CAPITULO 46

Llego el día de acción de gracias. Albert y Archie habían estado firmando unos documentos y después fueron por Candy a la cabaña para ir al hogar. Candy se desilusionó de no ver a Annie en el interior del auto, aun creía en ella. La pasaron estupendamente en el hogar, los niños escucharon las historias de Albert, jugaron con Archie que a pesar de que odiaba manchar sus ropas jugo por el campo con ellos y treparon al árbol con Candy. Un par de horas mas tarde volvieron a la mansión para arreglarse, se ducharon rápidamente, su nueva mucama ya le tenía todo listo a Candy y a Albert para que pudieran acabar rápido. Cuando acabaron y se dirigieron al automóvil, George les dijo que Archie y Annie ya habían salido. A Candy le asombro la rapidez de Archie y le preguntó a su marido por que no los habían esperado

Candy a nosotros se nos perdona un retraso de unos minutos por ser quien somos pero a ellos no

¡OH ya veo!- en ese momento se dio cuenta de hasta que grado podía llegar a marcar diferencias su status social.

En la fiesta Annie estaba feliz, habían llegado justo a tiempo a pesar de que Archie había llegado todo lleno de tierra y con el tiempo justo, casi le da un infarto cuando lo vio llegar así. Pero afortunadamente él se había apurado; además todo mundo la elogiaba por la belleza de su atuendo y arreglo, como no si había dedicado casi 3 hrs. a ello, quería lucir exquisita. El mayordomo abrió las puertas del salón anunciando a los Sres. Andrew

Ahí en la puerta apareció la pareja del momento él de smoking negro y ella con un vestido verde oscuro largo muy entallado hasta por debajo de las caderas con escote en v y mangas transparentes, llevaba el cabello suelto solo apartado de su cara por una cinta del color del vestido y un poco de maquillaje. A pesar de la sencillez y la velocidad con que se había arreglado se veía sublimemente bella, seguramente por el brillo de sus ojos que opacaban a las estrellas del cielo.

Annie no pudo evitar pensar que a lo mejor Candy siempre se veía tan bella por que era feliz con la vida que llevaba y con lo que era.

Candy y Annie llevaban días sin dirigirse la palabra a pesar de que esta primera había vuelto a la mansión. Una tarde en que Candy estaba leyendo en la biblioteca

¿Puedo pasar?

Si Annie, yo ya me iba - respondió Candy levantándose

En realidad quería hablar contigo…

Dime- la invitó a hablar volviéndose a sentar en el sillón.

Annie estaba muy nerviosa. Quería Candy pedirte perdón, en estos días me he dedicado a reflexionar sobre mi actitud y me he dado cuenta que yo no quiero vivir así, no quiero ser así. Yo quiero ser una buena esposa y ayudar a Archie en lo posible, quiero ser buena madre y buen ejemplo para mis hijos y jamás lo seré si yo misma me avergüenzo de lo que soy.

No tengo nada que perdonarte Annie eres tu la que debes perdonarte a ti misma

Yo Candy he escuchado tantas veces que no es bueno venir de donde vengo que lo que importa es el status social y el ser la mas bella, que me lo he creído y veo ahora que eso no es lo mas importante. Lo importante es lo que soy y no debe importarme lo que piense la gente.

Annie creo que ahora es un trabajo interior el que tienes que llevar a cabo y espero que pronto encuentres a la Annie que tienes muy dentro de ti, cuando salga abre recuperado a la que fue como mi hermana- Le guiñó un ojo y salió del cuarto dejando a Annie sumida en sus pensamientos.

El día de noche buena había llegado, la casa estaba bellamente decorada, en cada rincón había motivos navideños, en el salón había un gran árbol y por todos lados había muérdago, Candy se reía al recordar a la tía

Pero William ¿para qué quieres muérdago por todos lados?

Muy sencillo - en ese momento miró hacia arriba, bajó su vista y a su lado estaba su mujer bajó lentamente su rostro hacia ella y la besó

William eso no es apropiado aquí delante de todos –le riño abochornada la señora

¡Tía es tradición estamos bajo el muérdago! Jajaja

Ahora veo por que quieres muérdago por todos lados Albert - dijo Candy riendo

¡Por Dios William eres el colmo! - añadió enfadada la tía Elroy.

