CAPÍTULO 3
-Gibs… ¿has oído hablar alguna vez de la daga del destino?
Gibs sintió un escalofrío al oír mencionar aquella maldita daga.
-ummm…capitán, es una daga maldita que dicen que tiene el poder de matar a los dioses.
-¿y sabes dónde podemos encontrarla?- Preguntó Jack mientras se apretaba las vendas sobre su brazo herido.
-Puede que si, pero…
-¿pero qué?- Preguntó Jack sabiendo que Gibs quería decirle algo al respecto.
-Bueno cómo te dije es una daga maldita, y según dice quien la toque arrastrará la mala suerte a su vida.
-Eso son pamplinas, mi querido Gibs.-Contestó Jack quitándole importancia, pero con gesto preocupado.
-¿Acaso ya olvidó lo del tesoro maldito Azteca? ¿Es que quiere acabar, capitán, muerto en vida?
Jack se quedó pensativo.
-No me importaría Gibs.
El segundo de abordo frunció el ceño, mostrando que no entendía nada de nada.
-¿qué a ocurrido tan grave para que usted quiera esa clase de Lios?
-Runbi ha vuelto, necesita ayuda.
El corazón de Gibs dio un brinco de conmoción, cerró la boca y no volvió a hablar, ahora comprendía que fuerza tan grande empujaba al capitán Sparrow.
Jack debía de hallar el modo de encontrar esa daga, ¿pero dónde podía buscar?
Se tumbó pensativo en su cama, recordando los buenos momentos con Runbi, los malos, a su hermano fallecido… y de pronto una idea le vino a la cabeza.
-¡¡tía dalma!!- iría a ver a tía dalma, ella sabría algo seguramente y a cambio de un módico precio le ayudaría a encontrar aquella maldita daga, y con ella le ayudaría a traer a Runbi y a su hijo a su lado.
Se levantó apresurado y se dirigió hacia el timón del que su segundo de abordo se hacía cargo.
-¡¡Gibs!! Dirígete a casa de tía Dalma- Ordenó entusiasmado- seguramente ella nos ayudará, ya sabes que lo sabe todo.
Gibs entrecerró los ojos y miró a su capitán incrédulo.
-¿estás seguro?-
-¡¡Más que de que soy pirata!!
-Pues entonces no hay más que hablar- afirmó Gibs alegremente
Y ambos hombres comenzaron a gritar a Diestro y siniestro, para dar las ordenes oportunas para llegar a su destino.
Jack se apoyó sobre la barandilla de la perla, miraba al horizonte, sentía como si su amado mar le pudiera desenredar los problemas de la vida.
Alzó la cabeza y olfateó el ambiente en un intento de sentir algo más, algo más del vacío que últimamente se estaba apoderando de él, y se salió con la suya, sintió algo más.
Una extraña calidez se hizo dueña de su corazón y parecía tirar de su cuerpo indicándole que volviera a su camarote.
El pirata mareado por las sensaciones contradictorias que le invadían se dejó arrastrar por los hilos invisibles que le rodeaban y con la mirada perdida siguió a aquel sentimiento.
Toda la tripulación de la Perla paró unos segundos sus quehaceres ante la extraña actitud de su capitán, pero con la misma rapidez volvieron con sus cosas, pues ya estaban acostumbrados a las extravagancias del hombre.
Cuando Jack fue consciente de que estaba es su camarote , se frotó la cabeza en un intento despertar de un sueño, un sueño en el que no había caído y miró hacia el frente.
Y de nuevo la vió.
De nuevo aquel sobrecogimiento.
-¡¡Hola Jack!!
Jack emitió un gruñido de disgusto, contradictorio a la alegría que sentía al verla otra vez.
Runbi alargó la mano en un intento de traspasar el espejo que le separaba de Jack, y frustrada con un gesto de decepción volvió a bajarla.
-Jack…
-¿si?- Dijo el pirata sin mirarla a la cara.
-¿sigues enfadado conmigo?
-¿vas a volver conmigo?
-¡¡Jack!! ¡¡Ya te dije que en estos momentos no puedo!!
-Pues entonces si sigo enfadado- Espetó Jack con desdén
-Bueno… pero quizá si pueda volver durante un tiempo
Jack cambió su expresión y miró atentamente hacia el reflejo de la mujer a la que amaba.
-Di rápido.
-Me equivoqué al pedir que buscaras aquella daga para mí, pues sólo un mago puede usarla--Pues mira chica, me alegro, me has ahorrado un problema- dijo Jack con retintín-
-¡¡Jack!! ¡¡deja de comportarte como un niño!!¡¡te he dicho que iba a volver durante un tiempo!!
-Si, y supongo que para buscar la maldita daga.
-Pero no puedo hacerlo sin tu ayuda- dijo Runbi poniendo carita de niña buena.
-¿qué quieres ahora?--- Jack entrecerró los ojos desconfiando de las verdaderas intenciones de su "chica".
-Necesito que busques la piedra de los siete poderes, está en el fondo del mar, la tiene Norma, la sirena Oscura, en la torre más alta de su castillo marino.
EL pirata hizo una mueca de desagrado.
¿Así que es que ahora me necesitas para eso?¿Y para qué quieres esa piedra?
Es la única que puede abrir la barrera ínter dimensional, la única que me permitirá volver a la tierra pirata, junto a ti amor, -dijo poniendo voz melosa.
Jack derretido por la chica, comenzó a flaquear.
-Umm, y que me darás a cambio
La chica hizo un gesto de acercamiento hacia el pirara.
-Pues… volveremos a estar juntos, podremos pasar unas noches inolvidables- sonrió con picardía- Y estaré allí contigo hasta que mi hijo nazca, de forma que puedas conocerlo.
Jack tragó saliva, aquella era una oferta muy tentadora.
-Pero luego te irás ¿verdad?-Dijo algo más calmado.
-Si amor, pero para volver definitivamente.
Jack se acercó seductoramente al espejo, necesitaba estar cerca de Runbi, aunque fuera un efímero reflejo.
-Hay un problema, amor- el capitán tornó su gesto serio- No se llegar hasta ese castillo.
-Yo te guiaré, pirata-
-Pues no se como, te recuerdo que estás en la tierra de los magos al otro lado de la dimensión.
-¿tienes un espejo Jack?
-Claro- Jack comenzaba a adivinar a qué se refería la chica.
-¿pero un espejo que puedas llevar siempre encima?
El pirata corrió hacia los cajones de su mesita y tras revolverlos sacó un espejo pequeño y dorado, seguramente un botín de alguno de sus saqueos.
-¿este te vale?- Dijo Jack entusiasmado.
-¡¡es perfecto amor!! A partir de ahora llévalo contigo, así siempre podremos estar juntos, sólo tienes que llamarme, y yo estaré a tu lado.
Jack levantó el espejo y lo miró desafiante, y de repente la cara de Runbi, apareció en él, desapareciendo del anterior.
-¿me ves?
-Si contestó Jack maravillado.
-Ahora ya nadie nos podrá separar, rumbo al mar Rojo mi capitán.
Continuara…
Me tenéis que perdonar, por este capi que la verdad resulta un poquito repetitivo del anterior pero tenía que solucionar una cosilla que me equivoqué, además también os pido disculpas por mi tardanza, pero ya sabéis que no tengo Internet en cas y estoy bastante agobiada ahora por la carrera, espero escribir a partir de ahora más rápido ya que creo que estoy algo más inspirada.
Os hago un adelanto, va a aparecer una chica que le va a hacer la competencia a Runbi, pero buena persona y de la que la chica no se va a poder defender.
