Volví! Ayer en realidad pero tenia sueño.
Y me di cuenta que no había subido el otro capitulo de Eurídice antes de irme…para los k la leen lo siento, mañana si (o cuando encuentre ese maldito pen-drive ¬¬)
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Capitulo IV
"Creo que ya pasamos por aquí antes"
"Nunca dejas de quejarte"
"¡Eso no fue amable! Y es verdad, ya vi este árbol antes"
"¡Son árboles! Todos se ven parecidos" – la paciencia de Remus lo había dejado un par de horas atrás-"Vamos por el camino correcto"
Hermione había tratado de mantener una conversación con el reservado hombre durante toda la mañana sin resultados, durante la última media hora recurrió a las quejas sin mejores resultados.
Preparaba su próximo comentario mirando al suelo mientras caminaba, eso no le permitió ver que su acompañante se había detenido hasta chocar contra el.
"UFF"
"Mira adelante, humo, creo que es una cabaña"
"¡Fantástico! ahora podremos pedir dirección" - exclamo la joven apresurando el paso hacia la casa.
"Se donde estamos" - reclamó quien había dejado atrás.
"¿¿Que pasa con ustedes los hombres y pedir direcciones??" A la vista de civilización había recuperado los ánimos y hacia paso veloz de la distancia. Su compañero más maltratado durantes los últimos días la siguió a paso calmado.
"¿Hola? ¡Los de la casa! ¿¿Alguien??" -Grito deteniéndose frente a la cuidada cerca blanca rodeando la propiedad.
La casa en sí parecía algo equivocada entre tanta vegetación, del techo rojo emergía una chimenea y el pequeño jardín lucia bien cuidado
"Ustedes no deberían estar aquí" – los increpo una voz a sus espaldas.
Dando un salto de sorpresa volvió la vista a quien le había dirigido la palabra.
Unos pasos mas allá de la cerca, a la sombra de uno de los árboles, descansaba un muchacho de su edad el cabello negro desordenado le daba un aspecto descuidado.
Remus fue quien se dirigió primero a él "¿Eres tu un sirviente en esta casa?"
El rostro del chico se ensombreció y sus ojos verdes se hicieron más duros detrás de las gafas redondas.
"No" - le contesto el chico cortante.
Honestamente, Hermione rodó los ojos a la falta de tacto de su compañero.
"Lo que el quiso decir"- se dirigió al joven con una sonrisa conciliatoria- "es que estamos perdidos y nos preguntábamos si podrías ayudarnos"
"No soy un sirviente aquí, pero tampoco es mi casa"- le contesto todavía mirando con desconfianza a Remus- "es la casa de mis tíos"
"Y viéndose como se ven el no querrá recibirlos"- observo sin disimulo sus aspectos- "Es mas probable que los persiga con la escopeta"- termino en tono despreocupado.
Linda familia. Dándose una mirada crítica de verdad no podía decirse que inspiraran demasiada confianza.
La ropa de Remus aunque de buena calidad estaba destrozada. Hermione no se veía mucho mejor, dormir en el suelo de una cueva no hace maravillas por tu aspecto y la capa roja que Remus le cediera aunque abrigadora estaba rota en varias partes.
"Tal vez si tuviéramos donde limpiarnos" - razono Remus.
El chico los midió como tratando de adivinar si calificaban con el perfil de ladrones o asesinos.
"Bien"- respondió al fin –"pueden ocupar el cobertizo atrás, les llevare algo de agua" concedió.
"¡Muchacho!" - grito una voz desde el interior.
"Es mi tío Vernon" - los informó el chico apurándolos – "vamos, vayan ahora es mejor que no los vean"
Escogiendo seguir el consejo del joven ambos siguieron las indicaciones sin reclamos.
El cobertizo no era más que un cuartucho inmundo con un catre una vela y algo de ropa perdida entre herramientas de trabajo oxidadas.
Hermione tuvo el desagradable presentimiento de que este era en realidad el dormitorio de algún desafortunado.
Haciendo uso de un opaco espejo sobre el camastro hizo el intento de domar su cabello. Remus por su parte solo miró a su alrededor con el ceño fruncido como si esperara que el lugar se agrandara por el solo poder de su voluntad.
"¿Remus?" - lo increpo la muchacha sin quitar los ojos del espejo ni las manos de un rizo particularmente rebelde.
"¿Si?" Ya a mitad del viaje la joven había decidido por alguna razón usar su nombre de pila y el no había tenido la energía como para negárselo.
"¿Quien crees que dormirá aquí?"
"Mi primera suposición seria el muchacho" - le contesto sentándose incomodo en la otra orilla de la cama.
"Su ropa se veía demasiado usada como para ser la del dueño de esta casa"
Era verdad. La ropa que llevara parecía la de alguien varias tallas más grandes que el delgado joven.
Unos golpes a la puerta llamaron su atención sin esperar una contestación el chico de los lentes entraba con una familiaridad que le hizo pensar que su suposición era correcta, esta era su habitación, en sus manos cargaba un par de toallas y una jarra con agua.
"Pueden lavarse pero no tengo nada que darles para que se cambien" - sorprendentemente fue Remus el que enrojeció a la insinuación del muchacho de desvestirse en la misma habitación.
