Hiro logró pasar el resto del día sin recibir daño alguno. Shûichi hablaba en serio cuando dijo que deberían dejar el resto de la conversación para otro día, y en lugar de ello comieron pizza y trabajaron en nuevas líricas y música. Cuando ya fue hora de que el cantante volviera a casa, Hiro ya había sido distraído lo suficiente de la conversación anterior por lo que no sentía más dolor.
Shûichi siempre ejercía control en cada habitación en la que entrara. Ya fueran 100 personas, 1000 personas o sólo 1 persona. Todas las miradas se posaban sobre él, y a pesar de que desconocía este hecho, controlaba a cada persona a su alrededor. Así que cuando finalmente se fue, se sintió como si repentinamente un huracán se apaciguara y el apartamento de Hiro calló en un inquietante silencio.
Pensamientos de la conversación previa volvieron a invadir su mente, y las imágenes volvieron a emerger. Estaba confundido. De repente se sintió inferior a las sombras de su amigo. Hiro no era un puritano – había perdido su virginidad mucho antes que Shûichi y siempre se sintió orgulloso de su apertura de mente ante nuevas cosas y experiencias. Aparentemente, estaba perdiéndose una enorme cantidad de cosas y experiencias. Se preguntaba cuánto de la vida sexual de Shûichi era controlado por Yuki, y cuánto era controlado por Shûichi.
Control.
Shûichi.
Hiro no pudo evitar reír burlonamente al pensar en ello. Dudaba que existiera un momento en que Yuki le cediera control a Shûichi. Realmente lo dudaba. Por supuesto, aquellos pensamientos inmediatamente hicieron renacer la imagen de Shûichi con una cola, sacándolo de golpe de su estado reflexivo de regreso al mundo real dolorosamente. El susodicho dolor se ubicaba entre sus piernas.
Se removió los gruesos pantalones, liberando su erección. Quitándose el resto de su ropa, se dirigió a la ducha. No podía responder de esta manera cada vez que pensara en Yuki y Shûichi. Eso era completamente inaceptable. Hiro decidió intentar un entrenamiento mental, y zambulló su cabeza bajo un chorro de agua muy fría. Ésta provocó en su piel un dolor punzante, pero no hizo nada por aliviar la dureza que presionaba contra su estómago.
Cambiando el agua de fría a caliente, Hiro decidió admitir la derrota y dejar que las viejas imágenes de las revistas de Yuji lo invadieran. Eventualmente, el agua caliente se arremolinó en el drenaje junto al efecto de su masturbación física y mental, y estando satisfecho, dejó que su cuerpo húmedo y desnudo se hundiera en su edredón en un sueño profundo y reparador.
Cuando Shûichi regresó del apartamento de Hiro, abrió la puerta de golpe para saludar a su amante con un potente "¡Tadaima!"
La respuesta, "Okaeri," logró escucharse viniendo desde la dirección del estudio.
Tras sacarse los zapatos, Shûichi se dirigió al santuario del autor y se le tiró encima desde atrás. Eiri estaba esperando aquello, y lo abrazó contra el escritorio.
"¿Ya terminaste? Tengo trabajo que hacer."
"¡Me dejaste abrazarte¡ VAYA ¿Cómo puede ser que me dejas abrazarte?" Shûichi se negó a dejarlo ir. En lugar de ello, continuó estrujando a su amante hasta prácticamente dejarlo sin aliento a la expectativa de su respuesta.
"Así es más fácil. Ibas a hacerlo sin importar si lo deseara o no, así que si acabamos con esto inmediatamente, podré regresar al trabajo ahorrándome muchos lloriqueos."
Shûichi se rió suavemente. A pesar de las crueles palabras, había oído el tono juguetón y lo emparejó rodando su lengua sobre la oreja de Eiri. "¡Ahora que te tengo no te dejaré escapar!"
