"Regreso al Tiempo"

Por Crystal.-

Basado en los datos provenientes de los Libros de Harry Potter, de JK Rowlings.

Nota 1: Esta historia es basado en los Libros de JK Rowlings y en sus personajes. Otros personajes que interactúan con estos, son de mi creación.

Nota 2: Algunos hechos son pura ficción. Otras son extraídas de los cinco libros. No daré detalle de cual es cual, para aquellos que no han leído el quinto libro conocido como "Order of the Phoenix" o en su siglas, OoP. Tomó "Algunas de sus ideas, no todas". Tampoco me hago responsable de alguna de las ideas que publico en esta historia. Se llama libertad de expresión ¿Ok?

Nota 3: Si tienen alguna idea contraria a la que expongo en esta historia, ponte en contacto conmigo al correo.

Nota 4: para aquellos que leyeron las historias: "Mi Destino" y "Hacia Un futuro Incierto", esta hace una interacción con aquellos personajes, antes de esos años en el que los dos fics se desarrollan. La presente historia hace referencia al quinto año de los Merodeadores en Hogwarts.

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CAPITULO CATORCE.- LA VUELTA A CASA... PRIMERA PARTE.

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Los tres involucrados se observaban con estupefacción mientras la mirada juvenil y con rasgos de belleza prematura de Susan, le observaba cruzada de brazos y sin evitar (por mas que quisiera), el sonrojo palpable en sus mejillas.

-¿y bien? Espero una respuesta para este siglo, si es posible...- declaró exasperada.

Pero no había respuesta sencilla a su pregunta.

La sala aun permanecía vacía, excepto por ellos.

-Creo por lo que cuentas, James habló contigo ¿eh? – comentó Hermione observando a Harry y Ron no evitando notarse nerviosa.

-¡Digan por todos los dioses que es mentira!- gritó molesta.

-Es que no podemos bueno, mentir.- dijo Ron mirando a Hermione y a Harry.- Sería mentir...- viéndole sentarse pesadamente y con un rostro de perplejidad, y deseando momentos antes, que hubiese sido una broma muy pesada (no por lo menos, de mal gusto), proveniente de James.

-¿Sirius y yo?- se preguntaba a si misma pero en voz alta.- ¿nosotros? ¿casados?- pero no eran preguntas que le respondieran.

Aun estaba demasiado impresionada. Daba vueltas delante de, ellos incluso pasando sus manos por sus cabellos. Estaba muy nerviosa.

Miró a Harry y este asintió en silencio. – por eso te trataba como lo hizo la otra noche- haciendo una pausa.- el del futuro... eres su esposa... tenía que aguantar tu reproche...

-Ese ha soportado mas que reproches- dijo Ron.

-¡RON!- dijo Hermione dándole en las costillas.

-pero... pero... ¿Cómo?- ahora su rostro estaba casi morado.

-¿Nos preguntas a nosotros? Ni nosotros nos lo creemos...- dijo Ron nuevamente.

-mira Susan... no creo que...- Harry pasó sus manos en su cabeza nervioso y declaró agregando.- Bueno.. ya que lo sabes ¿Podemos tener tu sangre?- siendo observado con rencor por parte de Hermione.

-Uggg ¡Hombres!- dijo Hermione indignada y sentándose al lado de Susan mientras les reprochaba su falta de tacto.- Mira Susan... que ustedes se odien ahora, no quiere decir que será por siempre...

-Hump.- dijo Ron.- Les doy un año a partir de ahora...

-¡Ron Calla!- dijo Hermione.

Harry le observaba tan desanimada. Pero la pregunta era ¿por qué? Este no lo comprendía; pensando que, tal vez ayudaría, declaró.-Mira: ustedes se quieren mucho... tienen una familia...- dijo Harry.- Estoy orgulloso de tenerlos como parientes...

-¿Qué cosa?- preguntaba ella absorta.

-Soy el hijo de James...- dijo Harry serenamente haciéndole sonreír nerviosa. – Y Sirius es mi padrino... y no hace mucho me dijiste que, te considerara como una tía...

-¿Dije eso? viéndole asentir.

-Son una familia un tanto particular- dijo Hermione sonriéndole.- Pero familia que cualquiera en esos momentos, envidiaría...

