CAPITULO 12

Eran las 7 a.m. y todos se encontraban en la puerta de la mansión despidiendo a Albert

¿William vendrás para navidad? - Preguntaba la tía Elroy visiblemente triste quería mucho a Albert.

No creo tía no quiero parar este viaje, quiero acabarlo lo ante posible.

Oh pero William nos juntaremos todos – rogó la señora.

No creo que pueda tía pero ya lo hablaremos – dijo tomando sus manos

¿Como te contactaremos?

yo me pondré en contacto a menudo tía no parare en un sitio. Cuídese mucho y nos veremos pronto - la abrazo y beso su mano

Ve con bien sobrino - decía mientras se escapaba una lagrima de sus ojos

Archie hasta pronto, espero que vayan muy bien tus estudios para que me puedas ayudar y a ver si pronto tengo que asistir a una boda - le dijo apretando su mano y guiñándole un ojo.

¡Oh tío que cosas dices! pero si tratare de acabar mi carrera lo antes posible, nos vemos pronto – respondió el aludido con una sonrisa.

Candy por favor sigue todas mis instrucciones en Philadelphia – le habló colocándose frente a ella – por fortuna se viene conmigo no hubiera podido con esta despedida si fuera real – pensó - si necesitas algo George estará en contacto permanente contigo. Por favor cuídate y escríbeme siempre que puedas - le pidió guiñándole un ojo y abrazándola fuertemente después.

Si Albert cumpliré mis promesas cuídate y no trabajes mucho también tienes que descansar – afirmó entre sus brazos cuando se separaron le dijo- Esperaré ansiosa tus cartas.

Bueno hasta pronto – se despidió Albert desde la puerta.

Hasta pronto contestaron todos al unísono y el partió a la estación con el chofer

Al poco tiempo llego Annie apresurada a despedirse de Candy

oh Candy otra vez nos separamos - decía llorando

vamos Annie nos veremos pronto por que vendrás a verme ¿verdad? – la calmó dándole un abrazo.

Claro que si Candy te lo prometo

Bueno Annie escríbeme a menudo – dijo separándose ya de ella.

Si y espero que tu hagas lo mismo – afirmó la morena

Archie que todo vaya bien te extrañare – decía la joven dándole un abrazo- primo cuida a Annie por favor.

Claro que si Candy y tú cuídate mucho – decía el joven emocionado por sentirla entre sus brazos aunque fuera un breve tiempo.

Tía abuela espero que este bien – se dirigió educadamente hacía la anciana

Candy compórtate como una Andrew sabes que no me gusta este viaje pero por favor por lo menos no dejes nuestro nombre por lo suelos – le pidió malhumorada.

No tía se lo prometo

Hasta pronto, vamos Dorothy George

Si señorita – contestaron al unísono

Cuando Candy estaba parada en el andén esperando a que George subiera el equipaje, escucho que la llamaban. Albert no podía ser el estaba ya dentro del tren, pero ¿quien sería?

¡Archie! Pero ¿Qué haces aquí? – exclamó sorprendida.

No quería que esperaras la partida del tren sola así que decidí venir y acompañarte – decía el joven aun agitado por la carrera hasta ahí.

Pero Archie no hacia falta

¿Candy es cierto que rechazaste a Terry? – preguntó de pronto, necesitaba hablar de ello, saber lo que ella sentía.

Señorita ya esta todo listo, pronto partirá el tren – le avisó George

No se preocupe ahora subo no perdería por nada del mundo este tren - dijo guiñándole un ojo.

Esta bien señorita.

Bien Archie y ¿por que tanto interés? – dijo volviendo su atención al joven de nuevo. Le extrañaba su pregunta, pero sobretodo el momento y la forma de hacerlo.

Es solo que quería saber – respondió sin mirarla a los ojos.

Mientras tanto Albert observaba todo lo que sucedía, pero que le pasaba a Archie por que seguía así a Candy y ¡como la veía! - ¡ Por Dios no puede ser! Archie seguirá enamorado de Candy y Annie ¿que? - En eso entro George y le dijo

Ya esta todo listo señor

¿Por qué no sube Candy? – preguntó preocupado y un poco nervioso, sin quitar la vista de donde se encontraba su amada..

El sr Archie quería hablar con ella

¿pero?

La señorita Candy solo me dijo que por nada del mundo perdería este tren - le guiño un ojo y se dirigió al compartimiento en el que irían el y Dorothy

El rió para sus adentros Candy sabía perfectamente como tranquilizarlo

Ya no lo quiero Archie, pensé que era el amor de mi vida pero el tiempo y muchas otras cosas me han dejado claro que no lo es – explicó mientras recordaba todo lo vivido los últimos días y una sonrisa iluminaba su rostro.

