Capitulo 10

El lazo de toda una eternidad

Tu y yo, tu las estrellas, y yo el universo

"Tu, la flor mas bella del universo, envuelta en sombría noche que congela el alma; Por que ni el propio demonio se resiste a tu inmensa cosmoenergía, que sabe a eterna fantasía y melancolía; Las sombras te han llevado, y aquí, en este paraíso rosado, donde la primavera nunca acaba, yace tu luz de esperanza, esperando a que algún día tu vengas a recogerla"

---Kai---

Una primavera, como todas las demás, Kai visitaba el eterno paraíso de su princesa de cristal, esperando respuestas por parte de sus padres, los divinos dioses, a que se la regresaran de nuevo. Todos los días le tocaba a su lápida, con esa mágica flauta de titanio, que las estrellas le regalaron.

--[Tan solo toco para ti, por que así ellos lo han querido, hágase la voluntad de ellos, por que ellos te encomendaron a mi frágil corazón, y ellos te arrancaron del fondo de mis tristes y sombríos sueños. Se que quizás ya nunca te vuelva a tener, aquí, entre mis brazos, para observar tu eterna mirada bañada con el universo, y para sentir el mar de tus labios tan deliciosos y dulces. Se que ellos no lo cumplirán, mi mas grande deseo de tenerte para siempre a mi lado; por eso toco, para alejar la tristeza que tu alma ha dejado en este, tu paraíso, toco por que ellos lo han querido. Me duele el corazón, por que con tu partida lo has lastimado, has hecho dentro de mi un inmenso vacío.

Princesa, regresa, y quédate una vez mas aquí, para que juntos contemplemos el universo que nos creó—En eso, mientras tocaba, pasaron los recuerdos de ella por su cabeza, y entre ellas, una de las mas principales.

Era la vez en que la perdió, al haber combatido contra Misterio. Él estaba muy lastimado, y cuando Misterio le iba a dar el golpe de gracia ella se interpuso, recibiendo el golpe.

Tantos recuerdos invadían su cabeza, que había olvidado la realidad, el único que lo regresó a esta fue Takao, quien lo asustó, y le rompió la flauta, pues la había soltado.

--¡Hoolaaa, Kai XD!

--¡Imbécil, rompiste la flauta con tus gritos!

--¡Oh no! O.O, yo se como repararla, agárrala—entonces creo una esfera de energía con sus manos, y encerró a la flauta, en pocos minutos estuvo como nueva.

--¿lo ves? Ya está—después de un rato, comenzó a tocarla nuevamente, haciendo que Takao se quedara dormido. El tiempo pasaba frente a sus pensamientos, mientras que tocaba a la vez que flotaba (levitaba), hasta que una nota se desafinó por culpa de los ronquidos de Takao, haciendo que perdiera el equilibrio y se cayera-

--¡Ouch! ¡TAKAO!—le dio una sacudida, agarrándolo de los hombros, pero Takao parecía descabezarse, por que no despertaba. Kai seguía tocando, al parecer Takao se había callado, pero después, al tocar de nuevo la última nota, se volvió a desafinar.

--¡Yaaaa! ¡Takaooo!—Se encogió furioso de hombros y se cansó de sus ronquidos, y como lo intentaba callar de todas las formas posibles, no lo consiguió, así que se arriesgó, haciendo algo que no había hecho en mucho tiempo, después de todo, como olvidar lo que hace tiempo llegó a sentir por él, aún seguía sintiéndolo, pero muy en el fondo de su corazón, sus sentimientos hacia él nunca habían cambiado, aunque a causa de que se había enamorado de una chica, simplemente estos se quedaron encerrados en su corazón, siendo olvidados por un tiempo. Ahora, gracias a que la chica se había ido, se sentía totalmente solo, no tenía nadie a su lado, alguien a quien amar, y cierto chico que siempre se encontraba consigo empezaba a despertarle aquellas sensaciones que había sentido hace tiempo atrás, tan solo con tenerlo como su compañero, y demasiado cerca, a veces su corazón reaccionaba de manera inesperada, y lo incitaba a hacer cosas que no podía o debía hacer.

Simplemente, y sin pensarlo, comenzó, un poco sonrojado, pero no se detuvo. Le agarró las mejillas al moreno, aprovechando que estaba dormido. Se acercó a él, y aprovechando que tenía la boca abierta (era de esperarse) le metió la lengua; inmediatamente, Takao reaccionó, pero no como Kai lo quería. Cerró la boca y le respondió el beso, sin embargo, no abrió los ojos.

--¡Maldito Kinomiya, te aprovechas de la situación!—se decía, mientras lo seguía besando, hasta que le metió la mano al pantalón y después…

--¡O.O, aaahhh!

--¡Por fin!

--¡Por que lo hiciste!

--¡Por que no me dejabas tocar, Idiota!

--¡Tocar que!

--¡la flauta, que mas, mal pensado!—después de eso se subió a la rama del árbol, y se volvió a quedar dormido. Pasaron unos cuantos minutos y la flauta se volvió a desafinar, Kai se erizó de lo fuerte que se desafinó, y esta vez lo hizo a propósito, desafinó de nuevo la última nota, pero en el oído de Takao.

--¡aaahhh!—haciendo que se cayera, golpeándose en la mera cabeza.

--¡IDIOTA!—gritó Takao, persiguiendo a Kai y dando círculos alrededor del árbol

--¡Me las vas a pagar, Kai Hiwatari!

--¡jajaja, muy estupoido de tu parte por haberte quedado dormido, por tu culpa la flauta ya no toca!—Takao se cansó de correr que se detuvo, y sin darse cuenta de donde estaba Kai, este se le aventó por la espalda, abrazándolo, ya encima de él, en el suelo, le susurró al oído…

--¡Mocoso, vuelves a interrumpirme y te va peor!—después de eso le mordió la oreja, haciendo que se sonrojara.

