Ya Nunca Más
Capítulo 12
Después de haber hecho el amor, Candy se quedó profundamente dormida, Terry no dormía aún, la observaba, para él siempre había y continuaba estando hermosa, pero esta noche en especial, su rostro reflejaba una paz muy especial. Candy así dormida se movió quedando boca abajo, Terry vio nuevamente las cicatrices en su espalda y se llenó de furia, acercándose con cuidado de no despertarla, a ella.
Nunca van a volver a lastimarte… te lo juro… - le dijo con una suave voz besándola. Candy al sentirlo se giró y abrió los ojos
¿Qué hora es? - preguntó aún medio dormida
Aún es de noche, vuelve a dormir… - la atrajo a su pecho
Te amo... soy feliz… - dijo en un susurro volviendo a quedar dormida
Cuando el sol apareció Candy se estiró y se sentó en la cama y vio su cuerpo desnudo y se sonrojó
No fue un sueño… - se dijo a si misma y en ese instante Terry entró descalzo, solo con su pantalón acercándose a ella
Buenos días pecosa…
Buenos días - se puso de pie cubriéndose con una sabana, se veía tan radiante llevaba el pelo suelto y sus mejillas tenían un color carmín
Muero de hambre y en esta casa no hay nada de comer - dijo abrazándola
¿Y como podemos solucionar eso? – preguntó la rubia abrazándolo
No lo se... ¿podemos ir a desayunar?
¿Con estas fachas? - bromeaba Candy
O podemos hacer otra cosa para olvidar que tenemos hambre - dijo comenzando a besarle el cuello, Candy sonrió y lo volteó a mirar - me gustarían ambas cosas, pero creo que olvidas que tenemos un hijo, que si no ve a su madre en el almuerzo, comenzara a cuestionar a Eleonor y…
…Y ella sabrá que decir – completó la frase mientras jugaba con sus labios
Terry... - susurró
Shhhhh... te prometo que estaremos en el almuerzo con el niño - le mordía suavemente los labios, la acercó más a él
Y así fue, que envueltos en un juego de seducción hicieron nuevamente el amor, parecía que Terry quería llenarla de él y recuperar en esos instantes, todos esos años perdidos, en cuanto a Candy, por primera vez en años, se sentía libre de disfrutar lo que era hacer el amor.
Después de un rato, Candy y Terry salieron de la que sería su nuevo hogar, rumbo a casa de Eleonor.
Bien ya estamos aquí, muero de hambre…
¿Qué crees que haces Terry? – preguntó la rubia, al ver que se bajaba del auto
Pues voy a entrar, muero de hambre – tenía una mirada de confusión el castaño
¡No!
¿Como que no?
Es que... no quiero que... tu madre... - se sonrojó
¡¡JAJAJA!! – Terry rió y miró con ternura al ver aquella cara sonrojada – "podrá ser toda una mujer pero en el interior sigue siendo una niña" - pensó
Shhhh - Candy batía sus manos
Esta bien iré a mi casa y regresaré en un rato ¿te parece? - la besó nuevamente
¡Si, pero anda vete ya!
Candy, entró sigilosamente y subió las escaleras con zapatos en mano, se moriría de la pena si supieran que no durmió ahí. Entró directo a tomar un baño, mientras estaba en la tina y lavaba su cuerpo no dejaba de pensar en los besos y caricias de Terry se sentía feliz, se sentía como una niña y se sonrojó nuevamente hundiéndose en el agua. Después salió, se puso un lindo vestido, dejó su pelo suelto, colocándole una cinta y al verse sonrió, dio un último suspiro y fue directo al jardín donde Eleonor acostumbraba tomar el almuerzo, quien estaba en compañía del pequeño.
¡Hola mami! – la mirada del niño se encendió al verla
¡Buenos días mi amor! - le dio un beso
Te ves muy contenta hoy… - le dijo Eleonor sonriendo
¡Oh! Si... - se sonrojo sentía pena que todo el mundo quizás adivinaría que pasó la noche con Terry y aunque era una adulta y todos sabían que se amaban no dejaba de sonrojarse.
