Capitulo 6: Katsumi, la leyenda de los Akarin

Todo comienza en un día como cualquier otro, en el bosque, Kai como siempre se encuentra entrenando, y esta vez Rei le ha seguido la huella, ha decidido entrenar junto con él. ambos se quedaron hasta tarde, por lo que aprovecharon para recorrer el bosque y buscar la espada de Kai, la cual se había perdido hace días, y se separaron, en cuanto lo hicieron Rei se encontró en el camino a una extraña niña, era mas o menos de 12 años aproximadamente, con orejas y cola de gato, usaba botas y su ropa era una falda (muy atrevida la chica, pues era como una especie de minifalda), y una blusa de manga larga que le descubría los hombros, de piel pálida (casi blanca), lo que la hacía verse demasiado linda y fuera de lo normal que una niña ordinaria, se encontraba al parecer algo malherida, así que la recogió y se la llevó a la cabaña del bosque, de ahí Kai y él se la llevaron al club refugiándola mientras encontraban de donde provenía.

Al despertar, la niña inmediatamente se encariñó con Rei llamándolo de una forma muy extraña, pero en cuanto vio a Kai le gruñó y se le echó encima, lo bueno fue que no logró lastimarlo pues Rei lo había evitado

--¡Freyon, onii san, te estuve buscando todo este tiempo!—lo abrazó y le lamió la mejilla

--¿amo?, espera, ¿Cómo te llamas?—pero Rei ni siquiera sabía de lo que la chica le hablaba, por lo que en cuanto le preguntó por su nombre apareció Kai y esta inmediatamente lo reconoció como uno de sus enemigos

--soy Katsumi, ¿Qué ya no te acuerdas de mi?—lo veía curiosamente, mientras intentaba buscarle por todo el cuerpo algún símbolo en especial, pues su amo solía tener un dragón en la frente, en eso, al voltear hacia atrás vio a Kai

--¡grrrrrr, Miau, que haces con él, hermano!—Kai se sorprendió por la mirada que la chica le puso, cosa que ya había visto antes, mas sin embargo no supo por que razón tenía ese extraño presentimiento

--espera, no le hagas daño, tal vez tu eres la que está confusa aquí, yo no soy la persona que estás buscando, mi nombre es Rei, y él se llama Kai.

--¿Rei?, pero… ¿Qué hago aquí?—seguía sin creérsela, pues si que Rei se parecía mucho a su amo, lástima que no era él, y con eso sabía que había errado en su búsqueda nuevamente.

--¿de donde vienes, podrías decirnos?—entonces Kai se le acercó, pero en cuanto lo hizo le tiró un zarpazo y logró darle en la mejilla.

--¡no te acerques, te lo advierto!—la niña se había alterado demasiado, por lo que Kai mejor apartó su distancia, un poco molesto por el comportamiento de la chica.

--vengo de…de mi aldea, estoy buscando a mi hermano, pues nuestra aldea ha sufrido un terrible ataque, a causa de los de su especie—apuntó muy enojada con el dedo hacia donde se encontraba Kai, y este seguía sin comprender la razón de por que lo culpaba así.

--como son ellos, descríbelos—le preguntaba Rei

--todos ellos tienen un gran parecido a ese chico, llevan marcas azules como esas en sus rostros, y unos cuantos tienen los ojos rojos—la diferencia era que Kai los tenía azules (Tsurugi se los cambió), y se hacen llamar Furanos, es por culpa de ellos que mi aldea ha sufrido mucho, pero en mi transcurso me pidieron que buscara a mi hermano quien por mala fortuna hace días que dejó la aldea, ya no he podido regresar, pues me he perdido—entonces empezó a llorar, y lo que le llamó mas la atención a Kai fue el color de sus lágrimas, tan cálidas y transparentes como hermosos cristales.

--no llores, estoy seguro de que encontraremos tu aldea, y te ayudaremos con esos sujetos, ¿verdad Kai?—le preguntaba Rei

--si, como sea—Kai no hacía otra cosa que molestarse, ni quien quisiera ayudar a esa chiquilla, cuando le estaba echando la garra todo el tiempo, era lo que decía su mirada de enojo.

--¿de verdad?, gracias, te lo agradezco—entonces lo volvió a abrazar

--de acuerdo, pero, deja de abrazarme—el chico se sonrojaba ante tal acción

A partir de ese entonces la chica se la había pasado pegada a Rei, pensando aún así que podría ser su hermano, pues a lo mejor y Rei había perdido la memoria, y cada vez que veía a Kai salía a abrazar a Rei, muy temerosa de que el primero le pudiera hacer daño. A donde iba Rei Katsumi también lo hacía, incluso lo seguía a la escuela, mas sin embargo Rei no le permitía entrar a las clases, por lo que únicamente en horas de receso lo veía, para entregarle muy tímida y con una gran sonrisa el almuerzo que la princesa le había preparado, y a la hora de salida otra vez lo esperaba, para irse con él a casa.