Eiri siempre se ponía así después de que montaban escenas. El cantante podía contar con unos cuantos días de juegos y ternura de parte de su amante antes de revertirse completamente y volver a su frialdad. Si Shûichi pudiera sobrellevarlo, sugeriría montar escenas cada noche. Pero, él sabía que eso sería someter a su cuerpo a demasiado esfuerzo, y pedirlo muy seguido lo volvería una actividad muy común. Valía la pena esperar varias semanas entre sesiones, dándoles tiempo a ambos para planear pequeñas sorpresas para el otro.
Este fin de semana anterior, Eiri había sorprendido a su sumiso con una nueva cola. Al comienzo de sus juegos, habían comprado una cola genérica de un sitio en la red. Era un dispositivo anal negro con largo pelo azabache saliendo de él. El color oscuro creaba un hermoso contraste contra la pálida piel de Shûichi, y su oscuro pelo púbico le hacía juego perfectamente, completando el efecto. Pero esta nueva cola era especial. La punta estaba corrugada para placer agregado ¡y era ROSADA! El color era exactamente el mismo que el de su cabello, y Eiri se sintió increíblemente entretenido ante los mechones rosa bailando contra el dorso de las piernas de Shûichi mientras hacía cabriolas.
Shûichi también había sorprendido a Eiri con un nuevo juguete. Hasta ahora, su Dominante había usado sus manos para disciplinarlo. No estaban realmente metidos en el aspecto del dolor en los juegos BDSM, más bien disfrutaban los aspectos de control y dominancia – los puntos psicológicos y sexuales que acarreaban estas experiencias. Pero Shûichi agregó una nueva faceta a sus escenas con este regalo – una genuina fusta de jinete.
La fusta medía 60 centímetros de largo y estaba envuelto en suave cuero negro. La punta era un delgado lazo de cuero y el mango tenía una correa de cuero. Eiri lo miró con ojos hambrientos, pero se le fue negada su posesión hasta que Shûichi estableciera las reglas.
"Golpes suaves solamente. Nada de hematomas, y ciertamente no rompas mi piel. Mientras seas en su mayoría gentil, podrás usarlo en cualquier parte de mi cuerpo, pero si me causas dolor real, usaré la palabra de seguridad y se acaba el juego inmediatamente. ¿Entendido?" Sus palabras fueron acompañadas por ojos ensombrecidos, transmitiendo la seriedad de su mensaje al novelista.
Eiri aceptó felizmente a los términos y recibió la fusta. Probó su tensión doblándola suavemente y luego sacudiéndola en el aire. Provocaba un zumbido al moverse, causándole inmediatamente dolor al miembro de Eiri. Luego procedió a golpearla contra su mano, antebrazo y muslos externos una docena de veces mientras esperaba que Shûichi se desnudara y limpiara para el evento. Quería saber como se sentía contra la piel desnuda y vestida, y rápidamente determinó la fuerza correcta para causar escozor y nada de dolor serio. Notó que el rápido dolor se desvanecía en segundos, haciendo a la fusta un juguete ideal para castigos ligeros.
Shûichi señaló que estaba listo entrando en la habitación y arrodillándose en medio del piso completamente desnudo y silencioso. Su piel brillaba por el aceite que se había aplicado y su dura erección se retorcía y daba botes contra su estómago. La habitación estaba iluminada suavemente, lanzando sombras contra su perfecta figura.
En un fuerte contraste, Eiri estaba vestido completamente de negro, usando pantalones de PVC y una playera de red sin mangas. Alrededor de su muñeca izquierda había una correa de cuero negro y siguiendo el conjunto, una gargantilla rodeaba su cuello. Lucía verdaderamente delicioso, su propia piel, cabello y ojos haciéndolo lucir gótico y elegante al mismo tiempo. Shûichi se estremeció ante el sueño húmedo caminante que se acercaba a él con calculada amenaza en cada paso.
"¿Cuál es tu palabra de seguridad esta noche?"
Shûichi mantuvo los ojos en el piso y claramente dijo, "Cebra, amo."
Eiri asintió, repitió la palabra y comenzó su juego colocando la punta de la fusta en el hombro izquierdo de su sub, arrastrándolo a través de su espalda hacia su hombro derecho y luego hacia el nacimiento de sus nalgas. Shûichi jadeó ante las emociones desconocidas. Eiri retiró su mano y antes de que el cantante pudiera procesar el siguiente movimiento, el artículo se arqueó en el aire y aterrizó con un fuerte golpe sobre el muslo exterior izquierdo de su sub.
