CAPITULO 2: Ocultándose tras las sombras del destino: la historia de Inychi
Aquella era una fría y tormentosa noche, sobre todo inexplicable puesto que todo lo que ocurría, en gran parte era real y en gran parte irreal.
Así pues, nuestro misterioso samurai seguía corriendo hasta llegar al final de este laberinto de drama, terror, y más que nada misticismo, pues lo único que le importaba era regresar a "tiempo-espacio", una barrera que según sus pensamientos era lo único que salvaba y mantenía vivo a un extraño e inmortal ser como él; un hanyou, o Tsukikase, como se le conocía a los de su especie en esa tierra, era esta hermosa criatura.
Este sorprendente ser tenía un gran parecido con aquél famosísimo demonio polilla del que se hablaba en antiguas leyendas japonesas, Mennomaru, ya que muchos decían lo mucho que se parecían, y muchos otros creían que era su hermano menor, aunque la diferencia radicaba en su increíble belleza (a simple vista parecía una chica, pero observándolo cuidadosamente, era todo lo contrario), su vestimenta azulada como el cielo de invierno, y sus místicos ojos de cristal que paralizaban a todo aquél que le sostuviera demasiado la mirada (pues estaban hechizados), su cabello era azul cielo y al igual que Mennomaru llevaba en su cabeza dos antenas amarillas que lo hacían verse muy bien.
Nuestro amigo no era nada malvado, o al menos eso decía él, pero cualquiera que lo viera diría que era todo lo contrario, pues su aurora o resplandor estaba lleno de terror a pesar de que su corazón estaba limpio de toda maldad. Era un simpático demonio con rostro de ángel, que se metía en problemas (con su otro yo) cada que veía o tenía a una chica a su lado, y esto se supo desde que conoció al "príncipe de hielo y fuego", me estoy refiriendo a Kai Hiwatari (Aunque no lo crean Kai ha cambiado bastante).
¿Se han de preguntar como fue que se conocieron, cierto?, pues ahora mismo lo sabrán.
Resulta que el lugar en el que se encontraba el señor "todo lo puedo" era el mismísimo infierno pero en otro tiempo o época, una época mas actual que la suya; (era de la época feudal), quien sabe en que vida habrá salvado a Inu Yasha que hasta se hizo muy amigo suyo, y desde ese entonces lo ha estado siguiendo como su discípulo y leal sirviente, sobre todo por que Kagome lo trata tan bien que Inu simplemente parece una mascota a su lado; ahora el hermoso Hanyou, a la vez que se siente como rey, también empieza a jugar con ella y le toma mayor confianza, sobre todo menos miedo a los humanos.
No se sabe con certeza por que llegó a parar en ese extraño y aterrador lugar sin salida (lugar en el que se encontraba mientras corría bajo la lluvia, el infierno), aunque si se sabe como…
Una mañana, en la época feudal, mientras Inu Yasha se encontraba cazando una "mariposa" que llevaba uno de los fragmentos de la shikon no tama (joya de las cuatro almas) y Kagome estudiando los movimientos de este monstruo larva, el tierno samurai jugaba con su mejor amigo y compañero, un zorro blanco como la nieve de nombre Orión (este zorro tenía un gran parecido con Kirara, la mascota de Sango, solo que Orión era de una raza mas superior y provenía de la realeza al igual que su amo, puesto que el collar no le faltaba, era un cristal que cambiaba de color conforme al clima de cada época diferente) lo entretenía con una especie de esfera que en su interior tenía una esencia negra, algo así como un alma, y si la esfera se rompiese traería graves problemas para todo aquél que se encontrara cerca (principalmente para su dueño, ya que en realidad no se trataba mas que del alma de su YO oscuro)
Pasó media hora, y el chico y su mascota yacían en el verdoso pasto, acostados y durmiendo una rica siesta, mientras la esfera se encontraba en el cuello del primero, en ese instante un enorme agujero negro se comenzaba a formar en el suelo, hasta que ambos despertaron y solo uno sobrevivió al peligroso agujero, el otro había caído dentro de este en una rara dimensión y con el cuerpo lastimado a causa de la caída; por suerte era inmortal y sus heridas sanaban mas rápido que un humano, así que después de recuperarse se levantó e inmediatamente buscó la salida.
Así fue como llegó a parar al llamado infierno.
Después de tanto enredo y sustos logró salir con bien y un poco cansado, sobre todo asustado, pues al final cayó en un pozo de sangre que lo absorbía al fondo de este, aunque después de eso todo había regresado a la normalidad. Ya había llegado a la salida, pero lo que no se imaginaba era lo que habría al otro lado del laberinto, un extraño ser de cabellos grisáceos, azules por la parte de atrás, vestido de negro como los ninjas orientales, y cubierto de la boca, solo se le veía esa mirada tan penetrante, y digo ser por que en su rostro y color de piel se notaba que no era un humano ordinario; ¿razón por la que se encontraba ahí?, no se sabe con exactitud, pero solo se sabía que llevaba en su hombro derecho un tatuaje de color azul en forma de gota, que tenía una especie de espiral la cual comenzaba en su punta (en la punta de la gota) y tenía un gran resplandor, el cual hacía que la gota se deformara a cada instante y se convirtiera en una mancha negra, el Youkai, al verlo, solo se dejó caer al suelo de lo cansado, perdido, y destrozado que estaba, sin embargo no dudó en pensar que se trataba de otro demonio, y que seguramente le haría daño, ( y después de todo lo ocurrido no podía pensar en estrategias para salvarse), ya no le quedaban energías, y quizás la sangre se le terminaría en poco tiempo, por eso mejor se dejó ir de la realidad. Antes de caer al suelo, el misterioso chico lo sostuvo, y al darse cuenta de lo lastimado que estaba y de los litros de sangre que perdía poco a poco, decidió detener la hemorragia bebiendo un poco de la sangre que se encontraba infectada (a causa de lo que había en el infierno-laberinto), para después darle un poco de su energía y así esperar a que sus heridas cerraran nuevamente. (Y es que esta vez sus heridas no se habían cerrado, debido a que por el enorme miedo que le tenía a morir, sus poderes se desvanecieron a causa de las emociones tan fuertes de su lado humano)
Se lo llevó consigo en sus brazos, y como por arte de magia, apareció de la nada una capucha negra con la que lo cubrió, pues era época de invierno.
NOTA: Aquél misterioso chico que lo había salvado era nada menos que Kai, solo que en invierno su cuerpo sufría varios cambios que lo hacían verse como lo que en realidad se había convertido, un guerrero semidiós. Entre esos cambios estaba principalmente el color de su piel, el frío la tornaba un poco pálida. Después estaban sus ojos, los cuales eran mas hermosos que como siempre, (ya que en la mayor parte no son suyos, si no de su alter ego Tsurugi), y la parte de "penetrantes" ni se diga. Siempre ha tenido esa mirada, una mirada que a veces te asusta (y mas cuando se enoja -) pero no siempre; los demás rasgos ya eran otra cosa sin mucha importancia. Ahora, quizás, lo siguiente mas importante era el nuevo tatuaje que le había aparecido en el hombro, era algo sumamente misterioso y a la vez espectral, por que el tatuaje en primer lugar nunca antes había estado impregnado en su piel, y en segundo lugar, le causaba graves daños a su cuerpo y a su sangre al momento de realizar un ataque, o cuando sufría alguna herida o cortada, poniendo en riesgo su mortalidad; la parte en la que toma un poco de la sangre del Youkai es por que tiene el poder de hacerlo como si fuese un vampiro, ya que antes lo era y eso fue lo único que quedó de la maldición, la sangre no le causa daño, solo lo fortalece. (¡Pobre Kai, cuanto ha sufrido!)
Nuestro amigo semidemonio yacía descansando en una especie de bosque virtual, (lo que Kai llamaba Terranova; el paraíso sin final, puesto que está entre el cielo y el infierno, o sea se que ni morto estás ni vivo tampico -) acostado en el verde y acogedor pasto, y recuperándose de las heridas tanto emocionales, que le removieron el corazón y le causaron remordimiento, como las corporales que lo dejaron casi en el otro mundo; las heridas se volvieron a cerrar rápidamente y había recobrado con la ayuda de sus poderes la cantidad de sangre perdida, así pues, y por medio de sus sueños, transformó el lugar en el se encontraba en un hermoso campo lleno de flores de todos colores y aromas. Al despertar se sorprendió y llegó a pensar que había llegado al fin a casa, por lo que se levantó del suelo y buscó por todos los alrededores a su fiel amigo Orión, pero para su mala fortuna no lo encontró, así que se dio por vencido fácilmente.
--¿Qué lugar es este?—lucía confundido, pues ni en sueños había visto un lugar como este.
Empezó a caminar haber que tanto descubría, hasta que…
--mas bien te deberías preguntar ¿acaso estaré vivo?—le respondió el guerrero ojiazul, el cual se encontraba recostado sobre una de las ramas del árbol en el que había descansado el hanyou, a pesar de que desde un principio supo lo que era.
--¿entonces estoy…muerto?—lo volteaba a ver con ojos de siervo deslumbrado por la luz de un auto.
--francamente…si, y no.
--Pero… ¿acaso tu me has traído hasta este extraño lugar?
--vaya, al fin te diste cuenta.
--pues, gra…gracias por salvarme, pero no era necesario que lo hicieras.
--¡¿preferirías haber perdido la vida en manos del demonio que llevas en tu interior?!
--Co…co… ¿Cómo lo supiste?, ¿y por que tienes mi sable?
--¿Cuál es tu nombre?—le decía mientras le aventaba el sable
--Inychi…Inychi Kisaki.
--vaya nombre, ¿Por qué estás aquí en esta época?
--al parecer caí en una especie de agujero negro por descuido mío, y vengo de la época feudal, pero lo que no entiendo es como fue que llegué a parar a una época tan avanzada.
Al oír su lugar de procedencia Kai, se cayó del árbol de la sorpresa (pues estaba como murciélago, sosteniéndose solo con las piernas) y encima de él la capucha negra, al final cayó un extraño medallón en forma de estrella con el signo del yugo en el centro, cristalizado, Inychi le ayudó a que se levantara primero quitándole la capucha, para después tratar de agarrar del suelo el medallón, pero en eso el tatuaje en el hombro de Kai brilló y lo transformó en un demonio cambiándole la voz
--¿Qué es esto?
--¡NO LO TOQUES!, no te atrevas a tocarlo para nada, ¡retrocede!
Entonces lo hizo y en un dos por tres con la ayuda del medallón, al momento de colocárselo en el cuello, recuperó su apariencia original, era extraño verse actuar así, y era la primera vez que tenía tanto miedo, ya que cuando se había transformado, el tatuaje le quemaba la piel, sacándole sangre.
Mientras ambos platicaban de cómo era cada época y sus costumbres, de que raza eran y con quienes vivían, dieron una larga caminata por el inmenso Terranova.
--¿y por que se llama así?—le preguntaba el hanyou
--su nombre surgió por una extraña guerra que ocurrió aquí hace mucho, ambos mundos, el infierno y el cielo se cruzaron y la guerra duró 250 años, desgraciadamente no hubo sobrevivientes, o al menos eso dice en las escrituras de la lápida que se encuentra en el fondo de este lago.
Se detuvieron a descansar cerca del lago que ahí había. Inychi se quedó, por instantes, observando su reflejo en el agua, y mientras se tocaba el rostro comenzaba a recordar muchas cosas de su pasado, como la vez en que perdió esa cálida y efímera inocencia por culpa de la maldición hereditaria de su familia, (ya que antes pudo haber sido un humano, ahora lo único que tenía de esa especie era el corazón y otras características mas), y la vez en que conoció a Inu Yasha, Kai simplemente se encontraba parado a su lado, viendo, u admirando, la increíble belleza del demonio, sobre todo se centraba en sus ojos, los cuales parecían dos hermosos cristales de hielo; cuando Inychi se dio cuenta, se trató de esconder cubriéndoselos con las manos.
--¿Por qué lo haces?—le preguntaba el guerrero muy asombrado por su comportamiento.
