CAPÍTULO 4-

Y ambos piratas se estrecharon la mano, y al instante sintieron una extraña sensación, como si un calambre placentero pasara de uno a otro.

Lo que ninguno de los dos sabía es que alguien que no estaba presente observaba la escena muerta de celos mientras se acariciaba el vientre buscando el calor de su hijo, Runbi miraba a través del espejo

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Jack acompañó a su nueva tripulante a uno de los camarotes disponibles, y procuró que fuera el más cercano al suyo, pues deseaba tenerla cerca, no sabía bien si por desconfianza o por atracción.

-querida, espero que este camarote sea de tu agrado pues será tu hogar durante los próximos meses- dijo Jack mientras empujaba la puerta del camarote de la chica y permitiéndole paso elegantemente.

-Gracias, capitán- Espetó al chica con una sonrisa seductora- sinceramente, creo que este camarote me encantará, sobre todo si está cerca del suyo ¿lo está?

A Jack comenzaron a darle taquicardias, aquella muchacha y su descaro le ponían bastante nervioso.

-A decir verdad está ahí al lado- dijo señalando con el dedo a la puerta que había justo en frente del camarote de Jack

-Es todo un alivio que me lo confirme. Por cierto capitán ¿hay alguna mujer que ocupe su corazón?

De nuevo aquel nerviosismo se hizo dueño de Jack.

-Pues… pues…-Runbi estaba muerta de celos oyendo todo lo que decían y exasperada, esperando la respuesta de Jack- Siento decirle que si, señorita.

La maga suspiró aliviada.

La chica cambió su seductora sonrisa por un rostro de decepción.

-a… es una pena...- susurró la chica- ¿pero hay alguna mujer que caliente su cama?- parecía que aquella pirata nunca se rendía.

Jack le miró detenidamente, aquella pregunta tan descarada le había excitado demasiado. En un arrebato de pasión se acercó a la muchacha bruscamente y le agarró con firmeza del brazo para acercarla a él, necesitaba saborear los labios de aquella chica. Cuando las bocas de ambos estaban a escasos milímetros, Jack miró el espejo que le colgaba del cuello, y vio a Runbi, pálida cómo el mármol observando la escena, un desagradable vacío comenzó a llenar su estómago, y con la misma brusquedad con la que se había acercado se separó, y dándose media vuelta fue hasta cubierta por los destartalados pasillos del interior de la perla.

Luci, aunque decepcionada se apoyó sobre el viejo marco de la puerta satisfecha, el capitán le había mostrado cierto interés por ella, y eso le daba ciertas posibilidades con aquel extravagante pirata que bien correspondía a su perfil de hombre ideal.

Jack todavía nervioso e ido se fue hasta el timón y relevó a Gibs, que miraba extrañado aquella expresión desconocida para él, de su capitán.

-¿estás bien Jack?

-Si… sólo es que…- y se internó en sus pensamientos sin terminar la frase.

-Espero que no estés así por esa pirata, quizá deberíamos echarla del barco, te he dicho mil veces que una mujer a bordo de un navío trae mala suerte y ahora dos…

-Ni hablar. Sentenció Jack- La chica se queda aquí-Cuando terminó la frase, incluso él mismo se sorprendió del modo en que lo había dicho.

-Capitán, espero que no este embobado con esa extraña mujer.- Dijo Gibs algo preocupado.

Jack iba a negar rotundamente aquella afirmación cuando oyó un sollozo angustiado que parecía provenir del espejo.

-Perdona Gibs, necesito estar unos minutos a solas, ¿me permites?- Jack estaba muy alterado.

-Si, por supuesto mi capitán.

Gibs se fue, a pesar de que no estaba muy tranquilo respecto al comportamiento de Jack.

Cuando el hombre se alejó, y se hubo cerciorado de que no había nadie cerca que el prestase atención, Jack agarró el espejo, y vio la imagen que reflejaba, sobre la superficie aparecía la cara de Runbi, tenía los ojos cerrados y el rostro encharcado por las lágrimas.

Jack comenzó a sentirse muy culpable.

-¿qué te pasa Runbi?- dijo mirando la imagen del espejo- Creí que te habías ido a dar un paseo ¿estás bien?- preguntó intentando disimular que no había hecho nada malo.

