"Regreso al Tiempo"

Por Crystal.-

Basado en los datos provenientes de los Libros de Harry Potter, de JK Rowlings.

Nota 1: Esta historia es basado en los Libros de JK Rowlings y en sus personajes. Otros personajes que interactúan con estos, son de mi creación.

Nota 2: Algunos hechos son pura ficción. Otras son extraídas de los cinco libros. No daré detalle de cual es cual, para aquellos que no han leído el quinto libro conocido como "Order of the Phoenix" o en su siglas, OoP. Tomó "Algunas de sus ideas, no todas". Tampoco me hago responsable de alguna de las ideas que publico en esta historia. Se llama libertad de expresión ¿Ok?

Nota 3: Si tienen alguna idea contraria a la que expongo en esta historia, ponte en contacto conmigo al correo.

Nota 4: para aquellos que leyeron las historias: "Mi Destino" y "Hacia Un futuro Incierto", esta hace una interacción con aquellos personajes, antes de esos años en el que los dos fics se desarrollan. La presente historia hace referencia al quinto año de los Merodeadores en Hogwarts.

CAPITULO QUINCE.- LA VUELTA A CASA... SEGUNDA PARTE.

Eran ya las seis de la tarde. El reloj del pasillo había tocado esa hora y Emely estaba hecha un manojo de nervios. Su hijo se daba cuenta de aquello, aunque la antigua estudiante de Howgarts trataba de disimularlo sin éxito alguno.

Hacían horas que, Susan Black, había salido por la chimenea. Cada dos minutos veía por ella haber si aparecía. Nada aun. Suspiró largamente y escuchó la puerta abrirse.

Un sudor frío resbaló por su espalda. ¿Si era Sirius, que le diría¿O Alex? Y entonces ¿si era Remus? No podía esconderle nada a él.

Para su sorpresa era Susan. Emely respiró aliviada y se puso de pie al verla pasar por el umbral quitándose el abrigo. La mujer venía con sus mejillas sonrojadas y con unos paquetes en la mano.

¡Gracias a los Cielos!- exclamó Emely sin poder evitarlo.- ¿Por qué tardaste tanto?

Susan sacudió la cabeza.- Tuve unos cuantos contratiempos...- sentándose y llevándose una mano a su vientre. Eso puso a Emely en alerta.

¿Qué te pasa¿estás bien?- acercándose a ella.

Susan sacudió su cabeza de manera negativa- Pasé un susto de muerte... un encuentro con la Señora Malfoy...

Santa piedra del hechicero.- ahogó Emely.- Te traeré un poco de té...- yendo a la cocina.- te hará bien...

así lo hizo Emely cuando regresó Susan le dijo.- ¿Sabes que solo pudiste hacerlo aparecer?- tomando la taza de la mano de su amiga y tomando un sorbo.- gracias...

Susan: te arriesgaste demasiado... ¿qué hubiera dicho Sirius si se entera o algo te hubiera pasado? Al menos, piensa en el bebé.

Mi hija es lo primero... mi hija y Harry. No iba a dejar que un condenado hechizo los alejara de mi. Harry es necesitado aun en este tiempo... no podíamos dejarles desprotegidos.

Emely miró a la mesa cerca de ellas donde colocó el paquete que trajo su vieja amiga. Desenvolviéndolo encontró una serie de botellitas y sobres con etiquetas y nombres.

¿Aquí está todo?

Casi. – declaró tomando otro sorbo.- Lo malo es que, no podemos hacerlo aquí... tiene que ser en el colegio. Y justo donde elaboraron el otro conjuro.

¿estás segura?

Eso me dijo Lucius...- afirmó ella.

¿Lucius¿Estaba donde fuiste?

Fui a su casa...

Pero es imposible: El ministerio lo busca y vigilan su casa... ¿cómo puede estar ahí mismo frente a sus narices, en su casa?

¿Cómo sabes tu eso?

Remus me lo contó anoche- sonrojándose sutilmente.- Pero ese no es el punto.- señalando los paquetes- Cuando Alex y Sirius pregunten de donde los sacastes ¿Qué les dirás?

Que tuve ayuda... no dando mas detalles. – Emely no lucía del todo convencida- ¡a vamos! No importará quien me ayudó, lo importante es que podremos salvar a los chicos...

