"Regreso al Tiempo"
Por Crystal.-
Basado en los datos provenientes de los Libros de Harry Potter, de JK Rowlings.
Nota 1: Esta historia es basado en los Libros de JK Rowlings y en sus personajes. Otros personajes que interactúan con estos, son de mi creación.
Nota 2: Algunos hechos son pura ficción. Otras son extraídas de los cinco libros. No daré detalle de cual es cual, para aquellos que no han leído el quinto libro conocido como "Order of the Phoenix" o en su siglas, OoP. Tomó "Algunas de sus ideas, no todas". Tampoco me hago responsable de alguna de las ideas que publico en esta historia. Se llama libertad de expresión ¿Ok?
Nota 3: Si tienen alguna idea contraria a la que expongo en esta historia, ponte en contacto conmigo al correo.
Nota 4: para aquellos que leyeron las historias: "Mi Destino" y "Hacia Un futuro Incierto", esta hace una interacción con aquellos personajes, antes de esos años en el que los dos fics se desarrollan. La presente historia hace referencia al quinto año de los Merodeadores en Hogwarts.
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CAPITULO TRECE.- EL DESCUBRIMIENTO DE DUMBLEDORE...-------------
Sirius y Alex tenían un serio semblante al momento de ella, recibir la nota sellada de sus manos.
-¿Estás seguro?
-Necesito que Susan venga cuanto sea posible. Además en el callejón Nock turn conseguirás todo lo que necesitas...
-¿Qué hay de Remus?
-Partió a Londres ya. Supongo que esta allá.- mirándole seriamente.- Ya James lo sabe...
-¿Qué quieres decir?
-James...- notándosele la tristeza en su mirada.- James me reconoció cuando hablaba con los chicos por el espejo...
-Lo siento...- declaró ella emocionada ante sus sentimientos.- Debe de ser difícil para ti, no verte envuelto en nada de esto... y al mismo tiempo, verlo en un tiempo y un lugar tan diferente-mirando con nostalgia la oficina y trayéndole recuerdos de su juventud.
-Mas bien, estoy en cierta manera alegre.- sorprendiéndole.- En una manera tal vez enfermiza para algunos. James es alguien que por mas que querríamos, sale a relucir en las conversaciones con Remus... y verlo ahora... al lado de Harry...- suspiró.- daba una impresión de falta de lógica pero al mismo tiempo sabemos que, Harry por lo menos llegó a conocerlo... aunque sea, de esta manera.
-Tiene que ser así. Créelo o no, lo apreciaba mucho Sirius, cuando estuvimos involucrados y luego con su familia. Me agradaba también Lily y el ambos... bueno, Perderlo de esa manera...- no diciendo mas nada.- Pero nada; es hora de continuar con el plan.- tosiendo.- ¿Estás seguro que quieres a Susan aquí? Mira que conozco a mi hermana y te puedo asegurar que, desde que se entere que, nosotros sabíamos y ella no, le dará un desmayo. Cosa que no podemos jugar con eso, dado su estado.
-Pero no decirle nada, perjudicaría las cosas. Te puedo asegurar que si de hoy a un tiempo, ella no se entera por otros medios, entonces será mi cabeza la que colgará...
preocupándose ante la estabilidad de ese presente y todo lo demás-Oye ¿James guardará el secreto? ¿de que te vio? ¿de quienes son los chicos?
-Es lo que mas temo: Creo que James no es bueno para guardar secretos entre nosotros.- Viéndole sonreír.- Bueno, admito que, me sorprendí aquella vez que me dijo que le gustaba Lily. Y después, me sorprendió aun mas que, andaba contigo... – suspirando.- Esto es una de las cosas mas difíciles que he hecho en mi vida... créeme...
Alex sonrió sutilmente y sus ojos brillaron un instante recordando que Sirius estuvo en Azkaban; ahora consideraba la presente situación como la mas difícil de su vida.- Se nota que, fuiste hecho para ser padre Sirius.- comenzaron a caminar a la par por los pasillos.- Cristine me acusaba de liberal corruptora...- riendo con ganas.- Pero Silvia es tu vivo retrato...- mirándole- fue un gran placer criar a tu hija.
-Es tu sobrina Alex.
-Si, es también... pero no se porque, lo hizo mas placentero... – deteniéndose.- traeré a Susan. Confía en mi...
-¿Cuándo no lo he hecho?
Alex aferró en señal de simpatía su mano por solo un instante, marchándose por el lado contrario del pasillo.
