La sesión de entrenamiento comenzó poniéndole unas amarras de cuero a las muñecas de su pony. Sus brazos fueron arrastrados por detrás de su espalda y agarrados en el arnés, restringiendo el movimiento de éstos. Fieles al Pony Play, con dos golpecitos en el hombro se le dio una orden verbal a Shûichi. "Camina."

Ser forzado a mantener el equilibrio sin usar las manos era difícil, pero Shûichi lo logró de manera impecable. Había estado practicando hace varios meses, incluso había comenzado un régimen de ejercicios que incluía poner peso en sus tobillos para fortalecerlos para sus juegos. Cada paso estaba puntuado con una marcada elevación de su rodilla a la altura de su virilidad, bien llamado como 'paso del pony'. Ocasionalmente su Dom ordenaba un paso alto, haciéndolo levantar su rodilla al nivel de su cintura, pero esto tendía a agotarlo más rápidamente. Cuando su pierna no se elevaba lo suficiente, Eiri golpeaba el dorso de la rodilla de Shûichi con la fusta para forzarlo a levantarla más.

Cuando recién comenzaron, Eiri tuvo la tarea de buscarle un nombre a su pony. Discutieron cientos de posibilidades, pasando de Explosión Fresa a Magia de Medianoche, pero Eiri no podía quedarse con uno. Lo aproblemaba llamar a Shûichi con esos nombres tan afeminados, pero nada más masculino parecía quedarle bien. Shûichi NO era un Bandido o Diablo o Príncipe Pasional. Habían optado por llamarlo Niño Bonito mientras buscaban por un nombre más permanente, y con ese quedó.

Eiri chasqueó su lengua dos veces para atraer la atención de su pony. El Niño Bonito se dio vuelta, miró a su Entrenador y continuó caminando a por la sala. Contoneó las caderas al pasar al lado de Eiri, causando que la cola se agitara elegantemente contra el dorso de sus piernas. Cuando estuvo muy cerca de su Amo, lanzó un aullido juguetón y frotó su parte trasera contra el bulto en los pantalones de Eiri. Fue golpeado gentilmente en el trasero y se le ordenó continuar caminando.

La orden, "Trota," fue acentuada con un golpe severo de la fusta en el reverso de las piernas de Shûichi. Comenzó con una versión acelerada del paso del pony, adorando la forma en que su erección rebotaba y su cola se agitaba al correr. Cuando regresó con su Amo, Eiri le puso la mano en el hombro, mandándole que se detuviera.

El Dom pasó sus manos por el cabello de su pony y sacó un cubo de azúcar de su bolsillo. Eiri removió la embocadura de la boca de su sub y colocando el cubo en su palma, lo sostuvo como premio para Shûichi, quien se inclinó hacia delante y acarició la mano de su Amo con la boca, tomando el cubo de azúcar y disfrutando el sabor y el crujido. También se le ofreció agua mineral en un tazón y un pequeño descanso, pero una vez que terminó de comer y beber, la embocadura fue reinsertada en su boca. Mientras esperaba para reanudar el entrenamiento, Eiri pasó sus manos en la espalda de su sub, masajeando los músculos y haciendo que el aceite penetrara más profundamente en su piel. Como cualquier pony, su sub necesitaba mantenerse contento, cómodo y saludable. Los calambres musculares no eran inusuales, pero frotadas ocasionales ayudaban a que ocurrieran cada vez con menor frecuencia.

Shûichi rara vez recibía esta clase de atención fuera de una escena. La libertad de comportarse en una manera diferente a la 'normal' era una forma de liberación para Eiri. Estaba representando un personaje, actuando, pero muy profundamente, Eiri adoraba adular a su pequeño koi. Si en algún momento Shûichi se lo sacara en cara, podría culpar sus atenciones cariñosas a los juegos que practicaban. Además de ello, montar escenas le daba la oportunidad a Eiri de torturar sexualmente al cantante. Después de soportar tantos años los lloriqueos y ruegos, Eiri se deleitaba con las oportunidades de cobrárselas.

Continuaron entrenando por unos momentos, y Eiri estaba completamente complacido con el porte y andar de Shûichi. Hubo varios descansos más, durante los cuales Eiri lo alimentó con más azúcar, trozos de manzana y agua. El Niño Bonito también continuó recibiendo golpes suaves con la fusta para corregir los problemas, y sólo protestó una vez.

