Una Pintura, un secreto
Capítulo XIX "Camino ya trazado"
-El campeonato de este año se prevé bastante interesante, por lo que pudiste investigar, Sora, los equipos vienen con bastante fuerza
-El equipo del Shutetsu ha sido reemplazado por una selección de los mejores jugadores infantiles del Nankatsu, entre ellos el portero Genzo Wakabayashi el capitán del equipo campeón del año pasado, y por lo que leí, tienen un buen número diez y el número once es un conocido- secunda la muchacha mientras termina de guardar los materiales de primeros auxilios- como dices, este torneo se prevé interesante
-Sobre todo porque importantes y tradicionales equipos de las escuelas secundarias y preparatorias de Tokio y otras ciudades buscan refuerzos para sus equipos
-¿Si, pues que interesante- la muchacha se lleva su bolso- debo ir a la biblioteca, te veo en la casa
-Sora-san- uno de los muchachos del equipo se cruza en el camino- ¿no te quedarás para ver nuestro entrenamiento?
-No- responde la muchacha abriéndose paso entre los otros jugadores- tengo mucho que estudiar, si quiero entrar becada a la secundaria del Meiwa aparte...- ella se da vuelta y con una expresión no muy común en ella- tengo confianza que lo harán bien, mañana nos vemos cuando deban disputar su partido, hasta mañana.
Sora camina hacia la salida, Kira la observa, como ha crecido desde la vez que la recibió de manos de su padre, meses después de la muerte de su madre
Tokio, nueve años antes
-Yo no la quiero- un hombre sentado en un sillón, dando la espalda y observando un gran ventanal, trata de convencer a un hombre de mediana estatura, desarreglado para el lujo de la habitación en donde está- No la quiero cerca de mí
-¿Por qué?- pregunta el hombre que decide sentarse en una de las sillas del otro lado del escritorio- ¿qué te ha hecho esa niña?
-No quiero tenerla cerca, no es un niño, no llevará la tradición de mi familia y es será una carga si me la quedo y decido volver a casar- se ve el humo de la pipa que fuma
-Acaso no tiene derecho de estar con su padre
-Ella no, su madre murió y no me sirve que esté cerca de mi
-Institutrices, puedes educarlas en otros colegios, algún familiar ¿por qué debo encargarme yo? Si la llamas, de seguro vuelve desde Inglaterra, o su abuelo puede encargarse de ella- argumenta la visita
El hombre se levanta de su asiento y aún dándole la espalda respira profundamente y decide mirar a la cara a la visita
-Será que tengo un gran amigo que ha sido un hermano para mi, en mi actual estado y con la intervención de mi familia, lo único que conseguiré será hacerle mal a su corta edad y en la persona que puedo confiar ciegamente en que ella no tendrá problemas es en ti, no le faltará nada de mi parte, sólo cariño y tú, creo que tú mereces ser su padre, mucho más que yo. Piensa que ella es la hija que pudiste haber tenido si yo no hubiese entrado en escena.
-Si sabes que no fue así... yo no creo ser capaz no tengo un lugar apropiado donde llevarla, no tengo un buen trabajo y desde que tuve ese partido y decidí retirarme yo...
-Caíste en el alcohol, eso ya lo sé y no me interesa, si no te tuviera la confianza que te tengo, no te la entregaría, pero sé que es la mejor decisión, yo no me la puedo quedar.- a la habitación entra una mucama con una niña asustadiza de aproximadamente dos años y medio, con un peluche todo destrozado y con los ojos asustadizos
-Ella es, puedes irte, sobre lo económico, no te preocupes- aparecen dos hombres de terno y hacen que la visita y la niña sean llevados a un auto para retirarse
Tokio, a principios de la década de los ochenta
-Ese es el cuadro, ¿qué te parece?- el señor Kiddo muestra el retrato a su hija que la mira muy asombrada, sin decir nada- ¿Sayaka, qué te pasa?
-Nada, es extraño, me estoy viendo en un cuadro, nunca pensé que pasara algo así- Sayaka se acerca al cuadro y acaricia el marco de dicha obra- no puedo creer que esté aquí mirando una pintura- luego se da vuelta su cabello se mueve como si brillantinas danzaran con él- papá ¿mandaste a pedir el cuadro en que aparecemos los tres: tú, mi mamá y yo?