-Me dijeron que me buscabas.- dijo una voz a un lado proveniente del pasillo derecho que borró la sonrisa de Sirius de su rostro. Volteándose notó la alta presencia de Severus Snape mirándole con rencor e indiferencia al mismo tiempo. Llevaba sus manos cubiertas por las mangas de su túnica y sonaba expectante ante lo que dijera Sirius.
-Si.- dijo Sirius con rostro serio.- necesito que me hagas un favor...
Severus alzó una ceja incomprendiendo lo dicho por Sirius, incluso creyendo que, Black finalmente perdió la ultima gota de juicio que consideraba que tenía en él.- Acaso...- no evitando sonreír irónicamente.- ... ¿Necesita mi ayuda en gran Sirius Black?
-Deja tus ironías para luego.- cortó Sirius.- Esto es importante...
Severus no se sorprendió ante aquello, mas bien, lo consideraba en esos instantes unos momentos sublimes de gloria. Ya que ni en sana cordura, Sirius Black pediría ayuda a Severus Snape.
-Nada podría hacerte pedir ayuda... ni tu vida- dijo Snape sabiendo que tenía razón.
-Muy cierto... pero es mi hija y de Harry quienes están en peligro...
--Potter no podría salirse alguna vez de problemas sin ayuda...
-¡Sabes que no es cierto! Harry...- pero Snape no le dejó concluir.
-Y esa mocosa e inmadura de la "Profesora"...- torciendo su nariz- Nada correcto para representar a un catedrático de Hogwarts.... deja la profesión en total vergüenza...
-Ya deja tu persecución contra mi familia y concéntrate- dijo apuntándole .- Tenemos que duplicar una laguna de tiempo... – mirando a Snape y este notándose indiferente, contrario a lo que pasaba por dentro de él.- Y sacarlos del pasado...
-Lagunas de tiempo... nadie ha podido duplicar la primera laguna de Tiempo... –discutió.
-Pues creo que esta vez si pudieron...- declaró Sirius.-Lo he visto con mis propios ojos... ellos están allá y están queramos o no admitirlo, en peligro... todos estamos en peligro...
-¿Y donde se encuentran si se puede saber?- preguntó. Notó como Sirius no quería decirle. Insistiendo recalcó.- no creo que pase nada si me lo dices...
-Hogwarts... quinto año, para ser específicos...
-No creo que se pierda mucho que estén en quinto año... tal vez, puedan hacer algo con las metidas de pata que Potter cometió en ese entonces...
-¡No el quinto año de ellos! ¡El de nosotros!- dijo sorprendiéndole. Incluso unos alumnos de Hufflepuff pasaron por su lado pero miró por un segundo a los estudiantes y luego a Sirius.- Así que como puedes darte cuenta, incluso nuestra existencia, corre peligro...
Snape parecía ahora que, no le encontraba la gracia a la situación que Harry y los demás, estuvieran en aquel Hogwarts. Y sobre todo, sabía que Sirius tenía razón. – Ve esta noche después de la cena a las mazmorras. –marchándose por el pasillo y dejando a Sirius con la palabra en la boca.
-Verdaderamente, no soporto a este tipo...- dijo mirándole de mal talante marcharse por el otro lado.
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-¡la verdad no soporto a Snivellus!!- gritaba Sirius a la salida de pociones.- "Pero profesor: ¿No cree conveniente que tengamos un análisis mas profundo en el tema?"- imitaba para sus amigos.- Resultado: Dos metros de composiciones para el viernes.... ¡¡¡Odio a Severus Snape!!! –agitando su varita delante de ellos.- pero me las pagará...
Atraía las miradas de las jóvenes que iban y venían por los pasillos y sonreían señalándole. Peter reía ante sus ocurrencias. James se notaba distraído y que no prestaba atención (pensaría cualquiera). Mientras Remus Lupin, revisaba sus apuntes al mismo tiempo que caminaba.
-Te quejas incesantemente... pero, obtendrías mas resultados si estudiaras...- dijo su impasible amigo cuando escuchaba sus quejas.- Además, los Timos de Pociones son este año... y no olvides encantamientos...
Sirius hacía una señal de nausea involuntaria ante aquella aseveración de su amigo. – Pues me parece, que Silvia pequeña me simpatiza mas que tu. Por lo menos ella no hace comentarios sin fundamento...- quejándose ante no darle la razón a su querella.
