CAPITULO 8
Mira Candy como sabes hace poco que me hice cargo de los negocios de los Andrew, estos negocios abarcan muchas ciudades las cuales tengo que visitar para ponerme al corriente de esos negocios y me gustaría hacer todo eso antes de tu presentación para después tener tiempo para nosotros .Mi viaje duraría hasta ese día – le contó el joven tomando sus manos entre las suyas.
¡Oh Albert te vas! – exclamó la joven llorando, se sentía morir no podría estar sin verlo tanto tiempo, ¿Por qué siempre la vida la separaba de los seres que amaba? ¿Por qué no podía ser simplemente feliz con el? Se preguntaba abatida.
Pequeña - Albert limpió sus lágrimas con las yemas de sus dedos - no llores sabes que ¡eres mas bonita cuando ríes que cuando lloras! No te pongas triste tan pronto aun no he acabado
¿Hay mas? - Preguntó sorprendida
Si Candy yo no podría vivir tanto tiempo sin ti, así que me gustaría que vinieras. He hablado con George y hemos buscado una ciudad en el punto medio de todas las que tengo que visitar para establecer unas oficinas. Tu podrías quedarte allí y seguir tomando tus clases, además hay un hospital para niños que aceptaría tu ayuda como voluntaria siempre que quieras. No quiero que te desprendas del todo de tu vocación
Oh Albert a la tía no le va a gustar nada que viajemos juntos - dijo preocupada
No me importa lo que piense, pero sabiendo que tu no quieres que sospeche nada de nosotros he pensado decirle que tu iras a Philadelphia a estudiar un curso nuevo de enfermería que te tendrá allí hasta tu presentación.
Sobre mi solo le diré que iré de ciudad en ciudad no le contaré lo de mi oficina en Philadelphia así no sospechará nada ¿Vendrías conmigo Candy? me siento morir solo de pensar en que podríamos estar lejos mucho tiempo - dijo con una mirada de suplica.
Por supuesto que iré contigo me parece muy bien como lo has planeado todo, además yo tampoco podría vivir sin ti – respondió con una gran sonrisa- Y ¿donde viviremos, que haremos?
Mandare a George a que busque una pequeña casa donde podamos vivir como en los viejos tiempos Candy! - Decía muy feliz - a su vez te inscribirá en una academia para señoritas de mucho renombre que hay ahí, el sr. Leeton viajara con nosotros y te seguirá dando clases.
Muy bien Albert - exclamó mientras se abalanzaba sobre su cuello - estoy muy feliz. Me encanta la idea ¿Cuando nos iremos?
La próxima semana. Muchas gracias princesa, se que no es correcto pedirte todo esto pero te necesito como al aire que respiro - la beso en los labios con muchísimo amor y se separaron poco a poco.
No te preocupes, me encanta que me lo hayas pedido. Tendré todo listo para nuestro viaje. Ahora apresúrate que vas a llegar tarde, además mi profesora no tarda!
Si Candy ya me voy - decía poniendo un puchero al cual Candy respondió con un beso
Jajaja si siempre me vas a dar un beso cuando ponga un puchero los voy a poner todo el tiempo.
¡Albert ! - Le dijo Candy sonrojada
Jajaja te amo princesa – era tan feliz a su lado.
Y yo a ti mi amor – contestó sin pensar si quiera.
¿Como has dicho?
Mi amor, ¿no te gusta que te llame así? - decía mientras bajaba la mirada
El levanto su barbilla con sus dedos para que lo mirara a los ojos - Nada me gusta mas que ser tu amor y que me lo digas - La beso brevemente.
Bueno ya vete que no llegas!
Si ya me voy - decía pero no quería soltarla
Jajaja vamos Albert te veré a la hora del almuerzo – se desprendió del abrazo
Ok hasta luego princesa
Hasta luego mi amor
Albert estaba feliz, ella había aceptado irse con el!!! Ahora hablaría con George para arreglarlo todo, quería que todo estuviera perfecto para Candy
Cuando Candy estaba esperando al sr. Leeton para su clase Dorothy le aviso que le había llegado algo. Era un enorme arreglo de tulipanes rojos y ella sabía perfectamente quien se lo había mandado
Princesa:
Muchas gracias por aceptar mi propuesta.
Me haces el hombre mas feliz del mundo con tu amor.
Te ama con locura
Tu príncipe
Candy sonrió beso la tarjeta ¡Cuanto amaba a ese hombre! Y así volvió al salón para continuar sus clases.
Cuando estaban almorzando fueron interrumpidos por una llamada de teléfono, cosa que molesto mucho a Albert no le gustaba que lo interrumpieran cuando estaba con Candy.
Pero ¿Quién es Dorothy? he dicho que no quiero que me interrumpan a la hora del almuerzo.- Dorothy era la única persona que entraba cuando estaban juntos ya que no querían que el resto de la servidumbre supieran de lo suyo
Señor es que es una llamada muy importante es la señora Elroy
y ahora ¿que querrá? - preguntó muy molesto el señor de la casa.
cariño no te enojes anda atiéndela yo espero.
