Hoolaaa!! Aquí estoy de nuevooo weee wee por finnn xD He decidido continuarlo porque el otro dia recibi un review de Tribiusa y la verdad esque me animo a continuarrr o me alegro de que te haya gustado :DDDDDDDDDDD Y bueno, este capi.. no se espero que os guste, simplemente es distinto xD he decidio meterle ya la emoción jojojo xD Por cierto quería deciros que había pensado en hacer una historia con un personaje inventado y en 2º persona, de esa manera el lector podra ser el prota.. ke os parece?? lo haria de Naruto o Furuba xD vosotros me mandais revis y me decis por ciertooo no tengo ninguna idea para continuar este ficoo :(( asi que si alguien tiene alguna pos que me agregue que le estare muy agradecida y le amare por siempre :DDDDDDD xDD
También quiero hacer un fic del grupo AnCafe pero eso no se puede colgar aqui :(:(:( jajaja
Pues nada espero que os guste el fic de verdad Os quieroooooo Besitosss R&R!!
mi email es: size=1 width=100% noshade>Capítulo 6: El incio de una pesadilla.
Kagura se dirigía contenta a casa de su amiga Hina, desde que ésta había cambiado de instituto, había visto muy poco a Hina, tristemente se daba cuenta de que se estaban distanciando, y Kagura quería recuperar el tiempo perdido, puesto que Hina seguía siendo su mejor amiga.
La morena iba por las calles mirando al cielo azul, disfrutando del aire primaveral que se respiraba en esta ciudad, ese día, pensando lo maravillosa que era su vida desde que por fin era novia de Kyo Sohma. Había veces en las que no se creía que esto era real.
Después de 15 minutos de agradable paseo llegó a la puerta de la casa de su amiga. Llamó contenta y esperó. Esperó y esperó. Pasaron cinco minutos y nadie abría. Kagura asustada volvió a llamar.
"¿Qué pasa?" se preguntó asustada por si había pasado algo. Por fin la puerta se abrió. Apareció la señora Ikeda, pero no tenía el mismo aspecto juvenil y risueño de siempre, había cambiado. Se la veía consumida, pálida y con ojeras de no haber dormido en varios días.
"¿Kagura?" susurró la mujer.
"S-sí, soy yo..." dijo la chica, sin poder creerse que la señora que estaba viendo delante suya era la misma señora de Ikeda de hace apenas dos meses.
"¿Vienes a ver a Hina..?" volvió a susurrar la mujer, tenía la voz grave y tomada. Como si hiciera tiempo que no hablaba con nadie.
"Si¿está en casa?" La madre asintió y dejó pasar a la morena, la cual entró entre asustada y cohibida.
"¿Se encuentra bien, señora Ikeda?" preguntó la muchacha preocupada. La mujer asintió con una débil sonrisa. Luego anunció que Hina estaba en su cuarto y se fue al salón. Kagura subió las escaleras silenciosamente, con miedo de hacer ruido. Sentía que se había perdido algo muy importante durante estos dos meses. Sentía que había habido un problema muy grave en esa familia. Mientras subía esas escaleras de parqué oscuro, sentía que durante estos dos meses su amiga lo había pasado realmente mal por algo, y que ella no ha estado ahí. Cuando llegó delante de la puerta del cuarto de su amiga, sintió como si ella fuera la peor persona del mundo. Quería huir, salir de aquella casa, alejarse de su amiga para que la olvidara. Por otra parte quería volver atrás, haber mantenido más el contacto con ella, haberla ayudado, no haberse obsesionado tanto con su nuevo novio...
Temblorosa, llamó a la puerta y esperó, con una mezcla de nervios y miedo. ¿Y si Hina no quería volver a verla? Por otro lado lo entendía, aunque eso la destrozara... De repente la puerta se abrió, sacando a Kagura de sus pensamientos.
"Hina..." fue lo único que pudo murmurar Kagura en cuanto vio a su amiga. No podía creerse que la que estaba delante suya fuera su amiga de siempre.