Comenzaron a almorzar, un rato después llegó Terry.
¡¡Papá, ya llegaste!! – el niño corrió hacia él
¡Hola hijo – lo levantó y le dio un beso en la mejilla
Te perdiste el almuerzo - dijo Eleonor
Si lo siento, se me hizo un poco tarde - se acercó a Candy - ¿no me vas a saludar Pecosa?
Hola… - ella toda sonrojada, le dio un beso, se quedaron viendo y los dos recordaron lo que pasó la noche anterior
¡Papá mira lo que el tío Albert me trajo! - lo llamó Sean para enseñarle un libro de animales
Vaya son animales de África…
Si y dice que cuando sea mas grande me llevará
Terry solo estuvo con ellos un rato, pues tenía que regresar para el estreno de la obra. Todos comenzaron a alistarse para el evento. Candy entró a su recamara y vio un hermoso vestido color rosa muy tenue, se lo puso, después arreglo su cabello, lo llevaba semi recogido, aunque llevaba poco maquillaje se veía muy linda.
Te ves muy bonita mamá - le dijo Sean mirándola, quien estaba sentado en la cama de su madre
¿De verdad? - se puso de pie girando para que Sean la viera
Si… a papá le vas a gustar más…
Gracias, bien es hora de que vayas a la cama mi amor - dijo tomándolo de la mano
¿Por qué yo no puedo ir? – preguntó con un leve puchero el niño
Porque aun eres muy pequeño
Pero ¿después me llevaras?
Si, ahora debes dormir… - lo cubrió con las frazadas y le dio un beso
Candy llegó con Eleonor Baker al teatro, al mismo teatro donde una vez se había presentado Romeo y Julieta, llegaron a las butacas, todo el mundo hablaba de la bella mujer que acompañaba a Eleonor. Albert llegó un rato después, pues no quería perderse de ver a Karen. La obra fue un éxito, Candy salió antes con Eleonor y Albert para evitar a la prensa, Terry llegó unos minutos después al restaurante, que habían reservado para festejar. Estuvieron ahí felices, celebrando, Terry no se separó de ella en toda la noche, estaban solos en la mesa y Terry no soportó mas y le dio un beso, un beso que fue captado por un fotógrafo. Ellos estaban tan ausentes que no se dieron cuenta.
Al día siguiente la nota estaba en el periódico... un hombre leía los diarios y al abrir su pagina central sus ojos se llenaron de rabia.
¡Así que finalmente sé donde estas! - apretó el diario
En los ojos Douglas se pintó una rabia inmensa de ver aquella foto, donde estaba la mujer de la cual se sentía dueño, ahora se daba cuenta de muchas cosas al ver la imagen de Terrence Granchester, jamás pensó que el hombre por el cual nunca pudo lograr que Candy lo amara fuera una persona pública, pero eso no le importaría en lo más mínimo.
Al parecer el infierno estaba de parte de ese hombre, ya que sabía que Candy un día se tenía que acercar a su familia para encontrar el apoyo, así que planeó acercarse primero él, para poder atraparla, pero jamás creyó que ella buscaría a ese hombre hacia el cual comenzaba a crecer un intenso odio.
Así que bajo un nombre falso se puso en contacto con el corporativo Andrew, George habló con Albert de un tal Joshua Bowman que quería comenzar un negocio con ellos, después de analizarlo lo vieron viable. Así Douglas comenzó con su plan, Albert no había visto al "Sr. Bowman " en persona, pero no le extrañaba pues en el mundo de los negocios hasta no consolidar las negociaciones no se veían.
