Capítulo 10: No le des perlas a los cerdos.

No podía seguir de aquella manera, la idea de ser madre me obsesionaba de un modo insano. Me sentía perdida como mujer, dañada de algún modo y decidí ir al médico para que determinase si es que tenía algún problema para tener hijos. Después de un més de pruebas y más pruebas para descartar miles de cosas distintas, el médico me informó de que no tenía ningún problema y que seguramente Yamcha tendría que acudir a una cita para determinar si había algo mal con él.

Respiré aliviada por primera vez en muchos meses, pero sólo imaginar que Yamcha fuese infértil me aterraba. Luego estaba el hecho de que ambos retrasábamos la posibilidad de casarnos indefinidamente. Yo fingía que esa vida me agradaba, pero era mentira. Anhelaba irme a la cama y tener a un hombre aguardándome, o aguardarle yo a él. Deseaba tener una familia propia... Y entonces estalló una bomba en mi corazón.

(Televisión de los Briefs encendida en la que se ve una chica sentada en una silla con cara compungida y una presentadora interrogándola con expresión seria)

En la pantalla se ve un Reallity Show.

- Mira Bulma, otra vez ha salido una chica que cuenta historias raras sobre nosotros. - Bulma miró a su madre con desgana. ¿Cómo es posible que le gustase ver un programa en el cual hablaban barbaridades de ellos?. Pero su madre lo encontraba divertido. Es increible la ausencia de complejos que tenía. Se hacía unas palomitas con el microhondas y se ponía a ver la televisión varias horas.

- Oh, mira hija, esta vez están hablando de tí. - Bulma frunció el ceño.

En la televisión...

Invitada: Pues verán, esa tal Bulma es una mujer con un caracter endiablado. Es capaz de despedir a una sección completa porque ha escuchado un comentario acerca de sus arrugas.

La quijada de la peliazul calló empicado al suelo "¿qué arrugas?. Yo no tengo ninguna arruga".

Presentador: Según nuestra invitada, Bulma Briefs la acosó en su trabajo hasta echarla de la empresa.

"¿Yóooooo?. Pero no se siquiera quien diablos es esa estúpida narizotas... y por cierto, ella si que tiene arrugas"

Invitada (llorando): Fue terrible. Lo que pasa es que no soporta a las que somos más jóvenes que ella. Claro, como su novio se va con unas y otras...

Presentador: ¿Entonces el novio de Bulma le es infiel?.

Invitada: Por supuesto.

- Jajajaa, pero qué cosas más tontas inventan... - La señora Briefs se rió a carcajadas. Bulma tenía la cara sombría.

Presentador: Continua por favor...

Invitada: Si, snif. El caso es que su novio es un playboy y no se casaría con ella ni aunque le obligasen a punta de pistola... Un hombre con su éxito con las mujeres no se deja cazar fácilmente, y mucho menos por alguien como ella. No hay más que ver que ya tiene 30 años, ni miras de casarse, ni miras de tener hijos... es una egoista que se pudrirá en su dinero.

Bulma se levantó y cogió el teléfono. Dos minutos más tarde, la emisión de televisión estaba cerrada. Su risa histérica resonó en toda la habitación.

- Hija, ¿te encuentras bien?. - Preguntó su madre con cautela.

- Perféctamente... Muuaajajajajajah. - Otra risa histérica le puso los pelos de punta. Mejor se iba y la dejaba tranquila. Estaba claro que no le había sentado nada bien lo que había escuchado.

- Voy a perseguir a esa perra injuriosa, me encargaré se que no pueda volver a trabajar en toda su vida, y a esa presentadora... la van a destituir por asquerosa, aunque tenga que sobornar a media cadena de televisión y parte del gobierno.

Pero el daño ya estaba hecho, y haber cortado la emisión sólo añadió a la historia más dosis de credibilidad y de secretismo. Quizás no había sido la mejor opción haber intervenido de esa manera, pero no podía seguir escuchando toda esa sarta de... ¿y si eran verdades?. Sólo había un modo de averiguarlo...

Yamcha y yo cenamos juntos esa noche. Le propuse que nos casáramos, que dejásemos de pensar en estupideces.

