CAPITULO 7

Pasaron tres días sin novedad alguna. Durante los cuales Wakabayashi no mostró ni su sombra por los alrededores del consultorio. Para todos los que lo conocían de hace un buen tiempo se les había hecho extraña su actitud de esos dos días.

Hasta que Schneider asqueado por su actitud lo agarró del cuello de la camisa dentro de su dormitorio y lo amenazo con el puño.

-Ya me harté de ti. Iras ahora mismo y le pedirás disculpas a la señorita Takashi, o por tu culpa perderé los únicos puntos a mi favor que tengo con María.

Karl se preparaba para recibir todo menos lo que a continuación hizo su amigo. Asintió con la cabeza lentamente, se encontraba serio.

-Vaya.- lo soltó.- pensé que seria más difícil y que tendría que darte unos cuantos golpes antes de que accedieras.

-Claro que le pediré disculpas, de hecho es en lo único que he estado pensando durante todo este tiempo.

-¿En serio?- Karl lo miro atónito

-Por supuesto. Estuve pensándolo bien y tal vez tengas razón, necesito cambiar de estrategia si quiero conquistar a esa chica. Desde ahora solo seré don arrepentimiento, bondad, dulzura y humildad, porque óyeme bien; nunca se me ha escapado una chica de las manos, nunca, y esta vez no será la excepción. Ángel Daniela Takashi será mía me cueste lo que me cueste.

-No puedo creer lo que estas diciéndome!!!

-Pues créelo, por que tú me ayudaras.

-Eso es lo que tú crees. Ya no pienso ser tu tapadera.

-Lo harás porque te conviene. ¿De verdad crees que tienes alguna oportunidad con la secretaria del Sr. Roberts??

-Eso a ti no te importa. Además ¿En qué demonios podría convenirme??

-Esas dos chicas son amigas ¿Recuerdas? Si yo ando con Daniela te será más sencillo romper el enorme iceberg que rodea a esa mujer.

-Si, y cuando descubran que solo estas jugando con la señorita Takashi vamos a acabar peor que aquel balón del otro día.

-No exactamente. . .solo es cuestión de poner en juego las cartas adecuadas. Antes de decirme que no piénsalo bien. . .- le dio una palmada en la espalda para salir de la habitación.

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-Más material para fabricar armas. . .

María caminaba hacia las oficinas revisando unos papeles antes de entregárselos al Sr. Roberts cuando de pronto sus sentidos reaccionaron e intercepto una navaja que había sido directamente disparada hacia su garganta. Lo que le provocó un profundo corte en su mano, cosa que no notó por el momento. Su atención se concentró en el arma que tenía ante sí.

A pesar del tremendo filo no tenía mango y un signo muy conocido adornaba la parte trasera.

Por la velocidad y la precisión debía de venir de una distancia bastante apartada. Frunció el seño. Solo conocía a dos personas que podían lanzar un cuchillo de esa forma y una de ellas era Ángel así que la única opción que quedaba era. . .

Como alma que lleva el diablo corrió el tramo que le quedaba para llegar a las oficinas; al entrar a la oficina del Sr. Roberts sus sospechas y temores se hicieron realidad.

-Disculpe Sr. traigo los informes que me pidió. . .perdone, no sabia que estaba con alguien.-

Sentado frente al escritorio se encontraba un tipo. Tenía la piel mortalmente blanca, era muy delgado, con cara larga que parecía de serpiente. Miró a María con una sonrisa maniática, ella se la devolvió fríamente.

-No se preocupe Señorita Estrada. Déjeme presentarle al nuevo empleado de las oficinas. El señor Galateo Ford. Él se convertirá en el sustituto de Ted y en su compañero.

Ninguno de los dos contesto, solo se quedaron mirándose.

-Me da la impresión de que ya se conocían. . .-intervino Roberts incomodo

-Así es. La señorita Estrada y yo nos conocemos de hace tiempo, tenemos una. . . rara relación.

-Yo no diría rara, más bien una muy muy muy complicada relación.

Inertemente María entrego los papeles. El maniático personaje sonrió aún más.

-Dime "María" ¿Sueles entregar tus trabajos manchados de sangre?

Estrada se examinó, por la presión de ver de nuevo a ese hombre había olvidado completamente el profundo corte de su mano, para ese entonces ya había manchado su impecable falda campesina blanca y había dejado un charco de sangre en el piso de presidencia.

-¡¡¡¡POR DIOS!!- Exclamo el Sr. Roberts preocupado.- ¿Porqué no ha ido a curación de inmediato??!!

