CAPITULO 40

Por fin el día tan ansiado llego, el día en que unirían sus vidas ante todos. Ya que para ellos ya estaban unidos desde hace mucho tiempo .Candy estaba dentro del hogar vistiéndose ayudada por Dorothy.

El vestido que mando hacer para ella era muy sencillo de color marfil, con un hermoso escote cuadrado que dejaba ver gran parte de sus encantos para luego bajar y entallarse en su estrecha cintura abriéndose en un poco de vuelo hasta el suelo. Dorothy recogió su cabello y coloco un largo velo. No llevaba ninguna joya mas que unos pequeños aretes de diamantes.

Creo que ya estoy lista – afirmó mientras se daba un último vistazo en el espejo.

No Candy falta algo – dijo Dorothy entusiasmada. Quería mucho a la joven, eran verdaderas amigas y ella deseaba que fuera muy feliz.

No Dorothy

Dorothy abrió una caja - falta esto -, saco de la caja una hermosa tiara de diamantes. -Te la manda el sr. Con esta nota.

No pude resistirme, ponte esto y se la princesa de este príncipe de la colina

Te amo

Albert

¡OH pero por que gasto en esto! aunque debo de admitir que es realmente preciosa.- Dorothy se la colocó y le dió un ramo echo de dulces Candy y tulipanes blancos. En ese momento llamaron a la puerta

¿Quién es?

Soy Tom Candy, es hora - .ella abrió la puerta y se encontró con un muy elegante Tom. Llevaba un smoking negro impoluto que lo hacía ver muy atractivo.

Tom al verla pensó ver a la princesa de un cuento de hadas-. Candy te ves hermosa, -tomó sus manos y le dijo- de verdad Candy deseo que seas la mujer mas feliz del mundo.

Muchas gracias Tom- Candy ya comenzaba a llorar

Oh vamos no llores te ves muy bonita, además debemos irnos tu futuro marido debe estar ansioso. - Se pararon frente a la puerta del hogar, Tom la abrió y salieron.

Ella se encontró con un camino tapizado por pétalos de flores blancas y cercado por ramos de tulipanes blancos, era sencillamente hermoso. Respiró profundo inhalando el aroma que todas esas flores emanaban. Comenzaron a caminar hacía la colina donde los esperaban, su corazón palpitaba rápidamente hasta que pudo ver a lo lejos esos ojos que le daban paz y serenidad a su alma. La miraban con adoración. Se veía tan atractivo con su smoking blanco y su cabello ligeramente despeinado, cada vez que lo veía su corazón seguía acelerándose a pesar de todo lo que ya habían compartido.

En la colina un joven de cabellos rubios miraba ansioso al camino que había ordenado hacer para ella, quería que para ella todo fuera grato y lo intentaría siempre. De pronto la vio llegando ya hacía él, sus ojos irradiaban felicidad. Su imagen era la que le da significado a la palabra perfección, sintió como unas lágrimas llenaron sus ojos de emoción de verla tan bella, tan feliz y tan suya. Llegaron al altar, Tom le dio un beso en la mejilla a Candy y le pidió a Albert que cuidara bien de ella.

La ceremonia dio comienzo. Escucharon viendo al padre todo el tiempo hasta que llego el momento de decir sus votos, se giraron de frente para verse el uno al otro, en el momento que se encontraron sus miradas el resto del mundo dejo de existir. Ahí estaban en el sitio donde inicio su amor jurándose amor eterno. Albert empezó diciendo sus votos

Candy:

Es tan difícil expresarte todo lo que siento ya que las palabras no bastan para describirlo, si te dijera que te amo mentiría por que siento que es mucho mas que eso, mas que todo.

Lo único que mi cabeza y mi corazón entienden es que desde que te vi en este mismo sitio hace 15 años tu imagen se quedo grabada aquí dijo señalando su corazón. Después te fui conociendo y fui amándote Candy, por lo que eras, por lo que querías, por lo que sentías, por todo.

Ahora se que solo tu podrías complementar mi alma, tu que tu alma es tan libre como la mía serías la única capaz de comprenderme, tu que amas las mismas cosas que yo amo.

