Una pintura, un secreto y una muerte
Capítulo VII "¿Tengo bien claro quién soy?"
"Muchas cosas no entiendo. Dicen que cada persona nace con un destino, otros dicen que el destino se forja. Nadie pide nacer, pero tampoco pide no hacerlo… yo no reniego de mi origen, si lo tuviera completamente claro… Pero algo es seguro, yo he sido fuerte, porque me han enseñado a serlo; y he sido una persona honesta y franca al punto de no ser agradable es porque me nace serlo."
Hyuga se encuentra trabajando con el señor del puesto de ramen, se efuerza mucho cargando cajas y botellas, hasta lo confunden como hijo del dueño. Todas las tardes es lo mismo, después de cada práctica trabajo. Un dia manejaba la bicicleta del puesto de ramen, cuando de improvisto se encuentra con Kira que está caminando por la misma calle. Se detiene para saludarlo marcialmente. Kozo le devuelve el saludo sonriendo y le pregunta si sigue por la misma dirección.
Trabajas muy duro para tan corta edad, Hyuga- le dice Kira mientra ve como Kojiro lleva la bicicleta de su trabajo
Es necesario entrenador- le responde Kojiro
Te aviso que no podré quedarme a la práctica del viernes ya que tengo un compromiso personal muy importante en Tokio. El capitán del equipo y Sora estarán a cargo. Será ella quien te supervisará y me informará de los avances del día así que no faltes.
No faltaré señor- Hyuga hace una reverencia y sigue en dirección a su trabajo bajo la mirada de Kira, que luego camina en dirección contraria con las manos en los bolsillos y tarareando una canción, como si gozara la vida con el sólo hecho de hablar con el muchacho
En un taxi, Sayaka mira impaciente su reloj y Misaki, que resultó ser su acompañante casi por obligación, la mira extrañado
Señor¿puede darse prisa? o llegaremos tarde al estadio de Waseda
Queda bastante apartado señorita- responde el chofer
Señorita Sayaka, yo me bajo aquí, no suelo ir a eventos deportivos y menos a un estadio de fútbol a ver un partido- dice Misaki abriendo la puerta mientras el taxi está detenido en una luz roja
Ah no señor Misaki, usted no va… se queda aquí y me acompaña al estadio- Sayaka toma del hombro a Ishiro y hace que se siente nuevamente. Ella le explica lo importante de este encuetro y que sería bueno que el equipo de su Universidad ganara, así su amigo podría formar parte de la selección. El taxista se burla de ella y le dice que el fútbol no tiene futuro en Japón, que los nipones nunca serían bueno en un deporte así y que las posibilidades de acceder al mundial son casi cero, porque el futbol no es un deporte muy popular en el país del sol naciente.
Señor don chofer, cuando una persona quiere algo siempre lo consigue, aún cuando en ello se demore casi toda su vida, si alguien quiere algo de verdad, lo conseguirá, depende de quien lo quiera y lo persistente que sea al minuto de buscar o conseguir lo que quiere.- Sayaka se hace popular con sus discursos, pero a Misaki le da vuelta en la cabeza sus dichos puesto que a él le estaba faltando algo para conseguir lo que quería
Hyuga toma el balón y se dirige a toda velocidad a la portería de reservas. Llega y pasa por los defesas y estos caen cuando intentan deterner al delantero, uno de ellos se lesiona y empieza a quejarse. Sora detiene el partido y va a encarar a Hyuga por lo que hizo.
¿Se puede saber qué te pasa¿por qué estás jugando de ese modo?- Sora va y furiosa golpea el hombro de Hyuga.