Candy y Albert habían dado la noche libre a toda la servidumbre, ellos prepararían la cena en lo que Archie y Annie entretenían a la tía para que no pusiera el grito en el cielo. Prepararon una rica ensalada de manzana y nuez, un gran pavo, puré de patatas, salsa y pan como siempre echo por Albert, le quedaba muy rico. Como postre hicieron pastel de chocolate aunque él se quejó por que quería tarta de melocotón. Acabaron como siempre jugando con la comida todos sucios, subieron a cambiarse para la cena y bajaron antes que la tía para poder tener todo a mano de la mesa para que fuera mas cómodo servir.

La tía bajo vio a la izquierda de la mesa estaban Annie y Archie ella con un sencillo pero elegante vestido gris plata por debajo de la rodilla y su cabello recogido, Archie con un traje gris oscuro y perfectamente peinado. Miró a su derecha y vio a su sobrino preferido con un traje negro y esa cabellera rebelde, a pesar de que no le gustaba como llevaba el cabello tenía que admitir que se veía muy atractivo, a su lado estaba Candy con un vestido ajustado color rojo, el cabello lo llevaba recogido en una especie de cascada en su espalda, se veía muy bella aunque le costará admitirlo le gustaba que en todos lados se hablaran cosas buenas de la sra. Andrew. Tomó asiento ayudada por Albert y a continuación se sentaron todos. Miró a su alrededor y no vio a la servidumbre.

Pero ¿y dónde están todos? - preguntó extrañada

Les he dado la noche libre -respondió Albert tranquilamente

Pero William ¿quién va a servir la cena?

Nosotros - dijo levantándose y a su vez se levantaba Candy

¡OH no puedo creer que los cabeza de familia vayan a servir una mesa!

Y ¿por qué no tía? es nuestra cena de navidad. Ande déme ese gusto y no se enoje vamos a disfrutar esta cena ¿si?- no quería volver a pelear con ella después de su boda los dos decidieron llevara la fiesta en paz con ella , al fin y al cabo era la hermana de su padre.

Bueno William pero espero que no se repita. - Sirvieron la ensalada y a continuación Albert cortó el pavo y Candy lo fue sirviendo con las diferentes guarniciones. Después llego el postre Albert comenzó a servir.

Ya solo me falta uno - dijo mientras tomaba otro plato

No, no sirvas ese - le pidió Candy

¿Acaso no vas a comer pastel? eso si no me lo puedo creer

Eres tu el que no lo va a tomar – lo corrigió ella sonriendo

Pero ¿por qué no puedo? – preguntó él extrañado

Espera - ella fue a la cocina y puso sobre la mesa una trata de melocotón- ¿Pensabas que te iba a dejar sin tu postre favorito?

Pero ¿cuándo lo hiciste? OH princesa hacia tanto tiempo que no comía una de tus tartas de melocotón! - Dijo feliz

La hice por la mañana cuando estabas en la biblioteca y la escondí para que no la vieras

Albert dió un bocado a su pedazo - mmm te quedó mejor que nunca mmm que rica mmm - añadió saboreándola

Pero Candy ¿has estado cocinando? el cocinero podría haberla echo – le riñó la tía enfadada

Tía esto es algo que hago por Albert, además no sabría igual si la hace otro a él le gusta la que hago yo.

Pero no esta bien cocines, además tu William ¿cuándo has probado la tarta de Candy?

¿Tía le gustó la cena?

William no me cambies el tema

Respóndame por favor

Si estuvo muy rica , el pavo estaba muy bien preparado y ese pan estaba delicioso, tengo que felicitar mañana a nuestro cocinero

Pues entonces felicite a Candy por que ella hizo la cena y a mi por el pan - agregó sonriente

¡Oh por Dios nuestro cabeza de familia horneando pan! exclamó

¿Qué tiene de malo? por lo que dijo le gustó y a mi me encanta hacerlo, no es la primera vez que lo hago.

Vamos tía abuela estuvo deliciosa, una verdadera comida de hogar ¿no le parece? hasta parecemos una familia – habló Archie

Vamos tía no se enfade y disfrutemos de la noche ¿qué le parece si vamos a tomar café a la sala y abrimos los regalos? - preguntó Albert ayudándola a levantarse

Ella que no le podía negar nada cuando la miraba así asintió.

Llegaron a la sala y se sentaron cerca de los regalos para empezar a abrirlos, Albert le dio el de Candy y él a la tía. Era un chal de seda bordada a mano en sobrios colores muy bello, a ella le gusto mucho, Archie y Annie le dieron un bello prendedor de oro en forma de flor. Archie le dio a Annie una pulsera de diamantes que a Annie emocionó y ella a él una bata de seda. Todo el tiempo en que se dieron lo regalos notaron a Candy y Albert nerviosos de pie mirando como alrededor de la sala.

