Shûichi acabó su ducha rápidamente, usando el tiempo extra para preparar su cuerpo. Cuando jugaban, Eiri tendía a tomarlo sin prepararlo previamente, y Shûichi aprendió prontamente a mantenerse lubricado y preparado. Su cuerpo debía estar dispuesto para su Amo en todo momento, y si Shûichi estaba muy estrecho al ser penetrado, interfería con el placer de ambos.
Una vez que estuvo listo, salió del baño, pasó por la habitación hasta llegar al vestíbulo. El momento en que puso un pie en el lugar, se arrojó sobre sus rodillas y gateó hasta la sala. Eiri estaba esperándolo.
Una vez más, Eiri se había vestido para su escena. Estaba usando unos pantalones de cuero negro tan apretados que no dejaban nada a la imaginación. Una camisa de seda negra, dejando los botones abiertos a la altura de su ombligo. Las mangas estaban dobladas revelando una correa de cuero negro en su muñeca izquierda, y uno de los accesorios favoritos de Shûichi en la derecha. Era el brazalete y anillos de Amo de Eiri.
La pieza completa estaba hecho de oro con una línea de plata recorriéndolo por el centro. El brazalete estaba sujeto firmemente en su muñeca y se desviaba en cuatro cadenas de oro. Cada cadena estaba atada a un anillo, y cada anillo tenía un brillante diamante en él.
Shûichi le había presentado a Eiri el brazalete y anillos de Amo en su cumpleaños el pasado Febrero. Cuando su propio cumpleaños llegó en Abril, esperaba que Eiri le presentara un collar de Esclavo para reemplazar su collar de entrenamiento. Tristemente para Shûichi, esto no ocurrió. Fue en ese momento que Shûichi dejó de usar cualquier tipo de collar en el escenario o fuera de una escena con su Dom.
El cantante sabía que tenía derecho de pedir su collar de Esclavo, pero descubrió su propia inseguridad brotar de él cada vez que deseaba preguntar. Antes de que comenzara el fin de semana, intentó una vez más juntar suficiente valor para rogar por un nuevo collar, pero justo como cada vez anterior, su valor lo abandonó una vez que observó los ojos de su Dom. Sabía que otro fin de semana de escenas pasaría, y una vez más no rogaría por aquello que deseaba más que nada.
Eiri se sentó en el sofá. "Ven aquí, niño. Es momento de tu castigo."
Shûichi gateó al lado de su Dom y se sentó sobre sus piernas, esperando instrucciones. En la mesa ratona frente a ellos había una pequeña caja de madera, un bolígrafo y varios trozos de papel.
Antes de comenzar, Eiri deslizó un collar de cuero negro alrededor del cuello de Shûichi. Era el collar de entrenamiento estándar que habían estado usando durante el año. Además deslizó un anillo alrededor del ahora suave miembro de Shûichi.
"Tu castigo por no tragar cada gota de mi semen es crear tu propia caja de castigos. Estoy decepcionado de ti, y te ordeno que intentes mucho más duro el seguir mis reglas."
"Por el resto de nuestra escena,"continuó, "cuando necesites ser castigado, sacarás una pieza de papel de esta caja y estarás sujeto a lo que diga. Ahora, tendrás que crear estos castigos. Comenzaremos con cinco, y si siento que se necesita, haremos más más tarde. Por cada castigo que idees y me guste, te golpearé una vez. Por cada castigo que idees y no me guste, te golpearé dos veces. Lo que no aceptaré son castigos que sean premios disimulados. Cuando termines, añadiré un castigo más a la caja, uno completamente humillante. ¿Alguna pregunta?"
Shûichi gimió para sus adentros. No podía imaginar encontrarse en una peor situación. Eiri deseaba que fuera cruel, y Shûichi sabía que el momento en que la caja entrara en juego, sudaría de temor.
Finalmente respondió, "No Señor, no hay preguntas," y esperó más instrucciones.
"Comienza," Eiri le ladró.
Con bolígrafo en mano, Shûichi luchó por idear la primera entrada para la caja. La forma más segura de castigo eran las nalgadas, e inmediatamente escribió el primer castigo. Pasándoselo a Eiri, volvió a sentarse y esperó su sentencia.
Eiri leyó en voz alta, "'El sub se posicionará sobre las rodillas del Dominante y se le darán unas nalgadas.' Aceptable. Dóblalo dos veces y ponlo en la caja. Entonces preséntame tu culo."
