Listo! El segundo capitulo! Espero y les este gustando esta historia, con eso de que ya entre a la escuela no e tenido tiempo de escribir pero bueno haré lo mejor que pueda!

Y por favor dejen reviews! Así podré saber si les gusta mi historia, si no para que seguir escribiendo…

Capitulo 2

-Jaque Mate

-¡Otra vez no!- bufo Harry viendo como su rey estaba siendo derribado por el caballo de Ron-. Nunca puedo ganarte- se quejo

-Te falta mas practica Harry, ¿Qué hiciste con el tablero que te regale de tu cumpleaños?- pregunto el pelirrojo mientras guardaba las piezas del ajedrez.

-Lo tengo guardado, ¿Cómo querías que jugara?- bufo el ojiverde-. Todo el día teniendo a los Dursley enésima mió

-Pero eso fue a al principio, ya después estuviste conmigo todo el verano- a Ron no le molestaba que Harry no hiciera uso del regalo que había dado, al contrario, mejor para el, así Harry no mejoraba en el ajedrez y el podía seguirle ganando. Antes que el moreno contestara, el retrato de la Dama Gorda se abrió para abrir el paso a una pelirroja que el ojiverde conocía muy bien, con el simple hecho de verla se sonrojo, a lo que su mejor amigo se dio cuenta poniendo una sonrisa de oreja a oreja, sin embargo al desviar la mirada para ver a su hermana noto que esta tenia una expresión de preocupación en su rostro, por lo que se quedo intrigado-. ¿Te pasa algo Ginny?

-De casualidad ¿Han visto a Hermione?- ambos chicos negaron con la cabeza-. La e estado buscando por varias horas y no la encuentro.

-Vamos Ginny no es raro que Hermione desaparezca de la nada- dijo Ron relajado tomando el vaso que tenia a su derecha y dando un sorbo al jugo de manzana que se encontraba en el-. Todos sabemos que si no esta en su cuarto esta aquí, y sino esta en la biblioteca haciendo los deberes del próximo mes.

-Ron tiene razón Ginny, no hay de que preocuparse, y aunque Hermione sea nuestra amiga tenemos que admitir que es un poco rara, ella es la única que esta a esta hora y en domingo en la biblioteca-Harry había utilizado un tono un tanto tranquilizador para poder así calmar a la pelirroja, lo cual no funciono al ver que la expresión de ella no había cambiado.

-No lo creo, ya es muy tarde y la biblioteca la cerraron hace mas de hora y media, Hermione sabia bien esto- esta vez Harry y Ron intercambiaban miradas de confusión y a la vez con un poco de preocupación, ellos sabían que la castaña no era de las que andaban merodeando por los pasillos de Hogwarts y mucho menos a esas horas arriesgando que le quitaran su insignia de prefecta, apenas Harry y Ron se habían percatado de la hora que era y durante todo el tiempo que estuvieron ahí, no vieron a Hermione llegar a la sala común-. ¿Creen que le paso algo?

-Talvez esta hablando con McGonagall o con algún profesor para que le dejen trabajos extras y suba su calificación, ya sabes como es- aunque Ron trataba de que su voz sonara tranquila no podía evitar sentir un nudo en su garganta, algo muy adentro de el le decía que había algo extraño en todo eso.

-Es probable que llegue mas tarde-Harry se paro y cruzo su brazo por el hombro de la pelirroja -. Pero si no llega sea lo hora que sea ve a buscarnos y haber que hacemos con nuestra amiga- Ginny le sonrió sonrojada, al lado de Harry, Ginny Weasley se sentía completa, feliz, protegida, pero ella sabia que no iba a ver nada mas que una simple amistad entre ellos dos, sabia que el ojiverde era muy reservado y si algún día llegara a sentir algo por ella tardaría años en poder confesárselo.

Al cabo de un rato, Harry y Ron subieron a su cuarto para dormir, ambos ya estaban demasiado preocupados, en todo el tiempo que estuvieron con Ginny en la sala común, Hermione no había llegado, sus preocupaciones cada vez se hacían más notorios.