--¡No te resistas, sabes que tu cuerpo ahora me pertenece!—Comenzó a jugar otra vez con él, muy a merced de los deseos de su corazón (pues lo que estaba haciendo lo hacía sin pensar, solo actuaba deseosamente) hasta dejarlo sin aliento, y cada vez que se detenía, Takao le pedía mas.

Pasaron toda la noche en el jardín, cuidando de la lápida de la princesa, y rezando por su alma, hasta que Takao se asustó al escuchar los aullidos de los lobos.

--¡Aaaay!—abrazó a Kai después del susto, haciendo que se sonrojara de tan repentino abrazo.

--¡y a ti que te pasa!—se molestó

--¡ay, me dan miedo los lobos!

--¡si, ya me di cuenta!—trataba de quitárselo de encima

Todo se calmó por unos instantes, y el pobre de Takao se la pasó temblando de miedo, Kai en cambio se encontraba muy tranquilo, recostado en el árbol, con las manos en la cabeza, hasta que Takao se le acercó; ya acostado en su pecho, comenzó a temblar, haciendo que Kai se despertara.

--¡Oye que te pasa!

--¿No crees que hace frío?

--¡Tienes miedo, verdad! ¬¬ ¡cobarde!—se burlaba de él. Luego de tanto temblar, hizo que Kai también temblara (pues lo estaba abrazando)

--¡Oye, oye, suéltame!

--¡Nooo, tengo miedo!—Hasta que lo agarró de los hombros y después…

--¡Escúchame, niño, no hay…!—Pero en cuanto lo vio, se le figuró ver en su cara a un demonio

--¡O.O wow, que! ¡No, no cierto!—Entonces sacudió la cabeza y le quitó las manos de los hombros, le quitó la gorra, y se tapó la cara con ella, para después cruzarse de brazos y volverse a dormir. Takao siguió con sus sustos, acurrucado sobre si mismo, mientras se tapaba los oídos para evitar escuchar a los lobos. Minutos después pegó un grito de miedo, despertó a Kai y esta le dio un coco para que se callara.

--¡Miedoso, solo son lobos!

--¡Eso dices tu, por que eres como ellos!—después se le acercó, lo abrazó, y colocó la cabeza en su hombro derecho.

--No te preocupes, yo te cuidaré toda la noche—Después lo besó en el cuello, y al pobre se le quitó el miedo, pero no los nervios.

--¡K…Kai…ah!—después, habiendo centrado su mirada al frente de ellos, cuando menos se lo esperó, los lobos a los que temía estaban a casi 20 centímetros de ellos

--ah, Kai

--¿si?—seguía seduciéndolo

--Mira al…al frente de…de ti

--¿Qué pasa en frente?—después lo interrumpió, besándolo en los labios. Hasta que volteó hacia el frente como Takao le había dicho, y dejó de besarlo.

--¡Ah…Kai, nos van a…nos van a…!

--¡Nos van a que!—en eso uno de ellos se acercó demasiado a Takao, y lo olió, el pobre se puso azul de miedo.

--¡ah…Kai!

--Shh, no te muevas—entonces Kai le gruñó, y el lobo se rió, asustando a Takao y haciendo que se desmayara. El lobo en cuestión de segundos se transformó en humano, y corrió a los demás.

--¡Hola, Hiwatari, nos volvemos a ver!

--¡Que rayos quieres, Kiro!—le preguntaba, mientras agarraba a Takao en sus brazos, y lo subía a la rama del árbol, para acostarlo, el pobre traía los ojos en espiral del susto.

--¡calmao bato, solo venía a saludarte!, También a darte una buena, ¿o mala?, ¡quien sabe!

--¡Tus noticias no me interesan!

--¡Yo creo que esta si!, De todos modos te la cuento. ¿A que no sabes que?

--…

--¡Di que, di que, di que, di que!

--¡Esta bien, pero deja de pegarme! ¡Que!

--que tu fuiste quien asesinó a la princesa

--¡Estás loco!, ¡no juegues así!

--No, es en serio, ella no recibió el ataque, o sea que no le hizo daño. ¿Qué no te fijaste, chavo? En la mirada de la princesa, justo antes de recibir el ataque ya estaba sufriendo—Entonces, sin moverse, y fingiendo ignorarlo, viajó a través de su mente, al día en que había ocurrido eso.

FLASH BACK

Kai estaba amarrado a un árbol, sangrando del pecho, y llorando sangre, hasta que llegó la princesa y lo abrazó

--No te preocupes, no te dejaré solo, te prometí que no lo haría—En eso llegó Kiro, y detrás de él se apareció Misterio, que se posesionó de él y le lanzó un ataque a Kai, la princesa no dejó que el ataque tocara al chico, por que lo que lo recibió ella, y con lágrimas en los ojos, y una sonrisa para Kai, se hizo polvo de estrellas.

FIN DEL FLASH BACK

Kai centró sus pensamientos únicamente en la mirada, la primera, que la princesa le regaló, cuando lo abrazó, y se dio cuenta de que lo que Kiro decía era cierto.

--¡Que! O.O

--¿Te diste cuenta verdad?

--¿Por qué dices que yo la asesiné?

--Por que tu le causaste ese dolor, ¿No te contaron?

--¡Que!

--¡Tu la premiaste chavo! XD

--¡Que cosa!

--¡Que ella tuvo un hijo tuyo!

--¡Pe-pero eso es imposible, ella me había dicho que no se podía!

--Pues ya ves que no, pero no te preocupes, el niño esta bien, está conmigo

--¡Por que contigo!

