Capítulo 5.
-En cuanto de un silbido comienza la prueba, terminará en el momento en que uno de los dos caiga incosciente ¿de acuerdo?
-¡¡¡Si!!- Gritaron los dos piratas al unísono.
-Pues, preparados, Listos ¡¡Ya!!- El extraño duende dio un silbido, y al momento, Luci y Jack comenzaron a beber como desesperados.
Pasaron dos horas y ambos seguían bebiendo sin parar, aunque bastante trastornados por el alcohol.
-Jack, déjalo ya, estoy segura de que voy a ganarte. Dijo Luci entre risas, bastante afectada.
-¡¡Ni lo sueñes pequeña!! ¡¡Mira y aprende de los mayores!!. Jack estaba encantado de que a aquella pirata le gustase tanto el ron como a él, y sobre todo de que aguantara tanto. Desde luego era una gran pirata. Como le hubiera gustado que Runbi se pareciera a ella.
De repente, Luci se levantó de la cubierta y se sentó con un par de botellas de repuesto junto a Jack, echándose sobre él.
- ¿me vas a enseñar ahora cosas de mayores?- Le insinuó sensualmente.
Jack tragó saliva y miró embobado los labios carnosos de aquella hermosa pirata. La chica se dio cuenta de esto y aprovechó el momento para besar a Jack, quien incitado por el alcohol le siguió aquel dulce beso, para convertirlo en uno apasionado. Y así pasaron la noche ambos piratas, besándose como dos adolescentes y disfrutando de su compañía. Cuando pasaron unas horas se quedaron dormidos, exhaustos por el alcohol y por aquella carrera de besos que habían disputado.
Jack sintió como un rayo de sol comenzaba a calentarle el rostro, incómodo, y con una extraña sonrisa de placer, mientras abrazaba a la chica con la que tanto había disfrutado aquella noche se despertó resacoso.
-Buen día- Dijo dulcemente al oído de la pirata.
-Buenos días capitán-Contestó Lucy riendo divertida.- Me parece que nos hemos quedado dormidos.
Ambos se miraron y comenzaron a reírse a carcajadas, y tras un momento se miraron intensamente y comenzaron a besarse.
Runbi no quería ver a Jack, sentía que aquella mañana no tenía ganas de verlo, algo en su interior le decía que se haría mucho daño, así que decidió quedarse en la cama tumbada, y acariciando su vientre, que aquella mañana parecía llorar.
Jack recordó entonces, ¿dónde estaba ese maldito duende? Se separó de los labios de Lucy y buscó con la mirada por toda la cubierta pero no había ni rastro de aquel extraño ser.
-¿Pasa algo Jack?- preguntó la chica sobresaltada por la actitud del pirata.
- ¿¿¡¡Dónde se habrá metido ese gusano!!??- gritó Jack fuera de sus casillas.
En ese momento llego Gibbs con el rostro contorsionado
-¡¡¡Capitán!! ¡¡Capitán!! ¡¡¡Nos han robado parte del botín y uno de los botes!!
Jack lo comprendió todo, el duende peludo les había engañado para robarles, y luego huir, lo de la prueba no era más que una artimaña para emborracharles.
-¿y ha robado mucho?- preguntó abatido.
-Sólo un pequeño cofre, supongo que lo único que podía llevar
-¡¡mierda!!
En ese momento pasó algo extraño, un pequeño chasquido y mil de cristales rotos desparramados por el suelo y un pequeño dolor en el pecho.
¿qué ha sido eso?- preguntó Lucy desconcertada.
Jack miró su pecho, y vió horrorizado cómo el espejo con el que se comunicaba con Runbi se había partido en 2, tocó la cadena de la que colgaba- No lo se Lucy- contestó Jack muy nervioso- ahora vengo que tengo que comprobar una cosa.- Jack se dispuso a correr par ir al camarote, quería saber qué es lo que había pasado, si Runbi le había visto besando a la nueva tripulante.
¿Donde vas tan pronto Jack?- dijo Lucy muy sensualmente- Podíamos terminar lo que empezamos esta madrugada.
De verdad Lucy ahora no puedo, un momento, por favor.
Jack salió corriendo hacia el camarote, cerró la puerta con llave, y miró fijamente al espejo. Comenzó a gritar:
-¡¡Runbi!! ¡¡Runbi!! ¡¡tengo que hablar contigo!!.
Nadie contestó a su llamada.
-¡¡Runbi!! ¡¡Me dijiste que me contestarías siempre que te necesitara!!
De nuevo no hubo respuesta.
Jack siguió gritando y esperando respuesta una hora, pero no la hubo, así que muy enfadado volvió a la cubierta, dónde estaba Lucy ayudando con las velas de la perla, fue corriendo hacia ella y la cogió de la cintura, se acercó a su oído y le susurró con rabia y pasión.
¿todavía quieres continuar con lo de anoche?
Por supuesto mi capitán. Contestó la chica satisfecha.
Pues vamos.
Jack le cogió en brazos y le llevó mientras le besaba a su camarote. La tumbó sobre la cama y comenzó a desnudarla, con desesperación, y la chica complacida hizo lo mismo con el pirata, era muy experimentada y sabía bien como complacer a un hombre. Ambos piratas se entregaron a la pasión e hicieron el amor durante horas, hasta que un grito de dolor interrumpió el momento.
-¡¡¡JACK!!!
Un grito seco y agudo. Una chica de tez pálida y ojos violetas miraba la escena petrificada, no podía moverse, pues el dolor parecía haberla encadenado.
El capitán Sparrow, se sobresaltó y se levantó mientras tapaba su desnudez, dirigiéndose hacia el espejo desde dónde provenía el chillido. Mientras tanto la pirata Lucy yacía en la cama expectante, no sabía que estaba ocurriendo.
Continuará…