Aquí y ahora Candy te prometo que te amaré por siempre aún después de mi muerte, por que siento que desde siempre te he amado. Intentaré hacerte feliz cada instante de tu vida, no digo que nuestra vida será fácil pero se que estando juntos podremos con todo.

Agradezco a Dios por haberme brindado la oportunidad de enamorarme de ti dos veces, te ame desde un chiquillo y volví a enamorarme de ti cuando no tenía memoria

Gracias Candy por hacer de mí un hombre completo, por que tú trajiste la parte que me faltaba.

Ella trataba de contener el llanto para así poder decirle claramente lo que sentía

Albert:

Mi querido príncipe de la colina. Tu, el hombre con el que comparé a todos los hombres que pasaron por mi vida. Solo con haberte visto un instante, tu recuerdo me dio fuerza cada día.

Pero he de decirte que no solo me enamoré de ese chiquillo, me enamoré del hombre libre, comprensivo y generoso que siempre estaba ahí a mi lado para apoyarme. Me enamoré también de ese hombre frágil sin memoria y me enamoré de ese hombre que a pesar de su poder no se ha vuelto un arrogante si no que trata de que su posición pueda ayudar a los demás.

Tú mejor que nadie conoces mi vida, sabes que creía estar enamorada de otros, pero ninguno de esos sentimientos se compara con lo que siento ahora simplemente mientras me miras a los ojos. Siento que con solo mirarme puedes saber lo que siento, lo que pienso por que ante ti soy totalmente transparente.

Solo tu Albert has conocido mis debilidades, mis miedos e inseguridades. Solo ante ti me he permitido derrumbarme y siempre me preguntaba el por que pero solo tenía que escuchar a mi alma para saberlo, tu amor mío tu eres parte de mi por eso ante ti soy tal cual.

Albert yo te prometo que caminaré a tu lado donde quiera que vayas, te apoyaré y guiaré cuando lo necesites. Pero sobretodo te prometo que te amaré con este amor eterno y puro que mi alma guarda solo para ti

Las mejillas de los dos estaban cubiertas de lágrimas, se dieron cuenta que los dos se estaban diciendo muchas cosas mas con los ojos de las que sus bocas pudieron decir.

El le colocó el anillo a Candy dándole un beso en ella después. Ella lo coloco a su vez haciéndole una pequeña caricia en la mano. Instantes después el padre los declaró marido y mujer. El la atrajo hacia si tomándola por la cintura y le dio un largo beso en los labios, se separó un poco de ella y sintió su cálida mano tocando su mejilla.

Por fin puedo besarte como la sra. Andrew - se acercó y la volvió a besar. Al terminar el beso se giraron hacia sus invitados y volvieron a la realidad. Todos aplaudían mientras lágrimas caían por sus mejillas, todos emocionados por tal demostración de amor. En ese momento comenzó a sonar esa melodía que los dos conocían muy bien, pero esta vez la interpretaba Archie por petición de su tío, aunque él nunca supo el por que de esa melodía. El miró a Candy que ya estaba llorando de nuevo.

Que no te he dicho ya que eres mas bonita cuando ríes que cuando lloras. - apretó su mano y ella le brindó una de esas radiantes sonrisas

Después de la ceremonia se dirigieron a la parte trasera del hogar donde se habían dispuesto mesas para que se sentaran todos a disfrutar de la comida. Había sido una boda muy amena y agradable, habían disfrutado cada instante de ella.

Cuando estaba anocheciendo se despidieron de todos para volver a Lakewood a descansar. Ya en el coche…

OH Albert ha sido una boda maravillosa, tal y como la había imaginado. Muchas gracias nunca pensé que podríamos casarnos así - Dijo llena de felicidad

No tienes por que dar las gracias yo también quería una boda así

Sabes lo único que me entristeció es que la tía no haya cedido y viniera a nuestra boda ¿Tu crees que algún día aceptará que soy tu esposa?

Candy tranquila algún día abrirá los ojos y verá la maravillosa mujer que eres y lo feliz que soy.

Ojala. - Candy pudo ver ya la mansión pero se extraño al ver que el coche seguía de largo. - Pero ¿a donde vamos Albert no vamos a casa?