"Eres muy amable" - agradeció Hermione tomando la jofaina- "el es Remus y yo soy Hermione"
"Soy Harry" - se presento el muchacho apoyándose de espaldas a una de las paredes con ligereza – "y ya que estoy arriesgando el cuello por ustedes quisiera saber como es que llegaron a perderse en el bosque. No es como que muchos decidan tomarse paseos por el bosque prohibido"
"No fue en ninguna forma algo voluntario, fuimos atacados. En realidad yo fui atacada y Remus apareció para salvarme ¡muy heroico!"- lo informo la joven haciendo uso vigoroso de la toalla húmeda en su cuello y brazos.
"Todo un príncipe azul" - contesto Harry con sorna pero sin cinismo.
"Si ambos han terminado de burlarse creo que seria mejor continuar nuestro camino si queremos llegar pronto y enviarte a casa antes de que anochezca"
"¿Tenemos que?" - El cansancio hacia ver el camastro como algo muy prometedor.
"Si"- le contesto el mayor de los hombres- "debemos y mientras antes mejor"
"Les saque algo de comida de la cocina" - Harry les entrego una pequeña alforja.
"¡Harry eres un ángel!"- exclamó la chica abrazándolo efusivamente.
"Es solo comida"- se escucho la voz ahogada del muchacho tratando de escapar del abrazo.
"Y te la agradecemos de corazón"- respondió Remus. La verdad es que no exageraba, solo sus buenos modales y eso por muy poco lo detenían de lanzarse sobre la bolsa en ese mismo momento.
"¡Muchacho! ¡¿Donde rayos te metiste ahora?!" –era la voz de una mujer esta vez quien lo llamaba.
"¡Voy tía Petunia!"- contesto Harry apresurado- "yo la distraeré y ustedes salgan rápido. Si siguen hacia el norte por dos horas llegaran a Hogsmeade, no pueden perderse ¡suerte!"- se despidió saliendo disparado.
"¿Donde dejaste la comida que te di? La devoraste en cinco minutos eso es lo que hiciste, no eres mas que un derroche de dinero…"
La voz chillona de la mujer se alejo aun reprendiendo a Harry.
Ambos debieron restringirse para no salir en su defensa pero pensándolo una segunda vez y recordando la advertencia de la escopeta salieron calladamente en dirección al bosque.
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Si las indicaciones del muchacho eran correctas solo debían caminar una hora hacia Hogsmeade y luego desviarse al oeste.
El resto del trayecto lo hicieron en silencio excepto por la pausa para consumir la comida que les diera. Los dos se sentían culpables por el hecho de haberlo dejado pero no es como si hubiesen tenido otra opción. No lo conocían y no era como si pudieran arrebatárselo a su familia así como así.
El ladrido de unos perros acercándose los saco de sus remordimientos. Escondiéndose detrás de Remus vio a los canes, dos enormes perros negros y uno café, acercándose.
"¡Fang, Canuto, Hocicos! ¿Como están mis muchachos?" - los saludos Remus mientras las bestias lo babeaban e intentaban tumbarlos.
"¡Hey! ¿Donde se fueron? perros bobos…"
"¿Hagrid?" La sombra de un hombre enorme se dibujo a la distancia de unos metros.
"¿Señor Lupin? ¡Lord Black salio en su búsqueda esta mañana! estábamos empezando a preocuparnos. Cuatro días sin ninguna noticia y con su enfermedad…"
"¡¡Hagrid!!" - Lo corto secamente el otro hombre- "adelántate a la casa y avísale a la Sra. Figgs que nos reciba con comida caliente y abrigo. Además preparen un carruaje para viajar de inmediato"
"Claro señor pero lo del carruaje será difícil"- respondió el gigante tocándose la barba pensativo "lo enviamos al pueblo hace unas horas para dar la noticia de su desaparición a la policía.
Debería estar de vuelta esta misma noche"
Pero eso seria demasiado tarde para viajar. "Bien, entonces ve el resto de mi pedido Hagrid"
"Ahora mismo señor ¡Vamos ustedes tres! ¡Fang, Canuto! dejen en paz al amo"- llamó a los perros adelantándose a los viajeros.
"Preferiría que esperaras hasta la mañana para volver a tu hogar"- Remus se dirigió a Hermione- "viajar durante la noche no es lo mas seguro en estas tierras"
Mi madre no aminorara el castigo si llego hoy o llego mañana.
"No hay problema"- le contesto la muchacha. En realidad entre un viaje de horas en un incomodo carruaje y la promesa de comida caliente y una cama no había donde perderse.
"Además quiero conocer la familia de mi héroe, tal vez contar sus hazañas a los niños. No me digas que no te encantaría"- se burlo apresurando el paso para dejarlo atrás.
Un sonido ahogado de asombro se escapo de sus labios a la vista que se presentaba a unos metros fuera del bosque.
Continuará…
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Notas del Autor: Supongo que debí haberle dado una choza por ahí pero no me resistí a darle el castillo.
Entiendan! Sufre una maldición horrible y además es pobre??
Aunque ambas cosas están relacionadas en canon para mi era
demasiado injusto ¬¬