Ya verás Candy… conocerás el infierno… - dijo con voz amenazadora Douglas a la imagen de la foto
Un día los tres estaban en el zoológico, había mucha gente, Terry había ido por golosinas mientras que Candy y Sean estaban viendo a los elefantes, cuando de pronto Candy sintió que la miraban con intensidad y como si en su pecho faltase el aire, vio entre la gente a Douglas… entonces… todo había desaparecido… ya no había ruido… todo se puso gris… solo era consciente de la mirada de los ojos de Douglas y esa sonrisa maléfica. Candy no se movía… estaba aterrada.
Pecosa aquí tienes los dulces - la llamó Terry haciendo que ella lo viera
¡EL, EL ESTÁ AQUÍ…!- decía señalando al otro lado de la jaula
¿Qué te pasa Candy?- preguntó al verla pálida, Candy vio a todos lados, pero Douglas ya no estaba
Nada... - se llevaba las manos a la sien
¿Estás segura?
Si… - mintió trató de sonreír, no estaba segura de lo que vio así que no quiso arruinarle el día al niño.
Siguieron con su recorrido, pero Candy estuvo extraña y Terry lo notó así que cuando llegaron a casa...
¿Qué pasa Candy?
¿Sobre que?
Te veo rara… como preocupada – no dejaba de observarla
No, no es nada…
¿Segura?
Si de verdad – le sonrió fingiendo seguridad
Terry se marchó y Candy fue a su recamara la imagen vivida en el zoológico, le daba vueltas en la cabeza.
¿Y si solo lo imagine?- se repitió muchas veces tratando de convencerse - él no puede acercarse… - seguía con su monologo, pues sabia que Albert y Terry había contratado a unos hombres para que los cuidaran. Candy pudo conciliar el sueño hasta ya muy entrada la madrugada.
Los días siguieron sin ninguna novedad por lo que Candy se calmó, Terry la había notado extraña, preocupada así que estaba al pendiente de ella. Con la obra no tenía mucho tiempo libre, pero aún así tenía detalles con ella, todas las mañanas recibía una rosa y un trozo de papel donde decía que la amaba. Por su parte Candy y Sean iban diario a visitarlo al teatro, el niño estaba fascinado con ese mundo y se había ganado el cariño de los que trabajaban ahí, por lo que no era raro verlo jugar por todos lados diciendo que era un pirata, Terry y Candy aprovechaban esos momentos para ir a la azotea, y pasar un rato a solas.
Se necesitaban tanto, que durante muchas noches Terry se la llevaba a su nuevo a hogar para amarla, en esos momentos eran uno, nada importaba, solo ellos dos.
Una de esas noches después de hacer el amor, Terry la tenia abrazada a su pecho, mientras le acariciaba su espalda.
Pronto quedara anulado tu matrimonio y en cuanto eso pase, nos casaremos y podamos darle un hermano a Sean… - Candy se tensó y se soltó suavemente de su abrazo, y le dio la espalda - ¿Qué pasa pecosa?
Terry yo... - tenia un nudo en la garganta, las lágrimas no las pudo sostener más.
Hey ¿por qué lloras? – preguntó suavemente tomando sus hombros por detrás
Terry… yo... no puedo tener más hijos… - dijo con dolor
Cuando Terry escucho esas palabras sintió que se le paralizaba el corazón, se sentó a un lado de Candy, no hizo preguntas, solo le tomó la mano y limpió con cuidado las lágrimas que ella estaba derramando.
Entonces Candy se armó de valor y le relató lo que sucedió, conforme la rubia le contaba, Terry se iba llenando de rabia, pero se contuvo guardando su coraje, sabia que no era culpa de Candy, sentía el dolor de ella.
No fue tu culpa amor
Pero no te das cuenta no podré volver a darte hijos y tu...
Sonaba llena de dolor, se soltó de él y le dio la espalda mientras lloraba, Terry se levantó detrás de ella y la hizo volverse para quedar frente a frente, le tomó la cara con sus dos manos
¡Escúchame! – con sus pulgares limpiaba las lágrimas - ¡Yo te amo a ti! No por los hijos que puedas o no darme, te amo por lo que llevas en tu alma que es amor, y de ese amor nació Sean y si es el único hijo que tendremos entonces está bien, porque tu y ese niño son la luz de mi vida.