Pero ¿por que tienes ese brillo tan especial en los ojos? nunca antes lo había visto en ti – la notaba diferente, incluso se veía mas hermosa, sus ojos brillaban como nunca lo habían echo.

A lo mejor es sentirme liberada de todo lo que sentía Archie - dijo Candy suspirando, no podía explicarle la verdadera razón.

Y ¿Has pensado en volver a enamorarte? – interrogó esperanzado, quizás la oportunidad que había estado esperando había llegado al fin.

Archie esa es una pregunta muy difícil de contestar, pero creo que no podré volver a enamorarme.- Claro que no por que ya lo estaba y no pensaba enamorarse mas pensó

Candy deberías abrir tu corazón, hay muchos hombres en el mundo que matarían por estar contigo.- Por ejemplo yo pensó

Oh Archie que cosas dices – rió ante el cumplido del joven. - bueno Archie debo irme , ya va a salir el tren.

Hasta pronto Candy - y en un arrebato le dio un beso en la mejilla a Candy y la abrazo fuertemente - te quiero mucho – susurró

Hasta pronto yo también te quiero primo - no pudo evitar sorprenderse ante la actitud de Archie el no solía manifestar su cariño de esa forma.

Iré a verte en cuanto pueda – dijo al fin separándose de ella.

Claro que si primo estaré encantada de verte a ti y también a Annie - subió corriendo por que el tren empezaba a salir.

Annie siempre Annie pensó mientras agitaba su mano para despedirla

Candy veía alejarse la estación, sintió unos brazos rodeando su cintura y un tulipán rojo apareció ante sus ojos.

Hola mi amor me extrañaste - dijo ella al tiempo que se giraba para ver esos hermosos ojos celestes.

Pensé que ya no subirías – comentó fingiendo tristeza y un poco de enojo.

¿No te dio George mi recado?

jajaja si, solo era una broma. pasa princesa – decía al tiempo que la guiaba dentro del vagón - ¡bienvenida al viaje hacia nuestra nueva vida! Pensé que podríamos compartir este espacio durante el viaje.

Por supuesto que si, no pensarías librarte de mí tan pronto - dijo mientras se acercaba a besar sus labios.

No y espero no librarme nunca, quiero vivir este maravilloso castigo para siempre - afirmó mirándola profundamente a los ojos y la beso

Se separo poco a poco de ella si seguía besándola acabarían las cosas de otra manera y ese no era el sitio mas adecuado para su primer encuentro.

Mira traje algunos libros para que podamos leer durante el camino – comentó el joven mostrándole el contenido de una maleta.

¿Qué te parece si leemos el mismo? – sugirió ella

El tomó uno de los libros y se recostó en el asiento, apoyando su espalda sobre una pared .Ella para su sorpresa se sentó entre sus piernas recostándose sobre su pecho, el la abrazo con un brazo y con otro sostuvo el libro.

Creo que esto quiere decir que te lea ¿verdad princesa? – dijo feliz por poder compartir ese tipo de momentos con ella.

Si mi amor me encanta escuchar el sonido de tu voz

Así pasaron todo el viaje, leyendo, hablando y hasta dormitando abrazados soñando en un futuro sin ocultarse.

Llegaron a la estación de Philadelphia un chofer los estaba esperando, subieron y George los dirigió a la casa que había encontrado.

Al llegar Candy estaba asombradísima era un casa preciosa, era pequeña en comparación a las mansiones de los Andrew, estaba muy cerca de la calle, ya que el jardín estaba en la parte posterior, era de estilo victoriano. Entro y la vio vacía, no había muebles pero la casa era encantadora.

Princesa no deje que George comprara muebles, ya que este va a ser nuestro hogar durante mucho tiempo he pensado que podríamos amueblarla juntos, por ahora solo están las camas.

OH me encantaría Albert ¿pero tú estarás aquí? – ella creía que el saldría de viaje en cuanto llegaran

Si princesa me quedare dos semanas, la primera te la dedicare a ti ya que tu no empiezas tus clases hasta la próxima semana y la segunda a establecer mis oficinas aquí – le contó con una sonrisa, el había planeado todo así por que quería pasar tiempo a solas con ella.

¡Que feliz soy!- decía al tiempo que corría a sus brazos, el la hacia girar en el aire. Estaban muy felices los dos

Bueno princesa será mejor que descanses – la volvió a poner en el suelo- mañana temprano iremos a empezar a buscar los muebles ¿te parece?