Shûichi hizo lo que se le dijo y el momento en que se arrodilló con su trasero de cara a su Amo, Eiri lo golpeó fuerte, dejando una marca roja con la forma de su mano en su mejilla izquierda.
Los siguientes dos castigos llegaron lentamente a la mente de Shûichi. Cada uno fue leído en voz alta, seguidos por un golpe en su trasero:
"El sub rogará por llegar al orgasmo, y el Dom decidirá si le concede correrse o no."
"El sub escribirá repetidamente lo que ha hecho mal hasta que el Amo esté satisfecho."
La siguiente entrada desagradó a Eiri. Ésta envolvía traerle mucho placer a su sub.
"El sub será traído al borde del orgasmo, y luego se detendrá."
Esta entrada se ganó dos golpes muy duros, trayendo lágrimas a los ojos de Shûichi.
Las dos entradas finales fueron aceptables para Eiri, y cada una se ganó un sólo golpe a su ya adolorido y enrojecido trasero.
"El sub no podrá sentarse en ningún mueble por las próximas 5 horas de vigilia."
"El sub dormirá a los pies de la cama."
Eiri añadió la entrada final a la caja, la cual Shûichi no tenía permitido ver. Sabía que era humillante, y el pensamiento de elegirla lo hizo temblar.
"Muy bien, niño. Ahora ve a arrodillarte en la esquina hasta que esté listo para continuar. Reflexiona tu castigo y espera mi llamada." Eiri apuntó la esquina más lejana de la habitación, y una vez que su sub estuvo en ella, tomó su laptop y se sentó a trabajar.
Aun peor que el castigo en sí era la idea de que Eiri tomara tiempo de su día para escribir. Cayó en cuenta que el pensar en esto era su verdadero castigo. Podría haber sido mucho peor – Eiri podría haberse encerrado en su oficina en lugar de trabajar en la misma habitación que él. Por eso, estaba agradecido.
Después de 30 minutos, Eiri cerró la laptop y llamó a su sub de regreso. Shûichi gateó a través de la habitación y se sentó a los pies de Eiri.
"El castigo ha acabado y estoy satisfecho con tu retribución. Espero que estés mejor preparado para mis orgasmos en el futuro, y cualquier error más adelante de esta naturaleza resultará en un castigo más severo. ¿Comprendes?"
Shûichi mantuvo la vista agachada y respondió, "Si Señor."
"Bien. Tengo algo para ti." Eiri apuntó a la mesa donde estaba ahora la caja de castigos. A su lado había una caja blanca, similar en tamaño y forma. "Tráeme esa nueva caja."
Shûichi inmediatamente la tomó y se la presentó a su Amo. Eiri explicó su propósito.
"Esta es una caja de puntos. Es como la caja de castigos, pero más divertida para ambos. En ella hay unos cuantos juegos, cada uno con un puntaje asignado. Tu tarea es completar tantos como puedas para llegar a 30 puntos al final del fin de semana. Si lo haces, tengo un premio para ti. Si no, comenzarás de cero el siguiente fin de semana que montemos escenas, y seguirás tratando hasta que alcances los 30 puntos y ganes tu premio."
"Hay dos juegos de alta puntuación en la caja – si tienes suerte los sacarás prontamente. Adelante, saca el primer trozo de papel."
Hiro llegó a NG en su horario normal la mañana siguiente. Caminó silencioso al estudio y encontró a Suguru frente a un computador completamente absorto en algo. Hiro siempre gustó de Suguru. De alguna forma, le recordaba a Shûichi. Era pequeño, aparentemente bondadoso y muy talentoso. Las similitudes acababan en ese punto. Mientras Shûichi podía hablar sin parar, Suguru rara vez decía algo a menos que hubiese razón para hacerlo.
Hiro ojeó sobre el hombro de Suguru y se sorprendió con que se mostraba en la pantalla. El tecladista estaba viendo un tira de imágenes de Bad Luck. Eran fotos promocionales que habían sido tomadas a lo largo de su carrera. Las fotos en sí no fueron lo que lo impactaron – el impacto venía del hecho que las fotos no eran de los tres, sólo de él, Hiro.
Había fotos de él vestido de cuero y encajes. Fotos de él descansando con su guitarra. Fotos de él en escena. Porqué Suguru se centraría en fotos de él y sólo de él era un completo misterio. Tan rápido como una foto aparecía en la pantalla, era remplazada con la siguiente.
