Capitulo 4

Una y otra vez desde que había salido de la enfermería se había arrepentido de lo que dijo- "Vamos Potter soy un buen partido… si no pregúntale a Granger"- había sido un estúpido, los ojos de Hermione le habían lastimado, mostraban tristeza, decepción… y enfado. Muchas veces esta historia se había repetido: las enamoraba y las dejaba ¿Por qué esta vez era diferente? ¿Por qué no le divertía? ¿Por qué actuaba de esa manera? ¡Se trataba de la sangre sucia de Granger! ¿Qué acaso le interesaba lo que la castaña sintiera? Respuestas desconocidas para el rubio, quien caminaba con indiferencia hacia el lago en donde solía ponerse a pensarsobre sus problemas, más nunca llego a imaginarse que Hermione seria uno de ellos.

Todo era un juego, si, solo eso; en donde el siempre salía como el ganador. Jamás perdía, esa era la primer enseñanza que sus padres le dieron "Un Malfoy nunca pierde" y esa idea nunca iba a cambiar ¿verdad? Entonces ¿Por qué se sentía como un perdedor? Engañar a las personas era su especialidad, aunque ya le conocían siempre caían sin ningún esfuerzo por parte del ojigris. Era su "naturaleza", cosa que aprovechaba al máximo cada vez que veía una oportunidad.

Tomo asiento en el frió pasto de los terrenos del colegio mientras que en el horizonte, se visualizaban los colores del atardecer reflejados en el manto negro-azul indicando la llegada de la noche. Doblo sus piernas abrazándolas, y escondiendo su cabeza entre ellas lloro en silencio. El jamás había pedido ser como era, toda su vida lo habían educado solo para preocuparse por el mismo y nadie más, sin importarle los sentimientos de otros, ¡Ya estaba harto! Quería ser diferente, conocer el verdadero significado del amor y de la amistad, saber que tus amigos siempre estarán ahí para ayudarte, que nunca estarás solo…pero… ¿No era ya muy tarde? Nunca lo sabría si no hiciera el intento…

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Harry la tenia rodeada con sus brazos, mientras que la castaña lloraba en el pecho de su mejor amigo. ¿Por qué lloraba? Malfoy jamás le había dado esperanzas de nada, al menos no con palabras, pero los gestos que tenia con ella, su forma de actuar cuando los dos se encontraban a solas era diferente, como si en realidad le importara…

Hermione levanto su rostro prometiéndose a si misma, no llorar ni por Malfoy ni por nadie que no valía la pena. Aquel por quien lloras no merece tus lágrimas, ya que aquel que te ame, jamás te hará llorar, tu serás primero ante todas las cosas, primero desearía cualquier cosa antes que verte sufrir, tener la culpa de todo lo que pasa antes de que tu te sientas culpable. Ese es el verdadero amor según los filósofos, los libros que intentaban describir su significado y era más que obvio que Malfoy no era así. Pero sin embargo el amor tiene distintas formas de manifestarse y entre ellas se encuentra el odio, a veces para amar necesitas odiar, para después que te das cuenta que ya no lo tienes lo ames a tal grado de ya no querer despegarte ni un minuto de el. ¿Así serán las cosas con Malfoy, Tal vez se estaba precipitando y en realidad la castaña no significaba nada para el rubio o todo lo contrario. No lo sabría hasta que llegara el momento, pero ahora la pregunta es ¿Estaría dispuesta a esperar?

Harry la miro preocupado, no la soltaba, quería demostrarle que podía contarle todo; que jamás la defraudaría, que siempre estaría ahí para ella. Pero Hermione no hablo, su mirada estaba fija en el camino que el rubio había hecho para salir de la enfermería, el moreno lo noto, le dio un beso en la frente y la ayudo a recostarse en la cama para que descansara, no se movió hasta que hubiera quedado completamente dormida, volvió a besarle en la frente y con cuidado se levanto de la cama en donde reposaba y salio de ahí.

La tranquilidad y la oscuridad se podían encontrar en cada rincón del castillo, la cena en el gran salón se había suspendido y todos cenaban en sus salas comunes, extrañado por no encontrar ni siquiera la gata de Filch, Harry opto por irse al a sala de Gryffindor, ganas no le faltaban por ir a buscar en donde se encontraban los profesores para saber mas de lo que ocurría, pero sabia que eso seria imposible, al menos si tuviera su capa de invisibilidad y el mapa del merodeador.