--no es nada, es que…se me acaba de meter una basura en el ojo—el hanyou de nuevo se transformó, dejando de lado al humano despechado, entonces retiró sus manos y volvió a ver hacia el lago, esta vez se quedó viendo fijamente a Kai, y este otro se sorprendió aún mas cuando vio lo mucho que le había cambiado la mirada de un instante a otro, (la cual ya no se veía tan perdida y vacía como la de él); cinco minutos y sus miradas se entrelazaron, y fue tanto el poder que ambos despedían, que el mas joven no lo resistió y se sonrojó (a causa de los sentimientos de su otra mitad), terminando en el suelo, mientras que para el otro se le hacía tan extraño la forma de actuar de su compañero y ahora nuevo amigo, si así se le podía llamar.
--[sus ojos —se quedaba pensando, mientras lo observaba muy tranquilo y dormido boca bajo, en la rama del árbol— [es la segunda vez que veo unos ojos así, y se parecen a los de la princesa. ¿Acaso será algo de ella?, ¿me pregunto por que habrá reaccionado de esa manera al momento en que me le quedé viendo?
Al día siguiente, Kai partió hacia el club, dejando a Inychi aún dormido, y se llevó consigo la extraña esfera que él llevaba en su cuello, Inychi notó como el cosmos que había en el lugar desaparecía y se llevaba consigo aquél elixir que mantenía retenido al humano en su interior, por una parte se alegraba, pero por otra comenzaba a preocuparse y asustarse, pues el elixir no debía caer en malas manos, ya que podría incluso soltar una epidemia en toda la época completa, así que rápidamente se levantó y salió del lugar, corriendo, y sin fijarse por donde caminaba, hasta que sin querer cayó a un charco de lodo y se llenó toda la cara, sin importarle logró encontrarlo e impidió que se fuera asustándolo mientras este se encontraba descifrando un mapa que había encontrado hace días en el laberinto-infierno, en la entrada.
Con tan tremendo susto cayó al lago y muy apenas Inychi lo iba a sujetar, cuando se llevó el brazalete que tenía en su mano izquierda--¡no, no te lo…!--, Inychi se sorprendió de tan divina joya, que intentó ponérselo, pero le fue imposible convocar su poder, aparte de que recibió mas de diez mil voltios de descarga por ponérselo, Kai ya estando adentro del agua y sentado (el lago no era tan profundo) lo reprendió.
--¡te dije que no lo hicieras, ¿que intentabas niño?!—le arrebató el brazalete
Cuando iba a salir del agua, Inychi ya estaba en el suelo y con el dolor en todo el cuerpo, Kai intentó levantarlo (para ayudarlo) pero como estaba empapado ambos se electrocutaron, y de tan entumido que Inychi tenía el cuerpo, se le ocurrió que con el calor del cuerpo de Kai lograría regresar a la normalidad,( pues es el mejor método, especialmente entre dos seres de distintas razas), aunque fueron de mal en peor, Kai se resistía, mientras que Inychi no sentía su cuerpo, solo el de Kai, y sobre todo no faltó que se sintiera algo intimidado, puesto que nunca antes había estado tan cerca de un chico.
Después de un rato se quedaron tirados en el suelo y ambos con el cuerpo entumido por la descarga, uno casi encima del otro, el brazalete salió volando y a su dueño le costó trabajo encontrarlo, además de que tenía la ligera sospecha de que alguien mas estaba con ellos, y que seguro se lo había encontrado.
Kai se levantó del suelo, mientras que Inychi trataba de olvidar la situación por la que había pasado mientras estaba con él; ambos se apartaban la vista y trataban de no juntarse tanto, parecía ser que la parte humana de Inychi se había enamorado de Kai, mientras que el demonio no podía verlo ni en pintura, ya que aborrecía a los humanos, sobre todo a los "semidioses", pues le traían muy malos recuerdos.
Llegando al fin de este embrollo, Kai se adelantó y se dirigió hacia el interior del paraíso, pues presentía que la persona o ser que los observaba se encontraba en esos terrenos, Inychi lo seguía para ver que no le hiciera daño a la esfera, y por que comenzaba a tener visiones de que la tercera persona se trataba de alguien conocido, muy conocido, Kai veía que este todavía lo seguía, así que hacía todo lo posible por perderlo de vista.
--¿Qué haces?, ¡deja de seguirme!—le decía sin voltear a verlo, Inychi no le respondía, pero seguía sus pasos.
Kai jugaba con la esfera dentro de su pantalón, mientras se concentraba en el cosmos del misterioso ser.
--¡he dicho que dejes de seguirme!, ¿buscas algo?—lo notaba algo preocupado.
De pronto la esfera comenzó a brillar y aventó a Kai hacia el árbol más cercano que había, este solo se quedó en el suelo, y la esfera salió de su pantalón rodando hacia donde se encontraba su dueño, este la recogió del suelo y la desapareció en sus manos, Kai no se sorprendió de la desaparición, sin embargo, si de lo mucho que la esfera cambió, y de que le sangraran las manos al demonio; después de desaparecer la esfera, se las vio, y se asustó mucho, ya que era la primera vez que le ocurría esto. En señal de debilidad se desmayó, Kai por puro instinto corrió a sujetarlo, y mientras hacía que recobrara la fuerza el demonio se estaba apoderando poco a poco de él. Kai trataba de detener el proceso con el medallón que tenía en su cuello, el cual tenía poderes ocultos; al fin logrado lo que quería, Inychi descansó su mente y cuerpo arriba del mismo árbol en el que se había golpeado Kai, pues ahí lo había acomodado este, y en la rama mas alta, con tal de que no se escapará o lo siguiera, pues podría despertar de nuevo el demonio y esta vez si acabaría con su vida; el árbol estaba tan alto que no cualquiera bajaría así tan fácil, así que se encontraba muy seguro ahí.
Ya entrando de lleno al asunto del misterioso cosmos, Kai entró muy tranquilo y con el menor ruido posible al bosque, mientras mas caminaba mas grande se hacía el cosmos, hasta que se llegó a encontrar con Inu Yasha, el cual se encontraba acostado arriba de un árbol y comiéndose una manzana.
--¡ah!, eres tu. ¿Qué haces aquí?—le preguntaba al hanyou.
--pasaba por aquí, cuando comencé a sentir una extraña presencia, algo así como una mezcla de Tennyo y Youkai, ¿supongo que sabes lo que es un Tennyo?—se le quedaba viendo con cara de sorpresa, ya que era la primera vez que lo veía tan pálido, parecía casi vampiro.
--Algo así.
--la he sentido desde hace una semana, ¿acaso tu no la has sentido?
Kai se quedó algo pensativo con respecto a lo de Tennyo-Youkai, y pensó en Inychi.
--[pero si él llegó ayer, además…no, no puede ser él
--¡hola, me escuchaste!—le aventó una piedra, y el segundo la detuvo con su mano.
--si, te oí, lo que pasa es que en este estado me es imposible sentir la presencia de un demonio o cualquier otro ser, solo los humanos.
--¿y por que?
--mis poderes no me lo permiten, solo mi alter ego tiene esa capacidad. ¿Sabes si acaso los Tennyo tengan alguna reliquia u objeto de gran valor que lleven siempre consigo?
--que yo sepa, solo las mujeres, ¿Por qué?
--no, por nada.
Con más razón era obvio que Inychi no fuera Tennyo, puesto que no era chica, sin embargo, su lado humano tenía un gran parecido a uno de ellos, y eso era por el color de su piel y ojos, además de que tenía una rara esfera de color negro en su poder.
--eh… ¿A dónde vas?
--con la princesa, hoy he quedado de llevarla al castillo
--yo te acompaño, aquí no hay nada mas que hacer, además el ruido que hacen los espíritus de este lugar es muy molesto.
Ambos se fueron del bosque, pero primero fueron por Inychi, y la tremenda sorpresa que Kai se llevó, cuando descubrió que no estaba, a parte de que había gotas de sangre en el suelo, que iban en caminito, además el árbol estaba lleno casi por completo.
--¿buscabas a alguien?—le preguntaba Inu Yasha.
--si, a un…un a-mi-go.
Cuando vio de cerca al árbol, notó que no solo estaba cubierto de sangre, si no que también del elixir que contenía la rara esfera de Inychi.
--este…este aroma ya lo había sentido antes, ¿Quién estaba contigo?
Entonces el tatuaje comenzó a brillar, y al mismo tiempo de que se encontraba cerca del elixir, su cuerpo lo absorbió y lo fortaleció, transformándolo.
--¿Qué fue lo que pasó?—le preguntaba muy sorprendido por el rápido cambio de apariencia.
--no lo se, creo que el elixir se fusionó con mi cuerpo—se veía algo sorprendido.
La sustancia había desaparecido por completo, solo quedaba la sangre.
--¿a quien buscabas?
--a…a un Youkai llamado Inychi.
--¿I…Inychi?—se quedó boquiabierto al escuchar el nombre.
--¿lo conoces?—Kai se le quedó viendo con cara de curiosidad (ahora transformado en Tsurugi)
--si, todo el tiempo cuidaba de él, es como mi hermano menor
--¿y la esfera que llevaba siempre en su cuello?
--era una reliquia sagrada, por parte de sus ancestros, su padre la utilizaba para alimentarse de sus poderes, y con eso estaba dispuesto a mantener a los humanos y a los hanyou bajo su control
--¿Cómo sabes?
--por que él me lo relató.
--¿y por que está él contigo, no se supone que los Hanyou y los Youkai no se llevan?
Kai ya sabía que Inychi era amigo de Inu Yasha, pero Tsurugi no, por eso hacía tantas preguntas, además de que era muy curioso, y es que Kai tiene el poder de ver hacia otras épocas y lo que pasa en estas (tiene el poder de ver hacia el futuro), con mas razón sabía sobre la amistad entre Inu Yasha y el hanyou, pero no sobre la vida de este último, puesto que tampoco sabía su carácter ni su forma de actuar ante las personas.
Inu Yasha y Tsurugi se dirigieron a toda prisa a buscar por todo el lugar a Inychi, con las esperanzas de que se encontraría aún con vida, parecía demasiado tarde pero al menos todavía seguía con vida, y no en muy buenas condiciones que digamos.
--hola, ¿te encuentras bien?—le decía Tsurugi mientras trataba de mantenerlo despierto.
--¡Inychi, ¿estás consciente?!—le preguntaba Inu Yasha.
El chico reaccionó rápidamente al escuchar la voz de su maestro, abrió los ojos y lo volteó a ver, sonriéndole de alegría al verlo de nuevo.
--¡ma…maestro, eres tu!, que bueno…es verte…otra vez.
Volteó a ver a Tsurugi y se sorprendió demasiado por que parecía casi su mismo retrato, aunque trataba de averiguar quien era, hasta que lo miró a los ojos y notó un brillo muy familiar, entonces se sonrojó un poco y se desmayó.
El brillo que había visto era el de los ojos de Kai, pero por más que quería imaginárselo tal y como era, no podía, y el brillo desaparecía, dejando una mirada más despierta y tranquila.
Mientras se encontraba inconsciente su lado humano había vuelto, por lo que el demonio le había dejado profundas heridas en todo el cuerpo, y había lastimado un poco y como siempre su pobre y triste corazón, lo único en que pensaba era en la mirada tan inquietante de Kai, sobre todo del color de sus ojos; el demonio se había alejado por un tiempo, para dejarlo descansar de las pesadillas y el hambre de venganza que lo atormentaban todos los días.
Afuera, en la realidad, Kai había regresado a la normalidad, y los tres se encontraban en el club, Inu Yasha en el tejado como es de costumbre, y Kai con la princesa, en el castillo de los hielos, y tratando de olvidar el rostro de Inychi.
--¿Qué te ocurre Kai? Te noto algo inquieto y confundido, ¿pasó algo allá en Terranova?—le preguntaba la princesa viéndolo a los ojos, y con una pequeña pero insoportable preocupación.
Este le respondía retirándole la mirada, pues seguía viendo a Inychi, pero esta vez en sus ojos (en los ojos de la princesa).
--estoy bien, solo un poco cansado.
--¿si quieres nos vamos?
--¡no!, tu sigue buscando la puerta, mejor déjame salir a tomar aire, te prometo regresar contigo para que juntos la busquemos.
--esta bien.
Saliendo para afuera del castillo, se quedó sentado en uno de los rincones del grande balcón, y se agarró la cabeza con las manos en señal de fastidio.
--¿Por qué no me lo puedo quitar de la mente?, es como…como si mi corazón no lo quisiera hacer, ¿Qué me está pasando?—realmente lucía muy confundido
--¿por que no me lo cuentas todo?, tal vez yo te pueda ayudar—le decía la princesa con una dulce sonrisa en el rostro.
