Ya Nunca Más

Capítulo 11

Después de esos días de descanso cerca del río, habían comenzado con los preparativos de su viaje, Terry se había puesto en contacto con Karen, pidiéndole que prepara todo para su regreso y sobre todo que le avisara a Eleonor. Candy comenzó a llenar las maletas, mientras que un Sean muy curioso la veía.

Mami ¿por qué guardas todo?

Porque haremos un viaje

¿En barco?

No, en esta ocasión no será en barco - decía doblando la ropa

¿y porque nos vamos mami? - Candy dejó de doblar la ropa y se acerco al niño

Nos mudaremos…

¿Por qué? – preguntó Sean

Porque es lo mejor para nosotros

Pero a mi me gusta aquí - le dijo con un puchero

¿Que pasa Sean? - preguntó Terry que había llegado

Mami dice que nos vamos y yo no quiero - dijo frunciendo el ceño y cruzando los bracitos

¿Así que no quieres?

¡No, yo me voy a quedar aquí!

Bien, si eso quieres, está bien - Candy miro sin entender a Terry, pero lo dejó continuar

Es una lastima que no quieras ir con nosotros, porque en Nueva York esta mi caballo… y está el teatro - Terry al decir "caballo y teatro" había captado el interés de Sean

¿Un caballo?

SI ¿recuerdas que yo tengo uno?

¡¡SI, SI!!

Pues vive en Nueva York y creí que si vivías allá pues podría prestártelo - Candy sonrió al escuchar a Terry

¿Y tú vas a vivir con nosotros? - Terry se acerco a él

No, pero te prometo que pasaré el mayor tiempo con ustedes - Sean se acercó a Terry y le dijo al oído

YO quiero que seas mi papá y que vivas conmigo… - Terry tomó a Sean en brazos y lo sentó en una silla

¿De verdad te gustaría que fuera tu papá?

SI, por que yo no tengo, solo tengo a mi mama

Todos tenemos un padre y una madre - dijo mirando a Candy que entendió que el momento de explicarle al pequeño había llegado

¿TÚ tienes un papá?

Si… sabes Sean, todos tenemos una historia de cómo llegamos a este mundo…

¿Yo tengo una historia?

Si… ¿te gustaría escucharla?

¡¡SI, SI!!

Fue así que Terry con toda la paciencia del mundo comenzó a narrar un cuento acerca de dos jóvenes príncipes que se amaban

Entonces un día, la malvada bruja Susana lanzó un hechizo haciendo que el príncipe Terry se alejara de su princesa Candy.

¿Y que paso?

Los príncipes estuvieron muy tristes hasta que un día se volvieron a encontrar y se amaron tanto que de ese amor nació un pequeño al que su madre llamó Sean Terrece, pero la bruja al enterarse se enojo tanto que los separó nuevamente. El príncipe buscó a su princesa, pero la maldad de la bruja no lo permitió.

Terry continuó con el relato, Sean se quedaba muy atento, parecía entender lo que le estaban contando, y mas cuando Terry le dijo que cayeron en manos de un mounstro que los mantuvo presos, pero que gracias a la valentía de la princesa había escapado y que fue así que finalmente pudo encontrarse con el príncipe.

Sean se quedo muy pensativo y de pronto se le lanzó a los brazos a Terry

¿¿Tú eres mi papá??

Si lo soy

¿Y si ya nos encontraste y el mounstro y la bruja ya no están porque no vivimos juntos?

Porque aun falta vencer al monstruo y su ultimo hechizo, cuando lo haga, estaremos juntos para siempre

Yo te voy a ayudar Papá, no dejaremos que ese horrible mounstro haga llorar a mami

Candy vio la escena y sus ojos se llenaron de lagrimas, las cuales Sean y Terry borraron con besos.

Por fin unos días después tenían listo todo para partir a NY, solo había algo que le dolía en el alma a Candy, dejar a Dayane y Arthur.

Bueno todo esta listo mi querida Julie… - la buena mujer aguantaba las ganas de llorar.

gracias, Dayane, Arthur, les debo tanto, yo...-tenia un nudo en la garganta - ¡¡LOS QUIERO!!

Nada de lagrimas, - se acercaba Dayane - de ahora en adelante tienes que sonreír, tienes a Tus dos amores, así que por ellos tienes que ser feliz, además te aseguro que los visitaremos - dijo Arthur poniendo su dedo en la nariz

Y los recibiremos con gusto- completó Terry, El silbato del tren se escuchó

Es momento de partir - Terry tomó al pequeño de la mano mientras que Candy se fundía en un abrazo con los viejitos, después subieron al tren

Sean estaba muy emocionado, no dejaba de preguntar sobre Nueva York y sobre su abuela, porque Terry y Candy le contaron acerca de toda la familia que tenia y que poco a poco iba a conocer.

