CAPITULO 7

Mí querida Candy:

Mañana parto de viaje no puedo verte partir con el, quiero que seas feliz y no pienso ser un obstáculo.

Perdóname queme vaya despidiéndome así pero te amo tanto que moriría al verte partir en brazos de otro.

¡Se muy feliz!

Siempre tuyo

William Albert Andrew

¡Oh Candy tu quieres al señor William y el cree que te quedaste con el señor Granchester! Tengo que avisarle lo que ha pasado no consigo que reacciones y temo que hayas entrado en estado de shock como cuando murió Anthony.

Por otro lado en las oficinas de los Andrew, Albert se encontraba terriblemente triste. Y estaba hablando con George:

Tú crees que la mejor solución es dejarla ir sin luchar.

Que voy a luchar George ella lo quiere a el lo beso yo lo vi – respondió abatido.

Si pero también dices que después te busco, te llevo a tu cuarto y te beso apasionadamente

No lo se George ya no se nada, esta es la mejor decisión no podría verla partir de nuevo, ya lo soporte una vez cuando había perdido la memoria no creo que pueda dos veces!

En ese momento sonó el teléfono contesto:

- Sr. William?

- Si Dorothy ¿pasa algo? – preguntó preocupado por el tono de voz de la doncella.

- Si Sr. William, la señorita Candy esta mal se desmayo y no reacciona.

- Pero ¿Cuándo? ¿Como se desmayo?

- Cuando recibió su nota señor

- y el sr. Grandchester?

- Se ha ido antes de que pasará todo esto

- Queeee voy para allá de inmediato - decía Albert angustiado - mientras tanto llama a un medico Dorothy

Albert llego enseguida al lado de Candy , la estaba revisando el médico. Cuando termino su examen le dijo:

La señorita ha recibido una impresión muy fuerte, su salud esta perfecta el único problema es que no quiere despertar, tiene una tristeza inmensa.

Oh no doctor y ¿Cómo podremos ayudarla? – preguntó el rubio angustiado.

Haciéndola querer vivir de nuevo y con mucha paciencia

Muchas gracias doctor - le pago sus honorarios y el doctor se retiro

Una vez se fue Albert pego a la pared en pleno pasillo y dijo en voz alta - ¡otra vez te ha hundido! ¿Tanto lo amas Candy?

Si lo ama mucho dijo Dorothy

Dorothy ¿A qué te refieres?

A que la señorita Candy ama muchísimo al hombre que la puso así – afirmó la doncella.

El sr. Grandchester querrás decir, pero ¿Por qué se fue ahora si venia decidido a llevársela? – no entendía nada de lo que estaba pasando.

El Sr. grandchester se fue por que así se lo pidió la señorita, ellos se despidieron para siempre señor

Queeeee

Si Sr. la señorita esta así por usted! Cuando leyó su nota se desmayo

Que Dorothy eso no puede ser cierto – no podía creer lo que estaba escuchando tenía que ser un sueño.

Si Sr. es cierto ella lo escogió a usted – afirmó Dorothy.

¡Oh Dios mió pero que he hecho! - corrió a la habitación de Candy se sentó a su lado tomo su mano y empezó a hablarle:

Princesa perdóname yo no sabía que tu me amabas, por favor reacciona no me iré a ningún lado yo lo que quiero es estar contigo. Te amo con locura desde el primer día que te vi por favor reacciona si no reaccionas yo moriré - El empezó a llorar y pequeñas lágrimas caían sobre la mano de Candy

Repitió y repitió lo mismo durante horas, el cansancio estaba haciendo mella en el, tenia la cabeza sobe su regazo y repitió la frase de nuevo.

- yo también te amo – escucho de pronto, levanto su cabeza rápidamente y se encontró con esos ojos esmeralda llenos de lagrimas.

Creo que yo también te amo desde hace mucho tiempo, solo que nunca lo vi.- continuo la joven emocionada de tenerlo allí junto a ella.