Emely asintió. Se quedó a acompañarle hasta que Remus llegó molesto pues no encontró todos los ingredientes. Sirius y Alex llegaron media hora después, y Susan los vio llegar juntos. Una vez descansaron un poco, Remus le explicó y mostró los pocos ingredientes que encontró.

no me valió sobornar a los vendedores en Nockturn, simplemente no confían en nosotros... otros me confesaron que, no lo tenían en verdad...incluso me mostraron sus estanterías escondidas. En efecto, no tenían lo que buscamos...

Sirius guardó silencio sepulcral y Emely se notaba nerviosa. Todos estaban sentados en la mesa del comedor rodeando lo poco que Remus pudo recolectar de los ingredientes.

Los ánimos estaban en el suelo. En ese momento, Susan (no soportando el rostro de Sirius ante la idea de no poder ayudar a los chicos), se puso de pie y caminó a la repisa a un lado y vació delante de ellos en la mesa, el contenido: todos los ingredientes necesarios para la laguna. Remus estaba sorprendido que no lo creía.

Tomó los ingredientes uno por uno.- ¿Son genuinos?

Si- declaró- ya los autentifiqué con los libros. -Alex y Sirius intercambiaron miradas significativas y Remus mostró a Sirius su inquietud con un ademán.- No estoy bromeando... son los ingredientes.

¿Dónde los encontraste?- preguntó Alex mirándole fijamente. Ella enserió su mirada.

Eso no importa. Conozco algunas personas y me debían un par de favores. Es todo.

Conoces un par de personas- dijo Irónica Alex.- ¿de donde los sacaste?

Susan le miraba con desafío y observando de soslayo los ingredientes declaró.- ese no es el punto mas importante en estos instantes. Debemos ir a Hogwarts y hacer la nueva pocion...

¿cómo que iremos?- preguntó Sirius.- Sería mejor que te quedes en casa... ya hiciste suficiente...

¡NO! Voy por mi hija y por Harry...- dijo ella mirándoles a todos.- No me traten como si me fuera a romper en cualquier momento por favor... ¡Estoy embarazada no soy de porcelana!

Donde sea que fuiste... – dijo Alex observándole con reprobación.- No fue un sitio muy legal. Plantas como estas son ilegales...

no las conseguimos en Hogwarts, porque Silvia saqueó la despensa de Snape- dijo Sirius con una mueca al mencionar el nombre de su antiguo rival.-Condenado... quiere hacerme su esclavo por dos meses. "Hierbas incalculable valor Black"- imitando su voz- Si sobra de esto, se los daré: pero en la boca...

Remus recogía las hierbas colocándoles en una bolsa.

Bien... bien- dijo Alex. – Ven con nosotros... serás de ayuda...- poniéndose de pie.- Nos vamos en media hora...- marchándose del comedor.

¿son alucinaciones mías o Alex está mas susceptible de lo normal?-preguntó Emely.

Pero Sirius sonrió diciendo- ¿A quien crees que se parece?- observando a su esposa de soslayo.

Remus mientras se quedó en el comedor con Emely quien ayudaba a recoger los paquetes y este comentó.- ¿No me dirás donde los consiguió?- atrayendo su mirada- los ingredientes, me refiero.

No está en mi poder decírtelo... lo siento...- declaró Emely marchándose del lugar para que Remus no le interrogara mas.

con esa respuesta, aumentas mas mis sospechas.- siendo observada por su prometido.- Em ¿No estarían ustedes haciendo locuras?

¿Locuras¿desde cuando nosotras somos conocidas por hacer locuras?- preguntó.- está bien. No respondas.- notando la mirada de Lupin.

ya está listo- dijo Hermione observando a los demás.- ¿dónde está Silvia?- observando a todas partes.

Entonces todos se fijaron como Silvia y Sirius jugaban ajedrez mágico, pero de una manera muy diferente: Sirius había modificado su encantamiento para que las fichas pelearan desordenadamente contra las de Silvia. Ambos animaban cada uno sus lados, lanzando risotadas comunes.

Hermione y Harry se miraron no evitando suspirar irremediablemente.

Susan sacudió su cabeza como quien dijera- "No puedo creer que me enamore de este pedante"- y hablando en voz alta declaró.- ¡Será mejor que nos ayudes y dejes de perder el tiempo!- tomando a Silvia en sus brazos.

