CAPÍTULO # 2: De los ensayos


Lily se despertó y exhaló un gran bostezo. Había soñado con la obra teatral, y sin querer, esto se estaba convirtiendo en algo muy importante.

Esto no ocurría sólo con ella, sino también con los otros chicos y chicas del reparto.

-¿Qué es esto? – se preguntó al ver una hoja doblada sobre su velador.

-Es el horario de ensayos para la obra – dijo Ally- La puso Grecia en la mañana.

-¿Y desde cuando Grecia tiene algo que ver con la obra?

-Ella es la productora, Lily- dijo Ally, sentándose en la cama de su amiga – le propuso a Honey financiar toda la obra.

-¿Por qué lo hace?

-Me dijo que quería apoyar a la cultura de Hogwarts – dijo inocentemente Ally

-Ay Ally… Ally, Ally, Ally…

-¿Qué?

Lily chasqueó la lengua y movió la cabeza

-¿Que? – repitió Ally

-Para variar Grecia te está engañando, ya le he dicho que no haga eso…

-¿En serio?

-Si Ally, ella sólo lo hace por la nota, nunca hace nada, pero siempre sale bien porque paga todo lo que el taller o la clase necesita.

Ally se quedó pensativa, y un poco triste por el engaño.

-Bueno, vamos a desayunar, sino llegaremos tarde- trató de calmar Lily.

Remus se levantó al ver una hoja aparecer en su velador, despertó a Peter y se dispuso a despertar a James.

-James, James.

James empezó a dar vueltas en su cama y a murmurar cosas.

-Ruk, Ruk¡ahí no! Ahora no, esa manoooo. (Luna – que piensan ustedes que sueña James? Sol – malpensados! – Luna – jaja!)

-James, soy yo Remus ¡despierta!

-Mhmmhmhmh si…. ¿Que¿Por qué paras? ( Luna- que horror Sol- jajaja)

Lupin se empezó a hartar, aunque no podía dejar de causarle un poco de gracia.

-este imbécil…- y añadió a Peter¡ayúdame! (Sol y Luna – Ayuda rata)

-¡Está bien! – dijo Peter y saltó en la cama de James, pero este continuaba con sus sueños.

-No¡Ya te he dicho que yo no tengo nada que ver con Evans!... ¿Evans¿Que haces?

Lupin ya no lo pudo soportar y golpeó a James con una botella de plástico.

James reaccionó y se paró de repente.

-¿Qué pasa¿Qué hace Peter en mi cama?

James tiró de la sábana y Peter se cayó de cabeza de la cama. (JUAJUAJUA)

-Auch, ten un poco más de cuidado, sólo trataba de ayudar- murmuró Peter dolido.

- ¿Ayudar a que?- siguió James quien aún estaba medio dormido.

- A despertarte de tus sueños "raritos" – dijo Lupin con una gran sonrisa en su cara.

James se despertó completamente ante ese comentario y dijo:

-¿Ahm que es este papel?- preguntó para cambiar de tema, pues ya estaba completamente ruborizado.

-Es el horario para los ensayos de la obra – dijo Peter.

-¿Tan pronto comienzan los ensayos?- pensó en voz alta James.

-Sí, a mi también me parece, estaré muy ocupado esos días – replicó Remus.

-James alzó las cejas – ¿Tu actúas¿Quién eres?

Lupin se enojó, y después de pensarlo unos segundos dijo:

-Parece que Honey cambió de opinión, soy Romeo… ¡el papel principal! (Luna se sorprende. Sol entorna los ojos- bah)

-¿Qué? – dijo James, pero esta vez con un tono serio y seco.

-No, pedazo de idiota, soy Mercurio. (Ahhhhh)

-Ah, si, ya sabía – dijo James, volviendo a su tono de autosuficiencia.

-Sí, James, claro – dijo Lupin, ya acostumbrado a esas actuaciones de su amigo.

-¿Y Sirius¿El no participa? – comentó Peter, que había escuchado toda la conversación.

-¿Ese vago?... sólo mírenlo – rió James

Todos voltearon a ver a Sirius que se encontraba dormido plácidamente, cubierto de sábanas y con la almohada encima de la cabeza. Por encima de esta, flotaban letras que decían: "No molestar". Los tres merodeadores soltaron un "bah" hacia Sirius, ya lo conocían muy bien.

