Bueno aquí les dejo el primer capitulo y espero que les guste. ¿Cuándo terminare esta historia? No lo se ya que ni yo misma se como va a terminar, pero les prometo que la termino y espero que la disfruten.

Recuerden que Harry Potter y sus personajes no me pertenecen (por desgracia T.T) si no a J.K. Rowling.

Capitulo 1

El séptimo y último año para el trío mas famoso de todo Hogwarts había comenzado. Las cosas estaban cada vez mas tensas no solo para el grupo de amigos, sino también para todo el mundo mágico. Los rumores de que el-que-no-debe-ser-nombrado había sido visto cerca de las afueras del colegio ponían a todos con los pelos de punta, por lo que Dumbledore reforzó la seguridad por todas partes del colegio.

Después que los de primer año fueran designados a sus casas y después del discurso de Dumbledore. Ron se encontraba demasiado ocupado comiendo como para darse cuenta que las miradas de sus dos mejores amigos habían cambiado durante el verano que acababa de transcurrir. Muchas cosas habían pasado, en cierta forma los tres cambiaron, no tan solo físicamente, sino también en la forma de pensar, aunque bueno, Ron no parecía dar señales de eso. Hermione movía su comida de un lado a otro reflexionando como había cambiado su vida en los últimos seis años, principalmente el enterarse que tenia el talento para convertirse en un bruja y después, el volverse amiga del mago mas famoso y reconocido en todo el mundo, o al menos el mágico. Mientras que la castaña tenía la vista perdida en la nada, Harry bien que sabía hacia donde estaba mirando, ¿Cómo no se pudo haber dado cuenta antes? La tenia ahí frente a el todo el tiempo, el verano le había sentado bien sin duda, ya se había convertido en toda una mujer, ya no la había como siempre lo hacia, como la "hermanita menor de su mejor amigo" no, ahora era otra cosa. Seguía con la mirada cada movimiento que ella hacia, como movía su boca mientras hablaba y comía, sus movimientos parecían como si estuviera bailando y por un momento creyó estar solamente junto con ella en ese gran salón

Volviendo a la realidad, Harry se llevo una cucharada de puré de papas a su boca, mientras que Hermione seguía perdida en sus pensamientos jugando con su comida. Harry fue quien la trajo de vuelta.

-¿Te sucede algo Mione?- Hermione vio como la mirada de su amigo se volvía preocupante, ella, para tranquilizarlo le negó con la cabeza.

-Solo pensaba

-Que raro- bufo Ron con un pedazo de pollo en la boca.

-Deberías comer menos Ron, después tendrás dolor de estomago- dijo ignorando el comentario

-Es que todo esto esta delicioso- mordiendo un pedazo pie de manzana

-Como digas- dejando de ver al pelirrojo, sus ojos color avellana se postraban en la nuevamente mirada pedida del moreno que se encontraba a su lado. Sin decir nada miro hacia donde este lo estaba haciendo y sonrió-. Cambio mucho ¿verdad Harry?- el moreno la miro confundido a su amiga mientras que esta sonreía-. El tiempo su que pasa volando ¿No te parece?

-No te entiendo Hermione- pero ella sabia que le entendía. Harry no quería decir nada, al menos no aun, hasta poder descifrar los nuevos sentimientos que estaban surgiendo dentro de el. Hermione decidió no insistir, dando un suspiro en señal de resignación mientras miraba nuevamente a Ron, quien estaba tomando jugo de calabaza.

-Vamos Ron, es hora de llevar a los de primero, te veremos mas tarde Harry

Y así fue, Hermione y Ron llevaban a los de primero a sus dormitorios dejando el gran salón con cada segundo que pasaba con menos gente. Harry seguía mirando a la pelirroja, quien platicaba muy animadamente con sus compañeros de curso, parándose para irse Ginny Weasley sintió la mirada del moreno, al sentir su mirada sobre la suya, Harry no pudo evitar sonrojarse mientras que ella le regalaba una sonrisa caminado hacia la salida del gran salón junto con sus amigos. Harry se había sentido estúpido, no tenia tiempo para poder fijarse en alguien, tenia cosas mas importantes en que pensar. Como en Voldemort. No podría llegar a soportar si a Ginny le pasara algo por su culpa, ya una vez había pasado y Ron nunca se lo perdonaría. Suspirando, dejo la mesa de Gryffindor con dirección a la sala común, estaba demasiado cansado y mañana a primera hora tendría que asistir a clases.

