Viejos Amigos
Advertencia:
La trama de este fanfic pertenece a Shippuuden, luego de que el equipo 7 se encuentra con Sasuke, por lo tanto hay ciertos spoilers tanto del manga como del anime.
CAPITULO 1: LA MISIÓN
Naruto seguía al resto de sus compañeros desganado, totalmente resignado. Esa no era una de las misiones que le llamará la atención. No quería estar allí, era una total perdida de tiempo, sin embargo no había logrado convencer a Tsunade de lo contrario. Según ella eran los únicos a quienes podía enviar para cumplirla. Se había quejado, gritado, discutido, pero nada la había hecho cambiar de parecer. Esas actitudes eran tan típicas tanto en ella como en él que ya no les veía sentido.
Entrenar, sí. Eso es lo que tendría que estar haciendo, vaya que sí, o buscando a Sasuke. Sí, eso es lo que tendría que estar haciendo pero no, otra vez perdiendo el tiempo con trivialidades. Desde ningún punto de vista, ir a una tonta celebración de graduación ninja le ayudaría a acercarse a Sasuke. Sabía que Sakura opinaba lo mismo acerca de la misión, pero también sabia que ella sería incapaz de cumplir las ordenes de su maestra.
Había algo que lo molestaba. ¿Por qué necesitaban tanta gente para ir a esa estúpida graduación? Eran seis personas en total incluyéndolo a él: Sakura, Sai, Neji, Hinata, y Kakashi sensei. ¿No era suficiente con enviar a unas dos personas? Al fin y al cabo, era una especie de misión diplomática, y él no se ajustaba bajo ningún parámetro a las circunstancias. ¿Qué sabía él de papeleo, formas y modales? Estaba claro que Tsunade quería deshacerse de él. No lo quería tener cerca, seguramente sabía algo nuevo que podría aproximarle a Sasuke, alguna nueva pista, y por eso quería mantenerlo lo más lejos posible de Konoha. En estos momentos, no quería saber nada sobre Godaime. Naruto comenzó a insultarla entre murmullos bajo la atenta mirada de Kakashi, que se sonría imaginando los posibles insultos que profería su joven ex alumno.
Kakashi rememoró las últimas palabras que le dirigió Tsunade " Tómatelo como una especie de vacaciones, los reencuentros entre viejos amigos son muy interesantes…". Seguramente cuando se lo dijo estaría recordando su reencuentro con Orochimaru pues había fruncido el entrecejo, suspirado profundamente y finalmente agregado " Jodido cabrón".
Kakashi dejó de mirar de reojo a Naruto para centrarse en el recorrido. Faltaba poco, en la carta decían que una tal Leda iría a su encuentro. Según las coordenadas ya se encontraban en el lugar. Al ser una villa ninja estaba escondida, posiblemente no a la vista de cualquiera, o al menos, tendría su sistema de seguridad muy bien activado, especialmente, esa villa. Por lo que le habían comentado, la villa había sufrido hacía unos años una terrible guerra que la había dejado indefensa frente a la amenaza externa. Aún estaban tratando de recuperarse, y Kakashi conocía muy bien lo que era atravesar una post-guerra.
Sakura observó como repentinamente su maestro disminuía la velocidad de la carrera hasta detenerse en seco. Observó su alrededor, no veía a nadie. Neji, a su lado, activo su ojo blanco. ¿ Se habían perdido? Suspiró aburrida. No iba a confesarlo pero la misión le parecía una tontería, había cosas más importantes en este momento que esa misión. Sin embargo, aquel cometido había despertado una extraña curiosidad en ella. Hacía unos días había escuchado a Tsunade y a Neji entrelazados en una conversación sobre Sasuke. Al parecer, Neji junto con dos personas del grupo de Anbu habían encontrado nuevas pistas sobre su ex compañero que habían resultado ser totalmente falsas. Por lo que había entendido, un ninja desconocido había alardeado en un bar de dudosa reputación acerca de su sharingan. ¿ Un sharingan? Todos sabían que los únicos Uchihas con vida eran Sasuke y su hermano, pero ninguno de ellos parecía ser aquel ninja, de hecho ella no había logrado enterarse si éste realmente poseía esa herencia sanguínea o no. Sakura podría haber dejado pasar esa información, después de todo había resultado ser errónea, pero le había extrañado. No podía dejar pasar algo que intercalaba a miembros del Anbu. Tras aquello, obtuvo la misión: Konoha había recibido una invitación a cierta graduación de una villa oculta, especialmente dirigida a "Kakashi Hatake". A Sakura le había parecido algo sospechoso, y había acertado de alguna manera, después de todo, eran un grupo de seis personas dirigiéndose a aquel sitio: Dos jounins, dos chunins y un Naruto. Sakura rió ante su propia conclusión. Tsunade había propuesto la misión como una especie de vacaciones bien merecidas, pero su joven alumna no creía que aquello fuera del todo cierto. ¿Vacaciones, ahora? Sonaba ridículo, después de su último y único encuentro con Sasuke luego de casi tres años o la inminente aparición de Akatsuki no podían perder el tiempo en cosas como aquella, pero lo estaban perdiendo, a menos que hubiese algo oculto en el asunto…
Sakura tuvo que abandonar sus pensamientos, una nueva figura había aparecido y se dirigía hacía ellos frunciendo el ceño pero con una amable y amplia sonrisa.