Terry la abrazó con tanto amor, que Candy se sintió mejor.
Unos meses después la temporada de la obra, había llegado a su fin, por lo que Candy asistió a la última función en compañía de Eleonor.
Al llegar al teatro, Eleonor fue abordada por Robert, por lo que Candy llegó al palco sola, al llegar vio sobre la que seria su silla una cajita, sonrió creyendo que era algún detalle de Terry y la tomó en manos, la abrió pero al ver su contenido la sonrisa se esfumó, dentro había una nota.
"NO DEBISTE ABANDONARME" MUY PRONTO PAGARAS EL HABERLO HECHO"
Candy palideció, se puso de pie, y salió del palco
¿Pasa algo señora? - le preguntó un hombre que trabajaba ahí en el teatro
¿¿¿QUIEN ESTUVO EN EL PALCO???
Nadie madame, estuvieron cerrados, hasta que ustedes llegaron… - explicó
¡¡Alguien, estuvo ahí y dejó una nota!! - estaba muy nerviosa por lo que el hombre entró y buscó
¡No hay nada señora!
¡Pero...! ¡yo...! ¡yo...! ¡¡Yo lo vi!!
Lo que Candy no sabía, era que ese hombre había puesto la nota y la caja por mandato de Douglas, el cual le había pagado unos dólares por hacer ese trabajo, así que cuando Candy salió y el entró a revisar se guardó la cajita y el pedazo de papel en el bolsillo. Eleonor y Albert iban llegando.
Candy cariño ¿que pasa? – preguntó la actriz al ver a Candy tan alterada
¡¡Douglas, él está aquí!! - Candy temblaba
¿¿Lo viste?? - preguntó Albert
No, pero... pero... dejo una nota…
¿La tienes?
No... ¡ya no está! - lloraba
Señor… - el hombre que había hecho el trabajo, habló - revisé el palco y no encontré nada, y le aseguro que nadie había entrado.
Gracias…
¡¡Yo la vi, yo lo vi, tienes que creerme!!
Tercera llamada anunciaron y las luces se apagaron, Albert vio mal a Candy
Tranquila Candy todo está bien – dijo mientras la sacaba del palco
¡¡NO, NO ESTA BIEN!! ¡¡EL ME ENCONTRÓ Y NO VA A DESCANSAR HASTA QUE VUELVA A EL!! – estaba a punto de la histeria.
No va a dañarte, no vamos a permitirlo – Albert la abrazaba
¡¡SEAN, SEAN!! - Candy se soltó de los brazos de Albert y comenzó a correr por el pasillo, Albert fue tras ella
¡¡Hey cálmate!!
¡¡EL VA A IR POR MI HIJO!! – Candy no escuchaba nada más que ir por su hijo.
Albert la llevo a casa ahí Candy corrió y al ver al niño dormir se calmó un poco.
¿Ves? Todo está bien, nadie va a dañarlos, te lo prometo - diciendo esto la llevó a su recamara y le ordenó un té para que se calmara
Albert estuvo con ella hasta que un Terry asustado llegó.
¡Candy! ¿estás bien? – la rubia al verlo corrió hacia él.
¡Lo vi!
¿De qué hablas? – Terry no entendía
¡¡Douglas!! - las palabras no las coordinaba muy bien - ¡primero en el Zoológico, y ahora dejó la nota, me encontró!
Candy ¿estás segura?
¡¡TIENES QUE CREERME, YO VI LA NOTA, ERA SU LETRA!! – le gritó
Cálmate, no puede acercarse, no estás sola…
¡¡NO LO CONOCES!! – parecía que Candy no podía controlarse - ¡¡EL, EL, ES CAPAZ DE TODO POR LOGRAR LO QUE QUIERE!!
