K abrió el cerrojo de la puerta principal del apartamento y entró a zancadas para despertar al cantante. Algo le decía que Shûichi requeriría de algún incentivo adicional para ir a trabajar esta mañana, y le dio un golpecito amoroso a su querida Colt 45.
La sala estaba inmaculada, como de costumbre. Raramente K la veía de cualquiera otra forma – Eiri parecía tener una manía por mantenerla limpia antes de irse a la cama. Quizás tenía algo que ver con el hecho de que varias personas, incluyéndose, iban y venían al apartamento como Pedro por su casa. Dejar juguetes sexuales y lubricante alrededor sería un tanto vergonzoso.
La habitación en cambio era harina de otro costal. Había ropa tirada por todas partes, incluyendo una cinta de ceda colgando de una de las aspas del ventilador que colgaba del techo. Unas cuantas botellas de lubricante saborizado reposaban en diversos lugares, pero lo que realmente capturó su atención fue la actividad en la cama.
Eiri estaba profundamente dormido sobre su estómago. Una línea de baba caía desde su boca hasta un punto húmedo en su almohada. Pero no fue eso lo que llamó la atención de K. Shûichi estaba desnudo arrodillado entre las piernas ampliamente extendidas. Una mano estaba aplicando lubricante a su dura erección mientras la otra se dirigía a la entrada de Eiri, goteando aceite y temblado anticipadamente en la preparación de su amante para una buena y dura montada.
K suspiró pesadamente. Si tan sólo el autor supiera cuantas veces lo había salvado de despertar con Shûichi enterrado en su interior, probablemente le daría a K algún tipo de premio. Ah, pero llegaría el día cuando K no estaría ahí para disparar al cantante en la cabeza; entonces Eiri aprendería realmente lo molesto que su amante podía ser. Lamentablemente para Shûichi, hoy no era ese día.
¡BANG!
Shûichi lentamente se giró para encarar a K, su miembro desinflándose inmediatamente en un estado completamente inanimado en su mano.
"¡AH! Good Morning, Shûichi-kun¡Ve de inmediato a la ducha y te prepararé el desayuno!" K sonrió y pretendió que no había nada inusual sobre la escena frente a sus ojos. La única cosa que traicionaba la realidad de la situación era la pistola ubicada en la cabeza de Shûichi.
El cantante gruñó frustrado, salió de la cama, volvió a cobijar a su amante inconsciente y se dirigió al baño. Mientras llevaba a cabo su rutina de limpieza diaria, K comenzó a buscar en los armarios la ropa que el cantante se pondría. Una vez listo, fue a la cocina para preparar un rico y sano desayuno, y luego se sentó a esperar la aparición de su pupilo.
El día transcurrió de manera muy normal. Shûichi se sumergía una y otra vez en sus recuerdos, para molestia de sus compañeros de banda, en varias ocasiones. Llegado el almuerzo, todos suplicaban por un descanso.
Hiro decidió llevarse a su amigo un momento para una charla ininterrumpida. "¿Me acompañas mientras fumo?"
Con una gran sonrisa, Shûichi siguió a su mejor amigo al balcón del piso 53 y se sentó en una de las grandes macetas para mirar el horizonte de Tôkyô.
"Entonces, um¿crees... supongo que ahora es un buen momento... podemos hablar más sobre esas cosas que me estabas contando, este….. ayer?" Hiro dudó mientras formulaba la pregunta haciendo su incomodidad con respecto al tema algo palpable.
Shûichi confundió la incertidumbre de Hiro y le ofreció a su amigo una salida de la conversación. "No tenemos que hacerlo, sabes. Digo, seriamente, si no deseas saberlo, prometo nunca más tocar el tema." Mientras Shûichi hablaba, observó como la expresión del rostro de Hiro cambiaba de un ligero temor a ligero horror. La verdad del asunto salió a la luz, y antes de que Hiro pudiera responder, Shûichi enmendó su declaración anterior. "Por supuesto, si de verdad estás interesado, puedo contarte todos los calientes, sudorosos, viscosos, resbaladizos, sucios, sexy detalles. Incluso me pondré de espaldas si necesitas 'liberar algo de tensión.'" Meneó sus cejas sugestivamente al pelirrojo, concluyendo con un guiño.
A Hiro le cayó una gota y luego se rió fuertemente de su conversación. Que el baka pelirrosa se diera cuenta del motivo.
"Adelante. Dame con todo, Shû. Dime todos los calientes, sudorosos, viscosos, resbaladizos, sexy detalles. ¿Olvidé algo?"
"Sie, sucios," Shûichi rió. Tenían alrededor de 45 minutos todavía para almorzar, y debido a que lo estaban haciendo en una hora inusual, estaban prácticamente garantizados de no ser interrumpidos."