Eiri sintió que su pony trotaba con paso indecoroso, y llevó la fusta hacia el reverso de sus piernas en una sucesión de golpes rápidos. Después del cuarto golpe, Shûichi se molestó, pisoteó con sus cascos, sacudió la cabeza y se negó a continuar. Además emitió unos suaves resoplidos de molestia.

El principio Eiri se irritó ante la actitud tenaz de Shûichi, pero rápidamente se dio cuenta que había usado la fusta con demasiada fuerza, y pidió su perdón rascando detrás de las orejas de Shûichi.

"Hey, hey, lo siento mi Niño Bonito. Volvamos al entrenamiento." Con otra sacudida de su cabeza y un chillido feliz, Shûichi retomó el trote y continuaron la escena.


"Oye, Shû," Hiro lo interrumpió. "Todo esto del entrenamiento suena algo aburrido. Digo, sí, es sexy y todo¿pero cuánto tiempo tuviste que dar vueltas por la sala?"

Shûichi se rió. "Esta parte no es realmente sobre sexo. Es divertido vestirse y entrenarse para actuar como un pony. Y tal como dije ayer, Eiri quiere enlistarme en un concurso en Depravación pronto."

"¿Eh?" Hiro encendió otro cigarro y aguardó por una explicación.

"Es un concurso de adiestramiento. Yo y otros ponis seremos arreglados, vestidos y trotaremos alrededor de un círculo haciendo el paso del pony. Los jueces otorgarán puntos por nuestro paso, postura, actitud, apariencia, todo, incluso juzgarán la forma en que nos manejan nuestros Amos. Haremos algunos juegos e intentaremos ganar puntos¡y espero ganar el primer lugar!"

"Entrenar no es la cosa más sexy del mundo, no, pero para Eiri y para mí, es la estimulación sexual previa al sexo. Él de verdad se prende al darme órdenes, y por algún motivo, le encanta que no pueda hablar mientras soy un pony."

"¿No puedes hablar¿De verdad¿Eres capaz de hacer eso?" Hiro molestó a su amigo juguetonamente.

"Ja, muy gracioso. Si, no tengo opción. ¿Hablan los ponis¡Nop! Y yo tampoco lo hago. Además, hay una embocadura en mi boca, así que si intentara hablar saldría muy mascullado. Es por eso que pisoteo y sacudo mi cabeza cuando me molesto. Es la única forma en que puedo comunicarme con él."

Hiro pensó en esto y vio porque alguien nuevo en esto necesitaría preparación. Se vio como un posible Amo, pero rápidamente abandonó ese pensamiento para evitar la reveladora hinchazón en sus pantalones.

"Entonces¿que siguieron haciendo?"

"Oh, lo siguiente se puso muy divertido."


Eiri le ordenó a su pony detenerse y pararse firme. Shûichi felizmente obedeció – sus piernas comenzaban a cansarse y estaba a punto de pedir un descanso.

Sus restringidos brazos fueron liberados, y se le ordenó a Shûichi "abajo en cuatro patas." Siguió la orden, manteniendo su cabeza y trasero altos.

"Creo que estás listo para divertirte con su semental. ¿Te gustaría eso, Niño Bonito?" Shûichi chilló fuertemente y golpeó sus puños emocionado.

Eiri sacó su miembro de sus pantalones y frotó la punta húmeda contra la boca de su pony. Shûichi luchó para sacar su lengua a través de la embocadura para lamer las gotas de semen depositadas en sus labios. "¡Que pequeño pony más ansioso! Estás caliente por mi polla¿verdad?"

Shûichi golpeó su puño fuertemente y chilló, frotando su rostro contra la dura erección frente a él.

De improviso Eiri se puso de pie y salió de la habitación en dirección a la cocina. Regresó y depositó algo que sonaba como si fuera de vidrio. Shûichi escuchó agua corriendo, pero estaba a sus espaldas, por lo que no pudo ver que ocurría.

Era momento de que Eiri le presentara a Shûichi su sorpresa final por ahora. Sostuvo lo que parecía un rollo de cartón de papel absorbente en su mano, y colocó un jarro con agua en el piso. Del centro del rollo de cartón sacó un condón que había sido llenado con agua suspendida y congelada. Había creado un dildo de 18 centímetros. Pelando la capa de goma del condón, Eiri colocó la polla provisional en el jarro con agua. Sabía que debía estar bien mojado para asegurarse de que no se pegara a ninguna parte del cuerpo con que entrara en contacto.