-¿Crees que le haya pasado algo?- dijo el pelirrojo colocándose la pijama para dormirse

-Ya no se que creer Ron, Mione jamás hace este tipo de cosas, ella sabe que si hace cualquier locura le quitaran su puesto de prefecta- Harry ya estaba en la cama a punto de acostarse, sin embargo el no saber donde estaba su mejor amiga hacia que se le quitara el sueño.

-Mejor mañana le preguntamos, no creo que falte a clases-Ron se encontraba sentado dándole la espalda a Harry-. Pero si me preocupa mucho.

-Sabes perfectamente que tu preocupación por Hermione es muy distinta a la mía o a la de Ginny- Ron solo se limito a mirarlo con indiferencia-. No es que no te quiera dar ánimos, pero todos sabemos que ella solo te ve como un amigo.

-Eso lo se muy bien Harry no me lo tienes que repetir- soltó un suspiro-. Lo único que deseo es que me viera más que un amigo, no como el hermano que nunca tuvo

-Con Mione uno nunca sabe, hay que admitir que es un poco reservada con ese tipo de cosas, bueno es tarde, si algo pasa Ginny nos dirá si pasa algo- dijo acostándose por completo

-Si tienes razón- termino de decir Ron al momento en que se metió entre las sabanas de su cama-. Además, creo que Ginny utilizaría cualquier pretexto para venir a verte Harry. Buenas noches.

-¿Qué?- Harry lo miro confundido mientras que Ron apoyaba su cabeza en su almohada-. ¿Qué quieres decir con eso Ron?-no hubo respuesta-. ¿Ron? ¡Ron!- era inútil, el pelirrojo ya había soltado un ronquito en señal de que ya estaba dormido, claro, Harry no se lo creyó por lo falso que se escucho, sin embargo decidió dejarlo por la paz y dormirse, ya después le pediría explicaciones.

Parecía que solo habían pasado cinco minutos desde que cerró los ojos y por fin logro dormirse cuando el ojiverde sintió una sacudida sacándolo de sus dulces sueños. Con algo de pereza, Harry por fin pudo abrir bien sus ojos viendo a dos pelirrojos al borde de su cama-. ¿Qué sucede?- llevándose una mano para tallarse los ojos vio en el reloj que apenas eran las cinco de la mañana-. ¿Paso algo?

-Harry, Hermione no apareció durante toda la noche- la pelirroja lo miraba preocupada-. Talvez le paso algo

-Pero ¿Dónde podrá estar?- Ron se llevo una mano a su cabeza alborotando su cabello con desesperación-. Esto si me sorprende viniendo de Hermione.

-¿Saben a que hora abren la biblioteca?- pregunto el moreno

-Que yo sepa a esta hora ya esta abierta- le contesto la pelirroja

-Entonces vamos, lo más probable es que Mione se haya quedado ahí haciendo deberes

Colocándose unos jersey sobre la pijama, Harry, Ron y Ginny salieron de la sala común, aun era muy temprano como para que alguien anduviera por los pasillos de Hogwarts, aunque sabían que cualquier maestro podía verlos o hasta el mismo Peeves los podía delatar. Llegando a la biblioteca, vieron como la puerta de esta se abrió, rápidamente los tres intentaron esconderse tras una estatua que se encontraba cerca asustados por si se trataba de algún profesor.

Ron termino tropezándose con la estatua haciendo que Harry cayera y Ginny encima de el con escasos centímetros separando sus bocas. La pelirroja sintió sus mejillas arder mientras que Ron intentaba guardarse la risa colocándose su mano derecha sobre su boca para ahogar la carcajada. Con un gentil movimiento, Harry tomo la cintura de la joven para separarla un poco de el. Si por el ojiverde fuera se hubiera quedado en esa posición toda su vida, pero estando Ron cerca y no saber nada de su mejor amiga no se lo permitía. Para la suerte de los tres solo se trataba de un alumno al que ninguno de los Gryffindors pudo identificar, salvo que se trataba de alguien de la casa de Slytherin, cosa que no les preocupo. Cuando este por fin se perdió de vista, Harry, Ron y Ginny entraron a la biblioteca, los tres se separaron, al parecer nadie estaba en la biblioteca y poco a poco la esperanza de que Hermione estuviera ahí desaparecía.

