CAPITULO 35
Rápido tío hay que llamar a un médico la tía no se siente bien - dijo Elisa entrando abruptamente al comedor
Dorothy llame al dr. Reed -pidió Albert
No tío ella pidió expresamente que la atendiera el dr. Solimad.
Pues llámalo entonces Dorothy
Después de un buen rato el doctor se reunió con Albert y Candy en la biblioteca
Y bien dr. ¿Cómo esta mi tía?
Oh sr. su tía no esta nada bien, va a tener que guardar reposo durante mucho tiempo
Pero ¿qué es lo que le pasa? – preguntó el apuesto rubio.
Pues es un cúmulo de cosas su corazón esta muy débil, su presión, en fin muchas cosas– respondió vagamente sin mirar a sus interlocutores
A Albert le había dado desconfianza la forma en que el Dr. había respondido. Bien dr. la cuidaremos -dijo despidiéndolo
Cuando se fue el dr.- Bien Candy ¿que piensas?
No se yo no sabía que la tía sufriera del corazón – respondió extrañada
Yo tampoco y ¿qué impresión te dio el Dr.?
A mi no me gusto mucho Albert y yo creo que deberíamos buscar otra opinión
Mmmm si eso haremos, pero vamos a ver como evoluciona primero entre hoy y mañana. Estaba convencido que había algo turbio en esto pero no se lo diría a Candy hasta estar seguro
Ay Albert por mi culpa se enfermo la tía -dijo Candy realmente angustiada
No princesa no fue por tu culpa ella misma se provoco lo que le pasa por no querer aceptar lo que los demás sienten o piensan. No quiero que te sientas culpable o te alejes de mí por esto – se acercó a ella para tomarla entre sus brazos y mirarla a los ojos.
No mi amor, pero si tendremos que cuidarla mucho para que se recupere pronto si no, no podrá asistir a la boda
Las últimas palabras de Candy retumbaron en la cabeza de Albert, -reposo varias semanas, la boda en un mes mmm -no le gustaba nada. Si princesa eso haremos, ahora vamos a despejarnos un rato ¿qué tal si vamos a dar un paseo por el jardín? al fin y al cabo la tía esta bien cuidada.
Esta bien vamos
Caminaron hasta el jardín de las rosas, iban platicando y riendo. El le dijo algo para molestarla y fue a pegarle, él aprovecho el momento para tomarla entre sus brazos y arrinconarla contra una pared
¡Sr. Andrew no se aproveche eh! – amenazó tratando de ponerse seria.
Una sonrisa se dibujo en el rostro del joven- podríamos acabar lo que ayer no pudimos - dijo pícaro
Pero ¿tu sabes donde estamos? podrían vernos
No te preocupes están demasiado ocupados con la tía además si nos ven ¿Qué? no casamos antes y ya esta. Te echo de menos princesa
Y yo a ti.
En ese momento él se acerco y besó sus labios con mucha pasión, ella se dejo llevar lo necesitaba tanto que poco a poco se abandonaron a sus emociones. El estaba muy pegado a su cuerpo acariciando sus muslos por debajo del vestido y ella acariciaba su espalda y apretaba sus glúteos suavemente.
A lo lejos un joven de larga cabellera morena miraba atónito, había ido a despedirse antes de regresar a Nueva York y en la mansión le habían dicho que ellos estaban en los jardines, pero lo que se había encontrado no se lo esperaba. Quien lo diría cuando él la beso ella le dio un enorme golpe y ahora estaba totalmente abandonada a ese beso y a esas caricias que eran todo menos castas. Opto por hacer notar su presencia pero sin que se dieran cuenta de que los había visto para que no se sintieran avergonzados. Se alejo un poco y comenzó a gritar sus nombres.
Te amo pequeña - decía el entre besos
Yo te amo más -rebatió ella - ¿sabes que eres muy guapo?
A si ¿que tanto? -preguntó riendo y volviéndola a besar
Candy Albert - gritó Terry
Candy se separó un poco de Albert- ¿escuchaste mi amor?