Eventualmente, las fotos promocionales se acabaron y fueron reemplazadas con imágenes de la prensa y sus vidas privadas. Habían fotos de él caminando por la calle, regresando de un viaje de compras. Había imágenes de él montado su moto por el corazón de Tôkyô. Incluso había fotos por las Fiestas del año pasado, con sus mejillas ruborizadas por el frío y una que otra cerveza.
Hiro observó como Suguru alargó la mano hasta la pantalla cuando una foto particularmente favorable para su imagen apareció. El tecladista parecía moverse en cámara lenta mientras sus dedos recorrían la representación digital del rostro y cuello de Hiro con extrema gentileza. Era tan privado, tan secreto, que inmediatamente prendió a Hiro.
El guitarrista se quedó de pie en silencio unos momentos, pensado en lo que veía. Siempre había pensado que Suguru era muy atractivo¡pero estaba convencido que el muchacho era completamente hetero! Esa noche después del concurso de canciones con Sakuma-San (1), Suguru pareció muy disgustado al ver a Shûichi y Eiri entendiéndose en el estacionamiento. Pero ahí estaba, acariciando la foto de un chico, y no cualquier chico¡de ÉL!
En lugar de salir de la habitación y pretender que no había visto nada, Hiro decidió confrontar a Suguru. "¿No preferirías tocar al verdadero?"
Suguru saltó y dejó escapar un sonoro chillido de sorpresa y humillación. ¡Lo habían atrapado! Hasta ahora, había sido muy cuidadoso, llegando temprano en la mañana para evitar ser visto. Observó su reloj y se dio cuenta de su error. Estaba tan enfrascado viendo las fotos del objeto de sus deseos, que no se dio cuenta de lo rápido que pasó el tiempo. Hiro no había llegado temprano, Suguru había perdido el rastro del tiempo.
Hiro sonrió al ver las emociones que corrían por el rostro de su amigo. Había terror, molestia, extrema vergüenza y algo más. Los ojos de Suguru estaban ligeramente brumosos, y cuando Hiro observó hacia abajo, entendió la razón. Suguru lo tenía duro. La última emoción era lujuria, y Hiro no podía estar más feliz.
"Dije¿no preferirías tocar al verdadero?" Hiro le sonrió gentilmente a Suguru, quien parecía ido de la habitación. Justo como había tocado lentamente la imagen de Hiro, el brazo de Suguru subió perezosamente hasta que sus dedos tocaron el rostro de su amigo.
Oh, era mucho más suave de lo que había imaginado. La barbilla de Hiro no tenía ni rastro de barba – estaba perfectamente lisa. Subió sus dedos hasta la sien del pelirrojo, sus ojos siguiendo cada milímetro de su progreso. Cuando Hiro se inclinó hacia su toque, el hechizo se rompió y fue traído de regreso a la realidad. Sus ojos se encontraron, y Suguru de inmediato cayó en pánico. Retiró sus brazos rápidamente y se giró para huir de la habitación.
Antes que lograra escapar, K y Shûichi entraron y bloquearon sus movimientos. K agarró a su tecladista y lo llevó de regreso a la habitación, ajeno al drama que acababa de ocurrir.
Por suerte para Suguru, su erección desapareció en cuando su mente procesó lo que estaba pasando. También notó que Hiro había apagado la tira de imágenes, poniendo en su lugar la página de inicio del sitio de NG, y soltó un suspiro de completo alivio.
¡No podía creer que Hiro dejó que lo toara de esa forma! Sus dedos parecían seguir hormigueando por el contacto, y se vio observando fijamente a Hiro y volviendo a trazar el camino que su mano acababa de hacer con sus ojos. El momento en que Hiro lo miró, desvió la mirada y se fijó en su teclado.
Con el paso de las horas, notó que Hiro parecía pasar tanto tiempo observándolo fijamente como él lo hacía con Hiro. Pequeños pensamientos e ideas comenzaron a rondar por su mente. Pensamientos tipo, "Quizás yo también le gusto," y "me pregunto si me dejaría volver a tocarlo," y "Kami¡luce tan sexy hoy!" Cada vez que salía con un nuevo pensamiento, se sonrojaba furiosamente, necesitando recuperar la compostura.
