Capitulo 5 "Dañando una amistad"

Mimi volteo y vio a Sora, y al lado suyo Matt, ambos la observaban muy molestos, pero la chica no entendía el porque, aunque de todos modos no era necesario saber la razón, era evidente que algo le había molestado a sus amigos, la castaña sin saber porque se encogió de hombros y bajo la mirada arrepentida, no sabia que había hecho, pero al parecer nuevamente había hecho algo mal.

- Vaya, veo que definitivamente no pierdes el tiempo Mimi.

Menciono Sora con los brazos cruzados y el ceño fruncido, se podía ver a simple vista la molestia de la pelirroja, y todos los presentes menos Mimi sabían el porque.

Tiempo atrás Tai había esta muy interesado en Sora, pero esta le rechazo mas de tres veces, y finalmente Tai resignado decidió olvidarla, y comenzó a salir con diferentes chicas, volviéndose al poco tiempo bastante popular, mientras paralelamente con el cambio de Tai, Sora descubrió que de verdad le gustaba el castaño, pero cuando esta se lo dijo, ya era muy tarde, pues Taichi ya la había olvidado.

Claramente siguieron siendo amigos, pero desde ese día Sora se volvió muy celosa de cualquier chica que se acercara a Tai, y incluso comenzó a asustarlas.

Mimi medito un poco la situación y noto que no había nada de malo con asistir con Tai.

- OH! Vamos Sora, no hay nada de malo en que vaya con Tai, antes siempre salíamos juntos.

- Claro que salían juntos, pero con todos nosotros. – Rebatió la pelirroja.

Mimi meneo la cabeza resignada y se fue a su asiento sin terminar de comprender la reacción de Sora.

Por su parte, la colorida que ofuscada de que Mimi se retirara sin terminar la conversación, la cual por cierto para la castaña había terminado incluso antes de empezar.

- ¿Puedes creerlo Matt? No lleva ni una semana y ya esta ligando con uno de sus amigos.

- No lo se Sora, supongo que ella tiene razón y es solo una salida de amigos.

- Por favor, que ingenuo, que ingenuo eres. – Termino de decir conjunto llegaba el profesor y todos caminaban a sus asientos para comenzar la clase.

La clase partió tediosa y aburrida, matemáticas, como odiaba Mimi las matemáticas, lo único que deseaba era terminar la secundaria para no tener que volver a ver una ecuación en toda su vida.

A la mitad de la clase la puerta se abrió para dejar ver a un chico castaño de cabello muy desordenado.

- Vaya señor Yagami, veo que se ha dignado a acompañarnos el día de hoy. – Hablo el profesor con ironía.

- Lo siento profesor, no volverá a pasar.

- Llevo escuchando eso de la primaria joven, vamos, toma asiento en silencio y no vuelva a interrumpir mi clase.

Tai pasó a tomar asiento, sin antes dedicarle una dulce sonrisa a Mimi en señal de sañudos, sonrisa que no paso desapercibida ni para Matt ni para Sora.

Después de la llegada de Tai las clases siguieron iguales de aburridas, en los recesos Matt trato de acercarse a Mimi para disculparse por lo de ayer en el parque, pero siempre estaba rodeada de gente, y le fue imposible y hablar en privado con ella, y así llego el final de la ultima clase del día.

- Bueno jóvenes, con esto termina la clase, recuerden hacer sus deberes para mañana. – Hablo el profesor y antes de marcharse menciono. – Señorita Tachikawa, señor Ishida, ustedes deben dirigirse a la biblioteca, están castigados por faltar a las clases de ayer.

En el aula no tardaron en hacerse presente los murmullos, nadie había notado que ayer Mimi y Matt habían desaparecidos "juntos" y con los popular que era Matt, ese rumor no tardaría nada en volar por al escuela.

- Castigada, y en mi primera semana, no puedo creerlo. – Suspiro Mimi dispuesta a irse a la biblioteca.

- Bueno supongo que hoy no te podré encaminar a casa.

- Lo siento Tai, no me esperaba lo del castigo, pero no veremos mañana.

- Esta bien, mañana hablaremos sobre a que hora te paso a recoger el sábado.

- Claro, nos vemos, adiós.

- Adiós Mimi. – Se despidió tai de un beso en la mejilla para luego salir del salón, donde era esperado por una celosa pelirroja.

-Vaya, son una encantadora pareja. – Dijo molesta.

- ¿Tu crees? – Respondió Tai en un tono bromista. – Vamos Sora, que habamos de tu sobreprotección, además es Mimi, nuestra Mimi, relájate un poco.

- Estoy relajada.

- Vaya, pues no se nota, ven, te invito una malteada, para que se te pase lo molesta.

- ¿Enserio? Vaya, hace mucho que no salimos juntos.

- Si, supongo.

Tai suspiro, sabia que su amiga se hacia ilusiones muy fácilmente, pero a pesar de eso la quería como su mejor amiga y le gustaba pasar tiempo con ella como en los viejos tiempos.

Mientras, en el salón solo quedaban Mimi y Matt.

- Bien, vamos a la biblioteca. – Menciono Matt.

- Hmmm… No note que me habías esperado.

- Pues claro, si tenemos el castigo juntos.