Runbi no habló, simplemente se limitó a seguir sollozando en silencio, no tenía fuerzas para hablar, aquella escena le había dolido mucho, y ese dolor se incrementaba debido a la hipersensibilidad que le causaba el embarazo.

-Runbi, contesta.

Jack estuvo pendiente del espejo hasta que la chica se hubo calmado, entonces con el tono más suave que tuvo le repitió:

-¿Runbi qué te pasa?

La muchacha le miró apretando los labios con fuerza por la rabia y violentamente le hizo una pregunta:

-Jack, ¿me sigues queriendo?

El pirata miró al espejo asombrado por aquella aparentemente estúpida pregunta.

-¡¡POR SUPUESTO QUE TE SIGO QUERIENDO!!- Dijo indignado- ¡¡ACASO NO ESTOY BUSCANDO LA PIEDRA DE LOS SIETE PODERES POR TI? ¿ACASO NO ME HE ENFRENTADO A MILES DE MONSTRUOS PARA AYUDAR A LOS TUYOS? ¿ACASO NO HE CAMBIADO POR QUE TE AMO?- GRITÓ JACK EXASPERADO.

-Si… pero…- se atrevió a replicar Runbi.

-¿Pero qué?

-¡¡ES QUÉ, TE HE VISTO CASI BESANDO A ESA TAL LUCI!!

-¡¡ESO NO ES CIERTO!!

-¡¡¡LO HE VISTO CON MIS PROPIOS OJOS!!

-¡¡SÓLO LE ESTABA MOSTRANDO SU CAMAROTE!!- intentó defenderse Jack.

-¡¡TE VÍ AGARRANDOLA DEL BRAZO PARA ACERCARLA A TI!! ¡¡Y ACERCANDO TUS LABIOS A LOS SUYOS!!

Jack se enfurecía por minutos, no le gustaba discutir, y menos aún si no llevaba razón.

-¡¡A MÍ ME PARECE QUE ESTÁS CELOSA ¿SABES?

-¡¡PUES SÍ!! ¡¡SI ESTOY CELOSA!!¡¡No quiero que esa tiparraca esté cerca tuya!!¡¡Se le notan las intenciones!!- gritaba Runbi fuera de sí.

-Pues lo siento, pero no puedo hacer nada, ya es parte de mi tripulación.

-Prométeme que no vas a enredarte de ninguna forma con ella.- pidió la muchacha al pirata, casi suplicando.

Jack, no se atrevía a prometer nada, en el fondo, no estaba seguro de sus intenciones, y fingió que estaba indignado.

-¿acaso no confías en mí?- le preguntó Jack con pena fingida.

-Si.. pero..- Runbi calló un momento mientras mantenía una intensa mirada a Jack-.. Pero no confío en ella, Prométemelo, por favor.

Jack tragó saliva

-Te lo prometo, pero prométeme tú que confiaras de ahora en adelante en mí.

Algo más tranquila Runbi miró a Jack con gratitud- TE LO PROMETO MI CAPITÁN

Jack sonrió, deseando que la muchacha estuviera cerca para abrazarla, pues ya habían pasado más de 6 meses desde la última vez que la vio.

Pasó una semana desde la llegada de la nueva tripulante, semana que había sido dura para Runbi, pues a pesar de la promesa que le había hecho Jack, veía que la cosa iba a peor.

Parecía que Jack y Luci, hacían muy buenas migas, de hecho, se podía decir que eran prácticamente iguales, se pasaban horas hablando sobre sus aventuras, sobre sus planes y de vez en cuando sobre alguna que otra intimidad, cosa que Runbi no soportaba y decidía marcharse, pues aquel dolor estaba acabando con ella.

Cuando Runbi volvía al espejo y Jack a las tantas de la madrugada se quedaba sólo en su habitación la pareja comenzaba a discutir acaloradamente, hasta que Jack, normalmente, zanjaba la conversación con un:

-¡¡¡¡SÓLO ESTÁS CELOSA, ENTRE LUCI Y YO NO PASA NADA!!!!

Runbi, se marchaba de nuevo herida Y Jack se acostaba, pensando en todos los acontecimientos del día y comenzaba a dudar sobre sus verdaderos sentimientos hacia las dos chicas.

Una mañana de viento, en la que Jack guiaba el timón pensativo como siempre, Luci se acercó mordiendo una manzana verde que llevaba en la mano izquierda, y con la mano derecha rodeó al pirata muy seductoramente.