Así no enseña el entrenador Kira, a se agresivos, el fútbol no es para niñitas débiles como éste- señalando con el hombro a su compañero lesionado
Ah Si- le responde ella con sorna- una cosa es que se dediquen a atacar avanzando a la portería contraria y otra muy distinta ¡ES QUE TE COMPORTES COMO UN ENERGÚMENO LESIONANDO A TUS COMPAÑEROS!- ésto último gritándole en la cara y golpeándole el pecho. Sus compañeros los rodean, no suelen ver a Sora como una niña, por lo que pensaron que podía haber pelea entre los dos niños, en eso llega el capitán del Meiwa a separarlos. Detiene a Hyuga y le pide amablemente a Sora que vaya a revisar al lesionado. Ella accede no sin antes intercambiar miradas hostiles con su compañero, a quien debe soportarlo más tarde y el fin de semana, entregarle un resumen de la clase y tomarle la correspondiente lección, tal como se le fue indicado por su tutor. En sus pensamientos ella trata de comprender la actitud de Hyuga y como Kira se interesó en un chico como él, "simplemente puedo pensar que este tarado también me dejó de querer, igual como él, escudándose en lo tristes eventos de su vida, pero ¿qué es de mi¿alguien puede explicarme por qué justo a mi?. Este energúmeno de Hyuga me quitó el cariño de la única persona que me lo ha dado".
Luego de entrenamiento de rutina, Sora revisa un cuaderno y anota unos datos, de acuerdo a las instrucciones impartidas por el director. El capitán del equipo le hace mensión a otras indicaciones que debe anotar para que sean revisadas por Kira más tarde y evalúe el desempeño de su equipo. Cuando guarda dicho cuaderno, ve otro, el que corresponde al entrenamiento especial que le da a Hyuga entre el trabajo de repartidor de diarios y el trabajo de puesto de ramen. Sora lo saca y lo mira con desprecio, ella tendría que evaluar el desempeño de la persona con quien casi se transa a golpes… y siente algo de celos porque le está, según ella, quitando el cariño de su papá.
Otra vez Hasegawa detiene un remate de Kira, quien ya está perdiendo la paciencia, entre el portero y el defensa Takeda no le estaban dando espacio para anotar y eso puede ser perjudicial pues en cualquier contragolpe que efectue Waseda, pueden marcar un gol y cerrar la defensa como un cerrojo. Son los primero quince mintos del primer tiempo y ambos equipos se muestran muy parejos, cualquier error puede ser perjudicial. Hasegawa despeja, el balón cae a los pies de Koishikawa quien avanza por el centro del campo,
No avanzarás Koishikawa- dice Okus, el defensa encargado de marcarlo.
¡Okus cuida a Koishikawa¡Mito no dejes que Fuji se acerque por el lado derecho¡Kira marca bien a Takeda!- el portero da indicaciones al ver como los integrantes de Waseda se acercan al arco de Tokio.
Koishikawa centra y Fuji, quien trata de rematar desde el ángulo derecho, pero el roce de Mito al intentar detener el balón hace que el tiro tome otra dirección, pero el portero de la Universidad de Tokio, alcanza a darse cuenta y se lanza para detener el balón con el puño, desviándolo a tiro de esquina.
Casi todo Waseda está al frente para el corner, Irumi centra y varios cabecean, entre ellos el defensa Takeda superando a Kira, pero el portero logra contener el remate del equipo contrario, despejando. Sakuma recibe el despeje avanzando por el ala izquierda, Kozo avanza rápidamente seguido por su marcador. Uno de los defensas le quita el balón a Sakuma pero Kozo se barre con fuerza y se lo quita avanzando velozmente hacia el arco de Waseda, dos defensas se barren por el balón pero Kozo avanza sin ni siquiera esquivarlos, va con tanta fuerza que sus atacantes van por el pero son expulsados violentamente por la fuerza que lleva
¡VAMOS¡VAMOS¡CORRE¡CORRE!- gritan Mayu y Shinichi en las gradas
Kozo le da el pase a Sakuma, quien evade a su marca y centra para Kozo que cabecea y anota
GOOOOOOOOOL- la pequeña barra de Tokio hace un carnaval de papeles y gritos ante la anotación hecha por su delantero estrella, dejó casi sin poder actuar al portero sensación de ese campeonato
Sora está haciendo la comida en su casa, en una mesita en un ricón se encuentran sus cuadernos y sus libros, también están las anotaciones de los entrenamientos del equipo del Meiwa y de Hyuga, mientras pica la cebolla se acuerda de lo que le dijo un señor no muy alto, mas o menos de la misma edad de Kozo, se le presenta y habla una serie de palabras sin sentido para ella y en esta turba de frases le dice que ella ha sido su peor mal y que le arrebató lo más querido para él. Sora comienza a sollozar, no sabe si es por la cebolla o por su reciente recuerdo, en el entrenamiento se le olvidan sus penas y dudas; incluso cuando se pelea con Hyuga, parece ser terapia para ella.