Suguru se volvió más valiente a lo largo del día, y al final de éste, finalmente decidió tener coraje y mantener el contacto visual con Hiro tanto como el guitarrista lo permitiera. Shûichi comenzó a cantar, oh KAMI ayúdalo, Welcome to my Romance. Podía tocar esta canción con los ojos vendados, así que tocarla mientras miraba a Hiro no sería problema¿verdad?
La música comenzó, y Shûichi comenzó a cantar. Ambos, Suguru y Hiro cantaron de respaldo con él, y mientras comenzaban a tocar, sus ojos se encontraron y quedaron sellados. De repente, la lírica de la canción cobró un nuevo significado, y Suguru comenzó a dudar sobre su decisión, pero en lugar de romper el contacto, se mantuvo mirando los ojos de Hiro con tal convicción que Hiro casi pareció dudar ligeramente.
Hiro nunca dejó de mirar los ojos de Suguru. Había estado disfrutando su pequeño juego del gato y el ratón, y se arremetió cuando Suguru decidió mantener su mirada en él. Encerrado en los dos ojos más bellos que hubiese visto, Hiro continuó tocando la canción de memoria. Al cantar la letra, la única distracción real era su emocionado miembro. Suguru había estado haciendo cosas todo el día que lo prendían. Hiro adoraba la forma en que Suguru comía Pocky (y silenciosamente decidió que era una golosina creada por un demonio para atraer a la gente al pecado), y observar las esbeltas manos bailando sobre las teclas sólo le hizo desear a Hiro que Suguru hiciera bailar esas manos sobre algo mucho más íntimo. Los breves toques que había disfrutado sobre su rostro se volvían eróticos¡Y Hiro deseaba más!
La parte de la canción que estimulaba al sexo se aproximaba rápidamente. Era trabajo de Suguru soltar un gemido, mientras Hiro apoyaba la exclamación de pasión de Shûichi. Cuando Hiro observó a Suguru jadear, su erección cobró fuerza absoluta. La boca de Suguru adoptó una forma de 'O' y su pecho se levantaba ligeramente con cada jadeo. La guitarra de Hiro ocultaba un notorio bulto en sus pantalones.
Suguru estaba igual de encantado con Hiro. Mientras el guitarrista decía "So tell me what you want me to…", trazos de fantasías pasaron frente a sus ojos. Había tantas cosas que deseaba que Hiro hiciera…
La sangre corría por su rostro y Suguru bajó la vista al teclado. Hiro luchó por controlar sus propias hormonas que corrían por su cuerpo y bailaban "Stomp to MY Beat" en su cerebro. No pudo evitar preguntarse su Suguru era tan sumiso sólo porque estaba avergonzado, o si esta tendencia continuaría en la cama. Decidió que lo descubriría algún día.
Su plan era acercarse a Suguru el momento que salieran del trabajo, pero Suguru no se había recuperado de su día de coqueteos lo suficiente como para intentar conversar, y corrió de la habitación logrando el escape que había intentado en la mañana.
Hiro estaba bien con ello. Tenía el número del teléfono de Suguru, y decidió llamarlo a su casa en la noche. Quizás sería más fácil para el tecladista hablar a través el teléfono que en persona. Emocionado ante la posibilidad, Hiro rechazó cenar con Shûichi y llegó a su apartamento rápidamente.
Suguru observó su teléfono sonar. Un repique, y el identificador de llamadas se encendió, Dos repiques, y éste mostró 'Hiroshi, Nakano'. Tres repiques, y el estómago de Suguru se retorcía mientras se llevaba a cabo una lucha en su cerebro – responder o no responder. Cuatro repiques y se dio cuenta que tenía sólo un segundo antes de que el teléfono pasara al buzón de voz.
Suguru terminó por aceptar la llamada. "Moshi Moshi Hiro¿Qué sucede?" Hizo su mejor esfuerzo por sonar casual, nada agotado, pero falló miserablemente cuando su voz se quebró por el esfuerzo.
Hiro oyó esto y contuvo una risa. ¡Estaba siendo completamente tierno y apenas iban cinco segundos! "Bueno, hoy no pudimos hablar¡y pensé que deberíamos!"
Antes que pudiera continuar, Suguru lo interrumpió, "Hiro¡lo siento TANTO! Sé que todo lució muy extraño¡y yo no soy tan extraño! No es que pierda la cabeza por ti, em, bueno, está bien, quizás si la pierdo UN POCO por ti, pero no tienes que hacer o decir nada de nada y desearía que nunca hubieses descubierto esto y estoy tan avergonzado, y espero que no me odies pero si lo haces está bien, comprendo." Tras aquella oración tan larga, Suguru perdió por completo el aliento y jadeó rápidamente.