-Supongo. . .que no me di cuenta. . .-u no sabe definir sus prioridades.

-Vaya ahora mismo!!!

-¿Y los papeles?? Los necesitaba para la junta de hoy en la tarde.-

-Señorita Estrada me importa más su seguridad!! Yo puedo pasarlos en limpio en un momento. Vaya!!AHORA!!!!

Estrada salió de la oficina. Afuera encontró a Ángel, pero antes de llegar a ella ocultó su mano por detrás de su espalda o se distraería.

-¿Pasa algo? Te vi correr. Y tu solo lo haces cuando las circunstancias son extremas.

-Ángel debo decirte algo, pero no aquí. Vamos a. . .

-Buenos días pluma.

María cerró los ojos cansada, el bastardo no le había dado tiempo de nada. Al mismo tiempo Daniela abrió sus ojos como platos y el color se fue de su rostro.

La dama de los dragones volteó con una mirada fría y desafiante hacia él.

-Dime Radclif ¿Qué hace el pequeño niño consentido de Yaga en un lugar para adultos como este??

-Pues deberías saberlo tú. Si querías infiltrarte sin hacer ruido no debiste matar a la rata de Warner. Yaga esta furioso.

-Tan empeñado esta en deshacerse de nosotros que se tomó la molestia de enviarte a ti para eliminarnos.

-Veo que captaste, pero además así mato dos pájaros de un solo tiro: saldo mi cuenta pendiente con la dama de los dragones y. . .

Radclif se acercó caminando lentamente a Daniela; cuando la tuvo enfrente acarició las finas curvas de su rostro con su dedo índice.

-Hago mía al fin a este angelito. . .- (N/A el no sabia su nombre verdadero. Abajo explicó porque la llama así)

La beso con brusquedad, mordió su labio inferior hasta provocar que unas gotitas de sangre cayeran por su barbilla, luego el las lamió.

María observó como Dani le pedía a gritos con la mirada que hiciera algo pero esta se limitó a mirar fríamente la escena. Trató de moverse pero sus músculos se habían agarrotado por el terror. Radclif se separo sonriente.

-Hasta pronto angelito.- lamió su mejilla para luego volver a entrar a las oficinas.

Daniela comenzó a derramar abundantes lágrimas, se volteó hacia María y cuando llegó hasta ella le soltó una sonora cachetada.

-¡¡¡¿¿Porqué demonios te quedaste inerte sin hacer nada??!!!

Estrada no dijo nada. Se quedó mirando el espacio vacío al que el golpe había mandado su cara. Dani regresó corriendo al consultorio.

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Karl caminaba por el campamento distraído cuando algo llamó su atención. Era un rastro de gotitas de sangre, no era muy continuo, pero aún así lo siguió.

Dio la vuelta a un pasillo, lo que vio lo hizo reaccionar.

-María. . .¡¡Señorita María!!

Ella estaba allí, había oído su voz pero no se había movido. Seguía mirando fríamente al vacío mientras apretada sus puños con furia, provocando que la mano goteara sangre más abundantemente. Se veía pálida como un espectro.

Karl se apresuró, la tomó en brazos y se encaminó al consultorio del Dr. Johnson. La chica siguió mirando al vacío hasta que a medio camino se enteró de la situación.

Su cuerpo le pidió que no terminara el cálido abrazo pero su mente le advirtió las consecuencias de que cierta persona la descubriera así. De un tirón se bajó de los brazos de Karl.

-¿Qué sucede?

-Sucede que no quiero que siga haciéndola de ambulancia señor Schneider.

Al pisar se tambaleo un poco pero después pudo mantener bien el equilibrio. Se sentía mareada por la gran cantidad de sangre que ya había perdido pero no flaqueo. Ya no podía darse el lujo de hacerlo. No con Radclif en el campamento vigilando sus movimientos.

-Vamos no seas terca y déjame ayudarte.- Karl extendió los brazos pero esta los rechazó

-No me tutee señor Schneider!! ¿O quien se ha creído para hablarme así?

-Lo siento yo solo pretendía ser amable. Si hubiera visto el estado en que la encontré. . .

-Gracias pero ya no necesito su ayuda.

Sostenida solamente por su propio orgullo Estrada se encaminó a la enfermería. Karl la siguió de cerca por si acaso. Cosa que ella no admitió pero agradeció dentro de sí.

Al entrar el Dr. tuvo que atraparla para que no cayera al piso y la regaño por no haber acudido antes y no haber dejado a Karl que la ayudara.