-Aún no, lo traerá Margareth, la madre de Mayu- le dice caminando hacia el sillón del estudio
-Esa señora ¿tiene el descaro de venir?- Sayaka asombrada le pregunta a su padre- No puedo creer que exista gente tan descarada en este mundo.
-Sayaka, no trates así a tu tía Margareth, ella es hermana de tu mamá, por lo tanto es tu tía y merece respeto
-Un ser con tantos malos sentimientos no merece ni el más mínimo de respeto – Sayaka comienza a caminar por el estudio – una persona que tiene una envidia que la corroe de ese modo hasta el punto de desearle mal a su propia hermana, no merece respeto
-Hija te recuerdo que está viviendo con nosotros Mayu, su hija, tu prima y una gran amiga tuya- el señor, que sentado en su sillón golpea su bastón en el piso- cuando llegue quiero que te comportes como la joven educada que tienes que ser
-No hay nada mejor para esa clase de personas que el trato de la indiferencia- resume Sayaka mirando hacia la ventana y cruzándose de brazos- tú puedes ser su anfitrión, por mi parte me concentraré en seguir adelante con todos mis exámenes, terminaré bien y apoyaré a mi amigo en todo lo que sea necesario
-Hablando de tu amigo- el señor Kiddo deja de lado su bastón- ¿cómo le ha ido? Ahora que es campeón de la liga universitaria de fútbol
-Ahora, deberá terminar con sus exámenes, el último lo tiene mañana, luego viene la licenciatura- explica su hija entusiasmada, como si el tema le haya hecho olvidar el problema de la madre de Mayu
-Me refiero al deporte que practica, ahora que es campeón ¿no ha tenido ofertas de equipos profesionales de la liga japonesa?
-Realmente no lo sé.- meditando piensa que a lo mejor le falta más que responderle a su padre- Pero si te conté que está en la selección de Japón, no es seguro que él esté de titular, pero conozco a Kozo-kun, y de seguro hará lo posible por estar en todos los partidos como un jugador titular, sólo espero que el esfuerzo valga la pena
-Eso se verá más adelante- le responde su padre cargando su cuerpo en el respaldo del sillón.
El día siguiente es jornada de exámenes en la universidad de Tokio, a Sayaka no le toca rendir ese día, por lo que sigue en la biblioteca estudiando con mucho esfuerzo para sacar adelante la tanda de exámenes de final de semestre.
En una de las salas Kira y Hiraguisawa estaban concentrados en la última prueba que darían en la universidad. Kozo, algo cansado pero nunca desanimado, está a punto de terminar de resolver su examen, una vez obtenido el resultado puede decir que ya está listo para licenciarse y en una de esas formar parte de algún equipo profesional y dedicarse a este deporte más tiempo del que había presupuestado antes de formar parte del equipo de la universidad.
Ya terminado el examen, Kira toma su bolso y se dirige a las prácticas del equipo, seguramente al día siguiente tendría que acompañar al señor Katsumoto, el profesor de filosofía Oriental del cual es ayudante, para tomar el examen final de esa materia, y Sayaka estaría ahí para dar la prueba de dicho ramo.
Mayu está dando vueltas por la universidad de Tokio, en las oficinas de admisión llena unas formas, que le cuesta leer por su bajo nivel de japonés, por lo que pide cursos con otros alumnos del extranjero y que dichas clases sean impartidas en inglés. Una vez que termina recibe otras formas que debe llenar y otros documentos que debe llevar para continuar con sus estudios en la casa de estudios estatal. Caminando sin rumbo fijo por los jardines de la universidad choca, sin darse cuenta, contra Shinichi
-¿Qué hace una preciosidad de ojos verdes en una universidad como esta?- le pregunta el joven universitario
-Que galante, pues llenando algunas formas para retomar mi carrera, creo que aquí estará bien volver a comenzar mi vida y dejar de ser un parásito en la casa de los Kiddo
-Pero ¿acaso no eres su familiar?- pregunta sorprendido, pero la joven extranjera mira hacia el otro lado- o hay algo que yo no sé
-Cosas de familia, nada más...- dice ella sin dejar de mirar hacia otra dirección- aunque me consideres una cobarde deberé decirte que si llegué de un lugar tan lejos como Inglaterra, fue porque a lo mejor estoy huyendo de los problemas
-No entiendo- dice rascándose la cabeza
-Es mejor así, ahora – luego lo mira con esos ojos claros pero misteriosos- así, más adelante será imperioso que tengas claras muchas cosas, por lo menos lo que nos afecta a Sayaka y a mi- termina haciendo a un lado a Shinichi y caminando sola- ¿acaso este galante anfitrión no me invitará un capuchino?