-Pues ya quisiera tener un día del año en donde no te quejes... – reclamaba Remus.- Si estudiaras tanto como te quejas, otra cosa sería... además, una chica de cinco años jamás se le ocurriría ponerte a estudiar y sabes que las trampas están prohibidas...
-¡Pues creo que lo intentaré!- dijo Sirius entusiasta ante un nuevo reto.- ¡Buscaré la manera de burlar la seguridad para los Timos! – pronunciando como reto en voz alta.
-Caballeros...- dijo la voz de Dumbledore detrás de ellos.- ¿Podrían explicarme dos o tres cosas?
Cuando ambos se voltearon no esperaban ver lo que se consideraría un problema de consecuencias apocalípticas. Sirius tenía un nerviosismo notable. ¿Acaso Dumbledore le había escuchado lanzando tal juramento? ¿Qué excusa le proporcionaría?
Silvia sonreía con afabilidad a ambos desde los brazos de Dumbledore mientras con su otra mano, jugaba con parte de su blanca barba.
-¿Dónde está Gryffins?- preguntando por Harry.- porque en encantamientos que es su asignatura no está... y tiene que explicarme que significa esto...- señalando a Silvia.
Remus y Sirius se miraron con intensidad. – Jajajaja... están asustados...- reía Silvia notando la condición de ambos jóvenes.
Sirius miró con rencor a la pequeña mientras esta hacía muecas aun en los brazos de Dumbledore.
-A mi despacho- señaló Dumbledore a los cuatro.- Ahora... – escoltándolos con la niña aun en sus brazos.
Mac Gonagall escuchaba a la pequeña Silvia pedirle mas jugo de calabaza mientras estaba sentada en una silla alta que Dumbledore hizo aparecer mágicamente. Esta observaba a todos los retratos señalarle con el dedo. Incluso se detuvo en uno en particular: uno que se leía Phineas Nigellus y este guiñó su ojo a la chica.
-Entonces ¿Esta es Silvia Gryffins?- preguntó MacGonagall mirándoles seriamente. Su rostro estaba crispado de molestia, incertidumbre y duda. Los cuatro asintieron.-¡y todo este tiempo la estuvieron encubriendo!- exclamó mientras Dumbledore parecía impasible. -¡incluso esos estudiantes extranjeros!- sonando alarmada.
-Harry esperaba explicárselos el día de hoy...- dijo James atrayendo las miradas de sus otros amigos.- O eso intentaría... que no aparezcan... nos tiene muy preocupados...- Sirius lo miró algo aturdido. James odiaba a Harry por su relación y llamando la atención de todos ¿Ahora, lo defendía?
-Lo importante es que la señorita Gryffins- señalando a Silvia.- Está encantada con una poción rejuvenecedora...
-¡Que el ministerio Prohíbe por su alta peligrosidad...!- gritó Mac Gonagall.
-si, gracias Minerva- dijo Dumbledore interrumpiéndole.- miren: esos cuatro son importantes por una razón muy especial... – declaró el sujeto.- y además son los que conozco además de ustedes, que tienen cierto desdén por las reglas...- poniéndose de pie.- Pero... creo que, podremos devolver la joven Gryffins a su estado normal...- haciendo que Sirius, Remus y Peter lo miraran sorprendido.- solo tendremos que, localizar a sus padres...
-¿Sus padres, profesor?- preguntó James.
-Si James... a sus padres. Lamentablemente la única forma de hacer funcionar la poción es con la sangre de ambos padres...
El corazón se James se fue a sus pies. ¿Acaso sería él quien confesaría quien era el padre de Silvia? ¿Qué le diría a Sirius entonces? Pero aun se lo dijera a él, no sabía quien era la madre... ¿ o si?
Y Conociendo a su amigo, podría ser, cualquiera.
-¿Y bien?- preguntó Dumbledore. - ¿Algo mas de lo que me tenga que enterar antes de despacharlos? – señalando la puerta.
-No señor- dijeron al unísono los jóvenes. Aun la profesora los miraba muy seriamente.
-Retírense entonces...- viéndolos marcharse- usted también profesora...- viendo a Minerva cerrar la puerta después de salir. – observaba a la pequeña con atención... – sabes que después que se marchen, no podré ver a esos chicos como antes...
