CAPITULO 9

Ambos salieron a recibir a la tía Abuela y a Archie. Cuando bajo del auto la Tía Abuela miro muy sorprendida a Candy no sabía que estuviera ahí y algo no le gustaba de eso.

Buenos días Tía - decía Albert al tiempo que besaba su mano

Buenos días William por lo que veo Candy esta aquí - la miro con desprecio cosa que crispo los nervios de Albert pero haciendo gala de su sangre fría se controlo y le dijo:

Si Tía le recuerdo que es mi pupila tiene que estar donde yo este.

mmm pero estaban aquí solos eso no esta bien William - decía con enfado

No sabía que para que un tutor estuviera con su pupila hiciera falta tener una chaperona pero aun así estaba toda la servidumbre y George.

Para ustedes si hace falta una chaperona – sentenció al fin se giró hacía la joven y la miro con desden -hola Candy

Hola Señora Elroy – respondió al saludo al tiempo que le hacía una reverencia, ella siguió de largo. Candy sintió una punzada de dolor pero Albert le apretó la mano para darle ánimo y se sintió mejor.

En ese momento Archie se acercó a saludarlos, vio a Candy estaba increíblemente bella se había convertido en una hermosa joven que dejaba sin aliento a cualquier hombre, ya no tenía aquella mirada triste de la ultima vez que la vio al contrario tenia una mirada que nunca había visto en ella. Se dio cuenta por el loco palpitar de su corazón al verla que lo que sentía por ella no había cambiado en esos años, aun sabiéndose no correspondido.

- Hola Tío - dijo sonriendo dándole la mano.

- Hola Archie que gusto verte.

- Hola Candy - ella se acerco y lo abrazo

- Hola Archie ¡cuanto tiempo sin verte! ¿y Annie? – lo saludó la chica feliz.

- Ha venido también esta en su casa de Lakewood mañana se pasará por aquí estará muy feliz de verte – respondió el joven mirándola con dulzura.

- y yo a ella

Cuando entraron a la mansión la Tía Abuela le dijo a Albert que quería hablar con el en la biblioteca en ese momento. A Candy le temblaron las piernas, Albert apretó fuertemente su brazo, y la miro a los ojos diciendo todo con ellos" te amo no te preocupes" Candy asintió.

Ahora vuelvo – se despidió el cabeza de familia.

Hasta ahora Tío

Candy y Archie se quedaron platicando en la entrada, el le estuvo contando que estaba estudiando administración de empresas en la universidad de Chicago y que le gustaba mucho. Candy por su parte dijo lo que había quedado con Albert

Mientras tanto en la biblioteca

William pero como es que la traes aquí sin supervisión nunca he entendido tu capricho por esa… no continuo su frase

Tía no te atrevas a insultarla, no tolerare mas desprecios hacia Candy, a la mínima que vea se la verán conmigo – la amenazó.

¿Me estas amenazando por esa William? – la anciana se sentía ofendida, no podía creer que su sobrino le hablara así.

Tómalo como quieras Tía es mi protegida y soy yo quien debe velar por ella y su bienestar. Además no te preocupes Candy solo estará una semana mas por aquí no tendrás que convivir mas con ella - dijo con unos ojos llenos de fuego, le enfurecía como hablaba de Candy pero no podía demostrar lo que sentía por ella podían tomar represalias contra ella, todo lo sabrían a su debido momento

¡Eso si que no William no permitiré que ella viaje contigo! – sentenció muy enfadada la señora.

No va a viajar conmigo Tía, Candy va a hacer un curso de enfermería a Philadelphia estará allí año y medio, es solo casualidad que nuestras fechas de salida coincidan, aunque me alegro de esta coincidencia así estaré para ver que la traten como se debe, al fin y al cabo ella es la única heredera de mi fortuna - dijo firmemente.

Una heredera que no se lo merece William. Pero es que sigue con esas ideas de ser enfermera, eso no esta bien ella es una Andrew y debe de respetar su apellido. Además no podremos casarla con un hombre a su altura con esas ideas que tiene

A Albert lo recorrió un escalofrió, se estaba llenando de celos - Candy con otro hombre ¡eso nunca! – pensó Por eso tenia que ser cauteloso para que no pudieran evitar que ella se convirtiera en la señora Andrew sabía muy bien que la Tía sería capaz de todo para evitarlo.