"Muy bien, entonces Eiri es mi Dominante y yo soy su sumiso. ¿Sabes lo que eso significa?"
Hiro suspiró. "No soy un completo idiota. Si, sé lo que significa."
"¡Sólo me aseguraba! Dios. Bien, este fin de semana hicimos un pequeño juego de roles. Eiri se vistió entero de negro – KAMI estaba deliciosamente cachondo. Incluso tenía una correa de cuero en su muñeca y una gargantilla de cuero. Si no hubiese sido una escena, habría saltado sobre él en el momento en que lo vi."
"Le di un nuevo juguete. Era una fusta de jinete de cuero. Pero tenía que usarlo suavemente si quería jugar conmigo. No hacemos mayor daño. Sólo disciplina ligera. Me desvestí, limpié y froté aceite por todo mi cuerpo para que mi piel brillara, entonces fui y esperé por él en la sala sobre mis rodillas. Pasó la fusta por mi piel y me dio un ligero golpe a mi pierna. Dolió un poco, pero también se sintió muy, muy, MUY bien. Entonces, mi 'amo' me dijo que era hora de arreglarme y vestirme, y que tenía que pararme y mirarlo. ¿Estamos bien hasta ahora?"
Hiro asintió, su respiración volviéndose dificultosa al visualizar la escena. No podría haber respondido en voz alta aunque su vida dependiera de ello. Su lengua se sentía pesada e inútil en su boca, y no podía producir nada de saliva. 'fusta de jinete, arreglado, oh Kami.' Hiro supo que iba a necesitar aceptar la oferta de Shûichi de 'liberar algo de tensión' antes del final del almuerzo.
Shûichi obedeció y quedó frente a Eiri, sus ojos mirando al suelo y su cuerpo gritando sumisión. Eiri caminó hacia un rincón para tomar un pequeño cofre de madera oscura, colocándolo en la mesa de centro. Abriéndolo, sacó un cepillo de fibras gruesas. El mango de madera era pesado, y Eiri se acercó a su sub lentamente, enseñándoselo.
Moviéndose detrás de Shûichi, Eiri arrastró el cepillo a través de los mechones de pelo rosa lenta y gentilmente. En lugar de detener el cepillado en las puntas de su cabello, lo arrastró hasta la parte baja de su espalda. Repitió esta acción una y otra vez hasta que el cabello de Shûichi obtuvo un brillo lujoso. Procedió con el cuerpo de Shûichi, continuando el cepillado de cabello y piel. El cepillo se arrastró por los brazos de su sub hasta la punta de sus dedos, causándole un jadeo cada vez que perdía el contacto. Una vez ubicado frente a su pequeño amante, pasó el cepillo sobre el cuerpo desnudo de Shûichi, asegurándose de mostrar especial atención a sus pezones.
El cepillo recorrió hacia abajo, abajo, abajo, hasta llegara su virilidad. Eiri cepilló el cabello ondulado mientras jugaba con su escroto con su otra mano.
Shûichi soltó un suave gemido y batió sus caderas hacia delante, en un intento para crear mayor fricción.
"No, eso no está permitido,"Eiri gruñó ligeramente molesto. Volvió a tomar la fusta y gentilmente golpeó su miembro goteante con ella. Los desafiantes ojos del sumiso se encontraron con las brillantes orbes de su Dominante mintiendo el contacto desafiándolo levemente.
Inmediatamente eliminó la insolente apariencia, y pidió, "Perdóneme, amo," con tono áspero.
Eiri afirmó en aceptación, y regresó a la tarea de acicalar a su pequeño amante. En cuanto quedó satisfecho con los rizos en la base de su miembro, Eiri dejó el cepillo y sacó una botella de aceite. Aunque Shûichi era bueno aplicándose aceite a sí mismo, siempre lograba olvidar un lugar o dos.
Eiri sabía que Shûichi lo hacía apropósito. Esto le daba a su Dom otra razón para maltratar la suave piel, emocionando al cantante con sus cuidados.
Depositando una pequeña cantidad de aceite en sus manos, extendió la sustancia resbaladiza sobre la parte central de la espalda superior de Shûichi. Una vez que el área estuvo completamente cubierta, se arrodilló frente a su sub y le dio instrucciones de abrir ampliamente sus piernas. La parte alta de sus muslos internos estaba completamente desprovista de aceite, como siempre.
Eiri frotó el aceite en la suave piel bruscamente, quitando las bolas de Shûichi del camino forzudamente. Corrió su dedo medio de arriba abajo en la grieta de su sub, deslizándolo en su agujero. Lo probó con movimientos casi desapasionados, asegurándose que Shûichi se hubiese preparado apropiadamente.