--¡vamos, dime que te sucede príncipe!
Le contó todo, y ella encontró la respuesta a su problema, pero no logró tranquilizarlo.
--él está enamorado de ti, bueno, al menos su lado humano, por lo que tu corazón reacciona ante tal sentimiento, tratando de corresponder, pero como tu no le ayudas le vas haciendo daño, no es malo, pero si molesto, y lo único que puedes hacer es hablar con él, trata de comprender sus sentimientos, pero hazle entender que entre tu y él no puede existir tal relación.
--supongo que es lo mejor—lo decía agachando la cabeza.
--pero hazlo sin lastimarlo, o de lo contrario le causarás una pequeña conmoción.
Pero no lo hizo, al día siguiente lo encontró en el patio trasero del club, entrenando con la Tessaiga de Inu Yasha, y tratando de hacer el viento cortante, aunque era claro que solo Inu Yasha y Sesshomaru lo podían lograr; no se percató de que había alguien mas con él, así que decidió darle vuelo a la espada y lo que pasó fue que terminó por lastimar a Kai, este último cayó al suelo con una leve herida en la mejilla derecha, y con una mirada de seriedad se levantó.
--te… ¿te encuentras bien?—Inychi se le acercó para ayudarle y le dio la mano, pero Kai se la rechazó evitando que lo tocara.
--¡no!, estoy bien.
Entonces el corazón de Inychi reaccionó al escuchar su voz, no importaba en que tono, solo se estaba cegando y dejándose llevar por la ilusión, hasta que Kai se le acercó y por detrás le arrebató el colmillo de las manos.
--¡sabes!, la manera en que utilizaste al colmillo es de cobardes.
Inychi se bajó de la nube, y actuó como el hanyou que siempre fue, se quedó boquiabierto y después se le puso al tu por tu, le dijo todas sus verdades en la cara, y el príncipe estelar lo ignoró mostrándole la manera correcta de comenzar un pleito; primero probó su potencial con la espada, el hanyou esquivaba todos los movimientos del ninja.
--eres bueno niño, ¡pero eso no es nada para mí!—lo atacó nuevamente, pero esta vez utilizó el viento cortante a su manera, con una nueva técnica que le robó a Sesshomaru y a Mennomaru. Absorbió el poder de la Tessaiga, y el tatuaje lo transformó nuevamente en un demonio, después utilizó la espada como las garras de Sesshomaru, mientras atacaba ambos cambiaban el entorno con sus poderes, hasta que se llegaron a encontrar en el bosque (en Terranova); para rematar el final con un salto y ataque con ambas manos, un viento cortante muy espectacular, tanto que Inu se sorprendió de que un guerrero semidiós pudiera controlar a su colmillo de acero.
Al final cayó al suelo y ya inconsciente el tatuaje lo regresó a la normalidad, por otro lado, Inychi recibió esta vez el ataque, lo que lo dejó sin fuerzas y ánimos para pelear, pues ahora resultaba que comenzaba a tenerle un poco de miedo a su "amor platónico", por la forma de actuar al momento del enfrentamiento, y se quedó paralizado por un momento, viendo una vez mas el rostro de Kai, que ahora se le hacía mas misterioso que antes, y menos atractivo.
--¿te encuentras bien Kisai—le decía el hanyou, mientras le limpiaba las heridas a Kai, quien se encontraba aún dormido, pero con una extraña mirada que le helaba el corazón al hermoso ser (a Inychi)
--¿huh?, si…eso creo—se sentó en el suelo, muy cerca de Kai, y cuando Inu se fue para traer a Kagome, aprovechó la tranquilidad; intentó absorber el poder del tatuaje para ver si así le retiraba el ser endemoniado en el que se estaba convirtiendo, pero cuando estaba por la última fase, un extraño, místico, pero pacifico aroma lo envolvió nuevamente en un mundo de éxtasis, (este aroma provenía claramente del cuerpo de Kai, y es que solo pasaba cuando llegaba la última etapa del invierno; el color de su piel cambiaba, regresando al Kai de siempre, un chico muy maduro, apuesto, y muy humano, pero eso sí, con la mirada tan fría como siempre)
En cuestión de segundos su apariencia volvía a ser la de todos los días, incluso esa mirada tan pérdida y vacía había desaparecido, aquél príncipe de fuego se pasaba del lado de los humanos.
Había pasado más de una hora desde que Inu Yasha se había ido, y al parecer no iba a ir por Kagome, si no con ella, con más razón Inychi no se quedó a esperarlo, decidió echarle una vuelta entera al bosque para deshacerse del estrés que lo estaba enloqueciendo; en el recorrido pasaron por su mente aquellos viejos recuerdos de cuando estaba en casa, y muchos de ellos eran acerca de Inu Yasha y sus amigos, también de su fiel Orión, con el que los días Tristes y tormentosos se convertían siempre en días soleados y acogedores. Hubo días terribles y difíciles de olvidar.
En el transcurso de su partida, Kai había recuperado el conocimiento, y se preguntaba la razón por la que se encontraba en el bosque, con tan solo pensarlo regresó al inicio del camino, donde anteriormente se encontraba (en el club), cuando lo hizo yacía en el interior del lago, el cual se encontraba en el patio trasero de este, todo mojado debido a que ahí fue donde su mente lo llevó.
--¡ha, ha, ha!, ¿Qué haces ahí?, ¿te dio calor?—le decía la princesa burlándose de lo serio y confundido que estaba. Este simplemente se le quedaba viendo con cara de "¡muy graciosa!"
La princesa lo ayudó a salir del lago, después le trajo una toalla del interior del club y puso a secar su ropa en el sol, por lo que tuvo que cubrirse el cuerpo con la toalla misma.
Por otra parte, Inychi se quedó todo el día entero en el bosque, así que buscó un lugar acogedor y calmado para poder descansar, ya no le importaba Kai, simplemente quería regresar a casa con sus amigos, y nueva familia.
--por primera vez me siento tan solo, pero no tengo miedo, solo me siento… perdido—se decía a si mismo, mientras observaba las constelaciones y buscaba entre ellas la suya y la de su querida hermana.
--como te extraño tanto hermana, me gustaría que estuvieras aquí conmigo, admirando como siempre las estrellas, sobre todo dándome lecciones de astronomía—de pronto su mirada había cambiado constantemente, y de sus ojos salían cálidas y ligeras lágrimas, era la primera vez que lloraba, sentía como si el corazón se le comprimiera de tan solo pensar en ella, esa tierna y adorable niña de cabellos verde azulados y ojos cristalinos, que lo acompañaba todo el tiempo y le daba valiosos consejos, siempre cuidaba de él cuando se encontraba enfermo, y hasta parecía su hermana mayor.
Después de un rato de dolor se quedó dormido, acurrucado con el suave y tibio viento que movía las hojas del árbol que le hacía compañía esa noche.
Al día siguiente, como siempre, Kai se quedó sentado (esta vez un poco melancólico) en el tejado
--¿sigues así, Kai?—la princesa no lo quería ver triste, pero lo que le decía no era suficiente para alegrarle el corazón--he intentado casi todo, pero no consigo regresarte los ánimos que hace semanas tenías, y todo por que conociste a ese tal "Inychi", ¿Qué es lo que ocurre, por que te lastimas así?
--es que…no creo que lo entiendas—su voz se oía demasiado apagada--[después de todo tu y yo ya no estamos unidos como antes
--no entiendo lo que tu corazón siente, sin embargo…aún puedo saber lo que piensas, y lo que pasa por tu cabeza en cualquier momento, pero no puedo descifrar con claridad lo que te ocurre, ¿o le haces daño a tu corazón a propósito…o simplemente tienes miedo a enamorarte de un chico?
--…--no responde a su pregunta, pero ella sabe que la ha escuchado.
--¿Qué es lo que sientes cuando te le acercas?
--al principio nada, aunque después un enorme calor me invade.
--¿Cómo cuando estás con una chica?
--no, es diferente, es como si me consumiera.
--y… ¿todo el tiempo, con la misma intensidad?
--hasta ahora si
--¿entonces por eso te alejas de él?
--sabía que no lo entenderías…hay algo en el fondo, pero muy en el fondo de mi corazón que me llama con tanta insistencia. Cuando estoy con él ese llamado se convierte en magnetismo, y me impulsa, pero…por otra parte, al hacerle caso al magnetismo expongo no solo mi vida, si no también mis sentimientos.
La princesa sabía que el magnetismo era a causa del tatuaje que llevaba en su hombro izquierdo, y el que pusiera su vida en peligro era por la forma en la que sus poderes y la unión del tatuaje repelían los poderes de Inychi, convirtiéndolos en veneno para su cuerpo.
--es por eso que no me le puedo acercar.
Después de la plática tan profunda partió hacia donde podría estar Inychi, con tal de encontrarlo y darle refugio en el club, así que la princesa, para conocerlo decidió ir con Kai, pero este se lo impidió, y para callar sus regaños y preocupaciones la besó, ella al final lo comprendió y lo dejó irse.
Al llegar al bosque comenzó a sentir una cosmoenergía muy maligna y poderosa, y cuando por fin logró encontrar a Inychi, una sombra intentó atacarlo, pero consiguió salvarlo y llevárselo del lugar; ambos llegaron a la parte mas segura del bosque, y ya ahí, fuera del peligro trató de despertarlo, aunque cuando lo hizo se volvió a desmayar, así que se lo llevó hasta el club, de ahí en adelante comenzó a sentir que la sombra lo vigilaba muy de cerca, ahora cada vez que se acercaba al bosque tendría que cuidarse de ese espectro.
Al fin llegando al club le buscó un lugar para dormir, y aprovechando que la princesa se encontraba soñando se lo llevó cargando hasta el segundo piso, evitando que ella lo viera.
Al día siguiente salió a entrenar como siempre, e Inu Yasha lo observaba, después lo enfrentaba en forma de juego con el colmillo sagrado, y Kai con Sen-Ryu (su sable), ambos se encontraban muy concentrados que Kai había olvidado por completo que el demonio se encontraba con ellos en el club; la princesa ya había almorzado, y como todos los domingos fue a visitar a Benji para verlo en su progreso, esta vez fue tarde, pues le había prometido a las chicas que les ayudaría con la tarea de la escuela.
--¿estás segura que no se te hace tarde?
--no, no te preocupes, además…le avisé a Benji, y dijo que por él no había problema.
Las tres (Maria Fernanda, Paty, y la princesa) estaban muy entretenidas con la tarea, e iban de un rincón a otro para buscar lo necesario, sin imaginar que no eran las únicas que se encontraban adentro del club; la princesa tenía que buscar información en las computadoras de arriba en el segundo piso, sobre todo guiándose por los apuntes de Kai, que quien sabe como le hacía pero estaba entre los alumnos mas destacados, con un segundo lugar en el cuadro de honor, puesto que a Capitán (Zero) se encontraba en primero. Al subir fue primero al laboratorio del último rincón, pero no encontró nada, así que se dirigió al cuarto de Kai, donde no encontraba su mochila pero si algunas bases en el ordenador.
--¿Dónde diantre habrá dejado la mochila?, espero que no la haya dejado en el mismo lugar de la última vez.
Después de recopilar toda la información necesaria de su base de datos encontró su mochila debajo de la cama.
Al fin, cuando encontró lo que buscaba, salió del cuarto para regresar con las chicas al comedor, pero en la entrada del segundo piso, antes de bajar las escaleras, se encontró una espada, intentó recogerla pero esta había levitado y desaparecido; después de un minuto se levantó del suelo (pues al tratar de agarrar la espada se cayó de boca), no sin antes encontrarse con una extraña silueta que se dirigía hacia donde ella se encontraba.
