Ikarigeorge: Tu vas me tuer! Je sais que je t'avais promis de te donner d'abord les chapitres. Pourtant, t'étais à je ne sais pas combien de kilomètres quand l'inspiration m'a envahit. Donc, j'ai dû publier sans te dire rien du tout…excuse-moi ! Bizzzz
Serena tsukido chiba : Wiiiii !, que bueno que te ha gustado el capítulo anterior, ojala y este no se te haga muy rosa o lento, aunque para serte sincera creo que si es un poco…digamos diferente. Luego me dices que opninas. Besos!
Cami Taisho: Cry!, yo creí que ya me habías abandonado hasta que leí tu review del capítulo antepasado. Espero te encuentres muy bien; ojala mi carta ya te haya llegado y pues por el momento solo me queda desearte una feliz lectura. Espero tus comentarios! Besos y abrazos (Por cierto, si leí tu mail en enero pero no podía contestarlo ya que estaba en la escuela la cual se ha convertido en mi segundo hogar debido al tiempo que paso ahí.)
Bueno, este capítulo se lo quiero dedicar especialmente a un muy buen amigo; de verdad, no sé como logra aguantar todas mis locuras. Muchas gracias por todo Jorge.
Ch.17 Mi mejor amigo
"Una de las más grandes dichas de esta vida es la amistad; una de las más grandes dichas de la amistad es tener alguien a quien confiar un secreto"
Alessandro Manzoni
Los leves rayos de sol que se colaban entre las persianas llegaron al rostro de Kagome quien se mantenía reacia a despertar e iniciar ese nuevo día. No quería tener que enfrentar la realidad y deseaba, por tan solo una vez en su vida, poder huir de las falsedades.
Todo estaba tan silencioso que lo único que lograba hacer era recordar el doloroso episodio que el destino le obligó a encarar tan solo dos noches atrás. Muy bien, eso no la iba a perturbar nunca más.
Con pesar y tratando de alejar algo más que el edredón, se desperezó, aventando su cobertor a un lado. Se levantó y comenzó a estirarse permitiéndole a sus músculos, anteriormente entumidos, disfrutar de la libertad de sus movimientos.
Se lavó los dientes, se preparó y entonces vió sobre la cómoda que se encontraba junto a su cama el boleto de avión que había comprado el día anterior. Muy bien, una nueva y mejorada Kagome acababa de cobrar vida; no permitiría que nada ni nadie la detuviera y determinada decidió iniciar una nueva vida. Lejos, se iría muy lejos para convertirse en alguien independiente y fuerte; así, cuando llegara el momento de volver sería inmune a las hipocresías de la vida.
El timbre de su departamento sonó tres veces…debía ser Koga, su mejor amigo.
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Koga y ella se habían conocido al inicio de la preparatoria y desde el primer momento encajaron cual si fueran un mecanismo mandado a hacer. Siempre que hablaban, uno comenzaba la idea y el otro la terminaba, conocían sus movimientos como un mapa, solo ellos sabían interpretar sus gestos y actitudes y lo que era mejor, no había nadie más que conociera sus secretos. Esta relación les trajo muhchos momentos de diversión ya que la gente, al verlos tan juntos y felices todo el tiempo, hacía conjeturas sobre una posible relación amorosa.Sin embargo aquello era más que eso…por Kami, mucho más. A pesar de que no llevaran la misma sangre en las venas, ellos se consideraban como tales y nadie había logrado deshacer aquella unión tan mística y poderosa que los gobernaba.
Es por eso que cuando Kouga recibió la llamada de una desesperada y llorosa Kagome a las 2 de la mañana no dudó ni un segundo en ir por ella y llevarla a dormir en su casa.
Flash Back
(Dos días antes)
El teléfono sonaba sin cesar y maldijo a la persona que estaba del otro lado del auricular por levantarlo a aquellas horas. No había descansado bien debido a la enorme carga de trabajo; ser dueño de una de las filiares de la compañía de robots más competente del mercado no era nada sencillo. En fin, él lo había decidido así y no le quedaba más que aceptarlo y verle el lado amable. Además, no era del todo malo…en realidad vivía muy feliz…en fin…
-Bueno?, preguntó la voz adormilada de Kouga quien trataba vanamente de reprimir un ruidoso bostezo.
-…
-Bueno!-, dijo elevando la voz-quien quiera que seas si no contestas en este momento te juro que…
Se escuchó el llanto ahogado de una mujer y murmullos que no tenían sentido. Fue entonces cuando sintió un ponchazo en el corazón y como si adivinara que algo no andaba bien preguntó
-Kagome? Eres tu linda?
-Ko…Koga…te…necesito…
-Preciosa, dime en donde estas y yo iré por ti, mes escuchas cariño?
-Kouga…perdón…
-No preciosa, no tengo nada que perdonarte…dime, estas en tu casa, verdad?
-…
-Kag, no me hagas esto, por favor…
-Si
-Muy bien, salgo enseguida para allá, no tardo, por favor, espérame ahí y no hagas nada, entendiste linda? Te quiero.
Manejó como loco, haciendo caso omiso de las numerosas luces rojas que le prohibían el paso pero ¡a quién diablos le importaba respetar aquellas normas sociales, resultado de un mundo fascista cuando el único ser humano que te comprendía estaba pasando por un mal momento?
No tardó ni diez minutos en llegar. Iba a tocar la puerta cuando ésta cedió ante la fuerza de sus nudillos. Comenzó a llamarla y al no recibir respuesta se dirigió a su alcoba.
Había cambiado tanto aquel lugar; aún recordaba cuando se iban los viernes, después de clases, a ver películas mientras comían comida chatarra…cómo extrañaba aquellos viejos tiempos!