--Por que ella me lo dejó, así te haya gustado o no, yo lo eduqué, pero a causa de los poderes que tu le transferiste fue que sus células se desarrollaron rápidamente; ahorita tiene 5 años, cuando debería tener 3 meses. ¿Raro, no crees? Pero no os preocupéis, ya que yo destruí parte de tus genes, los cuales contenían la habilidad para acelerarle el crecimiento. Ya no crecerá mas, al menos no así de rápido, a eso me refiero. Crecerá normalmente. ¡Ahora, hermano, promete que lo cuidarás, de lo contrario, se lo entregaré a Misterio, y parte de lo que tú le heredaste, Misterio se lo desarrollará, y pues…sabes lo que Misterio es capaz de hacer, pues tu lo has sentido en carne propia!

--¡Donde lo tienes!

--¡En mi castle, pero tienes que venir conmigo, no te preocupes por el miedoso de tu novio, por que ¿es tu novio, no?—Kai no decía nada, simplemente se sonrojaba levemente

--Él se puede cuidar solito—Pero como no quería dejarlo solo, mejor lo teletransportó hasta el club.

--¡Como queráis!, tonz, ¿nos vamos?

--¡Yo puedo ir solo, si quieres regrésate por otra parte!

--¡Wuaaat! O.O—se teletransportó y se fue al castillo. Al llegar, entró al cuarto del niño, y lo encontró dormido, se sorprendió por el hecho de que se parecía mucho a él de cuando era niño. La diferencia era que tenía mechones en verde-azulado, que eran por parte de su madre.

Capitulo 10 2nda parte

Un rayito de sol nos une

--De seguro que también tiene tus ojos—se decía, mientras se sentaba a su lado y le acariciaba la frente, después sonreía levemente.

--Ella hubiera querido que nos hubiéramos conocido antes, pero ya veo que no fue así.

--Si, Kiro sempai me hablaba de ti y de ella—Hasta que el niño despertó, y en la misma posición en que se encontraba, y dándole la espalda a Kai, comenzó a hablar.

--Me decía que ella era una chica muy hermosa, que siempre te quiso, pero que tu se la quitaste a él, por eso lo único que ella le dio fue a mi.

--¿eres feliz aquí?

--No hay nada que me haga feliz en estos instantes, el simple hecho de vivir es malo, pues Kiro sempai dijo que dentro de mi había una bomba de tiempo, la única manera de sobrevivir sería entregándome al señor Misterio.

--¿Sabes el valor de tu vida?

--No, solo se que soy una amenaza para el mundo

--Te equivocas. Kiro solo te dijo las desventajas, pero no las ventajas. Tu cuerpo es mitad mortal y mitad inmortal. Mortal por parte mía, inmortal por parte de tu madre. Aunque mueras mortalmente, tienes una segunda oportunidad, por eso debes cuidar tu vida—En eso, al término de la conversación, Kai se levantó, se dirigió a la ventana (que eran puertas, hacia un balcón), la abrió y salió al balcón, y el niño lo siguió, sentándose a su lado, en la bardita de dicho balcón, con los pies colgando.

--¿Me dejarás como siempre, aquí, solo?—Lo miraba un poco molesto. Kai no decía nada, parecía estar perdido en el universo, solo sonreía.

--Creo que no seré capaz de darle lo que necesita, sería mejor dejarlo a tu cuidado, princesa. Quizás lo lleve a vivir a tu paraíso, en ese templo, a tu lado. Al menos ya no se sentirá solo.

Yo solo soy un soldado más en tu ejército, y desde un principio no te merecía. A pesar de todo…yo tuve la culpa. Ahora no hay vuelta atrás, lo hecho, hecho estás. Y este niño tendrá que ir por el lado difícil de su destino—Media hora después, se retiró del balcón y entró a la habitación, el niño le volvió a preguntar lo mismo.

--¿Me volverás a dejar solo?—le respondía con la mirada, dándole una sonrisa, así entendió, y se agarró de su brazo, para tele transportarse.

Llegaron al amanecer, pero no como lo esperaban, ya que al "aterrizar", uno cayó de sentón, resbalando con los pétalos de cerezo que había en el suelo, y el otro salió volando, hasta quedar colgado en la tercer (y la de mas arriba) rama del árbol.

Kai fue el que resbaló, con las piernas abiertas, y por poco chocó con el árbol. En cambio, quien había quedado colgado, había sido el chico, y al ver hacia el suelo, se mareó y se desmayó de tan gran altura.

--O.O ¡que raro!, ¿Por qué caímos así? ¡Oye, allá arriba, te encuentras bien!—le gritaba, pero el niño no respondía por estar inconsciente. Así que subió a saltos hasta donde se encontraba su pequeño YO, lo colocó en sus brazos (ya que se había sentado) y comenzó a despertarlo, el chico, en cuanto reaccionó, y vio los ojos de Kai, extrañamente lo invadió la tristeza, y puso los ojos llorosos.

--¡Wuaaah! T.T

--¡Hey, por que lloras!—pero por mas que lo quería calmar no pudo, hasta que el chico mismo se le echó encima y lo abrazó, para después darle de golpes en el pecho, y ambos quedaron colgados como murciélagos a causa del movimiento tan brusco.

--¡Ves, por tu culpa estamos aquí atorados!

--¡Si, claro, tu estúpida tele transportación no sirvió—hasta que se le ocurrió voltear hacia abajo y…

--¡No, no voltees! O.O

--¡aaay, sálvame, sálvame, me caigo!—entonces lo abrazó, y las cintas de sus zapatos, que los sostenían en el árbol, se soltaron, cayendo ambos al suelo.

--¡Si no te hubieras movido tanto, no estaríamos aquí en el suelo!

--¡Si, claro, señor amargado!—susurraba burlándose

--¡Ya te escuché!

--¿ah si?, ¡Uy que miedo! O.O, XD—entonces se le apareció enfrente, y lo agarró del suéter.