--¿te encuentras bien?—al momento de preguntarle y ayudarla a levantarse, la princesa se quedó atrapada por su mirada, y comenzó a ver un extraño paraíso, muy parecido a Fantasia, el chico se le quedaba viendo mucho, tratando de descifrar quien era el bellísimo ángel que se encontraba con él, ya que tenía cierto parecido con su "fallecida" hermana. Después de que ella se encontraba nuevamente de pie, comenzó a sentir una extraña corazonada que la envolvió en un largo sueño; (aquella silueta era nada menos que Inychi, y era la primera vez que la princesa veía a un demonio como él, ya que solo los veía en pintura) Inychi la llevó al cuarto mas cercano que encontró, o sea se el de Kai. La acostó en la cama y la cubrió con una sábana, se estuvo con ella un buen rato, observándola una y otra vez, hasta que comenzó a sentir una extraña presencia, alguien mas, aparte de ellos dos se encontraba en el segundo piso; al levantarse de la cama trató de observar cuidadosamente el cuarto, y con los ojos cerrados buscó una señal que le indicara donde se podía encontrar la tercera presencia, mientras lo hacía, no se daba cuenta por donde caminaba, hasta que gracias a la mochila de Kai se tropezó, entonces abrió los ojos y así tan de repente le apareció una imagen en la mente, donde él se encontraba amarrado a uno de los barrotes de un castillo e inconsciente, y Kai lo estaba besando.
--¡aaahhh!—con esos gritos logró despertar a la princesa, quien al ver inmediatamente al causante se asustó demasiado y se acurrucó en la cama.
--¡Qui…qui…quien eres tu!—decía ella, mientras el demonio parecía querer despertar otra vez, pero su lado humano no lo dejaba, ya que se encontraba en un pequeño trance causado por la imagen en su cabeza; cuando la princesa se levantó, se acercó muy sigilosamente hacia donde él se encontraba, y como estaba inconsciente aprovechó para averiguar mas acerca de él. Primero se acercó a su pecho para ver si estaba con vida (trataba de escuchar su corazón), después buscaba en algunas partes de su cuerpo algo con lo que se distinguiera (un tatuaje o una cicatriz) al principio no encontraba nada.
--¡ay no! Creo que tendré que hacerlo del modo mas difícil y vergonzoso—entonces le descubrió el pecho, pero siguió sin hallar respuestas, por lo que pasó su mano por este hasta llegar a la parte inferior (hasta la cintura), con esto trató de ver si había alguien mas dentro de su esencia; llegando casi a la última parte se detuvo, ya que él se había despertado. Con esto la asustó, pues el demonio se había apoderado de su cuerpo nuevamente. Con los ojos rojos y una cicatriz en la frente que le brillaba, se levantó del suelo y mandó a volar a la princesa, ella no pudo hacer nada por lo asustada que se encontraba, y afuera del club Kai comenzó a sentir un ligero dolor en el corazón, algo le decía que su princesa no se encontraba bien.
--¿Qué te sucede, estás bien?—le preguntaba Inu Yasha, mientras veía como batallaba con el dolor, ya que se había quedado de rodillas en el suelo.
--¡la…la princesa!—rápidamente sin pensarlo, y con la ayuda de Tsurugi se tele transportó hacia donde estaba ella; logró llegar justo a tiempo para sujetarla entre sus brazos, ya después de eso el dolor desapareció.
--¿te encuentras bien?—le preguntaba mientras la miraba a los ojos para averiguar lo que le había pasado (le estaba leyendo la mente)
--ss…si, gracias por sujetarme. ¡Así que él es Inychi!—lo miraba un poco asustada.
--así es.
--Pero… ¿Qué fue lo que le ocurrió?, de pronto se veía muy humano hasta que se levantó y comenzó por querer atacarme.
--Es que sucede que no es un demonio completo, es un…un Tsukikase. El que actuara de esa forma fue por que la parte demonio se encontraba dormida temporalmente[pero yo sabía que tarde o temprano pasaría algo así —entonces agachó la cabeza—si la princesa llegaba a descubrir mas acerca de él de seguro la querría lastimar, ya me lo temía--y es que lo que mas le molestaba a él de su persona real (de la apariencia humana de la princesa) era su curiosidad por saberlo todo.
Ambos se encontraban en el suelo, uno encima del otro (la princesa encima de Kai), mientras que Inychi se había vuelto a desmayar, entonces en cuestión de segundos Kai volvió a sentir la extraña presencia que en el bosque, y sabía que se encontraba dentro de la habitación con ellos.
--¡Kai…que es ese cosmos tan terrible!—la princesa lo abrazaba con fuerza.
El poder aumentaba cada vez más, y se dirigía hacia donde estaba Inychi, así que Kai impidió que se metiera en su cuerpo tirándose y cubriéndolo con su cuerpo, mientras, la princesa estaba vulnerable al poder, por lo que el espectro había aprovechado para posesionar su cuerpo.
--¡NO, princesa!—Kai al parecer no alcanzó a salvarla y la sombra se la llevó consigo después de manipularla.
Llegó el momento en que Inychi regresó a la forma de antes (un hanyou), aunque todavía se veía como un humano, y cuando despertó encontró a Kai viendo por la ventana del pasillo un poco deprimido (minutos después ya habían salido del cuarto). Al verlo así intentó acercársele y animarlo, pero sabía que le sería inútil pues sentía que comenzaba a conocerlo mucho mejor, y le empezó a temer a su lado humano, como Kai a su lado oscuro.
--[es la primera vez que conozco a un chico como él, sobre todo por que en mi época el mas fuerte era mi medio hermano Seken, a decir verdad se parece mucho
Llegó la noche y Kai aún seguía ahí, mientras que a Inychi comenzó a vencerlo el sueño, y cuando lo volteó a ver se acordó de la princesa. En esos instantes en la mirada de este se reflejó una calidez muy similar a la que tenía cuando estaba con la princesa, un nuevo sentimiento surgió en su corazón y esta vez no lo pudo detener. Inychi yacía en el suelo, muy cerca de la entrada del pasillo, cerca de la puerta de la habitación para ser exacta, y se encontraba totalmente dormido; ya entre sueños recordaba aquella visión en su mente, y entonces se sonrojó, Kai desde la ventana se dio cuenta y se preguntó por que, pero luego volvió a la realidad y pensó en Karina.
Del otro lado de este universo mágico se encontraba la princesa, atrapada en el interior de un castillo, en el jardín trasero y acomodada en una hamaca hecha de flores y enredaderas, ella se encontraba "suspendida" por un hechizo que la tenía atrapada en su propia mente; dentro de su universo pensaba en Kai, mientras trataba de liberarse del estado en el que se encontraba, y lloraba por él, llamándolo con tal de que viniera a salvarla, pero no sabía que él no la escuchaba.
--¿Por qué no la encuentro, donde la tiene?—su mirada se empezaba a nublar a causa del cansancio, y es que ya era mucho de tanto buscarla y el sueño no lo dejaba en paz; tan pronto Capitán supo que la princesa estaba ausente y buscó a Kai, por lo que se acordó del extraño tatuaje que tenía en su cuerpo, e inmediatamente corrió en su búsqueda dejando de lado todo lo que estaba haciendo. Cuando lo encontró estaba a punto de caer al suelo, así que por suerte logró sujetarlo a tiempo para después llevárselo cargando y acostarlo en su habitación, tan pronto él descansó su mente con un tranquilizante que Capitán le había dado (pues supo lo que le ocurría con tan solo verlo a los ojos antes de que se desvaneciera por completo) lo único que alcanzó a decir en esos instantes fue la mitad del nombre de la princesa.
--Ka…Kari…--después se fue totalmente.
Cuando le había hecho efecto el sedante el tatuaje dejó de brillar, dejando a un Kai más pálido por la energía que había perdido. Mientras la princesa lloraba encerrada en su propio universo su príncipe de hielo se moría por tenerla entre sus brazos nuevamente.
Mientras Kai se encontraba inconsciente Inychi comenzó a sentir desde el bosque la misma presencia que lo había lastimado en la habitación, por lo que despertó e inmediatamente se tele transportó al bosque, pero cuando llegó, su hermano le tenía una trampa muy bien preparada (la presencia era de su hermano, el cual lo estaba buscando para acabar con su vida, ¿razones?, cosas de hermanos, algo similar a Sesshomaru con Inu Yasha), para ese entonces Inychi se encontraba entre las enredaderas del árbol del olvido, un árbol que te hacía olvidar hasta tu identidad.
Al día siguiente Kai se había levantado mas temprano que de costumbre, y de desayuno se había llevado una manzana y había dejado una nota en el comedor, su desesperación era mucha que se había ido a buscar a la princesa con algunas señales que le habían dado su cabeza la noche del día anterior.
--¡Miren esto chicos!, al parecer Kai si que está muy triste y desesperado—decía Shingo, los demás, incluso Benji, estaban muy preocupados por el estado de ánimo de Kai, quien estaba a punto de encontrar el escondite secreto de esta enigmática sombra que se había llevado a su princesa.
Primero se internó en los más oscuros y tenebrosos lugares del bosque, pues ahí fue la primera vez que sintió esa cosmoenergía. A mitad del camino, y como caído del cielo apareció Inu Yasha para ayudarlo y acompañarlo en su búsqueda, además de que también buscaba respuestas sobre esa sombra.
--¡oye, ¿Por qué la prisa?!—le preguntaba el hanyou mientras lo perseguía saltando de árbol en árbol, y viendo que Kai no le respondía se lo seguía preguntando hasta que había logrado hacer que lo escuchara
--¡esa sombra se ha llevado a la princesa!—sabía que algo no estaba bien con ella, y con mas razón andaba tan desesperado por encontrarla, ya que el dolor en su corazón había vuelto, y esta vez crecía a cada instante (por la unión que había entre ellos, unión de sangre, y el medallón que ella le había regalado).
--¿Qué te sucede, estás bien?—le preguntaba Inu Yasha mientras lo detenía para que no se cayera.
--es el mismo…dolor…de ayer—su cuerpo parecía no controlarlo como antes, y eso era por el tatuaje que llevaba, por mas que quería sostenerse en pie no podía, hasta que se le volvió a nublar la vista y se desmayó.
--¡Kai, Kai, despierta!—Inu logró mantenerlo despierto por un rato pero no evitó que se desvaneciera, y para cuando lo intentó despertar él ya había encontrado la forma de ir con la princesa, si, pues por medio de la mente se metió en sus pensamientos y así se comunicó con ella (astralmente por así decirlo), pudo volver a sentir su voz tan cerca como antes.
--¡Kai, eres tu, que bueno que has venido por mi, no sabes…no sabes cuanto te extrañé!—para responderle era lógico que se encontraba inconsciente todavía, pero dentro de su universo se lo podía imaginar y hasta tocarlo, pero no sentirlo, puesto que era mucha la distancia entre sus cuerpos.
--me alegro de que sigas conmigo, pensé que…que no te volvería a ver—le decía él mientras la abrazaba, ella lloraba sin cesar, y no solo de alegría, si no que también por que trataba de sentir su cuerpo pero no podía, le dolía no tenerlo a su lado realmente.
En ese pequeño lapso aprovechó para preguntarle donde la tenía oculta, y ella le dio todos los detalles, también le dijo lo misterioso y peligroso que era, con eso él estuvo advertido y mas seguro de quien se trataba su oponente.
--no es mucho el tiempo que podemos estar juntos, así que…perdóname por dejarte sola otra vez, cuando te encuentre te prometo estar todo el tiempo que quieras contigo, adiós princesita—después de las últimas palabras le dio un beso, pero como no lo sintieron Tsurugi les ayudó tomando el lugar, por lo que el beso no fue de Kai, si no de Tsurugi.
Afuera en la realidad Kai despertó e Inu Yasha lo ayudó a levantarse para seguir caminando.
--¿sabes hacia donde vamos?—le preguntaba.
--si, lo tengo todo solucionado.
Al final del recorrido encontraron una especie de portal virtual en el que entraron, y ya estando ahí se encontraron un pozo en forma de cascada, dentro de un jardín. Todo estaba tan tranquilo como para ser un lugar peligroso, pero el peligro no era ahí, si no dentro del pozo, ya que gracias a que Inu Yasha cayó por accidente encontraron un portal que los llevó hacia donde se encontraba la princesa.
Un hermoso paraíso, un árbol, y en este una hamaca, y en la hamaca yacía el tesoro mas preciado de Kai, su amada princesa, ella se encontraba inconsciente pero sin herida alguna. Hasta que Kai se acercó fue cuando despertó y se liberó del hechizo, por medio de un abrazo y su calor.
--¡Kai…no te vayas, no te vayas!—ella lo abrazaba con fuerza mientras sus lágrimas le mojaban la playera y el pecho, le daba tanto gusto verlo, y él le besaba el cabello y se lo acariciaba, la sentía muy dentro de si.
--claro que no me iré, nunca lo haría—mientras que este simplemente le sonreía, burlándose un poco por la actitud de su chica.