Neji observó a dos personas en su campo de visión de 180º: una se encontraba frente a él, la otra parecía explayarse completamente, como una mancha, sobre la superficie de uno de los tantos árboles que los rodeaban. ¿Qué o quién se suponía qué era eso? La persona que se había dejado ver no llevaba ningún protector ninja, era una civil aunque no tenía la pinta de una. Había algo en raro en ella, pero no podía explicar qué, era algo así como un presentimiento.
—¡ Hola! —La saludó Kakashi adelantándose hacía ella—Soy Kakashi Hatake, encantado de conocerte, Leda.
—¿Quiénes sois vosotros? ¿Cómo sabéis mi nombre? —les preguntó extrañada.
—Somos de Konoha, hemos recibido una invitación para la celebración de graduación de… —Comenzó a explicar con su característica amabilidad al encontrarse con extraños, o chicas guapas.
—¿ Una invitación? —Lo interrumpió pasmada.
Naruto, Sai, Hinata y Sakura intercambiaron miradas, la chica al parecer no tenía ni la menor idea sobre aquella visita. Kakashi le extendió la nota que lo había puesto al corriente sobre el asunto.
—Ya veo…—Murmuró la chica tras leerla. —Es la letra de Soni…
Neji observó como el chakra de la segunda persona comenzó a contraerse, la macha comenzaba a tomar una forma concreta: la de una muchacha de aproximadamente su edad.
Los demás, incluyendo a Hinata que no había activado su ojo blanco, observaron como una masa incorpórea surgía de uno de los árboles, para ser más exactos se despegaba del tronco como si fuera un chicle. Aquella masa, que imitaba la superficie del árbol cual camaleón, lentamente se transformaba en una joven de largos cabellos y ojos amarillos, vestida de la misma tonalidad. En su pierna izquierda lucía un protector ninja, exponiendo el símbolo de la villa oculta.
—No pienso dejarlos pasar, Leda, y mucho menos si Soni esta metida en el asunto. No puedo fiarme de que esa nota haya sido escrita por ella, y aún, de haberlo sido, tampoco. No quiero ningún problema con Yam, ni ningún problema con esta gente—Anunció con una voz tan tétrica que Naruto no pudo evitar pensar en Shino.
—Ruego que nos disculpen—Prosiguió Leda haciendo caso omiso a su compañera—Tres ninjas de nuestra villa han sido atacados y aún no hemos encontrado a los culpables, y todo el mundo esta un poco nervioso por aquí…
—Comprendo la situación pero nosotros no tuvimos nada que ver—Replicó Kakashi afable.
—¿ Nerviosos? Aquí no hay nadie nervioso, Leda, no pienso dejar que pasen… Así que vuelvan por donde vinieron, ninjas de Konoha, y espero que lo hagan pacíficamente, no quiero tener problemas con vosotros, y creedme, vosotros no queréis problemas conmigo—Reiteró la ninja analizando a los recién llegados.
—¡ Ahora qué hemos llegado hasta aquí no pensamos volver! —Irrumpió una nueva voz en la disputa. Cada una de las miradas se centró en un muchacho rubio que irritado apretaba sus puños como si se estuviera conteniendo—¡ Nosotros no atacamos a nadie! Ahora dejadnos pasar y terminemos con esta misión de una buena vez. ¡Estoy cansado de tanta tontería, vaya qué sí!
Sakura hubiera dicho lo mismo, estaba tan exasperada como él, pero no lo diría ni haría nada al respecto, en lugar de unirse a los gritos de su amigo, se acercó a él y le dio una colleja.
—¡ Naruto, cierra la boca! —Le gritó.
—….pero Sakura-chan—Gimió dolorido.
—¿Dónde sacaron a este personaje? —Le preguntó la ninja enarcando una ceja.
Kakashi cerró los ojos y sonrió suavemente. Naruto bufó cruzándose de brazos, y Sakura inclinó la cabeza en forma de disculpas.
—Por favor, vamos a tranquilizarnos—Propuso Leda tratando de funcionar de mediadora.
Los ánimos del ambiente no diagnosticaban nada bueno, y ella no podía conocer a simple vista las intenciones de los visitantes, de la misma manera que no podía asegurar que la nota hubiese sido escrita efectivamente por Soni. Aún así, conocía una solución al problema. Pero no tenía otra opción, de ser realmente invitados era una descortesía por su parte tratarlos de aquella forma, y de no serlo, "ella" lo descubriría. Sólo tenía que llamarla, y debía hacerlo antes que las cosas se pusieran peor.