¿Quién pierde el tiempo?- preguntó incrédulo. En ese momento llegaron James, Lily, Emely y Remus.- esa manera de jugar está muy divertida...- dejando las fichas peleándose. Hermione le miró exasperándose por el ruido, Harry y Ron sonriéndose. – Bien, bien ... "Finite Incantatem"- apuntando con su varita el tablero. Ante esto, las fichas se quedaron estáticas, o al menos, las que aun quedaban completas. Colocando su varita en el reverso de su oreja. - ¡Mujeres!- llevándose sus manos al interior de la túnica.

Los demás se acercaron algo aturdidos y Hermione les observó con intensidad. - Espero que, después de este momento, ninguno de ustedes intenten nada de esto. Los resultados de esto, podrían ser catastróficos.

Hermione tomó a Silvia y le hizo una pequeña cortadura con una pequeña cuchilla y la chica se llenaron sus ojos de lagrimas comenzando a llorar. Sirius se acercó y diciéndole con dulzura- Ya, ya no pasó nada...- pasando la mano por su manita y dándole un besito en la herida. La chiquilla hipó y miró a su padre quien le sonreía- ¿Ves que no es nada?

James se acercó diciendo.- Aquí está lo que me pediste – pasándole a Hermione un pequeño frasco con unas gotas de liquido rojo. Susan lo miró extrañada. ¿No era eso sangre? Miró a Sirius quien permanecía distraído. ¿qué pasaba allí¿acaso Sirius no sabía quien era Silvia en su vida¿y si es así, entonces cuando le dio a James la sangre?

Se sonrojó de solo pensar aquello. Mientras Sirius la sorprendió mirándole e inmediatamente Susan volvió su mirada a Hermione y cuando vaciaba el contenido en la poción.

La pócima comenzó a humear color azulada.- Ehhh ¿Estará bien? – preguntó Ron dudoso.

Es una pócima para revertir el accidente con la anterior.-declaró una voz detrás de él. Era Snape. Sirius frunció el entrecejo e igual James.- por si no lo sabías...

¡Claro que lo sabía!- dijo sonrojándose.- Idiota...-murmuró.

Si gracias por la explicación Severus.- declaró Emely. Remus la miró sorprendido. ¿Estos dos que se traían?

Para sorpresa de ellos, esta vez, Snape no se quejó de que alguien le agradeciera.

bien, bien...- Declaró Hermione.- Snape ¿Si fueras tan amable por favor?. – señalando a su lado. Este hizo (A regañadientes) lo que le pidió y a continuación, le puso la niña en brazos.- Sostenla ahí...

¿Qué piensas hacer?- preguntó Lily algo inquieta.

Bueno, voy a lanzar el ingrediente que falta para la embestida. Si todo resulta bien, Silvia regresará a su tamaño normal.

Silvia jugaba con los cabellos grasientos de Snape. -¿qué tal sino? – preguntó Ron.- ¿no hay riesgo para Snape?

Siiiii – dijo Sirius sonriendo.- Díganme por favor que hay riesgo de convertirlo en chicharra.

no creo que sea buena idea- declaró Harry atrayendo las miradas de todos... - ¿y si lo lanzamos?

�¡Ah ya se!- declaró Emely. Quitó a Silvia de los brazos de Snape, lo tomó por el brazo (no evitándose un gruñido de donde estaba Lupin parado), y a continuación la chica declaró.- wingardium leviosa...- señalando con la varita el ultimo ingrediente, que Hermione tenía en sus manos.

Ante aquello, el ingrediente flotó y justo debajo del caldero humeante, el hechizo se acabó, cayendo al interior de la caldera.

¿Ahora, que?- preguntó Remus. No pudo darse respuesta ya que comenzó a burbujear mas peligrosamente y de un momento a otro, una explosión fue escuchada además de la fuerza con que todos fueron empujados atrás. Incluso sillas fueron impactadas contra las paredes. Una humareda bastante espesa se hizo dueña del salón.

¿Alguien con vida?- preguntó la voz de James.

Estoy bien.- declaró Sirius. Se ponía de pie y con él ayudaba a Hermione.

¿Harry, RON? – preguntaba la castaña.

estoy bien – declaró Ron pasando la mano por su cabeza- En serio, este año terminaré con suerte con piezas menos de mi cuerpo...

Hermione Respiró tranquila. Aun no se veía mucho.

¿quién mas?- preguntó Ron.

La tos delató a dos chicas mas mientras eran auxiliadas por Snape. Hermione notó que, estaban cubiertos de una especie de polvo azul, tal vez resultado de la poción.

Ay mi cabeza... ojalá no me falte un solo cabello.-declaró la voz de Sirius.