Mientras ellos se consolaban el uno al otro Inu Yasha se alejaba para dejarlos solos y buscar al enemigo, cuando lo encontró este lo atacó por la espalda dejándolo en el suelo.
--¡quien rayos eres!—le preguntó muy enojado por la forma de recibirlo. El espectro no le respondió, así que decidió averiguarlo por su propia cuenta y se volteó hacia donde se encontraba, y vaya sorpresa que se llevó cuando descubrió que se trataba del hermano mayor de Inychi.
--¿tu?—Inu Yasha sabía que donde estaba Inychi también estaba Seken, y eso era por que tenían asuntos que arreglar entre ellos como Inu Yasha con Sesshomaru,
Con más razón Inychi casi siempre salía lastimado por él, ya que eran muy tremendas las batallas que tenían; ahora podemos decir que Inu Yasha estaba preocupado de que le pasara algo a Inychi— [tal vez lo tiene en su poder —pensaba un poco asustado, pues Seken tenía una gran diferencia de poderes con Sesshomaru, por lo que ni el mismo "príncipe de ojos dorados" le ganaría.
--¡Maldito, donde lo tienes!
--¿realmente quieres saberlo?, ¿si te digo que harás al respecto?—en su rostro se reflejaba una sonrisa macabra y burlona.
--¿Por qué habría de decirte lo que haré?—aprovechó para arrastrarse por el suelo y así tomarlo de los pies y tirarlo, pero no le resultó por que el demonio tenía una gran habilidad para moverse, así que nuestro querido Inu salió perdiendo, o más bien volando.
Antes de caer fue salvado por las enredaderas de Kai, ya que él tenía la habilidad de controlarlas.
--¡uf, estuvo cerca, gracias por la atrapada, ¿y donde dejaste a la princesa?
--la llevé de regreso al club.
--¿tan rápido?
--usé la tele transportación, ¿entonces esta es la nueva versión del "príncipe del inframundo"?—cuando lo vio no le sorprendió que hubiera mutado tan rápido, ya que el invierno había terminado.
--¡con que tu eres Aki-no tama, el Dios de los hielos!
--¿Aki-no tama?—Inu Yasha se le quedaba viendo a Kai mientras trataba de desenredarse del árbol en el que este lo había puesto.
--es una larga historia. ¡Cuanto tiempo sin vernos a los ojos condenado demonio desalmado!—le decía Kai al momento de empezar a agarrar vuelo para atacarlo con la espada.
La batalla era muy intensa, y la victoria estaba decidida para Seken, pues por culpa del tatuaje que Kai llevaba consigo perdía gran parte de sus poderes y sus técnicas no surtían efecto en el demonio. Para cerrar con broche de oro el encuentro, Seken se marchó burlándose de lo débil que era Kai, y lo dejó muy malherido y tirado en el suelo, (puesto que se lo imaginaba más fuerte de lo que parecía), no sin antes ser detenido por Inu Yasha, ya que él seguía insistiendo en que dejara libre a Inychi.
--¡espera, aún no me has dicho que le has hecho a Inychi!—pero Seken ya estaba cansado de él así que comenzó a amenazarlo con su espada ahora que se encontraba indefenso y sin poder moverse (o sea se que le puso la punta de la espada casi cerca de los ojos).
--solo dime una cosa, ¿Qué harás con tal de salvarlo?, ¿Qué es lo que recibo a cambio yo si lo dejo libre?—pero Inu se negaba a darle lo que pedía, solo buscaba la mejor salida a tal embrollo, con esa expresión tan seria y pensativa Seken supo lo que significaba.
--¡sabía que te acobardarías!, ¿Por qué lo quieres salvar?, ¿Qué no se supone que los Hanyou y los Youkai no se llevan?
--¡eso no te incumbe, además…no lo hago por él, si no por mi!—de la manera en que Inu le respondía hacía que él se molestara aún mas, por lo que le acercaba mas la espada hasta que si decía otra palabra se la clavaba en la garganta, y al ver que no mostraba señales de miedo alguno se la retiró y le dijo la situación en la que se encontraba, pero no le reveló el lugar donde lo tenía.
--él está bien, al menos aún sigue con vida, así que deja de preocuparte por él, ya que de ahora en adelante yo me encargaré de "cuidarlo", así que ni se te ocurra buscarlo, de lo contrario te enfrentarás a las consecuencias.
Para no verlo tan incomodo por la forma en la que estaba acomodado le hizo un favor liberándolo de las enredaderas, después se marchó, desapareciendo en la espesa niebla del bosque.
--¡Oye, que te pasa, por que me dejaste colgado!, ¿te sucede algo?—le decía a Kai, luego lo volteó a ver y lo vio demasiado lastimado, el hombro le estaba sangrando a causa del brillo del tatuaje, y no solo eso, su esencia se estaba colapsando por la energía maligna contenida en este.
--será mejor que nos vayamos al club, después iremos por Inychi—Inu se lo llevó cargando en hombros hasta llegar, mientras el pobre príncipe ya hasta estaba alucinando por el dolor tan tremendo.
Al llegar al club la princesa se dio cuenta del estado en el que se encontraba Kai, así que se lo llevó consigo para curarle las heridas, pensó que el daño era por fuera solamente, pero no se dio cuenta de que también por dentro.
Ya estando a solas en el segundo piso y en el cuarto de él, los dos comenzaron a platicar muy tranquilamente acerca de todo lo ocurrido en la semana, y en esa conversación se encontraba Inychi.
--estás muy lastimado Kai, ¿pues que fue lo que te pasó?
--tal vez… ¡ay!…no querrás saberlo—se quejaba mucho, pues las heridas si que eran profundas, mas bien parecían quemaduras y no cortadas. La princesa no sabía sobre el tatuaje que tenía en su hombro, y tampoco sabía lo débil y delicado que se ponía a causa de su poder, por lo que pensaba que solo eran heridas temporales.
--¡mira nada mas!, no cierran, ¿en serio que no fue nada grave?
--¡YA TE DIJE QUE NO!—de repente se le salió el demonio y la asustó demasiado—lo…lo siento, ¿estás bien?
--si, ¿Por qué no me cuentas nada?, desde que conocí a Inychi ya no me has dirigido ni un solo momento la palabra, solo te da gusto que esté contigo, pero no me dices por que—se lo decía como un sermón, mientras le limpiaba suavemente las heridas. Cada vez que ella tocaba su cuerpo con sus manos sentía como si lo purificara de toda la maldad del tatuaje, pero cuando intentaba tocarle el corazón con sus palabras y comentarios sus sentimientos se salían de control y sin pensarlo le gritaba.
--¿Por qué mejor no te quitas la playera?, así me será mas fácil curarte las heridas.
--[si lo hago se asustará—pensaba él—[pero… ¿y si es la única alternativa?, la he lastimado mucho con tan solo hacerme daño, para ella soy mas que la persona mas especial en su corazón, tengo que decírselo antes de que lo descubra por si sola—tenía miedo a que supiera que llevaba una semana y media con una maldición impregnada en su piel, sobre todo no quería que supiera mas acerca de Inychi, ya que últimamente había tenido visiones de él que se relacionaban con ella, y no eran nada buenas.
Así fue, se la quitó e inmediatamente se le vio el tatuaje, la princesa se sorprendió, no solo de lo lastimado que estaba su cuerpo, si no también de lo familiar que se le hacía el tatuaje.
--princesa…tengo algo que decirte, y quiero que me veas a los ojos—se volteó de frente y se le quedó viendo, le sostuvo la cabeza evitando que la desviara y comenzó el recuento de los daños:
--hace una semana que lo tengo, y es la causa principal de que me encuentre tan destrozado, no solo por fuera, también por dentro, es por eso que te lo quiero decir todo de una vez, pues no creo tener el tiempo suficiente después para hacerlo. El tatuaje es una maldición y le está haciendo mucho daño a mi cuerpo, sobre todo a mi corazón, he intentado todo y ni Zeta lo ha podido quitar.
--¡entonces eso significa que…!—se encontraba muy asustada, no quería que se le fuera para siempre.
--déjame terminar. Apareció por primera vez cuando descubrí ese extraño portal dimensional en Terranova, ¿te acuerdas de él?—le preguntaba.
--sss…si.
--ese día comencé a tener una serie de premoniciones que me avisaban lo que iba a ocurrir en toda una semana, y entre ellas se encontraba la llegada de un ser de otra época, Inychi, al parecer todo tenía que ver con él, ya que venía del portal.
--¿y como fue que…?—le señalaba el tatuaje.
--¿Qué lo obtuve?, fue realmente inexplicable, pues sucedió así tan de repente. Ese mismo día visité Terranova para hallar las respuestas a las visiones, y me encontré con el portal, en cuanto me acerqué a el comencé a sentir como si se me saliera el alma, una fuerte sacudida…y después allí estaba, me quemaba la piel con tan solo tocarme. Minutos después el dolor se alejó aunque el tatuaje permaneció allí.
--¿y como conociste a Inychi?—se sentía un poco mas tranquila al saber que no le causaba molestias todo el tiempo, pero aún así seguía teniendo miedo.
--lo conocí al entrar al portal, se encontraba muy lastimado, desde ese entonces supe que la extraña dimensión provenía del infierno, pero seguía sin saber por que razón había aparecido. Cuando se acercó a mi se tiró al suelo, pero logré sostenerlo antes de que cayera totalmente, y viendo lo lastimado que estaba su cuerpo me lo llevé. Pasamos ambos todo el tiempo juntos en Terranova, y nos hicimos amigos.
--hasta que la situación se puso difícil y tus sentimientos hacia él comenzaron a cambiar, ¿no es así?—se le quedó viendo con una sonrisa en el rostro.
--[pero… ¿Qué significa esto?, ¿Por qué actúa así cuando le hablo de él?—Kai no comprendía la expresión en el rostro de la princesa cada vez que él le mostraba sus sentimientos hacia Inychi, pensaba que tal vez se pondría triste por que ya se interesaba en alguien mas, pero parecía todo lo contrario, aunque por una parte se sentía incomodo con esa sensación.
--¿tienes miedo Kai?—le preguntaba de forma un tanto extravertida que hasta hacía que se sonrojara.
--mi…mi... ¿miedo? (gulp) —en cuanto se le quedó viendo rápidamente desvió la mirada aún sonrojado, pero la princesa se le acercó mas y lo tocó, después se dejó caer hacia él de tal forma que la abrazara, este muy avergonzado la abrazó y ella se recostó sobre su pecho.
--¿Por qué te sonrojaste?, ¿acaso…es por mi?—lo volteó a ver a los ojos y con una gran sonrisa se le acercó mas, juntando sus labios con los de él, lo besó pero él no le respondió, ya que sentía el cuerpo muy caliente a causa de lo que ella hacía, y es que eran ya tantos meses sin hacerlo que se sentía un poco intimidado. Ella hacía que le siguiera el ritmo, pues al parecer era una de esas veces en las que se sentía demasiado atraída hacia él, así que se quitó la blusa y se dejó solamente el sostén, y cuando él estaba a punto de hacerlo algo lo detenía.
--e…espera—la retiró de su lado antes de que ocurriera otra cosa, poniendo las manos en sus hombros.
--¿Qué pasa?—ella no lo comprendía y después veía como se levantaba del suelo--¿Por qué te vas?, ¿acaso sucede algo malo?
--no, no es eso, es solo que…no estoy preparado para hacerlo de nuevo.
--entiendo—la princesa se quedó en el suelo y se volvió a poner la blusa, para después soltarse a llorar en la cama, Kai la estaba escuchando, pero sabía que la razón de haberse detenido así era la correcta, por lo que se fue y la dejó sola.
Al salir del club tomó la decisión de salir a pasear un rato por el parque, con tal de sacar todos los malos momentos que había pasado y así mantenerse des estresado.
En el camino se encontró con un grave presentimiento que le envolvió el corazón de miedo y dolor, algo así como cuando la princesa se encuentra en peligro, solo que esta vez no era a causa de ella, si no de Inychi.
--¿por…por que está…pasándome esto?—el dolor iba aumentando cada vez que las visiones en su cabeza aparecían, y todas se trataban de Inychi; la primera en el bosque, Inychi entre las enredaderas del destino y con el cuerpo todo ensangrentado, la segunda, Seken aparece, y detrás suyo tiene oculta una espada, con la que piensa matar a Inychi, se acerca mas a él y se la ensarta en el corazón, y la tercera y última, Inychi se encuentra esta vez amarrado a uno de los barrotes del castillo del cielo (el supuesto castillo de Kaguya, la princesa de los cielos) suspendido por un tiempo, entonces, y sin saber por que, se ve en la misma visión que él (Kai) se le acerca y lo besa en los labios.