¡¡LO MATARIA!! – alzó la voz Terry, Candy al escucharlo decir eso, lo miró con sus ojos llorosos - ¿ENTIENDES? ¡¡EL TAMPOCO ME CONOCE A MI, PORQUE PRIMERO LO MATO ANTES QUE TE PONGA UNA MANO ENCIMA!!
Candy se abrazó a Terry, quería sentirlo cerca.
Pero los siguientes días, Candy empeoró, tenia una paranoia terrible, todo le recordaba a Douglas, lo había conseguido la estaba llevando al limite, aquello era lo que aquel hombre había conseguido, que ella conociera el infierno, ya que esa paranoia en la que estaba viviendo Candy era terrible.
Eleonor estaba muy preocupada, pues desde el incidente veía muy desmejorada a Candy, casi no comía y se negaba a salir a la calle.
Candy estaba en su recamara, no se sentía bien. Sean lógicamente, había notado rara a su mamá, ya no jugaba con el, ni sonreía, su abuela y su padre le habían dicho que su mamá estaba un poco enferma, pero que pronto se pondría bien. Así que el niño que adoraba a su madre, trataba de consentirla.
Mami, te traje pastel- se acercó a ella que estaba viendo por la ventana, tenia unas ojeras terribles y su piel ya no estaba rosada.
Gracias… - Candy tomo el plato iba a ponerlo sobre la mesita cuando se le nubló por completo la vista y cayó inconsciente al piso.
¡¡MAMÁ!! - Sean se asustó y salió corriendo por Eleonor.
¿Qué paso? - preguntó Candy al recuperar la consciencia
Es lo que sabremos en cuanto el medico te revise - dijo Eleonor que había mandado traer al doctor al verla tirada en el piso
No, no es necesario estoy bien - trataba de ponerse en pie
no, no estas bien, y lo sabes – Eleonor la hizo volverse a acostar
El medico llego en aquellos momentos, y se quedó a solas con ella
A ver, veamos que es lo que tiene – dijo amable el doctor - voy a revisarla
El doctor le hacía preguntas y Candy le dijo lo que sentía, pero ella creía que todo era debido a lo sucedido días atrás.
Mmm… por sus síntomas, puede ser un embarazo – dijo después de terminar su revisión.
¿Embarazo?
Si…
No, eso no puede ser – Candy estaba desconcertada
¿Por qué?
Escuche… hace unos años perdí un bebe, y el medico me aseguró que no podría volver a concebir…
En ese caso me gustaría hacerle unos exámenes, pero estoy seguro que usted está embarazada.
¿Usted cree que sea posible?
Existe la posibilidad, usted es joven y el aborto fue hace unos años, tiempo suficiente para que su cuerpo se recuperara, pero de cualquier forma quiero examinarla,
Esta bien, iré a verlo en cuanto me diga doctor, pero por favor no le diga nada a mi familia no quiero que se ilusionen…
De acuerdo, pero de cualquier forma tiene que alimentarse bien y mantenerse tranquila.
Lo haré
EL medico se marcho, dentro del corazón de Candy una chispa brotó, la chispa de la esperanza.
Mientras tanto Douglas seguía con su juego, se encontraba con Albert despidiéndose, cuando Terry en esos momentos llegó.
Buenos Días Albert – saludó el actor
¡Oh que tal Terry! - se acercó el rubio a saludarlo – mira, te presento a un nuevo inversionista, Joshua Bowman…
Fue ahí, que finalmente Douglas tuvo frente a él, al hombre que Candy amaba, por el cual nunca pudo tenerla.
Terrence Granchester… - ofreció su mano
La cual Douglas aceptó, las miradas se encontraron y Terry se la sostuvo, no sabia por que pero ese hombre no le había agradado, si en esos momentos Terry hubiera sabido quien era ese hombre, ahí lo hubiera matado, igualmente Douglas, tuvo que hacer un esfuerzo para no hacer notar lo que realmente estaba sintiendo al tener frente a si a ese hombre que había comenzado a odiar.