Silvia... ¿Silvia?- escucharon la voz de Harry preguntar por ella.

¿Está bien?.- preguntó Remus.

Estoy bien...- dijo una voz. Miraban a su alrededor pero no sabían de donde podía venir.

¿Oye, donde estás?

Debajo de la mesa- dijo con voz de alarma.- ¡pero no se acerquen!- ordenó.

¿qué pasa¿estás herida?- dando Ron dos pasos.

¡te lo juro Weasley. Da otro paso y Molly se quedará sin hijo!

Los demás allí presentes escucharon aquel desliz sin intención, departe de la joven Black.

Entonces Hermione se dio en la cabeza comprendiendo lo que pasaba.- Sirius: Desvístete—ordenó.

¡Oye, oye! Que atrevida eres- dijo sonriéndole. Hermione le dio un puñetazo en el estomago.

¡idiota! Dame tu túnica...

ahora lo entiendo.- dijo Remus atrayendo la mirada de los demás mientras Sirius se quedaba con la parte de abajo del uniforme del colegio.- al volver a su tamaño normal, perdió la ropa en la transformación. – Hermione pasaba la túnica por un lado y a continuación, Silvia apareció delante de ellos, en su edad normal. Incluso sonriéndoles.

¡Silvia bienvenida!- dijo Harry sonriéndole.

Gracias... vaya que es difícil ser niña pequeña... cuando lleguemos a casa, le daré a mi madre un beso y abrazo...- sonriéndole a todos.

Ahí Susan no pudo evitar sonreír.

Oigan... ahora que resolvimos ese problema... queda el otro...- dijo Ron y Hermione lanzándole una mirada significativa declaró.- Ehhh, lo hablaremos después...

Si- dijo Silvia – Me estoy congelando...- ella y las chicas, excepto Susan, avanzaron adelante.

Harry, Ron, Sirius (quien tuvo que agradecer a regañadientes a Snape), y Snape salieron delante. Solo quedándose James y Susan.

¿De donde sacaste la sangre de Sirius?- preguntó Susan.- Debió de sospechar cuando le sacaste o le pediste sangre...

No hice nada de eso.- declaró James.- lo que hice fue usar el canal flu de la oficina de Dumbledore. Por suerte el Señor Black estaba ahí con mi padre y lo convencí que me diera un poco de su sangre. También mi padre me mandó un libro. Un libro que ha estado en la familia por mucho tiempo. Habla de lagunas de tiempo y viajes a través del tiempo...

Susan sonrió y en un impulso de su parte besó su mejilla diciéndole- Eres un genio cuando te lo propones Potter- marchándose adelante mas contenta que en Navidad.

solo esperemos resolver el siguiente paso.- murmuró para si.- Poder ayudar a los chicos a volver a casa...

Susan y Snape se miraban con profundo rencor uno delante del otro mientras en montones de libros, Remus, Alex y Sirius revisaban uno tras otro, en un instante Alex cerró su libro con violencia trayendo las miradas de los demás.

Ya eran las tres de la madrugada.

no te hace nada bien estar cansada- dijo Remus a la mujer que pasaba sus manos por sus ojos.- Déjanos a nosotros y ve a dormir...

Alex se negó.- Al menos quien debería irse a dormir es Susan. No son horas para estar despierta.

Susan observó a Alex y luego a Sirius diciendo con una voz de aparente calma.- No soy una niña y unas horas despierta no me matarán. Deja de tratarme como una.- Volviendo su mirada al libro que consultaba.

¡encontré algo!- exclamó Sirius sobresaltándolos.- viajes a través del tiempo: fueron a partir del año 998 prohibidas por el ministerio de magia... hubo alrededor de veinte viajes ilegales en los diez años antes, que trajo consigo consecuencias catastróficas para los magos y también muggles. Hubo un mago de nombre Alvin Locké que, viajó a través del tiempo, prediciendo que en el futuro, habría una enorme guerra que pondría a los muggles de enemigos... – bostezando.- vaya, parece que este vio la primera o segunda guerra mundial y no dijo nada.

No es lo que buscamos de todas maneras- dijo Remus. Cerró su libro mas despacio que Alex y declaró – estamos en un callejón sin salida...

No es tan grave- dijo Severus atrayendo las miradas (de odio) de Sirius, y de curiosidad de Remus.- sabemos que están veinte y tantos años atrás...