El dolor no se detenía, así que se tiró de rodillas al suelo apretándose muy fuerte el corazón con su mano izquierda, no solo era por el tatuaje, si no por el nuevo sentimiento que lo invadía cada que pensaba en él, por lo que se le salieron las lágrimas. El dolor casi hacía que se volviese a desvanecer, pero esta vez lo tele transportó hacia donde se encontraban Inychi y Seken.
--[¿pero…que hago aquí?--pensaba—a causa del dolor había perdido gran parte de los pensamientos mas recientes que tenía en la cabeza, por lo que también el momento en el que se encontraba con la princesa esa tarde en el club, no recordaba nada sobre lo que le pasó en esos instantes. Inmediatamente se levantó del suelo y se sacudió, después trató de averiguar a que lugar llegó a parar; tanto había recorrido y al final se encontró con la mayor de todas las sorpresas, allí estaba Inychi, amarrado al árbol del olvido, y ensangrentado por todas las partes de su débil y frágil cuerpo, rápidamente Kai lo reconoció y corrió hacia él. Muy sorprendido apenas se pudo sostener en pie por el dolor en su corazón.
--¡Inychi, vamos, despierta!—muy enojado y triste por verlo así trató de despertarlo, pero le fue imposible desatarlo del árbol ya que este se había adueñado de su cuerpo y sus recuerdos; de tanto intentarlo, sin razón los sentimientos de su corazón se salieron de control haciéndolo llorar incansablemente (pero del coraje), entonces intentó levantarse del suelo con las lágrimas en los ojos, pero fue demasiado el dolor que ya no sintió su corazón, ya no supo si latía o no, hasta que de la nada apareció una espada que se le incrustó en la espalda dejándolo malherido e inconsciente, la primera visión se había cumplido.
En el club la princesa también lo sintió, Kai se encontraba en problemas, así que le pidió ayuda a Inu Yasha para que la llevara hacia donde él se encontraba, y así lo hizo, ambos se fueron directo al bosque, y ahí los encontraron a los dos casi a punto de morir.
--¡Kai, Kai, despierta, no te vayas Kai, quédate conmigo!—la princesa le lloraba mucho, mientras al igual que la espada, de la nada salía su dueño, listo con ella para atravesarle la garganta a Inychi, y cuando la segunda visión estaba a punto de cumplirse Inu Yasha lo detuvo con sus garras de acero, y logró liberar el cuerpo malherido y destrozado de su discípulo para después revivirlo con un poco de su energía, así lo consiguió, y sin darse cuenta, por detrás suyo apareció Seken, golpeándolo en la cabeza con el mango de la espada. Inu cayó al suelo pero no fue nada grave; al poco tiempo Inychi despertó y recuperó gracias a la ayuda de su maestro todos sus recuerdos, y lo encontró en el suelo, muy enojado se levantó y buscó por todo el bosque a su hermano para derrotarlo, ya de ahí no se supo nada mas de los dos hermanos Kisaki.
Después de un rato el lugar se oyó muy solo y tenebroso, y ella siguió recostada en el pecho de él tratando de hacer que regresara a su lado, entre tantos lamentos Inu también se encontraba inconsciente.
--¡por favor Kai, yo se que puedes hacerlo, despierta!—le decía la chica, mientras sus lágrimas le mojaban la playera a él, y así con tan solo rogarle, su corazón volvió a latir para volver a ver el rostro de su dulce niña, quien ahora alegrada volvió a llorar aún mas y se tiró encima de él dándole un beso, y es que dicen por ahí que las lágrimas de una diosa son como un dulce canto para el alma y el corazón.
Gracias a su mágico llanto, la princesa logró recuperar el alma de su amado Kai, para después ir en busca de Inychi y Seken. Con la ayuda del poder psíquico de este los tres llegaron al lugar en el que se encontraban los hermanos, el castillo del cielo, para después encontrar a mitad de tan largo recorrido en el interior de este a un Inychi casi muerto.
--¡Inychi!—rápidamente Inu corrió en su ayuda pero se dio cuenta de que ya estaba muerto, su frágil cuerpo estaba muy lastimado, y su corazón ya no latía.
Kai sentía una enorme tristeza cada vez que lo veía, por lo que para tratar de olvidar el amor que sentía por él abrazaba a la princesa, y aunque estaba con ella sentía como si parte de él se hubiera ido con Inychi, el tatuaje ya no le hacía daño, pero no se encontraba tan bien debido a que había cruzado hace horas el umbral de la muerte, así que la princesa todo el tiempo lo trajo consigo cargando en hombros. Los tres se quedaron con Inychi, y la princesa trató de hacer un sacrificio para regresarlo a la vida, intentaba acordarse de algunos, pero en lo que lo hacía apareció Seken para agarrarlos a todos por sorpresa y llevarse a la princesa consigo al interior del castillo (mas adentro, en una de las habitaciones de este). Kai intentaba seguirle el paso al demonio, pero todavía no se recuperaba por completo, aunque estaba dispuesto a perder la vida por salvarla, pues era parte de su misión en la vida (un buen caballero estelar, que sea digno de merecer el título, se sacrifica para proteger a su princesa, la princesa Atenea).
--llévame…con ella—le decía a Inu, así que este le hizo caso tele transportándolo al sitio de todo el castillo donde se encontraba Seken, y mientras Kai recuperaba a la princesa Inu Yasha se quedaba a velar por el alma de su querido discípulo y cuidar lo que quedaba de su cuerpo.
--¡suéltame estúpido, cuando Kai venga se que…te dará tu merecido!—haciendo una pequeña pausa se acordó de lo lastimado que estaba, y aunque sabía que de alguna forma él vendría en su ayuda, jamás se lo perdonaría si le llegara a pasar algo mas por su culpa.
--tranquila niña, no creo que venga, además…yo que tu mejor me preocupaba por mi y no por él, ¿o acaso no te importa perder la vida?—la discusión se interrumpió gracias a la llegada de Kai
--al fin…te encontré Seken, y no dejaré…que...Que la lastimes.
--¿y que es lo que harás al respecto Akira?, ¿atacarme?, mírate nada mas, con ese cuerpo tan malherido y en ese estado no podrás hacer nada, así que ve despidiéndote de ella, por que su alma me pertenecerá en poco tiempo. Vaya, veo que aún tienes la maldición que te coloqué en el cuerpo, pensé que tu esencia la eliminaría en un dos por tres, pero creo que después de todo no eres tan fuerte como decían por ahí.
--¡cállate…y pelea!—Kai desenvainó su espada y se abalanzó sobre Seken, quien le respondió de igual manera lastimándole aún mas la herida en el hombro.
--¡AAAAH,…maldito!—Kai fue arrastrado por el suelo por el poder del Youkai.
La batalla iba de mal en peor para él, pero en sus ojos se veía un brillo extraordinario que hizo que Seken se sorprendiera, y es que un caballero no se rinde tan fácilmente, y menos uno de la categoría de Kai, por lo que ese brillo en sus ojos significaba que no le importaba perder la vida, lo único que deseaba era hacer su mejor esfuerzo y morir con gran valentía, para que su princesa estuviera orgullosa de él (como tal caballero de Atenea que era).
--¡Kai!—mientras ella se encontraba amarrada en las redes de Seken Kai se esforzaba por seguir en el mundo terrenal, y aunque perdía poco a poco la vida no le importaba destruirse, pero no quería ver a la princesa llorar mas.
Al último comenzó a irse de la realidad por la cantidad de sangre que había perdido y sintió el cuerpo muy pesado como para seguir en pie, así que al lanzar su último ataque Seken lo esquivó a propósito para que le diera a la princesa, quien se encontraba amarrada a uno de los barrotes del castillo como Inychi--¡Kai, despierta, Kaaaai!--el ataque logró darle y le atravesó el corazón, y apenas logró reaccionar cuando la encontró en el suelo con el pecho destrozado y ensangrentado, después se tiró al suelo del cansancio, y en esos instantes el dolor empezó a desaparecer poco a poco.
--prin…cesa—como estaba en el suelo solo estiró el brazo para alcanzar el de ella, ya que se lo ofrecía, y entonces notó como lloraba, y aunque no conseguía acercársele mas le apretó con fuerza y delicadeza la mano, y le sonrió para tranquilizarla un poco.
--K…Kai—ella se le quedó viendo fijamente intentando contener la enorme tristeza que la invadió, mientras que él, muy apenas logró mantenerse despierto y también le sostuvo la mirada—ten…go, mi…miedo—le decía ella.
--no te preocupes—le respondía él con una voz suave y un poco débil, pero tranquila, pues sabía que todo iba a ser como antes—ya verás que pronto estarás bien.
Con tan solo verlo a los ojos recordaba los buenos y malos momentos que pasó a su lado, sobre todo aquellos que hicieron que le brillara el corazón de alegría; finalmente tomó una decisión y en cuanto Kai lo supo se entristeció, pero parte de si sabía que lo hacía por él, en esos instantes comenzó a acordarse de Inychi, aquél demonio del que su corazón quedó "extrañamente" prendado.
Del otro lado del castillo se encontraba Inu Yasha, esperando a que Inychi resistiera hasta el final, pero la vida se le iba a cada instante aún estando inconsciente.
Después de pensarlo dejó de llorar y en su rostro se dibujó una sonrisa, era la señal de la despedida y él trató de soportar un poco más.
--nos veremos muy pronto Kai, estoy segura que si—la chica desapareció y se convirtió en polvo estelar, así que Kai no se quedó de brazos cruzados y con la ayuda de su esencia recuperó las energías para después volver a empezar y esta vez acabar con el terror que los amenazaba. Rápidamente se tele transportó con Seken (pues este había aprovechado el momento de debilidad de la pareja para escapar) y al parecer no lo encontró como se lo imaginaba, lo encontró muy pegado a Inychi, pero no sabía lo que estaba haciendo, así que muy sigilosamente se acercó y en cuanto el demonio se dio cuenta lo agarró por la espalda sujetándolo de los brazos (el demonio agarró a Kai); Kai se hacía el débil hasta que en un dos por tres cambió de apariencia y se transformó, para sorpresa de Seken era la primera vez que veía su esencia, sin embargo, ya sabía el tamaño de su potencial y algunos de sus poderes y técnicas, por lo que eso no le sorprendió mucho que digamos.
--¡vaya, te has transformado!—le decía en tono sarcástico--¡pero espero que no haya sido en vano, por que eso si me daría lastima!, aunque yo no soy como los humanos, que se tienen compasión los unos a los otros, ¡es tan absurdo!
--¿en serio lo crees así?—le respondía ahora Tsurugi, con la cabeza agachada y con una sonrisa vengativa en su rostro—pues que le vamos a hacer, los demonios no son capaces de sentir las emociones del corazón, solo sirven para estar estorbando en el camino. ¿Y sabes lo que los que los humanos hacen con los estorbos?, ¡se deshacen de ellos así!—entonces se libera de las ataduras y desaparece, para aparecer detrás de él con su sable y encajárselo en la espalda (casi cerca del corazón), con eso le hace sentir lo mismo que Kai sintió en aquél entonces.
--¡Ha, ha, ha, ha, ha, que sencillo se te hizo, pero déjame decirte una cosa Akira, eso es de traidores!
--¡rayos, por que tengo que ser tan estúpido!—se decía a si mismo en forma de burla—pero no importa, ya que al parecer solo será una vez, es mas, te prometo que ya no lo volveré a hacer, ¿te parece bien?—le decía aún burlándose y con una cara de tristeza disimulada, mientras le retiraba el sable bruscamente, pero no consiguió hacerlo sufrir, ya que aunque le haya quitado algo de sangre se veía como si nada le hubiera pasado.
Después de tanto sarcasmo por parte de los dos, decidieron comenzar con la batalla, pero antes de eso Seken criticó la forma de vestir y ser de Tsurugi.