Para su suerte, si es que lo era, no se topo con nadie desagradable, llego sano y salvo a su sala común, en donde esta hubiera estado completamente desértica de no ser por un pequeño bulto que se encontraba en uno de los sillones junto a la chimenea. Curioso como buen Gryffindor se acerco para ver de quién o qué se trababa, al irse acercando mas descubrió una melena pelirroja a lo que solo se le ocurrieron dos personas: Ron o Ginny, pero este primero fue descartado ya que el bulto era demasiado pequeño como para que se tratara de el. Cubierta por su capa, Harry tomo esta para destaparla y encontrarse con una placidamente dormida pelirroja. Lo primero que se le cruzo por la mente fue talvez que Ginny le estaba esperando o simplemente callo dormida. Ni el supo porque pero prefirió creer lo primero y así acomodándose para no despertarla, la coloco en su pecho para que siguiera durmiendo y el; no tardo mucho en caer rendido.

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La puerta de la sala común de Gryffindor se había cerrado tras su espalda mientras que el pelirrojo traía un sonrisa de oreja a oreja, la imagen que había visto segundos atrás le traía una gran felicidad, no solo por su hermana, sino también por su mejor amigo, necesitaba distraerse, pensar en otras cosas que no sea Voldemort, mortifagos, maleficios y esas cosas, un poco de amor no le vendría mal.

Pero aun así, aunque se sintiera feliz por ellos, esa felicidad no recorría todo su ser, la noche anterior Seamus le explico que Hermione estaba en la enfermería, desesperado intento salir de su cuarto y dirigirse a la enfermería, pero fue en vano ya que McGonagall había puesto un hechizo a la puerta en donde nadie podía salir solo entrar, se maldijo a si mismo. –"Al menos Harry estaba con ella"-. Pensó.

Ron intento abrir la puerta de la enfermería pero esta estaba cerrada, lo cual le extraño ya que aunque fuera sábado esta nunca la cerraban. Haciendo miles de intentos inútiles, el pelirrojo se dio por vencido y salio a los terrenos de Hogwarts. Los últimos seis años que había estado en ese lugar, nunca se había apreciado una tranquilidad como aquella, se podía respirar el aire puro acompañado de lleve brisa del lago y de los árboles de aquel bosque prohibido en donde, junto con Harry y Hermione había vivido experiencias; no muy agradables, pero aun así eso eran: experiencias, aventuras que gracias a ellas había aprendido a madurar, talvez no tanto como el moreno o la castaña, pero aun así las cosas ahora eran diferentes. Todo el tiempo le había reprochado a la vida todas aquellas cosas que no tuvo, hasta que se dio cuenta que todo eso solo eran cosas materiales que van y vienen, lo aprendió el día en que conoció a Harry, puede que no en ese mismo instante, pues tras ver al ojiverde enfrentarse innumerable de veces casi a la muerte se dio cuenta que lo importante de la vida, no era la fama ni la fortuna, sino la familia y los amigos y estaba mas que claro que Malfoy era un ejemplo de eso.

Probablemente una hora había pasado desde que había salido del castillo, se podían escuchar algunos movimientos dentro de este, tal vez el desayuno ya estaba servido. Giro la cabeza entorno al colegio pero sus piernas tardaron en responder, desde que llego había estado de pie, por lo que estas terminaron entumidas, rió para si mismo, miro por ultima vez el lago y se fue camino al gran salón. Si tan siquiera hubiera puesto mas atención a su alrededor se pudo haber dado cuenta que las cosas no son lo que parecen.

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Harry y Ginny desayunaban, cuando Ron llego, noto que su mejor amigo estaba mas que rojo mientras que su hermana parecía de lo mas normal.

-Te despertaste temprano Ron- dijo la pelirroja en cuando noto la presencia de su hermano.

-Si, es que dormí temprano y se me fue el sueño muy rápido- Ron lo podía dejar de ver a Harry con una sonrisa divertida, a lo que este se dio cuenta y lo miro confundido.

-¿Acaso tengo algo en la cara?- pregunto molesto

-No, para nada- respondió el pelirrojo rápidamente.