De ahí, decidieron bajar a desayunar.

Después de desayunar y de almorzar, los miembros del elenco de teatro fueron a donde había indicado Honey: el jardín detrás del invernadero #2; donde el profe podía inspirarse.

Una vez que habían llegado todos, Honey repartió los libretos, y al fin, se dio inicio al primer ensayo de Romeo y Julieta. El profesor extendió un pergamino flotante para que todos leyesen el orden de los ensayos. Entre todos ellos, habían dos que ponían: "ensayos generales" y al último, en letras grandes: GRAN ESTRENO TEATRAL: Romeo & Julieta.

-¡Todos Júntense en este instante! – chilló Honey con los libretos en mano, los alumnos se juntaron alrededor del "señorito", como ellos le llamaban, muchas veces, sarcásticamente.

-Comenzamos con el baile de disfraces… según cuenta la historia – los chicos aguzaron el oído – existían dos familias rivales en el pueblo de Verona: Los Montesco – Honey le guiñó un ojo a James – y los Capuleto – le sonrió a Lily – Estas familias eran ricas y las más poderosas de del pueblo, y entre sus hijos más jóvenes se encontraban el ¡valeroso, gallardo y noble Romeo!...

-JAJAJA – soltó Lily sarcásticamente

Y Julieta, la delicada, fina, y más hermosa señorita de la región.

-Evans tendrá que actuar muy bien… si quiere interpretar papeles que son opuestos a ella.

-Quieta… - musitó Grecia, que le había cogido el brazo a Lily.

-Pero si no pienso hacer nada

-Mentirosa

-Lily, por favor no hagas nada – dijo Ally un poco asustada y cogiéndola por el otro brazo.

-Al manicomio… dijo gracioso James

-Shu, shu, shu, shu, Romeo, tranquilo… todavía no es hora de coquetear con Julieta…

James se calló instantáneamente, y se puso rojo; Lupin frunció el entrecejo y Lily…

-¡Ja!... bien hecho… ahora suéltenme

-OK… soooo…. Le reprochó Grecia

-Esta bien Lily, perdóname – agregó Ally

Nuevamente, la voz de Honey se hizo escuchar en todo el jardín:

-… y en ese baile de disfraces, cuando se miran – y Honey adoptó una pose soñadora y romántica- el amor está presente y ellos se enamoran, como si fuera un flechazo… Todos los demás pasen letra detrás del jardín… y ustedes dos – señaló con su dedito fino a Romeo y Julieta, se quedarán aquí para esta escena.

En un segundo, James y Lily estaban solos, y Honey estaba con ellos, dispuesto que se enamoren… en la obra.

-Muy bien, la obra empieza cuando Julieta está hablando con su Nana… pero obviemos esa parte… pasemos directo al baile… Julieta acaba de bajar.. con si vestido… ah… su hermoso vestido… quiero uno así… pero que me tape este rollito…

-Profe…. – lo sacudió Lily

-Ah… perdón… si el vestido… bueno, ella baja y ve a su príncipe azul irreconocible con un antifaz – Honey juntó sus manitos y le brillaron los ojos.

Luego hubo uno de esos silencios muy incómodos, para los dos, menos para Honey claro, que se encontraba ensimismado. Mientras James y Lily no sabían adonde mirar…………………………………………………………………………………………………………………………………………….

-Júntense¿que esperan? – Honey rompió el silencio, que cada vez hacia que ese clima tan frío se sienta más en la atmósfera.

-James y Lily se alejaron. Honey entornó los ojos y su poder de director se hizo presente. Cogió a James del brazo (éste retrocedió un poco), y lo arrastró hacia Lily, cogiéndola a ella también del brazo para que no se escapara.

-Esta es la parte en que Romeo ve bajar a Julieta y… ya saben – dijo con voz romántica.

James y Lily se miraron, ninguno se atrevía a dar el primer paso.

-Vamos, vamos…. Mhmhmhmh creo que me equivoqué con usted señor Potter, usted no es el adecuado para el papel de Romeo. No le va protagonizar.