El agudo dolor fue muy leve y desapareció en cosa de segundos, dejando a su paso una pequeña sensación quemante que duró meros momentos. Shûichi sonrió e inmediatamente supo que su regalo fue una idea perfecta.
La fusta viajó a través de su cuerpo, perfilando sus pezones antes de llevarla hasta sus labios. En completa sumisión, Shûichi besó la punta de cuero y observó la reacción de Eiri. Su Dominante tembló ligeramente y dibujó con la fusta el camino de su cuerpo hasta llegar a su miembro. En lugar de seguir jugando de esta manera, Eiri retiró el artículo y lo hizo rodar la punta alrededor de su muñeca.
"Es momento de arreglarte y vestirte. De pie y mirándome."
Los recuerdos del fin de semana fluían a través de Shûichi mientras seguía abrazando fuertemente a Eiri. Mordisqueando su oreja gentilmente, se movió hasta quedar de frente a su amante y lentamente quedó sobre su regazo. Eiri lo abrazó y unió sus labios, moviendo la parte baja de su cuerpo para crear una deliciosa fricción.
El cantante pelirrosa susurró seductivamente, "Lets. Make. Love."
Eiri estaba perdido. Los recuerdos de su escena eran tan poderosos como un afrodisíaco para él como para Shûichi, y gustosamente se puso de pie, abrazando el cuerpo más pequeño contra el suyo mientras caminaba hacia la habitación.
Los sueños de Hiro estuvieron colmados de imágenes Yuki-pony y Shûichi-pony, y a la mañana siguiente despertó y descubrió que las sábanas debían ser cambiadas. Maldiciendo fuertemente, sacó a rasgones la ropa de cama del colchón. Hiro se dio cuenta que no tenía más opción que darle a su mente lo que desesperadamente le pedía. Tendría que alimentar su perversión, al menos un poco, para poder conseguir algo de paz.
Decidió tomar la primera oportunidad que se le presentara para tener a Shûichi a solas y preguntarle más acerca lo que había jugado con su amante el fin de semana pasado. Se vistió, montó su motocicleta y se dirigió a NG Studios. Afortunadamente, su cuerpo pareció aceptar la decisión de aprender más acerca del estilo de vida BDSM y ya no se sintió más atormentado por visiones sexualmente cargadas ni inexorables erecciones.
Notas de ffpanda: ¡Ya está el capítulo 2! Así que una vez más¿qué piensan? Eh? Eh? Díganmelo por favor! El capítulo 3 revelará más sobre la escena que jugaron el fin de semana. Esperen cabriolas y un truquito especial con hielo. ¿Y Hiro estará satisfecho viviendo con las experiencias de Shûichi y Yuki, o aprender más sólo forzará este fetiche a introducirse más fuertemente en su mente y cuerpo?
Notas de traducción: Para mi sorpresa, no tardo nada en traducir este fic! Será mi mente pervertida, pero de seguir así esperen actualizaciones muy prontas! (todo sea en honor a ffpanda-sama que actualiza MUY rápido!) Ahora tocamos dos términos fundamentales en la historia:
-sumiso/sub: Sólo para aclarar hasta llegar a dar lata, la segunda forma de referirse al sumiso viene del inglés 'submissive' por eso es sub y no sum, que me pareció que sonaba bastante mal U. En el caso del Dominante es más simple ya que en inglés la palabra es… Dominant (wow!), así que cortito simplemente queda…… Dom! Aunque no lo crean! Un detalle que noté traduciendo esto es que Dominante siempre se escribe con mayúscula, en cambio sumiso con minúscula, quedando ¿no adoran la jerarquía?.
-Lets make love: Simplemente quería conservar la frase exacta de 'Welcome to my Romance' (tan erótica esa canción! se derrite) Además quería rellenar con algo más xD se veía muy pobre esta sección con una sola definición. Me voy a traducir lo que sigue . Nos vemos, espero que muy pronto .