--¡sabes! Eres demasiado diferente a tu otra mitad, casi no te pareces en nada a él. ¿Quién eres, de donde vienes?—su rostro lucía mas confuso que en veces anteriores cuando peleaba con otros oponentes casi de la misma categoría de pelea que Kai
--[creo que le cumpliré su último deseo —se decía —para que no se te olvide quien es el que te acabó lo haré, solo para que veas que soy cuate. Mi nombre tal vez no tenga mucha importancia para los de tu especie, pero no es fácil de olvidar, Tsurugi, mientras que mi lugar de origen…creo que tampoco, pues no creo que los Youkais conozcan el universo ¿o sí?, ¡digo, si no conocen algo tan hermoso como los sentimientos y las emociones humanas menos van a conocer algo que está fuera de los limites de estos! El universo es… ¡ay, como te lo describiré!, bueno, ¿sabes que significa la palabra hermoso?—cuando le preguntaba, el demonio se le quedaba viendo con cara de seriedad, como queriéndole decir que para él no existía lo hermoso.
--veo que no, ¿Por qué serán así los demonios, tan despechados, sin sentimientos?, no comprendo como es que pueden tener vida, de que sirve el tener vida si no sabes vivirla—con tanta poesía el demonio seguía en las mismas, no le interesaba lo que los humanos o los seres de otro mundo sintieran o pensaran, para él ese no era su problema.
--¿vas a pelear o vas a seguir con tu largo cuento de ¡"tu no sabes lo que es la vida"!?—lo remedaba.
A Tsurugi no solo le sorprendía el hecho de que los demonios tuvieran vida, si no que existieran.
Después de todo si pelearon, y muy bien, ya que ambos se encontraban gravemente lastimados, la diferencia era que Tsurugi recuperaba con facilidad la fuerza, mientras que Seken no (las heridas de Tsurugi cerraban por así decirlo en 5 minutos, mientras que las de Seken tardaban en cerrar como las de un humano o demonio cualquiera).
--¡ha, ha, ha, te dije…que yo iba a ser el vencedor!— le decía Tsurugi, mientras se agarraba el hombro izquierdo con la mano derecha (ya que lo tenía muy lastimado y estaba sangrando)
Seken no lo creía, era la primera vez que llegaba hasta esta altura de consecuencias, pero no era la primera vez que se enfrentaba a un guerrero, ya que años atrás en su época había combatido con uno mucho mas poderoso que Tsurugi.
--¡te crees muy listo, pero ya no te será tan fácil como antes!—le decía esta vez en serio y con una furia tremenda, pues como nunca había perdido un encuentro no le gustó lo sucedido
--¿duele, no es así?, perder ante alguien mas fuerte que tu—le decía con tal de ver si al menos tenía orgullo y que tan grande era--sobre todo si ese ser sabe lo que va a pasar
NOTA: Kai es capaz de saber el futuro gracias a la ayuda de uno de sus poderes, que al parecer se relacionaba mucho con su esencia (ya que al momento de que Tsurugi entró a su cuerpo recibió poderes extra, los cuales son del guerrero galaxiano, o sea se de Tsurugi mismo)
--lamento que no hayas podido sentir lo que nosotros sentimos, lamento que no hayas podido vivir como nosotros lo hacemos, pero creo que había sido mejor el no vivir, puesto que la vida te tiene un sin fin de sorpresas, y algunas de ellas se convierten en pesadillas que se te quedan marcadas para toda la vida como una cicatriz.
Finalmente Tsurugi dio el último golpe y así terminó con Seken, pero tiempo antes de que lo hiciera este último le contó un secreto.
--tal vez…pienses que no tengo co…corazón, pero te equivocas, por que…yo antes era…como tu. Mi vida se fue consumiendo poco a poco a causa de la maldición de herencia de mi familia—le decía mentalmente—pensé que podría ser fuerte y resistirlo, pero una ola de terror y dolor me consumía el cuerpo por dentro cuando Inychi nació, y con eso mis sentimientos fueron borrados por completo, pues mi lado humano se había extinguido convirtiéndome en un demonio sin alma, y sin corazón. Cuando…cuando veas a Inychi…dile que…que lo estaré esperando del otro lado…del universo—cerró los ojos, y al igual que la princesa desapareció, solo que convirtiéndose en cenizas.
NOTA: al morir un humano su cuerpo se va acabando convirtiéndose en cenizas, y también pasa lo mismo con los guerreros y los caballeros, ya que como son distintos a los humanos—su naturaleza es distinta—en vez de convertirse en cenizas se convierten en polvo de estrellas, en cambio los demonios se convierten simplemente en polvo, por ser demonios, esto para ellos es como un castigo por haber causado destrozos durante su vida (lógicamente es la naturaleza de ellos, pues son demonios), y después esas cenizas se van a uno de los 7 valles del mundo de los muertos, según los pecados, fechorías y todo eso que hayan cometido (según la cantidad y que tan graves fueron); los caballeros y guerreros se convierten en polvo de estrellas, pero tampoco se salvan de ser juzgados en el tribunal del otro mundo, pues aquí todos hemos cometido alguna vez en nuestras vidas uno que otro pecado, aunque si se tiene un corazón limpio y puro, y no se han cometido crímenes graves o fatales lo mas seguro es que seas mandado a los campos Eliseos, un hermoso paraíso de ensueño, donde tu alma descansa en paz y tranquilidad.
--al parecer después de todo si conocía los sentimientos del corazón, ¿pero habrá conocido el universo tanto como la princesa?—al momento de nombrarla cambió de apariencia (regresó a ser Kai) y el corazón se le entristeció.
--princesa. No tengo mucho tiempo antes de que la maldición regrese a su cuerpo(al cuerpo de Inychi) —así se dirigió hacia donde estaban Inu e Inychi.
Llegando encontró a Inu Yasha tirado en el suelo y medio lastimado a causa del poder que emanaba del cuerpo de Inychi.
--lo intenté casi todo, pero no pude liberarlo de las ataduras, pues su poder se está empezando a desarrollar de nuevo.
--¿habrá alguna otra forma de evitar el proceso de transformación?—se preguntaba Kai, y en esos instantes se acordó del libro de la princesa, aquél viejo y poderoso libro que se había encontrado una mañana cerca del árbol sagrado en la época de Kagome, recordó varias partes de las que este contenía, como el nacimiento de un Youkai, la razón de su existencia, y sobre todo los tipos de reliquias y maldiciones que habían trascendido desde generaciones atrás, a lo último le halló una conclusión, no muy buena por así decirlo, pero era casi la única alternativa que le quedaba y la que mejor podía seguir.
--¿Qué sucede, encontraste la solución?—le preguntaba Inu
--no es la mejor pero si.
--¿y entonces? ¿Por qué te quedas así?—se sorprendía al ver que no hacía nada mas que quedarse inmóvil, así que se levantó, muy trabajosamente pero lo logró, y cuando se acercó a él para ver lo que le pasaba notó lo sonrojado que estaba.
--¿acaso…ocurre algo?, ¿Por qué actuaste de esa forma?
En su rostro se reflejaba una preocupación enorme.
--¡Hola, tierra a Kai, ¿me escuchas?!
En primer lugar, la razón de que se ruborizara era por el sentimiento de su corazón, pues estaba creciendo poco a poco, y la cara de preocupación era debido al miedo que tenía de que si intentaba la solución tal vez perdería el amor de la princesa, y le pesaría para el resto de la vida.
Cuando Yasha lo tocó para regresarlo a la realidad, una nueva visión apareció en su cabeza, (premonición para ser precisa).
--¡NO!
--¡que, que ocurre!—le quitó la mano de encima del hombro.
La visión era tan poderosa que hacía que la maldición del tatuaje volviera a quemarle el cuerpo por dentro, y es que la visión se trataba de Inu Yasha transformado en demonio y de Inychi de igual manera, el veneno del tatuaje reaccionaba a los poderes de un Youkai o un Hanyou, y mientras mas fuertes eran mas intenso era el dolor.
En la visión aparecían ambos peleando a muerte, al final el que resultaría vencedor sería Inu Yasha.
Kai ya estaba a punto de irse otra vez cuando Inu logró sostenerlo, entonces los dos se hincaron y se sentaron en el suelo e Inu trató de ayudarlo, pero como este otro (Kai) no le decía nada le era imposible así.
Mientras Kai recuperaba fuerzas inconscientemente en el suelo volvió de nuevo a divagar por el espacio con tal de aclarar sus pensamientos y concentrarse en uno solo de ellos, el más importante, la vida de Kari; a lo lejos de su basto universo (su mente) oía que una voz lo llamaba, como queriendo decirle que no se preocupara por nada, que la solución ya la tenía, solo le faltaba encontrarla.
--Kai, sal de aquí, el mundo de afuera te espera, no te eches para atrás por la muerte de un ser amado, sigue el camino y enfréntalo.
Por un momento no tenía idea de quien se trataba, hasta que de la nada apareció una especie de ángel que se acercó a su lado y lo abrazó, dejándolo impávido y con lágrimas de alegría en sus ojos.
--te amo Kai, y sabes bien que tu y yo siempre estaremos unidos, sin importar lo que le pase a uno de los dos, por eso te pido que no te preocupes por mi, y piensa muy bien con quien te quieres quedar, no le hagas mas daño a tu corazón del que ya está hecho—se despidió de él con un beso que se deshizo en sus labios en forma de destellos.
Al fin regresó a la realidad y lo primero que pudo ver fue a Yasha, quien le ofrecía su mano para ayudarlo a levantarse del piso, y al recobrar el conocimiento…
--I…Inychi—rápidamente se levantó y volteó hacia donde se encontraba Inychi, se acercó lentamente y muy seguro de lo que estaba haciendo, y mientras pensaba en la princesa su corazón se estaba confundiendo. Inu solo observó y se preguntó que era lo que trataba de hacer. Ya se había acercado lo suficiente, y su corazón había tomado la decisión correcta, así que se lanzó y con los ojos cerrados le dio un beso en los labios a Inychi, quien reaccionó y volvió a la normalidad; cuando abrió los ojos se sonrojó y trataba de huir de lo que sentía, pero por un instante el tiempo se detuvo en su propia cara, ya que era obra de Kai. Lo que estaba haciendo mientras lo besaba era regresar al mundo terrenal a la princesa por medio de su cuerpo (el de Inychi) y sus propios poderes(los de Kai), y así sin lastimar a su corazón hizo lo que para él era el camino correcto; la princesa regresó y Kai inmediatamente lo sintió, así que trató de concentrarse para llevarla a donde se encontraba su cuerpo, ya después de entrar, Inychi regresó al suyo e hizo que Kai se ruborizara mucho, con rapidez retiró sus labios y agachó la cabeza de lo avergonzado que estaba, e Inychi agarró aire e intentó calmarse un poco.
--que…que fue… ¿Qué pasó?—el magnetismo se retiró de su cuerpo y cayó al suelo, cuando volteó a ver a Kai este le dio la espalda y se quedó muy serio por lo ocurrido, aunque el rubor todavía seguía ahí.
--¡acaso…acaso yo…no puede ser!—era la primera vez que le pasaba esto, y la primera vez que su lado oscuro se inclinaba ante tal sensación; no cabía la menor duda de que se había enamorado de Kai.
Pasaron pocos minutos y Kai regresó de "la Luna" recordando a la princesa, así que partió en busca de ella dejando al cuidado de Inu a Inychi, el cual después del beso se empezó a sentir mal.
--¿te vas?—le preguntaba Inu, mientras que el guerrero no le contestaba, y aunque estaba de espaldas Yasha supo la expresión que tenía en su rostro—cuídate de la sombra del demonio, ya que si te toca desapareces por completo—le decía Inu
--lo haré, hazte cargo de él
--¿volverás?
--no me esperes, vete directo al club y no me busques—después se tele transportó y se fue, de ahí en adelante no se supo ni de él ni de la princesa hasta el día siguiente.
De regreso al club en el camino, Inychi iba en la espalda de Inu, dormido de lo cansado que estaba por la batalla en el castillo, y pensando en lo que su corazón sentía; mientras lo hacía, el demonio en su cuerpo comenzaba a consumirse a causa de la pureza de su corazón, el chico sufría cambios interiores a cada minuto, y su físico también cambiaba convirtiéndolo en un humano casi por completo.
Ese mismo día en la noche, Kai y la princesa se encontraban en el bosque, sentados en una de las ramas del árbol mas viejo y grande que ahí había, y platicando como siempre.
--¿Por qué me regresaste a la vida?—le preguntaba ella esperando a que la respuesta que le diera fuera la que imaginaba.