James dejó de mirar a Lily y con un gesto entre ofendido e incrédulo hacia Honey, se aproximó hacia la pelirroja. Lily se asustó.

-Ahhhh señorita ahora también usted… Evans pensé que tenía carácter… no se atreve con Potter

A Lily se le encendieron el pelo y los ojos, y de manera mecánica, estiró su mano. James la tuvo que esquivar.

- Así me gusta… dijo Honey y bajó la mirada al libreto- el beso…

- ¿Qué! – dijeron los dos al unísono

- En la mano… hay estos chicos – murmuró Honey

James se inclinó, sin dejar de mirarla, de la manera seductora que Sirius le había enseñado (Sol- Asu que maestro) y posó su boca sobre la mano de Lily.

Ella, a su vez, se perdió por un momento en los ojos de James, sin embargo, en 2 segundos volvió en sí, y soltó un: AJJ!

Honey se tiró al piso… los siguientes intentos por hacer que Lily y James logren la primera escena fueron vanos. Honey, por lo menos, acabó en el piso unas tres veces más.

-Pasemos a la siguiente escena – dijo Honey colocándose sus pestañas postizas – después de que han bailado… ahh si, tomarán clases de baile con un buen amigo mío...y bueno, han bailado toda la noche y Romeo decide proponerle matrimonio a Julieta con los versos más hermosos, en la noche más hermosa- y Honey soltó un suspiro…(Sol y Luna- Ahhh)

-Eh… no me sé mi parte

-No importa Romeo, acá tengo un libreto...lee

-Julieta, en esta noche, ni la luna ni las estrellas se comparan con tu belleza, pareciera ser que los ángeles bajaron del cielo y sobre ti echaron polvo de diamante. Tus ojos, dos luceros que iluminan mi oscura alma, tu sonrisa, despierta en mi una llama, que me quema hasta no poder más, oh Julieta, no dejes a este pobre hombre en las tinieblas, ven conmigo, y te llevaré hasta donde nunca nadie te ha llevado, se mía y te prometo que te bajaré la luna y el sol (Oe queeeeeeeeeeeeeeeaaaaaaaaaaaaaaa) sólo porque tu me los pides. ¡Cásate conmigo!

James y Lily se quedaron mirando por unos segundos, la chica retiró su mirada al tiempo que Honey decía:

-¡Evans, su turno!

-Ah, si… eh… Romeo, desde que te vi, mi corazón saltó de alegría¿quién es ese muchacho que con su mirada firme y dulce a la vez me mira… deforma atrevida¿Quién es el dueño de esos labios que besaron mi mano y me hicieron estremecer con sólo sentirlos? Es el destino que ha escuchado mis plegarias, y esta noche me ha unido a ti, Romeo. ¡Quiera Dios que sea por siempre!

James se acercó, sosteniendo su libreto.

-¿Eso es un si, amada mía?

Julieta asintió con la mirada.

-Me has hecho el hombre más feliz del mundo – James bajó nuevamente la mirada al libreto, y leyó: Romeo abraza tiernamente a Julieta. A su vez, Lily hizo lo mismo. Se miraron. James dio un paso adelante, pero…

-¡PROFESOOOOOOOOOR! Ya no puedo más, me estoy volviendo loca, locaaaaa. - Grecia había llegado como nunca, despeinada y mal vestida. – No pienso financiar la obra – sentenció.

Honey se puso pálido, de repente, toda esa emoción por la escena anterior se había esfumado.

-¿Qué? NO, Grecia linda, preciosa, jeje… ¿No estarás hablando en serio no?... Hubieras visto esta escena, fue conmovedora, magnífica, providencial… fue… tan… parecía, era muy… ¡oh… real!

James y Lily se sonrojaron ligeramente.

-¿Y ustedes dos que tienen? – soltó Grecia con una mirada evaluadora y sospechosa.

-¿Yo? Nada…es el imbécil de Potter que malogra la escena.

James salió de su ensimismamiento y respondió:

-¡Ja, pero si yo soy el centro de toda la obra, tú eres la que sobra.