No te preocupes Tía - dijo fríamente sin verla a los ojos para que no pudiera ver sus emociones - Candy es consciente de sus obligaciones y la he convencido de que se haga su presentación dentro de año y medio cuando acabe sus cursos. Además así estaré yo de vuelta para aprobar a cualquier muchacho que quiera cortejarla - Cosa que no permitiré - pensó para si

Bueno William esto no me gusta nada pero si tiene que ser así, asi será.

Tía le pido que sea amable con ella hágalo por mi no me gustaría estar disgustado con usted – le pidió Albert aprovechándose del gran cariño que la anciana le tenia.

Haré un esfuerzo gracias a Dios es solo una semana – le concedió al fin - lo haré pensó por que lo quiero mucho es mi sobrino favorito pero solo por eso

Albert salió de la biblioteca y se encontró a Candy hablando con Archie, algo en la mirada de el hacia su novia no le gusto, pero borro sus pensamientos con un es simple cariño de primos han compartido mucho.

Así paso el día almorzaron y cenaron con la Tía Abuela, la cual se comporto bastante bien con Candy. En ese momento se encontraban hablando en la biblioteca Candy, Albert y Archie.

Es bastante tarde y estoy un poco cansado por el viaje creo que me iré a dormir - Dijo Archie mientras bostezaba

Ve Archie nosotros al rato te alcanzamos tengo que hablar con Candy de unos detalles de su viaje - le dijo Albert

Candy lo miro sorprendida - si Archie que tengas buenas noches nos veremos mañana!

Buenas noches – se despidió el joven saliendo del lugar.

Archie salio de la biblioteca dejándolos solos. Albert se acerco y cerro la puerta con llave, después la tomo entre sus brazos.

Cuanto he extrañado tenerte así cerca - le decía

Albert tu crees que no se darán cuenta que nos amamos – preguntó la verdad le parecía increíble que nadie pudiera ver en ella ese inmenso amor que sentía por él.

Claro que no siempre han sabido que nos tenemos un cariño muy especial que no pueden descifrar -le respondió al tiempo que la guiaba a sentarse en el sillón que estaba frente a la chimenea sentándose junto a ella, una vez ahí la abrazo y Candy se coloco sobre su pecho. Se sentían tan bien juntos

¿Qué quería hablar contigo la Tía Abuela? seguro te regaño por que yo estaba aquí - dijo la joven preocupada

Candy a mi nadie me puede regañar por lo que hago soy un hombre, además soy el cabeza de los Andrew y la Tía tiene que aprender a respetar mis decisiones o tendré que hacerla ver mi autoridad - decía muy serio mientras acariciaba sus cabellos.

¡Albert tu no eres asi! – exclamó sorprendida ante sus palabras.

Candy créeme que no me gusta ser así, pero el ser el cabeza de familia a veces me obliga a imponer mi autoridad

En ese momento Candy lo miro a los ojos -Mi amor no sabes cuanto te amo, eres un hombre maravilloso

Quedaron muy cerca y el empezó a besarla suavemente pero su cuerpo le pedía mas por lo que empezó a besarla apasionadamente. Candy respondía con fervor a ese beso, él pudo sentir la humedad de su lengua y exploro toda su boca, al tiempo que acariciaba su espalda. Ella por su parte había rodeado su cuello con sus brazos y estaba acariciando su nuca.

A Albert le encantaba lo apasionada que era su amada - sin duda será así en todos los aspectos- pensó y eso lo hizo aminorar la pasión de ese beso muy a su pesar tenia que dejarlo ahí.

Se separo un poco de ella y sin dejar de abrazarla le dijo

Creo que debemos parar no creo que este sea el lugar adecuado Candy

oh mi amor - decía Candy muy sonrojada - yo…

shh mi amor no te sonrojes el que nos amemos y queramos demostrarnos nuestro amor no es de avergonzarse. Yo se que esta sociedad tiene mil tabúes acerca de la relación de un hombre y una mujer, pero yo quiero que tu lo veas como algo bello, puro y deseable por que no - dijo sonriendo picaramente antes este último comentario.

