¡LO SIENTO! Hola a todas las adorables personitas que se dan un paseo por aquí… no he muerto y mucho menos ha muerto esta historia, lean esta capitulín y, si no les aburre, más abajo podrán gozar de mis disculpas jejeje :)
Capítulo 9: El destino, mañana.
Luna disfrutaba de la suave brisa que recorría su cuerpo, frente a ella estaban Draco y Ginny, jugando en la parte más baja de la piscina con Darlene, más adentro estaban Ron, Harry y Hermione en plena carrera de velocidad; el vestido verde que Herm escogiera para ella era tan ligero que parecía danzar con el mismo aire, su rubia cabellera lo acompañaba en un perfecto juego cromático; el sol, aunque había apaciguado, hacía brillar toda su persona y ya no quemaba tanto, era tierno, conciliador, cálido y dulce.
Aunque disfrutaba mucho ver la alegría que invadía a sus amigos no soportó ni un minuto más de no compartirla, se deshizo del vestido dejándolo simplemente caer en el suelo, un rubor corrió por su rostro como si se estuviera exponiendo desnuda frente a aquellas personas, pero al escuchar los gritos de júbilo que la llamaban sin cesar, sus rostros sinceros y el chapoteo a su alrededor, le fue imposible no perder el miedo y lanzarse al agua.
Podría decirse que Luna era un poco… torpe, en unos cuantos aspectos y con cada tropiezo sufrido al caminar; o por ejemplo, cuando tenía que mandar un artículo de una oficina a otra, solía mandarla a la equivocada o incluso quemar el archivo, esto sólo sucedió una vez pero nadie en el trabajo lo olvidó, sobre todo el pobre mago a quien mandó a San Mungo y dejó temporalmente calvo. Sin embargo la liviandad con la que se movía dentro del agua era impresionante, parecía toda una sirena y al unirse a la carrera del trío derrotó incluso a Harry que era el más rápido de los tres.
Tras varias carreras, Ron aceptó que era casi como un tronco en el agua, podía flotar perfectamente pero a la hora de desplazarse y mostrar algo de velocidad simplemente quedaba atrás, tragando el agua que salpicaban los demás tras de sí; decidió salir del agua pues su piel ya tenía arrugas y amenazaba con abrirse dolorosamente de un momento a otro, tomó asiento apaciblemente bajo la sombrilla flotante mientras disfrutaba de ver a su hermosísima sobrina jugando con el agua.
Luna vio salir a Ron, dudó mucho en seguirlo o no, era el único que faltaba en su lista de sermones pre-mortem y el día estaba agonizando, mañana no tendría tiempo de hablar con él así que sin importar cuanto disfrutara el agua se dispuso a salir; Herm la miró inquisidoramente pero notando hacia donde se dirigía comprendió todo.
- Te reto a otra carrera Harry, esta vez sólo tú y yo
- ¿Qué¿Acaso crees que mi energía no tiene fin¿Y Luna?
- Creo que se cansó de ganarnos tan fácilmente… ¡vamos Harry, tal vez puedas ganarme sin la competidora más fuerte!
- Ahhh ¿Tal vez¡Tragarás agua Hermione Granger!
- Ya veremos Potter, ya veremos
Mientras se escuchaban los intensos chapoteos de piernas y brazos nadando a toda velocidad, Luna salía de la alberca donde era recibida por un caballeroso Ron, tenía una toalla en las manos y al llegar Luna la envolvió en ella.
- Te ves muy bien Lu, jamás te hubiera imaginado en un atuendo así
- Gracias Ron, por esto hay que culpar Herm que me obligó a usarlo
- Pues será agradecer, no culpar - ante tal comentario Luna se sonrojó semejándose al cabello de Ron
- Bueno, si, la verdad nunca me había puesto algo así y en mi interior siempre había tenido ganas de hacerlo… esa Herm, a veces da rabia que tenga tanta razón
- Jajaja si, aún lo recuerdo, y no es agradable aceptarlo frente a ella
- No, pero me alegra que lo hiciera, sino jamás en mi vida hubiera usado un bikini
- Ay Lu, tu sonrisa es tan extraña
- ¿Qué, por qué lo dices?
- A mi no me engañas nadita de nada mujer
- ¿Por qué habría de engañarte Ron?
- Tú no estás tan feliz como dices estarlo, no, esa sonrisa que muestras es sólo una forma de decirnos que no nos preocupemos
- No me hagas enfadar, eso no es verdad, esta sonrisa es la misma que he mostrado toda mi vida
- No, tú crees que vas a morir y por eso quieres que no estemos deprimidos… convences a algunos Luna, pero te aseguro que quienes nos damos cuenta de lo que sucede nos sentimos un poco dolidos
- ¿QUÉ¿Dolidos? No tiene razón alguna para estarlo
- Yo siento que no confías lo suficiente en mí como para mostrarme lo que en realidad te sucede
- Ron… ¿en verdad sientes eso?