Shûichi estaba resbaladizo y holgado, listo para ser penetrado cuanto a Eiri se le antojase. Deslizó un dedo hasta su próstata, causando que Shûichi reprimiera violentamente un gemido. Removiendo sus dedos, se limpió el aceite de las manos con una toalla y regresó a la caja.
Eiri retornó con lo que parecían ser varias correas de cuero. Al ser colocados correctamente en el cuerpo de su sub, creaban una especie de arnés. La primera correa fue colocada alrededor de la cintura de Shûichi, abrochando la hebilla justo en el centro. La segunda y tercera correas fueron enganchadas en la primera por delante y por detrás, como un par de tirantes. Cruzaban diagonalmente contra su pecho, pasaban sobre sus hombros, y volvían a cruzarse diagonalmente en su espalda, para finalmente abrocharse en la parte trasera de la primera correa.
Eiri ajustó la tensión de todas las correas. Estaban suficientemente apretadas para imponer control, pero no tanto como para causar dolor o restringir por completo sus movimientos.
"¿Estado?" Eiri observó a su sub por su respuesta.
"Verde, amo." Cuando ellos dos montaban escenas, además de tener una palabra de seguridad, Shûichi tenía un sistema para alertar a Eiri del nivel de malestar que estaba experimentado. Verde significaba que estaba listo para aceptar más. Amarillo significaba bien, pero a sus límites. Rojo significaba más allá de sus límites, y nunca realmente se utilizaba. En su lugar, Shû aplicaba la palabra de seguridad si llegaba a ese punto.
"Muy bien. Continuemos." Eiri volvió a la caja y retiró un par de botas de pony. Eran una de sus adquisiciones más extrañas, las que aprendieron a usar cuidadosamente. Las botas eran de cuero negro y enlazadas por delante. Eran botas de gran longitud, llegado justo bajo las rodillas de Shûichi. A primera vista, pensarías que no era más que unas botas 'móntame' comunes y silvestres, pero al observarlas con detenimiento, se podía comprobar que la parte baja era muy distinta a cualquier cosa que se vieran a la luz del día. (1)
En lugar de la moldura para que entrara un pie normalmente formado, la bota acababa en una pezuña que forzaban al usuario a pararse de puntillas. Las suelas estaban equipadas con herraduras removibles que tenían una franja metálica para ayudar a mantener el balance.
Tras comprar las botas y probarlas por primera vez, Eiri y Shûichi se vieron forzadas a quitarle las herraduras metálicas para escenas en la casa. Control animal había sido llamado y se les notificó que un animal andaba suelto en el apartamento por los inquilinos de abajo y los alrededores. El sonido metálico realmente emulaba un pony haciendo cabriolas, y el material estaba rallando los pisos de madera. Guardaron las herraduras para sus juegos en el Resort Depravación.
Eiri deslizó las botas en los pies de Shûichi y las ató ceñidamente. El pelirrosa necesitó un momento para hallar su nuevo centro de equilibrio. Al estar parado en esas botas se veía forzado a ajustar tu postura. Shûichi descubrió que la mejor forma de estar de pie era con su trasero empujando hacia atrás y el pecho hacia delante – la postura perfecta para un pony de exhibición.
El segundo accesorio que Eiri recogió era la jáquima de Shûichi. Era el artículo que menos le gustaba al cantante, pero Eiri lo encontraba extremadamente sexy y adoraba cuando su sub se lo ponía. No era una jáquima completa, pero era más que suficiente para su juego. Esta pieza consistía de una embocadura de goma que se ajustaba en la boca de Shûichi y que se abrochaba con una hebilla detrás de su cuello. Un par de riendas estaban atadas a los lados de la embocadura. (2)
Una jáquima completa se habría ajustado sobre su cabeza, bajo su barbilla y luego se conectarían a la embocadura y las riendas, pero cuando salieron de compras por ese accesorio, Shûichi se negó rotundamente. Eiri comprendió su turbación, y aceptó comprar la pieza menos amenazante en su lugar.
"¿Estado?"
Con la boca llena, Shûichi masculló, "Verde, amo."
Ahora tocaba la parte FAVORITA de la estrella. La cola. Eiri aun no le había mostrado a su sub la nueva cola que había comprado para él. Era momento de sacarla y presentar el regalo.
Eiri se puso de pie fuera del campo de visión de Shûichi y cepilló la cola de crines reales. Había recolectado algo de cabello de su amante y lo envió a una tienda especializada para hacer la cola y teñirla para que hiciera juego perfectamente.
Acercándose silenciosamente a la espalda de Shûichi, sostuvo la cola detrás de su cabeza y comparó los colores. Coincidían perfectamente, y Eiri estaba excepcionalmente encantado.
"Cierra tus ojos y extiende tus manos."
