Hola, aqui estoy nuevamente, para quien no lo sepa, lo de mi mareo era debido a que estoy con una gripe terrible y me había subido la fiebre hasta 38.5 UF, que mal lo pasé, pero por suerte me ha bajado y estoy terminando lo que dejé a medias. . Ya me siento mucho mejor, hasta estoy discutiendo nuevamente con mi marido... ¡Vuelvo a ser yo misma! jejeje.
Capítulo 12: Vencido por una humana. 2ª Parte.
- Vegeta era un muchacho tan solitario y misterioso... Goku dejó de ser mi preferido desde que él apareció. Era un hombre tan apuesto y parecía tan inteligente... La pareja perfecta para mi Bulma, pero claro, mi hija era tan atolondrada para los muchachos. Yamcha era agradable, y además yo jamás me metería a criticar una relación de mi hija, máxime cuando es de muchos años, pero sinceramente, yo sabía, como madre, que no estaban destinados a estar juntos. Mi Bulma se negaba a reconocerlo, pero yo miraba las personalidades de ese saiyajin y de mi niña... y sabía perfectamente que eran tal para cual. Ya que no tuvo la picardía de atrapar a Goku, me propuse que en esta ocasión no fallasen los planes.
No soy tan ingenua como piensan de mi, soy una mujer de temperamento alegre y quizá confiada, pero se muy bien donde piso, y se que mi hija no era feliz con la vida que estaba llevando. Lo que pasa es que no se puede hablar con ella directamente. Es tan testaruda que acaba por gritar y cerrarse en banda. Siempre que quería hablar con ella procuraba aparecer con una excusa, ya bien unos pastelitos, mi bandejita nueva... Me quemaba la sangre ver a ese par de jóvenes guapos y hechos el uno para el otro, perder sus vidas tontamente sin percatarse de algo que era totalmente evidente. Además, yo no quería ser una abuela vieja...
Vegeta por desgracia estaba tan dedicado a sus entrenamientos que no veía a mi niña, y todos mis intentos de lograr llamar su atención fueron inútiles. Mi Bulma por su parte, era tan orgullosa que desde que ese hombre volvió de su último viaje de varios meses, disimulaba que la frialdad de Vegeta no le afectaba, pero yo sabía que era falso, algo habia pasado entre esos dos.. lo se, porque ese chico la miraba a escondidas, cuando pensaba que nadie le veía hacerlo, y lo se, porque las madres sabemos cosas de nuestras hijas que las avergonzaría si lo supieran. Somos un poco brujas, jajajajajaja.
Centrándonos en la cuestión, esa noche hablé con mi marido... -
-----------------
El dormitorio de los Briefs estaba decorado profusamente, con cortinas llenas de lacitos rosados y amarillos. Habían peluchitos por todas partes, y en general si había una palabra que pudiera describir el lugar, esta sería "pastelito". El dormitorio de los Briefs era un gran pastel de merengue, fresa, vainilla y chocolate, decorado con flores rosadas de barquillo y bolitas de caramelo anisadas. Realmente encantador... como nuestra buena señora.
- Papi, ¿Vegeta te da mucho trabajo verdad?. - Le pinchó un poco, de ese modo sutil que ella dominaba tan bien. Su lema: "con una sonrisa y una frase apropiada en el momento oportuno, se logra más que con una guerra".
- Ay. - Suspiro. - Ahora que lo dices, no deja de encargarme robots, arreglos... -
- Es curioso, estuvo un tiempo encargándose Bulma de eso y de pronto te pidió a tí que lo hicieras. -
- La verdad es que hace ya bastante tiempo de eso y... -
- Deberíamos hablar con nuestra hija, no estaría mal que te ayudara en las reparaciones, así no acabarías tan cansado y... jijiji, podríamos divertirnos un poco... -
- Mami. - El doctor se sonrojó un poco al ver a su linda mujer jugueteando con el tirantito de su camisón. Luego sonrió. - Quizás tengas razón... -
- Déjalo de mi cuenta, mañana hablaremos con nuestra linda hijita al respecto. La próxima vez que se estropee algo ella deberá arreglarlo. Ahora creo que podríamos hacer algunos entrenamientos nosotros también, jijiji. - ¿Quién podría negarse a los encantos de esa dama?.