Tanto lo quería, que si él mismo le había dicho que no era su hermano la chica entonces pasaría a segundo plano, serían ambos amo y compañera, claro estaba que no todo el tiempo iban a ser así, ya que Katsumi tarde o temprano terminaría enamorándose del guapo y dulce de Rei, incluso, como no tenía donde dormir, todas las noches dormía junto a él en su cama, cosa que a veces a Rei le incomodaba, y el muy burlón de Tyson le hacía bulla todas las mañanas en el almuerzo.

--¡uuuuy, Rei ya tiene novia, Romeo, ya encontraste a tu Julieta, que tierno, ha, ha, ha!

--¡deja de burlarte Tyson, ya te dije que solo es una amiga, además, que pasaría si tu estuvieras en mi lugar ¿eh?!—Tyson de tan solo pensarlo se sonrojaba, pero a la vez sin razón alguna le daba por pensar en Kai, cosa que lo hacía sonrojarse aún más.

--ji, ji -, mejor lo dejamos así—y en cuanto salió de la cocina tremendo susto que Kai le dio

--¡aaaaah!—hizo que se pusiera como tomate de tan solo verlo

--¿y tu que traes?—le decía Kai

--amo, te noto muy triste últimamente, ¿te encuentras bien?—en cuanto Rei la veía se ponía así, y es que le recordaba mucho a su amiga Mariah, hacía tanto que no la veía y ya la extrañaba

--no te preocupes Katsumi, estoy bien—entonces la chica en señal de afecto, y con tal de hacer que agarrara los ánimos se le encimaba y le ronroneaba.

No había día en que no estuvieran juntos, todo el tiempo como dos enamorados, a diferencia de que uno era más chico que el otro, en cuanto a edad y tamaño, esa era una desventaja para la pobre de Kat, aunque en parte no le importaba.

Quizás después de todo no siempre estarían juntos, pues por desgracia los llamados Furanos habían encontrado a la niña y la habían secuestrado, una noche en que los tres (Rei, Kai y Katsumi) se encontraban de paseo por el bosque, para ver si encontraban pistas acerca de la chica.

Kai se había separado del grupo, mientras que Rei se encontraba con ella, al poco tiempo sin querer son atacados por estas poderosas sombras, a Rei lo dejan inconsciente y a Kat se la llevan, cuando Kai se dio cuenta fue en su ayuda, y Rei, después de agarrar la conciencia lo acompañó, fue aquí cuando hizo uso de sus habilidades Rei, para sacarlos a ambos de tal aprieto en el que se encontraban, mientras que Kai se encontraba peleando con el líder del bando.

La chica, muy asustada, temiendo el no poder salir ya nunca de aquí, y como se encontraba en la cuerda floja (estaba tan malherida que tenía miedo de morir) le demostraba sus sentimientos a Rei ahora que se encontraba a solas con él.

--¡tengo miedo, no quiero morir!

--no te preocupes, saldremos de aquí a como de lugar, yo se que te pondrás bien, solo resiste un poco mas

--te digo…una cosa…tu siempre…me caíste bien Rei—le decía la chica, con lágrimas en los ojos y las mejillas rosadas, y a punto de desmayarse por tanta sangre que había perdido, Rei sabía con eso a lo que se refería, y al verla a los ojos se sonrojó, los ojos de la chica eran como dos hermosos cristales bañados en agua, entonces, aprovechando el momento, la chica pensó el no tener mas oportunidad, por lo que no quería morir sin antes revelarle lo que sentía a Rei por medio de un beso, a Rei se le hacía linda, y quizás después de todo si sentía algo por ella, pero no tenía el valor para demostrárselo. Al día siguiente, la chica despertó en el club, en la habitación de Rei, y muy feliz de ver que había salido con vida buscó a Rei, quien la esperaba como siempre en el bosque, la chica muy emocionada salió a buscarlo y al encontrarlo se le lanzó, abrazándolo

--me alegro de que ya te sientas mejor—le decía muy alegre, y con la misma sonrisa de siempre, Rei

--yo también me alegro de volver a verte, pensé que iba a morir—la chica aún recordando aquél entonces se soltó a llorar y muy tímidamente lo abrazó

Al fin y al cabo, los dos si pudieron estar juntos, y ahora ya no eran amo y compañera, si no mas que eso, Katsumi de ahora en adelante viviría con él, su amado tigre, en el club, y todos los días le compartiría ese amor tan especial por medio de una dulce sonrisa, que a Rei le alegraría el corazón de tan solo verla así de feliz.

Galaxy Warrior

Dedicado a Gis, una amiga muy especial -