Mucho gusto señor Granchester… - mostró una sonrisa
Lo mismo digo… - Terry logró fingir, entonces para poder separarse de esa compañía no tan agradable, se volvió a Albert y le dijo - necesito hablar contigo…
¿Pasa algo con Candy? – preguntó el rubio
Douglas hizo un esfuerzo enorme, solo por unos segundos apretó los labios y sus ojos brillaron de furia, lamentablemente ninguno de los dos hombres se dio cuenta de aquella reacción.
Si, me gustaría hablarlo a solas…
Por mi no se preocupe, yo me retiro…
Douglas se marchó sonriendo con malicia. Cuando se quedaron solos Terry entró a la oficina de Albert, pues debido a sus constantes visitas a Nueva York ya tenia una oficina en esa ciudad.
¿Quieres algo de beber?
Un whiskey
¿Y bien dime que pasa? - le dijo entregándole la copa
Estoy muy preocupado por Candy, desde lo sucedido esa noche en el teatro la veo mal…
¿Piensas que de verdad vio a Lanzerac?
No lo se, nadie vio nada, pero ella jura que si - dejó la copa a un lado y se puso de pie – No soporto verla así, quiero verla sonriendo feliz…
Albert le puso una mano en el hombro.
Lo volverá a hacer, solo sigue a su lado…
Terry vio en la mirada de Albert apoyo, ese que tanto necesitaba.
¿Que has averiguado? – preguntó Terry
No mucho, esperemos que Stear y Archie puedan tener mas información ahora que saben que Candy esta con nosotros.
¿Eso quiere decir que volverán pronto?
Si, en un par de semanas estarán en América, quieren ver a Candy…
Estoy seguro que esta noticia la alegrará…
Asi continuaron los amigos...
Candy había ido al medico en compañía de Karen, mientras Eleonor se quedaba con el pequeño. El medico la examinó
Y bien que es lo que tengo?
Señora me alegra darle esta noticia, esta embarazada - la cara de Candy se iluminó
¿Esta seguro?
Si, tiene menos de dos meses, y por sus antecedentes debe cuidarse mucho, los tres primeros meses son cruciales, si sigue mis indicaciones le aseguro que este bebe estará en sus brazos en unos meses más…
Si… haré lo que me indique
El doctor le dio varias indicaciones entre las que estaban, no hacer muchos esfuerzos, alimentarse bien y mantenerse tranquila. Candy salio con una sonrisa.
Vaya estas sonriendo - comentó Karen mientras subían al auto - eso quiere decir que estas bien…
Si…
Me da gusto, porque ya nos tenías preocupados…
Lamento eso…
No te lamentes, mejor dime que tienes – le dio un suave codazo, Candy sonrio
¡Estoy embarazada!
¡¡¡EMBARAZADA!!!
SI… - en su rostro había una radiante sonrisa
¡¡¡Woooow, Terry se pondrá muy feliz!!!
SI, pero aún no se lo diré
¿Por qué?
Porque no se si mi embarazo se logre… - una incertidumbre se apoderó de su rostro
¿Pasa algo más? – Candy asintió y comenzó a contarle sobre el aborto que sufrió - ¡¡¡ESE MALDITO!!! – Karen golpeó el asiento del carro - Candy cuanto lo siento, pero estoy segura que este bebe nacerá, porque es fruto del amor, además te vamos a cuidar mucho ya veras. Por lo pronto tienes que sonreír y alimentarte bien por que llevas una vida dentro.
Gracias Karen, Gracias
Llegó a casa Feliz, y por un momento, solo por un momento, se olvidó de Douglas, solo tenia en mente que esperaba nuevamente un hijo de Terry.
Dos semanas después, una sorpresa, Archie y Stear habían vuelto e inmediatamente corrieron a verla.
El reencuentro fue muy lindo, Candy estaba en el jardín con Sean cuando escucho su nombre y al girarse vio a sus dos caballeros.