-¿No notan algo raro en el ambiente?- pregunto Dean acompañado de Seamus y Neville mientras se sentaban a lado de Ron, quien comenzaba a servirse unos cuantos huevos estrellados.

-Yo digo que desde ayer el ambiente esta raro- los seis Gryffindors voltearon hacia atrás, para ver la dueña de aquella voz; rubia y con su varita sosteniendo su larga cabellera, Luna Lovegood se encontraba parada frente a ellos con una copia del "El Quisquilloso" en su brazo derecho.

-Buenos días Luna- saludo Ginny

-¿No se han dado cuenta que no hay nadie de Slytherin por aquí?- continuo diciendo Seamus ignorando la presencia de la rubia. Nuevamente los seis incluyendo Luna voltearon hacia la mesa de Slytherin en donde esta estaba completamente vacía a comparación de las demás mesas que estaban llenas, al parecer nadie parecía notar la ausencia de los Slytherins.

-¿Creen que esto tenga que ver con el ataque de los dementores?- dijo Harry casi en susurro.

-No lo se- dijo Neville-. Pero si me preguntas si alguien los dejo entrar, ese fue Malfoy.

-¿Por qué lo dices?- pregunto Ginny

-Vamos Ginny- dijo Ron casi ofendido por la pregunta-. Estamos hablando de un Malfoy, todos sabemos que su familia esta a lado del "señor oscuro" y es mas que obvio que Malfoy esta siguiendo los pasos de su padre- terminando de hablar le dio una mordida a su pan de zanahoria.

-Pues te equivocas Ron- ahogándose, el pelirrojo dio media vuelta para encontrarse con Hermione, Ginny estuvo apunto de levantase y abrazarla pero al ver que tenia el enseño fruncido decidió desistir-. Malfoy no dejo entrar a nadie, el estuvo todo el tiempo conmigo ayer- Ron se volvía rojo, no se sabia si por el coraje o porque el pan de zanahoria se había ido por el camino equivocado.

-¿Cómo estas tan segura Hermione?- pregunto curiosa Luna

-Ya lo dije, Malfoy estaba conmigo ¿Verdad Harry?- Hermione miro al ojiverde pidiendo apoyo pero aunque Harry interpreto muy bien su mirada no encontraba razón alguna por la cual defender al rubio, era una tontería.

-Tal vez lo hizo sin que te dieras cuenta Mione- a Harry le dolió la forma en que su amiga le miraba-. No podemos descartar la idea de que haya sido Malfoy

Pasaron algunos días en los que Hermione solo les hablaba tanto a Harry como a Ron por los deberes, ambos no comprendían su forma de actuar, hasta la misma castaña no entendía porque había defendido a Malfoy de aquella manera, desde aquel día de la enfermería no se habían vuelto a ver, y para ser sinceros el rubio no había asistido a clases por lo que la rubia cada día se desesperaba mas, sabia que hacia una tormenta en un vaso de agua y que estaba llegando a su limite, pero quería verlo… necesitaba verlo…

No había pasado mucho tiempo desde aquella plática en el gran salón y mientras Hermione estaba en la biblioteca con la esperanza de ver a Malfoy, Harry y Ron se encontraban en la sala común haciendo los deberes de Snape, que con cada día que pasaba, este parecía no dar ninguna tregua con las tareas que dejaba.

-No entiendo como Hermione puede terminar todo tan rápido e irse a la biblioteca- dijo Ron estirando los brazos y mirando a Harry quien no despegaba la vista de su pergamino-. Cómo que últimamente se la pasa mucho tiempo en la biblioteca ¿No crees?

-Si tienes razón- por alguna extraña razón, Harry entendía las intenciones de Hermione, no sabia como actuaría si lo que estaba pensando era cierto y mucho menos si su mejor amigo se enteraba que Hermione y Draco se habían besado, era como si se lograra mezclar el agua con el aceite, algo imposible de ver claro esta-. Ya sabes como es, de seguro esta preocupada por los exámenes a pesar de haber empezado apenas el año.