--¡Vuelves a hacer burlas y no sabes con quien te metes!—el chico por un momento se asustó, al ver los ojos del mayor, después le desvió la mirada, en señal de tristeza

--¿Soy molesto?—le preguntaba, con voz triste, después lo volteaba a ver a los ojos, a punto de llorar.

--No, no lo creo, solo eres un poco travieso—lo miró fijamente, y entonces, el chico empezó a llorar.

--¡O.O, no, no llores!—luego se talló los ojos, y después lo abrazó

--¿No te irás?, ¿no me dejarás solo?

--¿Por qué me lo preguntas tantas veces?—lo vio a los ojos con suma confusión.

--¡No te vayas, no me dejes, ahora que por fin estamos juntos!—Entonces, Kai lo abrazó, y le acarició la cabeza, sonriéndole.

Unas horas después, Takao bajó del árbol, dándose cuenta que al lado de Kai, había un niño muy parecido a él.

--O.O, ¿y este niño?, ¿Quién será? ¡Kaaai!—Intentó gritar, para despertarlo, pero en cuanto Kai lo vio, le tapó rápidamente la boca.

--¡Shh, cállate, ni se te ocurra despertarlo!

--¿Quién es?, ¡no me digas que es tu hijo! XD

--¡no te burles ¬¬, y ayúdame a cargarlo, vamos a llevarlo al club!

A partir de ese entonces, todos lo conocieron el club, y se hicieron muy buenos amigos suyos, incluso, Hilary, quien lo veía de manera dulce, se encargó de cuidarlo, junto con Takao, ya que Kai había partido hacia la batalla, para acabar con Misterio, desafortunadamente, se descubrió que el vencedor había sido el enemigo, y Kai había fallecido en el combate. A partir de ese entonces, el chico se volvió a quedar solo, esta vez como un huérfano. Takao y Hilary, lo cuidaron como si fueran sus padres, prometiéndole a Kai hacer de él un excelente guerrero. Como resultado de cuidarlo, también le pusieron un nombre, en honor a su padre: Kei.

Y así pues, comenzó su entrenamiento, y durante un largo año, el chico creció y se desarrolló, junto con los poderes que su padre le había heredado. A la edad de 14 años, tenía un gran parecido a su padre, con la diferencia de que le había crecido más el cabello, y que se le había tornado a un verde pistache.

"Madre: Te escribo como mi primer saludo aquí en tu planeta, Tierra, pues a pesar de que no soy de este lugar de origen, aún así me alegro de conocer día a día lo que será vuestro país de gran armonía.

Hoy, como todos los días, me entreno, para ser igual que mi padre, y para con mi vida, proteger a este planeta y al universo.

Ahora que me he quedado completamente solo, y que mi padre me ha dejado su espada de legado, haré buen uso de ella, pues fue gracias a Takao sempai que supe esgrimirla.

No os preocupéis más por mí, con la compañía de Takao Sempai, y Hilary chan me he sentido mucho mejor, además, aprendí a valerme por mi mismo.

Espero que algún día podamos vernos en persona"

Te quiere Kei.

Esta fue la primera carta que Kei le escribió a la princesa, como la primera vez que hablaba con ella; había crecido bastante, y habían pasado 7 años desde la muerte de su padre. No solo creció por fuera, si no que al dejar la niñez (una no muy maravillosa niñez, pero si bien formada), se convirtió en todo un adolescente, y adquirió una grandiosa madurez, con el carácter de su padre.

Pasó un buen tiempo, para que el mal regresara de nuevo, ya que se había ocultado tras las sombras, después de haber acabado con la persona que realmente le interesaba, y con quien al parecer tenía una deuda pendiente: Kai.

Takao como siempre, acompañado de Kei, juntos visitaban la tumba de la princesa, y en lugar de su padre, él comenzó a tocar lo que sería la primera canción del día, con aquella flauta de cristal. Todo marchaba como siempre, con una inmensa tranquilidad, pero no contaban con que algo iba a suceder.

De pronto sin previo aviso, Takao escuchó una explosión desde el templo donde se encontraba la ofrenda de la princesa (él se encontraba acomodando la ofrenda, mientras esperaba a que Kei llegara con la flauta), entonces corrió hacia el árbol, que era el lugar de donde provenía la explosión. Habiendo llegado, se encontró con que habían atrapado a Kei, y a Max, quien también lo acompañaba. Ahora que los había visto, e intentaba desamarrarlos del árbol, sin haber podido hacerlo, también terminaron por atraparlo.

Ahora los tres se encontraban atrapados, y como quien dice, ninguno tenía algo en mente para deshacerse de las garras de Kiro y Kárin (el último era el "hijo" de Kiro, un clon de Kei, creado por Kiro mismo).

Capitulo 10, 3era parte

La batalla final, pelea a muerte con Mistery

La identidad de Misterio

Canción de inicio: Ayumi Hamasaki-Inspire

--Atrapado, aquí, y con las mismas cadenas que usó mi padre, ¡ha, ¿acaso ese es mi destino, ser igual que mi padre?

--Si, así parece—De pronto al haberse quedado dormido, logró, por primera vez, ver el rostro de su madre, quien al responder su pregunta, le acarició las mejillas, y se las besó.

--¡Ma-madre!—con tan solo ver sus ojos empezó a llorar, pues eran demasiado hermosos, y era la primera vez que la veía en persona.

--¡Hola, pequeño!, ¿Te acuerdas de la carta?, Tu esperabas verme algún día, frente a frente, y aquí estoy. Te adoro, eres como un regalo de los dioses—Después, ella también comenzó a llorar, mientras lo abrazaba.

--¡Pero…por que puedo respirar T.T!—se suponía que estaba en un sueño, y como ambos parecían estar debajo del mar, él pensaba que se ahogaría.