Su sub obedeció la orden, y la nueva cola corrugada fue puesta en su posesión.
"Abre tus ojos, prepara la cola y colócatela." Eiri retrocedió para observar la reacción de Shûichi.
Cuando el cantante vio la nueva cola, sus ojos se ensancharon y comenzaron a bañarse con lágrimas de alegría. El dispositivo anal era ligeramente más pequeño que el anterior, pero estaba corrugado. El cabello mismo era ROSA! Hizo un pequeño chillido de placer, miró profundamente los ojos de su Dom en agradecimiento, y trotó hacia el cofre para tomar el lubricante.
Eiri observó como Shûichi cubría seductoramente el dispositivo con gel. Una vez listo, Shûichi se puso de espaldas a su Dom, abrió las piernas y se inclinó ligeramente hasta la cintura. Posicionando la cola en su entrada, lentamente presionó el cono hacia adentro, deteniéndose cuando el amplio disco en la punta encajó profundamente en su entrada. Se levantó lentamente y se movió para acostumbrarse al objeto extranjero incrustado en su cuerpo. La cola se agitó ligeramente, haciendo cosquillas en el dorso de sus piernas.
Eiri estaba más duro que una roca y acarició su miembro con su palma a través de sus pantalones. Shûichi estaba tan caliente como él, si no es que más. Pensando en ello, recordó otro juguete que debía ser colocado en el cuerpo de Shûichi. Un anillo metálico fue sacado de su bolsillo y se deslizó por el miembro goteante de Shûichi. En cuanto quedó seguramente ajustado contra la base, Shûichi no pudo evitar preguntarse cuanto tiempo se le negaría su orgasmo. Una vez, Eiri lo forzó a permanecer excitado e insatisfecho por diez horas seguidas. Cuando Shûichi finalmente se corrió, el orgasmo fue tan intenso que perdió el conocimiento por una hora. Despertó sólo cuando Eiri lo levantó para depositarlo en un baño caliente.
Eiri hizo un círculo en el aire con la fusta, y Shûichi inmediatamente comprendió la orden como 'date la vuelta y muéstrame tu cuerpo.' Obedeciendo, Shûichi se aseguró de que con cada paso su rodilla se levantara al nivel de su virilidad. Extendió los brazos a sus lados para ayudarlo a mantener el balance, y apuntó su nariz hacia el techo. Los pony de exhibición era criaturas hermosas, y Shûichi sabía que era uno de los pony más hermosos de todos. Se pavoneó para su amo orgullosamente, preguntándose cuanto duraría con la cola puesta antes de que la removieran y la reemplazaran con el miembro de su amante.
"Magnífico," Eiri susurró al observar a su sub haciendo cabriolas. "Comencemos con un pequeño entrenamiento."
Continuará.
Nota de ffpanda: LO SIENTO! Sé que prometí un truco especial con hielo en este capítulo, pero no pensé que quedaría tan largo, y me duelen los dedos de tanto escribir. Así que les prometo que habrá hielo en el SIGUIENTE capítulo, que continuará describiendo las escenas del fin de semana, y volveremos donde nos quedamos con Hiro y Shûichi
(1) ¿Quieren ver cómo son las botas de pony? Aquí hay un pequeño par, pero podrán hacerse una idea. (no hay gente en la foto) ¿Quieren ver cómo son la embocadura y las riendas? (no hay gente en la foto, y las riendas no están unidas. Deberían estar enganchadas en los aros.): www (punto) rubber (punto) com (punto) au (slash) store (slash) pony (guión bajo) ankle (guión bajo) combined (gión bajo) med (punto) jpg
(2) ¿Quieren ver cómo son la embocadura y las riendas? (no hay gente en la foto, y las riendas no están unidas. Deberían estar enganchadas en los aros.) www (punto) sadomaso (punto) com (punto) mx (slash) fotos (slash) vv (guión) mouthbit (punto) jpg
Notas de Traducción: Antes que nada quisiera darles las gracias por todos los reviews y de paso pedirles paciencia, no todos los fics sacrifican la trama para que los personajes estén uno arriba del otro al instante, este ciertamente NO. Las cosas irán evolucionando como debe ser, y para alivio de todos, en el próximo capítulo viene lo que tanto desean! Creo que en este capítulo no hay términos ingleses que no se entiendan, así que aclararemos algunos términos en español y de paso les ahorro la visita al sitio de la RAE risas aunque creo que con las fotos se entendieron los accesorios, pero por si acaso:
-Jáquima: Cabezada de cordel, que suple por una cuerda, para atar las bestias y llevarlas
-Embocadura: Instrumento de hierro que sirve para sujetar y gobernar las caballerías.
-Cabriolas: Salto que da el caballo, soltando un par de patadas mientras se mantiene en el aire.