--nunca llegué a pensar o imaginar que algo como esto pasaría, y a veces, antes de conocerte, pensaba que nunca me volvería a enamorar.
--¿es por eso que no le hacías caso a tu corazón? ¿A que le tienes miedo?—entonces él se le quedaba viendo muy confuso por no saber que responderle, ya que eran tantos los miedos que no sabía si aún los tenía o no, sobre todo por que no quería regresar tiempo atrás y sentir ese inmenso dolor en su corazón.
--entiendo. Aún no me has respondido la primera pregunta que te hice, Por qué me regresaste al mundo terre…--le dio un beso y no la dejó terminar. Unos minutos después se bajó del árbol y se fue de regreso a la cabaña, pero antes de irse volteó a verla y le sonrió, ella supo inmediatamente lo que esa sonrisa significaba, la respuesta a su pregunta.
--por que no puedo vivir sin ti--ella se alegró de que así fuera, pero aún tenía una duda, al ir con él al lago se la preguntó, mientras él se quitaba la playera para lavarse el cabello lo hizo y aprovechó para sanarle la herida del tatuaje con un poco de su cosmoenergía (la cosmoenergía de la princesa es curativa, tanta pureza emana de su interior que es incluso capaz de ablandar hasta el mas duro corazón), al menos así no sentiría tanto dolor y este no absorbería sus poderes.
--¿y que pasará con Inychi?—le preguntaba, y él se quedaba pensando mientras veía lo mucho que se esmeraba sanándole la herida, se notaba que lo quería demasiado; y se le quedaba viendo mientras tenía la cabeza inclinada hacia adelante, pues tenía el cabello mojado y escurriendo, y ella al verlo se sonrojaba, pues pareciera que estaba viendo a un ángel.
--que hermoso se ha vuelto—pensaba— ¡o tal vez será que me he acostumbrado a verlo todo el tiempo como en las épocas de invierno!, sin embargo, ¿habrá sido lo que su corazón deseaba?, ¿al fin lo habrá comprendido?
--es cierto, aún no lo sabe—se decía él
--por cierto, ¿Cómo fue que lograste recuperar mi espíritu?
--utilicé una de las tácticas que venían en tu libro, era la única alternativa en un caso así.
--¿Por qué, que pasó?—pero no le quiso responder, simplemente se sonrojó, y con eso ella supo que se trataba de algo sumamente vergonzoso, así que para saber mejor lo sucedido se acercó a él, acomodó la cabeza en su pecho, y él, aún con el rubor en sus mejillas (pero desviándole la mirada para que ella no lo notara) y viendo lo que le hacía, se tiró al pasto, solo así ella pudo leerle el corazón.
--¿realmente…lo hiciste?, ¡ah!...lo siento—le dijo desviando la mirada hacia un lado después de habérsele quitado de encima.
--despreocúpate, ya estoy mucho mejor.
--¿y él, como está, como reaccionó?
--la química entre nuestros poderes le hizo daño, no se si realmente lo resistirá por mas tiempo.
--¿y por que no vas a verlo?, ¿no hiciste nada verdad?, si no haces algo pronto se obsesionará demasiado contigo, quizás para siempre, y cuando sea la hora de regresar a su tiempo no querrá o no podrá hacerlo.
Entonces se levantó y se puso la playera, y ella también se levantó y lo siguió, pero cuando intentó tocarlo para evitar que se fuera ya era demasiado tarde, pues él se había tele transportado.
--¡aaay, Kai!—lucía realmente muy enojada--¡odio cuando me hace eso!
En el club, Inu se encontraba en el tejado con la tessaiga y platicando con Myouga-ji chan quien sabe de que cosas, mientras que Inychi se encontraba durmiendo en la habitación de la princesa y recuperando fuerzas, pero esta vez le fue imposible hacerlo, ya que debido al "contacto" que tuvo con Kai varios de sus poderes se mezclaron con los de él rompiendo la unión entre su lado oscuro y su lado humano, su cuerpo estaba hirviendo de fiebre y las chicas se encargaban de cuidar de él; inmediatamente y asustando a Paty llegó Kai por detrás de ella, para ver en que estado se encontraba su amigo, si es que aún lo era.
--¡AAAAY!, me asustaste, ¿Qué acaso Karina no te tiene prohibido aparecerte así?—pero no le respondió, solo se dirigió hacia donde estaba Inychi y le pidió a todas que se retiraran del cuarto y lo dejaran solo con él; ya estando solo se le quedó viendo mucho, (¡con tal de ver como fue que logró darle la flecha de cupido en el corazón! -), después intentó darle un poco de sus energías para ver si así se recuperaba de la fiebre, así que le colocaba su collar en la frente pero no funcionaba, entonces intentó otra cosa. Cerró los ojos y trató de averiguar la presencia de su parte oscura para conectarla nuevamente con su lado humano, logró encontrarla pero fue tanto el poder maligno que poseía que ocurrió un choque mental que lo confundió y le quitó la memoria, aunque no completamente, por lo que con tan tremendo golpe cayó al suelo y se arrastró hacia donde se encontraba Inychi, volvió a buscar a su sombra y volvió a pasar lo mismo así que esta vez logró sostenerse de la sobrecama, y ahora que se había cansado y de que al parecer no tenía mas que los únicos recuerdos vivos de Inychi, no le importaba mucho.
--resiste Tsuru, solo…solo un poco mas—hizo otro intento pero ahora en cuanto tocó la mano de Inychi salió despedido nuevamente y se golpeó en la pared la cabeza. Ya se le acabaron las ideas, las energías, y casi por completo la memoria, así que muy enojado por no conseguirlo se levantó y se subió encima de Inychi y empezó a sacudirlo con tal de que despertara.
--¡vamos, que sucede, por que no lo consigo, por que no!, ¡vamos, despierta, recupérate!
--calma Príncipe, ¡no querrás gastar todas tus energías ¿o si?!—le decía en su interior Tsurugi, quien también hacía todo lo posible para regresar a la normalidad a la nueva persona encargada de perturbar las emociones de su amo o mas bien suyas, y como vio que no lo podía hacer por si solo decidió darle un empujoncito.
--¡perdóname pero es la única forma de entrar en su interior!
--¡O…oye que haces!—lo comenzó a controlar e hizo que su corazón reaccionara como antes, por lo que lo convirtió en su marioneta y este se sintió otra vez atraído por el demonio que en esos momentos era un humano, se quedó viéndolo fijamente, pero con los ojos vacíos, como si estuviera siendo manipulado; esta vez si que lo tenía atrapado, así que le plantó otro beso a Inychi en los labios, y Tsurugi aprovechó para entrar en la mente del hanyou y con sus poderes regresó al demonio de vuelta, pero como sentía que el corazón de Kai latía demasiado por la sensación pensaba en darle mas tiempo para que se despidiera del lado humano de Inychi, por lo que despertó también las sensaciones de él y este comenzó a tomarle confianza a Kai y lo besó también, ambos se encontraban sumergidos en un mundo de éxtasis, y Kai se sentía como si estuviera con la princesa, como si regresara el tiempo a la primera vez que lo hizo con ella. Con esto Inychi se había recuperado de la fiebre y el demonio lo había regresado a su apariencia original, el humano se había ocultado nuevamente tras las sombras de la oscura y tenebrosa niebla de la vida.
Al día siguiente, como siempre Kai y la princesa iban a la escuela, y al término de las clases cada quien se iba a donde siempre, Kai al bosque y la princesa al club, mientras tanto Inychi recibía su último entrenamiento por parte de su maestro y decidía que estaba listo para partir de regreso a casa, así que se despidió de todos y el primero en recibir la noticia fue Kai, por lo que se dirigió al bosque y al llegar lo encontró situado donde siempre estaba, en la rama mas alta del viejo roble que se encontraba en el bosque, todo esto gracias a la ayuda de la princesa, quien le deseaba suerte con respecto a su situación amorosa con él, ya que cuando Kai pasaba por momentos así a veces le costaba trabajo expresarse, y se mantenía distante de la realidad. Cuando llegó trató de hacer el menor ruido posible para llegar hasta donde estaba, y cuando lo consiguió Kai inmediatamente se dio cuenta de que estaba ahí.
--¿Qué intentas hacer con esa actitud?—le preguntaba con el mismo tono de voz de todos los días, como si no recordará nada de lo que había pasado, pero aún así cuando lo veía se acordaba pero no le importaba, entonces Inychi le agarró confianza nuevamente y se sentó en el pasto y recargándose en el árbol, Kai bajó a la rama mas cercana y se acostó con las manos en la cabeza y muy tranquilo.
--¿a que has venido?—le preguntó
--he decidido irme a casa, pues siento que ya es demasiado tiempo el que he estado aquí, y que ya he aprendido todo lo necesario acerca de los humanos, aunque claro que eso no debí hacerlo si no hasta dentro de tres años, cuando la tecnología fuera mas avanzada que en estos momentos. Al parecer creo que mi llegada desde un principio no fue equivocada o errónea, si no que era mi destino el terminar aquí, y el conocerte, tal vez se te haga difícil aceptar lo que sientes, y lo entiendo por que yo también siento lo mismo, también es la primera vez para mi—Kai se quedaba viendo hacia el cielo y pensando en que hubiera pasado si el destino no se hubiera interpuesto en la vida de ambos--¿acaso mi corazón habría sentido lo mismo que en estos últimos días?—no lo sabía, sin embargo, ahora gran parte de sus sentimientos iban hacia Inychi, y ya no se sentía tan humillado o intimidado al estar a su lado, sentía como si necesitara de su compañía, pero por otra parte se acordaba de los sentimientos hacia su princesa, y le dolía mucho el corazón de tan solo pensar que algún día se quedaría sin los dos.
--aún no me has respondido Inychi, ¿a que has venido?
--pensé en darte la noticia a ti primero de mi partida, y así arreglar ciertos malentendidos que por mi descuido tuviste con mi lado inhumano, pero creo que eso no hace falta—entonces sin que él se diera, y mientras le seguía platicando la razón de la visita, Kai se acercó a él y se le puso encima como queriendo acosarlo, el hanyou no hizo nada al respecto mas que sonrojarse y soportar el calor que sentía, así que como despedida lo volvió a besar por tercera y última vez, esta vez hizo que giraran y que Inychi quedara debajo de él, después lo apartó de su lado y así nomás le pidió que se fuera y que ni se le ocurriera voltear hacia atrás, pues esta vez ni con la mirada le respondería.
--¡ah, esta vez…esta vez no pasó nada!—se sorprendió mucho por que no ocurrieron cambios en su cuerpo como aquella vez.
--¡ya, vete!—lo retiró de su lado y se levantó para darle la espalda, y cuando trató de hablar comenzó a sentir un pequeño escalofrío, y entendió lo que significaba eso, así que sin mas que hacer se retiró pero le dejó como recuerdo por haberlo conocido y ayudado una extraña esfera con una energía dorada en su interior, la cual como quien decía era su Kyudan, algo así como la identidad o ángel guardián que todo ser sobrenatural tiene.
--cuídate mucho Kai…y gracias—le decía en su interior mientras trataba de no voltear hacia atrás.
Para Kai esos días tan extraños se volvieron recuerdos difíciles e imposibles de olvidar, incluso…aunque estuviera con ella lo seguía recordando, con la cabeza… y con el corazón, y no cabía duda de que estaba completamente enamorado de él, de aquél extraño y hermoso demonio con carita de ángel que había venido de la época feudal para tocar su corazón, pero, ¿realmente eran sus sentimientos o los de Tsurugi?
Galaxy Warrior
Conceptos:
Aki-no tama: en tiempo-espacio es el dios supremo de los hielos, vive en los glaciares Hiroshima, y tiene como bestia guardiana a Freyon, un hermoso lobo blanco de ojos color miel.
Fantasia: un lugar que solo existe en los sueños de las personas, y se encuentra cerca de Eliseo, se dice que solo los dioses son capaces de cruzar su famoso puente de cristal y llegar al paraíso, mientras que para los humanos es imposible hacerlo con el cuerpo, ya que al dar el primer paso para cruzar se congelan y se convierten en estatuas de cristal, la única forma de llegar es estando muerto (habiendo alcanzado el octavo sentido) o por medio de los sueños.
El árbol del olvido: este árbol habita en el castillo de las ilusiones, y para poder crecer se alimenta de los recuerdos de las personas, sus enredaderas son mortales cadenas que te atrapan en tu propio destino y te absorben la memoria.
