Charla Corta con el Albino

Había pasado casi una semana entera, en el que el pobre albino se veía obligado a mirar sobre su hombro, y notar que el pelirrojo estaba allí, le daba escalofríos pensar que podría estar tramando Mello con aquel pelirrojo, camino hasta el cuarto de recreación, Matt lo siguió, a una distancia aceptable, ambos entraron y se acomodaron, Nia tomo su rompecabezas, mientras movía, levemente la cabeza, y se dio un leve masaje en el cuello, era algo molesto armar su rompecabezas nuevo y tenerlo allí, con ese molesto sonido de 8 bits, que no dejaba de repetirse una y otra vez.

"puedes apagarlo" dijo Nia, mientras tomaba una pieza y la unía a otra, ignorando a Matt.

"¿Te molesta?" dijo el pelirrojo que estaba sentado entre una silla y la mesita que la acompañaba.

"algo" hizo un leve silencio, volviendo a su labor de unir las piezas, faltaba poco por acabarlo.

"Mello me dice que no te gusta las cosas de tecnología, pero aún así sabes manejar lo esencial" su voz sonó seria, mientras apagaba el pequeño aparato y lo dejaba a un lado acercándose al chico, mirando por encima del hombro de este como iba armando el rompecabezas.

"esta va aquí" tomo la diminuta pieza y la puso en el lugar, pero en vez que agradarle la ayuda, Nia tomo el rompecabezas y lo volteo, dejando caer las piezas estruendosamente en la caja, para mirar al chico seriamente.

"algo tramas..." Recogió sus pies, mientras jugaba con su cabello, sus ojos no mostraban cambio alguno, solo seriedad.

Matt solo se limito a hacer un gesto con ambas manos levemente mientras, sentía que los profundos ojos negros del albino, lo estaban analizando, no había duda que era algo que compartía con Mello.

El albino solo bajo la mirada, a la vez que seguía jugando con uno de sus mechones de cabello.

"¿es un reto?" Nia, dijo mientras una risa leve se mostraba en su cara.

"algo…" dijo Matt, notando que en le rostro de Nia se mostraba una mueca, parecida una risa,

"reto aceptado" dijo sin pensarlo, Matt lo miro de reojo, estaba armando el rompecabezas de nuevo, no había duda que disfrutaba el albino los retos del rubio, no le quedo otra que encogerse de brazos y salir del cuarto, pero antes de cerrar la puerta, se dirigió al chico de nuevo.

"¿estás seguro?" su cabeza se notaba levemente, ya que la puerta lo tapaba, pero al no recibir respuesta de este, cerro con cuidado y se fue por el gran corredor, hasta el comedor en donde Mello lo esperaba, junto a otros chicos.

Continuara…..