Ron sabía que Harry tenía razón, pero había algo que le molestaba ¿Qué era? No lo sabía, de un tiempo para acá, no solo había un distanciamiento entre Hermione y ellos, sino también entre Harry y el, sentía que el ojiverde le ocultaba algo, y es porque, cuando salía el tema de la castaña, Harry siempre terminaba cambiando el tema o ignorándolo por completo.

-Ya termine Ron… iré a caminar un rato- saliendo por el retrato de la Dama Gorda, Harry dejo solo a Ron con sus pensamientos

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Miraba de reojo a todos lados mientras fingía leer un libro de aritmética. Hermione Granger estaba en todos lados menos en el libro que tenia enfrente de ella. Ocupaba el mismo lugar en donde había estado el rubio aquella noche con la esperanza de que al ojigris se le ocurriera aparecerse por ahí. ¿Por qué lo hacia? No ella misma lo sabia, y aunque ya se había detenido a pensar en eso poco a poco le importaba menos, su prioridad era poder hablar con el ¿De que? Otra pregunta a la lista.

Desde su lugar logro visualizar que Parkinson había entrado a la biblioteca, la distancia no era mucha, por lo que noto que había un nerviosismo en la pelinegra, paso, y vio que se refugio entre uno de los estantes frente a donde Hermione se encontraba, segundos después entro Zabini, un poco mas calmado y la castaña lo hubiera ignorando y seguir con sus asuntos si no hubiera notado que el moreno miraba hacia todos lados intentando localizar a alguien y cuando por fin logro ver a quien quería se dirigió al mismo lugar en donde Parkinson estaba.

Nuevamente la curiosidad la inundaba, tal vez podría averiguar algo de Malfoy, ellos dos conocían muy bien al rubio, además que ambos se veían muy sospechosos y su deber de prefecta le intuía a averiguar que era lo que pasaba, aunque claro, sus intenciones no eran específicamente esas.

Se acerco lentamente hacia ellos sin darse a notar, dio gracias a Merlín que la biblioteca estaba casi vacía y solo había unos cuantos alumnos de grados inferiores ajenos a lo que pasaba. Entre mas se acercaba lograba distinguir las voces de ambos Slytherins, hasta que llego a un punto, en donde les entendía claramente.

-No entiendo porque tiene que ser aquí Blaise- decía enojada la pelinegra mientras se movía de un lado a otro

-No seas tonta, casi nadie de Slytherin viene aquí, es mas fácil hablar

-Entonces ¿Cuál es la urgencia?- dijo resignada

-Eh logrado comunicarme con Draco- aquellas palabras hicieron que el corazón de Hermione diera un vuelco, intento tranquilizar su respiración ya que esta le impedía escuchar con claridad

-¿Con Draco? Vaya, hasta que se digna a hablar

-Sabes perfectamente que no se fue de vacaciones- Zabini lucia un poco molesto ante el cinismo de la Slytherin-. Que el tuvo que…

-¡Calla! Aunque aquí no nos escuche nadie no hay que confiarnos

-Esta bien- dijo intentando estar calmado-. El caso, es que no sabe cuando ira a regresar, parece que las cosas se complicaron

-¿Cómo que se complicaron?- la voz de Parkinson sonó sobresaltada

-Si, dice que se niega rotundamente a tu ya sabes que, pero no ve alguna posibilidad de salir de esta

-¿Qué piensa hacer?

-Por el momento seguir negándose, pero al parecer el ataque que ocurrió hace algunos días le callo como anillo al dedo

-¿Quieres decir que….

Un libro había caído, Hermione no pudo evitar asomarse mas para ver claramente las expresiones de ambos, los dos Slytherins se callaron inmediatamente y sin decir más salieron de la biblioteca.

Entonces Draco no se encontraba en el colegio sin o en otra parte, pero ¿Dónde? Hermione sabia que Malfoy no andaba en buenos pasos, pero ella estaba dispuesta a ayudarle aunque este quisiera o no. Al parecer el fin de todo se acercaba….

Perdón! A todos! Pero e estado un poco enfermita y la escuela no me esta ayudando mucho con tantas tareas que me deja, que al parecer todos mis maestros se pusieron de acuerdo para ponernos exámenes así que plis sean pacientes conmigo y no se si fue para ustedes este capitulo un poco aburrido pero bueno…. Fue lo mejor que puede hacer U nos vemos!

DEJEN REVIEWS!