Si sra. Andrew vamos a nuestro pequeño hogar de lakewood - respondió con una enigmática sonrisa

Pero si la mansión se quedó atrás

Espera y verás, - el coche se detuvo y Albert la ayudo a bajar. Miro a su alrededor

¡Albert pero si es la cabaña del bosque! ¿la has arreglado? - interrogó sorprendida

Si princesa estaba muy mal, pero deja que la veas y me dices que opinas. - La guío a la puerta, la cargó como dicta la tradición y entraron. Después la bajo para que pudiera ver a su alrededor.

Ella se encontró con la cabaña muy cambiada aunque conservaba su esencia. Estaba bellamente decorada con muebles rústicos, el fuego estaba encendido y había velas por doquier dándole un aire íntimo. Candy siguió caminando por la cabaña y pudo ver que Albert la había ampliado, había otro cuarto.

¿La ampliaste? Pero ¿para qué quieres otro cuarto aquí?

Candy este fue mi refugio durante mucho tiempo y la verdad quería tener un sitio mas cálido en donde estar cuando quisiéramos estar solos. La otra habitación la agregué cuando hice la reforma por que algún día tendremos hijos y me gustaría que pasáramos aquí algunos días juntos

¡Hijos!! - exclamó sorprendida

Jajaja cariño ahora somos marido y mujer podremos tener hijos cuando queramos.- Se acercó y la tomó de la cintura - aunque por un tiempo te quiero solo para mi

Mmm y eso ¿por qué sr. Andrew?

Por que quiero disfrutar a mi esposa- explicó mientras besaba su cuello y sus hombros, con sus hábiles manos iba desabrochando los botones del vestido de Candy ,ella le quitó la chaqueta, el moño y la camisa. Ambos intentaban no separarse en ningún momento, necesitaban el contacto. Una vez el vestido cayó Albert la llevó a la cama donde tuvieron una maravillosa noche de bodas.

Pasaron varios días en la cabaña conviviendo como lo habían echo en antaño ahí mismo o en philadelphia. Eran muy felices. Pero como todo tiene que acabar Albert tenía que volver a su trabajo, se aproximaba la fiesta de su cumpleaños y después irían de luna de miel. Cuando llegaron a la mansión todos los sirvientes los esperaban en la puerta para recibirlos.

Bienvenida sra. Andrew, sr..-Todos querían mucho a Candy

Muchas gracias pero ya saben que soy solo Candy por favor

Ya esta todo dispuesto par ala comida sra. - Dijo Dorothy

Candy, Dorothy por favor llamame asi – le pidió la rubia

Pero es que no puedo al señor no le gustara

Dorothy y todos llamenla como ella les pide por favor, si eso la hace sentir feliz a mi no me importa. – habló Albert a todos sus sirvientes.

¿La tía bajara a comer Dorothy? – preguntó el rubio

Si sr. de echo ya esta en el comedor, el sr. Archie no le ha dicho nada

muy bien vamos para allá.

Se dirigieron al comedor, entraron tomados de la mano

Buenas tardes – saludó el rubio con una gran sonrisa y ese brillo en los ojos que solo puede dar la felicidad plena.

OH buenas tardes tíos - respondió Archie- hasta que se les ve el pelo

No nos llames tíos, por lo menos a mi no Archie – le pidió Candy

Tía no nos dices nada - inquirió Albert muy serio

Buenas tardes a ambos- habló sin dirigirle la mirada siquiera.

El acomodó a Candy en su sitio sentándose él después. Dorothy se aproximo a Candy y dijo: cuando usted ordene empezamos a servir

Yo Dorothy pero..

Mi amor ahora tu eres la sra. de la casa

Ella le sonrió - sirvan ya por favor Dorothy.

La sra. Elroy se sentía muy incómoda, ahora esa daba las ordenes en esa casa, ahora ella era la mujer mas importante de la familia. No le gustaba en lo absoluto aunque tenía que reconocer que su sobrino se veía radiante de felicidad.

CONTINUARA…..

Un capítulo muy difícil, espero les guste…

Espero les guste, espero todos sus comentarios.