Claro que si

Te acompaño a tu cuarto – dijo tomando su mano

La casa solo tenía 3 dormitorios, los dormitorios de los sirvientes estaban detrás de la cocina. Albert la condujo a la primera puerta al subir las escaleras. La habitación era muy amplia y tenía un ventanal que daba a un balcón, salieron y ella pudo ver que en la parte de atrás de la casa había un jardín con un inmenso árbol.

Pero si tenemos un árbol ¡que bien!

Ese fue uno de los requisitos a la hora de buscar casa, no quiero que pierdas la oportunidad de subir allí y observar Philadelphia

El balcón era muy grande y cual fue la sorpresa de Candy cuando vio que había otra puerta allí que daba a la habitación contigua.

Esta es mi habitación - dijo Albert - como puedes ver compartimos el balcón, así podremos estar mas cerca – agregó mientras una sonrisa pícara se dibujaba en su rostro.

muy cerca dirás - contestó Candy sonrojada

jajaja a lo mejor te vengo a robar alguna noche – dijo juguetón

Ten cuidado no sea yo la que te robe - respondió ella sonriendo

¡OH Candy me encantas! – exclamó al tiempo que una enorme sonrisa se dibujaba en su rostro y la tomaba entre sus brazos.

Bueno Albert - decía mientras bostezaba - creo que es mejor que vayamos a dormir, tengo mucho sueño.

Si princesa que descanses – se despidió dejándola en la puerta de su habitación.

Al día siguiente Albert la levanto muy temprano y salieron a buscar los muebles, se pasaron el día entero buscando lo que querían. Sería una casa muy acogedora y cómoda, el no reparaba en gastos y ella le decía que no gastara tanto

OH vamos Candy para que sirve el dinero si no es para darse gustos

Bueno esta bien – concedió ella -pero nosotros pintaremos quiero hacer algo por mi misma.

Muy bien entonces lo haremos como tu dices

Compraron la pintura y dejaron escogidas las cortinas, llegaron agotados a la casa de tanto caminar .Dorothy tenia preparada la cena, cenaron rápidamente y subieron a descansar.

Al día siguiente pintaron la casa los dos, pasaron ratos muy divertidos, les encantaba poder hacer cosas por ellos mismos y se sentían tan libres sin tener que aparentar nada.

Señorita será mejor que suba a bañarse parece un muñequito – comentó el mientras reía.

No lo parecería si no fuera por culpa de usted Señor Andrew - echo a correr fingiendo estar muy enojada.

OH Candy no te abras enojado

Claro que si - grito en su carrera - me encerrare y no saldré mas de mi cuarto hasta que te vayas

¿Qué? - el echo a correr sabia que ella estaba jugando y quiso seguir su juego. cuando ella quiso entrar a su cuarto sintió como el la abrazaba y le susurraba al oído – echaría abajo la puerta o los muros si fuera necesario por estar contigo - ella sintió que las piernas no la sostenían solo de sentirlo tan cerca!

La giro para que lo mirara - te he dicho que estas preciosa con toda esa pintura

Eso si es una mentira, no puedo verme preciosa – afirmó la joven pecosa mientras reía abiertamente.

¡No te subestimes a mis ojos estarás preciosa siempre! - la beso tiernamente pero poco a poco el beso se volvió mas apasionado mas demandante. ella lo correspondió en todo momento, asiéndose de su cuello para poder besarlo mejor. el empezó a acariciar su espalda y ella a acariciar sus cabellos, la empujo contra la pared y se pego mucho a ella, comenzando a bajar sus manos por sus caderas

Candy sentía una ola de calor recorrer todo su cuerpo deseaba ese hombre con toda su alma, pero ¿estaba lista para lo que seguía? ellos no estaban casados ni si quiera comprometidos, eso no estaba bien según todo lo que le habían enseñado desde chiquita. Albert vio la duda en sus ojos y se fue separando poco a poco a pesar de que su cuerpo le gritaba otra cosa.

Candy no te preocupes esta bien que manifiestes tu amor, por eso no vas a dejar de ser una mujer honorable – dijo mirándola a lo ojos - Se que no estamos casados, pero te amo mas que a nada y no te dejare nunca créeme – continuó tomando sus manos- se que tu también quieres esto pero todavía no estas preparada para superar esas barreras de tu mente, yo lo entiendo y estaré esperando a que estés lista aunque sea una eternidad, te amo no lo olvides – afirmó por último.

¿Albert como sabes todo lo que pienso y siento? – preguntó siempre le había sorprendido cómo el sabía todo de ella sin que tuviera que decírselo.