¿A que hora vamos a llegar?

Falta mucho mi amor ¿por que no duermes un rato?

Es que ya quiero ver mi abuela mami ¿tu la conoces?

Si…

¿Como es?

Ya la conocerás - respondió Terry

¿Y también tendré hermanos?

Si… te aseguro que tendrás hermanos - sonreía Terry imaginando un futuro con Candy

Cuando Sean menciono eso y vio la cara llena de ilusión de Terry sintió un dolor agudo en el pecho… "un hermano" sus ojos se cristalizaron

¿Te sientes bien? - preguntó preocupado Terry

Si... yo... necesito un poco de aire

¿Quieres que te acompañe?

No, no es necesario mejor quédate con el niño-

Candy salio del camarote y camino hacia el exterior de tren, una tristeza profunda la invadía

"un hermano... – la vocecita de Sean se repitió en su mente - …nunca podría darle un hermano, nunca podría volver a concebir"

Esas fueron las palabras que el medico le dijo hace unos años, se recargó en una de las puerta y dejó correr las lagrimas que minutos antes contuvo, a su mente volvió esa noche en el hospital, apretó los puños

¿Por qué? ¿por qué tanto dolor?? - se gritaba dentro de si misma ¿qué futuro podía ofrecerle a Terry? Si ni siquiera soportaba la idea de tener intimidad con él.

¿Por qué lloras? ¿qué te pasa? - escuchó la voz de Terry, que al ver que tardaba decidió salir a buscarla.

¿¿Eh?? - se limpió las lagrimas - yo... por...

¿Que te pasa pecosa? - la abrazó dulcemente

Es que... "no puedo darte mas hijos" – esto último lo pensó – es que… me duele el dejar a Dayane y Arthur y tengo miedo de lo que pase de ahora en adelante - le mintió

Vendremos a visitarlos muy pronto, te lo prometo - le levantaba el rostro y le sonreía - y en cuanto a lo que venga, no tengas miedo que mientras nos amemos y estemos juntos todo estará bien- la abrazo nuevamente - yo voy a protegerte a ti y a mi hijo

Suiza...

Archie y Stear hablaron con Jeff y después los llevo donde Lizette se encontraba.

Bienvenidos… - los saludó la dama

Archibald Cornwell

Alistear Cornwell

Mucho gusto, por favor tomen asiento, por que tenemos mucho de que hablar

Y así era, Lizzy les contó como fue que conoció a Candy, y como la ayudo esa noche

¡¡¡¡ESE MALNACIDO ME LAS VA A PAGAR!!!! - gritaba Archie furioso al enterarse de los maltratos

Cálmate Archie

¿¿QUE ME CALME, COMO PUEDES PEDIRME ESO??

¡¡Con ponerte así no solucionaremos las cosas!! Ahora lo que importa es encontrarla

Tu hermano tiene razón, deben encontrarla antes de que él lo haga

Pero… ¿¿Dónde, DONDE??

EL sol apareció, y con el la ciudad de Nueva York.

Hemos llegado

Candy estaba temerosa, pero Terry le tomó la mano y le sonrio infundiéndole ánimo, tomó a Sean y juntos los tres subieron a un carruaje. Un rato después estaban frente a una mansión

¿Estas seguro de esto Terry?

Claro que si, ven vamos…

¡¡OH POR FIN LLEGARON, LOS ESTABA ESPERANDO!! – una chica de cabellos oscuros los recibió efusiva

Karen… - Candy reconoció a la chica

¡¡Hola Candy!! - la abrazó con mucho cariño - ¡es un gusto volver a verte, pasen, pasen! – entonces su mirada se desvió al pequeño - Hola pequeño, debes estar hambriento

Si…

¿quieres una rebanada de pastel?

¡¡SI, SI!! – sus manitas aplaudieron ante tal ofrecimiento

Louise por favor llévalo a la cocina

¿Hablaste con Eleonor?- pregunto Terry sentado en un sillón al lado de Candy

Si, no debe tardar en llegar…

Gracias

No tienen nada que agradecerme lo hago con mucho gusto

Llamaron a la puerta, Eleonor Baker había llegado

Hola madre

Terry, que alegría que estés de vuelta - lo abrazaba cuando su vista se encontró con una mirada verde esmeralda - se separó de Terry y caminó hacia ella - ¿Candy?