-No, no, no, no me van a hacer lo mismo¡sepárense!... Grecia, llévate a Lily y tráeme a…- Honey miró sus hojitas rosaditas y floreadas, y con olor a manzanita silvestre- tráeme a Remus Lupin.

Grecia le hizo un gesto a Lily, y juntas se fueron por el camino entre los matorrales. Al poco tiempo, llegó Remus corriendo.

-Profesor¿me llamaba?

-Si, si, si¿trajiste tu libreto?

-Si… yo… - Remus se avergonzó un poco al decir esto – he estado repasando.

-Ohhh – dijo Honey con una dulce voz - ¿vez que sí querías? – y le pellizcó el brazo, Remus retrocedió, y James preguntó con voz de profesional:

-¿Y… ahora que escena vamos a practicar?

-Vamos a hacer la escena en la que… ah… ¿Qué?... no tú no apareces en esta escena Romeo… bye… ah… y tráeme a Snapy.

-Aj, Severus… - murmuró Potter, pero fue de todas formas.

Una vez que llegó Snape, vio a Lupin y sonrió con malicia.

-Uy, veo que se conocen – afirmó Nicky al ver el rostro de Snape, y el de Lupin, que de un momento a otro se tornó expectante. Ambos asintieron.

-Bueno, pues, - Honey señaló los libretos – empiecen. Teobaldo acaba de llegar y Mercurio lo enfrenta…

Snape caminó hacia Remus, y, con voz llena de maldad (hacía muy bien su personaje) dijo:

-Mercurio… sin Romeo…

-Teobaldo – dijo Lupin, quien como ya había afirmado tenía una gran parte ensayada – no creas que me he olvidado de tu último fraude…

-Oh… ¿cuál de todos? – dijo Snape siseando.

-En el que nos culpaste a Romeo y a mi… - Lupin se aproximó un poco y dijo- ya nos cobraremos tus trampas Teobaldo, y te vas a arrepentir.

-No me digas que tú vas a hacerme algo… porque déjame decirte que detrás de – las – faldas –de- Ro-me-o – Snape lo miró y Lupin se dio cuenta de su doble sentido- eres incapaz de hacer algo por ti mismo.

-Por lo menos no estoy sólo. (Sol- Auch Luna- Uyyyyyy)

Un aire frío recorrió el ambiente. Se notaba la tensión. Snape, furioso, empujó a Lupin, mucho más fuerte de lo que debería haberlo hecho.

Lupin miró a Honey para asegurarse de que todo estaba en orden, Honey levantó los pulgares.

-Ahora no está James para que te defienda – Snape se había inclinado sobre Lupin, susurrándole al oído estas palabras, luego, como decía en el libreto, le clavó el puñal.

-¡Bravo! – chilló Honey por detrás de donde estaban los actores - ¡Que realismo! Se notaba el odio en las dos miradas… me dio miedo… jijiji… Bueno, ahora reunámonos con el grupo de la jefa… vamos que si no me grita.

Los tres atravesaron el jardín hacia la siguiente explanada.

-Oh… estoy exhausto – habían transcurrido muchas horas desde las primeras escenas, y Honey, cansadísimo, tiró su cuerpito sobre las begonias, mientras el sol se terminaba de ocultar. Todo el elenco, por lo menos una vez, había practicado su escena con el director, y también se encontraban muy cansados.

-Chicos- Honey se levantó y se sacudió los pétalos – ha sido un buen y productivo día. Nos vemos la próxima clase a la misma hora… y practiquen…

Los actores recogieron sus cosas y regresaron al castillo.

Hogwarts nunca había tenido un elenco de teatro en toda su historia, es por eso, que los alumnos veían muy extraño a los que, por todos los rincones del castillo, practicaban frases raras con papeles escritos.

En clase de Transformaciones, Lily y Ally leían muy atentamente el libreto, por debajo de la carpeta. Estaban tan concentradas que no tomaban atención a lo que McGonagall decía

-¿Me puedes ayudar?

-Claro- murmuró Ally - ¿Qué hago?

-¿Podrías leer los apuntes de Romeo?

-Claro, claro… guau, que romántico…

-Ally…

-Ya, está bien… - Ally se aclaró la garganta y empezó a leer el libreto.