-Jack tengo que hablar contigo- dijo tras darle un bocado a la manzana y muy sensualmente.

-¿Si?- Jack había cambiado su expresión seria por una sonrisa, últimamente sólo le alegraba ver a aquella chica.

-Menos mal que al fin sonríes- dijo la muchacha- llevo observándote un rato, y me estaba preocupando ¿estás bien?

-¡¡claro!! ¿Acaso el capitán Jack Sparrow no iba a estar bien?- dijo Jack quitándole importancia, y mordió la manzana de la muchacha para burlarse de ella

-¡¡qué haces!! ¡¡Es mía!!- comenzó a gritar la chica riéndose a carcajadas, tras unas risas, se puso seria y miró fijamente a los ojos de Jack.

-Si quieres un poco, puedes probarla directamente de aquí…- dijo señalándose los labios.

Jack comenzó a ponerse nervioso y aunque estaba bastante tentado a hacerlo, se alejó de la chica y tensó su rostro- ¿qué querías?

La cara de Luci, se volvió completamente decepción, y con expresión melancólica sacó del bolsillo derecho de su chaqueta un mapa.

-Pues decirte, que estás tomando el camino equivocado al mar rojo.

Jack le miró incrédulo- eso no es cierto ¿acaso estás diciendo que estoy equivocado?, ¿he ido ya varias veces a ese mar ¿sabes? se como ir.

Si, pero ya te he dicho que nunca utilizas el camino adecuado. Observa, estamos aquí ¿no?

-Ajam- afirmó Jack

-Pues deberíamos tomar éste otro camino, siguiendo el paralelo, que aunque en el mapa parece ser más largo, es incierto, sólo que al ser la tierra esférica, al representarla como plana se falsean las longitudes. Mira, a un mismo ángulo de paralelo, le corresponde, mucha más longitud, que a uno de meridiano ¿no?, ya que el radio del meridiano es mayor ¿comprendes?

Jack no entendía nada de nada, pero intuía que Luci estaba en lo cierto- Si, claro, comprendo- se hizo el entendido.

-Pues deberíamos tomar este otro camino, aunque lo ideal, sería tomar la geodésica, si no fuera por que el triángulo maldito, está a mitad de camino…

La chica seguía hablando y explicando mientras Jack le miraba extasiado, estaba sorprendido de que aquella chica supiera tanto de piratería, incluso, parecía saber más que él.

-¿Jack me escuchas?- preguntó Luci sacando al pirata de sus pensamientos.

-Si, si.

-Pues entonces, cambia el rumbo del navío, que acortaremos una semana de viaje, por aquí llegaremos en tres días a la morada de la sirena oscura.

En un segundo jack cambió el rumbo del barco, aquella Pirata de los pies a la cabeza, le había convencido.

Aquel mismo día casi al anochecer, un extraño bote apareció en medio del mar, toda la tripulación se sobresaltó

-¡¡CAPITÁN JACK!!- gritó Tin desde proa dónde se podía ver el bote.- ¡¡HAY ALGO EN EL MAR!!

Jack dejó el timón a manos de Gibs, y se acercó a Tin para poder distinguir de qué se trataba, entrecerró los ojos para poder enfocar mejor, y sólo pudo ver un bote, con un pequeño bulto peludo dentro.

-¿ves algo Jack?- preguntó Luci que acababa de llegar.

Todavía no- En ese momento, Jack sacó un pequeño catalejo y tras dar unas cuantas vueltas, miró de nuevo al bote. Lo que vio le sorprendió de sobremanera, un pequeño ser peludo, de apenas un metro, con dos pequeños colmillos que le asomaban en una cabeza completamente redonda y con orejas puntiagudas saltaba en el bote mientras agitaba los brazos pidiendo ayuda.

-¡¡AYUDEME!!-gritó con voz chillona- ¡¡por favor ayúdenme!! ¡¡Estoy perdido en un bote a la deriva!!

Jack entrecerró los ojos con desconfianza y preguntó- ¡¿qué eres pequeño!?

El ser comenzó a saltar de forma desquiciada- ¡¡Soy un duende!!¡¡Un duende de los deseos!!

Jack casi se cae para atrás por lo que acababa de oír, había oído hablar en cuentos populares, y en algunas leyendas de esos extraños seres, pero ni creía que existieran, ni había visto ninguno en toda su vida.