-Tendrá que hacerlo director- dijo Silvia de cinco años notándose mas madura de lo normal en su forma de hablar.- nos aseguraremos que todo, reciban un conjuro de memoria... es lo correcto y lo que debe hacerse- viéndole asentir.-
-Mi pregunta es ¿por que no les has revelado que conservas casi la capacidad de una niña de cinco años y una mujer de veinte? Eso facilitaría mucho las cosas con ellos.
-Viene y se va si le soy honesta- Dumbledore frunció su mirada.- Así es. En un momento como este, puedo tener recuerdos, conocimientos y análisis de una joven de veinte años... pero no aseguro que, en los próximos diez minutos, permanezca igual.
-Necesitamos regresarte a tu condición verdadera... si lo que me dices es cierto... estás en grave peligro...
-¿Qué es lo que quieren?- preguntó Snape mirándoles con odio naciente. A pesar que no los conocía bien, parecía que de lo mas profundo de su ser, nacía una chispa de odio dirigida a cada uno.
Snape estaba así y nadie podía culparle. De todas maneras ¿A quien le gusta que lo acorralen y lo encierren en un aula oscura acompañado de tres personas?
-Queremos que nos ayudes... a crear una laguna de tiempo...- reclamaba Ron apuntándole con el dedo.
-y una poción de edad... –declaró Hermione.
-¿Que les dice a ustedes que los ayudaré?- mirándoles a cada uno con un desprecio reservado en su mirada. pero por lo menos, al dirigirse a Harry parecía tener un odio especialmente a él.
-Porque tienes que. – dijo Ron amenazándole. Snape dio un bufido parecido a un felino; Se burlaba de Ron.
-No tengo que ayudarles...- dijo Snape indiferente—esto no me concierne a mi...- tratando de marcharse por el otro lado. Pero Harry le corta el camino.
Era una gran tentación tener un Severus Snape al cual colgar y no tener que pagar por ello ya que sería un profesor vengativo.
-No me tiente- dijo Harry mirándole con odio. Se miraron directamente a los ojos.
-Muévete...- ordenó.
Ron bufó.- Aquí no nos puedes dar órdenes... es mas... aquí no puedes hacernos nada ¿o si?- echándole hacía atrás con su dedo.
-¡Ron!- dijo Hermione.- tal vez si se lo pedimos amablemente...
-Muérdeme...- dijo Snape totalmente reacio al tener que ayudarles.
-Bueno...- dijo Hermione sacando su varita y apuntándole. Snape se echó para atrás.-¿Qué tal un hechizo para hacerte cambiar de parecer?- amenazaba la joven.,- Se que te encantarán los hechizos de ponerte de cabeza...
-¡Hermione!- dijo Ron sorprendido.- ¿qué...
-¡No RON! dijo la joven. – Silvia me agrada... y tenemos que volver a casa... él nos ayudará...
-No podemos maldecir a Snape en este tiempo- dijo Ron – por mas que me gustaría... no podemos involucrarnos...- tratando de sacar a Hermione del plan.- Créeme que con todo lo que nos hace a nosotros...- mirando a Snape con odio.- pero escuchaste lo que pasa: no podemos intervenir...
Snape escuchaba todo aquello con interés. ¿por que ellos decían volver a casa? ¿qué tenía que ver la Laguna de Tiempo con ello?
-¡Vaya!- dijo la voz de Susan sorprendiéndoles desde la puerta. Estaba con Lily y Emely.- Aquí están...- al notar a Hermione apuntando a Snape con la varita preguntó.- Eh ¿pasa algo malo?
-¡Hermione!- dijo Lily avanzando.- ¿Qué crees que haces?
-Nada, yo solo, trataba de convencer a Snape de una o dos cosas- mirando al susodicho con profundo odio.
-¡NO!- dijo Lily.- eso está prohibido...
-no te metas Evans- dijo Snape furioso – Se me defender solo...
-¿Por que quieres embrujarlo?- preguntó Emely.
-Susan...- dijo James ingresando y doblando un pergamino en su bolsillo. Harry y Ron dedujeron que, era el Mapa del Merodeador. - ¿Puedo hablar contigo?
-¿Ahora Potter?-preguntó la joven mirándole.- ¿De que? ¿No ves que estamos ocupados'- señalando a Hermione apuntando a Snape y Harry y Ron con rostros de pocos amigos.
Lily notó que James no le importaba que Severus Snape estaba siendo apuntado con una varita y de una chica. Parecía no prestarle la mas mínima atención.