-Son muy unidos y como te pudiste dar cuenta, Silvia es un caso aparte- dijo Ron tratando de darle el tono gracioso al asunto. Susan sonrió algo nerviosa.

-Así como ves, nosotros somos muy felices en el futuro... y ustedes hicieron las paces...- dijo Hermione serenamente, hablando de las rivalidades de Sirius y Susan.

-pero... ¿él no lo sabe, verdad?- preguntó Susan aturdida.- me refiero a Sirius...

-¿Qué cosa?

Sonrojándose agregó.- Pues que él y yo... nos casamos...

Harry, Hermione y Ron se miraron. No exactamente esos dos se casaron y tuvieron a Silvia. Las cosas (para nadie sorpresa por parte de Sirius), se dieron un tanto, diferentes...

Demasiado para captar en un solo día.

-No lo sabe.- dijo Hermione finalmente.- no que sepamos... pero necesitamos de su sangre para que Silvia vuelva a la normalidad...

-Te pedimos que, no le digas nada de esto a Emely o a Lily- declaró Harry.- suficientes consecuencias del futuro tenemos con que James lo sepa y ahora tu...

Ella asintió en silencio.

---------- En otro tiempo....

-¡Es una sorpresa verte aquí!- decía Susan contenta y observando a su hermana al salir de la chimenea.- Lo raro fue que, no me avisaste...

Allen había salido estrepitosamente a darle aviso a su madre (Quien estaba en su casa en esos instantes) y a Remus, quien había llegado días antes a su casa.

-Estuve entre la duda e incertidumbre.- declaró momentáneamente observando de soslayo la sortija en el dedo de su hermana; sortija que le indicaba, que Sirius era su esposo.- pero no pensé que ese niño estuviera aquí- notando los libros echados cerca de la chimenea.

-Es Allen el hijo de Emely. Ella y su hijo viven con Remus Lupin a unas cuadras de aquí.

Alex la miró. Susan irradiaba una felicidad que en todos sus años en Rumania no le había visto.

Estaba claro para ella.

Que era feliz.

Él le hacía feliz.

-bueno ¿Qué pasa Alex?- invitando Susan a sentarse a su hermana mayor.

-Vengo de Hogwarts- dijo atrayendo la mirada intrigada de su hermana.- algo ha pasado allá...

-un momento.- le calló Susan.- No ha pasado nada en Hogwarts... Remus vino días atrás de allá y ... – observándole recelosamente.- ¿Estabas allá?- viéndole asentir.—Sirius está allá. Pero él no me ha escrito ni ha mandado nada con Remus.- riendo algo nerviosa. Pero Alex estaba serena.

-lo se. Está allá. Lo he dejado en Hogwarts...- haciendo una pausa al escuchar la puerta abrirse de repente. Notó la mirada de Remus Lupin y este se sorprendió de su presencia. ¿Acaso Sirius había mandado a buscarle con Alex?- no lo mires; si, sabe porque estoy aquí y a que he venido.

Pero no. Sirius no quería que Susan se enterara y tuviese una recaída.

No en su condición.

-¿Cómo que "Lo sabe"?- preguntó Susan impacientándose. Miró a Remus y poniéndose de pie declaró.- ¿Sabes lo que pasa?

-Si, lo se- dijo el antiguo profesor de defensa contra las Artes oscuras. Emely le miró de soslayo.- Lo dejé allá con los problemas... vine a Londres a buscar unas cosas- mirando a Emely.- pero me he distraído un poco...

-Susan- dijo Alex.- Será mejor que te sientes...

-¡NO!- dijo exasperándose.- ¡Será mejor que me digan que rayos ocurre!

-Será mejor que te sientes, tía Susan- dijo Allen como decía de cariño a la mujer que prácticamente, lo cuidaba todo el día. Atrajo la mirada del pequeño.- lo que tiene que decirte... bueno, es grande.- dijo con su habitual voz serena y llena de sabiduría.

Alex lo miró un instante.

-Hubo un accidente un tiempo atrás.... todos están bien.- dijo Alex calmándole ante su precipitada puesta de pie. – Calma...- haciéndole sentar de nuevo.- Pero Harry, dos amigos de él y Silvia... bueno, fueron arrojados a través del tiempo...

-mas bien, laguna del tiempo- dijo Remus.