Si - Eleonor buscó la mirada de su hijo, no entendía nada

Ven madre tenemos que hablar…

Karen salio del lugar dejándolos solos, fue a cuidar a Sean mientras tanto

Terry le explicó lo que había pasado, Eleonor no podía creer que el destino los hubiera separado de esa manera y mucho menos lo que tuvo que pasar Candy en la guerra. Pero el saber que ese amor había dado frutos la llenos de una inmensa alegría.

¡¡Un nieto!! ¡¡OH QUE ALEGRIA MÁS GRANDE, UN NIETO!! - ¡quiero verlo! ¡mi nieto! ¿¿dónde esta??

Iré por el... - Terry salió dejándolas solas y se sintió un poco aliviado al ver la reacción de su madre

Señora yo quiero que sepa que...

No necesitas darme explicaciones. No, no bajes la mirada Candy - le levantó el rostro - yo no soy nadie para juzgarte, al contrario te entiendo, sé de lo que uno es capaz por un hijo, así que de ahora en adelante cuentas con todo mi apoyo

Sean jugaba con Karen

Te tengo una sorpresa, ven – le dijo Terry que llevaba de la mano a Sean, abrió la puerta y entró - ¿ves a esa bella dama que está con tu mamá?

Si…

Pues ella es tu abuela Eleonor

¿es ella mi abuela? - la señalaba con su manita - Eleonor al ver al pequeño se le nublaron los ojos y se acercó a él

Si, soy yo… - Eleonor se había acercado a él - ¡¡Eres muy guapo!! - y como no, si era el vivo retrato de su padre

Eres muy bonita… - le dijo en secreto a Terry

Si lo es - respondió Terry bajando también la voz

¿Puedo darte un beso? - preguntó Eleonor acercándose al pequeño

Si… - Eleonor le dio un beso en la mejilla y lo abrazó

¡¡Hueles muy rico!! - diciendo esto, la abrazó también

Era increíble la facilidad que Sean tenia para dar cariño, era algo que heredó de su madre sin duda. Sean estaba fascinado, no dejaba de darle besos a su abuela a la que había decidido llamar abuela ely.

La noche llegó rápidamente, Sean se había quedado dormido en el regazo de su abuela, estaba feliz. Un rato después llamaban a la puerta

Señorita es el joven William Andrey

¡¡William, oh, no sabia que estaba en NY!! – Karen se puso de pie

¿¿Albert, está aquí?? - preguntó Candy muy nerviosa

Si… ¿por qué no me extraña? - decía burlón Terry

Terry por favor no quiero que me vea, no... no aún

Tranquila…

Lo voy a llevar al jardín, así podrán salir sin que los vea - dijo Karen saliendo a recibirlo

Terry tomó al niño en brazos y salieron del lugar, unos minutos después llegaron a casa de Eleonor

Prepararé tu recamara Candy… - le dijo Eleonor al llegar

No será necesario, iremos a un hotel, no quiero darle molestias – contestó la rubia

Nada de hotel, tu y Sean se quedaran aquí hasta que todo se resuelva

Oh no, no podría…

Nada de peros, mi casa es muy grande y yo quiero pasar todo lo que pueda con mi nieto

Creo que seria lo mejor pecosa, así podré venir a verte y nadie podrá murmurar

De acuerdo, creo que será lo mejor

Terry llevo a Sean a la recamara lo recostó en la cama, después salió con Candy.

Es hora de irme…

De acuerdo…

Hasta mañana - se acercó a ella y le dio un dulce beso en los labios

Hasta mañana

Candy trató de dormir esa noche, pero no pudo, no dejaba de pensar en todo lo que había pasado, tenia miedo, miedo de que él apareciera. Pero se prometió ser feliz, así que lucharía por esa felicidad, ahora no estaba sola tenia a Terry y su amor, eso era suficiente para luchar.

Albert fue a buscar a Terry al enterarse que había regresado y le sorprendió verlo sonriente

Vaya creo que tus vacaciones te han hecho bien, te ves muy feliz…

Si lo estoy

¿Y se puede saber porque?

Terry se quedo pensativo, no podía decirle que encontró a Candy y que tenía un hijo con ella, no era el momento, así que desvió la charla

Pero tu no te quedas atrás, también te ves muy feliz, y sé que el motivo se llama Karen

¿Se nota tanto? – dijo un poco apenado

¡¡Jajajajajaja!!