-Es de algo... una asignación...- mirando a Lily preguntó.- ¿Qué haces Weasley? – hablando con Hermione.- ¿Acaso piensas volverlo guisante?- mirando con interés no oculto aquello.- ¿Quieres que te ayude?- sonriendo y sacando la varita.
-¡Esto no es nada que te incumba! dijo la susodicha. -¡no te metas en esto James!
-¡Ah! Bueno...- dijo guardando la varita y sin importarle lo que allí pasaba declaró.- ¿Susan...?
-Ah si..- dijo Susan mirando a James. Después a Lily.- vale, pero que sea pronto... ¿no? Esto aquí está muy interesante... –hablando de la situación con Snape y Hermione.
-"accio varita"- dijo James habilidosamente y tomando la varita de Hermione (Ella le miró como bicho raro).- si le haces algo delante de tantos testigos, te valdrá expulsión...
-¡Sabes que eso no me importa!- dijo Hermione de mal humor- ¡Quiero salvar a Silvia! ¡Devuélveme la varita!
James sonrió diciendo.- ¡Espera por lo menos que llegue Canuto! A él si le gustaría ver algo parecido...
-¡Hombres!- dijo Hermione de repente.- ¡Si no son ustedes que cobran las venganzas no es nadie! ¿verdad? –James le observaba.- ¡Siempre creyéndose lo mejor de lo mejor!
-Ya, ya...- dijo James aventándole la varita.- has lo que quieras entonces... yo solo trataba de prevenir algún incidente que en el futuro te perjudicara... Es todo...
Susan la miró una vez mas saliendo del lugar con James.
Hermione miró con profundo desprecio a Snape. Bajó la varita y dijo.- lárgate...
-Si es tan importante lo que tienen que hacer...- dijo Snape.- Véanme esta tarde en las mazmorras... y traigan todo lo que tengan de lo que buscan...- arrastrando su voz – y tu...- dirigiéndose a Harry.- será mejor que, si quieres que los ayude... no vengas....
-¿Por que?
-porque... no me simpatizas- dijo secamente.
-¿Qué ocurre Potter?- preguntó Susan - ¿Qué quieres hablarme?
-De Sirius... de ti y de Sirius...
-¡Ah por favor! dijo ella frunciendo su rostro.- No quiero saber nada de él... ¿Qué te hace creer que quiero saber de él? Pregúntale mejor a alguna de sus admiradoras. – caminando y deteniéndose agregó.- y si crees que acaso, saldré con él....- riéndose.- ¡olvídalo! Si él quiere decirme algo, que venga y me lo diga y no mande a uno de sus compinches...
-No es eso... – dijo seriamente.- Mira: Ellos tienen que volver a su casa, pero no pueden con Silvia así y su vida corre peligro.- viendo a la chica preocuparse.- Ella podría de un momento a otro... morir... necesitan de nuestra ayuda. O mejor dicho, de tu ayuda...
-¿Eso que tiene que ver? ¿de que hablas?
-bueno, una de las cosas para una poción que le devuelva a su edad, tiene que hacerse con sangre... sangre de sus padres... – mirándole no sorprenderse.- por eso es que alguna de esas pociones son prohibidas. ¿imagínate si tu padre ha muerto o algo por el estilo? El Ministerio las prohibió o según recuerdo, se necesita de un permiso especial y que tengas sangre de tus padres...
-Aun no entiendo que tengo que ver en esto pero...- desviando su mirada- Sirius o tu, no necesitan mi ayuda para eso...
-¿por qué lo dices?- pregunta James.
-Porque Sirius... – dijo dudando declararle- Sirius sabe o ayudará en esto mas que yo...
James reconoció en su mirada aquella verdad revuelta.- ¿Así que lo sabes, no? –cruzándose de brazos.
-Saber ¿Qué? – preguntó ella.
-La relación entre Silvia y Sirius... la verdadera conexión entre ellos.
-Creo que, hablamos de lo mismo Potter.- asintiendo y confirmando (una vez notó que nadie los espiaba ni observaba).- si, Sirius ayudará a volverla a su edad verdadera...- retomando su caminar.
-y tu también...
-¿Cómo dices? –deteniéndole.
-Susan: No se puede solo con la sangre de Sirius...
-¿De que hablas?
-necesitamos también tu sangre... – mirándole con intensidad.
-¡Eso es rid..!- dijo ella mostrándose incrédula.- ¡no! ¡No Potter!- retrocediendo y sus mejillas se encendieron intensamente.- ¡No! ¡Imposible!
