría haber pasado algo! –empezó a gritarles la CHICA.

Hombre, no exageres –dijo Jake.

Además, les hemos hecho un favor a todos. Hoy nadie tendrá que trabajar –dijo Jim como excusa.

¡Sabéis que os digo, que no quiero saber nada de vuestras ideas! ¡No quiero que me digan nada, prefiero no saber! Entendido –siguió gritando Hermione.

Vale, vale –dijo Jake. Justo en ese momento se percataron de la presencia de Lupin.

¿Por qué no quieres saber nuestras ideas para las vacaciones de Semana Santa? –pregunto Jim a Hermione intentando disimular.

Si, hemos pensado… -empezó Jake.

No se molesten en disimular –les dijo Lupin a Jim y Jake en ese momento –He oído toda la conversación, y además, ya sospeche de ustedes. Bueno, dudo que la señorita Granger haya participado, pero a ustedes les espero en mi despacho el jueves que viene a las 8:00 p.m. Y tienen suerte de que no se lo comente a los demás profesores, pues supongo que algunos como el profesor Snape y la profesora McGonagall querrán saber quien les ha robado un día de sus clases. –dicho esto Lupin se marcho. No podía evitar no enfadarse con ellos. Sabia que se habían pasado de la raya, y que merecían algo mas que el simple castigo que les pondría, pero no podía evitar ver en ellos a sus dos amigos de la infancia, y por eso comprendía que no lo hacían mas que por diversión. Pero había algo que lo entristecía, y era pensar lo que les había pasado a sus dos amigos, uno muerto por la traición del otro, y este segundo encerrado en Azkaban, lugar donde había enloquecido y tras muchos años, de donde se había fugado para matar al ultimo de los Potter.

Bueno, yo también me marcho –sentencio Hermione dejando a Jim y Jake solos. Estos, cuando vieron que los dos se habían marchado, se empezaron a reír por la broma que habían hecho.