Pero y ustedes ¿no se van a dar regalos? -preguntó Annie a Albert y Candy

Si por supuesto- respondió Albert - y tu pequeña deja de hacer trampa ya llevas tiempo buscando

Tu también, además hoy va a ser mas difícil que otros años esta casa es muy grande

Pero ¿de qué están hablando, otros años? – indagó Archie que no entendía nada

He de decirles que Candy y yo nos damos nuestros regalos de forma especial, los escondemos por toda la casa- no iba a profundizar en la pregunta de Archie había cosas que nuca iban a saber - Ahora si pequeña pero acuérdate que no puedes abrir ninguno hasta que los tengamos todos eh.

Si - asintió ella emocionada, se moría por que él encontrara un regalo muy especial

1 2 3 a buscar - y echaron a correr por toda la casa encontrando los regalos y riendo a carcajadas cuando se burlaban del otro por no encontrar alguno

La tía veía esa escena entre enojada y conmovida. Tenía que admitir que hacían una gran pareja, con el mismo espíritu y sobre todo los unía un inmenso amor que era evidente en cada acción, parecían la mitad perfecta del otro. Ver a su sobrino con ese brillo en los ojos la hacía muy feliz y eso se lo tenía que agradecer a Candy. Así que aunque no estaba bien su forma de actuar decidió dejarlo pasar pues estaban solos.

¡Por fin princesa los hemos encontrado! ahora vamos a abrirlos- dijo Albert coon una gran sonrisa

Si ha sido agotador. Bueno ¿quién empieza? aunque creo que tu, tu ganaste

Ya no se para que preguntas si sabes que siempre te dejo abrir a ti primero.

Esta bien- Candy tomó su primer regalo abrió la cajita y se encontró con un bello relicario de oro con una pintura de ellos dos en una cara. -Oh mi amor es precioso muchas gracias

De nada, ahora me toca a mí - abrió su regalo Candy estaba impaciente pero ese no era el regalo que la emocionaba. Albert se encontró con un suéter azul claro cachemir-. Esta muy bonito princesa y muy útil para el invierno

Si jajaja ahora voy a abrir mi segundo regalo mmm ¿qué será? - abrió la caja y se encontró con un retrato de ellos dos el día de su boda, era muy bonito además representaba también la colina de pony. - Oh Albert es hermoso muchas gracias! Me encanta podré recordar siempre ese día

Eso no es todo, mira este ira aquí en la sala pero ven - la llevo al comedor y le mostró otro cuadro retrato de los dos en el momento de sus votos. Este irá aquí. Fueron al salón de fiesta, le mostró un retrato de ella , se veía muy bonita en ese retrato no iba vestida de novia si no mas bien con uno de sus vestidos de fiesta. Se dio cuenta que lo tomaron de una foto de un baile al que había asistido. Este irá aquí y al otro lado este otro, uno de él con una gran sonrisa, los cuadros quedarían frente a frente comos si ellos se estuvieran mirando. Por último fueron a la biblioteca y ahí había un retrato de ella encima de la chimenea con el pelo suelto, era solo de su cara. Volvieron a la sala

Pero Albert ¿por qué tantos retratos míos? - preguntó asombrada

Por que quiero que donde quiera que este de la casa pueda verte aunque tu no estés; además quiero que se vea que tu eres la dueña de esta casa y de mi vida

¡OH Candy son preciosos los retratos!- exclamó Annie

Bueno Albert pues creo que debes de abrir ahora tu otro regalo ¿o ya no lo quieres?

Por supuesto que si vamos a ver - dijo abriendo la caja y mirando su contenido, abrió al máximo sus ojos y unas lágrimas fueron cayendo de ellos, no podía articular palabra.

William ¿qué pasa?- preguntó preocupada la tía elroy.

Creo que pronto habrá quien los use cariño – afirmó Candy tomándole la mano

El se levantó, la tomó en sus brazos y le dijo - dime que es cierto lo que estoy pensando

Es cierto cariño ¡dentro de 7 meses serás papá!! - El la comenzó a girar, lloraba y lloraba de felicidad.

Princesa este es el mejor regalo del mundo, es el fruto de nuestro amor ¡soy tan feliz! - exclamó dándole un beso en los labios y volviendo a colocarla en el sillón.

Después los felicitaron todos, estaban que no cabían de la felicidad ¡el heredero de los Andrew podría venir en camino!

CONTINUARA…..

Espero les guste, espero todos sus comentarios.