Le había crecido su castaño pelo, pero ya no estaba tan bonito ni brillante como antes, estaba como si le faltasen vitaminas y muy despeinado. Su cara estaba chupada debido a todo el peso que había perdido y estaba muy pálida. También tenía ojeras de varios días y los ojos rojos (N.A: No, no se ha vuelto una drogadicta xDD). En cuanto abrió la puerta vio a su amiga, vio cuánto había cambiado. Lo guapa que se había vuelto. Vio lo feliz que era. Pero no pudo expresar todo lo que se alegraba por ella y de verla, Desde hacía un mes sentía como si no pudiera expresar ningún sentimiento nunca más.
La castaña se alejó de la puerta y se sentó en el suelo, con la espalda apoyada en la cama y las rodillas cogidas al pecho. Hundió su cabeza entre sus rodillas. Todo esto sin decir una palabra.
Kagura entró y cerró la puerta tras de sí. El cuarto estaba desordenado y olía a cerrado pero no le importaba. Lo único que le importaba era saber qué le pasaba a su amiga.
Kagura se sentó sobre sus piernas enfrente de su amiga y sin decir ni una sola palabra, pasó los brazos alrededor de la castaña y la abrazó fuertemente. Pareció como si eso era lo único que necesitaba Hina, el abrazo de la que siempre había sido su mejor amiga. En cuanto la morena la abrazo la castaña se derrumbó. Empezó a llorar sin parar en el pecho de su amiga. Kagura la abrazó con más fuerza y le acarició el pelo.
Después de un buen rato, Hina por fin se separó de su amiga.
"Hina... ¿Qué ha pasado?" le preguntó Kagura preocupada, mientras le limpiaba una lágrima que salía de ojo con el pulgar.
"Mi... mi padre... ha muerto.." dijo la chica soltando algunas lágrimas más. Kagura se quedó en estado de shock durante un momento
"¿Cu-cuándo..?"
"Hace dos semanas, murió en un accidente de coche. Sé que fue hace tiempo, pero no lo puedo evitar... todavía sigo llorando como si hubiese sido ayer..."
"No, es normal que llores. Hina... yo.. " Kagura no sabía que decir, se sentía la peor amiga del mundo. Se odiaba a sí misma por haber sido tan egoísta. Hace dos semanas el padre de su mejor amiga había muerto y ella estaba tan tranquila ensayando la obra con Kyo. Sólo pensando en si misma, sintiéndose desgraciada simplemente porque Kyo no se lanzaba. Mientras su mejor amiga sugría en soledad la pérdida de su padre.
"Te he echado tanto de menos Kagura.. Me alegro de que por fin hayas venido. Sabía que lo harías tarde o temprano" dijo la castaña dedicándole una torpe sonrisa, debido al tiempo que hacía que no sonreía. ¿Quería decir que la perdonaba por no haber estado antes?
"Hi-hina..." murmuró la morena empezando a llorar, se sentía asqueada con ella misma
"¿Por qué lloras?"
"Yo.. lo siento muchísimo Hina de verdad. He sido una egoísta, no me he molestado en preocuparme por tí, en pasarme a verte, nada más que he estado pensando en mí misma y en mi relació con Kyo.. y te he descuidado, he descuidado lo que es más importante en mi vida... mi amistad contigo.. Lo siento muchísimo Hina.. Ódiame, tienes todo el derecho.."
"Eh, eh.. no pasa nada, de verdad. Yo te entiendo, seguramente hubiera hecho lo mismo, es normal que se te fuera un poco la cabeza. Pero has vuelto, aunque sea después de dos meses, has vuelto. Eso significa que me quieres y soy importante para tí.. Eso me hace muy feliz" le dijo su amiga con otra sonrisa. Kagura también le sonrió, secándose las lágrimas
"Te prometo que no volverá a pasar" dijo la morena. Hina asintió.
"¿Qué tal si salimos al parque a pasear o algo? Te vendrá bien y así recuperamos el tiempo perdido" le sugirió Kagura con una sonrisa. Hina pareció preocupada.
"¿Hoy no has quedado con Kyo?" Kagura negó con la cabeza.
"Nop, hoy el día es enterito para nosotras" Hina sonrió.
Cinco minutos después ambas chicas estaban ya fuera de su casa.
"Bueno cuéntame¿qué tal con Kyo?" le preguntó su amiga. Estaba ya mucho más animada.
"Pues... bien, a veces me parece mentira que sea real. Estoy muy feliz"
"¿Y tu familia¿Qué piensa?"