¿Tienes alguna idea?- preguntó Susan.

Esos ineptos y la ultima vez que los vieron fue en el salón abandonado de este mismo piso.- declaró con calma.- Hay podrían haber quedado los restos delas cosas que usaron- mirando a Sirius.-Robándoselas de mi gabinete...

¡Ya basta!- dijo Sirius sacando la varita- ¡Te voy a...

�¡basta!- declaró Susan poniéndose de pie.- Se que todos estamos cansados. Lo entiendo pero tratemos que no ocurra una desgracia.- haciendo una pausa.- Será mejor que nos marchemos a descansar. En unas horas, nos reuniremos nuevamente haber que podemos sacar de todo este asunto... – todos le miraban atónitos y ella insistió -¡ahora!

vaya, que temperamento – dijo Remus poniéndose de pie.

Esa mujer le duele algo...- dijo Snape.

será mejor que tu descanses mas que todos...- dijo Alex poniéndose también de pie.

¿Sirius¿No vienes?- preguntó Susan al verlo que se quedaba en la silla.

voy luego.- siendo observado por Alex y Susan.- Adelante y descansen. Yo iré mas tarde.- tomando un nuevo y pesado volumen de la estantería a su lado.

Susan y Alex le miraron y luego a ellas mismas y la mayor dijo.- Bueno, nos veremos luego...- saliendo adelante.

Susan se regresó a donde Sirius, besó sus labios y con una sonrisa declaró.- Si necesitas ayuda, no dudes en despertarme-él asintió.- te amo.

Yo también- acariciando un instante su mejilla. Luego que ambas se retiraron, el continuó revisando los pesados volúmenes. Pero una hora después, parecía encontrarse en el mismo sitio que horas antes. Miró su pluma que tres minutos antes rasgaba unas anotaciones pero, volvió su atención a la antigua área prohibida de la biblioteca.

No fueron una ni dos veces los momentos que ellos ingresaron a ese lugar. Se puso de pie para recorrer las oscuras, desoladas y polvorientas estanterías de aquella área. Pensaba en Madam Pince, que con la antigua asistente que tenía en su quinto y sexto año, no eran suficientes para limpiar aquella enorme biblioteca que fue llenada con grandes volúmenes que datan de hasta por dos mil años de antigüedad, en viejos lenguajes y mas tardes traducidos a otros idiomas que aun se hablaban y por supuesto al británico. Recordó una ocasión que James y él caminaban por los pasillos.

No sabía como había vuelto a la mesa inmerso en los recuerdos y pronto quedándose dormido.

Escuchaba cuchicheos de risas. Risas de él, y otra persona. Sabía de quien era la risa. Era de James. Caminaban debajo de la túnica invisible. A puro tropiezos (La túnica comenzaba a quedarles pequeña para ambos), llegaron a la biblioteca.

¿Por que quieres poner ese libro aquí¿no es de tu pap�?- preguntó Sirius debajo de la túnica. Ahí ambos se retiraron la túnica y caminaban con un libro entre sus manos y la túnica de James en los brazos de Sirius.- ¿para que y por que¿acaso se lo donó a la biblioteca?

oye ¿cuándo yo te he hecho preguntas de las cosas que haces? Nunca...

Bueno, tengo que preguntar. Me lo encuentro raro... es todo...- encogiéndose de brazos. James sonrió al ver la secciona a la cual habían llegado. -¿por qué sonríes¿Qué sabes que, yo no?

paciencia Canuto- dijo James con aire misterioso.- ¿No te maravilla la idea que, en muchos años en el futuro, nuestros hijos y descendientes encontraran este libro¿No sería maravilloso?

¿De que hablas¿Hijos?- retrocediendo.- ¡James me estás asustando¡No me digas que esas demonios de March y Compañía, te han hechizado!

Deja de decir tonterías y ayúdame.- Tomando una silla y colocando bajo una repisa y subiéndose a ella.- no se puede dejar abajo. – Sirius sostuvo la silla y James puso el libro abriendo espacio entre dos volúmenes de unas enciclopedias de magia negra.- Listo...- bajando y sacudiendo sus manos.- Todo está predispuesto...

¿qué hacías?- preguntó Sirius con cara de pocos amigos mientras ambos nuevamente se cubrían con la túnica.- lo juro James...algo extraño te pasa...

James rió- ¡Ya me comprenderás!- en ese momento se escuchó un maullido.- ¡Rápido: hay viene Filch!- cubriéndose con la túnica nuevamente. Escucharon el maullar de nuevo.- ¡Sirius!