Pero y Terry - pregunto él confundido.

Albert, Terry fue un hermoso amor de juventud, me he dado cuenta de que no lo amaba tanto como pensaba – respondió la joven pecosa.

Y eso ¿Por qué?

Por que creo que cuando fui a Nueva York ya estaba sintiendo algo muy fuerte por ti, además si lo amara tanto como te amo a ti no lo hubiera dejado así por nada del mundo, hubiera buscado otra solución – afirmó mirándolo profundamente a los ojos.

Que feliz me haces con estas palabras, nunca pensé que corresponderías a mi amor.

Ella tomo su rostro entre sus manos y le dijo - es así mi querido príncipe te amo tanto que moriría si me dejas - lentamente se acerco para darle un beso en los labios.

El lloraba de felicidad a la vez que correspondía al beso cada vez más apasionadamente- ¡la mujer que amaba era de el solo de el! No podía creerlo.

Candy ¿quieres ser mi novia? Quiero que seamos una pareja- pregunto parando por un momento el beso.

¡Claro que si, nada deseo mas! – respondió feliz - Pero quiero pedirte una cosa

¿Qué princesa?

Que ni la tía ni nadie sepa de lo nuestro, quiero haber acabado mi preparación cuando lo sepa, además de que se que se va a oponer – agacho la mirada cuando dijo esto último sabía que no le gustaría ella para él.

Candy creo que tienes razón pero recuerda que yo soy la cabeza de los Andrew y decido lo que yo quiero – le dijo tomando su barbilla con una de sus manos levantando su rostro para que lo mirara a los ojos -¿Pero entonces no se lo quieres decir a nadie ni a Annie ni a Archie?

No mi amor quiero que sea un secreto, si alguien mas que nosotros los sabe tarde o temprano llegara a oídos de la tía abuela.

Muy bien preciosa tus deseos son órdenes para mí, aunque no niego que me encantaría gritar a los cuatro vientos que esta mujer tan maravillosa y que tanto amo me corresponde- era tan feliz que dudaba que la gente no se fuera a dar cuenta.

A mi también me encantaría pero quiero estar a la altura de las circunstancias y de ti

Candy tu estas a mi altura como dices eso – la reprendió el joven.

Entiéndeme Albert , eres un hombre muy importante y necesitas una mujer preparada para ello a tu lado – dijo tratando de hacerlo comprender.

Pequeña yo solo quiero que seas tú misma, pero se hará como tú digas -concedió al fin.

Se acerco a ella la tomo de nuevo entre sus brazos y la beso, primero suavemente pero poco a poco el beso se fue tornando mas apasionado dando rienda suelta a todo lo que sentían. Un escalofrío en el cuerpo de Albert lo hizo reaccionar sabía que de continuar así la haría suya y no sabía si Candy estaba preparada para ello o si querría así que se alejo lentamente mientras le daba mil besitos por toda su cara - solo quería comprobar que lo de ayer no fue un sueño - dijo con una sonrisa pícara dibujada en su rostro.

Claro que no - dijo Candy sonrojándose muchísimo - Pero Albert ¿Por qué bebiste tanto anoche? tu no sueles beber – preguntó tratando de entender lo que había pasado la noche anterior.

Princesa yo vi cuando Terry te beso y no pude soportarlo me sentía morir , no quería pensar.

Tu ¿nos viste?- le preguntó la enfermera - pero ¿No viste lo que paso después? – preguntó comprendiendo el por qué de su reacción.

Candy eso ahora no importa, yo ahora se que me quieres y es todo lo que necesito saber - dijo dándole un pequeño beso en los labios - Bueno princesa te dejo descansar y yo haré lo mismo ha sido un día lleno de emociones - Decía mientras se acercaba a la puerta.

Si ha sido un día muy difícil pero maravilloso - exclamó con una gran sonrisa. Pero una sombra de tristeza cruzo su rostro - ¿Cómo estará Terry? Pensó.