Llegando a su destino no visualizó ni a Ron ni a Hermione por lo que decidió mejor ir a su dormitorio, Neville y Sean ya dormían, así que solo se coloco su pijama y cayo rendido en brazos de Morfeo.

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Pasada una semana después del inicio de clases, Hermione Granger se encontraba en la biblioteca iluminada por la única vela que se encontraba en aquel lugar, solamente ella podía estar en aquel lugar a esas horas y sobretodo en domingo. Cerrando el libro, tomo la pluma que tenia a su derecha e hizo algunos apuntes en su pergamino, tomando nuevamente el libro, se paro y se dirigió a los estantes para depositarlo y así tomar otro, de regreso a su lugar le llamo la atención el tintineo de una luz proveniente del otro lado de la biblioteca. Para saciar su curiosidad como toda una Gryffindor decidió ir a investigar. Sinceramente le sorprendía que alguien estuviera a esa hora en aquel lugar, durante seis años ella había sido la única en todo Hogwarts capaz de estar ahí, normalmente todos los demás, o estaban en sus salas comunes o cenando en el gran salón.

Acercándose cada vez mas, Hermione pudo ver una silueta sentada en una de las sillas, se tranquilizo un poco al ver que se trataba de un alumno y no de un maestro, ya que estaba estrictamente prohibido estar en ese lugar y a esas horas, y más ahora que había más seguridad en el colegio. La castaña dio media vuelta para regresar a su lugar, no tenia ni la mas mínima curiosidad por saber de quien se trataba, sin embargo aquella silueta dio media vuelta al mismo momento en que Hermione lo hizo por lo que no se dio cuenta, hasta que escucho que alguien había bufado y lentamente miro hacia donde se encontraba la otra persona quedando sorprendida. Sus ojos color avellana se encontraron con unos ojos que mostraban ser mas fríos que el peor invierno que alguna vez pudo haber azotado la faz tierra, eran tan grises como el mismo mercurio, una boca rosada pero tan delineada que parecía que la habían hecho con el mas delicado pincel existente, pudiera haber seguido observando las fracciones de aquel chico rubio, pero este fue quien había roto el silencio.

-Vaya, vaya, vaya, ¿Qué tenemos aquí? Pero si es la sabelotodo de Granger- Hermione hizo una cara de enfado lo que hizo que el chico soltara una carcajada-. Me sorprende verte sin tus "amiguitos" sangre sucia. Hasta parecen tus guardaespaldas- lo había logrado, la castaña lo miraba ahora mas desafiante pero aun así, sin pronunciar ninguna palabra-. ¿Qué? No piensas hablar- Hermione siguió sin decir nada y dio media vuelta para irse, sin embargo no contaba con que el rubio la tomara del brazo y la encerrara entre los estantes de libros y su cuerpo-. Cuando estoy hablando con alguien- bufo-. Me gusta que me contesten, sangre sucia.

-"¿Cómo puede ser tan odioso?"- se dijo a si misma-. "No entiendo como la mitad de Hogwarts podía estar enamorado de el"

-¿Y bien?

-Lo siento Malfoy, pero no estoy dispuesta a gastar mi saliva hablando contigo- esta vez el rubio soltó una sonora carcajada más fuerte que el anterior-. ¿Qué es tan divertido?

-Tu- dijo soltándola-. Si que has cambiado Granger- ligeramente la tomo de la barbilla-. Salvo que sigues siendo una sangre sucia- la miro de pies a cabeza-. Y una come libros.

