CAPITULO 13

Bastante triste se alisto para ir a la academia, no era un sitio que le agradara demasiado ya que estaba lleno de señoritas como Elisa pero todo valía la pena por él. Allí había conocido a dos chicas muy agradables Lilie y Jessica pertenecían a unas de las familias mas adineradas de la ciudad pero no eran engreídas al contrario eran muy sencillas y congeniaron al instante con Candy.

Sus clases con el señor Leeton iban cada vez mejor, ahora estaban estudiando todo sobre la banca aprovechando que Albert estaba arreglando asuntos sobre eso Candy quiso aprender mas. Cuando acabo sus clases llamo a una profesora de cocina que le había recomendado Jessica quería sorprender a su príncipe, quería mimarlo en todo y una de esas cosas era prepararle deliciosos platillos ¡sin quemar nada! Quedo de acuerdo con la señora Barquer para tomar sus clases por las tardes después del almuerzo, para así tener un rato en las tardes para ir al hospital.

Ya era de noche y se encontraba bastante triste, sentía su ausencia en cada pequeña cosa.

¿Candy? – llamó la mucama desde el otro lado de la puerta de su recamara.

Si dime Dorothy

Tienes un llamada de teléfono

¡Oh que bien!- salio corriendo a la biblioteca, ya quería escuchar su voz.

Diga – contestó con una sonrisa solo de pensar que seguro el él

¿Ya te habías olvidado de mí? – pregunto emocionado

Nunca - dijo ella.

Perdón por no haberte llamado antes pero según llegue me llevaron a una de las oficinas a unas juntas y no vine al hotel hasta ahora – se excusó el

No te preocupes me lo imagine

¡Candy te extraño mucho! – dijo con un dejo de tristeza y emoción.

Y yo a ti

¿Como ha estado tu día princesa?

Como siempre, hoy he estudiado sobre la banca así que no te vas a librar de todas mis preguntas cuando vuelvas, ya sabes que soy un poco torpe jajaja

Contestaré todo lo que quieras mi amor

Ay Albert todo se siente tan frió sin ti – no quería mostrarse triste pero no podía evitarlo

Sabes princesa cuando no estoy contigo siento que me falta algo esencial para vivir, es como si no tuviera aire. A veces creo que mi alma se queda contigo

Te mande algo en tu maleta lo viste

Claro que si lo llevo conmigo, siempre que te extraño lo huelo y me siento mejor, aunque no se compara a estar en tus brazos princesa

Te lo mande para que no me olvides

Princesa cuando vas a entender que no te puedo olvidar que te tengo tatuada en mi alma – explicó con pasión en sus palabras.

Albert te amo y te extraño mucho espero ansiosa el día de tu vuelta

Y yo a ti mas, además necesito el calor de tus brazos y de nuestro hogar. Es mas fácil superar un día difícil de trabajo a tu lado.

Bueno Albert será mejor que descanses te esperan días de trabajo muy duro – le dijo preocupada sabía que trabajaría duro para volver lo antes posible.

Si mi amor es solo que no quiero dejar de escuchar tu voz – contestó mimoso

Si seguimos hablando te va a salir carísimo esta llamada – alegó ella aunque ella sentía lo mismo.

De que serviría tener que estar atado a todo este dinero si no lo usara para sentirte mas cerca!

Te amo sueña conmigo, buenas noches – se despidió ella al fin.

Igualmente princesa – colgó el teléfono

Así pasaron rápidamente los días, ya solo faltaban 2 días para la llegada de su amado, Candy se encontraba nerviosa, expectante, lo necesitaba tanto. Sus compañeras de clase habían percibido una tristeza en Candy pero por más que le ofrecían salir con ellas y con sus amigos ella siempre se negaba

Pero Candy por que te niegas, podrías conocer a un muchacho agradable que te quite esa tristeza - decía Lillie

No quiero conocer a ningún muchacho Lillie, ningún muchacho que pueda conocer puede quitarme esta tristeza solo… - en ese momento se interrumpió - bueno se me quitara en un par de días ya lo veras.

Las muchachas sospechaban que Candy tenia a alguien especial pero no se atrevían a preguntar, aun no había la suficiente confianza. Acabaron sus clases y salían de la academia donde las esperaban usualmente sus chóferes, Candy vio un auto que conocía muy bien quiso saltar de la alegría pero se contuvo

Parece que no ha llegado tu chofer Candy - decía Jessica

OH no se preocupen si han llegado por mi - dijo señalando el auto que acababa de reconocer.

Pero no es tu chofer o ¿si? no se parece aunque no se ve muy bien desde aquí como esta dentro del coche - decía Lillie mientras intentaba distinguir la silueta del hombre dentro del coche.

OH no es mi chofer es un amigo- respondió la pecosa - bueno chicas las dejo que me esperan, hasta mañana – se despidió mientras caminaba aprisa hacía el coche- Dorothy te veo en la casa - le guiño un ojo señalando a George que estaba esperando por ella afuera de otro auto.

Si señorita – dijo la doncella con una sonrisa, por fin su querida amiga iba a volver a sonreír.

Candy subió al auto rápidamente y le dijo al joven

Arranca

El obedeció pero no entendía que pasaba

Cuando ya estaban lejos de la academia ella le dijo - detente

El se orillo y en ese momento ella brinco a sus brazos dándole un gran beso en los labios

mmm pensé que ya no sabías quien era - le decía sin separarse de sus labios

solo es que quería saludarte como se debe mi amor - dijo coqueta

ah ya me habías asustado – exclamó sonriendo.

