CAPITULO 27
Entro en la sala
Albert el sr. Fox te espera en la biblioteca - dijo sin mirarlo a los ojos no quería que viera lo que sus ojos podrían decirle
si pequeña -respondió él tratando de buscar su mirada y preocupado por que ella no le dejaba ver sus ojos ¿que le pasaría? - ahora vuelvo para que nos vayamos al hotel a descansar
si aquí te espero
Rebeca estaba muy mal.-Candice si me disculpas no me siento bien me voy a mi cuarto
claro que si Rebeca, espero que te sientas mejor. Hasta luego.
Candy se compadeció de la chica debía de sentirse muy mal al no ser correspondida. Pero se alegro de que se hubiera retirado, hubiera sido muy difícil ser ella, la causante de su dolor, la que la tratará de consolar.
En la biblioteca
siéntate William – le pidió el hombre señalando la silla delante de su escritorio.
¿que querías hablar conmigo Malcom?
no sabía que tu pupila fuera enfermera, es una mujer que dista mucho del concepto de una dama
Candy es una dama en toda la extensión de la palabra Malcom, el que sea enfermera solo la hace una mejor mujer,- aclaró un poco molesto - nunca le ha importado lo que el dinero le puede dar ni ha dependido de nadie, ella sola ha forjado su camino y yo siempre apoyaré cualquier decisión que ella tome
William creo que entendiste mal mis palabras o yo no me supe expresar bien. Dista del concepto habitual de una dama pero creo que es una mujer admirable.- aclaró también él, la muchacha le agradaba mucho- Sabes he hablado con ella sobre el negocio que me propones
Si - dijo Albert invitándolo a continuar
He decidido invertir en tu negocio
Albert se sorprendió muchísimo que le habría dicho Candy que lo convenció
Pero como condición quiero que tu pupila participe siempre en nuestras reuniones
Por supuesto que si Malcom ¿cuando quieras firmamos el contrato?- aceptó el joven rubio con una sonrisa.
Envíamelo cuando lo tengas listo y yo lo firmo, no quiero hacerte perder mas tu tiempo, empieza cuanto antes a poner en marcha el negocio
Claro que si Malcom
Sabes, me sorprendió que un hombre tan joven como tu tuviera una pupila como Candice
Las circunstancias hicieron las cosas así – contestó no queriendo profundizar en el tema.
Habiéndola conocido se por que no pudiste enamorarte de mi hija, - dijo con una sonrisa, se había dado cuenta que a ellos dos los unía algo mas y estaba seguro que era amor.
Malcolm yo... - Albert no sabía que decir, era posible que un completo desconocido se diera cuenta de lo que sentía y su familia no
No hay nada que decir William - aseguró tendiéndole su mano para despedirse- nos veremos pronto
Hasta pronto Malcolm.
Albert salió de la biblioteca para buscar a Candy.
Hola princesa podemos irnos ya
si Albert cuando tu quieras - dijo ella levantándose, él la tomo de la mano y salieron de la mansión
Estaban ya en la cama cuando Albert le pregunto que le había dicho al sr. Fox para convencerlo. Candy le contó todo lo que quería saber, pero se encontraba preocupada él no le había dicho nada sobre como había quedado el negocio.
Pequeña mañana salimos de viaje prepara todo por la mañana - decía mientras acariciaba su espalda muy despacio, disfrutando el contacto.
Pero ¿y el negocio con el sr. Fox? - interrogó preocupada
El la miró y le brindo una enorme sonrisa.- Esta cerrado, parece que mi hermosa dama lo ha convencido y firmará el contrato. Solo ha puesto una condición
¿Cuál? - inquirió Candy
que tu asistas a todas las reuniones, lo has impresionado mucho princesa
oh no puedo creer que se haya convencido estoy muy feliz
muchas gracias princesa este negocio va a ser muy bueno para nosotros
mi amor no me agradezcas quieres, lo hice sin saber
pero lo hiciste, sabes cada día me sorprendes con tu capacidad de llegar a las personas
que cosas dices – le dijo apenada
es así princesa, pero ¿qué te pasaba cuando entraste de hablar con el sr. Fox? ¿por qué no me miraste? – le preguntó tomando con una mano su barbilla para obligarla a mirarlo a los ojos
por que yo..- ella se desprendió de la mano y agacho la mirada, no quería decirle sobre sus dudas, mas bien sobre las dudas que las palabras de Rebeca habían sembrado en su alma. -Yo escuche lo que hablabas con Rebeca
¿pero te molestase princesa?- preguntó él preocupado, - yo le dije que yo amaba a otra mujer
si pero no me enoje por eso es solo que creo que ella tenía razón… pero bueno no me hagas caso ya sabes como soy, olvídalo no estoy enojada contigo te amo - le dio un beso en los labios, poniendo fin a la conversación.
