Cami Taisho: Perdón por el retraso, no vayas a creer por nada del mundo que me he olvidado de ti! En la última carta que te mandé (26/01/07) te explico qué es lo que pasó y a qué se debe mi demora (tu carta aún no me llega, cry!). Espero te este yendo muy bien y que tu familia se encuentre muy bien. Cuidate mucho, disfruta de la vida, no dejes de soñar y sé feliz! Espero te guste el capítulo que después de muchos problemitas pude subir. Besos
Jimena-chan: muchísimas gracias por tu s comentarios, es muy grato saber que hay lectoras constantes que siempre estan ahí para hacer críticas las cuales, sabes bien, son recibidas con los brazos abiertos.
Lorena: No siempre puedo hacer lo que quiero y con eso me refiero a actualizar cada que ustedes, mis lectores, escriben reviews, lamentablemente el tiempo se consume tan rápido que no somos capaces de disfrutar de la vida como se debe. Espero me digas qué te pareció este capítulo, que lo disfrutes, bye bye.
Twindpd1: Bienvenida a este fic, es la primera vez que recibo un review de tu parte y espero seguir contando con tu presencia como lectora. Me alegra saber que la historia te esta gustando, ojalá y siga cumpliendo con esa función. Cuídate mucho y no dejes de enviarme tus comentarios.
St Tail: Hola, no te preocupes, sabes? Las críticas que la gente me hace siempre me han ayudado para moderarme, écharle más ganas o mejorar algo es por eso que no tomo a mal los comentarios que ustedes, como lectores, me envían. Al contrario, es algo que se aprecia y agradece. Bueno, espero recibir de nuevo tu punto de vista acerca de este capítulo. Cuídate.
Ch.16 Todo por ella
"Dudar, eso consiste en tomar una decisión"
Stanislaw Jerzy Lac
No esperó ni un momento para salir corriendo tras Kagome pues al percatarse de la actitud tan fría y reprimida de su hermano comprendió que actuaba así debido a la petición o mas bien amenaza de su padre. Y es que él acostumbraba a hacer su santa voluntad así pues no había dudado en decirle a Sesshomaru que debía permitir que él minimizara a su prometida sin espetar nada para ver que tan fuerte era ésta.
Sin embargo nadie ahí conocía el doloroso pasado de la chica y es por eso que nadie comprendía la actitud tan admirable de la chica cuando ésta se dirigió a Sesshomaru y tras susurrarle las últimas palabras como mujer se retiró con un magnífico porte cual reina de un imperio.
No esperó a que su hermano se percatara de la estupidez que acababa de cometer; en cuanto sintió el aroma de Kagome alejarse de la sala se levantó dejando atrás su plan de encelarla: había cosas más importantes que un juego de niños.
No le costó mucho trabajo adivinar en dónde se encontraría la chica por dos razones. La primera era que la casa tenía tantos pasillos y habitaciones que Kagome temería perderse por lo cual seguiría el camino iluminado; la segunda era que el cielo comenzaba a vociferar sus fuertes y estruendosos truenos anunciando la caída de sus lágrimas lo cual si bien recordaba aterrorizaba a Kagome la cual solo se sentía segura junto a una ventana que le permitiera ver qué era lo que ocurría afuera.
Continuó el camino cual si estuviese trazado, siguiendo sus instintos y fue así como llegó a su meta final: su amada Kagome. Frente a sí tenía una visión que no sabía si definir como maravillosa o dolorosa. La chica estaba recargada en el marco de ese enorme ventanal en el cual solía ponerse él cuando era chico para poder espiar a sus padres cuando estaban en el jardín. Los músculos de su espalda desnuda permitían adivinar el gran esfuerzo que le había causado el llegar hasta ahí lo cual había traído como consecuencia el aumento del ritmo cardiaco de Kagome así como de su respiración.
No sabía si era prudente acercarse hasta ella y rodearla, hacerla sentir protegida, como solía hacerlo cuando eran más jóvenes, cuando tenían sueños comunes, cuando tenían planes y caminos ligados, cuando no temía amarla.
Lentamente se acercó a la chica hasta posarse a un paso de ella y tras hesitar decidió hablar con ella:
-Kag?