Albert yo lo veo así pero a veces pienso que hago mal en pensar de esta forma ya que no es lo que me han enseñado, pero mi mente y mi alma me dicen que esta bien lo que deseo - decía aun un poco sonrojada - es solo que creo que todavía no estoy preparada…

Princesa sucederá cuando sea el momento adecuado y tu estés a gusto, ahora relájate y vive el momento ¿si? – le pidió el joven.

si Albert ¡te amo mucho! – no se cansaba de decírselo a cada momento.

Y yo a ti princesa - le decía mientras se levantaba y la ayudaba a hacer lo mismo, al llegar a la puerta la abrazo y le dijo - será mejor que subas sola para que no sospechen yo subiré en un rato ¡alguien puede vernos!

Si mi amor, mañana ¿como haremos para que vaya a tu oficina?

Mira Candy para que no sospechen nada he dispuesto un chofer que te lleve yo iré con George así no verán que nos vamos juntos. Pasara por ti a las 9:30 para que estés a tiempo para tus clases. Recuerda que el desayuno es a las 8:00 no hagas esperar a la Tía ya sabes como se pone - le decía mirándola tiernamente a los ojos.

No te preocupes intentare estar a tiempo, aunque sin que tu me despiertes no me va a gustar tanto despertarme – se quejó haciendo un puchero que a su príncipe pareció adorable.

Oh pequeña créeme que a mi tampoco me va a gustar pero para asegurarme que te levantes a tiempo le he avisado a Dorothy que despierte a mi pequeña dormilona jajaja

Jajaja no pierdes oportunidad de burlarte eh - decía con un gesto de enojada

No te enfades mi amor – le pidió mientras la besaba

No podría enfadarme contigo aunque quisiera, tienes mucha suerte- ahora lo beso ella y se desprendió de su abrazo - soñare contigo, hasta mañana

Yo también soñare contigo aunque eso signifique dormir con las ventanas abiertas - dijo al tiempo que volvía a aparecer en su rostro esa pícara sonrisa.

¡Oh Albert eres un atrevido! - dijo besándolo- hasta mañana mi amor

Hasta mañana princesa.

A la mañana siguiente Dorothy la despertó, se arreglo rápidamente y bajo a la hora en punto a desayunar. Había escogido para esa ocasión un hermoso traje de chaqueta negro con unas líneas muy delgadas rojas y una camisa roja haciendo juego, el pelo lo llevaba sujeto con dos prendedores a los lados y el resto lo llevaba suelto

Buenos días – saludó entrando en el comedor.

Buenos días Candy - la Tía Elroy no pudo disimular su agrado de que esa chiquilla dormilona haya llegado a tiempo al desayuno

Buenos días Candy - dijo Albert mirándola de reojo, ella no lo miro si quiera intentaban no mirarse para que no pudieran ver el amor en sus ojos.

Buenos días prima te ves preciosa esta mañana – la saludó Archie con una sonrisa.

Gracias Archie

Desayunaron platicando amenamente los tres, la Tía Elroy no intervino en la conversación simplemente escuchándolos. Cuando acabaron Albert se levanto

Bueno me voy a la oficina tengo mucho trabajo, espero que se encuentre a gusto Tía - decía al tiempo que le besaba la mano como despedida, era un hombre muy caballeroso, hizo lo mismo con Candy muy a su pesar - Espero que tengas un buen día en el hospital, creo que ya te tienes que ir si no llegarás tarde.

Si voy a buscar mi bolso a mi cuarto y me iré inmediatamente, seguramente el chofer me estará esperando – respondió la joven al tiempo que se levantaba de la mesa.

Bueno Archie que tengas un buen día - se despidió Albert

Con permiso me retiro que tengan un buen día - dijo Candy y fue a su cuarto a por su bolso

Cuando bajo Albert ya se había ido para no levantar sospechas y ya estaba ahí el chofer esperándola. Subió al auto y minutos mas tarde llegaron a las oficinas de los Andrew. Su amado príncipe la estaba esperando en la puerta, le ofreció su brazo y le mostró las oficinas

Buen día George - saludó Candy

Buen día señorita es un placer tenerla por aquí, si me disculpa se ve particularmente hermosa esta mañana

Muchas gracias George

Señor William ¡ya ha subido¡

Sí, hasta que te diste cuenta que estaba aquí jajaja

Señor con una belleza como la de la señorita cualquiera se distraería ¿no? - Dijo George tratando de molestar al rubio.

