Holaa! Pues aquí estoy de nuevo con un nuevo capitulo jeje.
Siento el retraso pero el instituto… ya sabéis xD me quita mucho tiempo
Pero aun asi, he conseguido terminar el capitulo, que por cierto, me ha costado mucho hacer por falta de imaginación xDD
Bueno os dejo… a leerr!! R&R
ACLARACIÓN: A partir de aquí, en todos los fics que haga de Kagura y Kyo, Kagura estara en el intituto kaibara xD
ACLARACIÓN: Un run-run en la cabeza quiere decir como darle muchas vueltas en la cabeza a un determinado tema. Es una expresión que se usa mucho aquí y no sabia si la conocíais.
Recapitulación
"2ª-D" leyó Kagura con alegría.
Miró por la ventanita que tenía la puerta y vió como el profesor la vió de reojo.
Le dedicó una pequeña sonrisa y luego dijo algo a la clase. Después de 5 minutos el profesor le hizo una seña con la mano invitándole a entrar.
Kagura inspiró profundamente, para controlar su nerviosismo. Lentamente y con una mano temblorosa abrió la puerta de la clase.
Notaba como la mirada de todos los alumnos se posaban en ella.
Por el rabillo del ojos vio a Tohru sonriéndole y a Yuki mirándole un poco sospechoso. Por último vio a Kyo, mirándola con los ojos como platos y la boca abierta de par en par, totalmente sorprendido.
"No se lo esperaba" pensó Kagura orgullosa.
"No… no puede ser… ¿Ella aquí?" pensó Kyo aterrorizado y totalmente sorprendido.
"Darle la bienvenida…a nuestra nueva alumna: Kagura Sohma" anunció el profesor a la clase.
CAPÍTULO 4: CREYENDO EN EL AMOR
Tohru iba sumida en sus pensamientos por el pasillo. Dándole vueltas al mismo tema desde que pasó.
No se lo podía quitar de la cabeza. Era una run-run que no le dejaba dormir, no le dejaba estudiar, no le dejaba hacer nada.
"No puedo seguir así…" pensó la castaña amargada
"Pero… fue una sensación… tan satisfactoria… y a la vez me dio tanto miedo…"
FLASHBACK
"Vaya…tienes los labios…" empezó a decir el peli-gris acariciándole suavemente los labios con su dedo e inclinándose hacia ella.
"…tienes los labios…muy frios" dijo Yuki en un susurro ya que estaba muy cerca de su cara.
De repente notó una suave presión en sus labios. Unos cálidos labios que acariciaban los suyos con cuidado y dulzura.
Cuando la castaña se dio cuenta de que la estaba besando, se sorprendió que ella le estaba correspondiendo al beso.
FIN DEL FLASHBACK
Tohru se llevó inconscientemente una mano a sus labios. Mientras recordaba ese beso.
Aquel beso lleno de timidez y dulzura, pero al mismo tiempo apasionado y seguro.
Su primer beso…tan distinto a como ella siempre se lo había imaginado.
Desde pequeña ella siempre se había imaginado su primer beso con su novio, un lo alto de la noria de un parque de atracciones.
El sitio en realidad le daba igual pero… ¿qué sentía ella por Yuki¿No eran simplemente nada más que buenos amigos¿Entonces por qué la ha besado?
Tantas preguntas y tan pocas respuestas, agobiaban a la muchacha.
De repente paró en seco, saliendo de sus pensamientos.
Levantó la cabeza y miró a su alrededor confundida, habia ido a parar al patio y ella no se había dado ni cuenta.
Miró a sus manos, a la pila de papeles que sostenía. Papeles que supuestamente le tenía que entregar a un profesor. ¿Cuánto tiempo había estado dando vueltas?
"¿Tohru?" la llamó una dulce y tímida voz.
Tohru pegó un pequeño salto.
"Esa voz…"
Lentamente la castaña se giró, temiendo encontrarse a quien ella creía el dueño de esa voz.
Se giró para encontrarse a nada más y nada menos que Yuki.
"Oh, no…"
"¿Yuki, qué haces aquí?" preguntó la castaña evitando encontrarse con esos ojos violetas.
"Te vi pasar cuando salí del baño y te seguí aprovechando que ibas sola. Quería hablar contigo" le respondió el ratón.
"Ah, pues… ahora me pillas en mal momento. Iba a dejar estos papeles a la profesora Yamamoto" se intentó escaquear Tohru, sabiendo de lo que quería hablar el peli-gris.
"Las puedes entregar más tarde¿no? Sólo seran un par de minutos" insistió el muchacho.
"No, no de verdad. Ya me he retrasado mucho…" contestó Tohru pasando rápidamente y sin mirarle por su lado.
"Tohru, por favor…" le susurró Yuki. La chica se paró al notar en su voz tristeza y un poco de desesperación.
Estaban de espaldas el uno del otro.
"¿De qué querías hablar?" preguntó la castaña sin girarse.
Yuki se dio media vuelta.