Al no recibir respuesta temió que ella hubiese sentido la agresión y humillación de su padre como de toda la familia aunque eso sería algo que solo empeoraría su situación pues no debía olvidar que le había fallado.
La chica cerró sus ojos al escuchar aquella voz; por Kami, había olvidado cuánto lo extrañaba, cuando le quería, cuanto lo amaba…y aunque deseó lanzarse a sus brazos y sacar todo el dolor que la embargaba recordó su decisión de no volver a mostrarse vulnerable frente a nadie pues eso es lo que la había llevado hasta donde estaba en ese momento. El haberse quebrado frente a Sesshomaru la había llevado a abrir su corazón y para qué?, pues para que se lo lastimaran más de lo que ya estaba. No, nunca más.
Se secó las lágrimas dejando un rastro de éstas y se volteó, mostrándose fría y calculadora.
-Qué ocurre Inuyasha? Qué es lo que haces aquí? No deberías estar junto a tu novia?
-Yo…yo…sintió temor al ver como la persona más maravillosa, cálida, alegre y comprensiva del mundo se había convertido en una rosa con espinas rodeada por un enorme muro…quiero hablar contigo, debo hablar contigo, lo necesito.
-Para qué querrías hablar conmigo?, preguntó mientras levantaba su ceja derecha de manera altanera, no hay nada que decir, dejaste muy en claro todo cuando me dejaste en aquel hospital, no necesito que agregues nada más, gracias, agregó con ironía.
-Kag…yo, se que cometí un grave error, una estupidez, pero no sabes cuanto he sufrido desde aquel día, mi vida a sido un calvario sin ti, no soy nada ni nadie sin tu compañía. Cuando supe del accidente salí corriendo de donde estaba para ir a verte y varios fueron los días en los que veía como estabas tendida en aquella cama de hospital y yo como inútil sin poder ayudarte; desee ser yo el que estuviese ahí pues eres única y tu vida si vale la pena. Tanto fue mi dolor y desesperación que llegué a intentar suicidarme porque no quería que me dejaras solo, por desgracia, o por suerte, dijo misteriosamente… aun no lo se, me encontraron a tiempo y lograron salvarme, agregó mientras le mostraba dos cicatrices pálidas en la muñeca derecha y dos en la izquierda. Es que aún sigues dudándolo?, le preguntó al ver su asombro, yo te necesito porque…
-Cállate!, no te atrevas a decirlo… y fue cuando se derrumbó, no permitiría que le volvieran a hacer daño pero el escucharlo decir aquello le recordó las promesas que habían hecho y se percató de que todo debía de haber sido un engaño pues él no hubiese sido capaz de dejarla en aquel estado, no lo digas, onegai…
Inuyasha avanzó hasta pegar sus cuerpos y lentamente subió sus brazos para abrazarla, dándole tiempo a que se retirara si así lo deseaba.
-Kag…preciosa, entonces el tacto tan esperado tuvo lugar y al sentir aquella pálida y suave piel ardiente bajo sus yemas lo obligó a cuestionarse la razón por la cual había sido tan cobarde y se había alejado de ella, no sabes cuánto espere para volver a verte. Ya no me importaba que me odiaras pero no saber que estabas fuera de peligro me estaba matando. Ai shiteru, le susurró en el oído y cuando la apretó a su pecho para hacerle saber que aquello era verdad pudo sentir su corazón latirle fuertemente al mismo tiempo que sentía como el temblor de aquel frágil cuerpo, acompañado de lágrimas abrazantes, recorría todo el ser de Kagome.
-Déjame curarte, déjame cuidarte, déjame amarte…acto seguido hundió su rostro en el hueco del níveo cuello para aspirar aquel aroma a flores robándole un suspiro a los labios sonrosados y carnosos.
-Inu…yo…
-Shhh, dijo mientras sus labios suplantaban el dedo que la había hecho callar.
Un tacto suave, delicado, cálido, húmedo, profundo, inigualable, indescriptible, inexplicable. Sentía que moriría ahí mismo, en los brazos del hombre que le había robado el corazón, quien la conocía de verdad, quien la comprendía. Sintió como aquellos fuertes brazos la sostenían firmemente evitándole una segura caída. Inuyasha delineó sus labios con su cálida lengua pidiéndole permiso para recorrer su húmeda cavidad lo cual le fue permitido casi inmediatamente.