- Casémonos Yamcha... Será genial. Ya casi puedo verlo... Jijii. Oh Dios mío. Es lo mejor que podemos haber, lo he estado pensando detenidamente y... -

- Bulma. - Su cara tenía esa mueca odiosa que significaba apuro. Sus palabras se grabaron en mi cerebro como un eco lejano y rotundo. - Creo que debemos esperar para eso... aún no he terminado mi contrato con la marca de perfumes, y ahora con todo el lío de tener que entrenar para lo de los androides... no podríamos irnos de viaje de novios... -

- ¿Qué importa todo eso?. Lo importante es que nos queremos. ¿No?. - Y la mueca siguió en su cara incluso más acentuada.

- Venga muñeca, ¿a qué vienen esas prisas?. Ya verás que todo saldrá bien, cuando termine lo de los androides nos casaremos. ¿Te parece?. -

- Bien. - Susurré. Ya había degradado mi orgullo bastante por una noche. ¿Por qué no quería casarse conmigo?. ¿Sería verdad que me era infiel?. Ese interrogante me atormentaba, y mi orgullo herido clamaba por saber la verdad de todo el asunto.

Contraté un detective privado para que le espiase, y después de un més me lo confirmó, me mostró unas fotografías en las que aparecía saliendo con otras chicas. No me engañaba con una sóla, eran varias. Y pensar que ese més dijo que no venía a verme para entrenar... Todo aquello me asqueaba, pero me sorprendí a mi misma porque aunque pensé que si el detective confirmaba mis miedos se me vendría el mundo encima, la verdad es que ninguna lágrima salió de mis ojos. No tenía lágrimas... aún no se por qué, en esos momentos lo único que quería era venganza... una dulce venganza... no iba a dejarle sin más, quería que sufriera por su desverguenza... quería...

Vegeta pasó en el momento oportuno. Sólo llevaba puesto unos boxer. Su cuerpo estaba sudoroso, aunque había limpiado el sudor de su cara con una toalla que llevaba colgada del cuello. No pensé en lo que hacía, ni me planteé lo que él pensaría, ni lo que pudiera hacerme, simplemente me acerqué a él.

- Vegeta... - Me miró con sus ojos negros inexpresivos. Me incliné rápidamente hacia él y le besé con pasión.

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Quedé perplejo en ese instante. Pensé que era un sueño, que me debí haber quedado dormido en la cámara de gravedad... Pero no, era algo real... Mi primer beso. No supe cómo reaccionar. Me quedé congelado, pasmado, excitado. Mi cuerpo reaccionó y quise poseerla allí mismo, en el pasillo de la casa, sin importarme que pasaran sus padres o el insecto que tenía por novio. Respondí el beso, la aplasté sin ceremonia sobre la pared, mis manos surcaron sus pechos perfectos. Nuestras bocas se sincronizaron perfectamente y nuestras respiraciones se aceleraron presas de la excitación. Había algo increible en ese beso, algo especial, no se describirlo exactamente, pero se sentía como si fuesemos hechos el uno para el otro. Nunca he vuelto a sentir aquella sensación, no con la intensidad en que la sentí aquel día. El ruido de unos pasos captó mi atención y me sacó del trance sensual en el que estaba atrapado. ¿Qué estaba haciendo?. Me estaba familiarizando demasiado con esa humana. Era inaceptable... Me separé de ella recriminándome por mi debilidad y me marché sin dirigirle la palabra. No volví la cara para mirarla aunque me moría de ganas de saber la expresión que debía tener después de nuestro beso apasionado.

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Si se hubiera vuelto a mirarme, hubiera visto que no me moví. Mis ojos siguieron cerrados, mis labios continuaron entreabiertos y jadeaba. Nunca había sentido una excitación tan grande. Había sido lo más increible que me había sucedido en toda mi vida. Era... mágico, un beso mágico, no puedo describirlo con otras palabras. Era como si la energía de una tormenta se hubiese colado en mi espina dorsal. Sentir su fuerza presionando mi cuerpo contra la pared, sus labios acoplándose en los míos de ese modo tan... perfecto... Era algo comparable a una fusión nuclear, así de emocionante... Esa fuerza... esa pasión... ese calor que nos mantenía unidos.