"¿Por qué me has estado evitando todo este tiempo?" preguntó el muchacho con tristeza. Se arrepentía tanto de haberla besado. Desde que hizo eso, ella habia intentado coincidir con él lo menos posible. La había perdido. Ya habían dejado de ser amigos.
Ante ese último pensamiento le entraron ganas de llorar, pero se aguantó. Simplemente se quedó ahí quieto, observando la espalda de la castaña.
Tohru se dio media vuelta, encarándose con Yuki.
Iba a decirle todo lo que sentía, todo lo que pensaba, todo lo que la confundía…
Se acercó un poco a él, sin apartar su mirada de la de él. Notaba como el corazón le palpitaba fuertemente, podía oírlo.
"Yuki, lo siento. Siento haberte evitado de verdad. Pero esque…" Notaba como se le escapaban las lágrimas. No podía soportarlo más. Quería liberarse. Notaba una presión en el pecho que no la dejaba vivir. Iba a desahogarse.
"Tohru¿Qué te pasa?" preguntó Yuki preocupado.
"No.. no lo sé… Siento… siento algo por ti que nunca había sentido. Un sentimiento nuevo para mí, por eso… no sé como reaccionar… ni qué hacer, siempre estoy pensando en ti, dependo de tu sonrisa para sonreír y de tus palabras para ser feliz, dependo de tu mirada para poder soñar, dependo de tu presencia para poder vivir…"
Yuki se estaba quedando helado ante la avalancha de palabras de la castaña. Siempre había soñado con este momento, en el que ella le dijera lo que ocultaba bajo esa tapa cerrada con llave, y ahora que ella la estaba abriendo, él estaba ahí, mirándola como un gilipollas con la boca abierta, con las articulaciones inmóviles, como si Tohru en vez de escupir palabras escupiera hielo. Estaba paralizado.
" Tohru…" fue lo único que Yuki pudo articular, tan poco para él, tan reconfortante para ella.
Cualquier sonido dulce y cálido que saliera de la boca de Yuki la tranquilizaba.
El peli-gris se acercó a ella, observando su cara oculta tras sus finas manos.
Delicadamente Yuki aparto sus manos de su cara y le hizo que lo mirara a los ojos. Observó como su dulce carita, siempre con una sonrisa, ahora mostraba dolor, arrepentimiento, confusión… ya no estaba en sus azules ojos aquella mirada reconfortante y tierna, aquella mirada positiva que te hace sonreír.
" ¿Yuki?" preguntó Tohru al ver como cristalinas lágrimas caían de los violetas ojos del ratón.
Yuki le posó un dedo en sus labios, haciéndola callar.
"Shhh… desahógate" le susurró.
"Te quiero"
Yuki, al oír esas dos palabras salir de su boca, no pudo evitar el llorar.
Era la primera vez que alguien le decía eso. Era la primera vez que alguien lo aceptaba, que le gustaba a alguien, que alguien se preocupaba por él, que alguien sufría por el, que alguien lloraba por él.
Era la primera vez que alguien le quería. Ella. Todo lo que es ahora, es gracias a ella.
"Tohru" murmuró el peli-gris.
La abrazó. No pudo evitarlo.
Tohru disfrutó de la calidez de su pecho unos tres segundos, cuando un sonido parecido al de una pequeña explosión y un humo rosita los separó.
En el lugar donde antes estaba Yuki, ahora permanecía un pequeño y lindo ratoncito con los ojos húmedos.
Tohru lo cogió con dulzura entre sus manos y se lo acerco a su mejilla. Cerró los ojos y disfrutó de la calidez que desprendía aquel pequeño animalito, que desprendía Yuki. (N.A: me da un poco de pena Yuki, abrazar a un ratoncito no se puede xD asi ke esto es lo ke yo me imagino que puede ser lo mas cercano a un abrazo xD)
"Te quiero Yuki"
"Te quiero Tohru"
Kagura iba sola por el pasillo, dispuesta a irse a su casa.
" Mierda son ya las 15.30… mi madre estará preocupada ya. Si no fuera por culpa de la profesora esa loca…" pensaba Kagura, mientras recorría atoda prisa los vacíos pasillos.
Kagura estaba en clases de teatro y era bastante buena. Solían acabar a las 15.00 pero esta vez la profesora insistió mucho en una escena y la pobre chica la tuvo hasta mas tarde.
Mientras la morena corría, vio de refilón a través de una puerta abierta a una cabeza naranja en mitad de un aula completamente vacía.
Kagura se paró el la puerta para mirar bien.
"¿Qué hace aquí Kyo?"
La chica entró silenciosamente, sin decir una palabra, puesto que no quería que la viera.
Notó que el chico murmuraba cosas como para sí mismo y parecía enojado y decepcionado.
"¿Kyo¿Qué estás haciendo aquí a estas horas?" preguntó dulcemente Kagura a la espalda del pelirrojo.
Kyo ni siquiera se giró para ver quién era.
"Márchate Kagura" dijo casi en un susurro.
"¿Qué te pasa? Es muy tarde… ¿por qué no vas a casa?"