No sólo era un beso, era su alma, su sueño, su vida, quería hacerle saber a Kagome todas las reacciones que provocaba en él, la manera en que lo cambiaba, lo mucho que la necesitaba. Había soñado tantas veces con ese momento que ahora que lo estaba viviendo temía que fuese otra de sus fantasías y que al abrir los ojos se encontrara abrazando a su almohada. Para suerte suya, pudo seguir disfrutando de aquel beso sin preocupaciones ni dudas al sentir los finos y suaves brazos de la chica rodearle el cuello.
Al separarse ambos se hundieron en las profundas orbes del otro mientras trataban de recuperar el aliento, el alma, el amor. Entonces Inuyasha vio como Kagome abría dolorosamente los ojos lo cual lo alarmó además del hecho de que la chica comenzaba a apartarse de él.
-Qué ocurre preciosa?
-Inu…yo…demonios!!!, dijo, mas para si misma que para él, parezco una maldita cualquiera, apenas hace unos minutos estábamos en una cena en la que se supone, y entonces el tono de su voz fue quedo y quebradizo, Sesshomaru me presentaría como su prometida y a cambio de eso me hizo vivir la humillación más grande de mi vida…yo…yo
-Olvida a ese inútil!, le reclamó con enojo, no vale la pena que te pongas así por él.
Se acercó de nuevo a ella, tomando su rostro entre sus manos para obligarla a verlo directamente a los ojos y continuó:
-Sabes perfectamente que te amo con todo mi ser, y que las malditas trampas y circunstancias que atravesaron nuestras vidas nos separaron. Se que nunca debí de haberte dejado de aquella manera tan cobarde pero no sabes cuanto sufrí por eso. Sabes que mi hermano jamás podrá comprenderte completamente pues lo que uno debe saber sobre ti para hacerlo es conocer tu pasado y ambos sabemos que jamás le permitirás a nadie llegar hasta ese punto debido a lo que vivimos. Así que por favor, por lo que más quieras, nunca más en tu vida vuelvas a minimizarte ni mucho menos que alguien más lo haga. Sabes qué fue lo que vi hace unos minutos en el salón? Vi a una hermosa mujer, íntegra, fuerte, soñadora, emprendedora que se atrevió a enfrentarse a uno de los hombres más manipuladores que existen en la faz de la tierra y no solo eso sino que esa maravillosa criatura salió vencedora.
Kagome sentía como las lágrimas recorrían su rostro y entonces se aferró a aquel cuerpo que estaba frente a ella. Y que le decía:
-Ya no más Kag, no más mentiras, hipocresías ni sufrimientos, no me importa lo que deba hacer o dejar para estar a tu lado.
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Vio las imágenes cual si fueran extrañas a su ser, cual si no influyeran en su vida y entonces pensó "el amor de verdad existe". Entonces recordó que los protagonistas de aquella escena eran nada más y nada menos que dos seres a quienes amaba con su ser y sobre todo a ella. Una rabia inusitada le invadió cada fibra de su ser deseando injuriarlos en ese momento pero conforme las palabras llegaban a sus oídos, su idea cambió dejándolo desarmado. El odio fue remplazado por la vergüenza, quería morirse; apenas se percataba de que no conocía a Kagome como debería y que nunca le dio el lugar que ella se merecía, a diferencia de su hermano quien lo hacía sentir celoso debido a la aparente relación existente entre ellos.
Por qué Kagome nunca le había hablado de su hermano? Por qué, viendo el parecido entre ambos, nunca reaccionó de manera que delatara su relación?
No tenía derecho alguno a siquiera pensar en cuestionarla sobre todo aquello ya que él había cometido uno de los mas grandes errores en esta vida: alejar a la mujer que amaba con base en mentiras y engaños.
Sabía que la amaba, y quería recuperarla pero viendo las circunstancias tendría que trabajar arduamente, como nunca lo había hecho para ganarsela de nuevo o…acaso por primera vez?