Hiro se rió para sus adentros. '¡Supongo que es más parecido a Shûichi de lo que pensé!' ¡No tenía idea de que Suguru fuera capaz de decir tantas cosas tan rápidamente! "¡No te odio! Pensé que podríamos hablar un poco más, y quizás ver a donde puede llegar todo esto. ¿Qué piensas¿Quieres salir mañana en la noche?"
Suguru estaba anonadado. ¡Jamás esperó tal respuesta! No pensó que esta clase de cosas pudieran ocurrirle. Oh, quizás a su primo, o a las otras estrellas de Bad Luck¡pero jamás a él! Sabía lo que Hiro quería decir, pero antes que pudiera detenerse, habló sin pensar, "¿Te refieres a una cita?"
"Si, me refiero a una cita" Hiro respondió con voz divertida. "Mañana en la noche después del trabajo. ¿Te parece?" El pelirrojo estaba emocionado. Escuchó la alegría anticipada en la voz de Suguru y esperó que la respuesta fuera sí.
"Em, vaya, claro, si¡seguro!" Con cada palabra, Suguru conseguía más confianza, hasta que al final terminó sonando más como una orden que como una respuesta. Se dio cuenta que estaba sonriendo como un baka, e intentó controlar sus emociones un poco. Nop, no tuvo suerte. Esa sonrisa se negaba a irse. Suguru agradeció que Hiro le hubiera preguntado por teléfono en vez de en persona.
"¡Genial! Muy bien, entonces nos vemos mañana. ¿Estás ocupado ahora, quieres hablar un poco más?" Hiro esperaba conseguir una conversación con Suguru, incluso llegar a tocar ciertos temas eróticos con él.
"No estoy ocupado¿de qué quieres hablar?" Suguru respondió. Tomó el teléfono inalámbrico y se sentó en un sofá. Hace unos cuantos meses, Suguru finalmente se había mudado de la casa de sus padres a una propia. No era nada grande y lujoso, era sólo un lugar para vivir cómodamente. Estaba feliz de estar a solas sin que lo interrumpieran sus padres. Esto ya era difícil para él, sin la añadida presión paternal con la que había crecido.
Se lanzaron en una conversación acerca de ellos mismos. Hiro quería saber todo sobre Suguru la persona contra Suguru el tecladista. Le gustó todo lo que escuchó (bien, no le gustó la parte en que Suguru le dijo que comía frijoles natto (2), pero le gustó todo lo demás).
De alguna forma, Suguru estaba feliz de oír más de su compañero, el guitarrista genio. Se sorprendió cuando supo que Hiro había sido uno el primero de su clase, y que originalmente pensó en estudiar medicina. Cuando le preguntó si se arrepentía de su decisión de embarcarse en la ruta de un rock star, Hiro lo negó vehementemente. "Después de todo," le respondió, "de ser así, no te habría conocido¿verdad?" Hiro podía oír a Suguru sonrojándose a través del teléfono.
Hiro tomó eso como una invitación para volver la conversación en algo mucho más privado.
"Sabes, me afectaste seriamente hoy en el estudio. ¿Cuándo aprendiste a coquetear de ese modo?"
Pasó un momento de silencio mientras Suguru recolectaba sus pensamientos, una vez más sonrojándose hasta la punta de las orejas. "Em, no lo sé. Tu también estabas coqueteando de lo lindo."
Hiro se rió. "Por supuesto, vi algo que me gustó mucho y quería que lo supieras. No sabía que te gustaban los chicos de esa forma."
La respuesta de Suguru fue rápida y su voz se elevó unas cuantas octavas. "¡Y qué hay de ti! Estuviste saliendo con Ayaka san hasta hace unas semanas. ¿Desde cuando eres, em, gay?"
"No lo soy," le respondió, "Soy bi. La gente tiende a olvidar que ser bisexual es también una preferencia y nunca me preguntan. Pero lo soy."
Suguru se rió al responder. "Si, yo también. ¿Entonces tú y Shûichi alguna vez…?"