Dany se reprimió a si misma por no haber notado antes la herida, el terror y la cólera le habían hecho perder el control.

El doctor debía ir a revisar unos asuntos así que dejó a Daniela cerrando la herida.

El silencio era tan pesado que bien podría haberse cortado con un cuchillo.

-¿Por qué no hiciste nada?.- preguntó suave y tristemente mientras terminaba la ultima parte.

María tardó unos momentos en responder.

-Daniela, justifico tus miedos más no tus acciones. . .

-Hace mucho tiempo que no me llamabas por mi segundo nombre. . .Respóndeme ¿Porqué no hiciste nada?! TU NO CONOCES EL MIEDO!! NO CONOCES LO QUE SE SIENTE!!!!

-CLARO QUE LO CONOZCO!!!

-¡!!!¿¿ENTONCES PORQUE DEMONIOS NO HICISTE NADA???!!!!

-Por que si lo hacia tu nunca ibas a superar de una vez todo. Tienes que superar de una buena vez aquel evento!!

-. . .

-Además. . .Lo único que buscaba Radclif era probarme. Encontrar una debilidad con la que pudiera deshacerse de mí más rápido y fácilmente. A eso es lo que ha venido. . .Si trataba de ayudarte estoy segura que te hubiera matado en un instante. . .

Por un momento el semblante de María se ablandó mostrando preocupación. Dani la vio salir consternada.

A la salida se encontró a Karl. Lo miró duramente pero el no se inmuto. Cuando estuvo a su altura le susurro algo al oído para que solo el pudiera oírlo.

-Si no quieres salir gravemente lastimado aléjate de mí. . .- luego siguió caminando

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Dany trató de calmar las lágrimas pero estas se negaban a dejar de salir. Temerosa a cualquier cosa que pudiera suceder decidió ir a dar un paseo. Allí recordó esos horribles sucesos de hace tres años.

FLASH BACK

Milán Italia

Una fabrica de armas.

La situación había sido crítica. La sección no había podido encontrar pruebas suficientes para incriminar a Yaga ante una autoridad exterior por lo que ellos mismos tuvieron que mandar a sus dos mejores agentes a saquear el uranio y el plutonio ilegales y luego destruir la base.

La primera fase ya estaba lista. Todo había sido enmascarado como un ataque terrorista. Ahora solo faltaba la última parte. Limpiar todo rastro de su presencia.

Debían eliminar a cada ser humano que quedara con vida en la fábrica. La dama y pluma se dividieron las zonas.

Pluma odiaba esa parte del trabajo con toda su alma pero no podía evitar hacerlo.

Sacó su arma para hacer esto más rápido, deseaba terminarlo de una vez. No era tan sofisticada como la calibre 45 de María pero en su opinión para matar a alguien cualquier arma era buena (no es que le alegrara mucho hacerlo).

El ultimo cuarto por inspeccionar todavía no encontraba nada para su alivio. Cuando entró percibió una pesadez en el ambiente. Era la única al parecer que no había sufrido estragos y mirando por la ventana se encontraba un hombre.

Volteó. Era muy pálido y delgado y una sonrisa maniática sobresalía en su cara de serpiente.

Dany trató de disparar pero el hombre de quien sabe donde sacó una navaja y colgó el arma en la pared. Era una navaja delgada sin mango con un sello en la parte de atrás. Por la forma en que había perforado la pared debía ser de titanio.

Sin poder evitarlo el miedo comenzó a hacerse presa de ella. Trató de deshacerse de el con sus dagas pero el terror había entorpecido sus movimientos hasta hacerlos predecibles. Esto solo aumentó su miedo. Nunca se había enfrentado a alguien como el.

De un golpe la estrelló contra la pared, al otro momento ya la había encarcelado a ella con los cuchillos. Trató de luchar.

La sonrisa todavía no desaparecía. Agarró una de sus navajas y pasó su lengua por el filo mostrando una tremenda lujuria.

-Eres el ángel más hermoso que he visto. . .-

Con la misma navaja hizo una abertura en el ajustado traje de cuero negro para misiones nocturnas dejando al descubierto parte del abdomen y el pecho izquierdo.

Pero no hizo nada porque en ese instante entró la dama de los dragones.

FIN DEL FLASH BACK

Lo siguiente no lo recordaba con claridad. Solamente que María había terminado con la mitad de sus costillas rotas y Radclif con un disparo en el hombro y en el muslo. . .

CONTINUARÁ. . .