Cuando vio como Kagome e Inuyasha intercambiar aquel beso pleno de sentimientos, de esperanzas, de…amor. Maldición! Acababa de lanzar a Kagome al vacío en un vano intento por demostrarle a su padre lo digna que ella era de formar parte de la familia, y para qué? No debería haberle mostrado nada a nadie, él no era así, no podía ser así, no quería!
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-Vaya, veo que no cometí error alguno al permitir que mi padre te calificara de golfa en la cena, Kagome…dijo una voz sombría que dejaba ver el perfil de su dueño por entre las sombras.
Aquellas palabras fueron un hierro candente para la chica quien decidida encaró a su antiguo prometido dándole una gran bofetada.
-Tú no tienes la más mínima idea de quién soy yo, no sabes lo que ronda por mi cabeza ni lo que he vivido así que no tienes ningún derecho siquiera a hacer conjeturas sobre mi persona o ha hacer hipótesis baratas sobre mi manera de ser. Si quieres pasar tu vida entera en la jaula de oro que papi te construyó desde que eras pequeño y permitir que tu alma se pudra, hazlo, por mi está bien, así quedan más maravillas para la gente que de verdad vale la pena.
-Ya la oíste Sesshomaru…
-Y tú! Me consideras tan débil y poca cosa como para sentirte el príncipe azul que viene a salvarme de la perdición? Adivina qué! Ya no soy la misma niña ingénua y estúpida que conociste hace años así que no creas que me dejaré vencer tan fácilmente.
-Pero, Kag, yo no…
-No sabes de qué hablo? Jajajajaja, rió sinceramente la chica quien desconcertó a los hermanos. Saben algo? Creo que estoy siendo muy dura con ustedes…
Al escuchar eso ambos se sintieron relajados y sus almas volvieron a sus cuerpos pero nunca se esperaron escuchar lo que le siguió…
-Exacto, por qué me miran así? Después de todo debería estar agradecida…ustedes me abrieron los ojos y me dejaron ver lo indulgente y tonta que soy, así al menos aprenderé a sobrevivir en este mundo lleno de gente como ustedes. En fin, gracias por todo, dijo haciendo énfasis en esta parte, ojalá y sean muy infelices y que la vida les cobre el mal que han hecho. Es tiempo de decir adios…
Esa mujer no era su Kagome, ni de la que Inuyasha se había enamorado ni la que había cautivado a Sesshomaru.
El pasillo quedó en silencio, solo se escuchaban los tacones que se alejaban.
Uno, dos tres…la vas a dejar ir, otra vez?
La lluvia había cesado y ahora las gotas resbalaban celosas por las numerosas hojas para finalmente caer a la tierra que desprendía un fuerte olor a vida.
Cuatro, cinco, seis…acaso no estabas pidiendo otra oportunidad para poder recuperarla y mostrarle cuánto la amas?
La luna iluminaba el firmamento cual si fuera una estrella natural.
Siete, ocho, nueve…No! No permitiría que le volviera a escapar de las manos…era por ella que seguía luchando, por ella!
El rechinar de una puerta, el sonido de unos zapatos masculinos corriendo desesperados hacia la salida de aquella sofocante mansión, un chico corriendo hacia su felicidad, podría alcanzarla?
Diez, once, doce…aún no es tarde…espera Kagome, espera preciosa, por favor, pensó mientras el frío viento le chocaba en el rostro al mismo tiempo que mecía sus plateados cabellos.
Bueno, debido a mi demora creo que les debo una explicación. Digamos que, grosso modo, he estado casi literalmente viviendo en la escuela. Mis horarios se volvieron más pesados y nos tienen muy checados en el aspecto del Internet es por eso que no me puedo meter como sea a actualizar. En mi casa, bueno, prácticamente parece albergue ya que llego a comer, a dormir y a bañarme. Por si fuera poco, pronto entraré a la universidad así que debo presentar varios concursos de selección. Lo bueno, es que este fin es puente y tuve tiempo de actualizar.
Espero comprendan, no me maten y ojalá hayan disfrutado del chap.
No dejen de enviarme sus reviews!!!
Besos
Kokoru Baransu