-No es imposible.- dijo James alcanzándole y siguiéndole el paso.- Admitámoslo...
-¡jamás admitiré tal cosa! mostrándose molesta.- ¿él y yo...? ¡Jamás Potter!
-Bueno esa niña es la prueba de todo lo contrario- dijo él molesto. Varios estudiantes les observaron al pasar.-Admítelo. – reteniéndole y deteniéndole en el pasillo.- solo parece tranquilizarse contigo... Sirius y ella tienen gustos particulares sin tomar en cuenta que ambos duermen de la misma forma en la cama... – sacudiendo su cabeza.- teníamos sospechas de donde venían y ver al Sirius del futuro me lo confirmó...
-¿Lo viste también?- preguntó ella incrédula.
-No me digas que tu...
-Si lo vi...- dijo ella- Pero James- llamándole por su nombre.-es imposible...- mostrándose casi llorosa.- No puede ser...- sonrojándose mas. – él.... y yo... – sacudiendo su cabeza.- ¡No es verdad! ¡Sirius y yo nos cas...! – deteniéndose.- ¡Eso sería en un mundo paralelo! ¡Olvídalo!
-que no lo quieras admitir es una cosa... que sea cierto es otra.- dijo James.- Lo que si se, es que si no hacemos algo para ayudarle, La prof... bueno, tu hija, podría morir...- haciendo una pausa- Y se que, es lo último que quieres...
-¡Cornamenta!- dijo una voz acercándoseles. Ahí venía Sirius acompañado de Peter y Remus. Notó la mirada llorosa en Susan y sonrojada- ¿A ti que te pasa?- mirándoles a uno y otro.- ¿James? ¡No me digas que se te ha declarado!- declaró Sirius.- Si mi Cornamenta te rechazó, lo tienes bien merecido...- dijo Sirius no notándose orgulloso. Mas bien, molesto.
Pero Susan le miraba con incredulidad. Miró una vez mas a James y a él y se marchó de allí llorando.
-¿James, que pasó?
-No puedo... decírtelo Lunático... lo siento.- dijo Potter marchándose por el otro lado, a lo mejor a informar a Harry y los demás.
-son imaginaciones de mi parte o ¿algo pasa entre esos dos?- preguntaba Peter.
-Son alucinaciones...- dijo Remus confiado. Miró a Sirius.- ¿Canuto?
Este suspiró largamente mirando por donde James se había marchado. – vamos... tenemos que llegar a tiempo a astronomía... después le interrogaremos...
-¡Ey! ¿De cuanto en cuando a ti te gusta llegar a tiempo a astronomía?- preguntaba Peter, siguiéndole el paso.
Remus miró una ves mas el pasillo y caminó detrás de sus amigos.
Ciertamente, algo extraño pasaba.
-Entonces.... ¿no nos ayudará?- preguntó Hermione en el pasillo con James. Fue a la primera que encontró.
-Parece que no... aunque aun está en negación- no evitando soltar una risa.
-¿qué pasa?- preguntaba ella intrigada. Incluso habían estudiantes que les miraban recelosamente.
Principalmente pertenecientes al sexo femenino.
-El solo pensar eso... esos dos ¿Casados? Ya me imagino que le pude haber dicho a este Canuto el día de su boda...
Hermione desvió la mirada no queriendo opinar del asunto; para su suerte, James no se percató de aquello.
-Necesitamos la sangre de Susan...- dijo Hermione.- ¡Algo terrible puede pasarle a Silvia sino!
-Bueno, bueno.. creo que necesita calmarse – caminando junto a ella. James llevaba sus manos dentro de su túnica y al sacarlas, esta tenía caramelos que le ofreció a Hermione. Ella los miró dudosos y él riéndose agregó.- ¡Vaya! Se nota que conoces nuestras leyendas... no tienen nada de malo. – sonriendo.- por lo menos, no estos...
-Gracias- dijo ella tomando dos caramelos.
-y dime ¿Ese Harry tiene tantas novias como su padre o que?
-James: Sabes que ...- dudando decirle.- No puedo darte esa información...
-Bueno, me sorprendería que no tuviera su propio Harem en Hogwarts...
-Bien, Harry no es tan exitoso con las chicas...
-¿Cómo que No?- preguntó James incrédulo.- ¡Esta si que no te la creo!
-Harry es muy tímido con las chicas y despistado también...- declaró ella sonriéndole ante su reacción- La verdad es que, no le seguimos los pasos a los Merodeadores...- deteniéndose y mirando los amplios jardines. James la observaba boquiabierto.- En serio...