--Es tu sueño, Kei, puedes hacer lo que quieras. Jamás te imaginé tan apuesto y hermoso, te pareces tanto a Kai, lástima que él ya no esté aquí con nosotros—el chico simplemente, con las palabras de su madre, se sonrojó, mientras no dejaba de llorar.

--¡No está…contigo!

--No, ellos se lo llevaron

--¿Quiénes?

--Misterio y sus esbirros, lo…lo siento, pero…no pude salvarlo—Entonces se tiró de rodillas, y siguió llorando, manchando su largo vestido blanco, y en cuestión de segundos la vista se le nubló, y cayó inconsciente.

--¡Madre, no, aguanta!—la sostuvo entre sus brazos

--Kei—le tocó el rostro nuevamente—Recuerda que…este es…tu sueño, y solo tu…serás capaz de…salvarnos a to…todos

--¡NO, madre, no te vayas! T.T—la abrazó, aún hincado, y llorándole, con la cabeza hundida en su pecho.

--Un ángel ha venido a mis sueños, y ha venido a darme una noticia; la noticia de que nunca estaré solo, ese ángel es mi madre.

--¿Sabes…la razón por la que me marché? No lo hice para dejarte solo, lo hice por que con mi partida, se hizo posible la llegada. Recuerda aquella vez, la primera vez que te desee, con todo mi corazón, deseaba tenerte conmigo, y cuando fuera eso posible, te pondría en mis brazos, y te sonreiría. Recuerdo que esa noche, tu padre me había demostrado lo mucho que me amaba, y por eso cumplió mi deseo; 9 meses después, tu llegaste, pero que no te engañen, no es cierto que por tu culpa perdí la vida, no, tampoco fue tu padre; en realidad, era necesaria esa muerte, fue por eso que tu padre puso parte de sus genes para formarte, pero, desafortunadamente, el dolor fue mucho, que jamás imaginé que eso pasaría. Los poderes que ahora tienes, herencia de tu padre, fueron los que causaron ese dolor.

Recuerda, que tú nunca tuviste la culpa Kei; y recuerda lo mucho que te quiero, u nunca estás solo; cuando te sientas así, piensa en mí, que yo estaré en tu corazón. Te amo Kei, con todo mi corazón. Hasta siempre, mi dulce rayito de luz—Al término del viaje, despertó, ya desatado, y acostado debajo de la sombra de un árbol.

--¿Cómo fue que llegué hasta aquí?

--Por que yo te desaté—Escuchó una voz un tanto dulce, con mas razón se trataba de una chica. Hasta que volteó la vista al frente, y la encontró, ofreciéndole su mano para levantarse, a lo que respondió un poco avergonzado y retrocediendo.

--¡No, no me to…toques! O.O, ¡Quien… ¿Quién eres?!

--No temas, mi nombre es María—le decía con una sonrisa, entonces, aún con el rubor en sus mejillas, le rechazó la ayuda, levantándose solo.

--¡Por que me has ayudado!

--por que no te quería ver lastimado

--yo se cuidarme solo, si no te importa, ahora déjame en paz—Entonces la chica agachó la cabeza, en señal de tristeza.

--¿sabes?, él me pidió que te diera un mensaje Busca la llave al alma de Misterio, y con ella abre el cofre que la contiene.

--¿Quién es él?

--Tu padre

--¿Cómo lo conoces?—seguía dándole la espalda

--Es un gran amigo de todos nosotros

--¿Quiénes?

--Ellos—le señalaba con la mano a los demás guerreros de Atena (capitán, meteoro, X) —y yo—Se señalaba. Los otros se encontraban peleando con Kiro y sus esbirros

--¿Por qué te interesa tanto ayudarme?, sepan que no soy tan flexible como mi padre, por lo tanto, no te será tan fácil amistar conmigo, así que vete dando cuenta, que si piensas ayudarme, es mejor que dejes de llorar así—la chica se sentía un poco, mas sin embargo, no dejaba de mostrar una sonrisa

--¡que importa, después de todo tiene un gran parecido con su padre, algún día mejorará su carácter!

--¡Bien, dime en que lugar se encuentra la llave, yo la busco solo!

--Estee…yo soy la llave

--¡O.O, que!, ¡no te creo, un humano no puede ser una llave!

--No necesariamente el cofre que tiene el alma de Mistery, va a ser un pequeño alajerito—No tenía otra opción, que aceptar que lo acompañara hasta el palacio de Misterio, pues sin la llave no tenía acceso, y no podría liberar el alma.

--¡De acuerdo, pero deja de mirarme así con esa sonrisota!—Mientras los otros peleaban, aprovecharon el momento para escapar, sin que Kárin y los esbirros lo notaran.

--¡Vamos, deprisa!—Él tenía una gran rapidez como ventaja, pero la chica, siendo humana, y con un tobillo lastimado, no podía correr.

--¡Ay, mi tobillo!

--¡Rayos!—No podía evitarlo, tendría que cargarla en sus brazos, y así lo hizo, un poco ruborizado, pero ya que.

--agárrate a mi cuello, vamos a tele transportarnos

--si—entonces, es así como llegan a la entrada del castillo, y de ahí bajó a la chica, pero al dar un paso, se tropezó.

--¡Auu!

--¡Oh no, ni creas que te seguiré cargando, pesas mucho!—Mentira, eso nunca le había importado, solo lo hacía para hacerla llorar. Entonces la chica, que era un poco frágil, comienza a llorar.

--¡No le sirvo de ayuda, perdóneme su alteza!—volteaba al cielo, con lágrimas corriendo por sus mejillas, mientras parecía rezar.

--¡Hey, no llores!

--¡wuaaah!

--¡No, oye, lo-lo siento, ya no llores, te lo suplico!—entonces le agarró las manos, y las juntó con las suyas.

--¿Me perdonas?