--------------
Pero por algo decía ella que "la próxima vez que se estropee algo ella deberá arreglarlo" y es que la noche anterior, había hecho una excursioncita a la cámara de gravedad de nuestro querido príncipe. Con unas herramientas escogidas al azar del laboratorio de su marido, había abierto la compuerta que accedía al motor de la cámara desde dentro de la misma y había quitado del mismo unas cuantas tuercas, además de haber aflojado algunas otras. Por descuido, presa del nerviosismo se había dejado olvidadas allí las herramientas y las tuercas, pero Vegeta no se dió ni cuenta.
No estaba segura de que eso ocasionase una descomposición de la máquina inmediata, pero a corto plazo seguro que el motor fallaría, lo había visto en una película de suspense... y entonces tendrían que arreglarlo, mejor dicho, lo arreglaría su preciosa hijita, y el saiyajin se enamoraría de ella en cuanto la viera con su mono mecánico. A los hombres les fascina ver a las mujeres con ese tipo de ropas uniformadas. Son tan sexys... Lo que no podía saber ella era que esas piezas que había aflojado ocasionarían algo más que el no funcionamiento de la máquina, y que nuestro querido príncipe acabaría herido debido a la explosión de la cápsula de entrenamientos. Cómo lloraba al verle en esa cama con el oxígeno puesto. Ella quiso hacerlo por mejor, y mira lo que pasó, se marchó desconsolada de la habitación para dejarle descansar.
Bulma iba a seguir a sus padres, pero entonces le escuchó hablar en sueños y una fuerza poderosa, de amor, tristeza, preocupación y admiración, la obligó a permanecer a su lado.
- Goku, seré más fuerte que tú, te derrotaré, te venceré. - Acarició su pelo dulcemente.
Susurró en su oido. - Tranquilo, descansa... - Pero él seguía agitándose y murmurando. - Hasta en sus sueños está entrenando. Pobre Vegeta, cuanto esfuerzo realiza por ser el mejor... - Era loable que alguien fuese tan constante y determinado. Debía ser duro ser vencido por alguien que considerabas inferior a tí. Pero algo le faltaba a Vegeta. ¿Por qué Goku logró realizar esa transformación y Vegeta no?. Quería averiguarlo. Quería ayudar a ese saiyajin antes de que acabara muriendo en uno de los entrenamientos. Y perdida en esos pensamientos, se quedó dormida a su lado.
Vegeta mientras tanto, sufría una terrible pesadilla. Sus enemigos se reían de él. No podía vencerles, trataba de superarse y no lo lograba. No podía con ellos. Les atacaba y desaparecían. Y ahora no sólo debía superar a uno sino a dos super saiyajins. Ese muchacho maldito también lo había logrado. ¿Por qué él no?. Como surgiendo de la nada, su padre le habló. fue una conversación que habían tenido hacía años atrás, o quizás nunca la tuvieron... pero tan esclarecedora. El había nacido con el poder más alto, él era quien debía ser el Super Saiyain y podía lograrlo, por una sencilla razón, debía y podía lograrlo, porque él era el mejor. De casta, de sangre, de fuerza, de voluntad, de inteligencia, era el mejor de los guerreros, el príncipe entre los saiyajins, y Kakarotto sólo era un tercera clase. Lo iba a lograr, lo tenía que conseguir. Si, lo haría.
Desperté de ese sueño, que aunque empezó como pesadilla, finalizó como epifanía, y entonces, como si fuese un angel de la guardia allí estaba esa mujer, dormida, con su rostro tan blanco y hermoso. No podría decir cuanto tiempo la estuve mirando, me parecieron minutos y se que fue más de una hora. Recordé en mi infancia, una vez... mi madre también durmió de esa manera, y cuando le pregunté el motivo, me dijo que me quería. ¿Me querría Bulma?. ¿Sería posible que alguien quisiera a alguien como yo dispuesto a exterminar su planeta y a su raza?. El esfuerzo que supuso no alzar la mano para tocarla fue enorme, me volví a repetir que lo mejor era que la mujer siguiera con el insecto. Quizás así desaparecería el comienzo de unión que me envenenaba el alma. La desee con tanta fuerza que sentí pánico de no poder contenerme así que me levanté de la cama y volví a entrenar. No quería seguir mirándola, contaminándome de sentimientos incómodos para un guerrero como yo.