-¡no te creo!- reclamó indignado.- ¿cómo que no sigue mis pasos? Somos modelos a seguir ¿Sabes?
-Lo se- rió ella.- La verdad es que, hay estudiantes que siguen sus pasos... pero nosotros, nos conformamos con sobrevivir...- mirando cierta decepción en James.- Pero no creas que Harry no está orgulloso de ti...- atrayendo su mirada- porque si lo está...
-Debe de ocasionarle grandes dolores de cabeza a su madre...
-ni lo intentes James.- dijo Hermione.- No puedo decirte eso... – haciendo que el sujeto sonriera.- Ni lo pienses...
-Bueno, para que no se diga que no lo intenté... pero ¿No puedes darme si quiera una pista?
-¡no!- dijo ella rotundamente.- Nada de eso...
-bien- rió él.- que no se diga que por lo menos, no quise averiguarlo...
-¿Harry?- preguntó Lily observándole con su mirada en la nada al momento de ingresar a la sala común.- ¿qué te pasa? – viéndole negar con su rostro.- ¿Es acaso tu hermana?- Lily como siempre, venía con libros en sus brazos.
-No te preocupes.- dijo el sujeto a media voz.- Estoy bien...
Pero antes de que pudiera impedirlo, Lily le observaba con intensidad y se sentaba delante de él.- ¿acaso no tienes clases ahora?
-No importa...- dijo Harry – Ya nada, importa...
-¡Ah Harry!- dijo Lily.—Date cuenta que, si no asistes a clases, reprobarás... aunque seas estudiante de intercambio...
-No soy estudiante de Intercambio...- negó el sujeto.
-¿No? ¿Entonces?
Pero Harry negó con su cabeza.
-Tienes muchos secretos...- dijo ella serenamente.- Eres un chico algo extraño... – riendo.- Incluso, te pareces a alguien que conozco...
-¿alguien que conoces?- mirándole. Pensaba que hablaría de su padre.- ¿A quien?
-a alguien que años antes, desconfiaba de todos y todos... incluso decían que era extraño... bastante "Peculiar".
-¿Por qué buscas mi amistad o hablar conmigo? ¿acaso no ves que no quiero hablar contigo?
-Será acaso ¿por qué te recuerdo a alguien que conociste?- viendo la sorpresa en su mirada- Hermione me contó... lamento que perdieras a alguien tan importante... pero el que huyas del dolor no lo hará mas fácil... tienes que superarlo...
-¿Y acaso te consideras la gran experta en el tema?- dijo fríamente. – Lo siento...
-tienes que controlar ese temperamento tuyo.
-Lo siento; es que, tengo mucho que pensar... ¿Acaso tu...- tomando un respiro.- ¿Cómo tomarías una decisión que, salvaría la vida de personas importantes pero acarrearía consecuencias desconocidas o peligrosas?
Lily miró delante de ella a la chimenea y se quedó en silencio un instante.- No es fácil tomar la decisión correcta... o la mas factible... para ti... ¿por qué quienes serían los beneficiados en primer lugar, tu o alguien mas?
-Bueno... creo que, yo...
-entonces es egoísta... es beneficio personal. Mas nada.
-¡No es así!- se escandalizó.- ¡Con mi decisión vidas se salvarían!
-¿Si? Pero para tu beneficio... pero tal vez, si dijeras algo, las consecuencias serían desastrosas para los demás... por algo, tu no has hecho o dicho nada ¿Cierto? – viéndole asentir.- ¿Lo ves? Tu conciencia es la que te retiene de decir algo... porque si no fuera así, ya hubieras hablado; dicho la verdad...
-pero ¿Y si no es la decisión correcta?
-Entonces, no te culpes. Cada acción tiene su reacción... pero a veces, no hacer nada, tiene su reacción por igual. Sabes cual es la decisión correcta.
-Sentiría culpa...
-Harry... te lamentas porque no dices nada o porqué podrías decir algo... todo tiene una razón... y tal vez, solo tal vez, tu visita aquí, es para alcarar dudas, ¿no?
-Fue un accidente...- llevándose sus manos a su rostro.- Un accidente...
-"Toda acción tiene una reacción" – repitió ella.- Quien sabe si era tu destino...
-¿Mi destino?- preguntó aturdido. Ella asintió.