Hiro prácticamente gritó, "¡NO!" antes de que Suguru pudiera terminar su pregunta, y de inmediato enmendó su respuesta. "Bueno, no exactamente. Nunca salimos, y nunca estuve realmente interesado en una relación con él más allá de nuestra amistad, pero de repente nos gustaba bromear. Como por ejemplo, de repente nos besábamos, de hecho fue el primer beso de ambos. Pero no fue romántico ni tierno. Sólo nos prendíamos viendo una película y queríamos saber de que se trataba y como se sentía. Pensé que estaba bien, y Shûichi solía irse a la tierra de Nunca Jamás. Y, solíamos masturbarnos el uno al otro mientras veíamos una película porno. Aunque, nunca pude evitar preguntarme¿Shûichi se excitaba con el porno o porque lo estuviera masturbando? Eso nunca me molestó."
Las imágenes mentales de Suguru pasaban por detrás de sus ojos. Podía ver a Hiro besándolo, y luego Hiro corriéndosela mientras miraba algunas revistas. Se ajustó para dejar su mano izquierda sobre su escroto mientras su pulgar masajeaba su miembro a través de sus pantalones.
"Vaya, no sabía eso de ustedes dos." La voz del tecladista tomó calidad de suspiro, lo que prendió a Hiro sin control. Se preguntó si su amigo se estaba tocando, y sin esfuerzo conciente, su propia mano bajó para acariciarse a través de sus bóxers. Decidió intentar que Suguru jadeara de la misma forma en que lo hizo durante 'Welcome to my Romance'.
"Si, cuando se trata de sexo, siempre estuve algo adelante de Shûichi. Incluso tuve que enseñarle como masturbarse al principio. Una vez que aprendió lo básico, se entusiasmó con ello y pasábamos horas encerrados en nuestras habitaciones juntos compitiendo para corrernos."
Con cierta dificultad al respirar, Suguru preguntó, "¿Qué es competir para correrse?"
Hiro se tomó con más fuerza y respondió, "Por favor¿significa que nunca te masturbaste con un amigo y se desafiaron el uno al otro? Tratábamos de ver quien podía dispararlo lo más lejos posible, o quien se corría más. Estando con una mano llena de semen y la otra en nuestros picos ¡logramos conversaciones muy INTERESANTES!"
Suguru introdujo su mano dentro de sus pantalones y sacó su erección. Corriendo el teléfono un poco de su boca para evitar respirar muy fuertemente en el auricular, preguntó, "¿y qué cosas miraban?"
Hiro sabía que tenía a Suguru duro y goteando. Tenías que estarlo, él mismo lo estaba. Sacando su propio miembro a través de sus bóxers y esparciendo las gotas de pre-orgasmo a través de su longitud, bajó su voz a un tono muy sexy al responder.
"Las cosas comunes. Mangas porno y películas. Siempre comenzábamos lento. Estábamos suaves cuando sacábamos el material, y mientras veíamos las imágenes o las escenas en la TV, tuvimos nuestro primer concurso: ver quien resistía más teniendo una erección. Siempre ganaba yo. La regla era resistir fuertemente mientras nos masturbábamos lentamente. Bastaba que Shû mirara un acercamiento de una escena donde se estuvieran montando, o ver a un tipo erecto y perdía. Entonces decidimos que clase de concurso sería el siguiente."
Hiro sonrió cuando un pequeño sonido se sintió al otro lado del teléfono. Parecía que Suguru ya estaba lejos de la etapa dura y metido en el semen goteando y el dolor.
Suguru supo que una frotada fue muy sonora e intentó cubrir su vergüenza tosiendo y diciendo, "yo nunca hice algo así con un amigo. Suena divertido. ¿Siempre ganabas tú?" Su voz volvió a traicionarlo, haciéndolo sonar como de 14 años. Pudo escuchar como Hiro se reía.
"Nah, yo ganaba, Shû ganaba, a veces nos prendíamos tanto que olvidábamos el concurso y nos concentrábamos en corrernos. Teníamos cuatro concursos regulares. El primero era ver quién se corría más lejos. Una vez nos corrimos más allá de mi mesa. Descubrí que si reprimía mi orgasmo apretándomelo, podía lanzar un disparo muy lejano. El segundo era ver quien se corría más. Nos corríamos en nuestras palmas y lo observábamos. El tercero era ver quien se corría más rápido (Shû SIEMPRE ganaba éste) y el cuarto era ver quien aguantaba más tiempo."