-¡¡¡Harry!

Ron grito desde el otro lado de la biblioteca, tanto Harry como Ginny corrieron a donde el pelirrojo se encontraba, Hermione se encontraba en uno de los sillones del lugar totalmente dormida abrazándose a si misma y temblando levemente por el frió.

-Ahora si que Hermione me sorprende- dijo Ron casi en susurro-. Esta bien que le gusten los libros, pero dormirse en una biblioteca es demasiado, solo le falto dormirse abrazada de un libro.

-Vamos Ron, no es momento para bromas- bufo Ginny

Ginny intento despertarla pero fue inútil, Hermione no parecía dar señales de vida, por lo que Harry termino cargándola hasta su dormitorio. Se sorprendió del peso de la castaña, realmente no pesaba mucho aunque no lo parecía, las tunicas y el uniforme no la hacían ver delgada. Sin saber como fue que no fueron descubiertos por algún profesor, Harry termino por colocar a Hermione es su cama, solo tuvieron que pasar algunos cuantos minutos para que la castaña despertara mirando a todos lados confundida.

-¿Harry?-Harry, Ron y Ginny intercambiaron miradas de alivio

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-¡Hermione!- gritaron los tres al unisonoro

-¿Qué estoy haciendo aquí?- Hermione llevo una de sus manos hacia su cabeza sin comprender lo que sucedía-. Yo estaba en la biblioteca luego me encontré con…- colocando su mano que antes se encontraba en su cabeza sobre su boca y abriendo los ojos como platos, Hermione se callo. ¿Había sido todo un sueño? ¿En realidad había besado a Draco Malfoy? Su mente parecía negarlo, pero la calidez que rodeaba sus labios decía lo contrario.

-¿Mione?- Ginny tenía una mirada de confusión, mientras que Harry y Ron se veían el uno al otro sin comprender la situación-. ¿Con quien estabas?

-Yo…

Lentamente comenzaron a escuchar que las demás chicas que se encontraban en el dormitorio comenzaron a despertar, cosa que no fue buena para Harry y Ron, quienes tuvieron que salir corriendo para estas no notaran su presciencia. A Hermione le alegro eso, no tenia ganas de dar explicaciones ni ella misma sabia claramente lo que había pasado, aunque tarde o temprano por insistencia de Harry y Ron tendría que decirles lo sucedido.

Ginny no dijo nada, tomo algo de su ropa y fue al baño a darse una ducha, mientras que las demás despertaban como si nada. Al cabo de un rato Hermione bajo hacia la sala común sin sorprenderle que Harry y Ron la esperaban para irse juntos desayunar al gran comedor, en donde de seguro la bombardearían con preguntas respecto la noche anterior. No los culpaba por estar preocupados por ella, pero simplemente no quería que nadie supiera lo sucedido esa noche, o mas bien no le importaba que se enteraran que había besado a alguien, sino que ese alguien…era Draco Malfoy.

Bajaron al gran salón sin decir nada, el silencio era molesto, ninguno de los tres sabia como empezar, sin embargo la mayor preocupación de Hermione era saber cual iba ser la reacción de Malfoy al verla, después de todo había despertado en su recama junto con Harry, Ron y Ginny, por lo que supuso que el rubio ya se había ido de la biblioteca cuando ellos llegaron y la subieron a su cuarto.

Las puertas del gran salón se abrieron de par en par para dejarlos entrar, ya había bastante gente desayunando y la vista de Hermione se dirigió directamente a la cuarta mesa, en donde comenzó a buscarlo sin éxito, Malfoy no estaba en la mesa de Slytherin. Sin más, los tres caminaron hacia su mesa, mientras que un sonriente Seamus lo saludaba.

-Buenos días Harry

-Hola… Seamus- dijo Harry intentando evitar bostezar

-Se ven algo cansados- dijo desde el otro lado de la mesa Dean-. Los tres ¿Qué no durmieron?