Quería volver a repetir ese beso, y quería más que eso. Quizás mi venganza mejor sería quedar embarazada de un hijo de Vegeta. ¿Cómo sería?. Ah, tan poderoso... mi hijo sería el más fuerte e inteligente de los hombres, o la más bella y fuerte de las mujeres. Y le daría una lección a Yamcha, me vengaría de sus engaños.

Había algo que me sorprendió de mi misma, y es que... no estaba llorando a mares como cabría esperar, no estaba desesperada, ni tampoco me sentía perdida. No era como yo imaginé que podría sentirme. Sentía que mi corazón se había curtido. Ya no era una chiquilla inocente, sino una mujer hecha y derecha y puede que... quizás ya no quisiera a Yamcha como cuando tenía 16 años. Quizás nunca le amé de verdad... Es posible que por eso no sintiera más que un frío agujero en mi corazón, y una melancolía cuando pensaba en romper con él.

Me daba pena terminar algo en lo que había invertido tantos años... los mejores años de mi juventud... pero a la vez, ansiaba saber qué se sentía al hacer el amor con otro hombre, enhelaba yo misma vivir, recuperar los años perdidos. Me ennovié demasiado jovencita. Había vivido enamorada de él demasiado tiempo... Y el amor de la adolescencia es distinto al amor que se siente cuando se llega a una cierta edad...

¿Me había enamorado del Príncipe?. Me repetía que no, pero mis alarmas mentales sonaban en todo mi cerebro alertándome de que si abría mi corazón acabaría sufriendo. Ese saiyajin sólo podría hacerme sufrir, y sin embargo no podía dejar de pensar en él. Pero por encima de todo, quise tener un hijo suyo, quería tener ese hijo. Y mis ansias de venganza seguían presentes. Pero curiosamente no quería vengarme de Yamcha por su falta de lealtad, ni por su falta de amor hacia mi... quería vengar mi orgullo de mujer herido. Yo valía más que todas esas chicas juntas. ¿Cómo se había atrevido a ir con ellas teniendo a la mujer más hermosa, inteligente y valiosa del Universo?.

No le des perlas a los cerdos... Qué dicho más sabio. Yamcha era un cerdo de los gordos... pero iba a fingir como una zorra... no le diría nada de lo que se hasta que no esté en el redil. quería herir su orgullo masculino en un grado similar o mayor a cómo el había herido mi orgullo femenino. Nadie juega con Bulma Briefs, la gran Bulma Briefs.

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- Cuando me propuso que nos casáramos sentí miedo, miedo a perder mi independencia, a seguir una vida rutinaria, a formar una familia común y corriente y llevar una vida como todo el mundo... No se, yo seguía siendo ese ladronzuelo del desierto y encontraba un placer inmenso en robar... corazónes. No me siento orgulloso de ello, pero es algo que no podía evitar. Yo la quería, sólo que me di cuenta demasiado tarde de cuanto se sufre al perder el amor de verdad. -

- No me arrepiento de la vida que llevo. No estoy casado, y no tengo hijos, pero me he acostumbrado a vivir así... es mi forma de vida... gozo del amor que se siente en las primeras fases de enamoramiento, disfruto de la pasión que se tiene cuando aún no hay roces, y termino con mis parejas en cuanto la convivencia me comienza a molestar. Puede que suene frío, pero en el fondo, ¿no es hermoso vivir enamorado toda la vida?. Quiero decir... Yo... -

Yamcha agachó la mirada con tristeza... - Yo... ¿A quien quiero engañar?. - Susurró. - La verdad, la pura verdad es que... que la perdí, perdí a la mujer más maravillosa del mundo y después de eso, nunca pude encontrar a alguien mejor que ella... Pero quizás lo merecí. Pasé media vida como ladrón y al final... me acabaron robando mi tesoro más preciado... Aunque en aquel momento no fuera consciente de ello. -

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- En la vida se elige, y muchas veces se elige mal. Muchas personas pasan años y años culpándose por haber elegido una opción incorrecta en sus vidas, pero la realidad es que el futuro se contruye en el presente y que vivir en el pasado es sólo una forma de autotorturarse... El día que elegí quedarme con ella elegí mi futuro, cambié mi destino. El día que el insecto Yamcha la engañó, decidió el suyo, pero no el de nosotros dos. Cada cual es dueño de su propio destino. Somos como caminantes que vagamos perpetuamente por un camino. Ese miserable seguramente morirá pensando que su estupidez nos dió via libre a Bulma y a mi, pero estaba equivocado. Si no la hubiera engañado, hubieramos acabado juntos igualmente, porque hay cosas que de algún modo están predestinadas... -