Con un movimiento Hermione hizo que Malfoy la soltara de la cara para mirarle directamente a los ojos-. Entonces ¿Qué haces aquí? Esto si es una sorpresa Draco Malfoy en la biblioteca

-Eso a ti no te importa- dijo dándole la espalda-. Mis asuntos no son de tu incumbencia

-Tienes razón- Hermione le seguía viendo, el rubio lo sabia, podía sentir la mirada avellana exactamente en su nuca -. ¿Cómo puedes ser tan…tan…

-¿Increíble? ¿Fantástico? ¿Exageradamente guapo?- con cada palabra que decir Malfoy se acercaba cada vez mas a Hermione, mientras que ella seguía ahí sin moverse, talvez para demostrarle que no tenia miedo ó porque simplemente sus piernas no le respondían para irse corriendo de ahí.

Y ahí, teniéndole a escasos centímetros de su rostro le contesto-.No- le dijo tranquila-. Tan estúpido- la sonrisa de Malfoy se borro inmediatamente de sus labios retrocediendo.

-¿Tu que puedes saber de mi? Una sangre sucia como tu- de tanto escuchar eso, Hermione ya se estaba acostumbrando, no porque se daba por vencida, sino porque ya estaba harta de que Malfoy se alegrara de hacerla enojar y esa, no iba hacer la excepción.

-Y una vez mas tienes razón Draco Malfoy, no se absolutamente nada de ti y sinceramente, no estoy interesada en saberlo- Hermione no podía durar ni un momento mas a lado del rubio, por lo que en ese mismo instante estaba dispuesta a irse. Sin embargo, Draco volvió a tomarla del brazo y esta vez redujo mucho mas la distancia entre ambos poniendo a la castaña demasiada nerviosa como para poder reaccionar. Malfoy sonrió con malicia viendo el rostro asustado de Hermione mientras que poco a poco acercaba su rostro hacia el de ella, hasta que solo un par de centímetros separaban sus bocas.

-"¿Pero este que se cree?"- pensó Hermione-. "¿Qué acaso piensa besarme?"- Malfoy estaba realmente divertido viendo el rostro de Hermione, tanto que no percataba que su mano derecha viajaba hasta la cintura de la castaña para atraerla mas hacia el-. Suéltame- dijo intentando sonar tranquila-. Si no termino mi reporte tendré problemas- claro cosa que a Draco no le importaba, mas bien no daba señales de vida, solamente tenia su mirada perdida en los ojos avellana de ella, por un momento sintió un extraño cosquilleo en su estomago pero lo ignoro-. Te lo advierto Malfoy, si no nos vamos pronto cerraran la biblioteca, ahora la cierran mas temprano-Hermione perdía la paciencia-. ¡Si me quieres besar hazlo de una vez! Tengo cosas que hacer- aquellas palabras sacaron al rubio de sus pensamientos, aun podía sentir la respiración agitada de Hermione en su rostro.

-No me hagas reír Granger, ¿Yo? Draco Malfoy, el príncipe de Slytherin besando a una sangra sucia, ya quisieras- la verdad, ni el mismo Draco Malfoy sabia lo que pasaba o lo que fuera a suceder, pero le tenían sin cuidado, el jamás se enredaría con ella, ni aunque fuera la única mujer del mundo. Simplemente Draco y Hermione no cabían en el mismo lugar, o al menos eso era lo que el pensaba y creía.

-Entonces, no se que esperas para soltarme- con cada minuto que pasaba Hermione se desesperaba cada vez mas, pero algo dentro de ella, pero muy adentro no quería separarse, algo del chico le atraía, su piel blanca, sus labios rosados y lo que mas le llamaba la atención, eran sus ojos, aunque daban un aire de soledad parecían hipnotizarla. Draco se sorprendió por el cambio repentino de la mirada de la castaña, ahora lo miraba de otra manera, de una forma que ninguna otra persona lo había mirado excepto talvez su madre, parecía que había… "ternura"¡No! Imposible