-¡¡CÓMO SE QUE NO ME ESTÁS MINTIENDO!!- Gritó Jack con voz burlona.

-¡¡señor permítame subir a su barco y se lo demostraré!! ¡¡ Le concederé un deseo!!

Jack comenzó a rascarse la perilla, no estaba seguro, si era correcto subir a esa criatura, pero tras unos minutos y empujado por su ambición, subió al duende a bordo, le pediría miles de tesoros.

Una vez que comió un pedazo de pan, bebió un poco de agua, y parecía haberse recuperado, Jack se acercó a la criatura.

-¡¡demuéstrame que eres un duende!!¡¡ Si no lo haces, te devolveremos a tu bote y te dejaremos a la deriva!!

El duende abrió los ojos exageradamente, parecía que el miedo se apoderaba de él.

-¡¡señor… espere… las cosas no son tan fáciles!!

-¿a no? ¡¡Gibs!! ¡¡Tin!! ¡¡Ana maría!! Devolverlo al mar!!

-¡¡déjeme que le explique señor por favor!!!- gritó aquel extraño ser peludo, desesperado.

-Tienes dos minutos- le apresuró Jack.

-¡¡Yo no puedo conceder un deseo así por que así!!¡¡Para poder hacerlo tiene que haber una prueba!!

--¿qué prueba?- preguntó Jack con desconfianza.

-Pues una prueba entre varias personas que deseen un deseo, la prueba, la eligen los participantes, y comienza a partir de media noche.-Jack no se creía ni una palabra de lo que decía aquel bicho.

-¡¡mientes!!- exclamó el pirata.

-¡¡no de verdad!! ¡¡Le juro qué no miento!!

Luci, interesada por el tema de conversación se acercó al duende- ¿yo podría participar en esa prueba para conseguir el deseo?- Jack se molestó un poco.

-Claro.

-¡¡pues entonces yo participo!!

Jack se cruzó de brazos algo molesto, no le gustaba la competencia, tras resoplar, algo enfadado gritó en voz alta ¡¡¿¿ALGUIEN MAS QUIERE PARTICIPAR??!!

El resto de la tripulación no atreviéndose a competir con su Capitán, se negó.

-¡¡No capitán!!- gritaron todos casi al unísono.

-Muy bien- Jack se quedó conforme-¿En qué consistirá la prueba Duende?

-Mi nombre es Doston- parecía algo molesto de que le trataran cómo a un objeto.

-Si, si Doston, en qué consistirá la prueba.

El duende se rascó la cabeza pensativo, y tras pensar unos minutos, dijo-Pues, estoy pensando que sois piratas ¿verdad?

-Ajam- afirmaron Jack y Luci a la vez.

-Y que os gusta el ron ¿verdad¿

-Ajam

-¿qué os parece si se lleva le deseo el que más aguante bebiendo ron.

Jack y Luci sonrieron encantados, a ambos les encantaba el ron.

-¡¡DE ACUERDO!! Gritaron los dos a la vez.

-Muy bien, piratas, pues esta noche, a partir de media noche os espero en este mismo lugar, traeros todas las botellas que tengáis, pues concederé el deseo, a quien más aguante sin caer en la inconciencia.

¡¡Muy bien!!

Aquella misma Noche a las 00.00 según un extraño y viejo reloj que tenía Jack, ambos piratas aparecieron en el lugar indicado, dónde les esperaba el duende con una maliciosa sonrisa.

-¿estáis preparados para comenzar?- preguntó, ambos asintieron y cogieron cada uno una botella de Ron.

Continuara…

Pista: ¿qué pasara cuando Luci y Jack esté ebrios a la única luz de la luna?, ¿y qué hará Runbi cuando vea las sucesión de acontecimientos?

Os espero en el próximo capítulo.

Bueno, deciros, que he hecho este capítulo más largo como regalo de navidad, para aquellas a las que siguen la Historia de Runbi. Y que se lo quiero dedicar, en especial a Ana Longview, que se que le encanta esta historia, y también a Mary .

Un besazo a las dos, que me animáis mucho para escribir.

Y no os creáis que me olvido de las demás, que se que me estáis apoyando también un montón, no me olvidaré de ninguna en los próximos capis.

Un besazo.

FELICES FIESTAS, Y PÈRDONADME POR TARDAR TANTO EN PUBLICAR.