CAPITULO 37

Ella pensando que era Albert se intentó girar un poco pero al querer hacerlo algo se lo impidió. Abrió sus ojos y lo vio allí, quiso gritar pero una mano de él cubría su boca. ¿Donde estará Albert por qué no está a mi lado, le habrá echo algo? ¡Oh Albert no!

El se acercó a ella y le dijo -hoy serás mía Candy y nadie podrá hacer nada para evitarlo-. Ella comenzó a forcejear con él, pero descubrió que él ya no era aquel muchachito débil que podía dominar. Ella mordió su mano para así poder gritar pero él para evitar su grito puso una navaja en su garganta.

Si gritas te mato o mejor aun puedo ir a la habitación de al lado y matar a tu prometido. - La mirada de Candy se lleno de terror. ¡Albert no! ¡Ella podría soportar lo que fuera pero nunca perderlo cedería a lo que fuera!

Mientras tanto en el cuarto de baño Albert se había dado una ducha y se estaba secando cuando escucho ruidos en la habitación. Le pareció raro por que cuando Candy se quedaba dormida tardaba mucho en despertarse y con mas razón ahora que llevaba varios días sin dormir bien. De pronto una idea terrorífica vino a su cabeza, había sido un tonto ¿cómo la había dejado sola? Abrió muy despacio la puerta del baño y vió lo que tanto lo había aterrado durante todo ese tiempo. Neil estaba atacando a Candy. La amenazaba con una navaja en su cuello mientras con su otra mano la manoseaba. La ira recorrió todo su cuerpo ¡como se atrevía a tocarla así! trato de tranquilizarse, si quería evitar que le hiciera daño a Candy tenía que pensar bien las cosas así que intentó escuchar lo que decía

Candy hoy serás mía jajaja a ver que cara pone mi tío cuando se de cuenta que ya no eres virgen. Tu inocencia me la llevo yo, yo seré el primero jajaja jamás podrás olvidarme.

Candy trataba de safarse ¡OH por Dios me va a violar! El empezó a bajar la sábana para verla descubriendo sus senos. Cuando los iba a tocar

En eso te equivocas sobrino -decía Albert desde el quicio de la puerta, solo llevaba una toalla atada a la cintura.

Pero ¿qué haces aquí? - estaba muy sorprendido

No es lógico -contestó muy serio

Entonces Neil se dió cuenta, ella ya era de él. No podía ser él iba a ser el primero, era la venganza perfecta contra ambos. No sabía que hacer ahora

Albert intervino- Como puedes ver sobrino Candy ya no es virgen , ella es mi mujer desde hace mucho tiempo

Me da igual será mía y tu tendrás que aguantarte por que si intervienes la mato

Albert sintió el miedo recorrer su cuerpo y como impulsado por un resorte camino hacia la cama

No te acerques o la mato – amenazó Neil

No, me quedaré aquí - alegó Albert.

Sabes tío tienes una hermosa prometida, creo que voy a disfrutar mucho está noche. -Se fue acercando a besarla, en un principio Candy no hizo nada pero cuando él se relajó en el beso mordió su labio. En el momento en el que se hacía para atrás Albert le dio un certero golpe en la cara y Candy aprovecho para quitarle la navaja .Había sido un movimiento no muy aconsejable ya que él podría haberle clavado la navaja pero había salido bien.

Pero zorra serás mía –gritó Neil enfurecido.

Albert se dejó llevar por la ira y comenzó a golpearlo con demencia, jamás Neil jamás escúchame bien te vuelvas a atrever a tocar a mi mujer, por que no sabes de lo que soy capaz.

Candy se levantó corriendo envolviéndose con la sabana - ¡Albert para lo vas a matar!

Es lo que se merece Candy

¡No mi amor tu no podrías cargar con su muerte en tu conciencia déjalo ir!

Pero Candy no podemos dejarlo ir,- cuando Albert se giró para ver a Candy. Neil aprovecho el descuido para salir corriendo por el balcón, cuando Albert iba a ir detrás de el Candy lo detuvo.

No mi amor déjalo ir por favor- las lagrimas comenzaron a correr por sus mejillas

Albert al verla así la tomó entre sus brazos - ¿estas bien?

Si gracias a Dios estabas aquí si no… - dijo sin querer acabar la frase y ni siquiera pensarlo

No lo pienses mas, todo ha pasado ya. Estoy contigo y no voy a separarme de ti te lo juro. Jamás permitiré que ni el ni nadie vuelva tocarte de esa forma o a tratar de hacerte daño.- La tomó en sus brazos y la llevó a la cama recostándose a su lado. Ella inmediatamente se acurrucó sobre su pecho. El acarició sus cabellos y su espalda hasta que volvió a quedar profundamente dormida.

El no podía borrar lo que había pasado de su mente. No hacía más que pensar que Neil podría perfectamente hacer daño a Candy de estar solo Dorothy aquí, ella no tenía la fuerza de un hombre y ahora lo había dejado ir, podría volver a atacar. No le gustaba nada esa situación. Dándole vuelta a estos pensamientos finalmente el sueño lo venció.

A las 6 a.m. como le había dicho el sr. Dorothy toco a la puerta. Los dos se despertaron sobresaltados.

¡oh por Dios! - gritó Candy aferrándose a él, temblaba de miedo. Las emociones del día anterior habían echo mella en sus nervios.

Tranquila princesa es Dorothy vino a despertarnos. -Se levantó, se puso unos pantalones y se acercó a la puerta.