-Claro que si- la voz de Ron sonó molesta mientras mordía un pedazo de pan-. Solo que hemos tendió que madrugar por un pequeño problema- miro de reojo a Hermione quien se sonrojaba levemente

-Deberían de descansar- comento Seamus-. La temporada de quidditch se acerca y este año tenemos que ganar la copa

-Tienes razón Seamus- dijo Harry entusiasmado-. Entrenaremos todos los días si es posible durante toda la tarde

-¡Toda la tarde!- se escucho a Ron quejándose-. Vamos Harry, amigo, esta bien que quieras ganar pero mi estomago necesita alimentarse cada dos horas.

Los cuatro jóvenes Gryffindors comenzaron a reírse, Hermione los hubiera acompañado de no ser porque Malfoy hacia su aparición en el lugar. De pronto todos se callaron para ver como aquel rubio llegaba abrazado de Pansy Parkinson y de otra joven que al parecer era de un grado menor, esto hizo que Hermione ardiera hasta las orejas saliendo del gran salón hecha toda un huracán.

-¿Y a esta que mosca le pico?- dijo Ron con el tenedor en la boca mientras que los otros se encogían los hombros.

Esto estaba siendo observado por los ojos mercurio del Slytherin, ahora no le cabía la menor duda: Hermione Granger sentía algo por el, aunque sea en lo mas mínimo, su idea de llegar al gran comedor con dos de sus ex novias había funcionado, llegando a su mesa se deshizo de ellas como quien a un chicle.

¿¡Pero que le estaba pasando? ¿Desde cuado le importaba que Malfoy apareciera con sus novias delante de todos?-. Me estoy volviendo loca- llego al baño de mujeres, dejando sus cosas a un lado abrió la llave y se mojo un poco la cara-. ¿Todo esto por un beso?- volvió a echarse agua-. ¡Vamos Hermione! ¡Fue un simple beso!- Pero ¿A quien intentaba engañar? ¡Eso no fue solo un simple beso! Difícilmente iba a buscar a alguien que la hiciera estremecer como el lo hizo, con tan solo besarlo había hecho que dejara de razonar y estar dispuesta a lo que fuera a pasar-. ¡No! Esa no era Hermione Granger, ella siempre pensaba antes de actuar- cerrando la llave, tomo sus cosas y salio directa a las mazmorras, en donde por desgracia, tendría que enfrentarse nuevamente con el.

Harry y Ron esperaron a que Hermione regresara al gran salón, pero al ver que la castaña no regresaba terminaron por resignarse e irse a clases. Para la sorpresa de los dos todo Slytherin ya se encontraba adentro de la mazmorra mientras que varios Gryffindors llegaban algo apresurados, solamente faltaba que su profesor favorito; Snape llegara. Entraron antes de que el lo hiciera, localizaron a Hermione sentada un poco retirada del escritorio del profesor y mucho mas lejos de las mesas de los Slytherins, esto no les sorprendió, mejor para ellos, así no tendrían que soportar las estupideces que los Slytherins decían o hacían, pero lo que si no podían dejar pasar era ver que la castaña no estaba cerca del profesor, siempre se sentaba cerca para ser siempre la primera en contestar. Desde que había desperado no habían intercambiado palabras y veían que era casi imposible hacerlo en la clase de pociones, tendrían que esperar hasta la siguiente clase.

Terminaron de entrar todos los alumnos, y en el momento en que Harry y Ron se sentaron cada uno a los lados de Hermione, Snape hizo su aparición. La clase comenzó sin ninguna diferencia a las demás, mientras que Snape hablaba, Ron estaba perdido pensando en la nada mientras que Harry escribía en un papel que se lo paso a Hermione.

Hermione: saliendo de aquí iremos a fuera para platicar de lo sucedido, espero que no huyas estamos preocupados por ti.

Harry

Hermione no le contesto ni le voltio a ver. Estaba perdida, no podía contarles la verdad y si lo hacia, estaba segura que tanto Harry como Ron se irían en contra de Malfoy y eso solo provocaría mas problemas. Lo que más le molestaba era que el rubio actuara de lo más normal como si nada hubiera pasado. Talvez debería de hacer lo mismo, no debería de estarse preocupando por un beso y más si fue Malfoy a quien se lo dio.