-Creo que tendrás que quedarte con las ganas- alejándose, Draco se sentó en el lugar que ocupaba y volvió a tomar el libro que leía. Hermione no espero mas y se fue de ahí hacia el lugar en donde tenia sus pergaminos, los tomo rápidamente y se dirigió a la salida, algo le decía que debía de salir de ahí lo mas rápido posible, mientras que otra parte le decía que se quedara, que esperara a ver que sucedía -"¡¿Que!"- pensó-. "¿Haber que sucedía? Estaba loca. ¿Qué cosas buenas podían pasar entre ella y Draco?"-¡Momento!-. ¿Acaso le llame "Draco"?- Hermione no lo soportaba mas, tenia que salir de ahí antes que se volviera completamente loca y terminara por obedecer a sus instintos. Cuando llego a la puerta de la biblioteca y giro la perilla, los ojos de Hermione parecían haber saltado de sus orbitas-"Esto no esta pasando, no a Hermione Granger"- volvió a intentar girar la perilla pero esta se negaba a abrir. La castaña solo podía sentir como su rostro se volvía pálido.

-Creía que ya te habías largado de aquí- nuevamente la figura de Malfoy estaba delante de ella, pero en vez de molestarse Hermione sintió como poco a poco sus mejillas se tornaban de un color rojo intenso, y es que, ¿Quien se podría resistir a aquella pose que el "Príncipe de Slytherin" tenia? Con su capa al hombro y su mano izquierda en su cintura, simplemente parecía un modelo sacado de una revista muggle-. ¿No piensas responderme?

-Hubiera salido de aquí hace más de media hora si no fuera porque no me dejabas ir- bufo la chica mirando hacia otro lado para intentar calmarse-"¿Pero que demonios me pasa?"-Hermione dio gracias a Dios que la biblioteca estaba lo suficientemente oscura como para que Malfoy no notara su sonrojo-. Pero ahora es imposible, gracias a ti estamos encerrados- calmándose ya un poco la castaña remarco el "ti" con mucho énfasis, ya no aguantaba estar ni un segundo mas cerca de el, pero no era precisamente porque no lo soportara…

-Sabia que eras tonta Granger pero no creí que tanto- haciéndola un lado, Malfoy empezó a mover la perilla, y al ver que esta no abría de su capa saco su varita y apunto hacia la puerta-"Alohomora"-la varita del rubio hizo un destello morado, lo que provoco que ambos quedaran casi cegados con la intensidad de esta.

-Y dices que yo soy tonta- hablo Hermione después de haber podido reincorporarse totalmente-. Es lógico que un hechizo tan sencillo como ese no abrirá la puerta y mas ahora que todo esta bien vigilado- Draco no había dicho nada, solo se frotaba lo ojos.

-Entonces… ¿Qué piensas hacer?- los sentimientos de Malfoy estaban encontrados, "desesperado" "enojado" "¿nervioso?". Tonterías, solo quería ver como reaccionaria la castaña al ver que se había quedado encerrada y con el solamente… ellos dos…solos. En su boca se dibujo una sonrisa de satisfacción.

-Supongo que solamente esperar a que amanezca y en cuanto se abran las puertas irme de aquí- Hermione se percato que la sonrisa de Malfoy se había borrado de su cara-. No tenemos otra opción.

-Si para que mañana a primera hora los maestros se den cuenta que estuvimos aquí toda la noche…solos-Hermione sintió como todo su cuerpo fue recorrido por un escalofrío al escuchar la palabra "solos" y nuevamente la sonrisa de Malfoy volvió a aparecer.

-No… no… seas idiota- Malfoy noto el nerviosismo de la castaña por lo que con lentos movimientos se fue acercando mas a ella-. Las puertas están programadas para cerrarse y abrirse mágicamente, en cuanto se abran nos iremos y aquí no paso NADA-Draco se detuvo al escuchar como Hermione decía con más fuerza la última palabra.