Albert como siempre adivinando sus pensamientos le dijo - el estará bien Candy tarde o temprano lo comprenderá no te preocupes.

Lo se Albert!

Bueno pequeña buenas noches, te amo – se despidió y le lanzo un beso desde la puerta.

Yo también te amo buenas noches – se despidió también ella con una gran sonrisa.

Mañana te despertaré como siempre – dijo por último y salió de la habitación mas feliz que nunca.

Pasaron las semanas y esta pareja de enamorados se encontraban cada vez mas unidos, compartían hermosos paseos, cenas, en fin todo momento que pudieran. Candy seguía con sus estudios y poco a poco le iba tomando gusto. Por su parte Albert había mejorado mucho en los negocios, el tener a Candy a su lado le estaba dando una fuerza muy grande.

Era muy temprano por la mañana, como todos los días Albert se dirigía a despertar a Candy, cual fue su sorpresa cuando entro en el dormitorio y no la vio en la cama, se acerco a la puerta del balcón a ver si ella estaba allí y de repente sintió unas manos tapando sus ojos.

¡sorpresa! Hoy me he levantado antes que tú

Vaya sorpresa - decía Albert muy nervioso ya que podía sentir todo el cuerpo de Candy muy pegado a su espalda - Nunca pensé que mi dormilona podría ganarme jajaja

oh Albert no soy tan dormilona - contestó sonrojada.

El se giro y la tomo entre sus brazos - No te avergüences me gustas tal y como eres. O es que no te has dado cuenta que solo vivo para ti - Le aseguró mirándola intensamente a los ojos.

¡Tu eres todo para mi Albert nunca pensé que se podría amar tanto! - Le dio un pequeño beso en los labios -Bueno vamos a desayunar que se nos hace tarde - decía ella al tiempo que se desprendía del abrazo y se dirigía a la puerta.

Albert en ese momento pudo ver lo hermosa que estaba llevaba un traje sastre color azul cielo que ajustaba muy bien su cintura y sus caderas las cuales veía muy bien en ese momento, además de ver sus bien torneadas piernas junto con ese cadencioso movimiento de su andar. Se estaba volviendo loco de pasión por ella. Se acerco a ella y la abrazo por atrás poniendo una mano en la puerta para que ella no pudiera abrirla.

Me estas volviendo loco - le susurro al oído.

Candy sintió como un calor recorría su cuerpo - eso ya lo se - le dijo picaramente.

Como sigamos así no se si resistiré la tentación – comentó el joven mientras besaba su cuello.

Candy se sentía en otro mundo lleno de sensaciones nuevas que no quería que acabaran, pero eso no estaba bien! Se desprendió de su abrazo y le dijo -tendrá que resistir señor Andrew algún día podremos… - no pudo acabar estaba roja como un tomate.

el la beso tiernamente y le dijo - ¡será cuando tu quieras Candy! - La tomo de la mano y salieron de la habitación camino al comedor para desayunar.

Candy tengo algo que decirte o mas bien pedirte - decía muy serio gesto que preocupo a Candy

¿Qué pasa? no me angusties ¿Por qué te pones tan serio?

Mira Candy como sabes hace poco que me hice cargo de los negocios de los Andrew, estos negocios abarcan muchas ciudades las cuales tengo que visitar para ponerme al corriente de esos negocios y me gustaría hacer todo eso antes de tu presentación para después tener tiempo para nosotros .Mi viaje duraría hasta tu presentación – le contó el joven tomando sus manos entre las suyas.

¡Oh Albert te vas! – exclamó la joven llorando, se sentía morir no podría estar sin verlo tanto tiempo, ¿Por qué siempre la vida la separaba de los seres que amaba? ¿Por qué no podía ser simplemente feliz con el? Se preguntaba abatida.

CONTINUARA…..

Espero les guste, espero todos sus comentarios.