"Una vez," continuo, "tuvimos un concurso para ver quien se corría más veces en una hora. Shû ganó por paliza. Realmente se excita con eso de 'una tras otra'. A mi me gusta más ir lentamente, con algo de cosquillas, hacienda que mis sensaciones duren mucho mientras se acumulan hasta que ya no puedo aguantar más."
"Debe haber sido ardiente," Suguru dejó correr sus manos. Cuando no intentó cubrir sus actos, Hiro supo que ya había pasado la etapa de frotarse suavemente. "¿Entonces siempre se masturbaban el uno al otro?"
Hiro en realidad quedó algo impresionado con la pregunta. Respondió casi sin pensar. "Una vez lo hicimos. Estábamos viendo porno excelente. Nos miramos el uno al otro al mismo tiempo, y nuestros ojos establecieron contacto. Ambos nos tocamos mutuamente, y la película fue olvidada. Fue la primera vez que sentí la mano de alguien en mí tan íntimamente. Fue muy caliente, y ninguno de los dos duró mucho. Creo que el hecho que ninguno de dejó de mirar al otro a los ojos fue la parte más caliente de todo."
Inmediatamente, los recuerdos de sus miradas durante el día vinieron a la mente de Suguru. Se preguntó su Hiro estaba tan prendido como él, y con un gemido silencioso, se corrió.
Hiro oyó como Suguru lanzó un silbido, y supo que su amigo superó su límite. Esto lo trajo a su propio orgasmo, semen caliente cayendo sobre su mano. No sabía que lo había excitado más, su conversación, o saber que podía brindarle algo tan erótico a su amigo.
Ambos quedaron en silencio mientras recuperaban el juicio. Tras unos momentos, permitieron que su conversación regresara a terreno seguro.
"Entonces¿a dónde iremos mañana en la noche?" Preguntó Suguru. Su voz estaba normal nuevamente.
Hiro pensó por un momento. "Bueno, que tal comenzar con una cena. ¿Te gusta la comida italiana?"
Suguru asintió con la cabeza para sí mismo al responder, "Si, me encanta. Suena bien."
"¡Genial! Entonces será italiana." Hiro tenía el restaurante perfecto en mente. Eran mayoritariamente cabinas que ofrecían privacidad, y las luces siempre eran tenues. "El resto será una sorpresa. ¿Entonces irás mañana?"
"Si. Después del trabajo. Estaré listo." Ambos dejaron que su conversación se perdiera, y tras largo rato se despidieron. Pasaron la noche teniendo los sueños más placenteros. Para Hiro, hoy había sido la mayor liberación. Saber que alguien por quien se sentía atraído también estaba atraído a él era embriagador. No pudo evitar sonreír anticipándose a su cita.
Suguru pensaba en las mismas cosas. Su conversación había sido tan privada, tan personal¡tan jodidamente caliente! Si podían calentarse tanto con sólo hablar, sabía que las cosas serían mucho más intensas al llegar el momento. ¡No podía esperar!
Continuará…..
Notas de ffpanda: Debemos tener lemon en cada capítulo! De otra manera, no viviría el rating del fic, verdad?
(1) Vean el tomo 12 del manga para algunos BESOS MUY TIERNOS!
(2) Los frijoles natto son una de las cosas más asquerosas que se consideran comida en Japón. Es un frijol de soya rodeado por algo que sólo puede describirse como mocos, y apestan horriblemente, pueden ver más información aquí: en(punto)wikipedia(punto)org(slash)wiki(slash)Natto Oh, voy a vomitar!
PRÓXIMO CAPÍTULO: Shûichi empieza a juntar los 30 puntos. Hiro y Suguru salen en su cita. Mucho lemon por todas partes!
Notas de traducción: No encuentro términos extraños, considerando que esto fue hecho en un día, que en mi casa ya están preocupados por mi salud y que traducir esta clase de escenas tan explícitas me cuesta, necesito más palabrotas xD! Cualquier duda son libres de hacerla, y de paso las animo a dirigirse a ffpanda, ella es la ídolo hentai!. Por cierto, el artículo de los frijoles natto también se encuentra en wikipedia en español, pero el artículo en inglés trae la horrible foto xD, y eso es lo importante! Les aviso que estaré de vacaciones por dos semanas, por eso saqué dos capítulos de un tirón (y por eso me diagnosticarán glaucoma uno de estos días) A la vuelta, mucho más lemon, besitos, juegos, lemon, BDSM y, por supuesto, LEMON! Ah si, también lemon ;)