Archie y Stear la abrazaron, lloraron de la alegría de verla nuevamente, de conocer al pequeño. Platicaron de mil cosas, pero nunca mencionaron a Douglas, fue algo que Terry les pidió, pues la había visto mejor y no quería que se pusiera mal. Candy se sentía protegida, feliz se prometió hacer a un lado sus temores.
Karen preparaba un baile de mascaras en su casa por su cumpleaños, Candy estaba entusiasmada con la idea así que le ayudaba en lo que podía.
Douglas se enteró de que Stear se había metido en sus asuntos y que ahora estaba una orden de aprehensión por fraudes en Suiza, así que tenia que actuar rápido para tener a Candy. Albert estaba con Karen, cuando Douglas llegó a verlo
El señor Bowman lo busca… - le anunció su secretaria
Gracias…
Vaya, eres muy importante amor, todo mundo te busca…
¡Jajaja! Créeme que no es divertido, quisiera estar contigo más que con ellos…
Bien pues me retiro, tengo que ir por mi vestido - en ese momento salieron encontrándose a Douglas
Buenas tardes William, no sabia que estuvieras ocupado
Te presento a mi novia Karen Claise
A sus pies… linda mascara - refiriéndose a la que llevaba en mano la chica
OH gracias es para un baile por mi cumpleaños
Eso suena muy divertido
Ya lo creo, mis fiestas son un éxito ¿por qué no va?
Pues me gustaría mucho, gracias por la invitación – hizo una reverencia
De acuerdo, me retiro - se despidió con un beso de Albert y se alejó
Douglas sonrió el momento de verla de cerca había llegado.
Todos estaban listos para la fiesta, Candy lucia un hermoso vestido Lila, con bordado en el escote, y su mascara era blanca con detalles en el color del vestido.
Llegaron a casa de Karen, todo estaba muy hermoso, Eleonor tenía consigo al pequeño.
Candy bailó un poco, pues no quería hacer muchos esfuerzos por el bebe, Terry estaba con ella, se veía hermosa. Candy comenzó a sentirse extraña, sentía una mirada pero no ubicaba cual.
¿Pasa algo amor? – preguntó Terry
No, nada, iré al tocador…
De acuerdo
Candy después de salir del tocador, iba caminando rumbo al salón nuevamente, cuando alguien la jaló dentro de una de las habitaciones, ella volteó a ver de quien se trataba, pero la habitación estaba en penumbras.
TAN HERMOSA COMO SIEMPRE…
Candy reconoció la voz y sintió como sus rodillas temblaron, mientras que la luz de la luna descubría al hombre frente a ella.
¿SABES CUANTO ESPERE ESTE MOMENTO? - ella solo trató de caminar hacia la puerta, pero el se interpuso - ¡NO VAS A SALIR, TU Y YO TENEMOS UNA CUENTA PENDIENTE! - Candy quería gritar pero no salía nada de su garganta, el se acercó a ella - ¡NO DEBISTE ABANDONARME! - le quitó la mascara para poder verla - ¡NO SABES CUANTO HE DESEADO ESTO! - y la besó con furia - Después la liberó, lo que aprovechó para abofetearlo - ¡ESA FUE MALA IDEA! - La presionó de los brazos
Entonces escucharon la voz de Karen, lo que hizo que Douglas le tapara la boca a Candy mientras le decía al oído.