-El asunto es que, están bien... por ahora. Están en tu quinto año...- sacando la foto que Alex mantenía con ella, como prueba. Mostrándosela a Susan, y Allen tuvo una oportunidad de verle de pronto.

-¡WOW! Es Weasley... el amigo de Harry... ¿Viste mamá?- mostrándosela a su madre.

Remus respiró profundo.

-Tengo que buscar unas cosas aquí en Londres, pero cuando vuelva, irás conmigo a Hogwarts...- pasándole una lista de hierbas y declaró.- Tengo que buscar las mas difíciles aquí, pero sin muchas esperanzas... no muchos se arriesgan a estar fuera de la ley para cultivar esas hierbas...

-son ilegales- dijo Emely mirando de soslayo la lista.

-Si pero si sabes buscarla, puedes encontrarla. Al menos, pensamos eso Sirius y yo- dijo la viuda Podmodore.

-Eso veo...- dijo Emely.- ¿cuándo se irán?

-Tan pronto vuelva de buscar esas hierbas, Susan y yo nos marchamos.-

-¿por qué? Por lo que parece, Tu y Sirius tienen todo bajo control.- declaró la señora Black.- no... no me necesitan ya.

Su voz resonaba con indignación.

Profunda y total irritación.

Emely se dio cuenta.

Remus decidió hacerse atrás.

Allen, no comprendía en su totalidad.

-Puedes enojarte cuanto quieras, pero ahora, no es el momento.-dijo Alex abierta al sentir de su hermana- Después de todo, no me sorprende...-hablando de su actitud.- tienes como quiera, que ir conmigo a Hogwarts.

-Ve Susan- dijo Emely notándole su molestia ante todo aquello lo ocurrido. Claro que mas que todo, era la preocupación por los chicos.

-no tienes que decírmelo Emely- dijo Susan poniéndose de pie.- Claro que iré...

-Iré a Nockturn – dijo Alex – tengo que conseguir unas hierbas algo no legales para la poción... tu haz tus maletas... será cosa de días...

-iré contigo...- dijo Remus despidiéndose de Emely.- necesitarás ayuda...

Una vez escuchó la puerta del recibidor cerrarse Emely observó a su vieja amiga y preguntó.- ¿Te encuentras bien?

Susan negó con su cabeza.

-Ellos estarán bien- dijo para convencerse a si misma.- Si, estarán bien.

-¿Susan?- preguntó Emely.

-No siente nada por ella ¿Verdad?- preguntó no dándole la cara. Pero notaba como sus mejillas ardían.

Ardían de la indignación.

De la cólera...

De los ¿Celos?

Como una colegiala...

Una maldita niña colegiala.

Emely lo comprendió: Comprendió lo que Susan pensaba. Pero ¿por qué lo pensaba? -¡Claro que no! Nunca lo hizo en Hogwarts y dudo, que ahora...

-porque, ella es todo lo que no soy...

-¡Ay Susan!- dijo Emely volteándole para que le mirara a los ojos.- No tienes nada que preocuparte... ¡Es Sirius!- pensándolo unos instantes.- No el Sirius de Hogwarts... ¿Sabes todo lo que ha sacrificado para estar contigo? ¡Tienes que vencerlo Susan! ¡él te ama a ti!- conociendo y habiendo pasado por aquello cuando esperaba a Allen.- se que es difícil... pero cuando una está esperando un hijo, los celos salen a flote... ¡Son mal infundados! Ella es, tu hermana ¡Jamás te lastimaría!

-es que no comprendes, Ella siempre ha amado a Sirius.- dijo con un dejo de voz.

-¿Qué cosa? ¡Claro que no!

Ella le observaba incrédula. Sus ojos brillaban ante la mirada de su amiga y rememorando los recuerdos.

Pero comenzó a recordar. -Cuando a Sirius lo apresaron... ella estaba encolerizada por todo. Molesta. Junto a nosotras, decía a mis cuñados que, él no lo hizo.. nunca lo creyó-- comenzando a contar.- Alex salió de Rumania... cuatro años después... – haciendo una pausa.-recuerdo que, su esposo... el fenecido, Antoine... le reclamó la noche que volvió. Fue pasada las dos de la mañana... habíamos pasado dos semanas, cuidando a los gemelos a Alice y Albert, cuando eran pequeñitos... apenas unos bebés. Antoine le reclamó que, estaba enamorada de ese hombre... supo que estuvo aquí en Londres haciendo averiguaciones de Black y que otras cosas... – haciendo una pausa.- No pude escuchar mas... ¡no me permití escuchar mas!