Los grandes amigos siguieron charlando, los dos evitaron tocar el nombre de Candy, aunque Terry se sentía mal por ocultarle las cosas, sabia que tenia que darle tiempo a Candy.

Así pasaron dos meses, Candy y Sean poco a poco se adaptaban a esa ciudad. Karen se había empeñado en que tenia que lucir más bella, así que la llevaba de compras, poco a poco Candy recuperaba su sonrisa, su belleza disfrutaba cada momento con Terry, quien la conquistaba cada día.

Por su parte Eleonor, no dejaba de consentir a Sean, le había comprado infinidad de juguetes, cosa que le agradaba al niño, pero lo que mas disfrutaba, eran esas tardes al aire libre lejos de la ciudad, lo hacían así para que la prensa no se diera cuenta, pues a petición de Candy aun se mantenía en secreto.

Lakewood...

Albert estaba tan desconcertado por todo lo que Archie y Stear le habían contado, que duro un día entero encerrado en su estudio, se sentía tan triste de imaginar todo lo que vivió su niña querida, habló con George y le pidió que encontrara a ese mal nacido.

Unos días después viajó a Nueva York quería estar cerca de Karen, había encontrado en ella un gran apoyo y como siempre aprovechó para visitar a Terry.

Terry lo vio decaído y preocupado sabia que el motivo era Candy, así que fue y habló con ella.

Es tiempo de que me acerque a él…

¿Estás segura?

Si…

Terry citó a Albert en casa de su madre.

¿Qué pasa Terry por que tanto misterio?

Ahora entenderás - Terry lo llevó al estudio abrió la puerta

Hola albert…

Albert entró lentamente, no podía creer lo que sus ojos veían.

Ca... Candy…

Si… soy yo - los dos se abrazaron

Pero ¿qué haces aquí, cómo?- se giró a ver a Terry - ¿cómo es que ella esta aquí?

Iré a jugar con Sean… ustedes tienen mucho que hablar - dijo Terry dejándolos solos

Perdóname Albert…

¿Perdonarte? ¡Yo no tengo nada que perdonarte! ¡¡OH POR DIOS ESTAS AQUÍ!! ¿ESTAS BIEN? - la abrazó - ¿Qué paso?

Candy comenzó a explicarle, sabia que tenia que hacerlo, Albert escuchaba atento

¿Por qué no recurriste a nosotros?

No tenia cara para hacerlo y estaba segura de que si me acerco a ustedes él me encontrará… - las lagrimas rodaban por sus mejillas

No, no llores mas, eres mas linda cuando ríes que cuando lloras - al decir esta frase los recuerdos de los bellos momentos vividos en Lakewood regresaron a su mente, vio a Albert apoyándola, salvándola, riendo - Ahora lo importante es que estás bien, y que finalmente los malentendidos entre Terry y tu se aclararon y podrán formar una familia.

No, no es tan fácil Albert, yo aun estoy casada, y…

Eso se arreglará, podemos pedir la anulación de tu matrimonio…

No, no entiendes, Doug… - tan solo mencionar su nombre la hacía sentir escalofríos - nunca permitirá que anule el matrimonio…

Déjame eso a mí, deja que por una vez en la vida me sienta orgulloso de poder usar mis influencias para que seas feliz.

Albert, me hiciste tanta falta… - lo abrazó como lo hacía antaño

Durante horas hablaron y hablaron, Albert le contó todo acerca de él, también de Stear, Archie y sus amigas.

Se pondrán felices de que te encontré, arreglaré la manera de que puedas verlos

¡¡GRACIAS ALBERT!!

Bueno… ahora solo falta conocer a tu hijo…

Ven, te llevaré a conocerlo – lo jaló de la mano

Candy lo llevó al jardín, y ahí estaban padre e hijo jugando con una pelota. Terry vio a Albert y detuvo el juego

Pásame la pelota papá – le pidió el niño al ver que la tenía en las manos.

Sean, ven un momento - lo llamó Candy, el niño puso una carita de haber sido atrapado en alguna travesura

¡¡Fue papá el que me dejo comer los chocolates mamá!! - respondió rápidamente el pequeño pues al ver el rostro serio de su madre pensó que lo retaría por comer dulces antes de la comida.

Eso lo hablaremos mas tarde… - dijo viendo a Terry, mientras trataba de sonar severa - ahora quiero presentarte a un viejo amigo

Hola… - Albert sonreía al ver aquella miniatura de Terry

Hola - dijo levantando la cabeza pues Albert era muy alto - ¿¿QUIEN ERES??