Cuando abrió la ´puerta del cuarto de Kagome supo que había dado en el blanco. Ahí estaba, la persona más fuerte, decidida, maravillosa y hermosa que jamás hubiera podido conocer, llorando silenciosa y dolorosamente en su cama y lo que era peor…sola.
Quien dijo que Kami hacía justicia estaba enfermo; qué ser tan repugnante sería capaz de trazar un destino tan doloroso como aquel para una mujer tan linda?
No pronunció palabra alguna, tan solo se acostó junto a ella quien le daba la espalda y la abrazó por la cintura. Y así se quedaron, como siempre y como nunca, apoyándose.
Cuando sintió que estaba dormida la tomó en sus brazos y la llevó al auto; manejó lentamente rumbo a su casa y al llegar ahí la recostó en su cama. Él dormiría en el sofá.
Pero antes de eso, acercó una silla a la cama y se quedó admirando el rostro de su amiga el cual era iluminado por la luz de la luna. Acercó su mano a la mejilla descubierta de ésta y la acarició como temiendo que se fuera de su vida pero, a quién engañaba? Sabía perfectamente lo que venía y no le quedaba más que resignarse.
Si tan solo tuviera la fuerza para decirle lo que sentía, lo mucho que la amaba.
Fin del flash Back
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(Un día antes)
El delicioso aroma a tarta de manzana recién horneada despertó el apetito de la pelinegra que sin inmutarse de que estaba en casa de su mejor amigo se levantó y antes de saludarlo gritó con júbilo y euforia
-Tarta de manzana!!!!
-Vaya, de saber que reaccionas así, te hubiese cocinado tartas todos los días de mi vida.
-Kouga!, grito mientras se le echaba encima al chico tumbándolo de nuevo sobre el sofá.
No le permitió replicar cuando ya le estaba llenado de besos castos en las mejillas.
-Arigatou…dijo mientras se levantaba
-No hay de que linda, sabes que por ti haría lo que fuera-, le respondió el chico mientras le revolvía los cabellos-¡Qué te parece si desayunamos y después nos vamos al centro a caminar y a comprar algunas cosas?
-Claro!
Después de desayunar se fueron al parque central en donde solían dar largos paseos cuando eran más jóvenes.
-Ya extrañaba esto, sabes?-comentó la chica mientras el aire jugueteaba con sus cabellos.
-Yo también…sabes que si no lo hacemos tan seguido no es porque no quiera sino porque…
Kagome le cortó la palabra tapándole la boca con una mano mientras le sonreía y replicaba…
-Porque eres un hombre muy famoso y exitoso, mi mejor amigo, y porque saber que has logrado todo lo que te has propuesto me hace muy feliz, por eso.
-Si- logró responder algo impresionado.
-Además, si no fuera por tu amante, no podrías cumplirme todos mis caprichos.
-Amante?
-Pues si, quién si no tu trabajo te fuerza a abandonarme, jajajajaja.
-Jajajajaja, tienes razón… ¿sabes algo?, creo que lo voy a extrañar.
-¿De qué hablas?
-Cariño, ¿desde hace cuánto nos conocemos? Sabes que te conozco a la perfección y aunque comprendo que no quieras hablar de lo de ayer en la noche, mi corazón me dice que ha llegado el momento en el que me dirás que debes seguir sola. ¿Sabes?, la verdad es que siempre he tenido miedo de este momento porque eso significa que ahora deberé aprender a vivir sin ti y no sé si pueda logra eso…en fin, debes hacer lo que te propusiste desde que te conozco porque de lo contrario…¡te pego! Aún así, sabes que siempre y en cualquier momento contarás conmigo para lo que sea, ¿no es así?
-Gracias Kouga, has sido tan bueno conmigo. Te prometo que nunca te olvidaré y que cuando esté lista para volver serás el primero en saberlo, lo juro.
-Lo sé preciosa, lo sé.-le contestó al mismo tiempo que la abrazaba.
Ese mismo día, Kouga la acompañó al aeropuerto a comprar sus boletos. Por razones previamente establecidas, Kagome le había hecho prometer a Kouga que jamás investigaría el lugar en el que se encontraba y que no trataría de ir a buscarla. Le hizo prometer que sería paciente y que esperaría noticias suyas sin precipitaciones.
En la tarde, fueron a rentar una película y como si el tiempo no hubiese pasado se sentaron a ver la película en el cuarto de la pelinegra al mismo tiempo que comían pizza y tomaban cerveza.
Entrada la noche Kouga anunció que debía retirarse y como si lo del día siguiente no fuese a pasar se despidieron de la manera más casual que pusiera existir.
-Te veo mañana en la mañana…duerme bien linda.
-Tu igual que si no esas patas de gallo te van a quitar tu belleza.
-Jajajajajaja.
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El timbre de su departamento sonó tres veces…debía ser Koga, su mejor amigo.
Se acercó a su puerta y tomó la pequeña maleta que llevaría con ella y el bolso en el cual se encontraban sus documentos.
Muy bien Kagome, tu puedes hacerlo, solo debes respirar profundo y nada más…adelante, siempre con la cabeza en alto- al recordar las palabras que su madre le dijo antes de morir sintió una suave calidez en su interior y de repente su fuerza volvió…no había nada que temer, ella siempre estaría a su lado
Echó un último vistazo al apartamento y tras cerrarlo con llave se subió al auto de Kouga…rumbo al aeropuerto.
Taran! Bueno, por fin acabé este capítulo. Díganme que les pareció porque la verdad me puse a escribir de la nada; tan solo deje que mis dedos teclearan las palabras así que no se que tan bien o mal me salió el capítulo.
Ojalás les haya gustado aunque sea un poquito y pues hasta la próxima.
Espero sus reviews!!!
Besos
Kokoru Baransu