--Si—la chica volvió a sonreír, haciendo que el chico se sonrojara y desviara la mirada, para soltarle las manos.

--¿Y ahora como le hacemos?, no podré caminar

--De acuerdo, ven, sube a mi espalda—Y así se la llevó todo el recorrido, hasta llegar, según ordenes de Kai, al lugar donde se encontraba el supuesto cofre donde estaba encerrada el alma de Misterio. Este lugar era una gran habitación, donde al fondo se encontraba una extraña cápsula, o al menos donde se colocaba una.

--¡Que habitación tan oscura!—Decía él, mientras miraba a su alrededor, para buscar al dichoso cofre o ataúd, (lo que sea) que contuviera el alma de Misterio.

--Creo que ya encontré el sitio donde va la llave—Decía ella, que se encontraba en donde estaba esa cápsula, hasta que se acercó él, y comenzó a rodearla, para ver como abrirla.

--Bueno, ¿y con que se come esta cosa?

--Creo que así—se acercó más a la cápsula y se abrió, y ella entró; cuando menos se lo esperó, ya estaba atrapada, golpeando la barrera que los separaba (a ella y a Kei)

--¡No! O.O, me atrapó, ¡Kei, ayúdame!

--¡Espera, tranquilízate!—Entonces la chica lo obedeció y se tiró al suelo, empezando a llorar.

--No llores, te salvaré—le sonreía, para tranquilizarla, y ella se sonrojó, viéndolo fijamente

--Tiene…unos bonitos ojos—la chica comenzaba a debilitarse, y una especie de humo llenó la cápsula, después la atrapó, amarrándola con grilletes y cadenas, a pies y manos.

--No te preocupes, te prometo que te sacaré—Después de eso, buscó el alma que necesitaba, pero lo único que encontró fueron puras cápsulas vacías

--ahí no la encontraras—De pronto escuchó una voz por detrás suyo

--¡Quien anda ahí!

--¿Tu eres Kei, cierto?, Dicen que te pareces mucho a aquél guerrero que enamoró a la diosa atenea, siendo que estaba prohibido. Pobre tonto, con razón los dioses se lo llevaron.

--¡Deja de hablar mal de él!—Seguía de espaldas

--¿Ah si?, ¿Y quien eres tu para impedírmelo?—Entonces, el dueño de la voz se descubrió de la oscuridad, y se acercó a Kei, después lo abrazó, queriendo lamerle la mejilla, y Kei se dio cuenta que tenía la lengua como las víboras; inmediatamente supo de quien se trataba, entonces volteó y sus miradas se encontraron.

--¡Hola, nos volvemos a mirar!

--¡como…llegaste…!—le era complicado hablar teniendo a tal rostro asechándolo tan cerca

--¿Hasta aquí? ¡Tranquilo, no muerdo!—logró darle un beso en la mejilla

--¡Soy como tu, Kei!, por lo que tengo tus poderes, por lo tanto, llegué como tu

--¡Que buscas aquí, Kárin!

--¡Oh, me fascina la forma en que dices mi nombre!, ¡creo que me he enamorado!

--¡Deja las estupideces para después!—Trató de quitárselo, levantándole la mano.

--¡whooaa, que piensas hacer O.O!—pero no lo dejó en paz, abrazándolo ahora por enfrente, comenzando a seducirlo.

--¡No te será tan fácil, Kei!—Le metió las manos por debajo de la playera, acariciándolo (después de quitarle la playera) con la lengua

--¡ah…ah, ma-maldito, te has de parecer…a mi, pero…tu lengua sigue siendo tan mordaz como la de un vil…víbora!

--¡jajaja, dices palabras tan dulces!, ¡eso es, ríndete, por que pronto tu alma será mía!—Kárin tenía la habilidad de alimentarse de las almas de los seres, ya fueran humanos o inhumanos, por medio de sucios trucos como la seducción.

--¡No te…será tan fácil!—y a mas no poder, encendió su cosmos, y con este mando a lona a su "clon" Aprovechando que estaba en el suelo, se sacudió, se dio la vuelta, y siguió buscando algo que le indicara donde se encontraba lo que buscaba, hasta que Kárin se levantó, agarró vuelo, y corrió hacia donde estaba Kei; el otro, un poco asustado, por la mirada de su contrincante, se echó a correr.

--¡Espera, Kei, no huyas, recuerda que me perteneces!

--¡no, imposible, no le pertenezco al mal, a nadie!, ¡y ya deja de perseguirme, me das miedo!—hasta que sin querer se tropezó, y con su cuerpo logró abrir una puerta automática; al caer al suelo, Kárin lo alcanzó y lo apresó, robándole energía, por medio de un beso.

--¡Mm.…no...No!—Trataba de quitárselo de encima, y cuando por fin lo había logrado, ya estaba a punto de desvanecerse de tan débil que se encontraba

--¡si, jajaja, por fin podré alcanzar mi máximo desarrollo, y mi padre deseará nunca haberme creado!, ¡por que con lo que le haga!, ¡pero juro que me las pagarás, Kiro, por haberme echo sufrir al encerrarme en ese pozo!—decía, muy molesto, y haciendo pedacitos en sus manos, aquellos mechones de cabello que le había arrancado a Kei.

Habiendo conseguido el poder de Kei, se dirigió al interior del cuarto que se abrió, y al entrar comenzó a escanear el lugar con la mirada, hasta que encontró en una de las 2 mesas que ahí había, una fotografía, y al lado de ella, un pequeño libro azul marino, que tenía como titulo en la portada "my life"

--¿Qué rayos es esto?, ¿de quien podrá ser?—En la foto se encontraban tres personas, al parecer eran pequeños; en la parte izquierda de la foto se encontraba un niño de unos 7 años, de cabellos grisáceos, con azul marino en la parte de atrás. Su cabello era largo, (y lo sujetaba con una colita) y le llegaba de largo hasta los hombros. Por enfrente, en la parte del rostro, tenía unos cuantos mechones (que formaban el copete), y luego dos largos y finos mechones, que también cubrían un poco sus ojos. Su mirada reflejaba abandono y a la vez calidez, pues sus ojos siempre estaban vacíos. Eran violetas, como amatistas, y lucía muy serio. Su piel era blanca, y debajo de sus ojos tenía dos marcas en forma de flecha invertida, color negro.