El supo instantáneamente a que se refería Candy la conocía muy bien, ella estaba preocupada por lo que dijo Rebeca de por que no se casaba con ella. Pero lo que su querida Candy no sabía es que él ya tenía un plan desde hacía mucho tiempo, solo rezaba por que funcionara bien. Por que se enfrentaría a quien fuera con tal de lograrlo. La abrazo y le susurro palabras de amor
Ella se relajo, era tan feliz así en sus brazos que pronto olvido lo dicho por Rebeca y se quedaron dormidos así abrazados.
A la mañana siguiente
pero y ahora donde vamos Albert ya queda poco tiempo para que tengamos que volver a Lakewood .Ya la tía debe de estar ansiosa por que volvamos para preparar mi presentación
vamos al hogar de Pony hace mucho que no vas a verlos y creo que sería bueno ir antes de empezar con todos los preparativos. Podríamos pasar unos cuantos días allí ¿qué te parece? Ya les he mandado un telegrama para que sepan de nuestra visita
oh Albert -dijo abrazándolo muy fuerte,- voy a ir al hogar muchas gracias, tengo muchas ganas de verlos
lo se pequeña, ahora prepara todo que el tren sale dentro de unas horas.- la apremió feliz, le encantaba verla sonreír
Así salieron rumbo al hogar de Pony a ver a la gente que ella tanto quería.
Era muy temprano por la mañana cuando su coche se aproximaba a ese lugar que tanto amaba. George paro el coche y Albert bajo ayudándola a su vez, respiro hondo sintiéndose feliz de estar en ese lugar. En ese momento salían todos del hogar a recibirlos
Candy Candy - gritaban los niños rodeándola y llenándola de besos
oh pequeña cuanto tiempo sin verte -exclamó la srita Pony
srita Pony, hermana María cuanto tiempo - decía Candy saludándolas con un fuerte abrazo
hola sr. Andrew - saludaron ambas
buenos días hermana, srita Pony ¿Recibieron mi telegrama?
Si sr. Andrew y ya esta todo preparado para que se queden aquí con nosotros unos días, esperamos que se sienta cómodo, aquí no tenemos lujos pero si el calor de un hogar
Entonces me sentiré muy cómodo - aseguró Albert con una gran sonrisa
Vamos dentro para que coman algo - dijo la srita Pony
Si vamos - aceptó el rubio tomando la mano de Candy, gesto que no paso desapercibido por las dos mujeres
Ya dentro la srita. Pony les sirvió el desayuno, mientras comían…
y bien ¿que nos cuentas sobre tu viaje Candy?
Candy se ruborizó en seguida no sabía que decir, no podía decirles que había vivido con Albert - ¡oh por Dios!
Pues les tenemos muchas noticias - dijo Albert adivinando que Candy no sabía que decir, ella respiró aliviada de que él hubiera intervenido
¿Que noticias? - inquirió la hermana María
Pues la primera y principal es que Candy y yo hemos descubierto que nos amamos y somos una pareja – les contó con una gran sonrisa, mirando a Candí después a Candy reflejándose en sus ojos el gran amor que sentían
Oh felicidades a ambos - dijo la srita Pony, - espero que esto funcione y algún día nos den la sorpresa de una boda
Pero Albert… bueno nosotros no hemos pensado en eso srita Pony- aclaró Candy un poco triste no podía olvidar lo que había dicho Rebeca
Quien sabe lo que nos depare el futuro - rebatió Albert,- por otro lado Candy ha estado estudiando mucho. Todo lo necesario sobre reglas de etiqueta y sociedad , además ha estado estudiando sobre mis negocios y antes de venir me ayudo a cerrar un excelente trato – continuó contándoles a las madres de su pequeña.
Oh Candy no sabíamos eso, - decían las dos sorprendidas, pero después pensaron que si Candy había sacrificado su profesión había sido por él. Se dieron cuenta de que por fin su pequeña había descubierto el profundo amor que sentía por él
Si decidí estudiar para no avergonzar a Albert y así aminorar su carga - explicó con una sonrisa
Pasaron los días, ellos no dormían juntos por supuesto la srita. Pony y la hermana María no verían bien ese comportamiento, así que Candy dormía con los niños y Albert en la habitación de la srita Pony. La srita Pony y la hermana María dormían juntas en la habitación de esta última.
Durante el día jugaban con los niños y ayudaban con las tareas del hogar, el se dedicaba a ayudar con los animales y a reparar algunas cosas. Candy lo ayudaba a el y a sus dos madres. El hogar iba cada vez mejor gracias al cheque que Albert les pasaba cada mes por lo que habían acogido más niños cosa que hacía muy feliz a Candy.
Una mañana vio que George había ido para hablar con Albert pero cuando Candy le pregunto a que había ido a verlo, él se puso muy misterioso y no quiso decirle nada.
CONTINUARA…..
Espero les guste, espero todos sus comentarios.