Kyo se quedó un rato callado antes de contestar:
"No quiero ir a casa"
Kagura entonces comprendió que algo iba mal, así que olvidando a su madre cabreada, y a su estómago muerto de hambre, dejó encima de una mesa su cartera y se arrodilló delante suya, posando suavemente una mano en la rodilla del muchacho.
"Kyo…dime¿qué te pasa?"
Kyo se quedó un rato mirándola a los ojos y vio en ellos preocupación, una sincera preocupación.
"Estoy harto"
Kyo agachó la cabeza y se quedó en silencio.
Kagura se acercó más a él, sus caras estaban separadas por unos escasos centímetros.
Podía sentirlo, podía sentir la frustación de Kyo en su agitada respiración.
De repente Kyo Levantó la cabeza gritando "¡ESTOY HARTO!", pero se paró al escuchar un gemido de dolor.
Miró abajo y vio a Kagura sentada hacia atrás llevándose una mano a la frente.
"Kagura¿estás bien¿Te he dado?"
Kagura asintió con la cabeza
"Lo siento¿te he hecho mucho daño?" dijo el muchacho agachándose al lado de ella.
Con suavidad para no hacerle más daño, le apartó su mano de la frente para verle el moratón. Con la yema de los dedos se lo acarició.
"Siento haberte preocupado, no era mi intención, es que…"
Se quedó un rato parado, observando el moratón de su prima, luego la miró a los ojos.
De repente se sentía tan a gusto a su lado, sentía tanta confianza. Era algo curioso, antes no soportaba estar con ella, ahora sin embargo disfrutaba de su presencia, de su dulzura…se ponía nervioso cada vez que estaban así solos, el corazón le palpitaba con mas intensidad y se sonrojaba por cualquier palabra o gesto de la muchacha. Era algo muy extraño, pero reconfortante, le hacía sentir bien.
"Es que estoy cansado de ser siempre el marginado, de que siempre esa mierda de rata me gane en todo. Es perfecto y todo el mundo le reconoce sus virtudes, mientras que a mí nada más me dicen mis fallos. Es delegado, presidente del Consejo Estudiantil, el mejor en artes marciales y está apuntado a todos los clubes del instituto… tiene un historial perfecto y… a mi también me gustaría entrar en algún club o algo para que la gente vea que también soy bueno en algo…"
Kagura lo escuchó con atención, sin creerse todavía que Kyo acabara de confesarle algo, algo que lo tenía oculto, algo que le preocupaba, como una especie de secreto pequeñito.
Y eso le llenaba el corazón de felicidad.
"Creo que te puedo ayudar" le dijo la morena sonriéndole.
Kyo abrió los ojos sorprendido.
"¿En serio?"
"Sep! Creo que tengo la solución a tu problema, pero…"
"¿Pero?"
Kagura se levanto, poniendo sus brazos tras la espalda.
"Tendrás que invitarme a comer. Son las 16.00 y me muero de hambre" le dijo con una plena sonrisa.
Kyo sonrió, cosa que hizo que Kagura se sonrojara, era la primera vez que le dedicaba una sonrisa, y una sonrisa sincera.
"Está bien" dijo mientras se levantaba. "¿Y a donde quiere ir la señorita?"
Kagura se llevó el dedo índice a la barbilla, pensando.
"¡A una pizzería!"
"Muy bien. Pues vamos"
"Venga dime ahora¿cuál es tu estupenda solución?" le preguntó Kyo, una vez que ya habían pedido sus pizzas.
"¿Qué tal si te apuntas a mi club de teatro?"
"¿Tu club de teatro?" preguntó Kyo sorprendido.
"Si, todavía estás a tiempo puesto que hay un papel libre. Además Yuki no está apuntado ahí, ya que nunca se le ha dado muy bien eso por su vergüenza, sin embargo, yo creo que se te podría dar bastante bien"
"¿Tú crees?" preguntó el pelirrojo. Kagura asintió contenta.
"Vengaaaa di que te apuntarás… así la profesora podrá dormir porque está bastante estresada con eso de que le falta el protagonista" le intentó convencer Kagura.
Kyo se lo meditó un momento, y después de pensárselo 5 min. aceptó. Total, si luego no le gustaba, cuando terminasen la obra se quitaba y punto.
"Si!!" gritó Kagura contenta al tiempo que agitaba los brazos en el aire.
Kyo la observó con dulzura, se la veía tan linda.
"Pero… hay un problema…si aceptas el papel… tendrías que ser mi pareja" susurró Kagura temiendo la reacción de Kyo
El pelirrojo se levantó y se sentó al lado de ella (N.A: la parte donde estaba Kagura sentada era de estas que parecen un sillón, mientras que Kyo estaba al frente suya en una silla.) Posó una mano sobre otra de ella y se acercó muchísimo a su cara.
Kagura se quedó paralizada, ante la sorpresa y la timidez.
"Eso no es ningún problema" le susurró sensualmente.
Kagura no se lo estaba creyendo, no podia ser…
¿Había podido conseguir al fin abrir el corazón de Kyo?