Eiri tomó la cola y la removió lentamente del músculo de Shûichi. Habían jugado con hielo antes, así que Shûichi no se sorprendió mucho con las frías sensaciones, HASTA que comenzó a presionar contra su cuerpo. Pensar que Eiri le estaba metiendo un cubo de hielo, tuvo que luchar para mantenerse tranquilo y relajado. Pero el hielo seguía entrando en él más y más profundamente, penetrándolo hasta que las sensaciones comenzaron a volverse insoportables.

Shûichi comenzó a entrar en pánico. Estaba sintiéndose entumecido en lugares que jamás imaginó posible, y el resultado era una poderosa mezcla de placer y dolor.

Con un estremecimiento de todo su cuerpo, Shûichi gritó a través de la embocadura, "¡CEBRA!"

El dildo fue instantáneamente removido de su cuerpo, y Shûichi se reclinó para descansar sus piernas poniéndose derecho. Extendió su mano para frotar su congelado trasero, esperando la explicación de Eiri.

Se le enseñó el dildo de hielo, y sus ojos se ensancharon con sorpresa. No podía imaginar como Eiri logró hacer aquel 'juguete' prohibido.

"Es solo hielo. De hecho, ya se ha derretido considerablemente. Prometo que lo usaré sólo un poco más." Eiri aguardó el permiso de su pony para continuar.

Shûichi asintió aceptándolo, retomó su posición sobre sus manos y rodillas y pisoteó sus puños señalando que estaba listo para continuar.

El dildo fue deslizado de vuelta a casa y Eiri estaba asombrado. El calor generado por el cuerpo de su pony derretía el hielo rápidamente, causando que chorros de agua comenzaran a caer por los muslos y piernas de Shûichi. El pelirrosa estaba respirando fuerte y profundo, jadeando ante la sensación, y Eiri se dedicó a jugar con su erección. Acariciándose lentamente, comenzó a meter y sacar el dildo con suaves movimientos. Cuando fue empujado hacia adentro, pasó a llevar la próstata de Shûichi, causando que su Niño Bonito prácticamente gritara ante las sensaciones.

El dildo se estaba volviendo más complicado de manejar, resbalándose de sus manos y fundiéndose y chorreando por sus piernas y brazos también. Eiri estaba duro como piedra y jadeando, y cuando ya no pudo soportar más la tensión sexual, soltó el dildo, tomó las riendas de Shûichi y se sumergió en su trasero de un fuerte golpe. "¡Oh, joder¡OH KAMI!"

En lugar de verse envuelto por una presión caliente, su miembro se hundió en una funda congelada. La sensación era increíble y tuvo que luchar para evitar correrse demasiado rápido.

Dio un tirón de las riendas de Shûichi, atrayendo su cabeza en alto. "Unnn, no vas a…. JODER… no vas a correrte hasta que…. AHHH... suelte las riendas."

Shûichi empujó su cuerpo hacia atrás, encontrándose con las embestidas de su Amo e intentando encontrar un ángulo para que se próstata fuera estimulada. Rodó sus caderas e hizo saltar su sexo contra el aire, desesperado por hallar algo de fricción. Tiró las riendas rogando por liberarse mientras mordía fuertemente la embocadura.

Eiri estaba embistiendo tan fuerte que lentamente estaba arrastrándolos por el piso. Sus botas rozaban contra los muslos de su Amo, la sensación causando que Eiri temblara excitado. Eiri pasó las riendas a su mano izquierda, y con la derecha comenzó a acariciar el costado del torso y las piernas de su Niño Bonito. Pellizcó y golpeó la piel suavemente provocando la aparición de pequeñas marcas fresa. Shûichi jadeaba con cada asalto juguetón y golpeó sus puños contra el piso, demandando a su Amo joderlo más rápido y profundo.

El novelista sabía que no iba a durar mucho más. Las frías sensaciones rápidamente se desvanecieron y el calor rodeó su erección, trayendo su placer a niveles más y más altos. Golpeó las riendas contra la espalda de Shûichi, causándole un ligero sobresalto ante el impacto. Cuando Shûichi comenzó a gritar incoherencias, el sonido lo empujó al límite. Soltó las riendas y rápidamente quitó el anillo del sexo de su pony.