Lo siento aquí - dijo señalando su corazón

¡Te amo Albert, mucho! - Dijo y lo abrazo

Yo mucho mas princesa ,bueno será mejor que descanses mañana traerán todo lo de la casa y será un día duro

si mi amor hasta mañana - se acerco a su oído y le dijo en un susurro yo también te deseo, pronto muy pronto te lo prometo - se metió en su cuarto

- El apuesto millonario sonrió ampliamente - nunca dejaras de sorprenderme ¿verdad?

Pasaron los días ya la casa estaba completamente arreglada, había quedado hermosa y ellos disfrutaban de cada rincón, ya que al ser pequeña la hacia mas intima mas acogedora.

Ellos compartían muchas horas en el amplio sillón de la biblioteca lo habían colocado frente a la chimenea para así poder leer juntos, salían mucho de paseo a conocer la ciudad, cenar y almorzar. Rápidamente se les paso la semana y al día siguiente comenzarían sus obligaciones.

Estaban sentados en el sillón de la biblioteca abrazados como tantas veces mientras leían, Albert dejo de leer dejando el libro a un lado y se dedico a acariciar los cabellos de su amada mientras ella acariciaba su mano que se apoyaba en su cintura. Era una posición muy poco decorosa para aquella época pero a ellos no les importaba, necesitaban sentirse a cada minuto

Princesa mañana a las 10 a.m. tienes que estar en la academia

Albert de eso quería hablarte ¿no crees que será malo ir a una academia? así será de dominio publico que una Andrew esta estudiando ahí.

George hablo con el director y le pidió su discreción .Para todos en la academia serás solo Candice White, no una Andrew. Yo por lo pronto no usare ningún auto ni ninguna insignia de los Andrew en esta ciudad, la oficina esta alquilada a nombre de George y mi asistente es muy discreta- la tranquilizó el joven- al acabar tus clases en la academia un chofer te recogerá y el señor Leeton te dará sus clases aquí durante 2 horas mas – terminó de contarle sus planes.

¡por lo que veo lo tenias todo planeado! – exclamó ella mientras una sonrisa se dibujaba en su rostro.

Ah se me olvidaba otra cosa – agregó el rubio - George hablo con el director del hospital de niños y le dijo que te gustaría trabajar de voluntaria de vez en cuando, el no va a decir nada si alguien se comunica con el dirá que tu estas haciendo un curso de enfermería allí y podrás ir cuando quieras sin ninguna obligación u horarios.

Y ¿como conseguiste eso mi amor? – preguntó sorprendida de que el director del hospital se prestara a eso.

No hay nada que un buen donativo no pueda arreglar – comentó con una sonrisa en su rostro, aunque no le gustaba usar su posición para obtener cosas, en esa ocasión tuvo que hacer una excepción.

Oh Albert muchas gracias - decía girándose rápidamente para mirarlo a los ojos

Candy se lo mucho que significa para ti la enfermería y lo difícil que debe ser tener que estudiar todo esto que no te gusta

Mi amor me gusta por que se que con esto podré ayudarte, por favor deja de preocuparte – lo tranquilizó, en ese momento se dio cuenta de que estaba totalmente encima de él, sus cuerpos completamente pegados.

El comenzó a besarla primero acariciando sus labios pero poco a poco la beso con más fuerza haciéndola abrir sus labios para el acariciar su lengua con la suya. Candy se sentía en las nubes, sentía un deseo imperioso de sentir mas de el, comenzó a acariciarle el pecho mientras el descendía por su cuello llenándolo de besos hasta su hombro, la joven emitió un gemido de placer y empezó a hacer lo mismo con el.

Albert sintió el deseo punzar en el, pero se lo tomaría con calma algo le decía que hoy tampoco la haría suya y que sería un trabajo de día a día el derribar las barreras de ella, aunque no le estaba costando mucho trabajo. La beso de nuevo apasionadamente para luego poco a poco ir bajando la intensidad de los besos, no quería asustarla, iría despertando poco a poco y cada día el deseo en ella. La abrazo y le dijo

Te amo muchísimo y te haría el amor ahora mismo Candy pero todavía no es tiempo.

Yo también te amo – contestó escondiendo su cabeza en su pecho, estaba desconcertada y se sentía un poco mal de haber parado, pero por otro lado se lo agradecía todavía no estaba preparada del todo y era mejor parar ahora

Mañana te iré a recoger a la academia, no dejare que me vean ya que habrá muchas señoritas de sociedad aunque no creo que con estas ropas me reconozcan, pensaran que soy un muchacho cualquiera – dijo sonriente mientras tocaba sus ropas.