-¿Srta. Granger?...Srta. Granger… ¡Granger!- la voz de Snape saco a la Gryffindor de sus pensamientos, el rostro de Snape tenia la típica muestra de enfado que siempre ponía, Hermione se puso colorada al escuchar las risitas provenientes de las mesas de Slytherin, aunque las de Malfoy eran las que mas se notaban-. ¿Se puede saber Srta. Granger si sus problemas son más importantes que esta clase?

-Lo siento profesor Snape estaba distraída

-Si creo que eso ya lo hemos notado todos- esta vez las risas fueron mas fuertes, tanto que provoco que Pansy cayera de su silla-. ¡Silencio! Por eso Srta. Granger quedara castigada, y tu Malfoy, basta de reírse como estúpido, le hará compañía a la Srta. Granger

-¡¿Qué!- esta vez fueron los Gryffindors los que comenzaron a reírse, a lo que Snape les lanzo una mirada y se callaron automáticamente

Hermione estaba atónita. ¿Había escuchado bien? ¿Acaso iba a compartir el castigo con Malfoy? Definitivamente esto ya era demasiado, desde que conoció al rubio, lo único que le pasaban a ella y a sus amigos eran puras desgracias, no estaba dispuesta a soportar mas esto, tenia que hacer algo para que las cosas fueran igual que antes, mas ahora que los EXTASIS se acercaban.

Un segundo papel cayo en su lugar, pero este, no venia de parte ni de Harry y ni de Ron, dudo en abrirlo, pero la curiosidad pudo mas que ella, tendría que aprender a controlar sus impulsos de curiosidad ya que hasta ahora no le había traído nada bueno.

Ya deja de mirarme tanto Granger ¡¿Qué no vez que me gasto!

Malfoy

Hermione se encargo de hacer trizas aquella nota, poso su mirada avellana en sus ojos color mercurio frunciendo el enseño, mientras que él, le sonreía irónicamente.

-Hermione ¿Estas bien?- pregunto preocupado y en susurro Ron-. Estas muy roja

-Si Ron, es solo que tengo calor- volvió a lanzarle una mirada a Malfoy y durante todo resto de la clase no le volvió a ver.

Terminada la clase, Snape llamo a Draco y a Hermione con una seña, espero a que todos salieran del salón para hablar. La castaña estaba muy nerviosa, mas de una vez le habían llamado la atención y le habían castigado, pero siempre que sucedida era por culpa de Harry o de Ron, no sabia como se había metido en eso… aunque pensándolo bien si lo sabia… su mayor problema lo tenia a unos escasos metros de ella.

Draco se mostraba indiferente, talvez Snape le llamo la atención para mantener el orden, sabia que el era su alumno favorito, ¿Y como no? Si el era su padrino y tutor en Hogwarts, muy pocas personas lo sabían, pues no se podía darse el lujo de divulgarlo por todas partes.

-Bien saben Srta. Granger, que la distracción es algo que no tolero de mi parte- Snape tomo asiento en su silla detrás del escritorio, por primera vez en los últimos seis años, Hermione pudo notar que la voz de Snape no sonaba molesta, lo cual le sorprendió.

-Lo siento profesor, es solo que no dormí muy bien- miro de reojo a Malfoy, al parecer el rubio no había escuchado nada de lo que decían, ya que su actitud mostraba que estaba sumido en sus propios pensamientos-. Tenía muchas cosas que hacer, pero por ciertas circunstancias no pude terminar y no pude dormir- ¡Ya! ¡Basta! Más indirectas no podía mandarle a Malfoy, quien no mostraba interés alguno.