Buenos días sr. Son las 6 como me dijo

Hola Dorothy. Ve a mi cuarto y tráeme un traje y una muda de ropa

Pero Sr. pueden descubrirlos

Haz lo que te pido Dorothy no puedo dejar a Candy ahora, Neil intentó atacarla ayer y no esta bien.- Ella obedeció, instantes después le estaba dando la ropa.

Trae un té de tila por favor Dorothy

Si sr. ¿Quiere que después ayude a la srita?

No Dorothy yo la ayudo no te preocupes.

El regresó a la cama y la abrazó, ella seguía muy nerviosa.

¿Cómo sigues princesa?

Estoy todavía muy nerviosa Albert. El me amenazó con hacerte daño y créeme que hubiera sido suya con tal de no perderte.

Princesa ya no pienses mas en eso por favor, ya pasó y estamos bien. Ven te voy a preparar un baño para que te relajes.

Pero Albert tu debes irte pueden escucharnos o vernos - dijo preocupada

Me da igual Candy, tu no estas bien y no voy a separarme de ti ¡que piensen lo que quieran estoy harto!

Esta bien.- El la ayudo a bañarse, la secó con mucha ternura y le dijo que lo esperará allí. Salió a buscar una muda de ropa y un bonito vestido azul marino sin mangas con cuello barco. Entró y la ayudó a vestirse. Candy pudo ver que él había llevado también sus ropas.

Me salgo para que puedas bañarte a gusto

No princesa, tu no vas a estar sola en el cuarto te esperas aquí a que yo acabe, no tardo. El rápidamente se baño, se puso los pantalones y la camisa.

Ven vamos afuera ahí terminare de vestirme - Ya allí encima del tocador se encontraba el té. Candy se sentó y comenzó a tomárselo mientras el terminaba de secarle el pelo y se lo cepillaba.

Sabes Albert contigo me siento segura y tranquila

¿Pero a pesar de lo de ayer princesa? yo me siento culpable, yo estaba aquí …

Ella lo interrumpió- si no hubieras estado aquí podría haber pasado cualquier cosa. Me siento horrorizada solo de pensar en si Dorothy y yo hubiéramos estado solas, él ya no es el muchacho débil que yo podía dominar.

Tranquila princesa yo estoy contigo y te protegeré

Lo se mi amor. - Ella se levantó y le puso la corbata, hizo un perfecto nudo y coloco su cuello. Después le regaló una encantadora sonrisa

Veo que te sientes mejor - comentó mas tranquilo al verla sonreír quería decir que ya no estaba tan nerviosa

Si mi amor ya se me pasó tengo que seguir adelante, al fin y al cabo no paso nada.

El se maravilló con su actitud otra en su lugar estaría temblando en un rincón, pero ella no, ella se sobreponía ante todo y eso era algo que él admiraba de ella. Vió como ella se acercó al espejo y se sujeto su cabello con dos pasadores. El aprovechó y se puso su chaqueta. Ya era hora de bajar a desayunar.

Bien será mejor que bajemos ¿se habrán dado cuenta de que tu estas aquí?

No lo se ni me importa - respondió muy serio, ella se acerco a él y lo besó

Creo que a mí tampoco, al fin y al cabo seremos marido y mujer. Lo único que me importa es estar contigo.

El le sonrió - te amo princesita- y le ofreció su brazo para bajar. Ese día solo estaba desayunando Archie y como no se habían encontrado a nadie en el pasillo nadie supo que ellos habían compartido el dormitorio. Con respecto al incidente con Neil no quisieron decirle nada a Archie, él aun andaba suelto y primero querían pensar bien que iban a hacer.

Princesa necesito que me acompañes a la oficina hoy, - le pidió Albert cuando ya habían acabado el desayuno

Pero ¿tengo que firmar algo? - preguntó sorprendida, todavía no lo estaba ayudando con los negocios

Si - dijo el guiñándole un ojo, él quería que estuviera pegada a él. Después de lo que había pasado tenía mucho miedo de separarse de ella.

Candy entendió -esta bien cuando quieras nos vamos - cuando se levantó Archie pudo ver una marca en su cuello

Pero Candy ¿qué te ha pasado en el cuello?

Candy se tocó el cuello y a su mente vino lo pasado la noche anterior comenzó a temblar

Albert no se había dado cuenta hasta ese momento que la navaja le había dejado una marca- ¿cómo se había atrevido a marcar la piel de su amada?- .oh Archie me imagino que se lo habrá echo poupé jugando o klin ¿no es así Candy? - Respondió él por Candy acercándose a tocar la marca, era un simple rasguño

Pero tío no parece de un animal más bien parece no se de otra cosa - alegó Archie dubitativo

Oh Archie no es nada que no se quite con un beso ¿verdad mi amor? - y se acercó a besar su cuello donde estaba la marca.

Archie se sorprendió ante la reacción de Albert y no dijo nada mas, justo lo que buscaba Albert con ese gesto.

El la sintió temblar, tenía miedo. Seguro estaba recordando lo de la noche anterior. La tomó de la cintura - Archie si nos disculpas nos vamos ya

Si tío hasta luego

Candy se aferraba a él, al estar en el coche ella se abrazo a él y comenzó a llorar desconsolada

Tranquila pequeña todo esta bien no te pasará nada malo, juro borrar ese recuerdo de tu mente.

Poco tiempo después ella se tranquilizó. Lo miró a los ojos - lo siento Albert es solo que se me vino todo a la mente de nuevo.

No te preocupes lo entiendo.

CONTINUARA…..

Espero les guste, espero todos sus comentarios.