-Creo que eran mas celos que otras cosas- rió Emely.- Como Sirius es querido tanto por ustedes... que son su familia...

-Pero Cristine no le quiere como Alex el quiere... como yo le quiero... Tal vez Antoine tenía razón.

-¿ella que le dijo?

-Te lo repito: ¡No me permití escuchar mas!! Pero me tomó bastante dormirme. – dijo con un dejo de voz.- Antoine murió meses después, y se que Alex, lo amó...- recordando las risas, los gestos y los sentimientos de su hermana por su esposo.- A su manera... pero nunca dejó de amar, también a Sirius.

Emely guardó silencio unos instantes para decirle- No se aman a dos personas al mismo tiempo. El corazón no puede hacernos eso; entonces, estaríamos en problemas.- Riendo - Bueno, lo averiguarás mas cuando llegues a Hogwarts, pero creo que te ahogas en un vaso de agua.- alegrándole.- cuando ella consiga las hierbas... volverás a ver a tu hija, a Harry y a tu esposo; entonces se sentarán y hablarán todo con calma...

Susan miró la nota de la lista de ingredientes con interés. – no conseguirá nada de esto, ni siquiera en Nockturn, -caminando al aparador.

-Susan ¿Qué haces?- preguntaba Emely ante su sorpresiva reacción y viéndole colocándose su abrigo.- ¿a dónde vas? – vio que se guardaba la lista en su abrigo.

-Al único sitio donde podré conseguir estas hierbas- caminando nuevamente a la chimenea. Tomo de una caja de madera centenaria unos polvos e ingresando a la misma, sorprendió a Emely una vez, reveló la dirección que tomaba sin poder reclamarle nada.

Susan desapareció en una llamarada verde.

Susan observaba a Silvia dormitando después de haber comido. Estaban en la alcoba de las Gryffindors y a solas. Increíble era el parecido ¿cómo no lo pudo haber notado?

Sus manos se deslizaron por el revoloteado cabello negro intenso de la niña y acarició sus facciones infantiles y la pequeña se acurrucó aun mas entre las cobijas y los almohadones, llevándose uno de sus dedos a su boquita.

Susan sonrió. Pero eran demasiadas cosas para un mismo día. Demasiadas sorpresas inesperadas.

No se iba a dar a revelar delante de los demás acerca de los eventos que se presentarían en el futuro. Se puso de pie y fue al tocador y extrajo un frasco de perfume que vació su contenido y tomó unas tijeras y cerró sus ojos. Se hizo un corte en su muñeca (no evitando gemir) y justo cuando creía que era suficiente, se cubrió la herida con su pañuelo y se la vendó.

-jamás, nadie se enterará de la verdad- declaró en susurro.- tal vez, es posible que, él cambie en el futuro. Sea alguien diferente. Alguien a quien me atreva a decirle que amo... pero no ahora.-frunciendo su rostro.-Es un chiquillo y jamás de los jamases le diré a ese pedazo de idiota que lo amaré o amo o podría amar... y que esa es nuestra hija...¡Eso nunca!- terminando de vendarse.

Harry recibía el frasco de manos de Susan y notó su mano vendada. Ella notó su mirada y declaró.- Iré a donde Pomfrey para que me la cure no te preocupes.

-¿segura que estás bien?

-estoy bien.- declaró sutilmente. y a lo próximo abrazó al sujeto efusivamente.- Eres alguien ejemplar.- sonriendo.- tan parecido a James mas de lo que tu crees. – sorprendiéndole agregó..- Que estemos en guerra con esos cabezas de alcornoque, no quiere decir que no admire a James. Nos llevamos bien. Mas de lo que Sirius y los demás, quisieran- sonrió.- Nuestras familias se conocen bien...

Harry asintió y ella preguntó.- ¿cómo conseguirán la de Sirius?

-no nos debemos preocupar.- sonrió Hermione – James se encargará de esa... no hay de que preocuparse.

