Si yo fuera JK, estaría tan ocupada en vender mi ultimo libro, que jamás pensaría en escribir esto :P... Muchisimas gracias a todas las que hayan leido este fic n.n!!
Juro Solemnemente que...
Numero 7:
Desde el primer día en que Lily Evans se paró frente a las plataformas 9 y 10 de la estación King Cross, supo que nada de lo que se le avecinaba sería fácil. De partida, cuando tienes 11 años, no importando lo independiente o mimada que seas, y te encuentras de improviso con que muy pronto tu vida dará un vuelco de sopetón a, literalmente, un mundo completamente nuevo, nadie puede culparte por salir corriendo de ahí, o escoger quedarte a salvo en la comodidad de tu hogar… Como fuera, estas alternativas nunca estuvieron en la mente de la pequeña pelirroja, según ella, eran demasiado… "comunes", por lo que simplemente hizo sus maletas, compro sus útiles y el uniforme, y partió decidida a enfrentar lo que viniera. Después de todo¿Qué podría perder?
Ya en la estación, con una mirada altiva y una posición firme, buscaba ansiosa cualquier movimiento que le indicara el camino que debía seguir, analizando con la vista fija cada uno de los rincones del andén en busca de la plataforma correcta, consultando cada cierto tiempo su boleto… Parecía tan segura de sí misma, que nadie que la viera en ese momento podría siquiera imaginar que por dentro, la chica estaba hecha un atado de nervios, que en su estomago bailaban ridículamente un montón de bicharracos, y que sus rodillas temblaban de tal manera que no creía poder mantenerse por mucho en pie.
Cerca de ahí una mujer muy alta, de cabello rojizo oscuro, parecía buscar exasperada algo; sus ojos castaños recorrían la estación con nerviosismo mientras caminaba en círculos… Lily no pudo evitar fijarse en ella desde el primer momento, parecía estar rodeada de un aura especial que no supo explicar; era de cierta forma, mágica.
Intentó acercarse, tal vez sus sospechas eran ciertas y podría preguntarle cómo entrar a la plataforma, sin embargo la mujer estaba demasiado ensimismada en lo que estaba buscando, como para notar a la pequeña. "Tiene que ser realmente importante lo que perdió", pensó Lily.
Sorprendentemente, como salido de la nada, un niño de cabello alborotado y anteojos, llegó corriendo y chocó contra Lily, cayendo sobre ella. Ambos impactaron contra el suelo del andén golpeándose fuertemente con la fría piedra.
La mujer de pelo rojo, se acercó de inmediato levantó de un manotazo al chico y comenzó a regañarlo. Lily entendió que él era lo que se había perdido, no por accidente, claro estaba, y seguramente la mujer era su madre o algo así.
- ¡¡… Y ahora ve y discúlpate con la niña!!- gritó finalmente la mujer.
- ¡¡Pero mamá!! – protestó el niño.
- Nada de peros James Potter. ¡¡A-ho-ra!!- el chico bufó por lo bajo, pero sonrió inocentemente a su madre cuando ella le dedicó una mirada asesina.
Lily aún estaba sentada, tratando con todas sus fuerzas ponerse de pie y salir de ahí, cuando el chico se acercó y le tendió una mano. "Lo siento", susurró entre dientes, se notaba que no era del tipo de chico que pedía perdón por algo. La pequeña le lanzó una mirada altiva, pero se aceptó su ayuda sin reclamos. "No te preocupes", masculló una vez en pie, con una sonrisa irónica.
- Dorea Potter, mucho gusto, pequeña.- se presentó la madre del chico con una sonrisa bondadosa.- Él es mi hijo James. ¿Buscabas la plataforma 9¾ ?
- Sii¿Cómo lo supo?
- Porque es una bruja…- susurró con malicia el chico. Ambas le dedicaron una mirada mordaz por su comentario, y lo pasaron por alto deliberadamente.
- ¿Cómo te llamas?- preguntó la Sra. Potter
- Lily Evans, mucho gusto- respondió la chica cordialmente.
- Bien Lily, James también va a Hogwarts. Será mejor que se den prisa o perderá el tren.- Era increíble lo adorable que podía parecer con ella, aún después de haberle gritado tanto a su hijo.- Ya sabes lo que tienes que hacer, ayuda a Lily.
- Ok…- El chico de las gafas beso a su madre por última vez y empujó su baúl hasta la pared entre las plataformas 9 y 10.- ¡Hey, pelirroja¿Qué piensas quedarte ahí?- añadió dirigiéndose a Lily.
- Bueno, gracias por todo- dijo la chica a modo de despedida sonriendo a la Sra Potter. De alguna forma, sospechaba que volverían a encontrarse, aunque tal vez, no en las mismas circunstancias.
Pensando en esto se acercó a la pared, nerviosa por no saber que le esperaba al dar el siguiente paso. Nada que fuera fácil, eso era lo único seguro.
La figura de la mujer comenzaba a desaparecer de su vista, y su último sonriente adiós la despertó, antes de que James la tomara de la mano y atravesaran juntos la pared a un nuevo mundo.