No, no escuche nada
Si, si escuchaste
Si pero es que estoy harto de que nos interrumpan - decía con el ceño fruncido
Ella no pudo evitar reír -si tenemos mala suerte - le dio un beso y se separaron para acomodar sus ropas y recuperar el aliento
Aquí estamos - gritó Albert
Oh ya los veo - dijo Terry, estaban los dos todavía sonrojados por la pasión del momento
Los estaba buscando para despedirme, en un par de horas sale mi tren para Nueva York. Mañana tengo función
Gracias por haber venido Terry, nos ha dado mucho gusto compartir contigo esta fiesta -afirmó Albert dándole un abrazo
Si Terry muchas gracias por ser nuestro amigo -agregó Candy muy emocionada
¡Oh pecas no iras llorar! -exclamó Terry con una gran sonrisa
Siempre termina llorando - lo secundó Albert riendo
No se metan conmigo, lloro por que soy feliz de que podamos ser amigos los tres.
Bueno pero no me dejaras irme sin una sonrisa o ¿si?- Ella instantáneamente sonrió
Que tengas buen viaje Terry espero que volvamos a vernos pronto – le deseo el rubio dándole un abrazo
Si no se libraran de mi vendré a la boda eh
Te estaremos esperando.
Hasta pronto
Hasta pronto Terry- dijeron los dos al unísono.
Cuando Terry se había alejado él la tomo entre sus brazos
¿Dónde estábamos?- interrogó seductor
Albert no esta bien dar esta clase de espectáculos aquí en medio del jardín ¿qué pensaran de mi?- dijo sonrojada
Pensaran que me amas – respondió mientras ya besaba su cuello
Albert!!! Vamos dentro de la mansión por favor- pidió separándose de él, aunque quería continuar ese no le parecía el lugar más adecuado.
Él muy a su pesar aceptó no quería que ella se sintiera incomoda. Bueno pero en algún momento tendremos que poder estar solos estoy harto de esta situación ¿por qué no volvemos a Philadelphia?
¡Mi amor que cosas dices! ya queda poco, anda no pongas esa cara.- Le dio un beso y lo guío dentro.
Ahí los estaba esperando George en la biblioteca
William te necesitan en Chicago para arreglar unas cosas, tendrás que quedarte varios días
¿Qué?
Si hay un problema en el banco y necesitamos que vayas tú a verlo. - explicó George
Bueno princesa partimos mañana ¿qué te parece?
Albert yo no puedo ir contigo, ahora todos saben que estamos juntos y no esta bien que yo viaje sola contigo. Además me gustaría quedarme aquí para saber del estado de la tía abuela
Pero van a ser varios días y me preocupa la amenaza que hay sobre ti y los planes de la tía para impedir la boda
Todo va a estar bien yo me se cuidar y confió en ti, no creeré nada de lo que digan hasta que salga de tus labios mi amor
Como quieras pero tratare de estar aquí lo antes posible. - No le gustaba nada dejarla
George reúnelos a todos en la sala quiero hablar con ellos.
Instantes después todos estaban en la sala exceptuando la tía que estaba recostada, incluso Neil estaba. Albert lo miró interrogante pero él no se dio por aludido.
Bien quiero decirles que voy a salir de viaje a Chicago por una semana, tengo que arreglar unas cosas del banco. Estaré al pendiente de la salud de la tía. Solo una cosa, espero que ninguno se atreva a hacerla daño a Candy mientras yo no estoy, por que entonces me van a conocer de verdad - amenazó muy serio
¡Pero que cosas dices William! -exclamó la sra. Leegan- ¿qué le podemos hacer nosotros?
No lo se pero espero que nada cruce su cabecita - respondió mirando fijamente a Neil el que solo le devolvió una sonrisa
Bueno solo quería decirles esto con permiso,- tomó a Candy del brazo y salieron de la sala.
A la mañana siguiente él partió para Chicago.
CONTINUARA…..
Espero les guste, espero todos sus comentarios.