-Eso es algo que a mi no me importa en lo absoluto Granger- por fin Malfoy había reaccionado y sonreía con malicia, aun así la voz de Snape seguía igual-. Aunque debería de aprender a no perder la noción del tiempo, no es seguro andar durmiéndose por todo Hogwarts, en especial en la biblioteca- Draco parecía no dar crédito a lo que había escuchado mientras que Hermione se ponía pálida, ¿También habrá visto que Malfoy estaba con ella? Por unos segundos se le cruzo por la cabeza que seria expulsada del colegio-. Vi como el Sr. Potter y los hermanos Weasley la llevaban a su sala común- la castaña se tranquilizo-. Notificare esto con la profesora McGonagall, por el momento se quedaran ustedes dos aquí limpiando el aula hasta que no quede una pizca de polvo. ¡Sin magia!- y antes de que Snape cerrara la puerta se voltio y les dijo-. Tienen dos horas para limpiar, si no lo hacen tendrán otro castigo.

Ni Hermione ni Draco se dirigieron la palabra, la castaña no podía creerlo, estaba de nuevo encerrada con el, esto ya era demasiado, muchas cosas habían pasado en tan solo veinticuatro horas, no se podría imaginar que mas podía pasar en el transcurso del año. Comenzaron a limpiar los escritorios y calderos cada quien por su lado, evitando las miradas del otro, el silencio era incomodo y el aire empezaba a tornarse pesado, pero ninguno daba su brazo a torcer, ambos tenían su orgullo si el otro no decía nada ellos tampoco.

Al parecer, faltaban aun algunos cuantos minutos antes de que se cumpliera el plazo de las dos horas, mientras que Hermione limpiaba algunos ingredientes, Draco estaba en las últimas mesas arreglando las sillas, no supo porque lo hizo, talvez la necesidad de saber completamente la verdad, algo tenia aquella castaña que le atraía, se sentía identificado con ella, Draco siempre tenia que aparentar ser el duro, el orgulloso, al que no le importa nadie más; mas que el bienestar de si mismo.

Hermione se subió en una silla para alcanzar los recipientes de la parte superior de la repisa, más de una vez tuvo la necesidad de voltear a ver a Malfoy para ver si la veía, pero no, tenía que contenerse, no quería que el rubio notara su desesperación, aun no comprendía como sus sentimientos habían cambiado de la noche a la mañana-. ¡Momento! ¿Acaso estaba sintiendo algo por Malfoy- ninguna otra persona había entrado en su vida tan rápido, siempre fue muy selectiva con sus amistades, la mayoría del tiempo siempre estuvo sola, preocupada solamente por salir adelante en sus estudios hasta que conoció a Harry y a Ron, si no fuera por ellos dos seria la amargada de todo Hogwarts, le entristecía que nadie se tomara la molestia de conocerla, mas bien, nadie le conocía bien, aunque Harry y Ron habían podido traspasar la barrera que Hermione había construido en su corazón aun no sabían sus verdaderos sentimientos, que era lo que en realidad le apasionaba y que era lo que le molestaba.

Sumida en sus pensamientos, Hermione no se percato de que poco a poco Draco se acercaba hacia ella de no haber sido así le hubiera mandado cualquier maleficio que se le viniera a la mente para detenerlo, no estaba segura que era capaz de hacer al tenerlo cerca de nuevo.

Sin voltear, sintió que estaba siendo observada, sabia que era Malfoy ¿Quién mas podría ser? Tenía la necesidad de voltear pero no lo hizo, sin saber porque estaba muy nerviosa, jamás se había sentido así, demasiadas situaciones habían pasado por su vida y nunca experimento tal sentimiento, sintió que se caía, que nadie era capaz salvarla. ¿Qué era este sentimiento? ¿Miedo?

No comprendía lo que pasaba ¿Por qué de repente se sintió tan segura? Como si nada le fuera a pasar, sentía un calor muy distinto, no era el calor de una madre, tampoco el de un amigo, entonces ¿Qué era?

Comenzó a abrir sus ojos lentamente, pasaron algunos minutos antes de que sus ojos por fin se pudieran adaptar a la intensidad de luz que había en la habitación. Sin duda estaba en la enfermería ¿Cómo había llegado hasta ahí? Esa pregunta fue contestada rápidamente al sentir un brazo alrededor de su cintura, desvió su mirada y una melena rubia descansaba sobre su hombro, no cabía la menor duda Draco Malfoy la había llevado hasta aquí, pero ¿Por qué? ¿Por qué la abrazaba