—Por favor, esperadme unos segundos y enseguida arreglaremos el mal entendido.— Les comunicó sonriéndoles delicadamente.
No tuvieron que esperar mucho. Sai, que se había mantenido a raya de todo el asunto, se sorprendió cuando Leda apareció con una niña pequeña de la mano. ¿ Sería eso lo que arreglará el mal entendido? ¿ Sería ella la razón por la cuál Kakashi había sido invitado a aquella aldea?
La niña los observó cuidadosamente, como si estuviera analizándolos a niveles indetectables a su entender, el único que parecía estar incomodo ante la presencia de la chiquilla era Kakashi, quien fue el primero que llamó su atención. Tras él, examinó detenidamente a Hinata, Neji y Sakura. Nada interesante sucedió. ¿ Qué era lo qué estaba ocurriendo? Sai no lo comprendía hasta que los ojos azabaches de la niña se posaron en los de suyos, el chico se sintió abrumado… Una extraña pero casi imperceptible luz verde surgió de su mirada. No le gustaba que lo contemplara, sospechaba que quería ver algo más allá de lo que él podía siquiera imaginar, había algo raro en la forma que lo hacía… ¿ Qué clase de técnica era esa? ¿Qué estaba buscando en ellos? Esa niña no tendría más de siete años, no podía ser peligrosa, sin embargo había algo que no le gustaba de todo el asunto… Y de Sai, pasó a Naruto…
—Creo que ha sido suficiente, ¿verdad? —Interrumpió Kakashi, interponiéndose en la visión de la niña. Naruto se sobresaltó
—Nike, ¿recuerdas lo qué te dije? —Le preguntó Leda a la niña.
Ella miró a Kakashi con desconfianza, de reojo volvió a escanear a los demás, sólo que esta vez lo hizo rápidamente.
—No mienten, al menos no detecté nada en ellos que me diga lo contrario—Respondió, y voz baja pensó que no había duda, era innecesario tomarse siquiera la molestia de buscar en el último.
Leda suspiró aliviada, su compañera resopló y desapareció sin más. Neji observó como su chakra volvía a expandirse por uno de los árboles. ¿Por qué era tan valiosa la opinión de una cría tan pequeña? Neji desactivó su ojo blanco más por cortesía que por otra cosa.
—Así que tú eres Nike, te pareces mucho a tu madre—Recalcó Kakashi acuclillándose a la altura de la pequeña.
—¿Y quién eres tú? ¿Cómo conoces a mi madre? —Replicó entornando los ojos, inclinando la cabeza hacía un lado.
Kakashi sonrió con dulzura, no podía creer lo que tenía frente a él. La mirada de la niña era inconfundible, esos ojos negros, profundos, con ese brillo tan particular, eran imposible de olvidar. Unos ojos que podían leer lo más oculto del alma de los hombres, y manipularlo a su entender. Esa niña aún no podría pero alguna vez lo haría, como también lo había podido hacer su madre. A simple vista era sin duda su hija. Sus rasgos eran tan parecidos que por un segundo pensó encontrarse con un fantasma de su juventud. Tenía el mismo cabello azabache aunque no lo llevaba tan largo como ella lo solía usar en aquél momento. Aún con la misma fisonomía, Kakashi sabía que esa pequeña jamás podría ser su vieja amiga, el rostro de la cría expresaba cierta lucidez y regocijo de la cual ella había carecido la mayor parte de su infancia. Era una niña feliz y risueña, algo que, por otra parte, jamás había sido su madre, al menos no frente a extraños.
—Soy un viejo amigo de tu madre, Kakashi Hatake, un placer conocerte—Se presentó extendiéndole una mano.
—No sabía que mi madre tuviera amigos de otras aldeas que no fuera la nuestra—Replicó enarcando una ceja.
—Pues al menos tiene uno…—Sonrió él.
Hinata se tranquilizó cuando la pequeña sonrió también. Estaba feliz que finalmente todo el problema se hubiera resuelto. La tensión había desaparecido, y todos parecían estar más relajados.
Cuando tuvo la noticia que formaría parte del grupo con Naruto, no pudo creérselo. Luego de tanto tiempo sin verlo al fin podría pasar algún tiempo con él, y si tenía suerte la oportunidad de compartir muchos momentos con la persona que más había extrañado en su vida. Tsunade había propuesto la misión como unas pequeñas vacaciones, y Hinata pensaba tomarse la propuesta al pie de la letra.
Notas de la autora:
Espero que hasta el momento les este gustando la historia, espero sus comentarios ;) Muchas gracias a todas esas personas que han incluido este fanfic en sus favoritos.