-Si. Supongo que, Sirius jamás dudaría de su viejo amigo y por supuesto al saber la verdad, jamás le dirá para que es con exactitud.

-nunca dará a revelar quien puede ser la madre- declaró Hermione seriamente.- Despreocúpate Susan.

Susan asintió en silencio marchándose de allí.

-¡Pobre Susan!- declaró Ron – Es decir, es demasiado para un día. Demasiado incluso, para esta vida...

-vamos Ron.- tomándole del brazo.-Tenemos que ir a reunirnos con Snape. Tu Harry, tienes practica de quiddicht.

-¿práctica de quiddicht?

-Seguimos aquí ¿no? Entonces debemos de seguir con nuestras vidas lo mas normal posible y si estás en el equipo de quiddicht, ¿no?

-bueno, si pero...

-¿pues que esperas para aprovechar el tiempo? James y los demás están afuera y tu deberías acompañarles...

Harry no esperó dos veces y se marchó por el pasillo.- ¿Por qué hiciste eso? Entonces... ¿Ahora tenemos que aguantar a Snape y él, se va a jugar quiddicht? ¿por qué no me permitiste ir con él?

-Porque lo mas probable es que disfrute jugar con su padre Ron. ¿no lo entiendes? Ahora que James sabe quien es Harry eso tiene menos problemas y repercusiones... tiene que saborear cada minuto que le queda a su lado.-mirándole a la par que se dirigían al aula que se reunirían con Snape.- ¿no harías tu, lo mismo si fuera tu caso?

-no lo había pensado así... no creo que pudiera habérseme ocurrido.

-vamos. El profesor Snape nos espera.

-El pedante ese aun no es profesor.- resistió Ron la idea con asco en su cara.

El lugar parecía no tener mucha vida. Sus muebles en parte, estaban cubiertos por mantas para evitar su maltrato. La chimenea había encendido momentos antes, cuando ella ingresó e inmediatamente se apagó.

Observaba a su alrededor. Seguía siendo fría y lúgubre y eso, que cuando ella estuvo en esa casa, fue cuando tendría 16 años. Estaba muy bien conservada. Ahora aquel salón parecía abandonado.

lumus dijo encendiéndose la esfera de luz a su lado y no su varita. Miró al suelo, notando huellas en el polvoriento piso.

Miró con estupor que las huellas eran de varias personas y no se dirigían a la puerta. Sino a un librero del fondo. Caminando hasta él, notó con asco como algunos de los títulos de los libros daban pavor.

"Métodos de tortura de muggles" , "La gran cacería de cabezas del siglo V" , "Artes oscuras y métodos de hacer sangrar", "Como seguir viviendo después de la muerte" "pociones para hervir los interiores de tus enemigos" "Transformaciones eficientes para huir de tus enemigos".

-de la que me salvé- dijo sin poder evitarlo al leer los títulos. Todos los libros tenían de una u otra forma que ver con torturas, dolor y muerte. Todos, excepto uno que llamó su atención. "puntos vacacionales de brujos del 1459".

Era el libro mas extraño dado a su contenido tan opuesto a los allí exhibidos. Trató de sacar el libro pero solo lo pudo deslizar unos centímetros. En ese momento, un lado del librero se abre para dejar a su vista una escalera de piedra que parecía bajar a otro lado.

Se echó para atrás. No había forma de decir donde llegaba ese pasadizo y que encontraría al final.

-¿por qué no sigues?- escuchó que decían detrás de ella, y notó los cabellos dorados y ojos fríos y calculadores sobre ella. Su rostro daría a entender a quien no le conociera que tenía asco de algo. Pero su rostro, siempre había sido así. Creyéndose superior que todos a su alrededor.- ya llegaste hasta aquí ¿por qué no continúas?

-pensé que no habría nadie.-

Ella sonrió para decir.- Mentirosa, mentirosa.- declaró avanzando a ella pero Susan, retrocedió un paso.- se que lo viniste a buscar a él. ¿acaso no recuerdas que es un fugitivo?

-Quería... yo...

-no intentes mantenerte al margen. –declaró indignada.- lo que mas asco me da de todo este asunto es que, te haya amado mas tiempo a ti... que a mi...

-No tenía ningún interés en Lucius. Y ahora, solo vengo a él por ayuda.