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Mayteluuu, muchas gracias por tus comentarios, con lo bien que escribes es un placer... me aficioné a los fanfictions leyendo tus fics y los de algunas más, que son estupendos. Gracias por los comentarios y lo de las faltillas de ortografía son de digitación al escribir tan rápido, es que no tengo paciencia para revisar lo que escribo, soy un caso perdido...

Eri mond licht, encantada de conocerte, me alegra saber que he sido la culpable de que te volvieras a aficionar a leer fics de Dragon Ball, jeje. Besos.

Sandra, es que dejé de actualizar porque estaba escribiendo el Fic de La madre de Vegeta, que casi lo tenía terminado. El caso es que en ese fic salen determinados puntos que ayudarán a comprender mejor algunas de las situaciones que se verán en este otro Fic, de modo que quería terminar antes ese para que este tuviera más sentido...

Rosana, es verdad que no me gusta dejar Fics sin terminar, aunque tarde un pelito en actualizarlos, porque llevo muchos para adelante, siempre procuro terminarlos. Lo que sucede es que la inspiración me dicta en ocasiones escenas de miedo, en otras escenas de humor y otras veces me da alas para las cuestiones psicológicas. Este fic tiene mucho de eso, así como de espiritual, y debo inspirarme adecuadamente para escribirlo.

Mina, que mala eres, mira que querer ver a Vegeta celositoooo jajaja

Bulnatt, sin lugar a dudas, Vegeta se transformó en super Saiyajin movido por un sentimiento poderoso. Sólo la sensación de haber perdido a alguien que se ama o algo muy dramático hace que un saiyajin se transforme... así que en su debido momento trabajaré esa cuestión, por ahora te dejo con ese primer beso místico y electrificante... jejeje

Inusuki, otra que lo quiere ver celoso, pero por el momento el pobre tiene un cacao mental...

Risaku, esta historia finalizará cuando Vegeta reconozca que está definitivamente enamorado de Bulma y que quiere quedarse a vivir con ella para siempre, sólo que no os voy a decir aún cuando sucede eso, jejejeeje. Interesante propuesta para un lemón, lo voy a tener en cuenta, te lo aseguro... Si, soy casada. . así que os dejo Vegeta a vosotras...

Danitabf, bueno a Vegeta le fue bien, pero el pobre pasó una infancia muy triste la verdad...

Lady, por ahora este capítulo marca la transición a una fase totalmente diversa. A continuación disfrutareis de nuevas bromas de Bulma, de un plan de venganza retorcido, y de situaciones tensas... A ver como engarzo tantas ideas que tengo rondando en mi cabeza...

Runliney, a ver si busco la dirección del libro y te lo digo, joer, te envío un email si me acuerdo, que soy más despistadaaaaa. Yamcha a mi si me da pena...

Shadir, veo que compartismos gustos en poesía. Lo que pensó en el espacio irá saliendo pero en otro momento de fic en el que haré un retroceso temporal de pensamientos...

Karo, y pensar que no tengo ni un sólo dvd o video de Dragon Ball... menos mal que me acuerdo de cuando vi la serie joer. A veces querría ver el video de los 3 años detenidamente... concretamente la mirada de Vegeta en un momento en que Bulma sale al balcón y están desayunando los Briefs, esa sonrisa medio hentai me dió que pensar... tan tímido no es el muchacho ¿eh?. jajajaja

Just flowright, encantada de conocerte, gracias por tus comentarios lindos, aquí tienes esa continuación. .-

Rina, mejor ni me recuerdes el que se me borró el capítulo anterior que me dan hasta escalofríos cuando me acuerdo... pero bueno, así es la vda, que se le va a hacer ¿no?. Por suerte si que parece que tengo una maquinita en los dedos y tecleo rápido (aún con algunos errores de letrillas que se escapan).

Por fín temriné de contestar los Reviews (jadeos).