No insistan, yo no soy Rowling. (xD!!)

Juro Solemnemente que...

Numero 5:

Esa mañana, el sol brillaba con demasiada intensidad para ser invierno, y el joven Potter lo interpretó como un excelente augurio. Después de todo, 17 años no se cumplen todos los días, mucho menos en un día tan brillante como aquel, un verdadero oasis en medio de la nieve.

James se levantó rápidamente al notar que su habitación estaba vacía. No le dio mayor importancia, ya era tarde y sus amigos seguramente estarían desayunando. Se vistió y salió hacia el gran comedor con una gran sonrisa.

Al llegar, la mesa entera de Gryffindor alzó sus copas, o en realidad tazas, y brindaron a su salud. Sirius y Remus se abalanzaron cariñosamente sobre él en un abrazo descomunal. Varias chicas intentaron hacer lo mismo, aunque tal vez, no con el mismo propósito. De todas formas, él logró salvarse desapareciendo por un pasillo escondido.

Fuera de eso, todo iba genial.

Bueno, las famosas excepciones… Más bien digamos que todo iría genial para el pobre James, si cierta pelirroja se hubiera dignado a saludarlo. Pero nada. Ni siquiera una sonrisa. Nada.

El chico no pudo evitar deprimirse un poco, su relación con la pelirroja había cambiado bastante ese año, hasta podía decir que eran amigos; pero ella, decidió desaparecer justo ese brillante día y quitarle la emoción de sentir su vida completamente perfecta.

Caminando distraído como iba, James chocó con una pequeña nota que al parecer iba volando por ahí sin dirección. ¿Qué rayos? Pensó, y vencido por la curiosidad de merodeador, la leyó.

Tal vez habría sido mejor no hacerlo. Tal vez debería haberla dejado seguir su dirección. Talvez ni siquiera era para él. Pero también él sabía, que sin la pequeña nota, ese día definitivamente no habría sido el mismo.

Es increíble como la sencillez de un detalle pudo causar tantas emociones juntas en el pobre chico.

Increíble como pudo hacerlo gritar y saltar de alegría un simple Feliz Cumpleaños, lanzado no precisamente al azar por cierta pelirroja que reía a carcajadas al ver bailar en medio del pasillo al chico de las gafas.