Al cabo de unos minutos Albert volvió con una cara rara
¿Qué pasa mi amor que quería la tía abuela? - Decía Candy preocupada no le gustaba la cara de su novio.
mmm pues que mañana llega de Chicago junto con Archie a pasar unos días en lo que me voy. Además también vienen los Leegan a quedarse a su residencia de Lakewood – le contó con un gesto de disgusto, no le gustaba que viniera la tía y menos los Leegan no quería que molestaran a Candy.
¿Qué?- Oh no puede ser ahora no iba a poder pasar todo el tiempo con Albert! Se puso muy triste
El al ver su expresión acaricio su mejilla y le dijo - no te preocupes pequeña solo será una semana, aunque me dolerá mucho no despertarte en las mañanas, pero ya buscaremos la forma de pasar tiempo juntos – el también estaba triste le encantaba vivir así sin nadie observándolos o criticándolos, demostrándose su amor a cada momento.
oh Albert pero ¿que haremos sobre mis clases las tía abuela piensa que sigo siendo enfermera?
No te preocupes esta semana las tomaras en un privado en mis oficinas a ella le diremos que te diriges al hospital cercano, hablare con George para que arregle todo y hable con el hospital por si ella pregunta.
Ok - de repente le salto un pensamiento ¡oh no los Leegan vienen también! no quería tenerlos cerca tenía miedo que trataran de separarlos.
Albert leyó sus pensamientos y dijo- Candy nadie cambiará lo que siento por ti te amo no lo olvides, con respecto a ellos no te preocupes me mantendré cerca. Solo que tendremos que ser muy discretos para que no sospechen nada sobre nosotros.
mi amor muchas gracias – la sonriso volvió a su rostro.
¿Por qué?
Por quererme y conocerme tanto, eres la única persona que sabe lo que pienso y lo que siento sin tener que decirlo
El solo la beso por respuesta- Hablare con George me tomaré el resto de la tarde libre para estar juntos , así aprovecharemos estos últimos momentos de libertad!
¡que bien mi amor! - dijo abrazándolo
Pasaron la tarde paseando por el bosque, platicando, besándose, prodigándose caricias y te amos, se sentían tan bien juntos incluso muchas veces no necesitaban hablar tan solo estar así juntos. La noche llegó rápidamente y estos enamorados estaban despidiéndose en la puerta del dormitorio de ella
Candy la he pasado estupendamente! - Decía con una gran sonrisa mientras la abrazaba, sus ojos azules como el cielo reflejaban toda su alegría
¡Yo también! Pero será mejor que descansemos mañana será un día difícil no atenderemos nuestras obligaciones pero llegará la tía abuela y no va a ser fácil - decía un poco apesadumbrada
Princesa no te preocupes no permitiré que te lastime con sus desaires! – la animaba mientras la acercaba a su pecho y acariciaba sus cabellos
Mi amor contigo no tengo miedo a nada, es solo que es una situación difícil – afirmó devolviéndole el abrazo y acariciándole la espalda.
Pequeña ya veras que todo saldrá bien – levanto su rostro con sus manos y le dió un tierno beso en los labios.
¡Ahora si vamonos a dormir!
El la miro con una chispa en sus ojos. -No veo llegar el día de dormir a tu lado y algo mas.. - le susurro al oído
Candy se sonrojo muchísimo y dijo- yo tampoco- separándose de él y metiéndose rápidamente en su dormitorio.
Albert se quedo sonriendo en el pasillo esa mujer sin duda era muy especial ninguna otra mujer lo besaría como ella lo hacía, ni expresaría sus sentimientos como ella en esa época y eso le encantaba, le encantaba que ella tuviera un espíritu tan libre como el de el.
La hora en que la tía abuela y Archie llegarían se acercaba. Dorothy subió a buscar a Candy por órdenes de Albert. Ese día la joven pecosa se había esmerado en su arreglo no quería que la tía abuela tuviera nada que decir sobre ella. Se había puesto un hermoso vestido color beige de gasa que caía pegado a su cuerpo llegando hasta por debajo de la rodilla, las mangas eran 3 cuartos ya que en esas fechas empezaba a correr un ligero aire fresco, se había puesto unos zapatos de tacón del mismo tono y había recogido su cabello formando una cascada de rizos que caían a su espalda. Como joyas solo llevaba unos aretes de oro con un diamante que le había regalado Albert en su anterior cumpleaños.
Bajo las escaleras y su amado la estaba esperando abajo, el llevaba un traje azul oscuro con una camisa azul claro ¡se le veía tan apuesto y varonil en ese traje! Pero sobre todo ese color resaltaba esos bellos ojos que daban luz a los días de Candy.
Cuando la vio sonrió ampliamente estaba orgulloso de que la hermosa mujer que tenía delante lo amaba, no cabía duda que la tía se sorprendería Candy ya no era mas un niña, era una hermosa jovencita.
La beso en los labios aprovechando el momento ya que no sabía cuando podría volver a hacerlo.
Te amo Candy todo saldrá bien y pronto estaremos en Philadelphia - le decía con una amplia sonrisa
yo también te amo
Ya se aproxima el auto- anunció Dorothy, por lo que Candy en un impulso lo beso rápidamente, el sonrió y le ofreció su brazo.
Ambos salieron a recibir a la tía abuela y a Archie. Cuando bajo del auto la tía abuela miro muy sorprendida a Candy no sabía que estuviera ahí y algo no le gustaba de eso.
CONTINUARA…..
Espero les guste, espero todos sus comentarios.