Lily lo hacía bastante bien, pero de la emoción empezó a hablar demasiado alto.

-¿Pero que están haciendo Evans y Rosewood? – la profesora McGonagall las había visto, y se encontraba justo detrás de ellas.

Lily y Ally dieron un respingo

-Son nuestros libretos para la obra de teatro, profesora –dijo inmediatamente Ally – Por favor, déjenos guardarlos…

-Nada de eso – sentenció McGonagall – dénmelos en este instante.

Ally entregó e suyo, pero Lily se rehusó a hacerlo.

-Profesora, necesitamos esos libretos, son parte del trabajo escolar.

-Callada Evans – Y le arranchó el libreto.

Lily se cruzó de brazos y se negó a tomar atención a lo que quedaba de la clase.

Al caer la noche, en las mazmorras, un niño de tan sólo 11 años, con almohadas protegiendo su cuerpo, tocó la puerta.

-Ya era hora – musitó una voz del otro lado.

-Pe… pe… perdón señor.

Snape hizo entrar a Danny de un empujón. Había estado practicando los pasos de la pelea con su varita, pero ahora tenía que practicar con algo que no sea su almohada, ya destruida.

Snape lo puso al centro de la habitación, y empezó a moverse alrededor de él, haciendo movimientos esquivos, y una que otra vez atacando, pero aún sin tocar a Danny, con su varita.

El niño, a su vez, se encontraba paralizado, las gotitas de sudor ya se habían formado en su frente, y un pequeño temblor hacía temblar sus rodillas.

-Nooooo, pare, por favor señor. No puedo más, es una tortura – chilló Danny.

-¿Qué? No seas estúpido, si aún no te he atacado. – gritó molesto Snape – Eres un cobarde, un desprecio para esta casa – siguió con maldad.

-Lo…lo… lo siento señor – lo cortó Danny – es que… es que… - pero no pudo continuar; Snape lo había noqueado con un solo movimiento de varita. (Luna- desgraciado Sol- jajaja) Luego de hacer esto, el Slytherin sacó al niño fuera de su habitación y lo llevó a la sala común, abandonándolo en un sillón.

-Estos niños son cada vez más inútiles… e idiotas – murmuró para si mismo.

Después de hacer esto, regresó a su habitación y continuó practicando, esta vez, con un holograma de su "mejor amigo" James Potter.

James Potter se encontraba tendido en su cama. No había intentado, siquiera, abrir el libreto para repasar, y veía, con diversión, los esfuerzos de Lupin para aprenderse hasta el más mínimo detalle del guión.

-James, deberías de leer tus líneas, no sé como puedes estar tan confiado si no te sabes nada…

-Si… si… si – dijo James con tono aburrido – mañana. Además, qué importa si me las aprendo o no… al final, cuando yo haya aparecido en el escenario, todos¿a quién aplaudirán¡A mí! – dijo en un tono demasiado egoísta.

-A Remus se le cruzó por la cabeza¿Cómo era amigo de ese arrogante? Resignado se fue a buscar a Sirius para que lo ayude a practicar.

-Bajó muchas escaleras, hasta darse cuenta de que Sirius no aparecía por ninguna parte. "Seguro está con alguna chica" pensó. Remus empezó a abrir aula por aula para verificar que Sirius no estuviera allí, haciendo de las suyas. Cuando ya se había cansado de buscar, y estaba a punto de irse, escucho risas en el último salón del pasillo, entorno los ojos y abrió la puerta.

-Ahmm… Sirius… perdón por interrumpirte es que…

-No, no interrumpes nada… ¿Qué pasa? – Al lado de Sirius se encontraba una Hufflepuff de sexto curso llamada Romina Sullivan y que tenia una gran boca y una gran bocota.

-Seguramente Jamesito lo botó del cuarto, estará ocupado, pues... – dijo Romina con fingida preocupación…

Sirius volteó rápidamente a ver la reacción de Remus, y al ver que su amigo se había puesto incomodo, saco dos galeones de la túnica, y le dijo a la chica:

-toma esto y ya te puedes ir.

-Pero…

-Y para la próxima controla tu boca, ok?