En esos momentos traía puesta una ropa de artes marciales; de color negra, y usaba una gargantilla en su cuello.

Del lado derecho de la foto aparecía otro chico, de la misma edad que el otro, de cabello largo y lacio, cortado en capas, el cual le llegaba hasta los muslos, y era de color negro; su rostro estaba casi cubierto, por dos largos y finos mechones de cabello. Sus ojos eran rojos, y en esos instantes lucía una sonrisa. En su mejilla izquierda, al igual que el otro niño, tenía una espiral dibujada, de color roja. Su piel era morena, y en el cuello llevaba también una gargantilla o correa, de color roja también. Lucía el mismo tipo de ropa que el otro niño, al parecer ambos estaban en un mismo clan.

Y el último chico, que se encontraba en medio de los otros dos, parecía ser el menor de los tres. Lucía el mismo tipo de ropajes que los otros, su cabello era pelirrojo, era de piel blanca, y tenía los ojos azul cielo. Pero él no tenía ninguna marca en su rostro.

--¡No me digas, dos de estos chiquillos son! O.O—Se decía, con la foto aún entre sus manos--¡Ha, ¿este es Kiro?! ¡Pero que chaval se veía!—entonces dejó la foto en la mesa y pasó con la siguiente cosa, lo que iba siendo el diario, aquél libro de azules pastas, Tenía candado, eso era seguro, así que este lo rompió, (con gran facilidad, ya que no era un humano), y así comenzó a leer y ver todo lo que contenía en sus hojas y pastas.

--¿y esto, de quien será? ¡Ha, de Kiro, no! Pero, ¿con que se come esto?—no hallaba el derecho y el revés del libro, hasta que de tantas vueltas que le dio, se le cayó otra foto, y con ella una pluma blanca (que se hacía a cada momento negra). Claro estaba el haber notado que esas dos cosas se le habían caído, pues su inconsciente lo sintió.

--¿Ah?, ¿mas recuerdos?—entonces, los levantó del suelo, y agarró ambas cosas, una en cada mano, y se quedó viéndolas por unos segundos, hasta que se centró únicamente en la foto, (pues al ve y sentir la pluma en sus manos, un "extraño escalofrío le recorrió todo el cuerpo; era extraño, pues él no tenía la capacidad de sentir) haciendo que se excitara un poco

--¡Ouch!, ¡wuoah, que fue eso XD!—se decía, mientras dejaba la pluma en la mesa, con cuidado, entonces vio la foto:

Ahora en esta foto se encontraban dos personas, más mayores que los otros tres pequeños; eran dos guapos y hermosos jóvenes, de aproximadamente 14 años:

El primero era alto, de piel blanca, cabello corto de color gris con rayos negros, ojos del color como el fuego, y ropajes negros; y el otro era de estatura media, de piel blanca también, con el cabello largo hasta la cadera y de color turquesa claro, hermosos ojos azules, y ropajes blancos.

Al parecer, las plumas tenían que ver mucho con estos dos muchachos, pero de eso, Kárin no sabía nada. Aún sin comprender por que estaban ahí esas cosas, no le importó mucho, y se dispuso a buscar lo que era importante, pero desafortunadamente, Kei ya había despertado, y sin que se diera cuenta, este saltó encima de él, y ambos empezaron a combatir como desde el principio, esta vez Kei ganó, y dejando al otro en el suelo, salió de la habitación. Gracias a la ayuda de sus poderes pudo romper la cápsula donde se encontraba atrapada la chica, para después llevársela con él en su espalda (pues estaba inconsciente). Al salir de ese lugar, en el camino, se encontraron con Kiro, quien con la ayuda de sus esbirros los atraparon a ambos, encerrando a la chica en una de las habitaciones que tenía el castillo, la cual parecía calabozo. Al chico lo llevaron ante Misterio, quien al verlo, le preparó una sorpresa; cuando el chico se dio cuenta de dicha sorpresa, se sorprendió de que tuviera que pelear contra ella: Su padre.

--¿Qué te parece, chico?, por fin podrás ver en acción a tu padre, cuando acabe contigo, ambos se mataran uno a otro, que ni rastro quedará de ellos.

Después de eso, se dirigió a la habitación de la chica, donde al visitarla, el rostro de la chica despertó en él aquellos recuerdos que tenía de ella.

--[yo se que tu me recuerdas, Kane, regresa, por favor, ya no sigas causando mas destrozos —en cuanto escuchó los pensamientos de la chica, por un momento reaccionó, regresando al chico que era, pero el demonio que había en su interior lo volvió a manipular.

--[hermana

Durante ese pequeño lapso, recordó varias de las escenas de los días que había vivido con la chica, hasta la última, cuando enfermó a causa del conjuro que hizo para entregarle su alma al demonio, en esos instantes, al recordar el triste rostro de su hermana, lágrimas invadieron sus ojos, y eso le sorprendió mucho a la chica, pues sentía que estaba recuperando a su hermano.

--[¡No, no cierto, todo lo que ves es mentira, Kane, resiste, ella te está engañando con sus sucios trucos!—el demonio que había dentro de si lo estaba incitando a resistirse, y cuando al fin lo había conseguido, le pidió a Kiro que acabara con la chica, pero no le fue fácil tocarla, pues en la entrada de la habitación se encontraba Kei, quien había terminado la pelea con Kai, al final, lo único que recibió de él, fue una sonrisa, y una despedida, deseándole suerte, y diciéndole lo que tenía que hacer para recuperar al yo antiguo de Misterio.