Shûichi soltó un grito desgarrador cuando chorros de semen eran bombeados desde su miembro, salpicándose hasta su rostro antes de caer al piso. Eiri gruñó por la repentina estrechez del pasaje de Shûichi y se aferró a las caderas de su pony mientras comenzaba a vaciar su semilla. Su cuerpo tembló y gritó el nombre de su amante, embistiéndolo hasta que el último latido de su orgasmo concluyera.

Shûichi continuó sosteniéndose, negándose a desplomarse sobre el piso. Su cuerpo entero tembló por el esfuerzo, y pequeños sollozos podían oírse saliendo de él.

Eiri levantó a Shûichi y lo hizo descansar instalándolo sobre sus rodillas con las piernas del pequeño sobre las suyas. Esperaba que su niño se fundiera en el abrazo y se relajara, pero en lugar de ello Shûichi continuó temblando y gimiendo suavemente. Algo no andaba bien.


"¡MALDICIÓN¡Mira la hora¡Debemos darnos prisa o llegaremos tarde al trabajo¿Vienes, Hiro?"

Si Hiro se atrevía a moverse, se correría. La simple fricción de su ropa contra su miembro sería suficiente para en enviarlo en espiral al límite. No podía dejar que Shû se enterara, así que le dijo, "Necesito otro cigarro. Adelántate y te seguiré en un minuto."

El cantante salió corriendo de la terraza, y en cuanto la puerta se cerró detrás de él, Hiro liberó su erección de su prisión de tela. Una frotada, dos frotadas, tres frotadas y se estaba corriendo de lo lindo. Se inclinó hacia delante buscando apoyarse contra la verja, sus temblores amenazándolo con dejarlo de rodillas. Fue demasiado intentar satisfacerse alimentando su perversión. En su lugar, deseaba más.

Quería ver que hacía su mejor amigo, no sólo oírlo. Deseaba sostener una fusta en su mano y dominar a su propio pony. Estaba en problemas ahora. La peor parte era que Shûichi había dejado claro que sólo empezaron con el Pony Play. Habían continuado con las escenas el fin de semana, jugando diversas clases de juegos. Tenía que saber que habían hecho, y ahora que Shûichi sabía que se prendía con ello, dudaba ligeramente que siguiera recibiendo de lleno la información sobre su diversión del fin de semana.

Guardando su miembro, regresó al estudio y por horas puso a prueba los límites de su autocontrol.


K cerró al cremallera de sus jeans y salió detrás de una maceta. Se había escabullido sigilosamente a la terraza para espiar a sus artistas, y se llevó la sorpresa de su vida. Programando las actividades de la hora pasada para volver a examinarlas más tarde, regresó al estudio y sacó un arma de su cinturón, forzando a todos a trabajar hasta el borde del colapso. Hiro no podría haber estado más agradecido.

Continuará...

Notas de ffpanda: Wow. ¡Eso fue DIVERTIDO de escribir¿¿Fue divertido leerlo?
Próximo Capítulo: Eiri encargarse del paso de su joven amante por el sub-drop. El pony play está listo por ahora, pero las escenas BDSM están muy LEJOS de acabar!

Notas de traducción: Y me tomo la libertad de decir que fue aun más entretenido de traducir, en especial el lemon! Nunca la palabra montar cobró más sentido que ahora! En esta humilde sección quiero adelantarme y dar una pequeña definición de dos términos claves para el siguiente capítulo, para que entiendan desde antes lo que va a ocurrir, y que profundizaremos más en el siguiente capítulo:

-Aftercare: Cuidados y apoyo que el Dom le brinda al sub (y viceversa) al concluir una escena, trayendo a los participantes de regreso a la realidad. Es vital para que la relación no se desmorone, pues se debe cuidar no sólo de la salud física sino también mental. (y es lo más tierno que existe! Lo siento, no pude evitarlo)

-Sub-drop: Estado físico y mental que sufre un sumiso al concluir una escena intensa. Puede ir desde frío, desmayos, deshidratación hasta ira, sentirse abandonado y/o deprimido. El tiempo que dure varía según cada sumiso y el aftercare es fundamental para regresarlo a la normalidad y evitar que los síntomas se intensifiquen.