-Exacto. Tal vez en tu futuro había predestinado que, todo pasara sin tu intervención o tal vez, estabas destinado a si pasarlo... el destino es una ruleta... y la ruleta gira hasta detenerse en una opción... no solo la vida se divide en dos caminos: si seguir este o aquel... va mucho mas allá. La solución al final de camino es que te dice si te equivocaste o tuviste la razón...
-Pero.. hablando hipotéticamente... si fueras tu... quien muriera... ¿No te gustaría que tus amigos te advirtieran?- captando la atención de la chica de ojos verdes.
Lily permaneció en un silencio ensordecedor. Harry pensó que ella misma no tenía respuesta a aquella pregunta. Tal vez, entonces tal vez, debía de advertirle. Lo que pasaría en años al futuro en noche de brujas.
-No me gusta la adivinación...- fue su respuesta. Harry le miró impresionado.- raramente tomo la clase de la profesora de Adivinación por eso mismo. Digo yo que, la habilidad de ver el futuro está lleno de baches. Baches enormes que, predeterminan que, tu puedas cambiar tu futuro o llegar a él sin querer... es un arte o don que trae consecuencias desastrosas... a mi me gusta que tu tomes tus decisiones basándote en tu sentido común y tu conciencia, no lo que te diga una estúpida bola de cristal o un ojo interior... creo que mis amigos tratarían de advertirme pero no les creería...
-¿NO?
Negó con su cabeza.- Claro que no – riendo.- Ni que vinieran de años adelante y me dijeran que me casaría con Malfoy... la verdad es que, jamás haría caso a alguien como Malfoy. Esa es la diferencia. Estoy consciente de mis actos y las consecuencias de estos...
-yo... – dijo Harry súbitamente.- Se algo del futuro... de tu futuro...
-Pues mejor no me lo digas- declaró la chica.- No me lo digas... porque en verdad, por tan fantástico que suene, podría creerte como no creerte Harry. – rió.- Solo quiero vivir mi vida cada día, sin temor al mañana y lo que este podría traer...- poniéndose de pie.
Harry se quedó anonadado ante aquello. En esos momentos, él tenía las armas en sus manos para evitar diez años de incertidumbre y dudas dentro de los muros de los Dursleys y 16 años sin saber como fueron en verdad la vida de sus padres. Aunque Remus, Emely, Susan y Sirius si le contaban cosas, no era lo mismo.
No era lo mismo porque simplemente él no los tenía en su lado. No podía darles los buenos días, buenas noches, regalarles para sus cumpleaños; Abrir regalos de navidad con ellos ni nada por el estilo.
-Tengo Herbó logia ahora.- poniéndose de pie.- ¿Qué tienes tu?
-No lo se- dijo el chico – pero quiero quedarme aquí...
-Espero en verdad Harry que lo que te haya dicho, haya aclarado tus dudas...
Harry la miró en silencio y ella sonrió para marcharse finalmente (no sin antes tomar un libro que estaba sobre una mesa cerca de ellos).
-Eso fue lo mas difícil que has hecho en toda tu vida- dijo Hermione apareciéndose de un lado de la chimenea. Sorprendió a su amigo. Pero ella parecía calmada.- En serio Harry..- sentándose a su lado.- Eso fue lo mas valiente que has hecho... incluso, sobrepasando tus enfrentamientos con Voldemort...
Harry no supo cuando los brazos de Hermione le rodeaban y él descansó su cabeza en su hombro. No sabía porque pero era lo que necesitaba en esos instantes. Sus ojos se tornaron húmedos.
-Vive estos instantes a su lado Harry... para poder enfrentar el momento de irnos... pero no podemos sacrificarlo todo a riesgo de su propia existencia...- declaró calmadamente.- Se que es estúpido viniendo de mi... yo, que tengo a mis dos padres con vida... pero lo escuchaste de sus labios: Aunque su vida depende en la información del futuro, ella no quiere traer mas consecuencias desastrosas...
Harry guardó silencio y momentos después entraba Ron Weasley acompañado de Susan quien traía sus ojos enrojecidos.- ¿Pasa algo?- preguntó Ron.
Harry se agachó para que él no viera que había estado llorando.- ¿qué pasa Ron? preguntó Hermione.
-Bueno...- dijo señalando a Susan.- Ella me ha acorralado en el pasillo y...
-¿CÓMO ES ESO QUE SOY LA ESPOSA DE SIRIUS BLACK? chilló Susan a todo pulmón y sonrojada.
Continuará...