Un muchacho muy atractivo - dijo ella - a mi me encanta verte con esas ropas - Llevaba una camisa cubierta por un suéter de pico junto con unos jeans que se ajustaban a su cuerpo dejando notar sus musculosos muslos y firme trasero. Muchas veces Candy tenía que hacer acopio de toda su cordura para no tocárselo cuando estaba de espaldas.

Ah si pequeña traviesa yo no puedo decir lo mismo

¿No? No te gusta mi vestido - dijo ella preocupada

Me gusta pero me gustaría mas verte sin el - respondió usando esa mirada pícara que ella había visto muchas veces.

¡Albert – exclamó sonrojada.

Es la verdad me vuelves loco – dijo riendo, beso sus labios la ayudo a levantarse y la llevo a su habitación .Se despidieron en la puerta

Hasta mañana mi amor – se despidió ella dándole un beso y entrando a su cuarto

Hasta mañana princesa

Por la mañana temprano se despidieron en la puerta de la casa

Te extrañare mi amor – afirmó la pecosa un poco triste, se había acostumbrado a estar todo el día con él.

Yo a ti mucho mas – dijo él y la levantó en el aire asiéndola por la cintura para besarla.

George reía para sus adentros - parecen una pareja de casados- pensaba.

Carraspeo un poco la señorita Candy no llegaría a tiempo ya Dorothy la estaba esperando en el coche, por que las señoritas tenían que ir acompañadas de su dama de compañía

El joven empresario gruño aun en los labios de Candy

Albert creo que ya me tengo que ir

mmmm no – dijo sin querer soltarla

Si mi amor - se separo de el - nos vemos al rato que tengas un buen día – dijo mientras caminaba hacía el coche.

Hasta luego princesa

Pasaron los días, ellos eran realmente felices así. El preparaba los desayunos y Dorothy se encargaba del resto, por su parte Candy se ocupaba personalmente de la ropa de Albert quería que la sintiera todo el día, gesto que al joven encantaba. Pero el día de la partida llego, el tenía que ir a Washington a reunirse con los dueños de la banca y el gobierno, estaría allí durante dos semanas. Candy estaba muy triste y se ocupo personalmente de su equipaje, dentro de la maleta puso un pañuelo impregnado con su perfume para que no la olvidara.

Princesa pero que haces eso puede hacerlo Dorothy

No mi amor quiero hacerlo yo, quiero que me sientas ahí contigo – explicó cerrando la maleta con los ojos llenos de lágrimas.

Cariño te tengo aquí siempre - dijo señalando su cabeza y su corazón -te llamare todas las noches – afirmó tomándola por la cintura.

Yo se mi amor,pero no sabes cuanto voy a extrañarte, esta casa y mis días no serán lo mismo sin ti – agregó la rubia muy triste

Se pasara pronto el tiempo ya lo veras – la animó- pero prométeme que pensaras cada segundo en mi y soñaras conmigo – le pidió mirándola a los ojos , el se sentía también muy triste

Siempre es así no se por que me lo pides – respondió ella limpiando sus lágrimas con sus dedos.

Se dirigieron a la puerta de la casa donde ya George estaba esperando junto con Dorothy.

Dorothy por favor cuídela mucho no la deje salir sin su compañía o la del chofer – le pidió el rubio.

Pierda cuidado señor – aseguró la doncella.

Pero Albert no soy una niña

Princesa tengo miedo de las amenazas de Neil, no creo que se atreva a hacer nada pero por si acaso es mejor prevenir - la atrajo hacia si y la beso apasionadamente se abrazaban fuertemente y las lagrimas de Candy empezaron a caer.

Señor será mejor que nos vayamos o llegaremos tarde – afirmó el moreno, no quería interrumpir su despedida pero no podían perder ese tren.

Se separó un poco de Candy pero al ver sus ojos esmeralda llenos de lagrimas le dio un beso en cada uno y luego beso de nuevo sus labios - Vamos Candy eres mas bonita cuando ríes que cuando lloras. No me dejaras irme sin ver una de tus sonrisas – le pidió el conteniendo las lágrimas que se agolpaban en sus ojos.

Ella sonrió instantáneamente aunque las lágrimas seguían brotando - ¡No me olvides! – le rogó.

No podría te amo - aseguró mientras subía al coche

Yo también te amo, llámame cuando llegues – dijo ella acercándose a la ventanilla del auto.

Y todas las noches, cuídate – afirmó mientras el coche comenzaba su marcha.

El auto se alejo dejando ya a Candy con un terrible vació en su interior, era increíble como ese hombre podía llenar su vida con su amor como nadie jamás había echo.

CONTINUARA…..

Espero les guste, espero todos sus comentarios.