Yo era frío, calculador y no me ataba a nada ni nadie. Basta con sentir apego a algo para que lo pierdas, Lo aprendí de muy niño. Mi propia madre murió cuando la conocí y la comencé a querer. Mi padre, todo Vegetasei, mi planeta que tanto amaba fue destruido, no había una sóla cosa en este mundo que yo hubiese querido y no hubiera sido destruida. Me despojé de cualquier recuerdo personal, destruí yo mismo mis recuerdos infantiles, construí un Vegeta que no quería nadie más que a sí mismo, un guerrero sin piedad, sin remordimientos, sin amor. Pero ese día sentí miedo de perderla, como perdí a mi madre. Me forcé a mi mismo a eliminar ese pensamiento, y mi entrenamiento comenzó a 400 de gravedad, ahora era más fuerte. ¿Por qué Kakarotto había logrado transformarse entrenando sólo a 100 y yo aún entrenando a 400 no podía conseguirlo?.
---------------------
Vegeta era imposible, siempre tenía un razonamiento con el que contrarrestar el mío. Nunca había conocido a alguien que se me pudiera comparar en ese sentido, y menos a un hombre. Era inteligente ese condenado saiyajin, y fuerte... pero ¿si Goku se transformó en super saiyajin tan sólo con 100 de gravedad, cómo era posible que Vegeta entrenando a 400 no lo hubiese conseguido aún?. Sólo había un modo de averiguarlo... Acudir a la fuente. - Mamá, voy a salir, estaré de visita en casa de Goku, no creo que tarde en venir, chaooooo. -
--------------------
Si quereis comprender lo que sintió Vegeta al ver a Bulma así dormida a su lado, leed mi fic La madre de Vegeta y comprendereis un poco más todo el entramado de este Fic y de otros tantos.
Inusuki, la verdad es que como os dije, al principio, la relación de estos dos comienza de un modo frívolo, pero ya vereis que profundidad de sentimientos se ban apreciando a medida que avanza el fic.
Karo, me has dejado alucinada con todos tus conocimientos jeje. Debes tener unas buenas neuronas en esa cabeza... en realidad lo que yo tengo es una gripaza de aupa y cuando de sube la fiebre me dan los mareos malditos, pero no es por estres, eso me lo quito escribiendo.
Bulnatt ya vi el capítulo y las herramientas me dieron la clave, la conversación de la señora Briefs confirmó mi teoría totalmente, esa mujer no es tan tonta como aparenta, y cuando ofrece pastelitos, lo hace para poder hablar e influir un poco a su alrededor, eso sí, con buenas intenciones, aunque a veces le salgan las cosas mal. ¿O no tan mal?.
Shadir, dos mulas testarudas, tal para cual ¿no crees?.
Runliney, no había caido en lo de horario Hobbit, pero ahora que lo dices. jeje Ops...
Rina, esta vez actualicé prontito, ya ves guapetona que me preocupo por tus lindas uñas carcomidas... Por cierto, ¿cómo piensas que podría acabar mi fic en el capítulo 10? Deberías conocerme ya, los finales abstractos no me gustan, prefiero dejarme todo bien atado antes de terminar algo.
Lady, el esperado lemon lo podreis disfrutar en el siguiente capítuloooooooooooooo primicia para tí. Si te gustó el beso, espera lo que te gustará lo que viene.
Sandra, yo pienso que Vegeta no había besado a nadie más, ya lo vine explicando en anteriores capítulos, su orgullo de príncipe le obligaba a dar una imagen estoica ante todo. Además un beso supone sentimiento de por medio. Vegeta no era virgen físicamente, pero si lo era de alma.
Eri, ya ves que Bulma sabe cobrarselas bien. Lo de ponerle la cara como una tostada de frambuesas fue una treta tremenda...