¡TE HE ENCONTRADO, YA HE ENTRADO A TU FAMILIA Y DENTRO DE POCO, PRONTO VAS A VOLVER A MI LADO! – la voz de él siseaba
Por el rostro de Candy rodaban las lágrimas, la voz de Karen era mas cercana. Entonces Douglas la liberó y se esfumó por una de las ventanas, Candy se quedó inmóvil, se recargó en la pared y como si las piernas no pudieran sostenerla más, se dejo caer al piso, abrazándolas. Así la encontró Karen
¡¡Dios mío Candy!! ¿qué pasó? – se acercó a ella, Candy estaba con la mirada perdida mientras las lágrimas no dejaban de fluir, regresó a la puerta y mandó traer a Terry
Terry la vio tan mal, que sin pensar en nada más, la tomó en brazos, y la llevó a una de las recamaras, mientras la fiesta continuaba, estuvo ahí con ella hasta que la vio mas tranquila, parecía que su cuerpo no había resistido más aquella presión y se quedó envuelta en un sopor, Terry la miró con pesadumbre y salió de la recamara sin hacer ruido, fue al jardín donde estaba Albert.
Como si en la mente de Candy volviera a repetirse el momento que vivió hacía un rato, despertó, se puso de pie, tambaleante fue a buscar a Terry, tenía miedo de que éste buscara a Douglas, vio luces en el jardín y salio, se detuvo mientras escuchaba. Ya la fiesta había terminado, Terry estaba furioso, gritaba, golpeaba, tenia el llanto contenido.
¿¿COMO ES QUE ESE BASTARDO ENTRO?? – la furia se escuchaba en la voz del castaño
Aún no me lo explico… - Albert en ese momento vio a Candy acercarse - ¿Estás bien? - se acercó, ella solo asintió con la cabeza, siguió su camino directo a Terry. Albert los dejó solos.
Terry le tomó las manos y la vio directo a los ojos
Tus ojos tienen miedo otra vez, no soporto verte así Candy ¡¡voy a matarlo!! - Dijo golpeando un árbol
¡¡NO!! - Candy se puso frente a él - ¡¡tú no eres un asesino, mírame, olvida a Douglas, olvídalo…!
¡¡NO PUEDO, ÉL TE LASTIMÓ Y ESO NO PUEDO OLVIDARLO!!
Escúchame… mis ojos tienen miedo, pero no miedo de él, sino miedo de perderte a ti, eso es algo que yo no soportaría y menos ahora que... - Candy tomó aire
¿Qué pasa? – Terry se alarmó
Yo… estoy… embarazada - la furia se alejó al instante de Terry y se acercó a ella
¿¿Qué?? – la miró con ansia - ¿¿estás segura??
Si…
¡¡Un hijo!! - Terry se sentó en una banca del jardín - ¡¡un hijo!! - repetía
¿Ahora entiendes por qué debes olvidarte de el? - se hincó para quedar a su altura – yo te necesito… Sean… y este bebé también te necesita, te necesitamos cerca de nosotros…
Terry se quedó pensativo y después de una pausa, dijo:
¡Vámonos de aquí, vámonos lejos! - dijo con seguridad - Albert dice que falta poco para anular el matrimonio, pero si no lo hace, no me importa, lo único que quiero es estar contigo, con Sean y con este bebé que está creciendo dentro de ti.
¿Eso es lo que quieres? - preguntó Candy
Si, sé que aquí esta mi trabajo, pero... hablaré con Robert para dejar la obra, y nos marcharemos - la vio con tanto amor
¿De verdad?
Si, voy a protegerlos no importa tener que ir al fin del mundo para lograrlo…
Continuara...
HOLA HOLA ¡!
QUE EMOCION ME DA PODER PUBLICARLES ESTE CAPITULO, SE QUE ME TARDE EN PUBLICARLES PERO YA ESTA AQUÍ Y ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO POR QUE AHORA SI SE A CERCA EL FINAL.
QUIERO AGRADECER TODOS SUS COMENTARIOS, GRACIAS DE VERDAD POR CADA UNA DE SUS PALABRAS, YA TRABAJO EN EL CAPITULO 13 ASI QUE TENGAS PACIENCIA.
MENCION ESPECIAL A LIZZY POR SE TAN ESPECIAL EN ESTE FIC Y LA OTRA PARA DIANA (tu sabes por que jeje)
Bueno ME DESPIDO
SALUDITOS A TODAS
LULU