Me llamo Albert…

¿Recuerdas a mi amigo el que tenía muchos animales? – intervino Terry al notar la carita de confusión de su hijo

¡Si! – su carita se iluminó

Ah… pues él es…

¡¡Wow!! – dijo con placer el niño abriendo sus ojitos muy asombrado - ¿¿De verdad tienes tantos??

Pues quizás un poco… - contestó sonriendo Albert

Sean se alegró mucho de conocer al "amigo con animales" de sus papas, no dejó de interrogar a Albert sobre tooooodos sus animales. El día pasó rápidamente.

Los días que siguieron fueron de extrema felicidad, Candy se sentía segura al lado de Terry y más ahora que contaba con el apoyo de Albert. Éste y Terry por su parte continuaron investigando más sobre Douglas, y sobre como anular el matrimonio, también le puso seguridad, claro que no le dijeron nada a Candy.

La obra que Terry protagonizaría seria muy pronto por lo que una de las noches que tuvo libre quiso dedicarla completamente a Candy. Sean se quedó con su abuela.

Te ves hermosa… - dijo Terry con voz suave al pasar por ella

Gracias… - estaba ruborizada - ¿dónde iremos?

Es una sorpresa…

Un rato después Terry estacionó el auto frente a una bella casa blanca, rodeada por flores.

¿Te gusta?

¡Es muy bella!

Ven entremos…

Fueron la parte trasera de la casa, que tenía un bello jardín, en el centro había una mesa con velas, y un camino iluminado también. Se sentaron, cenaron, Terry era tan caballeroso con ella que la sorprendía a cada instante, no podía creer que ese chiquillo rebelde que conoció en Inglaterra pudiera ser el que tenía frente a ella.

¿Pasa algo pecosa?

No ¿por qué lo preguntas?

Porque no has dejado de mirarme, se que soy irresistible – dijo sonriendo

¡¡JAJAJA no sea tan egocéntrico Sr. Granchester!!

No lo soy, es la verdad

Así comenzaron a bromear, Terry disfrutaba tanto cuando veía sonreír a Candy, que fue ahora quien preguntó

¿Y puedo yo saber por qué me miras así? Se que te encantan mis pecas, pero no pienso compartirlas contigo…

Terry sonrio de medio lado y se acerco a ella diciéndole al oído

Mientras tenga tu amor nada me importa – le dio un besó dulcemente y después se separo a regañadientes de sus labios, estaban abrazados.

Esta casa es muy linda ¿de quien es?

Es tuya…

¿¿Que?? – se separó de él para mirarlo a la cara

Digo que este será nuestro hogar…

Terry…

Ven quiero mostrártela - la tomó de la mano y entraron, la casa realmente era mas bella por dentro, tenia una calidez especial.

Vieron toda la planta baja y después la llevó a la planta alta abrió una de las puertas y su rostro se iluminó

¡¡OH, ES, ES HERMOSO!! - exclamó al ver la recamara para su hijo, estaba llena de juguetes, de libros con cuentos y había una caja con marionetas.

¿Crees que le guste? – preguntó Terry detrás de ella

¿Bromeas? ¡¡Le va a fascinar!!

Ven, quiero mostrarte algo más

Caminaron por un pasillo y abrió una puerta, era la recamara principal, era amplia, blanca tenia un bella cama, un tocador, una mesita para tomar el té, y un sillón junto a una lamparita, contaba con amplias ventanas que dejaban entrar toda la luz de la luna, dándole un ambiente muy seductor.

Candy entró, tocó con sus manos las cosas, sentía que estaba en un sueño, se paró frente a la ventana y vio el jardín. Terry se acercó a ella y la rodeó por la cintura, descansando su rostro en su hombro.

No decían nada, se sentían tan bien así juntos, en silencio. Candy se giró lentamente quedando frente a él, tomó su rostro en sus manos, le acarició el rostro con una inmensa ternura,

TE AMO, te prometo que te haré feliz - le dio un dulce beso en los labios

Ya soy feliz

Respondió Terry besándola, el beso que se daban estaba lleno de tanto amor, era tan dulce, Terry la acercó más a él, necesitaba sentirla cerca, pero al tenerla así, provocó que algo en su entrepierna le doliera, se separó un poco, para controlarse y Candy se dio cuenta.