En ese momento, Sirius se despierta. Hay un gato delante de ella con ojos rojos intensos que hizo que él retrocediera en la silla. Había estado dormido. Miró a la izquierda y ahí estaba Alex que miró a la gata con desprecio.- condenado animal ¿todavía sigues vivo? – dándole con uno de los volúmenes y arrojándola de la mesa.- ¿Estás bien Sirius?- notando su aturdimiento. Su mirada era apartada de su rostro y solo mirando una estantería a pasos de ellos.-¿Sirius?

Black se puso de pie y Alex lo miró tan confundido lo que la preocupó. -¿Te pasa algo malo?

Black caminó por las estanterías y Alex le siguió.- debe de estar por aquí...- avanzando. – la bibliotecaria cambió las estanterías... ¡Veinte años! Tenía que hacerlo...- mirando en las estanterías las indicaciones.

Sirius, la verdad tienes que descansar un poco... me estás preocupando. Si no lo asees por mi, al menos hazlo por Susan...- mirándole preocupada. – te estás comportando extraño... y es mucho decir de ti... ¿qué buscas?- mirándole revisar estanterías.

Tuve un sueño...- murmuró al verlo mirar un estante tras otro.

¿Tuviste... un sueño?- preguntó dudando ella.

James me habló en ese sueño...

¿Y James...?- sacudiendo su cabeza. Tomándole de sorpresa, le volteó mirándole cara a cara—James está muerto.- abrazándole.- y tu estás demasiado agotado...

suena a locura, lo se – declaró en un susurro.- Pero en ese sueño... no lo he recordado nunca antes hasta este momento... James y yo colocamos un libro...libro de su padre... en una de estas estanterías... –mirándole con intensidad- No estoy volviéndome loco- viendo la incertidumbre ahora en su mirada- Te juro que pasó...

¿Qué hacen?-preguntó la voz de Susan. Aun Sirius encontraba devolviéndole en parte el abrazo a Alex. Tanto Sirius como Alex, se percataron de la mirada que Susan les arrojaba.- ¿Interrumpo algo?

Claro que no.—dijo Alex separándose del esposo de su hermana. Susan aun le observaba con desconfianza.- haber si puedes hacerlo entrar en razón. Dice que, tuvo un sueño con James y que juntos, colocaban un libro en uno de estos estantes.

Con todo lo ocurrido, será solo un sueño.—declaró Susan.

no, no.- dijo Sirius ahora fijándose en el estante que Susan tenía detrás de ella. Miró arriba donde habían libros de magia negra.- Esperen...- señalando hacía arriba.-creo que es ese-yendo al areá donde estaban las sillas. Susan en un instante, miró a su hermana y vio como Sirius volvía con una silla.

¿Qué cree que hace usted?- gritaron mas atrás de ellos.- ¡Será mejor que se baje de allí¡Esos libros están prohibidos!- gritaba.

Siéntese señora Pince. Estamos aquí departe de Dumbledore- declaró Alex tratando de calmarle. Parecía un manojo de nervios el ver a Black, rebuscar entre los libros. Miró a unos centímetros a la izquierda notando un espacio vacío entre dos volúmenes enormes de libros negros.- No le haremos nada a sus preciados libros.

¡Lo encontré!

Grandioso.- dijo irónicamente Alex- Fuera mejor ¡Si nos dijeras que demonios buscas!

¿Sirius, cariño? Creo que te falta tomar una siesta- declaró Susan, viéndole descender con las manos vacías.

No entiendes.- dijo Sirius tomándole por los brazos.- En realidad, nuestra hija, no tiene nada que envidiarnos... – volteándose.- James sabía quienes eran los chicos y de donde venían... tiene lógica, claro...

Alex se cruzó de brazos, Susan le observaba algo aturdido pero él prosiguió.- James, fue quien puso el libro allí arriba- señalando.- Hermione lo encontró.- ¿No lo entiendes¡Esto en verdad tenía que ocurrir!

¿quieres decirme que James Potter sabía que su hijo viajaría a través del tiempo?

creo que, cuando James supo de quienes se trataban, se comunicó con su padre vía lechuza o algo por el estilo: Al hacerlo, mandaría el libro que veinte años después, usarían Silvia y Hermione.

Pero ¿Por qué o para que?