Romina lo miro ofendida, recogió sus pertenencias y cuando parecía que se iba a ir del aula, volteo a coger los dos galeones y salio rápidamente de la habitación. (Sol y Luna – oh por Dios… vale dos galeones)

Sirius se percató de que Remus continuaba con el semblante perdido y esbozó una sonrisa para calmar ánimos:

-jaja… esa… ¿me vas a decir para que soy bueno?

-Yo… quería que me ayudaras a aprenderme mis líneas.. ya sabes, para la obra…

-Ajjj esa obra… sino fuera por ella cuantas cosas haríamos los merodeadores juntos… pero no pues… ustedes tres están metidos en esta cochinada…

-Sirius… ¿me vas a ayudar o vas a seguir insultando a la obra?

-¿Tengo opción?

-Mhmhm… no lo creo.

Las siguientes horas estos dos merodeadores estuvieron practicando entre risas, carcajadas e imitaciones de snivellus.

Mientras, Peter yacía dormido en su cama de la torre de Gryffindor, James no podía conciliar el sueño… "demonios! No me sé nada! Osea, yo sé que soy la atracción de la obra… pero que van a decir mis fans si me quedo parado como un imbecil en medio del escenario? Y estas palabras de no se que parte del planeta las han traído! Que me lleve la madre de sirius… que es como el mismo diablo … jajaja…. Y donde estará canuto?... ah seguro que con romina… esa chica tiene unas piernas buenazas… aunque es un poco fea… tremenda boca… jajaja…. Un día se tragará a Evans en los ensayos… ojala, para que el mejor quede como protagonista, osea, yo!... Evans me esta tratando de quitar a la audiencia… pero si yo no se me mi parte, aunque esa salvaje no actúe, voy a hacer el peor ridículo de mi vida…"

Después de dar muchas vueltas en su cama, se decidió por fin a salir de ella y coger su libreto. Estaba bajando las escaleras, muy despacio para que nadie se diera cuenta, y cuando se encontraba por la mitad, teniendo el libreto debajo de sus narices, dijo en voz alta una de sus frases:

-… Oh, Julieta! Mi amada Julieta! Ya te he desposado! Mi alma flota en el aire, espontánea y risueña! Yo que era un misán … que? Misan… oh diablos! Misan.. tropo… misántropo! Ah! Maldita palabra! Porqueria de libreto… yo que era un misántropo vacío, ahora salto de regocijo y solo quiero beber del manantial que mana de tus labios… asu madre, que apasionado aj … que tengo permiso de probar, como esposo tuyo!

-alborotado se encuentra mi espíritu con tanto bien que me hace tu amor. Esposa tuya seré por siempre, romeo, mi bienhechor.

James se quedó pasmado en medio de la escalera, petrificado. "Las paredes hablan en Hogwarts… serán chicos o chicas? La pared, es la… osea que es mujer… tiene una voz bonita.."

James continuó leyendo su parte del libreto para escuchar nuevamente esa voz.

-pero hora ya es de que te abandone, mi querida, nos veremos al alba para toda la vida. Espérame siempre en tu balcón, que yo pasaré a expresarte mi amor – al decir esto, James bajó unos escalones más. Ahora sentía la voz más cerca.

-Mis ojos buscarán cada noche la luz de tu mirada, que ni la luna ni las estrellas pueden opacar. El balcón, será entonces, testigo de esta pasión que me recorre el cuerpo y me quema las venas.

-James se llevó una mano a la cabeza. "Oh no, creo que invoqué a la madre de Sirius! Esta en la sala común! No debi mencionar su nombre…" Pero al llegar a la sala, se llevó una sorpresa.

-¿Potter?

-¿Evans… que haces aquí?

-¿Qué no ves que estoy practicando? – Lily estaba en pijamas con el libreto en la mano. frunció el entrecejo y preguntó: - ¿Me estabas espiando?

-¿Qué… yo? Ya quisieras... - James bajó la mirada y agregó: - Bonita pijama.

-Ajjj… cállate Potter, nos pueden oír… y deja de mirarme con esa cara que suficiente tengo con que seas Romeo… ahora vete que tengo que seguir repasando mis líneas…

-Yo?

-Si tu… ves a algún otro idiota por aquí?