¿Qué diablos me pasa? Ya coloqué la cebolla en la olla y aún sigo sollozando¿por qué soy tan tonta?- dice ella secando sus lágrimas- ¿si no me quiere para que me busca? No entiendo, no los entiendo….- Sora sigue cocinando con sus ojos llenos de lágrimas y maldiciendo su existencia.
¿Cuánto falta señor don chofer?- pregunta Sayaka al taxista
Unos diez minutos señorita
DIEZ MINUTOS- grita Sayaka- a este paso con suerte alcanzaremos a llegar al término del primer tiempo- luego mira a Misaki de reojo y suspir para luego sonreirle ante la sorpresa de Ishiro- Ya verá Misaki, usted se acordará de mi con este partido, le va a gustar, al gritar por el equipo, quita toda aquella mala vibra de su cuerpo, como aquella que no lo deja pintar. Ah pero ni se le ocurra gritar por otro que no sea Tokio ¿eh?- ante la propuesta Ishiro solamente se rie. El taxi al fin llega a su destino. Sayaka toma del brazo a Misaki y corren hacia el lugar donde supuestamente están sus amigos. Alcanza a llegar ve el marcador y se alegra, se sienta al lado de Shinichi que le narra toda la espectacular jugada de Kozo hacienda que a ella se le infle el ogullo por su amigo.
Misaki se ve descolocado en el lugar tiene cara de ¿qué hago aquí?. Mayu se percata diciendo
Vaya acostumbrándose Misaki, ya que usted será visitante frecuente de estadios o campos de futbol, y se sentirá tan orgulloso de la causa, que olvidará que antes se sentía que no tiene nada que ver en el lugar- Mayu le dice mientras lo mira detenidamente.
El primer tiempo termina y El equipo de Tokio tiene la ventaja por la cuenta mínima, pero Kozo no está tranquilo, su instito para atacar está más presente que nunca.
Cada vez que Sora se siente triste, revisa un compendio de fotografias del pasado de jugador de Kozo, ella revisa una y otra vez tratando de entender porque se retiró tan joven del futbol y que sea un alcohólico. Kira llega a su casa y ve la cena servida, y a Sora esperándolo,
Te vas inmediatamente a lavar las manos, Kozo Kira- dice Sora al sentirlo entrar. Kozo sólo se ríe y hace lo solicitado. Entre las fotos Sora distingue a un hombre joven muy parecido a quien concoció hace poco, ella queda detenidamente mirando esa foto y le ve otra expresión, muy diferente a cuando lo vio por primera vez
Estoy listo- Kira regresa y se sienta a comer. Sora le platica sobre el entrenamiento que tiene todo anotado, tal cual como se lo solicitó; que casi se va de golpes con Hyuga y que en el entrenamiento especial ni se hablaron- jajajajaj- Kozo se rie y Sora lo mira no muy contenta- te peleaste con Hyuga, realmente eres muy parecida a tu mamá, no lo importa contre quien se enfrente, ella si era de poner la cara y defender lo que piensa incluso si es transándose a golpes con hombres.
Si pero yo no soy ella, soy yo. No sé nada de mi madre, apenas conozco su nombre y que falleció, pero ni una foto he visto de ella… apenas logro sacarte algo sobre ella- Sora comienza a levantar la voz- en otras palabras ¿quién diablos soy yo?
Si te miras a un espejo, puedes ver a tu mamá. Muchas veces te lo he dicho, no importa si existen fotos de ella o no, lo que importa es lo que yo te hable de ella- remata Kira mirándola con una triste expresión- ella fue una mujer que me enseñó muchas cosas, es por eso que te cuido como si fueses mi hija.
Fin del séptimo capítulo
Nota de la autora
Nada, otra vez, solo saludos a todos y que tengan buena salud…. Ah! Y que resuelvan todos sus problemas y les vaya bien en trabajo y estudio
Paul, ya no me enojo contigo… jejejeje
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