-Cuidado condenada- declaró arrastrando sus palabras.- Cualquiera creería que te estás pasando al lado del mal.. ahora, ¿Quien fue la que participó años atrás en el asesinato de iniciación? – Susan abrió sus ojos ampliamente.- ¿Qué? ¿acaso lo olvidaste? Asesina...

-No soy asesina.- declaró indignada.- Estuve ahí, por una maldición. ¡No era conciente!

-di lo que quieras: eres una asesina.- dijo sonriendo y sacó su varita apuntando.-¿Sabes que es lo mejor? –sonrió.- Matándote a ti, me vengaré por Lucius de ese maldito mocoso Potter y de sus aliados. – ampliando su sonrisa.- y de ese condenado Black.... bueno, se morirá con la impresión que nunca fuiste quien conoció... que siempre estabas del lado contrario... ¿Qué piensas? Encontrarán tu cadáver en algún lugar... muerta por maldición imperdonable y con pruebas que nunca dejaste el lado de "nuestro señor"

Susan retrocedió hasta el pie del pasadizo y sintió miedo: no por ella, sino por el hijo que llevaba en su vientre. Si algo le pasaba a su hijo, y a ella, Sirius perdería la cordura.

-Narcisa, no por favor.- imploró por primera vez y Narcisa Malfoy notó el miedo en sus ojos lo que la emocionaba mas aun.- estoy esperando un hijo...- tocando su vientre.- por él, piedad...

-¿Piedad? – rió.- ¿Qué demonios es eso?

-¡Basta!- escuchó una voz tronadora y Narcisa fue aferrada por una alta figura con quien forcejeaba.- ¿Qué pensabas hacer tonta?

Era Lucius.

-solo bromeaba- declaró molesta y no sonando del todo honesta.- ¿ por que la defiendes? Solo bromeaba.

-A otro perro con ese hueso mujer-declaró Lucius tomándole por la cintura y aferrándole en contra de su cuerpo bien pegado lo que parecía emocionar a su esposa. – te adoro mas cuando eres malvada...- tocándole impúdicamente, en distintas partes de su cuerpo, pero a Narcisa parecía aquello no lastimarle o sentirle avergonzada. su respirar entrecortado ante su emoción era notable y observando a Susan. Esta volteó su mirada a otro lado abochornada ante tal espectáculo. A lo próximo que hizo mirar a Lucius y a Narcisa, fue cuando escuchó los ahogos de la segunda. Clamaba por aire y él le decía, aferrándole violentamente por su cuello.- Pero, si la hubieras lastimado, te enviaba al peor de los infiernos.- dijo con firmeza. Le dejó ir y ella tosió mirando con profundo odio a Susan.- ¿Quedó claro, querida?

Narcisa escupió a los pies de Susan y se marchó del lugar, quedándose solo ellos allí.

- ¿qué quieres?- preguntó firmemente y cruzándose de brazos con su mirada sobre la hermosa mujer de cabellos negros.

Susan sacó del interior de su Túnica una nota y declaró. – necesito estas cosas... mi hija y los demás están en grave peligro y debo de llevarlas para Hogwarts esta noche.

-ah la misteriosa desaparición de Hogwarts- dijo con una sonrisa en sus labios y quitándole con violencia el papel. Para su sorpresa, Susan se quedó mirándole con serenidad y en silencio.- eres valiente o estúpida para venir a buscarme... mas aun cuando todos estamos marcados...

-yo no estoy marcada como ninguno de ustedes- la mirada gélida del sujeto se posó en la suya.- No lo estoy...

-Recuerda querida, que, estuviste con nosotros aquel día... todos pudimos escapar de Azkaban muy cierto pero también capturaron a un par en estos días... Truttle y Owen… - sorprendiéndole.- hablarán y dirán todo... nadie se salvará... incluso, tu.

-Eso no es verdad.- declaró molesta- El diario no ha dicho nada...

-¿Acaso no leíste la edición de hoy?- preguntó acercándose a ella.- ¿Qué haces en la mañana que, no te percatas de lo que aparece o no en el diario? Muchos caerán queridísima Susan ¿ o acaso piensas que tu Esposo, te salvará de nuevo?

-Vine aquí para que me des los ingredientes, no para que me des lecturas... o me aconsejes...