¿Esta todo preparado? - dijo Albert sonrojándose ligeramente y haciendo caso omiso de la intenciones del comentario de George.

Si señor – respondió su mano derecha con una sonrisa.

Entraron a un amplio despacho decorado con finísimos muebles, estaba lleno de papeles, percibió un olor que conocía muy bien así que en seguida supo que era el despacho de Albert. El la guió a una pequeña puerta en el lado izquierdo, al entrar se encontró con otro despacho, tenia su escritorio, una mesa con 4 sillas y unos estantes con libros que a el le gustaba leer, por lo que se imaginó que era el privado de Albert. Pero se sorprendió muchísimo al ver al fondo de esa habitación y ver un sillón frente a una chimenea ya encendida y encima de ella un retrato de ¿ella?

¡Albert tienes un retrato mió! – dijo sorprendida.

Si pequeña, este es el sitio donde trabajo usualmente aquí solo puede entrar George, en el otro despacho recibo a mis visitas. No podría sentirme a gusto aquí sin ti así que mande hacer un retrato tuyo a partir de una fotografía que tenia de cuando vivíamos juntos en Chicago.

¡Oh Albert! - Candy estaba muy emocionada no podía creer que el la amará tanto y la tuviera tan presente.

El la abrazo y la beso - Candy por que te sorprendes tanto siempre te he amado y necesitaba verte de alguna manera ¡no soporto tenerte lejos!

Es solo que me siento muy alagada - Se puso de puntitas y lo beso - te amo mas que a mi vida William Albert Andrew - dijo mirándolo a los ojos. Después continuó observando el privado, vio que había 2 jarrones con tulipanes rojos en la habitación - ¡Mi amor pusiste tulipanes aquí!

Claro princesa es nuestra flor ¿no? Quería que te sintieras a gusto tomando tus clases aquí

Pero Albert tu trabajas aquí no quiero molestar – dijo preocupada.

Cariño tu no molestas, mira este es el mejor sitio por que aquí nadie entra además por la hora a la que has llegado nadie te ha visto así nadie sospechará. Yo estaré trabajando en la habitación de al lado ¡Me encanta tenerte tan cerca!

El problema es que no podremos concentrarnos estando tan cerca - dijo Candy riendo

Me temo que tienes razón.

En ese momento George les aviso que había llegado la profesora de Candy. No pudo evitar ver que estaban abrazados y las miradas de amor que se prodigaban. Estaba muy feliz por su amigo sabía que el solo sería feliz con Candy pero también sabía que les esperaban muchos obstáculos pero el los ayudaría se merecían ser felices.

- Hazla pasar George – le pidió el joven.

Cuando George salio la abrazo fuertemente y la beso

Te amo princesa te veo luego, si necesitas algo estoy aquí al lado

Si Albert

Entro la profesora y Albert salió dejando que Candy empezará su clase.

Pasaron las horas y Candy acababa de despedir al sr. Leeton, estaba agotada, con la llegada de la Tía Abuela había estado muy tensa y no había podido dormir bien, fue hacia el sillón que estaba junto a la chimenea, cerro sus ojos para relajarse en lo que aparecía Albert. No sabía cuanto tiempo había pasado pero en ese momento empezó a percibir ese aroma que la volvía loca, abrió sus ojos y se encontró con los mas hermosos ojos que haya visto.

Hola preciosa por lo que veo estas muy cansada - decía el millonario al tiempo que acariciaba su mejilla dulcemente.

Un poco, la verdad no es fácil estar con la Tía Abuela y fingir que no te amo

Va a ser poco tiempo, créeme que yo lo sufro mas que tu, extraño que me expreses tu amor todo el tiempo , que me mires con esos ojos profundamente. Pero bueno luego tendremos un año y medio para demostrarnos nuestro amor princesa – la animó

Si eso espero, pero sabes Albert creo que no va a ser un camino fácil. -Dijo con miedo en sus ojos

¿A que te refieres princesa?- interrogó un poco preocupado.