-Este...- tartamudea un poco- acompáñame, debo entregar este libro a la biblioteca y después te llevo a tomarte el mejor capuchino que sirven en esta universidad.
-De acuerdo- ella le sonríe olvidando el comentario que hizo y caminando al lado del joven hacia la biblioteca.
Sakuma avanza rápidamente por el centro del campo con el balón, le sigue su marcador que trata de igual su ritmo. Por uno de los costados aparece Kira que recibe el pase de su compañero y tratando de eludir al jugador que lo está marcando, dispara y anota otro tanto para el equipo de los titulares. Un periodista observa detenidamente a los dos jugadores del equipo campeón del torneo universitario y sobre todo al delantero.
-Entrenador- el profesional se acerca al entrenador del equipo campeón- me permite unas palabras, por favor
-Dígame, ¿qué desea?- el entrenador deja de lado unos momentos su puesto para hablar con el reportero
-Dígame ¿qué futuro le ve a estos dos jugadores que han sido seleccionados para representar a Japón en la última chance que tienen para poder ir a España 82
-Le diré que no creo que puedan ser un aporte a estas alturas del torneo- el entrenador con pesimismo le responde al periodista
-¿Cómo?- pregunta sorprendido el profesional, mientras que en el campo se ven las figuras de los jugadores que componen el cuadro del actual campeón.
Kira avanza con el balón, con tal fiereza que deja a dos defensas que se barrieron para quitarle el esférico botados, a medida que sigue avanzando hacia la portería. Hace una pared con Sakuma, que le devuelve el balón, para luego anotar otro tanto por medio de un remate de cuarenta y cinco grados desde la derecha
-Yo veo a su delantero y al extremo bastante fuertes, a lo mejor al mismo nivel que los otros jugadores del equipo representativo japonés
-Puede ser, pero tomaron muy tarde a otros jugadores, eso demuestra el carácter poco profesional de nuestro fútbol nacional, ellos son buenos jugadores, además deben disputar la titularidad en un minuto de desesperación como ahora, no garantiza que Japón clasifique para el mundial que deberá realizarse en España
En la cafetería, Mayu y Shinichi disfrutan del capuchino que éste último invitó a su amiga, conversando, la joven se ríe a cabalidad con cada comentario del universitario japonés
-Tienes una bonita sonrisa ¿te lo han dicho?- Shinichi interrumpe la fluida conversación con su comentario
-Pues, si, más de una vez que ¿te decepcionas?- ella pregunta coquetamente a su acompañante
-Para nada- niega con las manos algo nervioso y luego se ríe con la misma actitud tomándose la nuca
-Lamento bajar tu galantería, pero no es necesario que finjas conmigo, soy bastante observadora, el que me haga la tonta es otra cosa- argumenta la chica bebiendo un sorbo de su capuchino
-¿cómo?- con un gran signo de interrogación Shinichi pregunta algo desconcertado
-Nada, es un simple comentario al viento
-A todo esto, recuerdo que no me has contado la historia de que porqué te llamas Mayu, no es un nombre occidental y menos inglés, si no me falla la memoria, una compañera de preparatoria se llamaba Mayu, es decir, es un nombre japonés
-La historia no es larga, pero si algo complicada, otro día, con la autorización de mi prima te lo comentaré con gusto, porque de seguro estarás relacionado con la familia- ese comentario deja marcando ocupado a Shinichi- el camino está trazado...- luego se levanta mirando su reloj- es cierto, debo ir a buscar unos certificados al consulado, nos veremos más tarde, Shinichi, me saludas a Kozo de mi parte- Mayu toma su cartera y se va corriendo fuera de la cafetería
Fin del capítulo XIX
Notas de la autora
Ninguna
Agradecimientos: a todos aquellos lectores que siguen esta historia de un personaje tan controvertido como Kira, gracias de corazón
Santiago, Junio del 2006.
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by Hotaru Kinomoto