- Sí Lu, tu sonrisa es adorable, pero sólo lo es cuando refleja tu verdadera alegría
- Ron… eres el primero que se atreve a decirlo, ni Harry pudo hacerlo y creo que tenía las intenciones; Hermione me ha conocido muy bien y por eso prefirió mantenerme así pero… - la sonrisa inmovible había sido remplazada por grandes lágrimas en el rostro de Luna, las palabras salían con suma dificultad rogando por comprensión
- Luna, ven acá - y Ron ofreció sus brazos a la mujer frente a ella, Luna rindió todas las defensas que había mostrado a los demás, defensas que fueron creadas para protegerlos, defensas que con el ofrecimiento del pecoso hombre cayeron como si estuvieran creadas de azúcar
Luna lloró por unos cuantos minutos hasta que sintió que sus ojos estarían secos y que su corazón no estaba tan lleno de impotentes sentimientos, se separó de Ron con la mirada baja para que no notara la hinchazón de sus ojos pero él no la dejó, levantó su rostro y sonrió para ella.
- Ron, tengo mucho miedo, estoy aterrada, no quiero morir, quiero quedarme aquí para saber lo que el destino tenía preparado para mí, para saber si algún día llegaré a vivir el amor con alguien, para ver si todos podremos ser felices algún día, quiero vivir Ron, quiero vivir con toda la fuerza de mi corazón y odio saber que no lo haré
- Luna, no sabes que sucederá en la vida, el rollo de "seguramente mañana saldrá todo bien, se positiva" no te lo puedo dar porque sé las implicaciones que tiene el procedimiento de mañana… pero Lu, las cosas pasan por algo y no todo lo que se está previsto pasa; yo espero lo mejor y espero que mi fe te sirva de algo
- Sí Ron, tu fe, como la de los demás, es valiosísima; no sabes cuanto los aprecio y cuanto he agradecido a aquella fuerza extraña que nos reunió aquí, justo ahora
- Yo también Lu, yo también lo agradezco… a todo esto¿por qué saliste del agua si te veías tan contenta?
- Pues eres el último, el último de mi lista de despedidas
- ¿Podrías no llamarla así? Suena muy definitivo
- Está bien Ron, eras el último a quien no había comprometido con nada
- Ah bueno, así ya cambia la cosa; al fin sabré el gran secreto de las misteriosas llamadas de Luna
- Pues si mi querido Ron, después de hacerme llorar te mereces una pequeña venganza
- Ja, Luna Lunita, no serías capaz… ¿Qué es Lu, cual es el gran secreto?
- Pues uno no tan secreto, es sobre el trío más famoso que haya existido en la torre Gryffindor y su raro final
- Ahhh comprendo hacia adonde vas… ¿y que sobre eso?
- Pues exijo una resolución inmediata Ronald Weasley
- Luna, por las situaciones adversas que viviremos… no creo que sea muy pronto
- No me importa en lo absoluto las malditas situaciones que lleguen a vivir, quiero que sea mañana cuando lo resuelvas
- ¿Mañana? Pero mañana será un día, bueno, creo que ya lo hemos discutido
- Será el día de mí "operación" así que quiero que todos hagan lo que les he pedido, de hecho a ti te pediré de favor que menciones mis deseos justo a la hora en que esté decidiéndose si mi vida continúa
- No Luna, eso no; me mandarán al diablo si digo algo por el estilo, sobretodo si es algo tan importante
- Pues ni modo, a ti te toca la peor parte al haberme hecho llorar
- Diablos, sólo porque eres tú Luna
- ¿Eso significa que lo harás?
- Es una promesa Lunita, y yo nunca rompo mis promesas
- Mas te vale Ron, más te vale
- Pues… el día se va a terminar pronto, que te parece si nos metemos de nuevo al agua, parece ser tu elemento
- Me parece maravilloso y sí, el agua es mi elemento y si dejo de existir, me gustaría navegar por siempre en las olas del mar
- Tal vez no por siempre Lu, pero te propongo navegar en estas olas creadas mágicamente un buen rato hasta que llegue la noche
Increíblemente todos habían permanecido dentro del agua, tal vez notaron a Ron y a Luna hablando seriamente y decidieron darles su tiempo y espacio, o simplemente el agua estaba tan exquisita que no pudieron salir; recibieron a los parlanchines con una pequeñísima carrera en la que Harry y Herm fungieron como jueces pues habían competido tanto que apenas si se podían mantener flotando.
La noche llegó cuando todos ya estaban fuera del agua, completamente secos y vestidos con sus ropajes usados en la mañana, la ciudad era sumamente calurosa hasta en esas horas así que todo lo que portaban era muy ligero y fresco, no se decidían si ir a cenar al restaurante del hotel o hacer otra comida junto al agua.