Para ayudarles a volver a casa. James devoraba todos los libros en su casa e incluso esos que eran de magia prohibida. Su padre era un coleccionista empedernido de esos libros, mas aun los libros heredados de Goddric Gryffindor.

Eso es extraño. Nuestro padre nunca tuvo libros de Rowena- Declaró Alex.- no que yo recuerde al menos.

los diarios de Rowena Ravenclaw, están en la biblioteca- declaró Madam Pince. – fueron encontrados a mitad del siglo XVIII y están guardados. Ya nadie los pide.

Muy bien.- dijo Alex- digamos que lo que dices es cierto... pero el libro, no está aquí. ¿cómo podremos salvarlos si el libro no está aquí?

porque el libro tiene que estar en el salón que usaron. Jamás sabrían de que se trata ese libro si está con toda la basura que, convirtieron el salón con la explosión. Y James tenía el libro de su padre.

o sea ...- por fin Susan Comprendía.

Exacto: El salón que usaron para el conjuro, debe de encontrarse el libro escondido. Pero de todas maneras, James trabaja de aquel lado...

son unos tontos- dijo Snape mirándoles desde atrás.- Tiene que abrirse una puerta doble entonces...

¿Qué cosa?

No es lo mismo que cuando se viaja al pasado.- declaró Snape.- lo que tuvieron esos soquetes fue un accidente. No lo hicieron a propósito... – sacudiendo su cabeza- hay que abrir el canal para que vuelvan de doble vía... de allá y de aquí...

Se quedaron mirándoles todos y Susan declaró.- Bien. Vayan ustedes dos (Sin arrancarse las cabezas), e infórmenle a Dumbledore. - mirando a su hermana declaró,.- ¿Sabes en que salón fue el accidente?

Alex asintió.

Dos grupos se separaron dejando a Pince aun confundida. ¡Esos muchachos aunque el tiempo pasara, no dejarían de ser ellos mismos!

Susan retuvo en un momento a su hermana del brazo. Vio como los estudiantes comenzaban a salir por los pasillos. Alex le miró aturdida- ¿pasa algo malo?- viendo como su hermana le miraba con intensidad.

Espero, que tu sentimientos de soledad, no trates de llenarlos con alguien que no es tuyo. Alguien que, no siente nada por ti.

Alex le miró sorprendida. Murmuró.- no se porque dices eso.

Vamos Alex no soy estúpida. Agradezco la ayuda que nos has prestado siempre y te amo... eres mi hermana y sin ti no hubiera superado estos veinte años de incertidumbre y en cierta forma, por ti, estamos juntos. Pero no quiero que ese cariño lo veas como algo mas dirigido a ti.- sus ojos estaban sobre los de su hermana.- NO quiero que nada cambie entre nosotros... pero amo a ese hombre y nadie me lo arrebatará. ¿Quedó claro?

Los ojos de Alex estaban con lagrimas. Estaba a punto de llorar. – El salón está dos puertas mas adelante...

no lo dije para lastimarte...

No lo haces- secando sus lagrimas pero sin darle la cara a su hermana.- Solo que, quiero estar a solas...- marchándose por el pasillo. Una vez dobló una esquina y ante la mirada de los alumnos que pasaban por allí declaró.- Pero es que no entiendes... es que, lo amé como tu en aquel entonces...

continuará.

Gracias especiales a : S. Lily Potter, joysherm, Nelly Esp ¿Arriba y abajo¡Nombre extraño pero gracias por tus comentarios, bella-blackvad, (sabes que ese nombre te coloca en mi lista negra ¡esa mujer mató a mi sirius kun!), disculpa... aun ando susceptible¡A pesar que el sexto libro viene para julio! Sara F. ¿verdad que Silvia es un caso del otro mundo? Jejeej, en verdad tomé su actitud siendo niñita de una de mis primas... sacaba unas conclusiones ¡Mejores que un adulto! SusanMofBlack, Lil evans, Iana, Julia-sakura… Donkie y Jarlaxe Bregan… hablando de ello ¿mente retorcida¡Jamás¿cuantos crimenes me tocarían por lo que crees que Silvia Tiene? Ehhh mejor no respondas... está encaprichada con la figura de su padre, no es que, está enamorada de él ¡Por favor! Tiene cinco... nadie en sus cinco, se enamora... ¿cierto? Jajajaja.

A los demás, continúen siguiendo la historia a la cual le faltan solo dos o tres capítulos mas. Comentarios, dudas, tomatazos a y