-A ti – "Potter 1 Evans 0!"

Lily cerró los ojos haciendo un gran esfuerzo por no iniciar una pelea a golpes. Allí no estaban Ally ni Grecia para detenerla. "Autocontrol, Lily"

-Lárgate de la sala común, Potter.

-Es común, Evans, entiendes? C-O-M-U-N! COMUN! … bueno ahora dime¿se puede saber porque me respondías?

-Pensé que eras otra persona… ah, así que eras tu el que estaba hablando… ah! Ya veo que no has practicado nada! - Lily sonrió maliciosamente y profirió – así que común, no?... M I-SAN-TRO-PO.

-Que quieres?

-Repítelo… si puedes…

-Claro que puedo… - "Vamos Potter, es una palabra o Evans tendrá de que burlarse todo el año"

-Y bien?

-Como eres de terca… - "diablos! Como era?... a ver pues…" – mmm… mi… misan…

-Bravo Potter! Aprendiste a hablar! Sexto año! Esooo! – Lily empezó a aplaudir.

James estaba rojo.

-Cállate Evans vas a despertar a todos!

-Me callaré cuando aprendas a decir bien la palabra!

-Bien! Misan… Misántropo!...

-Al intento 1000, lo lograste!

-Te odio!

-Igualmente – dijo Lily con vehemencia, y agregó, para herir más su ego -Yo me llevaré todos los aplausos el día del estreno!

De repente, una oleada de furia había entrado en James. Estaba harto de Evans, la odiaba de verdad; la sala común, que estaba a media luz, debido a los restos de fuego en la chimenea, parecía incendiarse con las miradas de ambos. James tomó a Lily del brazo con tanta fuerza que la hería. Lily se quedó petrificada por unos segundos.

-Cierra la boca, Evans – dijo James, acercándose a Lily cada vez más.

-Suéltame! Me estás lastimando! – exclamó Lily, tratando de zafarse de él.

-¡No vuelvas a burlarte de mí nunca más¿entiendes?

-¡No! – y dicho esto, Lily le propinó una patada en la pierna.

James perdió el equilibrio y se le fue encima, cayendo los dos en un sillón frente a la chimenea.

-Quítate Potter… ¿o acaso te gusta estar encima mío?- Dijo Lily mirándolo directamente a los ojos. Se encontraban muy cerca uno del otro

-Evans, no sueñes! Yo te odio – susurró el chico que no podía dejar de mirar sus ojos verdes por algún motivo.

-No Potter, no me odias. Te mueres por mí.

-¿Qué?- James de repente se había puesto muy nervioso pero no podía apartarse de ella, sentía que algo no lo dejaba hacerlo.

-Que te mueres por mi.

-Estás loca.

-Entonces… ¿me puedes explicar porque te pones tan nervioso al estar cerca mio?

-No… ¡eso nunca! - Y sin pensarlo James aproximó su boca a los labios de ella- Ahora… ¿me ves nervioso? – dijo sin parpadear.

-¿Potter que haces? – el semblante de Lily había cambiado completamente, ya no era desafiante, había perdido el control de la situación. Ahora con James tan cerca de ella y casi, a punto de besarla se sentía confusa y extrañamente atraída hacia él.

Por su parte, el chico no sabía que hacer "¿Que estoy haciendo¿Es que acaso me gusta Lily Evans?... ¿Qué hago?... ¿La beso?" James volvió a fijar su mirada en los ojos verdes de la chica, y ella repitió:

-Potter… ¿Qué haces?

-Practicando para la obra… -

Lily no se esperaba esto, pero cuando James se dispuso a besarla, ella no opuso resistencia.

Justo un segundo antes de que se besaran dos personas atravesaron el retrato de la señora gorda y entraron a la sala común.

-¿JAMES?- Exclamó Sirius anonadado- pero quién… ¿EVANS?

Al decir esto, Remus, que lo acompañaba, tomo atención a la situación. Vaya lío en el que se habían metido.


QUE HARAN LILY Y JAMES? TAN TAN TAN TAAAANN! VEANLO EN EL SIGUIENTE CAPITULO! SE DESPIDEN POR HOY:

SOL Y LUNA

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