- Vamos Gin, comamos aquí, está muy lindo y Darli no quiere irse, tan solo mírala - la pequeña ya estaba dormida, pero se veía sumamente apacible, parecía que Draco supiera lo que la niña pensaba
- Pero alguien debería ir por comida, traerla y tal vez hacer más viajes porque sólo almorzamos, en realidad no comimos nada
- Eso es cierto Draco, tal vez sería más cómodo ir y sólo pedir comida - apoyó Hermione
- Pues hablando de pedir¿Por qué no llamamos un trabajador del hotel y que nos traiga lo que queramos? – pensó Harry
Y así, la discusión llegó a un final cómodo para todos excepto para el trabajador que tuvo que cargar con todos los alimentos que se les antojaron a los amigos; organizaron un hermoso lugar junto al agua donde se podía ver la brillante luna y las estrellas circundantes, el sitio no podía ser más romántico, pero para todos era algo incómodo por su situación. Esta sensación duró poco ya que comenzó el banquete con un brindis por Luna, las risas eran abundantes y tal vez algo escandalosas; todo parecía felicidad y en lo profundo era un deseo por esta.
Terminando de comer Ginny se llevó a Darlene a la habitación, Draco y Herm se fueron después y Harry, pensando en que Luna no había tenido el tiempo suficiente para hablar con Ron, los dejó solos de nuevo.
- ¿Por qué sólo quedamos nosotros? – inquirió el pelirrojo
- Creo que piensan que debemos seguir la conversación
- Pues yo no lo creo Lu, dijiste todo ¿no?
- Si Ron, absolutamente todo – terminando de decir esto se levantaron de sus lugares, el pelirrojo le cedió el lugar de enfrente a Luna y le invitó a caminar, Luna dio varios pasos seguida de Ron, casi llegando al elevador se detuvo y volteó hacia él
- Es extraño llamarse como algo tan hermoso, como algo tan grande y luminoso, no me siento así – la mirada de Luna se posaba en su homónima
- ¿Qué sucede Lu?
- Sucede que soy una hipócrita, he exigido de todos vencer la cobardía de sus corazones porque es mi último deseo, y yo sigo alimentando este temor
- ¿Asuntos pendientes señorita Lovegood?
- Si, y creo que en verdad el destino forma las circunstancias para que las cosas se lleven a cabo, por eso se fueron todos, porque yo tengo algo que decirte
- ¿De que me hablas Lu, no ya lo habías dicho todo?
- Casi todo, todo excepto el hecho de que… de que tú me gustas Ron, siempre me has gustado, desde que nos conocimos en Hogwarts; hasta ahora, que después de tanto tiempo pensé olvidado todo, he sentido de nuevo mi corazón latir así
- Luna yo…
- Te pido, por favor, que no me digas nada, te quiero recordar como un buen amigo, y así lo haré – se acercó al estupefacto Ron y le plantó un suave beso en la mejilla – me voy a dormir, mañana nos vemos antes de todo… buenas noches Ron
- Buenas… noches… Luna
Ella bajó con una tenue sonrisa, estaba aliviada de que por fin, después de tantos años, había podido mirar a Ron a los ojos y confesar todo lo que sentía; estaba aliviada por esto pero al mismo tiempo triste, triste al recordar todo lo que él había luchado por el amor de Herm y lo que pasaría mañana si ella no se quedaba con él, no sabía ni que desear en el desenlace de esos tres, pero algo sí sabía, la Luna de siempre moriría mañana, dejara de latir su corazón o no, habría un gran cambio en toda su vida; sería mañana.
En fin, en primera, mi escuela casi me mata, fue mes y medio de arduo trabajo en el que tuve que hacer desde un cortometraje hasta un cómic, todo como si ya fuera de a de veras… bueno, más o menos ji ese fue mi gran pretexto y por el cual casi muero y la verdad es que mis neuronas también; mueno, aparte de eso esta el hecho de que sigo con japonés y de que el domingo 2 de julio fueron las elecciones de mi país y pues me tocó ser funcionaria de casilla por lo que ya no pude subir nada ese domingo ya que anduve contando votos y vigilando la democracia (jajaja si claro).
Subo este capitulo que fue creado en uno que otro tiempecillo libre que encontré y que costó un gran trabajo pero que como ando de vacaciones no hay tanto problema para continuar y espero que ahora si no me tarde demasiado, me voy un ratico a la playa y anhelo que eso me despeje y me devuelva la inspiración, no tardaré en regresar, LO JURO
A aquells que sigan esta historia… ¡ls adoro! y responderé los reviews que me llegaron del capitulo anterior (que juro leí y releí cuando era uno de esos milagrosos días en los que revisaba mi correo), no lo hago ahorita porque estoy a unos minutos de irme de viaje a esa playa que les cuento je así que si me tardo sólo unos segundos más mi familia me asesina. Por ahora me despido pero los amenazo con que volveré.
ATT.
ARIZETA
Posdata: Ahhhhh no podía dejar de decirles que seré ilustradora jejejejejejejejeje a dos años de haber entrado a la carrera tenemos que escoger una orientación y de las opciones que tenía me decidí por la ilustración… tal vez no les importe demasiado pero yo estoy emocionadísima :P