"Bueno.. no piensan. Es que no lo saben, es un secreto"
"Ahh... entiendo.. Akito"
"Ajá, aunque supongo que se acabarán enterando. Ya sabes, estas cosas siempre se acaban sabiendo. Estoy segura de que Shigure será el primero que nos descubra"
"¿Cómo estás tan segura?" le preguntó la castaña sorprendida. Kagura se encogió de hombros.
"No sé, Shigu siempre es el primero en enterarse de todos. Y eso me da miedo, Shigure se lo cuenta todo, todo a Akito"
"¿Y qué pasa si Akito se entera?" inquirió Hina curiosa. Kagura suspiró.
"Que mi sueño se convertirá en una pesadilla" susurró mordiéndose el labio inferior con preocupación.
"¿No notáis últimamente a Kyo muy cambiado?" preguntó de repente Shigure a su amigo Hatori, mientras dejaba el cigarrillo reposar en el cenicero.
"¿Qué quieres decir?" le preguntó Hatori, mirándole por encima de todos sus papeles.
Ambos amigos estaban sentados uno enfrente del otro en el despacho de Hatori, fumando y hablando.
"Sí, desde hace dos meses lo noto distinto. Ya no es tan gruñón ni tan enfadón, suele pasarse el día sonriendo y apenas busca pelea con Yuki" dijo Shigure
"¿En serio?" preguntó Hatori incrédulo, dejando sus papeles encima de la mesa y observando a su amigo. El perro asintió. Se quedaron un rato en silencio pensando.
"Desde hace dos meses..." repitió Hatori pensativo
"Sí.." dijo Shigure. Los dos continuaron dándole vueltas al asunto durante un buen rato, hasta que de repente ambos se dieron cuenta. Se miraron con los ojos abiertos, impresionados. Una maliciosa sonrisa se posó en los labios del perro, mientras que una mirada de miedo apareció en los ojos de Hatori.
"Desde que Kagura entró al mismo instituto que él.." susurró Shigure, acentuando más esa sonrisa suya. La mirada de miedo de Hatori se pronunció más.
"¿Insinúas...?" empezó a preguntar el médico, temeroso de la respuesta.
"Que hay algo entre esos dos" dijo Shigure
"¿Algo como amor?"
"Puede ser"
Hatori se rió ante esa respuesta.
"¿Kyo y Kagura de novios? Jajajaja Shigure por favor..."
"Hatori no te rias, si te fijas todo encaja. Desde que Kagura entró a ese insituto, Kyo ha cambiado,se ha vuelto amable y flexbile. Todo un cachorrito. Y tú el otro día me comentastes que Kagura también actuaba distinta, que estaba adorablemente tierna.." Hatori se quedó pensando la contestación de su amiga.
"Sí, tienes razón, encaja.. Pero.. ¿se lo vas a decir a Akito?" la sonrisa maliciosa volvió a dibujarse en los finos labrios del perro.
"Shigure..."
"Es mi deber, Tori"
"Pero vas a destrozar a dos personas"
"Ya te lo dije en su momento, me da igual a cuantas personas tenga que destrozar con tal de conseguir mi sueño.." dijo Shigure poniéndose muy serio. Hatori suspiró, terminándose su cigarrillo.
Lo que ninguno de los dos adultos sabían es que había alguien más que se había enterado de toda la conversación.
Momiji había estada escuchando todo escondido detras de la puerta. El rubio estaba apoyado contra la puerta, sin creerse lo que acababa de hacer.
"Tengo que avisar a Kagura" El chico salió corriendo hacia el cuarto de su prima, pero Kagura no estaba allí. Como loco, empezó a correr por toda la casa principal, buscándola desesperadamente. Cuando iba a salir para ir a buscarla a casa de Shigure, a morena estaba entrando por la puerta, con una sonrisa en su rostro.
"¡¡Kagura!!" gritó el rubio acercándose a ella.
"¿Qué pasa Momiji?" le preguntó Kagura preocupada, mientras el rubio cogía aire.
"Tengo que contarte una cosa. Es una mala noticia" Una expresión de miedo apareció en el lindo rostro de Kagura.
"¿Qué es?" le preguntó la chica, cuando hubieron entrado en el cuarto de la morena. Momiji cogió a Kagura de las dos manos y la sentó en la cama, el se quedó de pie enfrente de ella. Momiji suspiró.
"Es el incio de una pesadilla" susurró el rubio.