¿Cómo es que ya estas aquí no llegabas en dos días?

Si quieres me voy y regreso en 2 días - dijo agachando la mirada

noooo ahora te quedas

sabía que dirías eso – afirmó riendo - acabe antes con las negociaciones y no pude resistir correr a los brazos de cierta rubia que me tiene loco

Y ¿Quién es ella? Pregunto poniéndose muy seria, apartándose un poco de él.

Mira es una chica muy dormilona – comenzó a hablar él comprendiendo su juego - que ama trepar árboles, pero que sobretodo ama su libertad tanto como yo – continuó diciendo - ¿Sabes por qué la amo tanto? – preguntó al fin mientras la atraía de nuevo a él.

¿Por que? – preguntó queriendo escuchar más.

Por que es la única que ama a Albert el hombre y no al rico heredero de los Andrew, me ama por ser quien soy aun conociéndome mejor que nadie - explicó

Mmm y ¿cómo se llama?

Oh vamos Candy tu sabes que eres el amor de mi vida

Si pero me encanta escucharlo - reía

¡Cuanto extrañe tu sonrisa princesa! – exclamó riendo con ella, se sentía pleno ahora que la tenía entre sus brazos.

Pasaron los días y Albert tuvo que viajar de nuevo esta vez a Boston a ver lo de unas nuevas fabricas que quería poner y tenía que hablar con otros inversionistas, esta vez se iría por un mes y Candy no estaba nada contenta con ello

Oh mi amor pero ¿Por qué por tanto tiempo? - decía con un puchero y lagrimas en sus ojos

Princesa uno de estos inversionistas es muy testarudo y me costara conseguir una buena negociación con el, necesito ese tiempo. Créeme que no quiero separarme de ti – explicó el tomándola por la cintura.

Siento ser tan pesada es solo que cada día me acostumbro mas a tenerte cerca – dijo avergonzada agachando la mirada.

Lo que no quiero es que te acostumbres a tenerme lejos - decía el mientras la pegaba mucho a el y tomaba su barbilla haciéndola verlo a los ojos.

A eso no creo que pueda acostumbrarme - dijo ruborizada

Princesa allí tendré que asistir a algunas fiestas ya sabes que ahí se habla de negocios también – explicó quería que ella supiera todo lo que iba a hacer.

¿Qué? ¡eso si que no! ahí habrá muchas señoritas que querrán bailar contigo - decía muy enojada con el ceño fruncido

Princesa no te enojes tengo que hacerlo - decía con una mirada de suplica, a él tampoco le gustaba tener que ir sin ella, si ya de por sí odiaba esos eventos sin ella serían insoportables.

Si pero no bailes di que no sabes – no soportaba pensar que otra chica podría estar entre sus brazos.

Princesa me han visto bailar contigo, van a decir que con mi pupila si y se levantaran sospechas. Además cuenta que sus padres pueden ofenderse si rechazo bailar con sus hijas – explicó el joven aunque la entendía perfectamente, él se pondría aún peor de imaginarla bailando con otro hombre.

Si lo se todos las quieren casar contigo – dijo con un tono de molestia- pero es que no entienden que tu tienes una novia o ¿que? - de repente se dio un pequeño golpe en la frente - claro se me olvidaba no saben que la tienes - exclamó frustrada.

Candy por favor que diferencia tiene yo se que la tengo y eso basta

Si pero son muy bonitas Albert – ya las lágrimas descendían por sus mejillas.

Ninguna mas que tu eres hermosa de alma y cuerpo

Mmm eso no lo pensaras cuando una mujer exuberante se te insinué - decía con el ceño fruncido - o te pida que la lleves a tu cama - se sonrojo un poco ante este último comentario que hizo.

A la única que quiero llevar a mi cama es a ti y lo sabes – aseguró mientras una sonrisa picara se dibujaba en su rostro, la pegó mucho a el y la besó apasionadamente.

¡Albert ¡ - Decía enojada la tiempo que se separaba de el - no quieras evadir lo que te digo, seguro que ha habido muchas mujeres en tu cama ¿por que sería la excepción ahora?

Princesa no he sido un monje si ha habido mujeres en mi cama, pero nunca he hecho el amor, por que solo he amado a una mujer en la vida y esa eres tu – explicó volviéndola a jalar hacia él - además no ha habido ninguna desde que perdí la memoria ya que te tenia a ti frente a mi

Mi amor es solo que te amo y tengo miedo a perderte! Soporte perder a Anthony y a Terry pero a ti no mi amor, este amor que siento por ti es tan grande que moriré de tristeza sin ti - aseguró

No me vas a perder tranquila superaremos todo esto ya veras como algún día podremos estar juntos y gritarlo a los cuatro vientos

Algún día mi amor – dijo tratando de recuperar la esperanza

Bueno princesa partiré en unas horas

Entonces subiré a hacerte tu equipaje – se desprendió de su abrazó y salió rumbo a su recamara cuando ya iba a salir de la biblioteca el le dijo

No olvides ponerme el pañuelo eh no podría vivir sin el

Preparo su equipaje y a las pocas horas ya se habían despedido jurándose amor eterno y pensar cada segundo el uno en el otro.

Los días pasaban y ya hacía 3 semanas que el se había ido, todas las noches la llamaba para recordarle lo mucho que la amaba. Pero ese día Candy recibiría una sorpresa. Cuando abrió la puerta para salir rumbo su academia se encontró con un joven muy elegante en la puerta, junto con un ramo de dulces Candy.

CONTINUARA…..

Espero les guste, espero todos sus comentarios.