-Y yo que quería divertirme- dijo con cinismo

-Ahora si me sorprendiste- Malfoy sonrió triunfante-. Yo creía que era imposible pero ahora veo que con cada segundo que pasa te vuelves más estúpido- y dando media vuelta Hermione se fue a uno de los sillones para recostarse, estaba muy cansada y no tenía ánimos de seguir discutiendo. Pero claro, estando Draco Malfoy cerca de ella eso seria totalmente imposible. Sentándose, y antes de poderse acostar en el sofá, Malfoy coloco sus manos en cada lado de su rostro apoyado en el mismo sillón. Hermione se empezó a poner nerviosa, ¿y quien no? Teniendo a Draco Malfoy solo a escasos centímetros de su boca…otra vez…

-Nadie…pero nadie Granger… me llama idiota- el rubio aun conservaba su sonrisa en sus labios y para ser sinceros, a Hermione se le cruzo por la cabeza querer saborearlos, saber a que sabían, a su edad solamente había besado a una persona: "Viktor Krum" pero esta vez era diferente, sentía como si los labios de Malfoy le estuvieran llamando a gritos, así que, obedeció.

Si alguien hubiera pasado por ahí y los hubiera visto, seria como ver a Snape y a McGonagall llevándose bien. Esa si seria algo imposible de ver, pero esto no, en realidad estaba pasando.

¡Hermione Granger había besado a Drago Malfoy!

Por su mente, Malfoy tenia una sonrisa de oreja a oreja, siempre funcionaba, ninguna chica con la que había estado podía resistirse a tener a Draco tan cerca y no besarlo y descubrió que la castaña "come libros" no era la excepción. Normalmente cuando eso pasaba Draco se separaba bruscamente, fuera la chica que fuera, y le reclamaba por haberlo besado, se hacia el ofendido y se marchaba rápidamente de ahí, dejando a la pobre muchacha casi al borde del suicidio (bueno talvez no tanto). Pero esta vez era distinto, no tenia a donde irse, su única opción era hacerse la victima, pero no fue así, ya que saliendo de sus pensamientos pudo percatarse de lo que estaba haciendo.

¡¿Acaso estaba respondiendo al beso!

Jamás se dio cuenta cuando relajo sus músculos de su boca permitiendo a la castaña seguir con el beso al momento en que este le respondió. Hermione se sorprendió con la forma de actuar de Malfoy, ella creía que la apartaría, le reclamaría y le insultaría de una forma peor de cómo ya lo hacia. Hasta el mismo Draco Malfoy estaba sorprendido por sus actos y por si fuera poco, el rubio obligo a la castaña a acostarse sobre el sofá a lo que ella no opuso resistencia alguna. Todo estaba pasando demasiado rápido, por un lado, Hermione parecía estar dispuesta a aceptar lo que fuera a pasar, y por el otro Draco no quería hacer nada de lo que después pudiera arrepentirse, y para la sorpresa de muchos la idea de que se trataba de Hermione Granger "la sangre sucia" no pasaba por la mente del hijo único de los Malfoy, sino que había algo que le decía que no se sobrepasara y así lo hizo.

Después de algunos minutos ambos tuvieron que cortar el beso a falta de aire. Los ojos grises de Malfoy ahora tomaban un brillo que la castaña jamás había notado parecía que había "¿cariño?" Y aunque Hermione quisiera seguirse perdiendo en la mirada del rubio, el sueño por fin la venció, quedando totalmente dormida sobre el pecho de Malfoy, mientras que el la abrazaba con fuerza para que minutos después quedara dormido.

Como si el tiempo se hubiera ido volando, Hermione sentía como si alguien la observaba, mientras que algunos ligeros rayos del sol que se lograron colar por las persianas mal cerradas le daban en el rostro obligándolos a abrir. Esperanzada por encontrarse con unos ojos grises, la castaña se topo con unos verdes, adornados por un par de lentes redondos con marco negro-. ¿Harry?- el moreno sonrió al ver a su amiga por fin levantarse, mientras que Hermione visualizaba bien en donde estaba, los colores rojo escarlata y dorado la rodeaban y frente a ella, al pie de la cabecera se encontraban sus dos mejores amigos junto con la hermana pequeña de uno de ellos.