- Claro, vamos…

Mimi a diferencia de ayer se notaba mucho mas distante con Matt, y el sabia porque, pero de todos modos quería asegurarse, pero cuando se dispuso a preguntarle ya estaba en al biblioteca.

Como las clases ya habían terminado solo estaban ellos dos mas un maestro que los vigilaba, el cual miro su reloj y les hablo.

- Tengo asuntos muy importante que atender, su castigo dura dos hora, los vendré a buscar en ese tiempo, nada de escuchar música, recuerdes que este es un castigo.

Y dicho eso salio de la biblioteca, dejando a los dos chicos en un silencio sepulcral, Matt miro su reloj, de verdad faltaban dos horas aun, al menos tendría tiempo de sobre para disculpar por lo de ayer.

- Hey… Mimi. – Menciono Matt tímido.

- ¿Si? – Pregunto la chica con poco interés.

- Lo siento.

Mimi sabia bien a que se refería, y desquitarse no era su estilo, sin embargo normalmente con una simple disculpa no bastaría, pero, la chica conocía muy bien a Matt, y sabía lo difícil que era para él, el pedir una disculpa.

- Esta bien Matt.

- Gracias. – sonrió ya mas tranquilo. – Creo que ahora si podría escuchar tus motivos.

Mimi negó con la cabeza lentamente. – Tuviste tu oportunidad de escuchar mi historia Matt, y la desperdiciaste, no es algo que yo cuente cada vez que la persona quiere.

El rubio sintió que de alguna manera Mimi se estaba desquitando por lo que el hizo ayer, pero de ser así, el método era justo, y se lo merecía, resignado pensó que lo mejor era cambiar el tema, el ambiente se había vuelto a tensar nuevamente, y aprovechando que estaban solos decidió preguntar algo que desde la mañana le molestaba, pero con cuidado para que no se notase lo mucho que le importaba saberlo.

- Y... así que iras al baile con Tai ¿no?

- ¿Eh? Si, la verdad es que como me quede sin mis invitaciones, Tai se ofreció amablemente a llevarme, no me gustaría perderme un baile en esta escuela, y que hay de mi Matt, también e quedaste sin invitación ¿Qué harás?

- ¿Yo? Pues yo no necesito invitación. – Dijo con cierto orgullo.

- Claro, me olvidaba que hablaba con el gran Matt Ishida, cualquier chica de cuarto te invitaría por sobre cualquier otro chico.

- La verdad no me refería a eso, espera. – Matt sonrió divertido. – ¿Acaso estas celosa?

- ¿Celosa¿Yo? Estas Loco. – Hablo mirando por la ventana.

Dudo unos segundos si llevar un poco mas lejos el juego de palabras que había comenzado sin querer, y tras unos segundos de duda decidió probar que tanto podía bromear con la castaña, intentado sacar mentiras por verdades.

- Tranquila Mimi, tu siempre serás mi chica favorita.

- Vaya¿Debería sentirme orgullosa de eso?

- Pues… Me gustaría que lo estuvieras.

Por primera vez en toda la conversación Mimi volteo a ver a Matt a los ojos, sin saber porque de repente le parecía que el rubio hablaba mas en serio, y sin saber porque, no supo que responderle, quedo complemente bloqueada mirando al ojiazul, sin saber que decir, su mirada le había bloqueado, y no le pasaba eso desde que eran niños, desde la primera vez que fueron al Digimundo que no se sentía cohibida por la mirada azul de Matt.

Tras la muda respuesta de su amiga Matt decidió hacer algo que jamás se creyó capas de hacer en su vida, no con Mimi claro, se levanto levemente de su silla para rozas levemente sus labios con los de la castaña.

Para su sorpresa la primera reacción de la chica fue cerrar los ojos, antes lo que el rubio sintió mas confianza para darle un beso de verdad, sin embargo basta que Matt se acercara solo un milímetro mas para hacer reaccionar a la chica la que se alejo poniéndose de pie y botando la silla en la que estaba sentada.

- ¡No! Esto es un error, un gran error Matt.

El rubio la miro confundido sin entender bien el repentino cambio de actitud de la chica, sin embargo, dejo de preguntarse eso ara dar paso a auto castigarse por tan estupida acción de su parte.

- Lo se Mimi, yo no se que…

- Esta bien Matt, no te excusas, solo... Esta jamás paso ¿Esta bien?

De todas las cosas que Mimi pudo hacer, entre ellas golpearlo, la que ella pedía era la más difícil, el de verdad no se arrepentía, pero no podía decírselo, no después de que ella le había pedido hacer caso omiso.

- Si, jamás paso.

Y tras ese comentario escucharon como se abría la puerta de la biblioteca, Mimi atino a recoger la silla y sentarse en ella como si nada dando paso a una seria maestra que les avisaba que ya podían marchase a casa.

Mimi tomo su mochila y se marcho rápidamente, sin siquiera despedirse de Matt, no podía verlo a la cara después de eso, además, tenia mucho en que pensar, de partida, porque no rechazo el beso desde el principio, en que estaba pensando, Matt era su amiga, AMIGO, no podía, y no debía.

Pero… Lo peor de todo, era que en el fondo de su corazón, no se arrepentía de lo que acaba de pasar.