Yo… lo siento… - dijo Terry, Candy se acercó a el y le dio otro beso

No te preocupes… todo está bien… - ella comenzó a besarlo ahora, él respondió a aquella muestra besándola con más pasión, se separó un poco de ella para mirarla, Candy susurró junto a sus labios - haz olvidar mis temores, enséñame a amarte otra vez - fue lo que le dijo Candy con una suave voz.

Hacia tiempo que Candy deseaba corresponder a las caricias de él, pero los recuerdos de Douglas no se lo permitían, pero al pasar de los meses eran más los buenos recuerdos que los malos, había recuperado su seguridad y confianza en si misma, y se juró iniciar una vida nueva al lado de Terry, por lo que quería ser suya en cuerpo y en alma.

¿Estás segura?

Si… muy segura…

Al escuchar estas palabras Terry se acercó más a ella y la siguió besando suavemente, le besó su rostro, sus labios mientras acariciaba sus hombros, quería relajarla, quería hacerla sentir segura.

Candy cerró sus ojos, estaba disfrutando del amor de Terry, sentía como la acariciaba dulcemente

Te amo, te amo tanto… - le decía al oído mientras poco a poco le desabrochaba el vestido Candy apretó sus parpados pero se relajó al escuchar a Terry - Nunca, nunca voy a lastimarte, solo vivo para amarte…

El vestido de Candy ya estaba en el piso, solo tenia su ropa intima puesta, Terry se acercó a ella abrazándola nuevamente y poco a poco la llevó a la cama, ahí como si fuera de cristal la recostó, Candy tenia muchas emociones, sabia lo que venia, y tenia miedo de no poder hacerlo, mantenía sus ojos cerrados, tenia pavor de abrirlos y no ver el rostro de Terry.

Eres tan hermosa, amo cada parte de ti - le decía mientras se despojaba de su ropa - amo tus ojos – se colocó a un lado a ella y acarició sus rizos - amo tu rostro, amo tu cuerpo, pero lo que más amo es tu manera de ser, tu sinceridad, tu bondad… - la besó nuevamente - Te amo mas que a mi vida y si en este momento muriera no me importaría. porque por estar contigo bien vale la pena.

Al escuchar estas palabras Candy abrió lentamente sus ojos y vio el rostro del hombre que amaba, y sonrió, acarició su rostro, Terry al sentir sus manos, cerró los ojos y disfrutó de las caricias que la mujer que amaba le daba. Así lentamente, él se colocó sobre ella, siguió besándola, diciéndole cuanto la amaba, el cuerpo de Candy comenzó a reaccionar, como hace años, cuando se entregó a él, Terry no tenia prisa, tenia toda la vida para amarla, continuó con las caricias, la tenia desnuda frente a el, la luz de la luna le daba una aire tan sensual, Candy veía la pasión que Terry quería desbordar sobre ella y que trataba de controlar, poco a poco sus cuerpos se amoldaron, la veía fijamente

No voy a lastimarte…

Se que no la harás

Fue así que Terry finalmente la hizo suya, para Candy la sensación la descontroló un poco, y su cuerpo se tensó.

¿Quieres que me detenga?

No…

Terry continuó con suavidad, era algo tan extraño en él, siempre había sido tan apasionado, y en ese momento no le importaba lo que él sentía, le importaba lo que sentía la mujer que amaba, se daba cuenta que a pesar de todo lo vivido, ella seguía siendo suya y eso provocó una chispa en sus ojos, finalmente Candy volvió a tocar el cielo, algo que solo podía lograr con Terry.

Continuara...

HOLA A TODAS LAS QUE SE HAN TOMADO EL TIEMPO NO SOLO DE LEER ESTA HISTORIA, SI NO TAMBIEN DE MANDARME COMENTARIOS, ME AYUDAN MUCHO, GRACIAS DE VERDAD POR SEGUIR CONMIGO EN ESTO. GRACIAS LIZZY POR SEGUIR GUIANDOME Y DARME UN PAR DE ZAPES VIRTUALES CUANDO ME ALUCINO JEJE.

LAMENTO HABER TARDADO TANTO EN PUBLICAR, PERO QUERIA CERRAR EL CAPITULO CON ALGO BONITO Y QUE MEJOR QUE LA ENTREGA DE CANDY Y TERRY, ESPERO HABER TRASNMITIDO POR MEDIO DE ESAS LINEAS, TODO LO QUE SENTI AL IMAGINAR ESA ESCENA.

BUENO ESPERO SUS COMENTARIOS.

LULU