FLASH BACK

--la única manera en que puedes vencerlo, es haciendo que recuerde su pasado, su hermana es quien puede ayudarte, tienes que hacer que la recuerde, Kei. Toma, tal vez esto te sirva—después de hablar, le dio una pluma.

FIN DEL FLASH BACK

--[Y eso es lo que haré —al entrar a la habitación, aprovechó para liberar a la chica, no sin antes combatir contra Kiro, quien al final perdió el combate, Misterio desapareció, dejándolos solos en la habitación. Después de liberarla, la chica la llevó a la habitación donde se encontraba el cuerpo de su hermano, y ahí lo encontraron. Misterio se les apareció, y Kei peleó contra él. Con la ayuda de la pluma, invocó a Tsurugi, y comenzó la batalla. Gracias a la ayuda de Kárin, fue como logró derrotar a Misterio, ya que este le había dado el único poder que podía acabar con el demonio, justo antes de dirigirse a la habitación donde se encontraba el cuerpo de Misterio.

FLASH BACK

--Kei…quiero darte algo…esto te servirá para…destruir a Misterio…es lo único que lo puede hacer. Kiro colocó…dentro de mi…un poder especial…que sería capaz de acabar con Misterio…esa era mi misión principal…quiero que tu…lo tengas…y júrame que vengarás…mi muerte…adiós…amigo—al final le sonríe, y dándole la mano, le transfiere sus poderes, y parte de su alma.

FIN DEL FLASH BACK

Cada vez que Tsurugi atacaba, Misterio iba perdiendo poderes, al final, ya en el suelo, todos los recuerdos que tenía de la chica iban regresando, y el espíritu había sido acabado y sacado de su cuerpo, con ayuda de los poderes de Tsurugi.

--¡No te será tan fácil, niño, pues aún no he sido vencido, volveré, lo juro!—diciendo esto se marchó, y el castillo comenzó a caerse en pedazos, siendo invadido por las llamas del combate.

--hermana—el chico por fin había regresado a su cuerpo, y mientras tanto, la chica cuidaba de él, una larga conversación se formó entre ellos.

--perdóname por…por hacerte sufrir todo este tiempo, nunca me di cuenta de…de que tenía a alguien a mi lado…que se preocupaba…por mi—le acariciaba el cabello, con la poca fuerza que le quedaba, y la chica simplemente lo callaba, con una sonrisa y lágrimas en sus ojos

--no te preocupes, hermano, te perdono

--gracias…hermana—diciendo esto, el chico comenzó a toser, perdiendo la vida a cada instante, la chica seguía llorando, y viendo que ya no había alternativa, se conformó con haberle hablado tan solo por ese pequeño tiempo.

Finalmente, se quedó a su lado, y cerrándole los ojos, lloró todo el tiempo a su lado. Le pidió al chico que se marchara, y le señaló la única salida que quedaba en el castillo. Para llegar a la salida, pasó por la habitación donde había combatido con Kárin, y se llevó las cosas que él había descubierto (al parecer eran recuerdos importantes, de su padre y de Kiro, por eso se los llevó)

Saliendo del castillo, se encontró con Takao, Max y los demás chicos, quienes lo llevaron al hospital, (pues había perdido mucha sangre)

Hilary guardó parte de las cosas en un lugar seguro. Junto con la ofrenda de la princesa. Donde aparte de la foto de ella, se encontraban las otras dos fotos.

Al día siguiente en el hospital…

Kei recibió como todos los demás días, la visita de los chicos (Takao, Max, Rei, Hilary y Kenny), y como siempre, platicaron sobre todo lo que había pasado.

--Sin duda te pareces a él, después de todo, dejó aquí en la Tierra, algo para que lo recordáramos—le decía Hilary, mientras le daba de almorzar (la comida de los hospitales casi siempre sabe extraña, por eso ella se ofreció a cocinar para él)

--Si, pero no tanto, el amargado de Kai nunca sonreía—le decía Takao, burlándose, y haciendo reír al chico.

--todos nos alegramos de tener aunque sea de esta manera a Kai, siempre ha estado tan cerca de nosotros, gracias a que Kei está aquí, además, no hay que confundirlo tanto con él, este chico es único—decía Kenny.

Los días en el hospital fueron de recuerdos, todos los días, Hilary le traía cosas que le recordaban a Kai, como las fotos del equipo de beyluchadores que antes eran, y el chico, aprendía durante toda la semana, acerca de la vida de su padre.

2 años después…

La abadía recibió la visita de alguien, como una vez "alguien" lo había hecho; se trataba de un chico de unos 16 años, de cabellos grisáceos y largos (le llegaban hasta la cintura), de piel blanca, y ojos color verde-azulado...

--[¿esta es la famosa abadía?—después de todo seguía igual, a pesar de lo mucho que había pasado, y ahora se había convertido en un museo.

Ese chico era Kei, quien iba de visita por la ciudad, a casa de su abuela, y al haber entrado al museo, llevaba consigo un beyblade de color azul, el cual donó, junto con los otros; a partir de entonces, quedaría como una mas de las reliquias del museo de beyblades, el cual guardaba en sus objetos, la historia que ellos tenían.

--[al menos aquí se conservará mejor, ¿me pregunto cuanto habrá tenido que pasar aquí mi padre?—decía, mientras caminaba directo a su destino, con una espada en su espalda, y un medallón en su cuello. Días de guerra se aproximaban, y esta vez, la Tierra iba a ser protegida, por el descendiente de aquél guerrero, que brillaba como el poder del ave fénix: Kai Hiwatari.

FIN