-Te aprecio aunque tu no lo creas- tomando el libro de vacaciones del librero y le tomó por el brazo delicadamente- después de ti...- indicándole las escaleras mas abajo del pasadizo.

Así ella sin pensarlo dos veces, avanzó con arrojo olvidándose que, estaba en la boca del lobo.

-¡buen pase!- declaró James una vez alcanzó a Harry metros mas arriba.- simplemente, perfecto...¿Dónde lo aprendiste?

-En los mundiales un par de años atrás- declaró sonriéndole ante el cumplido.- en las mundiales de Quiddicht.

-¡Increíble!- sonrió.- seguro que, no me lo perderé por nada del mundo...

Harry no respondió.

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-Deberías remover eso con menos presión...- Snape declaraba a Ron mientras este removía unos ingredientes..- Por lo menos, treinta minutos... mas- volteándose para sonreír con amplitud.

-¿treinta minutos?- dijo ahogadamente Ron ya que la poción apestaba- ¿Y tu que harás mientras?

Y es que Snape estaba cómodamente sentado en la silla delante del escritorio con un libro delante de su rostro y parecía demasiado concentrado en lo que estaba haciendo para si quiera molestarse con mirar o supervisar el pelirrojo.

-¿Algún progreso?- preguntó Hermione llegando con varios frascos. Severus levanto la mirada observando lo que ella colocaba cerca.

-Esas cosas son del armario de la oficina al lado del salón de pociones...¿las robaste?

-las tomé prestadas- dijo ella con mal genio - ¿qué?- al notar la mirada de repulsión de Snape.

-yo hice lo mismo un par de veces-sorprendiéndoles. – pero para mi mala suerte, en la segunda, fui descubierto...

-¿QUÉ HICISTE QUE?

-Vaya, vaya quien lo hubiera escuchado...- dijo Sirius entrando y Snape poniéndose de pie y mirándole con odio.- ¿sabes Snivellus, es suficiente eso para que te expulsen del colegio, no? -dejando a Silvia en los brazos de Hermione.

-¿No me digas? ¿qué me dices de ti, idiota que siempre andas en tus sinvergüenzazas con tus amigos o tus noviecitas?

-¡a mi no me tomes en tu boca idiota!

Snape sacó la varita diciendo.- ¿Quién eres tu para desafiarme?

-¡YA basta por favor!- gritó Hermione.- ¡Sirius! Si no tienes mas nada que hacer, lárgate de aquí, -señalando la puerta.

-¡OYE!- dijo Sirius molesto.- ¿Qué te crees tu que eres para gritarle al maravilloso Sirius Black?

-¡AY YA! Me tienes harta...- dijo Hermione.- ¡Eres insoportable! ¿lo sabías?

-¿si crees que soy tan insoportable, porque no me mandas a colgar entonces?

-¡porque no soy tan engreída como tu!

-¿Hay pleíto en el paraíso?- preguntó Snape riendo (Diríamos fríamente pero es reír la mueca que hizo).- pero pensé que se llevaban bien...

-¡Cállate Snivellus!- dijo Ron.- ¿chicos podrían calmarse?- interponiéndose entre Hermione y Sirius.

-¡Ay ya basta los dos!- dijo Silvia interrumpiéndoles.- En serio... ustedes dos se parecen a mis padres...¡Ya cállense!

Hermione estaba sorprendida. Miró a Silvia y tenía la misma cara de hastío que colocaba cuando Susan y Sirius discutían.

-¿Tus padres?- preguntó Ron ahora preocupado. ¿y si Silvia arrojaba todo lo que recordaba? Después de todo, vio y reconoció a Sirius aquélla noche.

-¿ron porque no te llevas a Silvia a dar un paseo?- preguntó Hermione.- por lo menos a que la poción esté lista... – y señalando a Sirius.- tu: Toma su lugar.

-¡OYE! ¿por qué y con que derecho te crees para darle ordenes a Sirius Black?

-¡¡calla y revisa la poción!- dijo Hermione – Hombres: En verdad estos ineptos se creen lo mejor del mundo...

-Vaya Black: Te dejas mangonear por una mujer...

-Mejor te callas Snape...- dijo Sirius asustado por la actitud de Hermione y haciendo lo que le pidió.

------------------------- Continuará...