Albert mucha gente no quiere que estemos juntos, además la vida nunca me ha puesto fáciles las cosas – respondió agachando su mirada para ocultar las lágrimas que ya acudían a sus ojos.

El tomo su barbilla con la mano y levanto su rostro hasta que sus miradas se encontraron - pequeña yo se que no va a ser fácil pero confió que este amor podrá con todo.Ahora olvida esos pensamientos por favor

En ese momento tocaron a la puerta y Albert dejo que pasaran dos camareros con comida para dos, la sirvieron en la mesita que estaba en el privado y se retiraron.

La comida esta servida princesa, vamos

¿vamos a comer aquí?

Si he pensado que para la Tía tu tienes un turno de 8 hrs. y yo puedo tener una comida de negocios así que aproveche y pedí comida aquí para que nadie nos viera en la ciudad y poder disfrutar tiempo juntos – comentó al tiempo que separaba una silla para que ella se sentara.

Es muy buena idea mi amor - le dio un beso y se sentó a comer

Disfrutaron de una deliciosa comida y Candy acompaño el resto de la tarde a Albert en sus tareas en la oficina, mientras el trabajaba ella se dedico a leer un libro, todavía no entendía los negocios de Albert.

Señor lo llaman de su casa - informó la asistente de Albert

Páseme la llamada – le pidió el joven.

Si - contestó - ¡Dorothy! ¿Qué pasa?

Mmm entiendo prepara todo para Candy, muchas gracias por avisarme – se despidió y colgó el teléfono levanto la vista y vio a su pequeña con gesto de preocupación.

¿Qué pasa cariño por que ha llamado Dorothy?

Yo le he pedido que cuando viera algo en la casa que te pudiera perjudicar me llamará. Resulta que se entero que los Leegan van a ir a cenar a casa junto con Annie britter – le contó mientras se acercaba para sentarse a su lado.

¡Annie que bien! - dijo con una sonrisa que se ensombreció de pronto

El adivino por que su cambio de humor - Candy tranquila no se atreverán a hacerte daño.

Yo se Albert pero tengo miedo ya te dije que temo perderte – le explicó realmente preocupada, nunca había tenido tanto miedo, sabía que sin él su vida no tendría sentido alguno.

Y ¿por que ibas a perderme princesa?

No se podrían hacer algo para separarnos o podrían hacer que dejaras de amarme - al decir esto las lágrimas acudieron de nuevo a sus ojos.

Te aseguro que eso no sucederá, tranquila por favor ¿si? – le pidió mientras limpiaba sus lágrimas con sus dedos.

Si – dijo no muy segura sabía que los Leegan podían hacer de todo con tal de destruirla y en el momento que descubrieran que el era su debilidad no dudarían en atacarla.

Mira voy a salir yo primero para la casa, quiero estar ahí para protegerte, 5 min después que yo salga sales tu con el chofer – le explicó

Asintió pero aun estaba muy seria

Cuando llegues subes, te cambias, te pones preciosa y le demuestras todo lo que vales a Elisa, aunque eso no te va a costar trabajo ¡eres la mujer mas hermosa sobre la faz de la tierra ¡– le dijo con una sonrisa tratando de animarla.

¡Albert! – exclamó muy sonrojada pero a la vez sumamente halagada por el comentario de su novio.

Ahora ven aquí y dame un beso por que allí no podré dártelo y me moriré – le pidió con un puchero.

No te aproveches – le riño ella al tiempo que lo abrazaba

Yooo no me aprovecho me muero cada segundo que paso sin ti - argumento con una sonrisa seductora

Candy lo beso, no sabia como pero el siempre vencía su voluntad.

Te amo princesa se fuerte ¿si?, yo también tratare de serlo, de ser prudente y no mirarte con este amor que me consume – le hablaba mirándola profundamente a esos hermosos ojos verdes.

Yo también te amo, tratare de serlo – prometió dedicándole una bella sonrisa - nos vemos allí – se despidió.

CONTINUARA…..

Espero les guste, espero todos sus comentarios.